sábado, 3 de septiembre de 2011

Diálogo Con Los Que Hunden a Chile

Se "tomaron" colegios y universidades, destruyeron, saquearon y hasta quemaron establecimientos y nadie hizo nada. Simplemente los dejaron.
Salieron a las calles, destrozaron, saquearon, incendiaron. No hubo un solo procesado. En medio de eso, intentaron paralizar el país, pero afortunadamente el país no los siguió.
Hay profesores, alumnos y padres de familia de las instituciones "tomadas" que quieren que haya clases, pero los usurpadores no lo permiten. Los amenazan y los agreden. La violencia de los que quieren hundir a Chile ha prevalecido.
Esos trasgresores deberían estar tras las rejas, los mayores, o en reformatorios, los menores; pero no, aquí se los recibe en el palacio de gobierno. Es el sagrado "diálogo". ¿Usted atropella las leyes? Entonces tiene derecho a "dialogar" conmigo, porque yo no soy capaz, no me atrevo a aplicarle las leyes. Venga para acá, yo tengo algo que ofrecerle. Usted quiere ganar algo. Venga, yo se lo puedo dar. Total, la plata no es mía.
Y para darles en el gusto hasta se presenta un proyecto de ley que va a terminar con la libertad de enseñanza en el país. ¡Nadie podrá ganarse la vida enseñando a una persona pobre, porque en ese caso el Estado la privará del subsidio educacional que hoy tiene! Se busca así consagrar el monopolio estatal en la educación. ¡Al fin lograrán establecer la soñada ENU, la Escuela Nacional Unificada de la UP, donde se iba a formar al "hombre nuevo" socialista. Pero ahora consagrada por un gobierno que (todavía dicen algunos) es de centroderecha.
Me ha llegado en muchos correos electrónicos la extraordinaria última columna que escribió Felipe Cubillos en "La Segunda" y que cité en mi blog de ayer, declarándose indignado. Él se había propuesto el "Desafío Levantemos Chile" desde el 27/f. Y hoy día, observando lo que acontece en el país, escribió sobre su indignación.
1) Indignación porque se jugó entero para que los niños pudieran volver a clases cuanto antes, después del terremoto, y ahora advierte que los que quieren hundir a Chile hacen lo contrario: impedir las clases.
2) Indignado porque había conseguido recursos para reconstruir escuelas, y ahora ve que los "tomadores" las destruyen y hasta las queman.
3) Indignado porque vio cómo los carabineros consiguieron reducir a los saqueadores que se aprovechaban de la catástrofe y ahora, en cambio, los saqueadores quedan impunes y los perseguidos, exonerados y procesados son los carabineros.
4) Indignado porque se esforzó por formar emprendedores para la educación, que fundaran escuelas y universidades, y ahora se presenta un proyecto para vedarles el ejercicio de esa libertad de emprender.
5) Indignado porque oye al presidente comunista del magisterio proclamar que lo hace todo para mejorar la calidad de la educación, siendo que, al mismo tiempo, se niega a aceptar que los profesores sean evaluados.
6) Indignado porque ve que los actores políticos viven obsesionados por escalar a cualquier costo en las encuestas y se olvidan de luchar por sus convicciones.
Ese verdadero, aunque breve y no intencionado, testamento político de Felipe Cubillos, terminaba con una frase que lo dice todo:
"Soy un convencido de que la derrota de la libertad no se debe a la fuerza de sus enemigos, sino a la debilidad de sus defensores".
El diálogo de La Moneda con los que quieren hundir al país es todo un testimonio de ello.

viernes, 2 de septiembre de 2011

¿Qué Decir?

Cuando golpea la tragedia lo más apropiado suele ser el silencio respetuoso. La esperanza es lo último que se pierde, pero la posibilidad de la ausencia definitiva de personas valiosas y jóvenes nos tiene a todos angustiados.
La que yo siento más, como chileno, es la perspectiva de la partida de Felipe Cubillos. En una sociedad en la que casi todos, frente a las crisis o los desafíos, se limitan a exclamar "¡hay que hacer algo!" o "¡las autoridades deben tomar cartas en el asunto!", pero no hacen nada o hacen muy poco, Felipe Cubillos dio el ejemplo contrario y, sin decir ninguna de esas cosas, puso manos a la obra para reconstruir después del terremoto y maremoto y para ayudar a los más necesitados.
Donde mejor se materializó esa vocación de entrega fue justamente donde era más querido y donde parece haber hallado su fin, Juan Fernández.
En estos últimos días escribió una de las columnas más lúcidas que, frente al acontecer reciente, se ha publicado en nuestra prensa. En ella, aparecida en el vespertino "La Segunda", expresó su indignación, pero no la de los "indignados" que salen a las calles a vociferar, y bajo el paraguas de los cuales se ha hecho últimamente tanto daño y se ha puesto de manifiesto la falta de autoridad que impera en el país, sino la indignación, ante ese afán destructivo, de una persona que busca soluciones y las pone en práctica, con su esfuerzo y sus recursos, de manera ilimitadamente generosa, y que no da crédito a que se enseñoreen de la nación y reciban tanta acogida en ella los predicadores y ejecutores de todo lo contrario.
¿Cómo no va a ser desolador que se nos vaya alguien así y, en cambio, prevalezcan la odiosidad, el temperamento dañino y la vociferación de los que profesan el enfrentamiento por doctrina y la división entre chilenos como propósito final?
Lamentablemente, no se ha visto ahora último a ningún émulo de Felipe Cubillos en nuestro medio, de modo que, si él va a faltar, no se ve quién pueda reemplazarlo con igual dinamismo, entrega, altruísmo, eficacia y modestia.
En estas semanas, en que hemos visto expresarse lo peor de nuestra nacionalidad, parece casi un castigo divino el designio que hace desaparecer al exponente por excelencia de lo mejor que ella tiene.

miércoles, 31 de agosto de 2011

La Irrupción de los Bolcheviques

Escribí días atrás que si no se restablecía el principio de autoridad los excesos iban a ser cada vez mayores. "¿Qué están esperando?" escribí, "¿que se tomen el despacho del Presidente?" Bueno, hoy se tomaron el del Ministro de Educación. Golpearon a guardias, patearon a secretarias, rompieron vidrios y puertas y se marcharon impunes, haciendo flamear banderas del MIR y proclamando explícitamente que estaba en curso "la lucha de clases".
A cara descubierta, porque saben que nadie les hará nada. "No hay que criminalizarlos", dice la Defensoría Penal Pública. Mal que mal, fue creada para defender a los delincuentes. Ahora falta crear alguna institución para defender a las víctimas. Porque de los carabineros, ni hablar. Ya no se puede esperar nada de ellos.
Por eso irrumpen ahora los bolcheviques, los más extremos, los que, al término de la revolución, se quedan con todo el poder.
Los mencheviques, más moderados, terminarán corriendo la misma suerte del establishment al cual están contribuyendo a defenestrar. "Adhirieron, pero no convocaron". Medias tintas. Los Kerensky de siempre. Todos, junto a los rusos blancos, en el exilio en París.
Hoy día hasta Arturo Martínez está preocupado. "Hay profesores de filosofía detrás de toda esta cuestión violenta que está institucionalizándose en el país", dijo. Añadió: "A los cabros les llenan la cabeza de porquerías para que salgan a tirar piedras y hacer desórdenes... hay muchas universidades donde algunos hacen apologías de que la forma de encarar los problemas de la sociedad se hacen a peñascazos".
Hasta él se ha dado cuenta.
Y hasta la Camila Vallejos está quedando a la derecha. Yo les digo: cuando los comunistas van quedando a la derecha, es tiempo de preocuparse.
La comandante bolchevique que vimos hoy a la cabeza del soviet subversivo del MIR en la toma del Ministerio de Educación también hablaba de corrido, como la Camila, si bien era menos bonita, pero no se me malentienda, no estaba nada de mal. Dijo que partía la lucha de clases y que se trataba de destruir el sistema capitalista. ¿Cómo se llamará? "Comandante Ana" o algo así. Oiremos hablar de ella más temprano que tarde.
Pues cuando la sociedad subsidia a los extremistas y persigue a los uniformados, pasan estas cosas, sobre todo si no hay autoridad.
Cuando se incendia un papelero es fácil de apagar, pero si uno no lo hace, se quema la habitación y luego la casa, y suele suceder entonces que cuando finalmente los bomberos apagan el incendio ya no queda nada.
Por eso, siempre, hay que apagar el papelero. La primera toma no debió ser tolerada. Ahora se lo toman todo y la única duda es qué se van a tomar mañana.
Es la pregunta pertinente en un país donde no hay autoridad.

martes, 30 de agosto de 2011

La Democracia Está Muy Débil

La democracia funciona a través de instituciones emanadas de la voluntad popular, pero en Chile ha dejado de ser así. Una ola de "tomas" violentas y de desfiles callejeros que culminan en destrucción, daños y heridos (de estos últimos, muchos más carabineros que manifestantes) ha hecho pasar a segundo plano el sistema democrático representativo. Lo que vale es la vociferación y la agresión de la calle.
Por su lado, el Poder Ejecutivo ha renunciado a operar a través del sistema democrático normal, es decir, de las corrientes de opinión representadas en el Gobierno y en el Parlamento. Pues se ha anunciado un "diálogo" entre el Presidente y personeros estudiantiles cuya fuerza se asienta en las manifestaciones callejeras y en las usurpaciones de establecimientos educacionales. Es decir, en la fuerza.
Y la sociedad perdona y respalda esas vías de hecho. La violencia ha dejado dos muertos en estos días, uno a manos de Carabineros y otro a manos de los encapuchados. Pero la única muerte que se condena es la primera y el único autor realmente investigado y perseguido es el carabinero. Del otro caso nadie siquiera habla.
La extrema destrucción provocada por los violentistas no ha redundado en siquiera un procesado. Todos los detenidos quedan libres. Cuando agreden, incendian, destruyen y hieren o queman personas, quienes lo hacen son unánimemente considerados ajenos a los manifestantes estudiantiles; pero cuando son detenidos se transforman en "estudiantes" y dejados en libertad. La verdad es que son los mismos: los que generan las protestas callejeras, los que ejercen la violencia y los que conducen las unas y la otra actúan de consuno y están bajo la dirigencia de un partido antidemocrático por antonomasia y tradicionalmente ligado a la violencia.
La historia reciente nos enseña que ese partido se ha dedicado desde hace décadas a formar jóvenes para la lucha armada ilegal en Chile. Entonces, hay que ser muy ingenuo para pensar que, cuando la violencia se ejercita en manifestaciones convocadas por personeros de esa misma colectividad, la subversión y el terrorismo son de otra procedencia. La cual, por otra parte, nadie precisa.
Antes había un poder judicial lleno de defectos, pero que, requerido para condenar los actos violentos, procedía según el mandato legal de proteger la seguridad interior. Pero ha sobrevenido una reforma procesal penal enfocada a favorecer a los delincuentes, más que a las víctimas. Y nació una defensoría penal que hasta sale a la luz pública señalando que los múltiples delitos comprobados y cometidos a vista y paciencia de la opinión pública no deben ser "criminalizados". Y la nueva justicia deja en libertad a los autores. Este insólito pronunciamiento implica que una de las defensas fundamentales del sistema democrático, contra el peligro de ser arrasado por la fuerza extremista, ya no existe. El propio Poder Judicial extiende así una carta blanca para proceder por las vías de hecho, contra la ley y por sobre las instituciones democráticas.
Lo peor es que las fuerzas antidemocráticas desatadas contra el Gobierno (el cual ha mostrado una debilidad suicida para hacer valer la legalidad, como lo prueba esa gran parte de los establecimientos educacionales indefinidamente tomados por la fuerza), han recibido ¡el agradecimiento público! del Presidente. Están lanzados contra la institucionalidad y, en particular, contra la estabilidad de su Gobierno, pero él les agradece. Eso es insólito.
¿Quiénes defienden, entonces, a la democracia contra las fuerzas que pretenden arrasar con ella? Los llamados a hacerlo serían los que tienen las armas por mandato legal. ¿Y qué está sucedindo en estos días? Que la peor condena social está dirigiéndose contra la policía uniformada. ¿Qué precedente sienta eso para el futuro? ¿Qué uniformado se va a jugar el pellejo frente a la subversión, si la sociedad se va a mostrar mucho más severa con él que con los generadores de aquélla?
El otro día oí a la presidenta del PPD decir explícitamente que la Constitución debe cambiarse de una manera diferente a como la propia Constitución lo autoriza. Si hubiera sido parlamentaria, eso habría sido causal de su cesación en el cargo, pero, como no lo es, puede sostener públicamente esa tesis. La cual es profundamente antidemocrática, sobre todo si la Constitución ha sido popularmente ratificada una y otra vez, por mayoría plebiscitaria en 1980; por otra todavía mayor en 1989, cuando el noventa por ciento apoyó numerosas reformas; y de nuevo cuando oposición y gobierno concordaron en 2005 en otra cantidad de reformas, tanto que el propio Presidente Ricardo Lagos aprovechó de hacerse aparecer como el nuevo signatario de la Constitución. Pero, así y todo, la presidenta del partido fundado por Lagos siente que, como no tiene quórum para modificar la Constitución a su gusto, debe marcharse a una forma extraconstitucional de hacerlo, en concordancia con los propósitos de facto de los movimientos callejeros encabezados por las dirigencias comunistas de alumnos y profesores.
Pocas veces en nuestra historia había existido una precariedad democrática tan grave, en los hechos, al trasgredirse la legalidad generalizada e impunemente; y en las palabras, al predicarse, por parte de destacados actores políticos y sociales, el avasallamiento de la institucionalidad. Y, en fin, al aceptarse, e incluso agradecerse, que se haya procedido y se siga procediendo a barrenar el sistema de representación popular que es de la esencia de la democracia.

lunes, 29 de agosto de 2011

"Todo el Rigor de la Ley... Ningún Rigor de la Ley"

Estuve con una persona que todavía debe $450 mil por la educación universitaria de su hija de 24 años, que acaba de graduarse en una carrera de, me pareció entender, asistente de fiscal de la justicia procesal penal. Pero no ha encontrado trabajo. Antes había estudiado otras dos carreras, pero no las había terminado. Todo con alto desembolso (a fondo perdido) para sus padres. Ahora tiene esperanzas de que se consagre la gratuidad de la educación porque, en ese caso, dice, estudiará Leyes. ¿Alguien ha sacado la cuenta de lo que costará toda esta demanda adicional por estudios universitarios si se consagra el costo cero de esa enseñanza?
Interesado en el tema, me pregunté en qué va a terminar esto. De partida sé que no va a terminar bien, porque el proceso está determinado por las peticiones planteadas por estudiantes y profesores, cuyos dos líderes más notorios son comunistas. Cualquier ser humano contemporáneo mínimamente informado debería saber que una propuesta respaldada por el comunismo no le puede traer consigo nada bueno a ningún país. Pero aquí las consignas comunistas se han comprado a la mayoría por un plato de lentejas. ¡Qué le vamos a hacer!
Como en todas partes dicen que el petitorio de la CONFECH contiene doce puntos, yo, que leo todos los días al menos dos diarios bien, veo noticias por TV y las oigo por radio, me extrañé de que se me haya pasado por alto la mayoría de esos "doce puntos". En alguna parte leí que Camila Vallejo y Giorgio Jackson, el único no comunista del lote, pero fiel compañero de ruta, los habían entregado en La Moneda el martes de la semana pasada. Supuse, entonces, que habrían aparecido en los diarios del miércoles. Pero en "El Mercurio" de ese día sólo encontré, mencionados al pasar, seis puntos. En "La Tercera" del mismo día encontré otro más, aparte de los anteriores. Sólo en "Las Últimas Noticias" del mismo miércoles estaban enumerados los famosos "doce puntos". Extraño, todos hablan de ellos y no han salido publicados completos casi en ningún diario. Reconocimiento para LUN.
De ser llevados a la práctica, equivalen al fin de la libertad de enseñanza en Chile. El "diálogo" a que ha llamado el Presidente se va a basar en ellos. Primero se dijo que ese diálogo iba a ser el martes, o sea (son más de las doce) hoy. Después, que no va a ser hoy. Hasta ayer Camila y Giorgio decían que nadie los había invitado a La Moneda. También se gastó bastante tinta y saliva para escribir y decir que iba a ser encabezado por el Presidente, según él mismo lo había dicho; pero no va a ser con él, que sólo va a estar al inicio, "para la foto", obvio. Supongo que. finalmente, lo encabezará el Ministro Bulnes, por el Gobierno, si bien éste la semana pasada había dicho que no iba a haber "diálogo", sino debate en el Congreso. Bueno, todo eso es normal, porque sabemos que hay un Presidente errático.
A todo esto, flota en el aire algo nuevo: el movimiento estudiantil parece estarse "desinflando". A pesar de que no hay autoridad, porque cualquiera puede "tomarse" lo que se le ocurra y queda impune, oigo a líderes izquierdistas (Girardi) diciendo que a lo mejor sería bueno que volvieran las clases. En la UC ya se han depuesto dos tomas. En San Bernardo los padres de familia pasan las noches en los colegios para evitarlas. Cada vez más alumnos ingresan al plan "Salvemos el Año" del Gobierno. Y cada vez más tratan de trasladarse de colegios tomados a otros (particulares) que funcionan normalmente.
La muerte de un joven, aparentemente por la bala de un carabinero, ha desatado toda la energía que el Ministro Hinzpeter no ha desplegado para controlar la anarquía y desalojar las tomas. "Todo el rigor de la ley", ha dicho... contra Carabineros, es obvio. No contra extremistas que han baleado a varios carabineros. En estos casos no se perician las balas, no se procede a ninguna investigación acuciosa ni se castiga a ningún responsable superior de la convocatoria ilegal, a raíz de la cual los encapuchados balean. En cambio, se ha destituido a un general de Carabineros, Sergio Gajardo, por el solo hecho de haber comunicado públicamnte la información que había recibido de sus subordinados: que ninguno había hecho el disparo contra el joven Gutiérrez. Después resultó que un suboficial confesó haberlo hecho él. ¿Cómo lo iba a saber ese general? Pero fue despedido igual. "Todo el rigor de la ley" contra los agentes del orden; "ningún rigor de la ley" contra los agentes del desorden.
Supongo que ése será el punto 13 del diálogo.

domingo, 28 de agosto de 2011

¿Se Suma el Gobierno a la Revolución?

A Sebastián Piñera lo eligió una mayoría para que gobernara por cuatro años y de acuerdo con un programa en que no se contemplaba la estatización completa de la educación, ni el cambio del sistema económico-social, ni una nueva Constitución ni un plebiscito para resolver acerca de lo que debe hacerse frente a una huelga estudiantil.
De repente aparecieron dos dirigentes comunistas, una, Camila Vallejo, presidenta de un organismo estudiantil, elegida con 773 votos de un universo de 21 mil; y el otro, Jaime Gajardo, presidente del Colegio de Profesores, con una representatividad no mucho mayor que ésa, y plantean que la elección de un nuevo gobernante no vale nada, que el programa de gobierno tampoco vale nada y que debe cambiarse la estructura política, económica, social y educacional del país. No tienen otro apoyo que el de la fuerza. Pues se han tomado numerosos colegios y son capaces de convocar a muchos miles de personas a las calles, ocasionar enormes destrozos, herir a centenares de carabineros y paralizar varias ciudades una y otra vez.
Y el país mira atónito todo lo anterior. ¿Para qué elegimos un gobierno, debe estarse diciendo más de la mitad del electorado, si aquí un par de dirigentes comunistas hacen lo que se les ocurre, pasan por sobre la Constitución y la ley y exigen que se materialice una revolución que no tiene nada que ver con lo que nosotros votamos?
Bueno, ya nos habíamos dado cuenta de que, en realidad, casi no hay autoridad, porque en estos tres meses toda la legalidad ha sido desafiada impunemente y se ha paralizado el sistema educacional por la fuerza, lo que es ilegal y jamás un gobierno con autoridad podría haberlo permitido. Pero lo ha permitido.
Y después gran parte del sector público, de los funcionarios del Gobierno, han paralizado ilegalmente por dos días, si bien sin poder detener al país y ni siquiera por completo a la administraicón estatal. Pero todo eso fue ilegal y, sin embargo, parece que aquí tampoco ha pasado nada. Además, todos los hechos que han rodeado esa paralización son constitutivos de delitos contra la seguridad del Estado, pero el Gobierno ha dicho que no va a aplicar esa ley. En el fondo, no se atreve. El gobernante dice implícitamente que pueden hacerlo de nuevo, si quieren, y no les va a pasar nada.
El Ministro de Educación, consciente de que el Gobierno no tiene autoridad para imponer el orden y la legalidad, ha ido haciendo sucesivas concesiones a los estudiantes huelguistas, e iniciado un tibio proceso de apertura de la posiblidad de que vuelvan a clases los estudiantes que quieren estudiar (si bien parece que son una minoría). Y ha dicho que la sede del diálogo con los dirigentes de la huelga revolucionaria es el Congreso.
Se supone que el Ministro es el agente directo del Presidente, pero éste "le ha quitado el piso" y ha anunciado que él personalmente recibirá a los dirigentes de los estudiantes en huelga en La Moneda. ¿Para qué sirve, entonces, todo lo que hizo el Ministro? ¿Para qué sirve el Ministro?
Ahora ¿qué va a contestar el Presidente a los estudiantes en La Moneda? ¿Que acepta que se haga la revolución que ellos proponen, que se cambie el modelo económico-social, se estatice completamente la enseñanza, se derogue la libertad educacional, se derogue el sistema electoral binominal, se aumenten los impuestos para financiar todo lo que piden los estudiantes, que es la completa gratuidad de la enseñanza y que ésta sea exclusivamente estatal?
Si el Presidente los citó a La Moneda para decirles que sí, quiere decir que se ha sumado a la revolución y que su gobierno va a hacer algo muy distinto de aquello para lo cual fue elegido por más de la mitad de los chilenos y que está en su programa.
Pero si el Presidente los citó a La Moneda para decirles que no, no se entiende el objeto de la reunión, porque, para eso, era preferible dejar como sede del diálogo el Congreso, a donde iban a llegar sus Ministros con una serie de proposiciones para solucionar el conflicto, en lugar de aparecer él protagonizando una ruptura.
En fin, si el Presidente los citó porque cree que tiene una hábil "muñeca" y con sus argumentos va a convencer a los dirigentes estudiantiles de deponer sus posiciones extremas y aceptar las soluciones que ofrece el Gobierno, está equivocado, porque este movimiento está encabezado por el Partido Comunista, sus fines son revolucionarios y no le van a dar "una salida" al gobernante, porque lo que quieren es todo lo contrario: ponerlo en una situación sin salida.
Con la cita en La Moneda el Presidente, entonces, no tiene nada qué ganar, salvo unos minutos de cámara, lo cual él siempre ha valorizado extraordinariamente. Pero eso no le sirve al país.
El Gobierno, aún siendo débil, careciendo de firmeza y autoridad y estando encabezado por una persona que toma decisiones erráticas, tiene algo a su favor: que el movimiento estudiantil está destinado a morir solo. No afecta la estabilidad del régimen. Éste podrá perder el poco prestigio que le queda, pero nadie lo va a sacar de La Moneda. Si se pierde el año escolar, los más perjudicados van a ser los estudiantes. Es lo mismo que en el caso de las huelgas de hambre. Nunca un gobierno ha caído por una huelga de hambre.
¿Qué va a pasar? Que la revolución estudiantil va a languidecer después que se perpetren suficientes desórdenes y trastornos en la primera mitad de septiembre, época que el comunismo ha consagrado como la de su máxima realización anual; que la debilidad del Gobierno quedará reafirmada; que será corroborada la conducción errática del Presidente; que los huelguistas habrán conseguido ventajas económicas, pero no cambiar la institucionalidad estudiantil ni menos la del país; y que antes de fin de año todo esto quedará olvidado, pero habrá dos cosas que no se van a poder recuperar: las clases perdidas y la deteriorada imagen de autoridad del gobernante.

sábado, 27 de agosto de 2011

La Derecha se Niega a Morir

Esta mañana fui a la convocatoria del Foro Republicano. Para mí fue toda una sorpresa, porque de 9 a 13 horas y con concurrencia plena (se llama así la que logra repletar el local) estuve oyendo discursos de derecha. No creía posible que tal cosa pudiera suceder en el Chile de hoy, en particular dado que en reiteradas oportunidades he extendido el Certificado de Defunción de ese sector de la política chilena.
Pero probablemente cuando mejor comprendí por qué nace el Foro Republicano fue al término de la reunión y cuando retornaba a casa a almorzar, pues venía oyendo al senador Hernán Larraín (UDI, ex derecha) explicar a Radio Agricultura cómo está de acuerdo con la ponencia comunista de "no al lucro en la educación" y es partidario de acoger dicha propuesta, lo que me induce a extender otro Certificado de Defunción, pero esta vez a la enseñanza libre y privada (que vienen siendo lo mismo) en nuestro país.
Justamente en el Foro Republicano hubo ponencias para postular "sí al lucro" y "¡viva el lucro!", proclamas ambas capaces de provocar estertores o convulsiones a las personas "políticamente correctas", atrapadas por la desacralización comunista de los principios sobre cuya base funciona la sociedad. Porque el objetivo comunista (ver las directivas de Lenin de 1913, en el comentario de Juan a mi blog del 20 de agosto) es destruir los fundamentos de ella, para cuyos efectos, dice Lenin, "deben acusar a los no comunistas, obligándolos, so pena de someterlos al ridículo, a votar solamente lo que sea de interés de la causa socialista". Al senador Larraín, Camila Vallejo le está haciendo precisamente eso. Y porque hasta la UDI está en eso es que se explica el nacimiento con local lleno del Foro Republicano.
Pues el lucro, ganancia o provecho que se obtiene de una actividad no sólo es legítimo y deseable, sino que constituye un mandato moral, como lo acredita el propio Jesucristo en la parábola de los talentos (que eran monedas), donde elogia al siervo que más ganancia ha obtenido para su patrón y, en cambio, al que ha actuado "sin fines de lucro" y se ha limitado a enterrar los talentos sin sacarles provecho alguno, lo critica severamente.
Entre nosotros el lucro ha sido siempre tan legítimo que el Código Civil de 1855, cuando estableció la indemnización de perjuicios, reconoció que ella debía cubrir no sólo el "daño emergente", sino también el "lucro cesante", es decir, la ganancia o provecho que se ha dejado de obtener con motivo del acto que ha ocasionado un perjuicio.
Pero a los comunistas y socialistas, sus compañeros de ruta y sus "tontos útiles" (el nombre se lo pusieron ellos, no yo; y todos sabemos quiénes son) les repugna el lucro, porque están acostumbrados a abusar de dineros que no son suyos, como los del Estado. Por eso siempre sus gastos resultan mayores que sus ingresos, como lo vimos bajo la Unidad Popular, que generó los más altos déficits fiscales de la historia del país y lo arruinó.
Pues lo moral, lo racional y lo socialmente conveniente es obtener ingresos mayores que los gastos, es decir, ganancias, para así ahorrar e invertir. De la inversión nace el crecimiento económico y de éste, según lo reconocen todos los economistas serios, proviene el grueso de la disminución de la pobreza.
De modo que la consigna "no al lucro" es constitutiva de un verdadero "pecado social", pues atenta contra el progreso y contra la posibilidad de que los pobres dejen de serlo.
Y justamente la ganancia, en una economía de mercado, guía a los recursos hacia las actividades donde son más necesarios y, por tanto, más rentables. Si hay libertad de entrada al mercado de la educación y éste genera ganancias muy altas, acudirán a él muchos recursos humanos y de capital, se enseñará más y mejor y se satisfará una necesidad social. En cambio, vedando el lucro se conseguirá todo lo contrario: que los recursos emigren desde la enseñanza hacia otros mercados donde generar excedentes (lucro) no esté prohibido.
Por lo demás, cualquier ley que prohíba la ganancia en Chile es inconstitucional, y por lo mismo, lo es la ley que actualmente veda a las corporaciones que formen universidades tener fines de lucro. Pues la Constitución garantiza la libertad de trabajo y la libertad de enseñanza. Y también garantiza al trabajo una "justa retribución", que por principio es la que genera un lucro. Si los gastos e ingresos del que trabaja fueran iguales, la retribución del trabajo no sería justa y quien lo hiciera no sacaría nada para comer. Si se prohíbe el lucro en la educación, no podría haber ninguna institución de enseñanza que le permitiera a su dueño retirar una ganancia. Y si se le limitara el lucro a remunerarle sólo lo mismo que obtendría en otra actividad, la educación dejaría de atraer más recursos y de crecer, como es lo deseable en un país en que ella es reconocida como muy deficiente, debido al cuasimonopolio que ejerce el Estado sobre la misma.
Por supuesto, los agentes privados son siempre más hábiles que los legisladores (no cuesta mucho) y si se permite sólo entidades "sin fines de lucro", los dueños se preocuparán de asegurarse el control. Como no podrán retirar los excedentes, éstos se reinvertirán y la entidad valdrá más, de modo que el control también valdrá más. Entonces, quien tenga el control hará su ganancia cuando venda. Por eso yo he sostenido que es muy difícil encontrar reales entidades "sin fines de lucro". También por eso se producen disputas tan reñidas cuando se trata de elegir los consejos o directorios de algunas, porque los que tienen o pretenden el control saben perfectamente bien cuánto vale eso en pesos contantes y sonantes.
Entre paréntesis, la sociedad libre no sólo permite sino que aplaude a las personas que realmente actúan sin fines de lucro, por supuesto. Este blog, por consiguiente, se aplaude a sí mismo, porque no tiene fines de lucro y cualquiera puede tener acceso a él y reproducirlo gratuitamente, si quiere. Pero defiende el lucro como parte del legítimo ejercicio de la libertad personal y mecanismo que incentiva el progreso social.
En conclusión, es socialmente mejor permitir, fortalecer, transparentar y fomentar el lucro, en lugar de prohibirlo. Y por eso haría bien el senador Larraín en prestar menos oídos a Camila Vallejo y su mentor Lenin y más al Foro Republicano, que representa una posibilidad real de renacimiento de un pensamiento de derecha en Chile.