miércoles, 31 de mayo de 2023

Polémica Entre Diletantes

En una entrevista de Cristián Warnken, el consejero constitucional republicano Luis Silva señaló, al ser preguntado acerca del ex Presidente Pinochet:

“Hay un dejo de admiración por el hecho de que creo que fue un estadista. Definitivamente fue un hombre que supo conducir el Estado. Supo rearmar un Estado que estaba hecho trizas. Lamentablemente, durante su tiempo a cargo del Gobierno de Chile ocurrieron cosas, las que él no podía no conocer y que habría, por lo tanto, justificado y que son atroces y eso obviamente mancha lo que hizo por Chile."

La última parte revela que Silva es sólo un aficionado a la historia reciente que se hace eco de consignas. En Chile hubo un solo juicio contra el expresidente, personalmente conducido por el querellante y diputado comunista Hugo Gutiérrez, hábil manipulador del ministro sumariante Juan Guzmán. Al finalizar la causa en la Corte Suprema ésta, el 8 de agosto de 2000, determinó que Pinochet no era autor ni cómplice de los delitos que le atribuían los comunistas. Antes, en Londres, sólo pudieron detenerlo "pro forma" ¡por apremios a un joven en una comisaría de Curacautín!

Pinochet, al saberse que la DINA había procedido sin forma de juicio contra terroristas (como lo hacen norteamericanos e israelíes), ordenó disolverla y reemplazarla por la Central Nacional de Informaciones, CNI, a cargo de un oficial de trayectoria impecable. 

Ocurrió que la calificación de Pinochet como "estadista" por Silva provocó en el actual habitante de La Moneda una reacción obsesivo-compulsiva sólo explicable en alguien que ha expresado público anhelo de "orinar en un casco militar", y se despachó el siguiente comunicado:

“Augusto Pinochet fue un dictador, esencialmente antidemócrata, cuyo gobierno mató, torturó, exilió e hizo desaparecer a quienes pensaban distinto. Fue también corrupto y ladrón. Cobarde hasta el final hizo todo lo que estuvo a su alcance x evadir la justicia. Estadista jamás”. Eso de "estadista jamás" parece una firma... y por añadidura apropiada..

Analicémoslo por partes: (1) "Dictador esencialmente antidemócrata". El Colegio de Abogados, presidido por Alejandro Silva Bascuñán, hizo publicar un anexo de la Revista de Derecho y Jurisprudencia de octubre de 1973 declarando la "legitimidad" del gobierno militar, fundado en el derecho de alzarse contra un gobierno declarado ilegítimo por una instancia legislativa (Cámara de Diputados), una judicial (Corte Suprema) y una administrativa (Contraloría), amén de colegios profesionales de abogados y médicos. Y Pinochet no fue "esencialmente antidemócrata", pues legó al país la Constitución de 1980, a partir de la cual Boric ejerce su mandato.

(2) ..."cuyo gobierno mató... a quienes pensaban distinto". ¿Cómo pudo perder entonces el plebiscito de 1988? Sí: su gobierno dio muerte a terroristas del MIR y del FPMR, como lo hacen los que se defienden exitosamente de la subversión. Y entre el 11 de septiembre y el 31 de diciembre de 1973, cuando murió el 57 % de los caídos en 17 años, el gobierno militar fue felicitado por los políticos, incluso democratacristianos, en medios locales e internacionales. En particular por los expresidentes Eduardo Frei y Patricio Aylwin. Otra cosa es que, décadas después y especialmente el segundo, lo hubieran olvidado.

(3) ..."torturó". El de Pinochet fue el primer gobierno chileno bajo el cual se condenó por torturas ("Comando de Vengadores de Mártires" de Investigaciones, con detectives condenados). Hubo militares procesados por apremios a un transportista de explosivos del FPMR. En cambio las torturas bajo Salvador Allende aparecían denunciadas en El Mercurio y el régimen ni siquiera las desmentía ni castigaba a los responsables. Y las torturas denunciadas de abogados socialistas en Punto Final bajo Frei tampoco fueron siquiera investigadas.

(4) "...exilió". Las personas que el gobierno militar sacó fuera del país se pueden contar con los dedos de las manos. Lo que sí permitió fue la conmutación judicial de penas a condenados por terrorismo, por extrañamiento en el extranjero.

(4) ..."hizo desaparecer a quienes pensaban distinto". Los desaparecidos denunciados hasta 1990 fueron poco más de 600. Cuando en los 70 la señora de Jimmy Carter, Rosalynn, dijo que en Chile había 15 mil, la escritora francesa Suzanne Labin la refutó tras venir y comprobar en la Vicaría que sólo eran 600, de lo cual dejó constancia en su libro "Chili: Le Crime de Résister". Desde 1978 a 1990 fueron denunciadas menos de dos desapariciones anuales. Y después de 1990 el general Manuel Contreras publicó un detalle con los paraderos de cada uno perfectamente precisados (algunos no existían, otros aparecían viajando al exterior). 

Para poner las cosas en perspectiva, El Mercurio del 12.02.18 informó en pág. C1 que 15 mil personas habían desaparecido en Chile desde 2003. ¿No sería mejor que Boric comenzara por investigar que les pasó? 

(5) "Corrupto y ladrón". Nunca Augusto Pinochet fue sorprendido hurtando en un supermercado ni gestionando la venta al fisco de la propiedad de un familiar en más de 300 veces su tasación fiscal. Su gobierno fue examinado con lupa por los socialistas y el diario La Tercera" publicó el resultado el 8 de octubre de 2005, concluyendo que el presidente Pinochet había retirado 544 mil dólares en exceso en sus casi 17 años de gobierno. Cuando bajo Ricardo Lagos se descubrió que el presidente, ministros y altos funcionarios recibían sobres con billetes de gastos reservados por una suma similar a 544 mil dólares CADA DOS MESES, y "la corruptela", como la denominó don Patricio Aylwin, había comenzado en su gobierno, la conclusión fue que Pinochet había sido mucho más honrado que sus sucesores.

Conclusión: Gabriel Boric otra vez olvidó tomarse el remedio..

lunes, 29 de mayo de 2023

"Credenciales Democráticas"

Donde más se manifiesta el entreguismo de la centroderecha es en su culto a Ricardo Lagos, un político de extrema izquierda cuyo único mérito, ya como Presidente de la República, consistió en no practicar lo que prometió, que era "completar el legado de Allende" (es decir, convertir la república en otra Cuba). 

Días atrás, media página del Decano registraba la reunión entre capitanes de industria obsequiosos y un Ricardo Lagos altanero, dejándose admirar. Este personifica el ideal de político para los inadvertidos y desinformados empresarios de hoy: exrevolucionario de izquierda que baja impuestos (como Presidente creó Fondos de Inversión Privados (FIP) exentos de tributar.)

Ahora, entrevistado reverentemente, una vez más, por El Mercurio, Lagos llama a la moderación en la conmemoración de "los 50 años". Hasta ahora la promovida y financiada por el gobierno, se caracteriza por lo mismo que hemos presenciado durante 33 años: una completa falsificación de la historia y un lavado cerebral masivo y sumamente exitoso. Para perpetrar eso sucesivos gobiernos del "No a Pinochet" (es decir, todos) han contado con la complicidad de la prensa, la radio y la tv.

Se ha destacado en particular una frase de Lagos llamando a "la moderación" en el cincuentenario. Ojalá, parece pedir, sea sin saqueos, incendios ni vandalismo. Eso, traducido a buen chileno, es un mensaje a Boric y su gente que reza así: "Por favor, sigan mintiendo todo lo que quieran, pero no destruyan más". Lagos ha añadido una condición sine qua non a los participantes en la escenificación: "Las credenciales democráticas de Salvador Allende no están en cuestión".

Por supuesto, lo primero que está en cuestión para cualquier mediano conocedor de la historia son tales credenciales. Pues Allende se proponía ejercer en pleno como dictador comunista, al estilo de los gobernantes de la que llamaba su "Hermana Mayor", la URSS. Planeaba un autogolpe totalitario que ya tenía fecha de inicio, según consta en su Plan Zeta: el 19 de septiembre de 1973, durante el almuerzo anual del Ejército a las demás ramas. En esa ocasión, milicianos de la UP iban a dar de baja al único comandante en jefe que no era adicto a Allende, el de la FACH, pues los otros tres, Prats (Ejército), Montero (Armada) y Sepúlveda (Carabineros) estaban de su parte.

Allende le había anticipado ese autogolpe al periodista-guerrillero Regis Debray en agosto de 1973, en entrevista publicada en Le Nouvel Observateur parisino, con estas palabras: "Sabíamos bien que teníamos necesidad de tiempo para  organizarnos, armarnos y preparar debidamente las estructuras militares de los partidos de la Unidad Popular. Fue una carrera en contra del tiempo". (Citado por Mario Spataro en "Pinochet, las Incómodas Verdades", págs. 95 y 96, Editorial Maye, Santiago, 2006). 

Nótese: "estructuras militares de los partidos"... "fue una carrera en contra del tiempo". ¡Ya creía listo el autogolpe! Si no se lo hubieran dado a él, él lo habría perpetrado el 19 de septiembre de 1973. Parece que la Patrona de Chile nos iluminó a los diputados, el 22 de agosto de 1973, al conminar a los militares a anticiparse al putsch marxista. Por supuesto, "la historia nos absolverá".

A todo esto el "tanquetazo" de 29 de junio de 1973, protagonizado por el teniente coronel Souper, ya había puesto en evidencia la ausencia de "credenciales democráticas" de Allende, pues tras ser reprimido por las tropas encabezadas por los generales Prats y Pinochet (hubo alrededor de 30 muertos en la lucha), Allende habló por cadena radial y llamó a los trabajadores a "tomarse las fábricas". Eso desató una ola de usurpaciones que condujeron a los líderes empresariales de la SFF de entonces, menos entreguistas que los de hoy, a visitar al presidente del Senado, Eduardo Frei Montalva, pidiéndole auxilio. Pero éste les replicó: "Esto se arregla sólo con fusiles.... Vayan a hablar con los comandantes en jefe" (Acta Rivera). Fueron, pero era de noche ya y no los encontraron.

De modo que fue el ímpetu revolucionario (no democrático) de Allende el que "despertó al león dormido". En esos mismos días de la segunda entrevista a Debray, la Cámara de Diputados, por 81 votos contra 47, conminó a las fuerzas armadas a poner término al régimen marxista. Ello también lo reclamaba una gran mayoría ciudadana, desesperada por la escasez, precisamente incrementada por el llamado de Allende a "tomarse" más de 500 empresas productivas. Fue casi un acto suicida inicial de su parte.

De modo que el actual culto periodístico-empresarial a Lagos ha sido útil para acreditar la inexistencia de las "credenciales democráticas" de Allende, documentada por añadidura en el excelente libro "La Dictadura Comunista de Salvador Allende", del argentino Nicolás Márquez, que nadie debería dejar de leer este año y se vende muy bien a domicilio en www.editorialconservadora.cl.

¡Qué útil ha sido el hoy "prócer republicano", ayer marxista convencido, Ricardo Lagos, para verificar las "credenciales democráticas de Allende", que más bien resultan ser "credenciales totalitarias"! Ya en octubre de 1973 fueron ampliamente denunciadas, incluso hasta por los líderes DC Eduardo Frei y Patricio Aylwin, aunque ambos después lo hubieran olvidado, como casi todos los demás chilenos.

sábado, 27 de mayo de 2023

Prueba de Fuego Republicana

Chile nunca necesitó una nueva Constitución después de la de 1980. Ni siquiera necesitó las reformas que le hicieron y la empeoraron. 

Esta Constitución presidió por más de 40 años el "milagro chileno", mundialmente reconocido e imitado; redujo la pobreza y disminuyó la desigualdad: "En realidad la proporción de quienes vivían con menos de 3,25 dólares al día (a pesos de paridad de poder adquisitivo de 2017) había caído de 36% en 2000 al 11% en 2020 y el coeficiente de Gini del 55% al 44%" (The Economist, citado por El Mercurio del 21.05.23, p. B15).

La idea de una nueva Constitución sólo la propiciaban los comunistas. Tras muchos años vino a adoptarla una "compañera de ruta" de ellos, Michelle Bachelet, que era originariamente del pacto comunista PAIS. Después buscó mejor destino en la Concertación, llegó a la presidencia y durante su segundo mandato --tras llevar a los comunistas al gobierno-- propuso la idea de éstos (siempre deseosos de "borrar a Pinochet", su némesis) de otra Constitución. Pero su propio ministro de Justicia, menos extremo que ella, la boicoteó. 

Cuando Sebastián Piñera enfrentó la enésima revuelta comunista de nuestra historia, sabiéndose carente de coraje para aplastarla, decidió ofrendarle al comunismo gestor de la revuelta lo que éste y sólo éste más deseaba: derogar la Constitución. Fruto de esa claudicación los comunistas prepararon una nueva y en el ínterin ganaron el gobierno mediante otro "compañero de ruta", Gabriel Boric. Pero el 04.09.22 el 62 % de los chilenos rechazó su engendro y ratificó la Carta de 1980. 

Entonces el rendido Piñera y el frustrado Boric --dos sujetos ampliamente impopulares-- se unieron en contubernio, aprovechándose del entreguismo de la centroderecha y de una élite empresarial discapacitada, y discurrieron otro proceso constituyente, pero esta vez claramente ilegítimo, porque omitieron consultarlo al pueblo, titular de la potestad constituyente originaria. Lamentablemente tenían votos parlamentarios suficientes como para saltarse la Constitución. La única consulta al pueblo que contempló el espurio pacto fue una elección de Consejeros Constituyentes. Y precisamente en ella triunfó por enorme margen, para sorpresa de los confabulados, el único partido de derecha no-entreguista y, también, el único opuesto a cambiar la Constitución, el Republicano. Por sí solo eligió 23 de los 50 consejeros, obtuvo el 35 % de los votos y cuadruplicó en tamaño a sus más cercanos seguidores, la UDI y el Partido Comunista.

El mandato popular al Partido Republicano es claro: "no a una nueva Constitución". Ésa es la misión de sus Consejeros Constitucionales. La gente que votó por ellos lo hizo por ser contrarios a una nueva Carta. Fueron 3 millones 400 mil votos. Y hubo 2 millones 700 mil votos nulos y blancos, de los cuales, los que se manifestaron, también dijeron ser contrarios a una nueva Constitución. De una votación de 12 millones 400 mil ¿puede un país darse una nueva Constitución cuando cerca de la mitad no apoya la idea? ¿Es "casa de todos" una en que casi la mitad no quiere entrar o no cabe? Y, peor todavía, si para redactarla se funda en un proceso ilegítimo por no haber sido consultado al pueblo constituyente originario.

El Consejo Constitucional es el único órgano, de los de este proceso, elegido por el pueblo. Los Expertos y el ente arbitral han sido nombrados por el contubernio, sin respaldo popular. Por consiguiente, el Consejo puede resolver lo que le parezca. Mejor dicho, debe hacerlo. 

La prueba de fuego del Partido Republicano consiste en conseguir apoyo de otros Consejeros de derecha y pronunciarse claramente por lo que sus votantes le encargaron: "No a una nueva Constitución". 

martes, 23 de mayo de 2023

Trampa Nunca Gana

El verdadero tema de fondo es "borrar a Pinochet" porque lo exigen los comunistas: ésa es la "madre del cordero", la "verdad de la milanesa". No vengamos con cuentos. Como la izquierda hace lo que dicen los comunistas, el centro hace lo que dice la izquierda, la centroderecha hace lo que dice el centro y eso ha sucedido durante 33 años, se concertaron para, por fin, borrar a Pinochet mediante una nueva Constitución. Pero resulta que el 7 de mayo no ganó ninguno de los anteriores, sino una derecha sin apellidos, propiamente tal, nueva, que hace, no lo que dicen otros, sino lo que dice ella misma. Y resto entreguista del país ahora no halla cómo digerirlo. 

Y esa derecha dice: "aquí se ha hecho trampa, no debe dictarse otra Constitución a partir de este segundo proceso constituyente surgido del contubernio Piñera-Boric y que va desde la UDI al PC. Este segundo proceso es nulo por falta de potestad constituyente, que la tiene el pueblo y no se le pidió a éste, mediante plebiscito, delegarla en los parlamentarios, como en el primer proceso. Se la han auto atribuido. Ahí está la trampa". Y "trampa nunca gana".

Pero el contubernio sigue adelante como si tal cosa y ya hay un borrador de nueva Constitución, dicen, propuesta por los Expertos. A primera vista no puede llamársela "nueva", pues los 12 "bordes" que configuran su esencia están contenidos en la actual, palabras más, palabras menos. Y los aditamentos que le han introducido dichos Expertos son materias propias de ley (caso del agua, que se ciñe al contenido del último Código de Aguas; o de la exigencia de 5 % de votación para subsistir como partido político, que es materia de la Ley de Partidos.) En el hecho se trata de reformas a la Constitución y a otras leyes.

Supongamos que la mayoría de los Consejeros no se rinde y le envía al Presidente de la República, tras modificar y corregir el texto que les ha sido sometido por la Comisión Experta, algo como el siguiente oficio o comunicado final:

"Excelentísimo Señor Presidente de la República:

"1) Es público y notorio que para escribir una nueva Constitución se habría precisado de una delegación o mandato plebiscitario de la ciudadanía, como titular del poder constituyente originario. Así se obró para llevar a cabo el primer proceso constituyente. Pero dicho requisito no se satisfizo en este segundo proceso, acordado sólo por una mayoría parlamentaria y el Ejecutivo. Tal incumplimiento lo torna nulo, pues adolece de la nulidad de derecho público descrita en el artículo 5º, en relación con el inciso segundo del artículo 7º de la Constitución.

"2) Este Consejo Constitucional no puede convertirse en coautor ni cómplice de esa irregularidad. Por tanto, se niega a calificar como "nueva Constitución" al o los proyectos que en este acto se acompaña.

"3) Con todo, en cumplimiento de la misión que se nos ha encomendado hemos acordado un texto, tras trabajar a partir del recibido y haberlo discutido y modificado. Él puede dar origen a uno o más  proyectos de reforma constitucional y de reformas de códigos o leyes orgánicas constitucionales que el Poder Legislativo sí puede analizar, proponer y despachar dentro de sus atribuciones, sin contravenir la Carta Fundamental. Pues según ella tanto el Poder Ejecutivo como el Congreso Nacional pueden proponer y acordar, respectivamente mediante mensajes y mociones, tanto reformas constitucionales como legales.

"4) Por consiguiente, se acompaña como propuesta de este Consejo un conjunto de tales reformas, con la recomendación de que S. E el Presidente de la República las someta al Congreso Nacional. a fin de que éste las estudie, tramite y despache en la forma adecuada a derecho que estime conveniente.

"5) Así y dentro de la juridicidad este Consejo Constitucional pone término a sus funciones en el segundo proceso constituyente y tiene a bien expresar a S. E las seguridades de su más alta consideración y estima."

Cabe la posibilidad de que el Ejecutivo considere las cosas de otra manera e insista en un proyecto de nueva Constitución, sometiéndolo al pueblo en el plebiscito del 17 de diciembre del presente año.

Si en él triunfa la opción "A Favor", el veredicto popular habrá saneado toda situación de nulidad o inconstitucionalidad. Pero si una mayoría vota "En Contra", será por considerar que se ha obrado inconstitucionalmente y cometido una trampa en el juego democrático, negándose a cohonestarla. El pueblo tendrá la palabra y entonces se verá si es o no verdad que "trampa nunca gana".

domingo, 21 de mayo de 2023

Prat Nos Queda Grande

Arturo Prat en 1879 entregó la vida combatiendo antes que arriar la bandera y rendirse.

Sebastián Piñera en 2019 arrió el pabellón y se rindió ante la revolución comunista. El 8 de mayo de 2023 Chahuán y Macaya corrieron a rendirse ante Boric ¡cuando recién lo habían derrotado! Los chilenos de hoy se rinden hasta cuando ganan. 

El general Cheyre se rindió en 2004 cuando su ejército había triunfado y dijo que todas las culpas, los "hechos punibles y moralmente reprochables del pasado",  eran del Ejército, "siempre vencedor y jamás vencido". Los militares habían derrotado a la subversión marxista, pero han terminado con 300 de sus hombres como presos políticos "caídos tras las líneas enemigas". Sus camaradas activos miran para otro lado. Hasta un poeta ha preguntado: "¿Qué has hecho, Ejército, que ahora/ quienes ayer mandaste a luchar/ están muriendo en las sombras/ en que los dejaste encarcelar?".  

Hay algo peor que rendirse: "darse vuelta la chaqueta", pues implica pasarse a las filas del adversario. Los DC, inicialmente partidarios del gobierno militar, pronto "se dieron vuelta la chaqueta" y se transformaron en sus principales denigradores. Luego hicieron lo mismo casi todos los demás, incluso los partidarios del "Sí" de 1988. En los años ´90 la UDI y RN llegaron a tanto en su rendición que sacaron de sus Declaraciones de Principios el reconocimiento que le habían hecho al gobierno militar. 

Frei Montalva y Aylwin, los más entusiastas convocantes a la acción militar de 1973 ("¡esto se arregla sólo con fusiles!") pronto se pasaron a la oposición a la Junta, para después pactar hasta con sus peores enemigos, los comunistas.

Aylwin hasta sentó en el banquillo de los acusados a los militares que él había azuzado. Se había olvidado en 1990 de lo que había hecho y dicho en 1973 en su defensa de ellos ante el resto del mundo. Y a los terroristas les pidió perdón con lágrimas en los ojos por lo que los militares les habían hecho. Y después a aquéllos los llenó de plata, a la que se suma y sigue sumando la dispensada a través de la prevaricación vergonzosa de la dictadura judicial de izquierda hoy imperante..

Y en fin, últimamente la centroderecha se ha rendido al más preciado anhelo comunista, "borrar a Pinochet de la historia",  reemplazando su Constitución por otra. Hasta la gente más impensada claudica y dice "¡necesitamos una buena y nueva Constitución!" No sé qué dirán ahora que la "Comisión Experta" está haciendo otra sobre doce bases que están TODAS contenidas en la, supuestamente, "mala y vieja" de 1980. Con tal de rendirse, los lábiles chilenos actuales son capaces de decir cualquier cosa.

Prat era abogado y los chilenos han elegido ahora presidente a un egresado que ni siquiera fue capaz de recibirse. Prat fue temerario y prefirió morir a rendirse, pero el antecesor de Boric, Sebastián Piñera, en 2019 tuvo tanto miedo que se rindió incondicionalmente sin combatir, arrió sus colores y entregó "la joya de la corona", la Constitución, a la izquierda.

Una mayoría popular el 7 de mayo pareció alzarse contra tanta abyección y constituyó como primer partido político de Chile al único contrario a cambiar la Constitución según el deseo comunista. Ojalá sus consejeros recién electos no se rindan.

Pues si lo hacen se confirmará que el capitán Arturo Prat le queda demasiado grande al entreguista y cobarde Chile actual.


sábado, 20 de mayo de 2023

¡No Insulten a Nuestra Inteligencia, Por Favor!

En caso de que ella exista, por supuesto, pues eso es discutible. Pero si existiera, los "Expertos" la están insultando: están copiando, plagiando, la Constitución de Pinochet (ver mi blog de 11.05.23 sobre los "bordes" y la Carta.) Y parecen creer que los chilenos no nos vamos a dar cuenta. ¿Por qué la plagian? Porque si no, la mayoría la rechaza. Y parece que no les importa que nos demos cuenta. Eso ya sería de un cinismo staliniano. Recuérdese la respuesta de Stalin cuando le dijeron que el Papa condenaba sus crímenes: "¿Cuántas divisiones tiene el Vaticano"? En este caso parecen decir: ¿"Cuántos parlamentarios tienen los Republicanos?" Porque lo obrado ha sido un golpe de estado legislativo.

Ahora bien, en realidad están reformando la Carta (ver Las Últimas Noticias 20.05.23, p. 8), pero no redactando una nueva. Lo malo para ellos es que, entonces, seguirá siendo "la Constitución de Pinochet". ¡Cuando el propósito de todo lo que se está haciendo ---todo el mundo lo sabe--- es, básicamente, "borrar a Pinochet"!

Lo criticable es que obren a sabiendas, pues como soi dissants "Expertos" que son, ellos no pueden ignorar que su quehacer no puede consistir en una nueva Constitución, pues ello es nulo, de nulidad de derecho público, según el art. 7º, inciso 2º de la Carta. Pues no han recibido el mandato del único titular del poder constituyente, el ciudadano. Justamente una prueba pública y ampliamente conocida de esa nulidad es el caso frustrado del primer proceso constituyente, en el cual sí se consultó al pueblo en un plebiscito de entrada. ¿Por qué se hizo? Porque la Constitución lo ordena (art. 5: "La soberanía reside en la nación y su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de elecciones"). Y en este caso se debía hacer un plebiscito de entrada. Es decir, los "Expertos", como "Expertos" que son, SABEN que lo que están obrando es inválido. Grave. ¿Nada les dice su conciencia al mirarse en el espejo del baño antes de irse a dormir? ¿O el espejo se lo dice, pero ellos no le hacen caso? Eso se llama "cinismo": "desvergüenza en la defensa y práctica de acciones vituperables" (Real Academia).

Están insultando la inteligencia de todos en general y de los Republicanos en particular, pero, a la vez... haciéndoles un favor. Fueron el único partido que se opuso públicamente a este inválido segundo proceso. Pero participaron en los comicios del 7 de mayo y los ganaron. Hicieron bien: "derrumbaron la estantería del régimen" y pasaron a ser el primer partido político de Chile. Más que cuadruplicaron a los que les siguen, UDI y PC. El gobierno quedó tambaleante. "Chile cambió". ¿Cómo no iban a participar? Y se oponen a un nuevo proceso constituyente, pero no a una reforma de la Constitución, que es lo que están haciendo en la práctica los "Expertos". 

Ahora la misión de los Republicanos, entonces, como Consejeros Constitucionales, consiste en reformar la Constitución. Ellos deben tener también propuestas, como las tienen los "Expertos". Y las que finalmente se aprueben al final del proceso que se inicia el 6 de junio deben ser enviadas al Presidente de la República como tales reformas, para que las someta al Congreso, de acuerdo con el capítulo XV de la Carta titulado "Reforma de la Constitución." Es la única participación respetuosa de la Constitución que pueden tener los Consejeros Republicanos. Ellos al final oficiarán al presidente proponiendo reformas. Eso es constitucional y cualquiera puede hacerlo. Lo que no pueden hacer es llamar a eso "nueva Constitución", porque no lo será, porque antes el único titular del poder constituyente originario, el pueblo, no lo ha autorizado.

¿Y qué debemos hacer frente al plebiscito de salida del 17 de diciembre? Eso es obvio: votar "En Contra", pues este segundo proceso es inconstitucional y, por tanto, nulo. Fin de la historia. ¿Y entonces no se podrá "borrar a Pinochet", el único fin que buscaban los autores de la idea de una nueva Constitución, los comunistas? No se podrá. Lo sentimos, en Chile no se puede "borrar a Pinochet".

jueves, 18 de mayo de 2023

Chilerridículo

El único partido que se presentó a las elecciones diciéndose claramente partidario de mantener la Constitución de Pinochet fue el Republicano. Obtuvo el 35 % de los votos. Se convirtió en la colectividad más grande de Chile por amplio margen y con el mayor apoyo entre los más pobres. Pues obtuvo también el primer lugar en el quintil de menores ingresos, donde lo favoreció el 40 %. 

El país y el mundo (en uno y otro casi todos los medios son funcionales a la izquierda o a la derecha entreguista) están en estado de shock. Ya habían quedado groggy el 4 de septiembre, cuando el 62 % rechazó el proyecto para reemplazar la Constitución de Pinochet por otra de izquierda. Tras esta doble "emergencia progresista" se reunieron el tercer-peor-presidente con el segundo-peor (el primero, Allende, es líder indiscutido en materia de desastres nacionales), firmantes del "Acuerdo por Chile" para unir fuerzas contra la Constitución de Pinochet y conferenciaron:

---Tercer-peor: Es indispensable formar la TOCOPI. Todos contra Pinochet. ¡Viejo #&*?!, gana batallas después de muerto.

---Segundo-peor: De acuerdo. Tengo una idea genial para no volver a perder: hacer una Constitución igual a la de Pinochet y decirles que es otra, "buena y nueva", la de Boric-Piñera.

---Tercer-peor: Primero, no me gusta el orden de los apellidos y, segundo, nos pueden pillar. Van a leer las dos y van a descubrir que son prácticamente iguales. 

---Segundo-peor: ¡No! Si aquí nadie lee. Repiten lo que dicen los periodistas de izquierda y los entreguistas en la tele, la radio y el whatsapp. Nuestra gente se encarga de que eso esté controlado. Además, los pocos que lean tanto nuestra propuesta como  la Constitución de Pinochet no van a entender, pues acá el 80 % no entiende lo que lee. No se van a dar cuenta de que son iguales. ¿No ves que los han educado puros profesores comunistas? Sólo son capaces de repetir consignas y ésas la fabricamos nosotros. Mira, tanto es así que el segundo editorial de El Mercurio de ayer dice muy ufano: "conforme a la tercera base institucional del proceso constituyente, 'la Constitución consagrará que el terrorismo, en cualquiera de sus formas, es por esencia contrario a los derechos humanos'", ¡sin darse cuenta de que ése es, textual, el artículo 9 de la Constitución de Pinochet! Si es el "Gran Cambiaso", el "Pepito paga Doble", la gran estafa constitucional! ¡Se lo están tragando!

---Tercer-peor: Oye, no quiero farsantear, pero no me vas a negar que los hemos convencido a casi todos de que donde dice "Estado social y democrático de derecho" deben leer "Jubilaciones millonarias, salud pública tipo clínica privada y gratuita y educación tipo Grange School, sin pago y para todos". Eso ya no lo discute nadie. ¡Las palabras significan lo que nosotros decimos! Dime si Karl Marx no nos aplaudiría. Entre paréntesis, no lo he leído nunca. En realidad, nunca he leído casi nada, pero soy re bueno para hacer pasadas.

---Segundo-peor: Sí, la consigna del Estado social reconozco que ha sido un gol de media cancha. Yo muchas veces les he dicho a los comunistas que no exageren, pero me contestan: "Es que repetimos y repetimos hasta que todos dicen lo mismo que nosotros decimos". Y tienen razón.

---Tercer-peor: Es verdad. Pero oye, Segundo-peor, ten cuidado con lo de las isapres, porque puede ser la gota que colme el vaso si le sumas a eso el manotazo a la previsión, el royalty a la minería, el reinado del delito y del terrorismo, la llegada masiva de inmigrantes patanes y que ya también, como el 73, Chile es el último de América Latina en crecimiento. Vas a desplazar a Salvador del sitial del peor presidente de todos los tiempos y no sé si te va a gustar sufrir la misma suerte que él.

---Segundo-peor: No hay cuidado, compadre. Podré tirarme por un tobogán infantil o girar como trompo y ser malo de la cabeza, pero suicida no soy. Así es que ¡adelante con los faroles!

---Tercer-peor: Entonces parece que no me queda otra que llamar a la Catalina para que venga a ver el tremendo choque de trenes del 17 de diciembre. Perdón, a la Cecilia.