domingo, 2 de octubre de 2022

Derechistas de Izquierda

Los de derecha de verdad, a secas y sin apellido, sostenemos que la causante del descontento ciudadano manifestado en la violencia de octubre de 2019 (que el des-gobierno del ex DC, no derechista, Sebastián Piñera, renunció a controlar y penalizar) fue la izquierda. El plan socialista Transantiago de Lagos-Bachelet deterioró el nivel de vida y generó pérdidas fiscales exorbitantes; la inmigración descontrolada bajo Bachelet deterioró las remuneraciones, por la competencia de la mano de obra extranjera, y sobrecargó y deterioró las prestaciones sociales de salud y educación; y, en fin, los aumentos socialista-comunistas de impuestos y royalty resintieron el crecimiento, destruyendo empleos y colmando el descontento social. Fue un estallido generado por la izquierda y alentado por la izquierda. 

La gran ironía, o más bien burla, es que se culpó a la derecha y a la Constitución de 1980. Peor aún ¡la derecha compró ese relato! Es que dentro de ella hay demasiados izquierdistas, no ideológicamente pero sí en el sentido de obrar según manda la izquierda. Entreguistas. Ahora mismo sucede: el reciente plebiscito, que ganó la derecha por amplio margen y mantuvo la Constitución (elaborada bajo un gobierno de derecha, como lo fue el militar, y redactada por una comisión predominantemente de derecha, primero, y después casi totalmente integrada por gente de esas ideas) ahora dirigentes de la UDI, RN y Evópoli, partidos de centroderecha, e incluso uno del Partido Republicano, el único de derecha, fueron a La Moneda a ofrecerle transformar su derrota en triunfo e iniciar un nuevo proceso constituyente. El republicano posteriormente se distanció, pero los restantes han continuado entregándose y precisando "bordes" (que están todos en la Constitución actual) para evitar que el nuevo proceso termine igual que el primero.

Para peor, la élite empresarial en pleno apoya este nuevo proceso. Su vocera, Cristina Bitar, explica que lo hace "porque Chile tiene que responder al descontento ciudadano". ¡Confesión de culpa! Pero vimos que el descontento es culpa de la izquierda. ¡Empresarios buenos para ganar plata y perder elecciones con 62 %!

"El Mercurio", otrora bastión de la derecha, hoy con una legión mayoritaria de columnistas de izquierda, entrevista sólo a personalidades de izquierda o entreguistas. Apareció el lunes 5 de septiembre con un editorial que no habría pasado el cedazo de su propia sección "El Polígrafo", pues convocaba a "Completar el proceso constituyente", justamente ya completado el día anterior reafirmando la Constitución actual.

¿Por qué servirle en bandeja esta revancha al adversario? Los dirigentes partidarios argumentan que antes ofrecieron al centro y la izquierda, para atraerlos a votar Rechazo, un nuevo proceso si triunfaba esta última opción. Dicen cumplir su palabra. Pero hay algo más que eso: el historiador e investigador del CEP Juan Luis Ossa, cercano a RN, dice a "La Tercera" del 01.10.22: "Lo que yo veo ahora es una oportunidad de marginarse de los sectores más radicales de la derecha". El término "marginarse" apunta a un deseo de deshacerse de la derecha.

Ya desde su fundación, en los años '80, la difícil convivencia de RN con la UDI hizo imposible que ambas tendencias integraran un solo partido, Renovación Nacional. De ahí surgió la escisión UDI: Unión Demócrata Independiente, con Jaime Guzmán a la cabeza.

En un comienzo, en los años '90, la UDI obtuvo triunfos electorales superiores a los de RN y parecía destinada a ganar la Presidencia de la República con Joaquín Lavín, pero entonces surgió en RN la figura de su senador Sebastián Piñera, que confesaba no ser de derecha. Después éste llegó a la Presidencia "abrazando las ideas de la izquierda", como confesó su lugarteniente, Rodrigo Hinzpeter. El mismo Lavín (UDI) emprendió igual deriva, distanciándose del gobierno militar (ambas colectividades eliminaron de sus declaraciones de principios el reconocimiento al régimen militar). Y Lavín terminó declarándose "socialdemócrata".. 

Esta dificultad de la derecha para ser tal amainó con el triunfo de José Antonio Kast, de derecha declarado, en la primera vuelta de 2021. Hasta entonces la izquierda y la DC creían lapidar a cualquiera con sólo tacharlo "de derecha." Kast obligó a revisar tal estrategia, en particular cuando en la misma ronda resultó relegado al cuarto lugar el candidato de RN, el centroizquierdista Sichel, favorito de las élites entreguistas. Y quinta quedó la DC Provoste. Surge la pregunta: ¿hasta cuándo se va a entregar la "centroderecha"? ¿Hasta que ya no quede sino lo que describía el dictador Allende el 7 de septiembre de 1973, "harina para tres días más"?

El país sólo puede ser salvado por una derecha con personalidad. A lo Meloni: "Dios, Patria, Familia y Libertad". Con Constitución recién ratificada (por tercera vez) y el orden que legara Pinochet. Y sin terrorismo ni conflicto en la Araucanía; con bajos impuestos, Estado pequeño subsidiario y creciendo 10 % anual.


viernes, 30 de septiembre de 2022

Cuando Digan "Social", Arranca

Un niño Schalper, de la centroderecha entreguista, dijo que van a hacer suyo el "Estado Social de Derecho" derrotado el 4 de septiembre por el sentido común. 

Para sobrevivir en Chile hoy necesitas reglas: 1) Cuando oigas decir "social", arranca: es para robarte. Cuando Boric dice "redistribuir", es porque va a quitarte algo de lo tuyo. Naranjo, un marxista que viene haciendo daño desde 1964, cuando fue elegido en una complementaria para suceder a "su apá", acaba de anunciar un "impuesto Robin Hood", un asaltante de los bosques de Sherwood, en Inglaterra medieval. Los marxistas no producen, pero controlan el estado, su botín, quitándoles a unos para quedarse ellos con "la parte del león". Arruinan países, pero "lo comido y lo bailado" no se los quita nadie. Ahora discurren otro impuesto, de medio por ciento a toda transacción de valores, el "impuesto Robin Hood". Se van a apropiar de unos tres mil millones de dólares que hasta ahora eran de otros. Eso es "social". Arranca a tiempo, como el entrenador de Colo Colo, que acaba de cambiar su domicilio tributario a Portugal.

2) Todo su cuento es falso. El "malestar social", dicen, fue por "el modelo neoliberal" y "los abusos". Mentira: fue por el Transantiago marxista (Lagos-Bachelet), que les quitó a los habitantes de la Región Metropolitana dos horas al día por la peor locomoción. Después el negocio marxista de la inmigración masiva les dejó millones, porque los haitianos, venezolanos y cubanos pagaban por venirse a una economía libre. Eso significó caída de ingresos de los pobres, por la competencia de los inmigrantes, que además llenaron consultorios y colegios municipales. Y también vino el aumento de impuestos de la ultramarxista Bachelet, adoradora de Alemania Oriental y su muro, que hizo caer el PIB. EL MALESTAR LO PROVOCÓ EL MARXISMO, pero le echaron la culpa al "modelo neoliberal". Y hasta la derecha compró la mentira.

3) Nada de lo que oigas de Pinochet es verdad. Él entregó Chile en el primer lugar de América Latina, sin conflicto en la Araucanía, sin delincuencia y con democracia. Podías andar tranquilo por la calle de noche. Hoy te asaltan y roban (y a veces te matan) de día claro. Te aconsejan: "entrega el auto y la plata al tiro". El marxismo y los kerenskys crearon un sistema judicial favorable a los delincuentes. Los jueces de izquierda los liberan al tiro y condenan a los policías y al ciudadano honrado que porta armas para defenderse.

Se han ido 86 mil chilenos y 80 mil millones de dólares en dos años. Es lo prudente. Yo no me voy porque en 1973 hice malvender mucho a mi padre y después vino el golpe y lo que vendió se multiplicó por mil. Nunca me lo perdonó, así es que moriré con la bandera al tope, pues ahora no veo venir un golpe por ninguna parte, aunque ya se cumple lo que dijo el profeta Jaime Guzmán en 1973 en "A esta hora se improvisa": aquí ni gobierno ni oposición tienen capacidad de gobernar, sólo la tienen las fuerzas armadas.

Una última mala noticia: supe al fin por qué ChileVamos quiere llevarle el amén a Boric en su intento de otra Convención Constituyente: Juan Luis Ossa jr. dice que el piñerismo les prometió a los Amarillos apoyarla si votaban Rechazo, y deben respetar su palabra. Malos negociadores, porque los Amarillos iban a votar Rechazo de todas maneras. Pero al menos son más avispados que los entreguistas, pues toman distancia del nuevo disparate.

Es la "última tontera" del entreguismo de la derecha, que le ha costado tan caro al país: primero se entregaron gratis a Frei Montalva y éste le puso alfombra roja al marxismo; antes votaron la Reforma Agraria exigida por EE. UU., que les robó el campo a los agricultores; después votaron por robarles el cobre a los norteamericanos, que demostraron tenérselo merecido cuando se aliaron con la URSS contra el gobierno militar (Enmienda Kennedy, voto contra Chile en la ONU, Margaret Albright en 2000: se debe "condenar a Pinochet"; y nos mandaron a "Dirty Harry" a derrocarlo en los 80).

Entonces, si quieres vivir acá, allá tú, pero informado. Aconséjate con John Cobin, tres años preso por defenderse de una turba. Se había nacionalizado creyendo que el país de Pinochet iba a ser para siempre. 


 

martes, 27 de septiembre de 2022

Yo También Fui Imbécil

El otro día vi un video de Tomás Mosciatti donde decía que no era de su agrado usar el término "imbécil" para describir conductas políticas, pero algunas veces se le hacía difícil no emplearlo. Y, efectivamente, es difícil. Justamente uno de mis blogs más leídos de estos años se titula "Imbéciles" y se refiere a un diálogo imaginario entre dos comunistas que se aprovechan de los "útiles" de derecha y centro (ver el de 28 de abril de 2020, con 9.355 lecturas a la fecha).

De hecho, es una expresión antigua en nuestra política. Recuerdo que hace casi medio siglo le comenté al principal político de derecha de entonces, Francisco Bulnes Sanfuentes, senador con enorme personalidad, el error de la derecha de entonces de haber restado nuestro apoyo a Julio Durán (excelente candidato presidencial, radical de derecha y confiable), en 1963, para adherir a Eduardo Frei Montalva (DC que resultó no confiable), ante el temor de que en 1964 ganara Allende, días después del "naranjazo" de 1963 (elección complementaria de un diputado, ganada por el UP de ese apellido y donde el candidato de Durán salió segundo y el de Frei tercero). 

Bulnes me contestó que muchos derechistas le habían dicho lo mismo y que a todos ellos les contestaba: "¡Fue por culpa tuya, imbécil!" En el hecho me lo estaba diciendo también a mí, en ese tiempo "joven e indocumentado" (he dejado de ser las dos cosas). Encontré su juicio exagerado y recibí el insulto callado. Pero la verdad fue que, después, todos los derechistas de mi generación nos arrepentimos y nos sentimos "imbéciles", tras haber votado por Frei, gobernante izquierdista y mera antesala del comunismo del dictador Allende (ver documentado libro, recién aparecido, sobre el gobierno de éste, de Nicolás Márquez). 

Es que, esa vez, nos arrepentimos demasiado tarde. Con el tiempo, nos consolábamos reflexionando: "Si no hubiera habido un Allende, no habría habido después una Junta encabezada por Pinochet".

Fui imbécil en 1963 y aprendí. Por eso hoy simplemente no puedo entender a personas de derecha que le hagan el juego a la DC y la izquierda. Que la RN de Piñera se pase al enemigo no es novedad, pero no me cabe en la cabeza que la UDI esté matriculada en ese "proceso constituyente" que sólo es del gusto de Boric y el comunismo. Sobre todo en circunstancias en que hoy sólo rige, por mandato constitucional y decisión popular plebiscitaria aplastante, la Constitución de 1980. Y punto. 

Es la nuestra, la que mejor nos representa, la que le ha dado a Chile los mejores años de su historia en lo económico, lo político y lo social; la que nos garantiza la libertad y su principal sustento, la propiedad. La más legitimada, respaldada y ratificada de la historia de Chile. Pues si algún malestar hubo bajo ella fue porque el socialismo inventó un Transantiago que echó a perder la vida de los ciudadanos y porque la "burocracia caviar" de la izquierda se quedó con la plata que el modelo generosamente produjo para los más pobres. (Ver Rolf Lüders, "La Tercera", 01.11.19). 

Juro nunca más volver a ser imbécil. Haberlo sido de joven me da autoridad para advertir a otros hoy. Nunca más volver a regalar el país por mera imbecilidad.

sábado, 24 de septiembre de 2022

El Estallido en la Cara de Boric

El 2 de septiembre hice un tuit sobre la grabación descriptiva de una reunión en La Moneda, cuyo texto publiqué en este blog el día antes ("Con las Manos en la Masa", 01.09.22). Según ella, Boric amenazó al director de la PDI por la posible filtración de grabaciones vinculando al oficialismo con Llaitul. El aludido le respondió que no las había filtrado y no se preocupara, porque si quisiera presionar a La Moneda podría dar a conocer grabaciones donde personajes de palacio aparecían haciendo lo necesario para que el estallido de octubre de 2019 "se desarrollara como se desarrolló". Esta "tranquilización" hizo palidecer y enmudeció al presidente por los siguientes minutos. Por supuesto, después "todo quedó ahí". 

Eppur si muove, pues las tales grabaciones existen. Y sospecho que el Mossad está detrás (y tiene sus razones) de la revelación, ahora, de las hackeadas a las Fuerzas Armadas, donde está la misma evidencia. Las huellas digitales de los políticos de los 14 partidos y grupos que provocaron la violencia ¡y lo confesaron con publicidad en su declaración del 12 de noviembre de 2019! están ahí. 

Consecuencia: que podría y debería solicitarse al Tribunal Constitucional la declaración de inconstitucionalidad, desde la DC al PC, porque los hechos no están prescritos y el artículo 19 número 15 de la Constitución dice: "Son inconstitucionales los partidos y movimientos u otras formas de organización... que hagan uso de la violencia, la propugnen o inciten a ella como método de acción política. Corresponderá al Tribunal Constitucional declarar esta inconstitucionalidad".

Si en 2019 hubiera habido un verdadero Presidente de la República, éste debería haber pedido y obtenido la inconstitucionalidad de los 14 partidos y movimientos insurrectos que ese 12 de noviembre confesaron públicamente, con sus logos al pie del documento (cuya copia conservo), haberse valido de la violencia o "movilizaciones" para "correr el cerco de lo posible" y "cambiar el modelo político, económico y social". 

Además, el artículo 60 inciso 5° de la Constitución declara que "cesará... en sus funciones el diputado o senador que de palabra o por escrito incite a la alteración del orden público o propicie el cambio del orden jurídico institucional por medios distintos de los que establece esta Constitución". La petición de cesación en el cargo deberá formularse por diez o más parlamentarios, con los cuales Piñera contaba y que están disponibles hoy, si bien sólo en el Partido Republicano, que hasta el momento "no se ha pasado al enemigo". Esa cesación declarada a posteriori acarrearía la inhabilidad por cinco años de los ex parlamentarios afectados para optar a otros cargos y, desde luego, a la Presidencia.

Además, los diputados de Chile Vamos ya le habían hecho casi todo el trabajo a Piñera, pues el 6 de enero de 2020 pidieron ante el Tribunal Constitucional la cesación en el cargo del diputado comunista Hugo Gutiérrez por los mismos fundamentos que alcanzan al resto; y acompañaron antecedentes y pruebas completísimos, que las grabaciones hackeadas (y las que tiene el director de la PDI) confirman, acerca de los culpables del uso de la violencia y el llamado a la alteración del orden público. 

Los hechos no están prescritos y deberían ahora mismo ser planteados ante el Tribunal Constitucional por el Partido Republicano y la parte de la centroderecha aún no entregada al gobierno. Y si el TC fallara en derecho, debería declarar: (1) La inconstitucionalidad de los 14 partidos y movimientos sediciosos y (2) las inhabilidades de Boric y demás inhabilitados por cinco años. De esa declaración derivaría la actual imposibilidad constitucional de aquél para desempeñarse como Presidente de la República y también su consiguiente remoción del cargo.

Todo eso suponiendo que en Chile existiera un "estado de derecho", es decir, rigieran las leyes. Por supuesto, no hay tal, sino un confeso "parlamentarismo de facto." 

Pero, si no rige el derecho, entonces ¿qué rige? Obvio: "la ley del más fuerte". ¿Quién es el más fuerte en Chile? ¿No es obvio? Todo esto es lo que ha estallado en la cara de Boric.  

 

jueves, 22 de septiembre de 2022

La Derecha a Secas Se Ríe

Por supuesto que nos da risa oír a Evelyn Matthei y sus seguidores decirse partidarios de una "buena y nueva Constitución" y de un "Estado Social de Derecho", como reza el inicio del engendro ya rechazado. Ella capitanea la enésima y acostumbrada "vuelta de chaqueta" de la centroderecha. Por supuesto, es demasiado inteligente como para creer en el Viejo Pascuero. Pero así capta simpatías de la mayoría repetidora de consignas, que nunca ha entendido nada. Hasta hoy Evelyn se ha negado a revelar cómo votó en el plebiscito de entrada. ¿Dividendo? Según reciente encuesta, es la persona más popular de la política.

Los de derecha a secas somos impopulares, pues no le miramos la cara a nadie. Sabemos que la noción de "Estado social" es una redundancia y lo decimos: todo Estado es social. Hace 500 años Luis XIV fue el primero y el último en decir "el Estado soy yo" y en describir un "Estado individual". Nunca hubo otro. El Estado es, pues, "social" per se. Ca va sans dire.

Ahora ¿qué se entiende por "social"? Hasta el vulgo lo sabe: que pagan otros, no uno. Y esa idea encanta, por supuesto. Pero no funciona. Quedó plasmada en la foto de Boric pasando bajo el torniquete del metro, poco antes del incendio de las estaciones. ¿Quién pagó el pasaje que él "se ahorró"? Los demás. El pasaje gratis no existe. Justamente el metro había subido la tarifa en $30 porque le había aumentado "la cuenta de la luz" en 270%, por haber incurrido en el disparate de cambiarse a "energías limpias" (que no son limpias y sí son más caras). "¡No son 30 pesos, son 30 años!" gritaban Boric, Camila, Karol y Jackson. Los 30 mejores años de la historia de Chile, gracias al modelo del GM, quien recibió a los chilenos viviendo 63,6 años (1972) y los devolvió a los políticos viviendo 73,4 (1990, "El Mercurio, 18.09.22, C-7). Nos regaló diez años más de vida. Y diez centímetros más de estatura. La izquierda no lo puede soportar. ¡Otra Constitución, por favor, que nadie nombre a Pinochet!

Cuando Ludwig Erhard instaló la economía libre en la Alemania de posguerra le añadió "social" al nombre del modelo, porque tenía que hacérselo tragable a los ocupantes norteamericanos, que eran y son como la Evelyn, es decir, viven pendientes de la izquierda. Por algo hubo "enmienda Kennedy" para castigar a Chile por librarse del comunismo. Michelle Bachelet, que es lo más próximo al comunismo fuera del PC y con excepción de Boric, ¡después condecoró a Kennedy! 

Erhard sabía que la economía libre iba dar plata demás para los pobres, tal como lo hizo en Chile (Rolf Lüders, "La Tercera" 01.11.19). Pero acá el gasto social no les llegó a los pobres sino a la burocracia dorada de izquierda, que gana un 50% por sobre los sueldos del mercado  ("La Tercera", "Pulso", 20.11.21).

En fin, el último término de la frase "Estado social de derecho" que subyuga a la Evelyn, es lo mejor de todo. "Estado de Derecho" es la mala traducción del inglés "rule of law", que quiere decir "imperio de la ley", lo cual acá ya no hay, como lo reconociera el senador Jaime Quintana del PPD, quien confesó en 2019 estar viviendo un "parlamentarismo de facto". Mandan los políticos y nadie hace respetar el derecho, comenzando por el presidente de entonces, Piñera, que se rindió y entregó a sus enemigos la "joya más valiosa de la corona", la Constitución, pese a tener facultades para meterlos presos a todos por insurrección violenta e inhabilitarlos por cinco años. Ahí se perdió al país. Ahora la Evelyn y la masa de claudicantes, con Piñera reincorporado, quieren volver a perderlo. ¡Los personajes de la Kyoto se reencuentran 30 años después!

Y los de la derecha a secas, sentados, como los árabes, a la puerta de nuestra tienda, semper fidelis a nuestras ideas, nos reímos de tanto entreguismo y esperamos ¡otra vez/ y qué fue! ver pasar el cadáver del enemigo. 

lunes, 19 de septiembre de 2022

Gran Parada de Patrañas

Gabriel Boric saludando amablemente a los jefes militares es un chiste, todos lo sabemos después de ver su video expresando el deseo de "orinar en un casco militar", dicho en términos más decentes que los de él. Pero no importa, porque en el país de hoy usted puede hacer o decir impunemente cualquier cosa, salvo la verdad. Por ejemplo, ha sido declarado Allende, que destruyó tanto y fue dictador (léase a Nicolás Márquez), como el mejor chileno de la historia; y en cambio a Pinochet, que reconstruyó "desde las cenizas" (léase a Hermógenes Pérez de Arce) no se le puede siquiera nombrar y, cuando se lo hace, es para decirle dictador.  

Junto con el funeral de la Reina se desarrolló en Santiago la tradicional Parada Militar, presidida por tantas mentiras flagrantes que postula a ser la más increíble de todas. Para empezar, el que fungía como presidente de la República no podía ni debía haberlo sido, porque llegó a su cargo mediante la violencia política, lo que, según la Constitución (art. 19 N° 15) acarrea declaración de inconstitucionalidad de su partido y (art. 60 inc. 5°) inhabilitación de su persona en el cargo parlamentario que tenía, inhabilitación que a su turno le vedaba postular a cualquier otra función durante cinco años. ¡Presidió la Parada un presidente de mentira!

Eso sólo fue posible porque su antecesor tampoco fue verdadero presidente. Sebastián Piñera no ejerció sus prerrogarivas ni emprendió acción alguna contra los sediciosos alzados mediante la fuerza, condición que publicaron, reconocieron y confesaron en solemne documento divulgado por todos los medios el 13 de noviembre de 2019. ¡Tan poco presidente real era Piñera que no interpuso recurso de inconstitucionalidad ni promovió (con respaldo de diez de sus parlamentarios) las declaraciones de inhabilidad de los insurrectos concertados para derrocarlo! Ni menos los mandó a detener, como procedía ante actuaciones contrarias a las leyes de Seguridad y Antiterrorista.

En la tribuna presidencial estaban los presidentes de la Cámara, Soto, y del Senado, Elizalde, ambos también jurídicamente susceptibles de haber sido inhabilitados, por haber sus respectivos partidos incurrido en uso de violencia, y haberlo confesado por documento del 12 de noviembre de 2019.

Y, ciertamente, asistía también a la Parada el tercer poder y más mentiroso de todos, el Judicial, representado por el titular de la Corte Suprema, que en su último fallo por completo contrario a la verdad, como es costumbre tratándose de juicios a militares (r), condenó a diez años de presidio al general (r) Luis Prüssing ¡ya fallecido! por mantener secuestrado desde 1973 y hasta la fecha (este último tiempo en su tumba, se supone) a Mario Salinas. Si no me cree, lea el fallo en la página del Poder Judicial. Además, mediante tal mentira flagrante la Corte se ha prestado para sustraer al indefenso e inocente fisco chileno otros 50 millones de pesos de indemnización. Dejo a su imaginación la distribución de esa suma, porque si usted cree que llegó íntegra a manos de la familia de Mario Salinas, entonces no merece la nacionalidad chilena por exceso de ingenuidad.

No es extraño que vivamos en una atmósfera de patrañas generalizadas, porque el comunismo está en el poder y, todos sabemos, ya Lenin declaró a la mentira como su herramienta de gobierno favorita y forjó la notable frase: "Si la Revolución  no coincide con los hechos, mucho peor para los hechos".

En Chile siempre se ha mentido, pero nunca tanto como desde el 18 de octubre de 2019 hasta hoy, pues se bautizó como "estallido social" lo que no era tal sino la enésima insurrección violenta comunista. Han sido más de veinte las que han tenido lugar desde que existe el partido en Chile y al solo Pinochet le hicieron 17. La última, la de 2019, partió con el alza del metro en 30 pesos, que culminó con la destrucción de 80 estaciones y el incendio de más de veinte, que Piñera no fue capaz de evitar, como era su deber. Dicha alza se originó en otra mentira: que la electricidad que abastecía al metro contaminaba y había que reemplazarla por centrales eólicas y solares. Como esto hizo subir 270 % la cuenta de luz del metro, debió subir las tarifas en 30 pesos. Pero (léase a y véanse videos de Douglas Pollock) las centrales eólicas y solares contaminan igual. En todo caso, el aporte de impurezas de Chile a la atmósfera es. 0,00% y algún decimal más no medible por instrumentos

Y si hubiera habido descontento popular en 2019, debería haberse debido a los políticos de izquierda y no al sistema económico-social libre, pues este último aportó demás para haber hecho desparecer la pobreza: si los políticos y sus clientelas no se hubieran quedado con "la parte del león" del gasto social, cada familia de los dos deciles más pobres habría recibido $2,5 millones mensuales y no habría sido pobre.

En fin, las sonrisas de Boric a los militares fueron sólo la guinda de la torta del engaño general, desde que todo el mundo ha visto ya su video de repudio contra ellos.

Ante lo anterior los comunistas chilenos, reales conductores del actual gobierno, deben pensar que Voltaire tenía toda la razón cuando decía "¡Mentid, mentid, que algo queda!".

jueves, 15 de septiembre de 2022

Doble Error de "El Mercurio"

En su primer editorial de hoy, 15 de septiembre, el diario más antiguo de habla castellana comete un doble error, al titular su primer editorial "Completar el Proceso Constitucional" (puesto que el proceso está ya completo) y al afirmar, en sus primeras líneas, que "un 78% de la población se pronunció en favor de una nueva carta", lo cual es una media verdad o, lo que es lo mismo, una media falsedad.

Si sometiera esta frase a su sección "El Polígrafo", ésta sin duda la denunciaría como una "media verdad".

En cambio, si este blog afirma, como lo ha hecho: "Un 62 % de la población se pronunció en favor de mantener la carta vigente", "El Polígrafo" no podría objetarlo, porque el art. 142 inciso final de la Constitución dice: "Si la cuestión planteada en el plebiscito ratificatorio fuere rechazada, continuará vigente la presente Constitución". Fue precisamente lo que decidió el 62% de la ciudadanía el 4 de septiembre. "El Polígrafo" no podría objetarlo. Fin de la historia. A otro tema. Y aquí no ha pasado nada.
 
"El Polígrafo" podría precisarle al editorial de "El Mercurio" la "verdad completa": los artículos 130 y siguientes de la carta estipulan que, de triunfar el Apruebo en el plebiscito de entrada, como sucedió, una Convención Constitucional debía preparar una propuesta y someterla al plebiscito ratificatorio, como también sucedió. Si en éste resultara rechazada, seguiría vigente la actual Constitución. Esto fue lo que aconteció. Si el editorial de "El Mercurio" hubiera dicho: "El 78% se pronunció a favor de un proceso constituyente que ya se completó", ahí habría pasado la prueba de El Polígrafo, pues es la pura verdad. Pero, en cambio, afirmó que el 78% se pronunció por una nueva Constitución, lo cual no es la pura verdad, sino, en el mejor de los casos, una verdad a medias, una mera expectativa o posibilidad, que no pasa la prueba de El Polígrafo.

El procedimiento descrito entre los artículos 130 y 142, que es por una sola vez, pues tiene estipulada fecha de inicio y ocasión de término, se completó el 4 de septiembre de 2022 y determinó que en Chile hay una sola Constitución vigente (la actual). Luego, no hay ningún "proceso constitucional" por completar.

En conclusión, "El Mercurio" y  la centroderecha entreguista se están de nuevo rindiendo de antemano a la izquierda sediciosa, al encaminarse, junto además al comunismo y la falange extremista y subversiva, por un camino errado que no es el elegido por la mayoría del electorado. 

Y se vuelven a equivocar como lo han venido haciendo desde 2009, cuando levantaron a Sebastián Piñera, carente de atributos esenciales, como candidato presidencial; como lo volvieron a hacer en 2019, cuando se rindieron junto a éste, en lugar de aplicar a sus adversarios sediciosos y violentos la Constitución y las leyes y someterlos a todas las consecuencias jurídicas del uso de la violencia (declaración de inconstitucionalidad de partidos y movimientos e inhabilitación de todos sus parlamentarios por cinco años). Nadie le informó al más ignorante de los presidentes de Chile, con excepción de Boric, que podía inhabilitar a los jefes de la sedición y meterlos presos con las leyes de seguridad y penales, poniendo término a la insurrección sin derramar una gota de sangre.

"De aquellos polvos vinieron estos lodos".