La encuesta presidencial Panel Ciudadano-Universidad del Desarrollo dice que Kaiser puntea como candidato a ser el próximo presidente de Chile. Eso es bastante lógico, porque quien representa mejor el modelo político, económico y social que le dio a Chile los mejores treinta años de su historia es Johannes Kaiser. Y porque ha ofrecido privatizar Codelco y darle la plata a la gente a razón de unos dos millones de pesos por cada chileno, dado que Codelco "pertenece a tdos los chilenos" y es razonable que, al venderse, reciban el precio los dueños.
Pero dos puntos por debajo de Kaiser está Boric, diferencia que está dentro del argen de error de la encuesta. Entonces ¿en qué quedamos? En que esto es Chile, donde los partidarios de reeditar los mejores años de la historia están apenas por arriba de los partidarios de reeditar los peores años de la misma. Ése es el país que tenemos. El éxito y el caos están a dos puntos de diferencia y en cualquier descuido gana el caos. Como pasó en 1970. Como pasó en 2021.
Por eso en el principal diario de la república hay un debate entre quienes se escandalizaron del patadón de un encapuchado a una manifesrtante pacífica y quienes defienden al agresor porque le encurntran la quinta pata al gato y dicen que es una víctima de a desigualdad social. Y aquí no hace mucho le han dado toda suerte de premios al defensor del encapuchado, pues en un solo año lo premiaron una universidad y la Asociación Nacional de la Prensa y una importante firma financiera lo invitó a dar una charla a sus millonarios clientes sobre la situación política. Hay una parte de la élite que admira al defensor del encapuchado, aunque éste esté listo para quitarle todo de una patada. Con esa élite entreguista se explican los desastrosos regímenes que han arruinado a Chile.
Pueden pasar muchas cosas en los tres años y algo que faltan para la prróxima elección presidencial y parlamentaria, pero los de la derecha a secas estamos confiados. Tengo que reomontarme a don Jorge Alessandri en 1958 para encontrar a alguien de nuestras ideas que gozara de respaldo mayoritario.
Por otra parte, creo que la Revolución Privatizadora propuesta por Kaiser va a trascender nuestras fronteras. El atractivo de la idea de achicar el Estado con beneficio pecuniario para los ciudadanos de ese Estado es irresistible.
Creo que esto está recién comenzando en el mismo Chile donde comenzó la primera economía libre de verdad del siglo XX, transmitiendo la idea a todo el mundo. Se va a decir algo parecido a cuando se atribuyó a los militares chilenos el haber inspirado a Thatcher y a Reagan.
Lo de ahora se origina en civiles chilenos que han descubierto una receta para mejorar la economía, beneficiar los bolsillos de todos y generar bienestar que no se le había ocurrido a nadie antes, al menos como un planteamiento político concreto.
Sólo cabe confiar que los dos puntos con que hoy el éxito supera al caos se puedan, con el tiempo, aumentar.