sábado, 11 de julio de 2026

LA NOTICIA DEL AÑO

La noticia del año en el orden judicial y sobre el tema de los juicios contra exmilitares por supuestas violaciones a los derechos humanos ocurridas hace más de 50 años, no ha salido en ningún diario ni noticiero radial o televisivo. Y se produjo el 7 de julio último.

Esto porque, como dijera no hace mucho Evelyn Matthei, para los políticos "es un tema prohibido". Y lo es por una razón política: el principal impulsor de esos juicios fue Sebastián Piñera, presidente DC elegido con los votos de la derecha.

Los principales beneficiarios de la ilegalidad consagrada, que profitan de generosas indemnizaciones ilícitamente sustraídas al erario desde hace una década, son abogados de la izquierda marxista. Porque antes esa izquierda todavía no se había apoderado de los tribunales. A raíz de ello un grupo de abogados se han hecho millonarios en esta década. Ellos son los que descubren, proponen y gestionan los juicios ilegales. 

La verdad histórica de los hechos dice que la guerrilla socialista-comunista fue fácilmente derrotada --a pedido de la mayoría popular representada en la Cámara el 22 de agosto de 1973-- por las fuerzas armadas y de orden, en menos de cuatro meses.

Pero ¿qué podía hacer o decir la izquierda si la derecha le había comprado todo el paquete ideológico y económico derivado de la falsificación de la historia de la guerrilla marxista? Nada. Sólo aprovecharlo, "pasar por caja" y cobrar. ¿Y qué podía decir la centroderecha si el principal persecutor de exmilitares y originador del lucro de los abogados marxistas había sido el presidente que ella eligió, Sebastián Piñera? Mirar para otro lado, en el mejor de los casos, o sumarse a la propaganda marxista, en el peor. Las dos cosas han sucedido. 

Así la izquierda pudo imponer su relato sobre los acontecimientos. Lo cual le resultó fácil ante un adversario que se rindió sin luchar. Esto llegó a tanto que un destacado comandante en jefe del Ejército declaró públicamente en diciembre de 2004 que su Ejército había sido "responsable de todos los hechos punibles y moralmente reprochables del pasado". 

"A confesión de parte, relevo de pruebas", dice el aforismo jurídico. ¿Y el marxismo, qué dijo? "De acuerdo", y empezó a encarcelar exmilitares y cobrar. 

Como consecuencia, 500 de ellos y colaboradores civiles de inteligencia han sido condenados, en unos remedos de procesos, mediante un artificio falso, que ideó un juez de extrema izquierda cuyas actuaciones ilegales le habían sido ya observadas al Poder Judicial por la Junta de Gobierno desde los años 70. A ello el entonces presidente de la Corte Suprema, Enrique Urrutia, les había respondido que "ellos se harían cargo de problema". Cosa que no hicieron, pues ese juez llegó en los 90 a ser ministro de corte y sumariante en juicios de derechos humanos ilegales, mediante un artificio de su propia invención, el "secuestro permanente". El propio autor del artificio confesó en 2015 ante las cámaras de El Informante, de TVN, dirigido por Juan Manuel Astorga, que todo era ficticio, no probado, inventado por él: "Yo no estoy diciendo que ésa haya sido la realidad", tuvo que confesar. 

Ahora los condenados por "ficciones jurídicas" son ancianos octogenarios y nonagenarios que están falleciendo cada tantos días tras las rejas, con todos sus derechos humanos a un debido proceso y a no ser sometidos a tratos inhumanos y degradantes violados por la Gendarmería de Chile, supuestamente subordinada al actual gobierno. Pero, como Evelyn, a nombre de los políticos piñeristas ha confesado y, como otros políticos como José Antonio Kast lo han ratificado con su total indiferencia, para ellos es "un tema prohibido". Y entonces "que se mueran todos." "Solución final" hitleriana.

Pero a alguien le importa mucho este verdadero "geriatricidio", asesinato masivo de ancianos en condiciones inhumanas, como lo ha bautizado la única persona que se ha jugado profesionalmente por denunciarlo y perseguirlo. Una abogada penalista: Carla Fernandez Montero. Ella no oculta su identidad política, pues ha aceptado presidir la "Corporación 11 de Septiembre".

Y ha interpuesto cuatro querellas, patrocinando a cuatro exmilitares, por prevaricación culposa, contra un ministro sumariante de derechos humanos que había hecho escarnio público de la juridicidad y del derecho por muchos años, impunemente.

Interpuso la querella contra el juez Álvaro Mesa Latorre ante el tribunal competente y éste, sorprendentemente, respetó la ley y la acogió a tramitación. Mesa Latorre no lo podía creer. Hace más de diez años viene prevaricando con entera impunidad y amplia publicidad, siempre yendo un paso adelante de otros jueces prevaricadores. Pues ha condenado a exuniformados por "el delito de haber sido militares", de su exclusiva creación.

Ante la querella, Mesa interpuso un recurso de amparo. Como ha dicho Carla Fernández "la herramienta que la Constitución creó para proteger a las personas frente al poder, empleada esta vez para blindar al poder frente a las personas".

"Nadie apostaba por estas querellas", continúa Carla Fernández, añadiendo: "Querellar a un ministro de Corte en ejercicio, por la forma en que dictó sentencia, era de esas causas que la profesión entera da por perdidas antes de empezar: el querellado integra el tribunal que califica a la jueza que debía admitirlas, su Corte completa debió inhabilitarse porque el imputado era uno de los suyos; y su defensa quedó en manos de la Defensoría Penal Pública --institución creada para defender a quienes no pueden pagar un abogado-- que desplegó al Defensor Regional de la Araucanía ante el Juzgado de Garantía y a tres profesionales de su Unidad de Corte ante la Corte Suprema. Del otro lado, una abogada sola. No le resultó. Cayó en Valdivia. Apeló ante el máximo tribunal. Ayer cayó también ahí".

Fue la noticia del día 7 de julio y también del año. Pero ningún medio importante la publicó. ¿Qué nos dice eso del estado actual de nuestra prensa, de nuestra política y de nuestra sociedad?

Pero lo sucedido es una luz al final del túnel. Apenas una, pero luz al fin.

miércoles, 8 de julio de 2026

EL SISTEMA Y LAS PERSONAS

El sistema es bueno. Las personas a veces no. El sistema dice que si usted es dueño de un inmueble y alguien lo usurpa sin su autorización ("toma"), usted lo puede denunciar a los carabineros, éstos acudirán al inmueble y detendrán al ocupante ilegal porque está cometiendo un delito flagrante.

Carabineros debe, según el sistema, denunciar el hecho a la Fiscalía, poniendo a su disposición al detenido, y ello debe dar comienzo a un juicio. En el antiguo procedimiento penal el oficio de Carabineros al Juez del Crimen se llamaba "auto cabeza de proceso". En el nuevo es un requerimiento a la Fiscalía.

El sistema dice que entonces el ocupante quedará sometido a proceso. Si el sistema funcionara, habría pocos ocupantes ilegales de inmuebles, porque esa conducta motivaría un proceso penal contra ellos. 

Pero una cosa es "el sistema" y otro son "las personas". Hoy Chile está plagado de ocupaciones ilegales de inmuebles, que con el tiempo se transformaron en "poblaciones", porque "las personas" no respetan "el sistema".

Porque si a usted le "toman" hoy un inmueble y acude a Carabineros, éstos no van al lugar ni detienen al que lo está ocupando. Por experiencia propia sé que Carabineros le responde su pedido de auxilio diciéndole que sólo irán al lugar de los hechos si hay una orden judicial que les ordene hacerlo.

Luego, el sistema no funciona porque las personas no lo respetan. Y no lo respetan porque nada les sucede si no cumplen su obligación. Explicablemente, prefieren no hacer una cosa desagradable a hacerla. Si un carabinero puede seguir sentado en su comisaría ante un escritorio que ir a detener a un sujeto que está cometiendo un delito.

El resultado es que el país está plagado de "tomas" porque la gente sabe que éstas han llegado a ser un medio para hacerse de un inmueble sin pagar nada por ello.

¿Y los derechos humanos en Chile? Depende de quiénes sean esos derechos: he aquí el testimonio de una realidad presente del "sistema" que los rige: un "geriatricidio carcelario". En Colina 1 hay 171 ancianos donde caben noventa. Lea este párrafo de su única abogada defensora:

"Mientras usted lee esta carta, en Colina 1 y en Punta Peuco hay cientos de hombres de más deochenta años acostándose con miedo a no despertar, no por sus enfermedades, sino por el lugar donde se decidió que las padezcan. El geriatricidio carcelario avanza puntual, un funeral cada tres semanas, con dos sentencias incumplidas como telón de fondo. El Estado sabía. Los jueces sabían. Ahora usted también lo sabe. Y desde hoy, el próximo muerto ya no podrá atribuirse a la ignorancia". Carla Fernández Montero. Abogada.

Pero una "estrategia política" determina que sea preferible seguir atropellando los derechos humanos de un grupo de ancianos a los cuales defiende una sola persona, la abogada Carla Fernández Montero, a malquistarse con la izquierda. 

¡Vaya "estrategia", vaya "sistema"; vaya "moral" para no utilizar una facultad soberana que se tiene, vaya precio humano a pagar!

sábado, 4 de julio de 2026

BIEN CON DIOS Y CON EL DIABLO

José Antonio Kast ha elegido a su adversario: los que fueron sus partidarios de derecha a secas, los "pinochetistas", como nos pusieron los comunistas cuando creyeron haber difamado suficiente y universalmente al exJefe de Estado. 

Muy distinto a lo que habría sucedido si hubiera hecho las cosas que los derechistas a secas haríamos primero y desde ya al asumir el poder: indultos a todos los presos políticos militares y uniformados del estallido, privatización de Codelco y Enap, querellas ante las fiscalías en contra de todos los jueces, ministros sumariantes y de corte prevaricadores, como primeras medidas. El marxismo le habría declarado la guerra en los matinales y habría convocado a desórdenes públicos, terminando con mil presos por fallos judiciales, como tenía Pinochet en 1990 en el país más tranquilo que ha conocido nuestra historia. A esos mil Aylwin los indultó en 1990 y nadie dijo nada. Irse a la izquierda tiene muchas ventajas.

Eligiendo a la derecha como su adversario, al no hacer prácticamente nada de lo que ésta haría en lo inmediato, Kast está libre de todo reproche. Los derechistas opositores no asesinamos, no atacamos a la fuerza pública ni a la propiedad privada ni estatal y si desfilamos lo hacemos con amplio respeto a Carabineros, sin incendiar buses, comercios, iglesias ni edificios. Como opositores, somos lo más cómodo que hay.

Apenas escribimos columnas como ésta, que no llegan a los medios ni los matinales, Al grueso público poco le importa que no vayamos a poder repetir "los mejores treinta años de nuestra historia", de los cuales nada sabía el zurderío local, que en 2019, en medio de su insondable ignorancia, repetía: "si no son los 30 pesos, son los 30 años", creyendo que habían sido los peores. Porque así son. 

Los opositores de derecha apenas amenazamos con volver a competir en 2030 con Johannes Kaiser, en circunstancias que ellos ya tienen un abanico de políticos ansiosos por volver a repartir "el dinero de los demás", encabezados por Franco Parisi o el mismísimo Gabriel Boric, pues si la mayoría ya una vez se equivocó con él, perfectamente puede volverlo a hacer.

De modo que José Antonio Kast puede decirse a sí mismo que estos cuatro años en la mal llamada "Casa Donde Tanto Se Sufre" pueden serle bastante gratos. Lo viajado, comido y bailado no se lo va a poder quitar nadie, los viejos de Punta Peuco se están muriendo rápido. y así el tema también morirá. 

Y como político experimentado que es, sabe que habrá instalado su nombre en la panoplia de los reelegibles, que nadie lo recordará con odiosidad, pues la derecha no es rencorosa y él se habrá abstenido de irritar a los marxistas, que sí lo son.

Kast no tiene dónde perderse. Ahora, épico, como Pinochet, nunca va a ser.


miércoles, 1 de julio de 2026

AYLWINLANDIA ES ASÍ

La izquierda marxista está más soberbia que nunca. Vi un video del senador socialista Fidel Espinoza en el Senado y parece que le estaba pidiendo al presidente de la sala que expulsara al ministro de Defensa, que asistía a la sesión, debido a que, en el tiempo del secuestro ilícito en Londres del senador Pinochet, había colaborado con su liberación.

La izquierda asusta con su prepotencia y su violencia. Mienten descaradamente pero a voz en cuello, lo que siempre ha sido muy efectivo. A veces hasta parece que creen sus propias mentiras. Y como en la derecha hay un sector que se asusta fácilmente, que es la llamada "centroderecha", los marxistas hacen un gran negocio. Es lo que está ahora de hecho sucediendo. Porque ya no cabe duda de que el actual es otro gobierno de Piñera, pero sin Piñera. Es verdad que Kast no es perseguidor judicial de los militares, como fue aquél --cuyo gobierno triplicó las querellas ilegales contra ellos-- pero ya está visto que no hará nada por remediar el mayor escándalo de nuestro tiempo: la prevaricación de los jueces para encarcelar a los exuniformados que derrotaron a la guerrilla. Y para, a la vez, sustraer ilícitamente dinero al erario y regalárselo a la subversión de extrema izquierda o sus sucesores.

El principal responsable originario de este desastre ideológico, económico y moral que se abate sobre el país fue Patricio Aylwin. Fue el de la "gran vuelta de chaqueta gran". Como decía un correligionario suyo pero que siguió siempre, y hasta su muerte, adhiriendo al gobierno militar, Juan de Dios Carmona --de respetada memoria, junto a William Thayer Arteaga-- los DC "usaron a los militares para echar a los comunistas y después usaron a los comunistas para encarcelar a los militares". Así no más fue.

Cuando Aylwin se convirtió en prócer nacional, con homenaje en editorial de El Mercurio y monumento en la Plaza de la Constitución, Chile pasó a ser Aylwinlandia.

Tanto que acá en los últimos años ha habido que fundar sucesivos partidos de derecha, porque los que había se iban yendo a la izquierda. Cuando RN en los 90 reformó sus estatutos para borrar el reconocimiento al gobierno militar y se fugó a la izquierda junto a Piñera, en la derecha quedó sólo a UDI, pero ésta también se infectó y se fue con Piñera al No. De modo que hubo que fundar el Partido Republicano. Pero cuando Kast dijo que no era pinochetista y se llevó a los republicanos a la izquierda, al "Acuerdo por Chile" de Piñera y Boric para cambiar la Constitución de 1980, entonces Johannes Kaiser debió formar un nuevo partido de derecha, el Nacional Libertario. 

Los de derecha a secas debemos estar siempre con el arma al brazo y listos para formar otro partido, para cuando el nuestro se aylwinice y se marche a la izquierda.

Ahora yo soy nacional libertario y no creo que nada de eso suceda, porque los hermanos Kaiser dan garantías de solidez de principios y de conocimientos históricos, aunque alguno haga de vez en cuando concesiones injustificadas a la izquierda a este respecto. Pero les recomiendo fervientemente leer mi último libro, "Pinochet Probado Inocente", sin memorizar el cual no pueden pasar el examen de grado para ser de derecha a secas. 

En el PNL ofrece garantía total su secretario general, Juan Antonio Urzúa. El día que él desertara consideraría seriamente tomar un vaso de cicuta.

Pero todo esto no hace sino reforzar la prepotencia y la soberbia de la izquierda marxista. Tienen una capacidad de mentir que no admite parangón. Aprovecho de reconocer que hay alguien que sobrepasa al senador Fidel Esñinoza, y es la diputada comunista Lorena Pizarro. Hasta ahora el único que "le ha parado el carro" ha sido Johannes Kaiser.

Pero a ella, con sus cien millones de muertos a cuestas, no se le mueve un pelo para proclamarse "víctima" y quienquiera la contradiga es acusado de "revictimizarla". 

Y no se andan con chicas: el exsenador Alejandro Navarro me honró dejando presentada en el Senado una moción de "Ley Hermógenes", para castigar con tres años de presidio a quien sostenga cosas como las que acredito en mi último libro, "Pinochet Probado Inocente".

Así son los sedicentes padres de "la democracia que tanto nos costó recuperar", que no lo son, pues la dejó plasmada la Constitución de 1980, exitosa y múltiplemente ratificada por la mayoría popular y pese a la oposición de ellos en 1980. De modo que, por mucho que vociferen, no son padres de nada.

sábado, 27 de junio de 2026

NO HABRÁ OTROS "MEJORES 30 AÑOS"

Creo que hasta yo, en un rapto de triunfalismo post-triunfo de Kast, los anuncié. Pero no van a poder ser.

En 1985 teníamos de presidente a Pinochet y de ministro de Hacienda a Hernán Büchi. Ambos consiguieron del Poder Legislativo, la Junta de Gobierno, leyes para reducir el impuesto a las empresas a 10 %, crearon el Fondo de Utilidades Tributables, FUT, que significaba cero impuesto para lo que se reinvertía en las empresas. Había un Estatuto del Inversionista Extranjero, DL 600, que garantizaba invariabilidad tributaria.

Todas eran "inyecciones a la vena" para la inversión en la economía, que además comenzaba a recibir los fondos previsionales, que antes de la reforma de Jose Piñera los políticos dilapidaban a su amaño.

O sea, se transformó un país en que la plata se botaba, como por lo demás volvió a serlo y lo es hoy, en otro en que la plata se ponía a producir y crear riqueza y empleo. La cesantía disminuyó de 11 a 5 por ciento entre 1985 y 1990.

En 1985, además, terminaba una década de reformas aperturistas, que los Chicago Boys introdujeron en el país socialista y arruinado de 1973: se había abierto la economía al exterior, rebajando los aranceles; se había establecido algunos sectores en que el Estado bonificaba al inversionista, por ejemplo, en la plantación de bosques. Muchos agricultores expropiados habían recuperado sus tierras y muchos asignatarios de tierras de la ruinosa Reforma Agraria obtuvieron títulos de dominio, contradiciendo al DC-marxista Jacques Chonchol y generalizando así la producción frutícola de exportación. 

Hubo avatares severos antes, como el "tratamiento de shock" recomendado por Milton Friedman a Pinochet en 1975 y que debió a llevar a cabo contra viento y marea el bi-ministro Jorge Cauas. Pero eso redituó: ya en 1977 el país crecía al 7%, como había predicho el gurú.

Vino la "crisis de la deuda" en los 80 y muchos dijeron: "hasta ahi no más llegó el milagro chileno". 

Pero no: la economía creció 6,4 % promedio entre 1985 y 1989, y en este último año aumentó 10,6 %. 

Pero no olvidar lo que se sembró años antes: hubo vocación privatizadora, como no la hay hoy. Se vendieron empresas estatales de electricidad, gas, teléfonos, al capital privado y dándole facilidades, a través de CORFO y usando fondos de retiro, a particulares de adquirir acciones. Como si hoy la CORFO prestara plata a chilenos para comprar Codelco y ENAP, lo que sería una gran cosa e hizo Pinochet como presidente, pero no parece que hará Kast.

Los grandes inversionistas tenían el incentivo de comprar pagarés de la deuda externa chilena en Nueva York a mitad de precio y después usarlos para la adquisición de empresas estatales. El Estado los recibía a su valor par. Por eso junto con privatizar se redujo la deuda externa. 

Los mejores 30 años de la historia de Chile se gestaron a partir de esa gran base previa de medidas liberalizadoras radicales. Pero llegó la izquierda y el estatuto del inversionista extranjero que le garantizaba invariabilidad tributaria, fue derogado por Bachelet II, que odiaba el alto crecimiento capitalista y admiraba y admira a la Alemania socialista de Hönecker que abatía a los que pretendían escalar el Muro.

Hubo problemas intermedios graves, como la "crisis de la deuda" de los 80, cuando los inversionistas y prestamistas extranjeros, que habían traído más de US$ 4 mil millones en 1981, redujeron en pánico ese flujo bruscamente a menos de la cuarta parte, US$900 millones, en 1982 y, todavía más en 1983, a US$376 millones. Pinochet entonces decidió pedir las renuncias a los Chicago Boys. Llegaron radicales a las carteras económicas, persiguieron a los Chicago Boys. Pero el mismo Pinochet describió todo eso, después,  como "un juego de piernas" y en 1985 restableció a los Chicago, encabezados por Büchi, que no era Chicago pero coincidía con ellos. Y ahí se desató "el milagro chileno" mundialmente admirado.

El inglés Niall Fergusson dijo en su libro "The Ascent of Money" que "los militares chilenos fueron los primeros; Reagan y Thacher vinieron después", en atreverse a liberar completamente la economía. 

Y así en 2000 Chile desplazó a Argentina del primer lugar de Sudamérica en PIB per cápita.

Por supuesto, corrió mucha agua bajo los puentes y hubo avatares increíbles en tantos años: un día me llamó el presidente de los agricultores para decirme que cesaba la transmisión de mi programa diario por la SNA porque los trigueros partidarios de aranceles altos a la importación de trigo no querían que yo elogiara los aranceles bajos de los Chicago Boys. Me echó la misma radio que me llevó a ser diputado en 1973 y a impulsar el Acuerdo de la Cámara del 22 de agosto de ese año para poner término a la dictadura de Allende. No dije nada.

Pero así es la vida. Todo fue para mejor hasta 1988, donde influyó el millonario cohecho extranjero a favor del No, bajo el falso nombre de "Endowment for Democracy", porque también iba a haber democracia plena si ganaba el Sí. La plata dio vuelta al electorado chileno y consiguió llevar a la centroizquierda al poder.

Quedamos entregados a las manos que finalmente nos han traído hasta acá, en que lo único seguro es que tenemos un Estado elefantiásico que no deja crecer, políticos sobrepagados que no dejan privatizar y un gobernante resignado a allanarse a todo eso y a hacer honestos esfuerzos por llegar a crecer 4 por ciento. Es su techo. Es lo que he llamado en X "un piñerismo sin piñera". Que ni siquiera indulta a los presos políticos, pero, a diferencia de Piñera, tampoco los persigue.

Así es que ni soñar por ahora en "los segundos mejores 30 años de la economía nacional."

"Para otra vez será".

jueves, 25 de junio de 2026

LOOR AL HÉROE DE LA RESISTENCIA

El principal héroe de la resistencia contra la dictadura judicial que impera hace diez años se llama Jaime Manuel Ojeda Torrent y es teniente coronel (r) del Ejército.

El epítome de su coraje se alcanzó en el aula magna de la Universidad Católica, cuando el entonces saliente (2023) comandante en jefe del Ejército, Ricardo Martínez, publicaba un libro con la tesis de que Pinochet usó a la comitiva de Arellano para cometer crímenes y luego achacárselos a los comandantes de regimientos locales. Ojeda trepó a la testera y le dijo a Martínez lo que pensaba de él y precisó las razones que motivaron la expulsión del Ejército de su señor padre. Sufrió intentos de agresión y fue sacado por carabineros. La escena quedó inmortalizada en la televisión y el video estremece a todos hasta hoy. 

El libro de Ricardo Martinez pretendía reivindicar el ethos del Ejército, supuestamente elevado e impecable. "El malo", según él, era Pinochet. El mismo Martínez había puesto al libro en la página web del Ejército. Pero en el principal caso usado por él para ejemplificar que las ejecuciones las había perpetrado la comitiva de Arellano, se probó que dicha comitiva permanecía en Santiago a la hora de las muertes. Luego, la cosa, al menos en ese caso, era al revés: se quería culpar a la comitiva de ejecuciones perpetradas por el regimiento local. Se derrumbó así la tesis principal. El sucesor de Martínez en el Ejército, general Iturriaga, ordenó entonces retirar la obra de la página web institucional. Ver detalles en dos columnas mías de la época: "El Nuevo Ejército Enloda al Viejo Ejército", del 4 de marzo de 2022 y "Chileno: la Universidad Católica Miente", de 28 de agosto de 2023.

Pues el entonces rector de la UC, Ignacio Sánchez, vitriólico injuriador espontáneo del gobierno militar, no pudo soportar que el libro de Martínez fuera desmentido y por eso ofreció a éste el aula magna para presentarlo. 

Yo aproveché de titular mi columna de rechazo a ello parafraseando el letrero que en 1968 los tomadores comunistas de la referida universidad habían extendido contra El Mercurio.

Ahora el máximo héroe de los exmilitares está siendo buscado por la dictadura judicial comunista porque, finalmente, ésta logró imponerle una pena privativa de libertad por un delito que no cometió: habiendo sido teniente en octubre de 1973, se le ordenó disparar a 12 detenidos que habían sido retirados de la cárcel de La Serena, a los cuales el general Arellano había ordenado someter a consejos de guerra. Pero un subalterno suyo, el comandante Sergio Arredondo, recién incorporado a la comitiva, había decidido, por sí y ante sí, ejecutarlos en el mismo regimiento y esa misma mañana, sin que el comandante local ni el jefe de la comitiva lo supieran.

El teniente coronel Ojeda Torrent ha entregado en días pasados en La Moneda un sólido texto de 45 carillas, que he leído en su integridad, solicitando al presidente José Antonio Kast el indulto que no sólo merece sino que es una deuda que la chilenidad sana, respetuosa del derecho y de la verdad, debe pagar. 

Para quienes deseen enterarse exacta y verazmente de lo que sucedió al paso de la comitiva del general Arellano por La Serena, sugiero leer mi libro, nunca desmentido, de hace casi veinte años, "La Verdad del Juicio a Pinochet". Puede adquirirse en este blog.

El más valiente de los exmilitares había sido condenado en primera instancia a cinco años remitidos, lo que fue confirmado por la Corte de Apelaciones. Pero la segunda sala de la Corte Suprena, teniendo como fundamento la cantidad de veces en que Ojeda Torrent, mediante megáfonos de alta resonancia, la había acusado de prevaricar y violar el derecho humano al debido proceso, decidió prevaricar una vez más y doblarle la pena a diez años, para cumplir la cual está siendo buscado por sus esbirros.

Hasta ahora los servicios policiales no han podido dar con el más valiente de los exmilitares, aunque él se comunique con quien le interesa.

Vaya mi sentido homenaje a Ojeda Torrent y demás víctimas de la dictadura judicial. La opinión mayoritaria, sana y respetuosa del derecho, quiere verlo en libertad para rendirle el público tributo que se merece.

lunes, 22 de junio de 2026

MI DÍA DEL PADRE

Me llamaron mis hijos para reírse un poco, porque desde hace decenios, cuando los comerciantes inventaron el Día de la Madre, les enseñé que sólo era una estrategia para vender más. ¿O alguien cree que fue por amor a sus madres?

Lo que no esperaba era que me llamara Miguel Kassnoff, desde Punta Peuco, donde está condenado a cadena perpetua y más (sobre mil años) pese a no haber cometido ningún delito y sí haber evitado muchos. Como cuando, en 1974, arriesgando su vida descubrió la guarida del terrorista del MIR y asaltante de bancos Miguel Enríquez. El gobierno lo condecoró con la Medalla al Valor del Ejército y los sindicatos bancarios lo homenajearon. Pero estamos en Chile: 50 años después, el juez Mario Carroza fabricó un supuesto asesinato de Miguel Enríquez a manos de Krassnoff y le añadió a éste otros veinte de presidio, no sin antes dar a su hijo ME-O una jugosa indemnización de cargo fiscal. Sebastián Piñera, el más encarnizado perseguidor ilegal de militares, admirado, nombró a Carroza ministro de la Corte Suprema, en la cual jubiló hace unos meses y pasó a mejor vida, literalmente.

El ministro sumariante Solís, que nunca interrogó a Miguel no obstante haberlo condenado a 600 años por tener secuestrada a una treintena de personas, en un acto de sevicia, quiso conocerlo antes de acogerse a retiro y de que sus sucesores le cargaran otros 400 años más, cobrando al fisco en cada caso una millonaria indemnización. ¿O creen ustedes que Solís quería saber cómo mantenía en su celda a 30 personas día y noche por tantos años? País del --para estos efectos-- cuarto mundo. Una vergüenza nacional que la élite gobernante y no gobernante prefiere hacer como que no existe, "mira para otro lado".

No necesitó Miguel decirme mucho para entender el sentido de su llamado en el Día del Padre. Hace 35 años, cuando empezaba a gestarse la corrupción judicial, me pidió ir a la oficina de su abogado de entonces para explicarme los hechos. No he olvidado una palabra de lo que me contó en sucesivas jornadas. Poco después lo condenaron a sus primeros veinte años por mantener secuestrado a un sujeto, Miguel Ángel Sandoval, a quien nunca había conocido. Escribió a El Mercurio una carta diciendo eso y se la publicaron destacadamente en la crónica.

Así como el ministro Solís quiso decirle. en un acto de sevicia, "así es la vida, para que nos vamos entendiendo", otros jueces le dijeron algo parecido, encogiéndose de hombros. Y vamos tirándole de a veinte años. Un calvario vivido por él y los suyos con resignación. Su hijo, otro oficial distinguido, solidarizó con su padre y por eso debió dejar el Ejército "vencedor y jamás vencido", pero desleal con sus "caídos tras las líneas enemigas". Mal que mal, el abuelo y el padre de Miguel fueron ejecutados por los comunistas en Rusia. Con los años los rojos se han vuelto misericordiosos y al nieto sólo le dan cadena perpetua. Pero el odio sigue vivo y cuando falleció una hija de Krassnoff le negaron un permiso para ir al entierro.

Y hoy Gendarmería le desconoce derechos carcelarios que la ley garantiza a los peores delincuentes. En su informe dice que es debido a que no da señales de arrepentimiento de tener secuestradas a cuarenta personas.

¿Qué dice Kast de todo esto? Nada, que se sepa. Parece confiar en que se van a ir muriendo todos los ancianos presos. Y, como decía el poeta, "tras la última paletada, nadie dijo nada." "Solucionado" el problema.