martes, 3 de marzo de 2026

A CARGO DEL PAÍS

Desde hace muchos años he estado a cargo del país. Hasta 2008 lo conduje a través de una columna en El Mercurio. El último día de ese año renuncié al diario y poco después seguí conduciendo a Chile desde este blog. Muchas veces, a lo largo de tantos años, distintas personas me han asegurado que el país no se ha dado cuenta de que yo lo estoy conduciendo, porque las mayorías han hecho o dicho lo contrario de lo que yo les aconsejo. Eso es efectivo, pero también lo es que nadie puede despedirme del cargo ni yo pienso dejarlo.

Hace quince años cambiamos la sede de los negocios familiares de Providencia a Huechuraba. Desde entonces la municipalidad nos cobra una patente comercial del medio por ciento del patrimonio de cada sociedad que tenemos, aunque ninguna haya invertido en Huechuraba, salvo por el bien raíz. Las sociedades tienen acciones y fondos mutuos. Un amigo me preguntó hace años que para qué había formado sociedades y le respondí que el impuesto a la renta era la mitad del tributo personal. Pero me replicó: "la vaina te está saliendo más cara que el sable". Porque si hago sociedades debo llevar contabilidad y eso significa varios millones de pesos anuales y también hay que pagar patente comercial, que es el 0,5 % del patrimonio, lo cual significa otros millones que un particular se ahorra. Y me dijo que él no tenía ninguna sociedad, ningún contador ni pagaba ninguna patente y al fin de cuentas le salía todo más barato. Y se ahorraba molestias, balances, inspecciones, trámites, iniciaciones de actividades, términos de giro y otras gabelas. Y además el SII le hacía su declaración anual de renta gratis.

Me acordé de todo eso en enero pasado, cuando me llegó una citación del Juzgado de Policía Local de Huechuraba acusándome de no haber pagado un derecho como empresario individual que desarrolla actividad comercial sin pagar patente. Nunca tuve allí otra actividad que dirigir el país desde un blog y desde una oficina a la cual, por lo demás, dejé de ir hace seis años. Pero me siguen cobrando hasta hoy. Estar a cargo del país a través de un blog, libros y videos desde otra comuna es una actividad comercial en Huechuraba, dice su municipio. Tuve que pagar alrededor de tres y medio millones de pesos por esta inexistente actividad, intereses y multas. Y acabo de pagar la primera cuota de 2026, en circunstancias que hace seis años no voy allá. "¡Es el Estado, estúpido!"

Sigo a cargo del país desde Las Condes y diversos lugares de la costa. Espero que en ninguno me cobren derechos por eso. 

Y estoy iniciando el "término de giro" de actividades que nunca tuve. El SII quiere saber hasta cuánto miden los intersticios de mis dientes y debo acreditarlo. Parece que será complejo.

Pero sigo a cargo del país, sin duda. Me acosa una comuna a la cual no voy hace seis años y donde nunca en 15 años desplegué actividad alguna. ¿Alguien estará intentando que deje a Chile entregado a su propia suerte? Si es así le advierto, aquí y ahora, como diría Ricardo Lagos, que no se me pasa por la mente.

Así es que vamos pegando... y pagando.

sábado, 28 de febrero de 2026

"TEMA SÚPER PROHIBIDO"

Como parte de una teleserie, un personaje femenino apareció pidiendo a Evelyn Matthei ayuda para interceder por su padre, un preso político militar. Como el requerimiento se hizo viral, la excandidata decidió hacerse parte y contestó de la siguiente manera: "Aquí no lo puedo ayudar mucho a tu papá, porque está súper prohibido meterse en temas de la justicia" (LS, 21.02.26).

Ahí está la explicación del quiebre del estado de derecho en Chile y de la impunidad política de que gozan los jueces de izquierda para mandar presos a exmilitares qué, jurídicamente, nunca debieron ser siquiera procesados, en particular por falta de pruebas serias y en virtud de leyes expresas y vigentes de amnistía y prescripción. 

Con el tiempo se convirtió así la judicatura penal en un mecanismo para sustraer ilícitamente dinero al fisco a título de indemnizaciones por delitos inexistentes, no probados y hechos amnistiados y prescritos.

En particular, especialmente a Evelyn Matthei le "está súper prohibido meterse en temas de la justicia" porque el querellante que suscitó la prevaricación en las tres cuartas partes de esos juicios, fue el gobierno de Piñera, al cual ella sirvió. Éste interpuso cerca de mil querellas contra exuniformados, cuando todos los gobiernos anteriores post-90 y hasta 2009 habían interpuesto sólo 300. 

Ella fue ministra y apoyó a Piñera en todo, en particular cuando trasladó a exoficiales del penal Cordillera a Punta Peuco, bajo el símbolo de la hoz y el martillo colgado en el pórtico del primer recinto, a vista y paciencia de la autoridad. 

Como todas las querellas se fundan en hechos no probados (como lo confesó ante las cámaras en 2015 el "inventor" del artificio) y que además no pudo ser cometido por funcionarios, puesto que está sólo tipificado como delito para "particulares" en el código, las querellas hasta hace veinte años. interpuestas por el Partido Comunista, habían sido rechazadas. Pero poco a poco fueron nombrándose ministros sumariantes de izquierda y éstos comenzaron a prevaricar sin disimulo.

En 2005 el jurista Miguel Álex Schweitzer levantó la voz contra la prevaricación y denunció: "Pues bien todos, y repito todos esos principios (los del debido proceso) han sido abandonados en algunos casos que actualmente se tramitan en nuestros tribunales" (LS, 23.03.05).

Otro jurista, Gonzalo Vial, denunciaba "una denegación de justicia a un grupo de chilenos por no darles debido proceso, cuya responsabilidad corresponde a la Corte Suprema". (LS, 02.02.06).

Después, ya fallecidos ambos juristas, la prevaricación se generalizó. La segunda sala de la Corte Suprema se hizo parte activa de ella. Y la "guinda de la torta" la puso la derecha de entonces, que apoyó la candidatura de Sebastián Piñera, principal promotor de la persecución ilegal contra exmilitares y del abandono del estado de derecho. Por eso para sus seguidores "está súper prohibido" meterse en el tema.

Como en estos años han surgido dos partidos de derecha, el Republicano y el Nacional Libertario, que han conseguido, el primero el gobierno y ambos representación parlamentaria respetable, sólo en ellos pueden depositarse esperanzas de que cese y se persiga y sancione el delito de prevaricación, se libere a los presos políticos y el país regrese al estado de derecho.

miércoles, 25 de febrero de 2026

CONDUCTAS PARALELAS Y DESTINOS DIVERGENTES

La exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, formalizada por contravenir varias leyes, ahora está presa. La presidenta de la Corte Suprema, Ana Gloria Chévesich, confesó públicamente haber violado leyes expresas y vigentes con reiteración y ahora (probablemente gracias a eso) preside el máximo tribunal y el respectivo poder del Estado.

Trayectorias paralelas y destinos divergentes.

La primera ha sido formalizada por recibir dinero a cambio de fallar en favor de una de las partes en el caso conocido como "trama bielorrusa". Y eso es constitutivo de delito. Pero no necesariamente el de prevaricación, porque otros ministros, que no han sido acusados de nada, votaron en el mismo sentido que ella, de manera que el fallo tenía plausibilidad.

La actual presidenta de la Suprema no ocultó, sino que dio a conocer a los senadores que iban a decidir si aprobaban o no su nombramiento como integrante de dicha corte, que ella nunca en sus fallos había votado a favor de la aplicación de las leyes de amnistía y prescripción, ambas expresas y vigentes.

Es efectivo que los senadores de izquierda podían no mirar con simpatía la designación de la ministra Chévesich, cuando se propuso su nombramiento en la Suprema, porque ella, a comienzos de los 2000 y bajo el gobierno de Lagos, había sido ministra sumariante en el proceso derivado de la confesión de un ministro de que él mandaba a buscar a otro ministerio, mensualmente, un sobre con billetes de gastos reservados que le mejoraban el sueldo. Según un cálculo que hice en esos años, en conjunto, los presidentes, ministros y altos funcionarios de la Concertación sustraían de gastos unos 574 mil dólares cada dos meses. Cifra incómoda, porque era similar a la que el Director de Impuestos Internos socialista había acusado al expresidente Pinochet de haber recibido, sin declarar, durante casi 16,5 años de gobierno. Es decir, Pinochet resultaba siendo 99 veces (198 meses divididos por 2 meses) más honrado que los gobernantes concertacionistas.

Bueno, la ministra Chévesich se mostró (algo) severa en ese caso, aunque el mismo terminó en nada, porque gobierno y oposición se pusieron de acuerdo en soterrarlo (gestión Longueira). Pero ella quedó con fama de legalista y, cuando su nombre fue propuesto para la Suprema, consideró prudente publicar un comunicado diciendo que nunca había respetado en sus fallos la amnistía ni la prescripción, leyes expresas y vigentes. Es decir, temerosa de que los senadores de izquierda rechazaran su designación, declaró que prevaricaba al gusto de la izquierda y nunca aplicaba dichas leyes. 

Pero, al mismo tiempo, su declaración implicaba confesar un doble delito reiterado de prevaricación, penado en el Código con hasta cinco años y un día de presidio. 

Entonces, una ministra de la Corte Suprema fue destituida y está presa por contravenir leyes expresas y vigentes y otra ministra de la misma corte, que públicamente reconoce no aplicar en sus fallos leyes expresas y vigentes, no ha sido procesada y ni siquiera criticada. Por el contrario, ha sido honrada con la presidencia del más alto tribunal y del Poder Judicial.

Todo tiene una explicación política, por supuesto, que ha brindado Evelyn Matthei, requerida por la hija de un preso político exuniformado: "Igual no puedo ayudar mucho a tu papá, porque está súper prohibido meterse en temas de la justicia". Obvio, ella era ministra de Piñera, el principal perseguidor judicial de exmilitares y quien interponía más querellas prevaricatorias en su contra,

Por eso hay conductas paralelas con destinos muy divergentes. En Chile no hay estado de derecho o "rule of law,". Acá simplemente manda la izquierda, prevarica la izquierda, lucra la izquierda y los exmilitares, aunque nonagenarios y con enfermedades terminales, deben por eso morir tras las rejas en que sus similares activos los han dejado encarcelar. 

"Está súper prohibido" (por la izquierda) respetar la legalidad.


sábado, 21 de febrero de 2026

SIGUE TOREANDO A TRUMP

Tenemos un presidente infantil. Un niño-problema. Y nos seguirá metiendo en dificultades hasta el último día de su mandato. Ahora es el cable submarino Valparaíso-Hong Kong tutelado por Beijing y negándose a oír a los EE. UU. 

¿Por qué? Porque los EE. UU. son nuestro segundo socio comercial y les comunicó a las autoridades chilenas su inquietud por el cable. No sabemos si es justificada o no, pero en un país en que el Estado demora diez años en conceder permiso para una planta desaladora, bien podría haberse tomado unas semanas para saber por qué los norteamericanos desconfían. Sobre todo si afirman que comprometería la seguridad regional del subcontinente.

El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, es uno de los menos sectarios. Pero resulta que, aparte de él, impulsan con sospechosa eficiencia el proyecto el subsecretario Claudio Araya y el jefe de gabinete Guillermo Petersen, ambos del Partido Comunista. Entonces séame permitido decir, "por favor, un momentito". Porque nunca he conocido un comunista que anteponga el interés de Chile al de su partido. Y como en China gobierna el Partido Comunista, aunque permita una economía de libre empresa, yo digo "un momentito, por qué tanto apuro, si además ya tenemos el cable Humboldt operando".

Ahora, sucede que yo confío más en Trump que en los EE. UU., que nos han traicionado tantas veces, desde que aprobaron la Enmienda Kennedy para privarnos de armas en momentos en que todas nuestras fronteras estaban amenazadas. Tampoco he olvidado el millonario cohecho del "Endowment for Democracy" que practicó el recordado Harry Barnes, en 1988, para dar vuelta el resultado del plebiscito a favor del No, en circunstancias que el desenlace a favor del Sí era impecablemente democrático. Y, como puede verse en los comentarios, después vino el infame caso de las uvas envenenadas, que el FPMR comunista contaminó y se encargó de denunciar a la embajada norteamericana, donde cayeron en la trampa, bloquearon la entrada de toda la uva nacional, generando una pérdida de US$700 millones antes de darse cuenta del engaño.

Para no sacar cuentas más antiguas, como habernos obligado a hacer una Reforma Agraria ruinosa, socialista y expropiatoria que ellos jamás habrían permitido en su propio suelo.

Y después de que perdieron Vietnam a manos del comunismo, con un costo de 55 mil víctimas y 500 mil millones de dólares en un fracasado intento por "salvarlo del comunismo", hicieron causa común con la URRS para perjudicar a la Junta chilena que nos salvó de aquél sin una sola baja norteamericana.

Pero, sostenemos, es necesario oírlos en el tema del cable submarino y recordar que Trump es distinto de Carter y Ford, que nos clavaron el puñal en la espalda.

Lo que menos le conviene a Chile es la infantil conducta de Boric de pisar una y otra vez los callos de Trump. Pero tampoco le convendría a nuestro país privarse de una herramienta de desarrollo si no hay una razón atendible para oponerse a ella.


miércoles, 18 de febrero de 2026

CUBA LIBRE

La Cuba bajo el régimen comunista de socialismo de Estado de los hermanos Castro se ajusta todavía hoy perfectamente a la definición que hizo Winston Churchill de ese sistema de gobierno: "la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia, el evangelio de la envidia, el culto a la mediocridad y su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria". Cubanos hoy hurgando por comida en los tarros de basura ilustran al socialismo real.

En 1959 Cuba vivía bajo la dictadura de Fulgencio Batista, que no admitía la libertad política pero sí la más amplia libertad económica y el país encabezaba la prosperidad en América Latina. Había una guerrilla bastante insignificante pero que contaba con el apoyo publicitario del New York Times, un bastión de los regímenes de izquierda foráneos, sin exigirles otra cosa que permanecer fuera de los Estados Unidos. 

Yo estaba en enero de 1959 en el sur en una comida y celebré el desenlace. Pero otro abogado, mayor que yo y más documentado, Guillermo Pumpin, me contradijo y expresó que la guerrilla de Castro era comunista y, por lo tanto, nunca nadie la iba a sacar del poder. Sigue teniendo razón 67 años después. 

Pero Donald Trump ha declarado que su secretario de Estado, Marco Rubio, un cubano-norteamericano, está discutiendo con el sucesor de Castro, Díaz-Canel, los términos bajo los cuales el comunismo abandonará el gobierno y los cubanos recuperarán su libertad

Hasta hace cincuenta años había una popular bebida, la "Cuba Libre", que se preparaba con una mitad de ron y otra de Coca Cola. A veces la proporción era 3/4 y 1/4, respectivamente. Seguramente la desesperanza de que alguien liberara a Cuba condujo a su desaparición, especialmente a manos de la competencia de la Piscola.

Tengo todavía media botella de ron que le reservaba a mi cuñado, cultor de la Cuba Libre. y que falleció. Dicen que el tiempo no desmejora el alcohol. así es que espero encontrar a alguien dispuesto a celebrar con ron cuando se produzcan los acontecimientos que todos esperamos, y los cubanos puedan recuperar la libertad. 

Los cubanos residentes acá, al menos, son los más partidarios y defensores del que irónicamente llaman nuestro "capitalismo salvaje". Les admira poder pedir un balón de gas por teléfono y que se lo lleven a la casa, cuando allá para conseguirlo tienen que salir y hacer largas colas. Acá aprendimos una vez más, gracias a Jackson, el desastre que significa el "gas barato" producido por el Estado.

¿Qué país llegará primero a nuevos aires de libertad, Chile el 11 de marzo o Cuba, gracias a Trump, el actual "libertador de América"?

domingo, 15 de febrero de 2026

¡VENDE EL MERCEDES, DÍAZ-CANEL!

Hace años un amigo se quejaba de otro que teníamos en común, porque le había ido a pedir dinero prestado para pagar una deuda y le había contestado: "Primero bájate del Mercedes y te compras un auto normal y además pagas la deuda". Me decía que era un mal amigo, pero yo le replicaba que el otro tenía razón: podía vender su Mercedes de alto valor, pagar su deuda y comprar un auto normal.

Cuba es un país que se da el lujo de estar gobernado por un partido único dictatorial comunista. Nadie se traga que ellos crean lo que predican, y todos saben que el lujo de ser comunistas es muy bueno para la "nomenklatura" pero pésimo para todos los demás. "Yo hago como que trabajo y Fidel hace como que me paga", decía un cubano corriente hace muchos años. 

Los cubanos no pueden pretender que un país tras otro les sigan subsidiando su lujo fracasado.

A Díaz-Canel hay que aconsejarle: "Llame a elecciones y vendrá un régimen que autorice la propiedad privada, venda empresas estatales que hoy arrojan pérdidas y mañana le van a pagar impuestos. Que los cubanos elijan entre los partidos que formen".

Cuba es un país mal enseñado, que ser acostumbró a vivir del trabajo ajeno. Primero lo subsidió el área soviética. Cuando el comunismo se vino abajo porque, cuando acusaba a la Junta chilena de no respetar los dd. hh., los demás países les dijeron "¿y por qué no los respetan ustedes?" Gorbachov los respetó y se les vinieron abajo el Muro de Berlín, la Cortina de Hierro y casi todos los gobiernos comunistas, porque el socialismo de Estado es contrario a la naturaleza humana y nadie votaría por un gobierno que no puede subsistir si se respeta a las personas. 

Fidel Castro era admirador de Pinochet --se lo confesó a Andrónico Luksic Abaroa (véanse mis blogs al respecto)-- y si no abandonaba el comunismo era porque le convenía a él, uno de los hombres más ricos del mundo, y con buena prensa (incomprensible) en un occidente entreguista vergonzoso.

Cuba hoy tiene el remedio en la mano. ¿Qué espera? ¿Que Trump se transforme en un Piñera o un Boric y la ayude a seguir viviendo con plata ajena?

Llamen a elecciones, privaticen desde ya y tendrán dinero a chorros. Copien la Constitución de Pinochet y tendrán (1) plena democracia, (2) mucha inversión y crecimiento, (3) muchos puestos de trabajo para todos. 

¡Bájate del Mercedes, Díaz-Canel, el comunismo es un lujo que no te puedes seguir dando! 

Y entonces Cuba va disputar el primer lugar del crecimiento en el hemisferio con el Chile de Kast y Kaiser, qua va a volver a encabezar la competencia, como lo hizo cuando Pinochet aplicó las recetas de la libertad.

jueves, 12 de febrero de 2026

LA IZQUIERDA ES ALIADA DE LA DELINCUENCIA

¿A qué se debe el aumento de la delincuencia? A que hemos tenido gobiernos de izquierda o deseosos de complacer a la izquierda, que suele usar a la delincuencia para alcanzar o mantener el poder.

El último gobierno que realmente combatió el delito en Chile fue el régimen constitucional de Pinochet de 1981 a 1990. ¿Cuál fue una de las primeras medidas de Aylwin II, ya pervertido por el izquierdismo, cuando llegó al poder? Indultar a los mil delincuentes y terroristas que Pinochet tenía presos. Para eso necesitó una reforma constitucional y por oponerse Jaime Guzmán a ella, en su discurso en el Senado, los comunistas lo asesinaron.

Los gobiernos del No fueron funcionales a esta proximidad de la izquierda con el delito. En particular, el de Piñera fue el peor perseguidor de los militares que combatieron la subversión armada. Su gobierno interpuso cerca de mil querellas contra ellos. Encarceló así al principal baluarte de la lucha contra la delincuencia y la peor modalidad de ella, el terrorismo. Éste fue protagonista del levantamiento revolucionario y delictual de 2019. ¡Cuánto necesitó Piñera entonces a los que había encarcelado con tanta saña!

En estos días se pone de manifiesto de nuevo esta alianza político-delictual, porque una repartición de gobierno, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, está haciendo campaña para que se persiga y castigue el acto de legítima defensa, viralizado en las redes, de un automovilista amenazado con armas en una encerrona, de avanzar por el estrecho espacio que había entre el auto de los asaltantes y la barrera de contención, atropellando a uno de ellos que, pistola en mano, le iba a robar su auto.

El INDH tiene esa política: el asaltante es la víctima, el que evita ser asaltado o herido a bala es el victimario. Quiere que se castigue a quien atropelló al asaltante porque éste, para el INDH, tiene derecho a robar un auto sin ser repelido.

Hoy por hoy la gente honrada que se defiende corre el riesgo de ser castigada, lo cual incentiva al delincuente. 

En 2019 John Cobin disparó al suelo con su arma inscrita, ante la turba que le destrozaba su camioneta, e hirió a uno con el rebote. El Intendente de Piñera se querelló contra él por "homicidio frustrado", como si Cobin hubiera salido a matar y no lo hubiera logrado. Y Cobin pasó seis años preso a raíz de esa evidente prevaricación en favor de los asaltantes y en contra de su víctima. 

Un delito que no existía en Chile en los comienzos de los gobiernos del No era el asalto a casa particular habitada, porque el dueño gozaba del beneficio de la legítima defensa privilegiada, consistente en que tenía derecho a usar su arma de fuego si asaltaban su hogar y no debía responder por ello.

Pero el actual gobierno y sus medios de comunicación han hecho campaña para que nadie tenga armas. Una garantía para sus partidarios delincuentes. Se han recogido numerosas armas y muchos prefieren deshacerse de ellas para no tener problemas con la autoridad. Y entonces ahora las viviendas son objeto de frecuentes turbazos, porque los delincuentes saben que, gracias a su gobierno, ya casi no hay armas de fuego en los hogares. Los que las mantienen pasan molestias y soportan controles por parte de carabineros. Ello ha inducido a la mayoría a entregar sus armas, para tranquilidad de los maleantes.

Se espera un cambio de gobierno que desplace el favoritismo de la actual izquierda en favor de los delincuentes a otro que permita proteger a sus víctimas y dé garantías adecuadas a las necesidades de su defensa..