Hace años un amigo se quejaba de otro que teníamos en común, porque le había ido a pedir dinero prestado para pagar una deuda y le había contestado: "Primero bájate del Mercedes y te compras un auto normal y además pagas la deuda". Me decía que era un mal amigo, pero yo le replicaba que el otro tenía razón: podía vender su Mercedes de alto valor, pagar su deuda y comprar un auto normal.
Cuba es un país que se da el lujo de estar gobernado por un partido único dictatorial comunista. Nadie se traga que ellos crean lo que predican, y todos saben que el lujo de ser comunistas es muy bueno para la "nomenklatura" pero pésimo para todos los demás. "Yo hago como que trabajo y Fidel hace como que me paga", decía un cubano corriente hace muchos años.
Los cubanos no pueden pretender que un país tras otro les sigan subsidiando su lujo fracasado.
A Díaz-Canel hay que aconsejarle: "Llame a elecciones y vendrá un régimen que autorice la propiedad privada, venda empresas estatales que hoy arrojan pérdidas y mañana le van a pagar impuestos. Que los cubanos elijan entre los partidos que formen".
Cuba es un país mal enseñado, que ser acostumbró a vivir del trabajo ajeno. Primero lo subsidió el área soviética. Cuando el comunismo se vino abajo porque, cuando acusaba a la Junta chilena de no respetar los dd. hh., los demás países les dijeron "¿y por qué no los respetan ustedes?" Gorbachov los respetó y se les vinieron abajo el Muro de Berlín, la Cortina de Hierro y casi todos los gobiernos comunistas, porque el socialismo de Estado es contrario a la naturaleza humana y nadie votaría por un gobierno que no puede subsistir si se respeta a las personas.
Fidel Castro era admirador de Pinochet --se lo confesó a Andrónico Luksic Abaroa (véanse mis blogs al respecto)-- y si no abandonaba el comunismo era porque le convenía a él, uno de los hombres más ricos del mundo, y con buena prensa (incomprensible) en un occidente entreguista vergonzoso.
Cuba hoy tiene el remedio en la mano. ¿Qué espera? ¿Que Trump se transforme en un Piñera o un Boric y la ayude a seguir viviendo con plata ajena?
Llamen a elecciones, privaticen desde ya y tendrán dinero a chorros. Copien la Constitución de Pinochet y tendrán (1) plena democracia, (2) mucha inversión y crecimiento, (3) muchos puestos de trabajo para todos.
¡Bájate del Mercedes, Díaz-Canel, el comunismo es un lujo que no te puedes seguir dando!
Y entonces Cuba va disputar el primer lugar del crecimiento en el hemisferio con el Chile de Kast y Kaiser, qua va a volver a encabezar la competencia, como lo hizo cuando Pinochet aplicó las recetas de la libertad.