jueves, 5 de noviembre de 2026
LA OLA DESESTATIZADORA
lunes, 2 de noviembre de 2026
LA VERDAD OCULTA
Las hijas del general Carlos Prats, asesinado en Buenos Aires en 1974 mediante una bomba puesta bajo su autmóvil por el agente del general Manuel Contreras (no de la DINA), Michael Townley, se oponen a cualquier indulto a exmilitares hoy presos por el caso Prats, porque los consideran culpables de la muerte de sus padres y les niegan lo que ellas llaman "derecho a la impunidad".
Pero esos exmilitares no tuvieron nada que ver con la muerte de sus padres. Lo que sucedía era que Prats estaba a sueeldo del KGB soviético. Esto lo reveló un agente del mismo KGB, Vasilii Mitrokin, que desertó a los Estados Unidos llevando copiosa documentación secreta y reveló en su libro "El KGB y la Batalla por el Tercer Mundo": "A Prats se le entregaron diez mil dólares de los fondos entregados por el Comite Central para 'trabajo con la resistencia chilena y la comunidad de inmigrados'".
En esos años la DINA trabajaba estrechamente unida con la CIA norteamericana, cuyo subdirector y el director de la DINA eran amigos (el primero convidó al segundo a visitar los cuarteles de Langley de la CIA en los Estados Unidos).
Enterados los militares chilenos del quehacer de Prats, enviaron a uniformados a Buenos Aires a monitorear sus actividades y en ningún caso a asesinarlo. La actuación del dúo Contreras-Townley fue siempre personal, no instituciobnal. Por eso el primero pudo negar conocer al segundo, al ser interrgado ante la Junta en 1978. Y la Junta, que no sabía nada de Townley, lo entregó al FBI.
En esa ocasión, en reunión de la Junta con el general Contreras, éste negó tres veces conocer a Townley y que fuera agente de la DINA. Por eso fue entregado fácilmente a los Estados Unidos.
Pero agentes de inteligencia chilenos sí vigilaban a Prats, porque las actividades suyas con los soviéticos eran conocidas por los servicios secretos. Y Prats, al servicio de los soviéticos obtuvieron gracias a Prats una entrevista de su agente Konstantinov, de apellido real Tolsticov, con la vicepresidenta argentina Isabel Perón.Eso demostraba que Prats también tenía buenos vínculos con autoridades del país vecino.
Es obvio que fueron enviados agentes chilenos a vigilar sus pasos en orden a formar un ejército de resistencia a la Junta. Probablemente la CIA estaba al tanto de lo mismo que la DINA, dada la estrecha relación entre el subdirector de la primera, el general Warren, con el director de la segunda, que está bien documentada.
Pero esos militares, que hoy sufren condenas prolongadas, no tuvieron ninguna participación ni intención de asesinar a Prats.
La literatura, abundante a este respecto, ha confirmado que el vínculo Contreras-Townley era desconocido para las autoridades chilenas antes de 1978.
En consecuencia, los oficiales hoy presos por haber vigilado a Prats no tuvieron participación en su asesinato, cumplieron órdenes razonables, desde el punto de vista de la defensa del gobierno chileno de entonces, y no tuvieron la menor intención de quitarle la vida al excomandante en jefe.
Por eso es muy injusta respecto a ellos la impetración que hacen las hijas del general Prats a que no reciban perdón alguno por un crimen que no cometieron. Perdón que, en su caso, es doblemente procedente, porque son inocentes, cumplieron una misión razonable y fueron completamente ajenos al atentado que en ese tiempo todo el mundo repudió en Chile, pese a que entonces regía la pena de muerte a uniformados que trabajaran para potencias extranjeras contra un gobierno chileno.
sábado, 31 de octubre de 2026
INTRÍNGULIS CHILENSIS
miércoles, 28 de octubre de 2026
¿NUEVO MILAGRO BRASILEÑO ANTES QUE EL CHILENO?
Lula da Silva ha obtenido un inesperado triunfo, a pesar de que tiene un déficit del presupuesto del 6 % (Chile está preocupado porque va en el 2,6 %), una deuda externa que equivale al 83 % del PIB (Chile está alarmado porque va llegando al 45 %) y allá hay una semana de trabajo de 35 horas (acá el alto desempleo se explica por la reducción paulatina hasta 40 horas).
Hace unos 60 años Brasil se había hecho famoso por todo lo contrario: tras la crisis del gobierno de extrema izquierda de Joao Goulart, se registraba el "milagro brasileño" de alto crecimiento y espectacular progreso, presidido por el ministro de Hacienda, Roberto Campos, bajo un gobierno militar.
Como todos los milagros económicos conocidos, aquél se fundaba en la economía libre. Acá en los primeros años del gobiero militar chileno se procuró invitar a Chile a Roberto Campos para que diera a conocer sus experiencias. Pero la visita no se pudo concretar. En definitiva no importó, porque acá estuvo pronto a la cabeza del equipo económico un personaje tan eficazmente liberalizador como Roberto Campos: Sergio de Castro, que encabezó el "milagro chileno".
Cuando en los 80 la "crisis de la deuda" castigó a América Latina, hubo un interregno de interrupción del libre mercado, con un ministro de Hacienda del Partido Radical. Pinochet lo llamó "juego de piernas". Pero Chile volvió al libre mercado y fue el primer país en salir de la crisis, gracias a la audaz política privatizadora de un asesor de de Castro, Hernán Büchi, que había sido nombrado en 1985 ministro de Hacienda. Totalmente entregado a profundizar la economía libre y reducir el Estado, privatizó electricidad, telefonía, gas, acero y salitre, alentando la inversión nacional y extranjera. Ahí se iniciaron los "mejores 30 años" de nuestra historia, con alto crecimiento, disminución de la pobreza y la desigualdad, privatización de empresas estatales, reducción de la burocracia pública y por derivación natural, al final, democracias política.
Después de 2015 Brasil y Chile recorrieron el camino inverso, desmantelando poco a poco el modelo que les había brindado sendos "milagros". Allá Lula da Silva ha sido reelecto cuatro veces, con la de anteayer, y todo el mundo sabe que más temprano que tarde sobrevendrá una crisis terminal de su demagogia. Por algo la Bolsa de Valores cayó 13 % en un día y la moneda local, el real, se devaluó abruptamante 12 %, también en un día, mientras el riesgo-país aumentó 20 %.
Por añadidura, Lula ganó haciendo ofrecimientos demagógicos que sólo van a agravar la crisis y precipitar su caida, como el de locomoción colectiva gratuita los fines de semana, por ejemplo.
Entonces ¿quién va a lograr primero su segundo "milagro económico", Brasil o Chile? Yo creo que Brasil, por colapso. Lula está apagando el incendio con bencina y la combustión de su régimen será rápida. Chile tiene un gobierno tibio que no se atreve a privatizar y antes de repetir su "milagro" deberá esperar las elecciones de 2029.
La recuperación de la racionalidad económica puede producir allá el nuevo "milagro brasileño", antes de reeditarse acá el "milagro chileno".
sábado, 24 de octubre de 2026
UN PRESIDENTE INDESCIFRABLE
He procurado descifrar al gobierno del presidente José Antonio Kast y he renunciado a la tarea. Simplemente no lo entiendo. Porque sí entiendo que él se abstenga de indultar a los presos políticos militares por hechos post-11 y post-estallido. Lo entiendo como una fría estrategia consistente en no "provocar" a la izquierda extrema y, en particular, al PC, que es un partido violento, incendiario y asesino. Entiendo su miedo, aunque frente a eso él debería aplicar la receta de Gonzalez Videla de fines de los 40, perfectamente democrática: marginar al comunismo de la política y los cargos públicos.
Pero si, tras negar indultos que pide la derecha, el Gobiern indulta y rebaja penas a violadores de menores, se gana la crítica de la derecha, del centro y de la propia izquierda a la cual no quiere provocar, simplemente no puedo entenderlo.
Es que José Antonio Kast es una personalidad política difícil de comprender. Cuando en 2023 obtuvo un resonante triunfo electoral con su Partido Republicano, gracias a que era el único opuesto a una nueva Constitución, y pocos días después se cambió al bando de Piñera y Boric, al "Acuerdo por Chile" de ambos para hacer una nueva Constitución, concluí que nuestro presidente era impredecible.
Cuando se formaba el Partido Republicano que, se suponía, iba a ser el único de derecha a secas en el país, advertí que en su Declaración de Principios no había ningún reconocimiento al Gobierno Militar, el más derechista de la historia de Chile. Le hice ver ese vacío a un dirigente republicano altamente colocado en el partido, y me respondió que era una evidente omisión y se iba a remediar. Pero no se remedió.
Entonces una persona de derecha a secas, muy próxima a José Antonio, me llamó y me dijo que prestaba su casa para reunirme con éste y convencerlo. Efectivamente nos reunimos, le dí mis razones y le dije que, justamente, la vergonzosa claudicación de la UDI y RN, a principios de los 90, de cambiar sus respectivas Declaraciones de Principios para suprimir los reconocimientos a dicho gobierno eran una acciones políticamente miserable. En particular en el caso de la UDI, en que había sido escrita por su fundador y mártir Jaime Guzmán. Fue en la época de la traición de Aylwin II a Aylwin I y la verdad histórica, cuando el primero formó la parcial e inconstitucional Comisión Rettig.
Pero José Antonio me oyó educadamente con una semisonrisa, no me contestó nada y no incluyó ningún reconocimiento a las fuerzas armadas en la Declaración republicana. Y entonces yo no firmé los registros del Partido Republicano, pese a lo cual éste se constituyó y sobrevivió.
Después el desfallecimiento de Kast en 2023 provocó una escisión entre los propios republicanos y Johannes Kaiser, a raíz de ello, formó, con soprendente éxito de firmas, un partido de derecha real, que contempló en su Declaración de Principios un reconocimiento al régimen militar y cuyos registros, por tanto, firmé: el Partido Nacional Libertario.
Y así hoy nuestro indescifrable presidente se vuelve a distanciar de la derecha, pero también del centro y la izquierda, al perdonar parte de su condena a abusadores de menores, pero sigue sin perdonar, pudiendo y debiendo hacerlo, a los ilegalmente condenados servidores de la patria que por dos veces salvaron a su democracia. Y se gana la crítica de todos los sectores, que en lo único en que coinciden es en que ninguno puede explicarse su actuación.
miércoles, 21 de octubre de 2026
LA PRIMERA LÍNEA EN PARÍS
domingo, 18 de octubre de 2026
18-10: EL GOLPE QUE NO LE PUDIERON DAR A PINOCHET
En mi "Historia de la Revolución Militar Chilena 1973-1990" está el detalle de los 17 "estallidos" con que la oposición a Pinochet quiso derrocarlo, estallidos que nadie recuerda por lo intrascendentes. Pues duraron un día cada uno y sólo fortalecieron al régimen. Claro, en esos años las Reglas del Uso de la Fuerza estaban en el Código de Justicia Militar y contenían (todavía contienen) la circunstancia eximente de responsabilidad penal para la fuerza pública que se vea obligada a usar sus armas para poner fin a conatos revolucionarios disruptivos del orden. Siempre fueron suscitados por el terrorismo de izquierda junto a sus cómplices activos de la DC, devenidos opositores al Gobierno Militar después de haberlo llamado --más bien "clamado"-- para que derrotara a la guerrilla marxista de Allende.
En cada "estallido" Pinochet, en un solo día, derrotaba a los subversivos, apresaba a los vandalizadores y los sometía a la justicia, que entonces los condenaba. Por eso, cuando dejó el poder en 1990, había casi mil subversivos presos en virtud de sentencias judiciales. Por eso desde 1987 no hubo más "estallidos".
Aylwin I aplaudía a rabiar a los militares cuando, en 1973, propinaban una paliza a la guerrilla. El 57 % de los caídos en 17 años pereció en 1973. Aylwin I felicitó y aplaudió a quienes "nos salvaron de una tiranía comunista". Pero adivinen qué hizo, ya trasvestido a Aylwin II, apenas subió al poder en 1990: indultó a los mil. Guerrilleros comunistas y socialistas, incluso autores de "hechos de sangre", felices.
En cambio ahora el tibio Kast no se atreve a indultar a militares presos, que son juridicamante inocentes. porque "qué van a decir" los comunistas sedientos de venganza. Pero no tanto como de dinero.
Los tribunales en los '80 eran imparciales. En 2005 dejaron de serlo. Hoy los ministros sumariantes de derechos humanos atropellan sistemáticamente el derecho humano a un debido proceso y protagonizan el peor espectáculo de prevaricación, corrupción y sustracción ilícita de recursos al erario del Chile actual. Pero ni siquiera Dorothy Pérez se atreve con ellos. Aunque otra mujer, Carla Fernández, tiene a uno procesado en la fiscalía y tan preocupado que no se ha atrevido a volver a prevaricar durante lo que va de este año.
Así como dijimos más arriba que Pinochet restableció el orden y generó trabajo y prosperidad, en su último año completo de gobierno (1989) Chile creció 10,6 % y bajó el desempleo a 5 %. Nos puso a la cabeza de América Latina, legando a sus sucesores un país al cual Bill Clinton, en los 90, describió en carta a Frei Ruiz-Tagle como "la joya más valiosa de la corona latinoamericana".
Y así fueron Inaugurados los mejores 30 años de la historia de Chile, con libertad económica y política, paz social. diminución de la desigualdad y de la pobreza (en esto, top one mundial).
¿Cómo lo logró? Derrotando por las armas a los violentos, bajando impuestos, congelando el sueldo mínimo para abaratar la contratación de cesantes, dando garantías al inversionista externo y, sobre todo, privatizando empresas estatales que perdían plata. Electricidad, gas, telefonía, acero, salitre.
No alcanzó a privatizar Codelco. Pero el próximo presidente ha prometido hacerlo y dar a sus dueños, que somos todos los chilenos, el precio, unos dos millones de pesos a cada uno. Una suma que más de la mitad jamás ha tenido antes.
Por eso hoy la gente, que en su mayoría ya sabe algo de la alegría que viene, no salió a las calles a conmemorar el 18-10, aniversario de la alegría que se fue.