Voltaire, que era un cínico, recomendaba: "Mentid... mentid... que algo queda". El gobierno saliente es voltaireiano y ha decidido mentir hasta su último día. Ahora acaba de referirse al proyecto, aprobado en el Senado, de penas alternativas para reos mayores de 70 años. Y otra vez ha mentido.
Afirma que al 31 de diciembre había 738 condenados, de los cuales "365 están condenadas por delitos de lesa humanidad y 373 están sentenciadas por delitos comunes" (El Mercurio, p. C3).
Lo de los 365 no es verdad: son los presos políticos militares, que están privados de libertad pero en ninguno de sus casos se les ha probado delito. Por eso son "presos políticos".
Las sentencias no los han condenado por delito de lesa humanidad, sino por uno común, el secuestro. Pero como ya estaría prescrito y amnistiado, entonces un juez de izquierda imaginativo decidió hacerlo "permanente" y fingir que se seguía cometiendo hasta hoy. Cuando en la televisión le dije, en 2015, que debía probar que se seguía cometiendo, replicó que no, que era "una ficción jurídica". Y añadió: "Yo no estoy diciendo que ésa haya sido la realidad". O sea, confesó que mentía. Luego, los miliares son inocentes.
Y además ¿dónde están o estuvieron los "secuestrados permanentes"? Indiquen un caso. No pueden. No hay ni hubo nunca ninguno. Todo es mentira. Y otro atropello legal: el secuestro está tipificado en el código como un delito que sólo cometen los particulares. Los militares eran funcionarios públicos. Podían cometer detención ilegal, pero no secuestro. Pero es fácil probar que en los recintos de detención no hay ni ha habido ningún "detenido permanente".
Hay 365 presos por secuestro permanente y no hay un solo testimonio de alguien alguna vez secuestrado permanentemente.
Todo condenado en virtud de una mentira es inocente. Los militares presos deberían estar libres. Como no lo están, son "presos políticos".
Ellos tampoco han podido cometer un delito de lesa humanidad, porque a la época de los hechos, los años '70, ese delito no existía en nuestra legislación. La Constitución dice que sólo puede condenarse a alguien por delito establecido en una ley dictada "con anterioridad a su perpetración".
Lo más notable de todo esto es que los delitos "de lesa humanidad" consisten en un "ataque generalizado a la población civil" y eso era lo que perpetraban el MIR, el FPMR y otros grupos terroristas afines al gobierno actual, que ponían bombas en el metro, portaban botellas incendiarias para quemar buses y hacían estallar autos llenos de explosivos en las calles. Y los militares trataban de impedir esos delitos de lesa humanidad ¿Cómo podrían estar condenados por cometerlos? ¡Qué mentira más grande!
Pero siguen mintiendo, porque siempre "algo queda". Desde luego, la plata que cobran.