martes, 6 de octubre de 2026

¿POR QUÉ VA GANANDO KAISER'

La encuesta presidencial Panel Ciudadano-Universidad del Desarrollo dice que Kaiser puntea como candidato a ser el próximo presidente de Chile. Eso es bastante lógico, porque quien representa mejor el modelo político, económico y social que le dio a Chile los mejores treinta años de su historia es Johannes Kaiser. Y porque ha ofrecido privatizar Codelco y darle la plata a la gente a razón de unos dos millones de pesos por cada chileno, dado que Codelco "pertenece a tdos los chilenos" y es razonable que, al venderse, reciban el precio los dueños. 

Pero dos puntos por debajo de Kaiser está Boric, diferencia que está dentro del argen de error de la encuesta. Entonces ¿en qué quedamos? En que esto es Chile, donde los partidarios de reeditar los mejores años de la historia están apenas por arriba de los partidarios de reeditar los peores años de la misma. Ése es el país que tenemos. El éxito y el caos están a dos puntos de diferencia y en cualquier descuido gana el caos. Como pasó en 1970. Como pasó en 2021.

Por eso en el principal diario de la república hay un debate entre quienes se escandalizaron del patadón de un encapuchado a una manifesrtante pacífica y quienes defienden al agresor porque le encurntran la quinta pata al gato y dicen que es una víctima de a desigualdad social. Y aquí no hace mucho le han dado toda suerte de premios al defensor del encapuchado, pues en un solo año lo premiaron una universidad y la Asociación Nacional de la Prensa y una importante firma financiera lo invitó a dar una charla a sus millonarios clientes sobre la situación política. Hay una parte de la élite que admira al defensor del encapuchado, aunque éste esté listo para quitarle todo de una patada. Con esa élite entreguista se explican los desastrosos regímenes que han arruinado a Chile.

Pueden pasar muchas cosas en los tres años y algo que faltan para la prróxima elección presidencial y parlamentaria, pero los de la derecha a secas estamos confiados. Tengo que reomontarme a don Jorge Alessandri en 1958 para encontrar a alguien de nuestras ideas que gozara de respaldo mayoritario.

Por otra parte, creo que la Revolución Privatizadora propuesta por Kaiser va a trascender nuestras fronteras. El atractivo de la idea de achicar el Estado con beneficio pecuniario para los ciudadanos de ese Estado es irresistible.

Creo que esto está recién comenzando en el mismo Chile donde comenzó la primera economía libre de verdad del siglo XX, transmitiendo la idea a todo el mundo. Se va a decir algo parecido a cuando se atribuyó a los militares chilenos el haber inspirado a Thatcher y a Reagan. 

Lo de ahora se origina en civiles chilenos que han descubierto una receta para mejorar la economía, beneficiar los bolsillos de todos y generar bienestar que no se le había ocurrido a nadie antes, al menos como un planteamiento político concreto.

Sólo cabe confiar que los dos puntos con que hoy el éxito supera al caos se puedan, con el tiempo, aumentar.

sábado, 3 de octubre de 2026

LA REVOLUCIÓN PRIVATIZADORA

No sé si Johannes Kaiser está consciente de que, cuando dijo que se debía privatizar Codelco y darse el precio de venta a sus dueños, que son todos los chilenos, y calculó prudencialmente que corresponderían unos dos millones de pesos a cada habitante, inició una revolución política que va a ser muy difícil de derrotar o detener, porque es seguro que cuenta con un respaldo popular, si no unánime, muy mayoritario. 

Mi opinión es que Kaiser así aseguró su elección como el próximo presidente de la república y de un parlamento cuya mayoría lo respalde.

Sobre todo si la privatización es tan razonable como factible. Claramente va en favor del mejor interés nacional, porque Codelco es una empresa estatal mal administrada, que ha disminuido su producción de cobre en los mejores tiempos del precio del metal, se ha endeudado en exceso y se ha prestado para que intereses políticos y compadrazgos obtengan de ella centenares de millones de dólares anuales en pagos "no destinados a la producción de cobre" Es decir, prebendas políticas.

Las privatizaciones fueron puestas en boga, en el mundo, por otro gobierno chileno, el del presidente Pinochet y su ministro Hernán Büchi, a partir de 1985. En Chile se privatizó la telefonía, la electricidad, el gas, el acero y el salitre, que estaban en manos de empresas estatales mayoritariamente perdidosas y que fueron adquiridas por privados en sendas licitaciones..

Eso generó un ejemplo que distintos países importantes siguieron, como reconoció el autor británico Niall Ferguson, cuando escribió: "los primeros fueron los militares chilenos; Reagan y Thatcher vinieron después". Y tras éstos vinieron los países socialistas, que se volcaron al capitalismo, partiendo por la Unión Soviética.

Lo que tiene de novedoso la propuesta de Kaiser es que contempla dar el precio de la privatización a los actuales dueños de las empresas estatales, que somos todos los chilenos. Esto no lo hicieron Pinochet-Büchi, que en cambio, con lo generado por las privatizaciones, equilibraron las finanzas del país, redujeron la deuda externa y pusieron a Chile a crecer al 6,4 % promedio anual entre 1985 y 1989, situándose a la cabeza de América Latina. 

Pero cuando Pinochet-Büchi privatizaron, el poder legisativo radicaba en la Junta de Gobierno, que concordaba con el Ejecutivo en ese tema y le facilitó el proceso. 

Ahora la privatización requiere de acuerdo del Ejecutivo y del Congreso. Y como todo el mundo sabe o debería saber que una gran mayoría de chilenos no mira con malos ojos la idea de recibir dos millones de pesos cada uno, sobre todo si la mitad o más de ellos nunca ha tenido esa suma en sus manos, es difícil que la revolución privatizadora pueda ser derrotada.

Hasta ahora la izquierda conquistaba mayorias prometiendo al electorado distribuir igualitariamente la riqueza de los demás, pero como "los demás" no veían esa exacción con buenos ojos, las políticas de izquierda resultaron ser invariablemente empobrecedoras de todos. La propuesta de Kaiser, en cambio, es enriqucedora de todos, incluso del Estado, que en lugar de soportar pérdidas va a empezar a obtener impuestos sobre ganancias que los bienes privatizados generan en manos de empresarios particulares.

Así como "los militares chilenos" fueron los primeros en su tiempo, ahora la derecha chilena pasará a ser la primera en iniciar esta revolución económico-social. Ella promete generar el mismo eco imitativo que la iniciada por Pinochet-Büchi en su tiempo, cuyo éxito dejó en ridiculo a Leonid Brezhnev, que había pontificado: "nunca más habrá otro Chile". Pues lo que sucedió fue que lo que no hubo nunca más fue otra Unión Soviética.

"No hay nada más poderoso que una idea a la cual le ha llegado su tiempo", escribió Víctor Hugo. En Chile actual le ha llegado su tiempo a la revolución privatizadora, democrática y popular propuesta por Johannes Kaiser.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

ME ROBARON EL DIARIO

Me robaron el diario porque, como estamos en Chile, el repartidor no hace bien su pega --aunque es muy puntual para pedir aguinaldos de fiestas patrias y pascua-- y en lugar de dejarlo completamente adentro, debajo del portón, lo deja medio afuera. Como estamos en Chile, el primero que pasa y lo ve, se lo roba. También, como estamos en Chile, no hay dónde reclamar y ningún kiosco cercano lo vende. Así es que, en lugar de leer el diario, he decidido escribir este blog (aunque me han dicho que esto es un post y no un blog). Pero, como estamos en Chile, yo lo llamo como me da la gana y le digo blog.

Yo iba a escribir de otra cosa: que como hoy en Chile no se aplica la ley, el venezolano que asesinó al cabo Aguilera era un residente ilegal y debería haber estado preso, para luego ser expulsado. Pero, como estamos en Chile, nadie lo detiene y el ilegal hace lo que se le ocurre. Como matar un policía.

Mi blog (o post) se iba a titular: "Sin Ley Ni Crecimiento Ni Empleo".  Porque pocos respetan las leyes. Cerca de la mitad evade el pago de la locomoción. Entre los que menos respetan las leyes están los jueces. Marisol Rojas, para ser nombrada en la Suprema, les promete a los senadores no aplicar leyes expresas y vigentes de amnistía y prescripción. 

Los jueces han condenado a más de mil años, sin pruebas, a un eficaz perseguidor de delincuentes, el brigadier Krassnoff. Me enviaron el análisis jurídico de un caso en que el juez le impuso 15 años por tener secuestrado hasta hoy a un detenido al que no detuvo. "Secuestro permanente", delito que no es amnistiable ni prescriptible, pero no existe. No hay ni uno. Como cualquiera puede comprobar yendo a visitar a cualquier condenado por eso  y verificar que no puede tener secuestrado a nadie en su celda. Krassnoff está sentenciado a mil años por condenas como ésta, absurdas, falsas, sin pruebas y por un delito inexistente. Pero, como estamos en Chile, esa monstruosidad jurídica y moral es la que se impone.

Así como sin ley, estamos sin crecimiento: debatiendo cuánto, por debajo del uno por ciento, va a crecer el PIB este año. Pero hace 26 años Chile había completado un quinquenio creciendo al 6,4 % anual, disminuyendo el desempleo a la mitad (a 5% en enero de 1990) e iniciando "los mejores 30 años de la historia de Chile" en lo económico, político y social. ¿Cómo lo logramos? Disminuyendo impuestos, (que eran de 0 si se reinvertían las utilidades); congelando el salario mínimo, como se hizo en 1985, y privatizando la electricidad, la telefonía, el gas, el acero y el salitre.

Pero, como estamos en Chile, nadie le levantó un monumento al que hizo todo eso. Por el contrario, el monumento más destacado es para el que arruinó al país, armó a civiles para quedarse con todo el poder y atropelló sistemáticamente la Constitución y las leyes (veredicto de la Cámara del 22 de agosto de 1973).

Pero el presidente actual no se atreve a privatizar. Hay un candidato "de derecha a secas" que dice que sí se atreverá. Y como eso, para empezar con sólo Codelco, le significaría a cada chileno recibir unos dos millones de pesos, como dueño que es de esa empresa, ese candidato va a ganar.

Pero, como estamos en Chile, esto a lo mejor no pasa, como en 1970, 2014 y 2022, cuando la mayoría entronizó izquierdistas que ofrecían repartir la plata ajena y, por eso, mandaron al país al diablo. O cuando en 2010 (Piñera) o 2025 (Kast), la mayoría prefirió a gobernantes que "les miran la cara" a los comunistas. Luego, no se atreven a aplicar la receta de Pinochet (ni siquiera a nombrarlo ni a conmemorar el 11). Y por eso terminan entregando el poder a un nuevo empobrecedor de izquierda o "ni facho ni comunacho".

"Estamos en Chile". Cualquier cosa puede pasar. Salvo que Johannes se atreva a hacer lo que dice que va a hacer. Yo me arriesgo: creo que se va a atrever. Y lo reafirmo hoy, a la hora en que debería estar leyendo el diario.

domingo, 27 de septiembre de 2026

TRUMP Y CHILE

Si Trump sabe en algún momento dónde queda Chile, poco después lo olvida, aunque el nuestro sea un gran país, tricontinental (Sudamérica, Antártica y Oceanía) y biocenánico (Pacífico y Glacial Antártico). Pero no es protagonista del quehacer mundial sino en momentos fugaces. 

Una vez Trump le preguntó a Macri, presidente argentino, según versión de éste, qué era esa cosa delgada al occidente de su país que lo separaba del Pacífico. Macri le contestó que era Chile. Entonces Trump le preguntó por qué no se lo tomaban y tenían acceso a ese océano. Macri no dijo qué le había replicado a Trump, pero si le hubiera dicho la verdad, habría sido: "Sí, una vez tratamos de invadirlos en 1978, pero cuando íbamos llegando al Canal Beagle, nuestra flota vio 27 gomones chilenos con un torpedo cada uno, capaces de hundir a toda nuestra Armada, así es que volvimos grupas al norte y nos olvidamos de la invasión."

Pero, por otro lado, Trump ha sido el único gobernante norteamericano que ha elogiado a Pinochet y a la Junta. Reagan también lo hizo, por escrito, pero tenía un embajador acá encargado de cohechar a los chilenos para que no votaran por Pinochet en el plebiscito del '88. Conclusión: no se puede confiar en los norteamericanos.

Trump declaró, cuando resultó elegido Kast, que sí, que éste había sido su candidato y por eso había ganado. Una fanfarronada. Seguro que al minuto siguiente se olvidó de todo. Porque poco después castigó al país imponiéndole un 12,5% de arancel, cuando a los demás les imponía sólo 10%.

Típico norteamericano: dos ONGs de izquierda les habían dicho a los asesores de Trump que en Chile había esclavos ("trabajos forzados"). Una mentira del porte de una catedral. Pero a los norteamericanos les encanta que la izquierda los engañe. Justamente en 1989, bajo el gobierno de Pinochet, un comunista del FPMR llevó dos uvas envenenadas a la embajada de EE. UU. en Santiago, diciéndoles que toda la producción chilena estaba envenenada. ¡Le creyeron! Pararon todas las importaciones de uva chilena, nos hicieron perder 300 millones de dólares, y después, al darse cuenta de que los comunistas los habian "pasado por el aro" una vez más, dejaron todo en nada. Pero ni siquiera indemnizaron.

Con el "castigo" de 2,5% adicional de arancel pasa lo mismo: les creen a los izquierdistas, perjudican a Chile, se dan cuenta de que los rojos los han engañado otra vez y, es de suponer, dejarán la sobretasa sin efecto.

En este caso Douglas Pollock, ingeniero chileno crítico del "calentamiento global", que es más cotizado en EE. UU. que en Chile, les escribió a sus amigos de allá acerca de lo escandaloso de la sobretasa de 2,5%, que sólo da en el gusto a ONGs de izquierda. Uno esos amigos, Paul Driessen, basado en la información de Pollock, ha escrito un artículo en la revista Townhall, donde señala que está poniendo en manos de una persona próxima a Trump los antecedentes de este "castigo" absurdo al país del "presidente puesto por Trump". Driessen asegura que se lo va a entregar a una persona muy próxima a Trump, para dejar sin efecto la sanción urdida por las ONGs de izquierda.

¡Grande Douglas! Otro servicio a tu Patria. Pero esta Patria debe caer en la cuenta de que nunca hay que confiar en los norteamericanos, porque a la primera conjura comunista para perjudicarnos, ellos se la van a comprar.

Baste recordar que, cuando solos echamos a los comunistas en los '70, cosa que ellos no habían podido hacer en Vietnam, donde fueron derrotados tras perder 55 mil soldados, 500 mil millones de dólares, el honor y la guerra, los norteamericanos nos castigaron con la "enmienda Kennedy", votada por demócratas y republicanos, para prohibir vender armas a Chile cuando teníamos todas nuestras fronteras amenazadas.

No hay que confiar en ellos, porque habitualmente terminan haciendo lo que los comunistas les dicen. 

Pero, así y todo, conviene que suscribamos el tratado "Escudo de Las Américas", porque es anti crimen organizado, anti narcóticos y anti comunistas. 

Eso sí, ojo, nos pueden volver a castigar en cualquier momento por alguna inepcia o argucia de cualquier funcionario que "compre" alguna nueva consigna de la izquierda, las cuales están siempre listos para obedecer. 

jueves, 24 de septiembre de 2026

LO QUE EL LÍBERO NO PUBLICÓ


El Líbero no quiso publicar la réplica de la abogada Carla Fernández Montero a la carta que el cardenal-arzobispo Chomalí envió a ese periódico, en respuesta a un artículo de dicha abogada en El Líbero sobre el rechazo cardenalicio a la idea de un indulto en favor de los Presos Políticos Militares. Pero es de interés público conocer esa réplica y por eso la reproduzco a continuación:

RESPUESTA A CARTA DEL CARDENAL FERNANDO

CHOMALI

Señor Director:

Agradezco al cardenal Fernando Chomali su carta y celebro que

coincidamos en algo: exigir un acto consciente a quien no puede

ejecutarlo es absurdo. Ese absurdo, sin embargo, no lo redacté yo. El

17 de septiembre Su Eminencia declaró que para la clemencia “tienen

que darse ciertas condiciones”, que “tiene que haber arrepentimiento”,

y en la misma entrevista puso a los enfermos de alzhéimer entre

quienes debieran volver a su casa. Una regla enunciada sin salvedades

alcanza a todos los casos que su autor nombra a continuación. Me

limité a leerlo con la atención que merece un cardenal. Lo que hoy

llama aclaración es una salvedad que se le ocurrió cinco días tarde,

cuando alguien le mostró adónde conducía su frase.

Lo que ahora ofrece como ideal tampoco es suyo. El artículo 687

del Código de Procedimiento Penal dispone que el condenado que cae

en enajenación mental no siga cumpliendo la pena y sea entregado a

su familia bajo fianza de custodia y tratamiento. Su Eminencia no

propone nada: describe la ley, y la describe tal como suena en el

papel, que es la única versión que parece conocer. Un hombre que

defendí pasó tres años hospitalizado mientras se resolvía esa solicitud;

los peritos iban hasta el hospital a examinar a un paciente que

necesitaba cinturones para no caerse de la cama y no siempre

reconocía a quienes lo visitaban, y cuando, al quinto informe del

Servicio Médico Legal, una ministra por fin aplicó el artículo, a los

querellantes les bastó apelar para que la Corte de Apelaciones

ordenara un sexto. La demencia también se litiga, y mientras se litiga,

se muere. Ese trámite, y no otra cosa, es el ideal que Su Eminencia

nos ofrece.

De los reparos que le formulé respondió uno, el que no tenía

defensa, y eligió hacerlo a propósito de las únicas personas que no

podrán leer su respuesta. Para los demás la exigencia sigue en pie, y

ahora se entiende su alcance. Al que ya no sabe dónde está, Su

Eminencia lo manda a su casa; al que lo sabe demasiado bien y

sostiene su inocencia, lo deja donde está. Un hombre que asegura no

haber hecho lo que se le imputa sólo puede arrepentirse mintiendo, de

modo que lo que se le pide a un moribundo es una mentira útil, y se le

ofrece a cambio su cama. En los tribunales que frecuento eso tiene

nombre, comprar una confesión, y dudo que en la Curia tenga otro.

San Juan Crisóstomo, doctor de la Iglesia y arzobispo de

Constantinopla, cuyo enfrentamiento con una emperatriz le costó el

destierro en que murió, había predicado antes en Antioquía que el

pobre tiene un solo título, su necesidad; que no se le exija nada más;

que aunque fuera el peor de los hombres se lo socorra sin pedirle

cuentas de su vida pasada; que la misericordia lleva ese nombre

precisamente porque da también al indigno, y que quien exige

explicaciones a sus consiervos las tendrá que rendir él mismo ante

Dios. Lo predicó hace mil seiscientos años, sin condiciones. No le

pido al más alto representante de la Iglesia chilena que el Papa dio a

esta generación que muera en el destierro. Me bastaría con que no

corrigiera a un santo.

Le formulo entonces una sola pregunta, para que su aclaración

quede completa. Un hombre de noventa años, lúcido, con un cáncer

terminal, que ha sostenido su inocencia desde el primer día de su

proceso, ¿debe morir en la cárcel por no arrepentirse de lo que asegura

no haber hecho? Si la respuesta es sí, dígalo con esas palabras y con

su firma, porque esos hombres tienen derecho a conocer la mano que

les cierra la puerta. Si es no, retire la condición con la misma firma

con que la puso. Y si prefiere el silencio, no se lo reprocharé. Me

quedaré con las palabras que Cristo pronuncia en la escena del juicio

final y que Su Eminencia conoce de memoria: “estuve en la cárcel y

vinisteis a mí”. No dice “estuve en la cárcel arrepentido”. Cuando el

propio Cristo no puso esa condición, quien la agrega tendrá que

explicar con qué autoridad lo hizo, y a esa pregunta el silencio

tampoco responde.

Carla Fernández Montero

Abogada penalista.

UNA IDEA A LA QUE LE HA LLEGADO SU TIEMPO

Víctor Hugo escribió: "no hay nada más poderoso que una idea a la cual le ha llegado su tiempo". Cuando Cristóbal Colón era un joven genovés observó que al aparecer en el horizonte se veía primero la arboladura de los barcos y a medida que se acercaban iba apareciendo el casco. Eso hizo que se le ocurriera que la tierra era redonda y podía navegar por el océano y llegar a "las Indias" desde este otro lado. Los sabios de su tiempo no le hicieron caso y le argumentaban diciendo que era imposible hacer lo que él proponía, porque nadie lo había hecho. 

En una de esas reuniones Colón planteó la idea de que se podía parar un huevo sobre una de sus puntas, en la mesa en que estaban reunidos. Le dijeron que esa otra idea suya también era imposible, porque el huevo se caía. Entonces Colón lo tomó y lo aplastó ligeramente en su punta más aguda, donde hay un pequeño vacío bajo la cáscara, y el huevo quedó parado verticalmente. A nadie se le había ocurrido hacerlo. Y así nació "el huevo de Colón".

Sólo Isabel la Católica le creyó y empeñó sus mejores joyas para financiar una expedición en la cual nadie más creía. Y entonces, "a Castilla y Aragón, nuevo mundo dio Colón". A su idea le había llegado su tiempo.

Acá Johannes Kaiser lanzó una idea que a nadie más se le había ocurrido: privatizar Codelco y darles el precio a sus dueños, que son "todos los chilenos". Y haciendo un cálculo perfectamente verosímil acerca del posible valor de Codelco, ha propuesto repartir su precio entre sus dueños chilenos. Y se da el caso de que a cada uno le correspondería recibir dos millones de pesos. Una suma que la mitad de los chilenos, probablemente, a los que "les cuesta llegar a fin de mes", jamás ha tenido ni esperado tener. Y he aquí un candidato que les dice, "si me eligen presidente, cada uno de ustedes va a tener esa suma en su poder." Y yo creo que lo van a elegir, a él y a un Congreso que apoye su idea, porque cada votante va a tener dos millones de buenas razones para hacerlo.

Curiosamente, ha habido hasta opiniones de derecha adversas a la idea de privatizar Codelco, en circunstancias que hacerlo es un win-win para el país. No hay por dónde perder.  La gente va a tener ese nuevo poder adquisitivo en su poder, sin ningún efecto inflacionario, porque provendrá de un activo que es de esa misma gente, es decir, no hay creación artificial de poder de compre y eso garantiza que no genera inflación.

Además, todo el mundo sabe que Codelco es un desastre. En tiempos en que la minería del cobre privada obtiene ganancias extraordinarias, Codelco ya no tiene excedentes que darle al fisco de su producción de cobre. Escondida (privada) le da mucho más, a título de impuestos. Codelco privado le daría más, porque dejaría de ser una empresa explotada por un grupo privilegiado, encabezado por altos ejecutivos que ganan enre 40 y 50 millones de pesos mensuales por hacer todo mal. Y se terminarían los centenares de millones para fundaciones de políticos o primeras damas que reciben altas sumas de Codelco con recursos "no destinados a la producción de cobre".

Supongo que la izquierda está desesperada, porque sabe que a este gobierno de derecha tibio va a suceder otro de derecha de verdad, por el cual la mayoría va a votar por una razón muy sencilla: porque si votan por otro perderán dos millones de pesos. 

¿Qué creen ustedes que va a ponderar el elector, en el secreto de la cámara de votación, en poco más de tres años más?


domingo, 20 de septiembre de 2026

DIRÍJASE A LA IZQUIERDA, MONSEÑOR

El cardenal-arzobispo Fernando Chomalí declaró a Radio ADN el 17 de septiembre pasado, su oposición a un indulto de los presos políticos militares, explicando: "Nadie va a poder comprender en toda su profundidad lo que significa para una familia tener un familiar detenido y desaparecido". Añadió: "El beneficio no puede transformarse en un borrón y cuenta nueva". Y luego demandó a los militares un "aporte de información verdadera para dar con el paradero de los detenidos desaparecidos".

Anda muy perdido monseñor: a los militares sólo puede demandárseles información sobre denuncias bajo su gobierno, es decir, hasta el 11 de marzo de 1990, y no sobre casos de desapariciones que crearon sucesivas comisiones posteriores a 1990, motivadas por móviles económicos. 

El total de denuncias sobre detenidos desaparecidos hasta el 11 de marzo de 1990 era de 674 y eso está documentado en el libro de la investigadora francesa Suzanne Labin, que en 1978 obtuvo de la Vicaría de la Solidaridad el número total de denuncias, 651, lo cual publicó en su libro "Chile, el Crimen de Resistir". Esa cifra nunca ha sido objetada.

Y luego en el Informe Rettig, de 1991, que completó la información hasta 1990, pues detalló los detenidos desaparecidos cada año entre 1978 y 1990: 23 en total, menos de dos al año. 

Total del Gobierno Militar, entonces, 674. A ese régimen no pueden imputársele casos denunciados después de su término. 

En su libro "La Verdad Histórica II ¿Desaparecidos?" el exdirector de la DINA, Manuel Contreras, determinó que en la nómina de los detenidos desaparecidos había nombres que no figuraban en el Registro Civil. Luego, son personas inexistentes. Otro número aparecía viajando al exterior, según Extranjería. Otro era de personas que habían sido vistas vivas, según declaraciones juradas ante notario. Y, en fin, había varios centenares cuyos restos habían sido recibidos por el Instituto Médico Legal y luego enviados al Cementerio General sin haber sido reclamados, Hasta hoy tampoco han sido identificados. ¿Por qué? Están ahí. Que la izquierda permita identificarlos, monseñor. 

Excepto uno, el más famoso, que ya no está ahí: dio lugar a la película "Missing" ("Desaparecido"), del cineasta griego comunista Costa Gavras, protagonizada por Jack Lemmon, personificando al padre de Charles Hormann, supuesto detenido desaparecido..

Un agente civil del Gobierno Militar, Rafael González Berdugo, me contó que recibió el encargo de encontrarlo, a raíz de que la  embajada norteamericana reclamó, en marzo de 1974, al entonces Canciller, almirante Carvajal, por la desaparición de Charles Hormann. 

González fue al Instituto Médico Legal, donde le informaron que un cadáver con ese nombre, recogido de la calle, había llegado ahí y luego había sido enviado al Cementerio General. Fue allá, ubicó sus restos y los hizo exhumar, entregándolos a la embajada norteamericana. O sea "Missing", la película, no es verdad. 

Pero después un juez de DD. HH. comunista que investigaba el mismo caso Hormann, condenó a cinco años a Rafael González como cómplice de su asesinato, que no tuvo autor. Siendo que González se limitó a hallar sus restos cuando se le ordenó buscarlos. Debió purgar cinco años y un día de presidio. Así es nuestra justicia roja.

¿Por qué en 36 años no se ha identificado más restos del Cementerio? Porque seguramente los deudos están cobrando pensiones por su desaparición y si se encuentran los restos pueden perderlas, como sucedió al ubicarse a la "detenida desaparecida" Bernarda Vera en Argentina. Después hubo una chilena residente en Israel que espontánemente dijo a un noticiero que, pese a los ataques de Hamas, no podía volver a Chile porque se perdía su pensión de detenida desaparecida. Lo vi y oí.

El exgeneral Contreras, exdirector de la DINA, detalló incluso los casos de guerrilleros supuestamente desaparecidos que habían sido muertos y luego sus cuerpos lanzados al mar por la DINA desde uno o más helicópteros.

Monseñor: no se quiere identificar, los centenares de restos que hay. Como pidió en su momento que se hiciera el entonces diputado Johannes Kaiser. ¿Por qué no se quiere identificarlos? Porque van a "aparecer" y la izquierda no quiere dejar de cobrar por su desaparición.

Diríjase a ella, monseñor.



























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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