sábado, 20 de abril de 2024

El País es de los Audaces

Ante la pregunta frecuente, "¿cómo el país ha caído en el comunismo?", hay una respuesta simple: porque  los comunistas son audaces. No les importa nada el "qué dirán". En las encuestas de opinión reciben el mayor rechazo. Les da lo mismo. 

¿Cómo se explica que en democracia, donde se supone que la mayoría manda y repudia a los comunistas, gobiernen los comunistas? Porque son audaces, están en el gobierno, en el poder judicial y, si no tienen mayoría en el parlamento, la consiguen a como dé lugar. 

Desde luego han creado un estado donde se pagan a sí mismos remuneraciones que exceden en promedio en 50 % a las del sector privado (La Tercera, 20.11.21). Cuando Pinochet equilibró el presupuesto en 1975 el estado tenía 300 mil funcionarios. Tuvo que echar a 90 mil para cubrir el déficit del presupuesto. Hoy, con los comunistas en el poder, hay un millón 220 mil. Y ahí mandan ellos. 

Hicieron la revolución armada antes de 1973 y ahora los contribuyentes chilenos les pagamos centenares de millones de dólares anuales para resarcirlos porque los militares (convocados por los políticos civiles) la derrotaron. ¿Cómo logran los millones de "indemnización"? Con audacia. Un ministro sumariante de DD. HH. llamado Álvaro Mesa Latorre, de la corte de Temuco, ha mandado a presidio a trece exmilitares ancianos, por la muerte en 1973 de dos sujetos en Angol acusados de disparar contra el regimiento. Y ordena al Estado pagar $300 millones que no tiene por qué pagar. ¿Cómo? A punta de audacia, contra toda legalidad, contra la verdad de los hechos y hasta contra un fallo de 2005 de la propia Corte Suprema.. Y esto tan insólito ni siquiera ha salido en algún diario de circulación nacional. La causa había sido cerrada y sobreseída ante la justicia militar en 1973, los hechos fueron amnistiados en 1978; después de 2000, cuando se fue el general Pinochet y los jueces rojos hicieron todo lo que no se habían atrevido a hacer cuando era comandante en jefe, la propia Corte Suprema, según El Mercurio de 6 de agoto de 2005, sobreseyó a todo el regimiento en la misma causa. Bueno, el audaz Mesa, (que antes ha condenado a exmilitares "por haber sido militares", audacia extrema) pasó hasta por sobre la jurisprudencia de sus superiores jerárquicos. Y no le va a pasar nada, porque es audaz.

Si usted lee el best-seller del teniente coronel de Carabineros Claudio Crespo no va a poder entender cómo nuestros uniformados han podido ser maltratados por antisociales y, pese a ello, son perseguidos por entes del gobierno al cual sirven. Porque mandan los audaces: el Instituto de DD. HH., la Brigada de DD. HH. de la PDI, el Consejo de Defensa del Estado y, además. los persiguen los fiscales más audaces del Ministerio Público. Resultado: antisociales libres y carabineros presos.

Se ha conseguido que ni siquiera cuando los antisociales les disparan a los carabineros éstos puedan usar sus armas de reglamento. ¿Cómo? Con pura audacia, pues el Código de Justicia Militar dice (art.410)  "será causal eximente de responsabilidad penal para los carabineros el hacer uso de sus armas en defensa propia o en la defensa inmediata de un extraño al cual, por razón de su cargo, deban prestar protección o auxilio". ¡Pero los carabineros no pueden usar sus armas!

Y así se han tomado el país, constituyen la burocracia de más altos ingresos y su última audacia ha consistido en sobornar a un parlamentario, a vista y paciencia de irresolutos, tibios y entreguistas, para así ellos presidir la Cámara de Diputados. 

¿Qué dicen los "sensatos"? "Hay que llegar a alguna clase de acuerdo con los audaces."

miércoles, 17 de abril de 2024

Pocas Esperanzas

El domingo recibí una buena noticia: el libro del teniente coronel dado de baja de Carabineros, Claudio Crespo, apareció como el primer best-seller entre los de no-ficción en El Mercurio. Su título: "G3: Honor y Traición", hace patente la lucha entre el bien y el mal en nuestro país. Se lee con incredulidad y deja un saldo de desesperanza, porque describe una colectividad que no apoya a quienes luchan contra el mal, sino que más bien los persigue. En cambio, a los destructivos, viciosos, violentos y transgresores los llena de garantías y ventajas. 

Crespo pasó más de 400 días preso y está procesado y potencialmente condenado a doce años de presidio por haber usado la escopeta antimotines que el Estado le proporcionó para mantener el orden. Se le imputa haber alcanzado a un "primera línea". Él acredita que no fue su disparo el que le dio.

¿Qué te pasó, Chile? ¡Eras tan distinto cuando los civiles te recibimos de vuelta!

La realidad diaria de los encargados del orden deja la impresión de que el mal, en sus peores expresiones, ya está demasiado extendido y ha tomado ventaja. La conclusión es de que la violencia, el vicio y el delito tienen todas las de ganar.

Chile es, de hecho, un Estado fallido, porque ampara a los que hieren, matan y destruyen, mientras persigue a quienes ha impuesto la misión de combatir el delito, la violencia y el vicio. Mientras el Estado financia la defensa y la "protección" de los maleantes, entes pagados por el mismo Estado procuran que los carabineros sean condenados. Chile es un país suicida.

Desde luego no es un "estado de derecho" (mala traducción del inglés original, rule of law, es decir, "la ley manda"). Acá "el delito manda". Un facineroso dispara al policía con una escopeta. Éste se salva sólo gracias a su chaleco antibalas, pero ¡no puede usar su arma de servicio para responder! Pues cuando lo hace es sometido a proceso como "violador de derechos humanos". Esto es ilegal, porque en derecho rige el art. 410 del Código de Justicia Militar, que dice: "Será causal eximente de responsabilidad para los Carabineros el hacer uso de sus armas en defensa propia o en la defensa de un extraño al cual, por razón de su cargo, deba prestar protección o auxilio".

Cuando los "okupas" o drogadictos son "buenos" no usan armas de fuego, sino bolsas plásticas con orines y frascos con excrementos con los cuales cubren a los policías. Estos suelen contagiarse de sarna en los pútridos recintos que deben recuperar. Y luego pasan meses procurando desinfectarse. Cuando al fin sanan deben defenderse de jueces y fiscales que los persiguen.

El peor el problema es que, en el hecho, no rigen las leyes vigentes. Para empezar, jueces y fiscales no las respetan. Los políticos miran para otro lado cuando se violan en perjuicio de los uniformados o cuando los carabineros son "dados de baja". Tampoco nuestros uniformados activos se dan por aludidos y no se detienen a rescatar a sus "caídos tras las líneas enemigas", ni siquiera cuando en los penales sufren las peores discriminaciones carcelarias.

La "doctrina Schneider" de 1970 decía: "Hacer uso de las armas para asignarse una opción implica una traición al país". Esa era la parte más citada, pero luego agregaba textualmente: "La única limitación para este pensamiento legalista está en que los poderes del Estado abandonen su propia posición legal. En tal caso, las fuerzas armadas, que se deben a la nación, que es lo permanente, más que al Estado, que es lo temporal, quedan en libertad para resolver una situación absolutamente anormal y que sale de los marcos jurídicos en que se sustenta la conducción del país".

La judicatura y los políticos se han arreglado para "abandonar su propia posición legal" muchas veces desde 1990 y no ha pasado nada. La doctrina Schneider parece derogada por falta de aplicación. Sólo el voto popular ha contenido a los partidos en sus ansias de arrasar con todo. 

Entretanto, a diario la ciudadanía sana ha sido salvada de lo peor por Carabineros. Leyendo cómo se les ha pagado, sólo se puede concluir que este país, de tanto halagar al mal y proscribir al bien, ya no puede albergar muchas esperanzas de volver a ser lo que fue.

domingo, 14 de abril de 2024

Más Pinochet y Menos Boric

Al presidente lo siguen importunando con lo que les manifestó a sus anfitriones Luksic en su planta desaladora hace días: "más Narbona y menos Craig". Lo que pasó fue que se equivocó, pues debió decir "Fontbona" en vez de "Narbona". Error imperdonable en quien lleva por segundo apellido "Font". Y además incurrió en una descortesía con al menos una parte de los dueños de casa, que eran tanto Luksic Craig como Luksic Fontbona.  

S. E. es proclive a cometer errores. Por algo obtuvo un 2,8 en su examen de grado y lo reprobó. Pero estar equivocado es casi una exigencia para tener éxito en la política chilena. Tal vez por eso el pueblo lo eligió por amplia mayoría. 

Entonces el problema no sólo es él, sino la mayoría que lo eligió. Cecilia Cifuentes lo precisó en una de sus columnas económicas: "Tenemos al 'problema' --sentenció-- a cargo de encontrar 'la solución'". That is the question.

Pero eso no sería nada si ahora el problema no hubiera pasado a ser "de vida o muerte": los gobiernos post-90 nos han llenado de extranjeros. Y muchos son extranjeros que matan aunque su víctima les dé lo que le exigen.

Fuimos el país con menos homicidios por cada cien mil habitantes. Últimamente hemos subido de 4,5 a 6,5 homicidios por cien mil habitantes. Hoy varios países tienen menos. Desde luego, El Salvador, que ocupó el que fuera nuestro primer lugar. 

Cuando Pinochet entregó el poder en 1990, después de perder un plebiscito en que hubo la más descarada intervención económica de los EE. UU. y Europa Occidental en favor del "No", sumada a la armamentística de los países comunistas, había 928 delincuentes y terroristas presos. Los regimientos iban a las poblaciones a comprobar los antecedentes de sus habitantes y los "patos malos" con órdenes de detención pendientes se iban presos. No había "puerta giratoria". Los jueces no eran protectores de delincuentes ni menos persecutores de policías. La gente honrada de las poblaciones lo agradecía. Los que tienen edad suficiente lo agradecen hasta hoy. Los delincuentes de otros países no venían, porque sabían que aquí su negocio no funcionaba. El pueblo no tenía miedo y caminaba tranquilo a toda hora por las calles..

En cambio el 23.01.23 LUN informó que somos el país con más miedo entre 29 de una muestra de la firma inglesa Ipsos. Nos siguen en el temor general Israel, Sudáfrica, Perú y México. Si hace un año ya teníamos más miedo que los otros, hoy todavía tenemos mucho más: venezolanos recién asesinaron a un enésimo policía, el teniente Emmanuel Sánchez. 

Días antes mataron a dos agricultores que habían vendido sus tomates en Lo Valledor. Les quitaron el dinero, pero pese a eso los mataron. El hijo de 14 años de uno de ellos llamó por celular a su madre desde el camión en que iban: "Mataron a mi papá y a su amigo".

¿Es esto vida? No. No necesitamos más Fontbona y menos Craig; sí necesitamos más Pinochet y menos Boric.


martes, 9 de abril de 2024

No Me Vengan Con Cuentos

El economista Sebastián Edwards ha escrito en los EE. UU. un libro titulado "The Chile Project", una historia de los Chicago Boys. Comienza diciendo que en 1955 el Departamento de Estado norteamericano lanzó un proyecto para que estudiantes chilenos de Economía fueran a estudiar a la Universidad de Chicago. Afirmar eso tal vez sea bueno para la venta del libro en los EE. UU., donde al grueso de la población le agrada la idea de que ellos manejan el mundo. Pero no es verdad.

La idea original fue de un obispo muy chileno y reconocidamente de derecha, a la sazón rector de la Universidad Católica: monseñor Alfredo Silva Santiago. Este convocó al decano de su Facultad de Economía y Comercio circa 1955, el abogado Julio Chaná Cariola, y le dijo más o menos lo que luego reproduciré. Chaná habló en presencia del economista UC Rodolfo Menéndez y mía cuando lo visitamos 

Rodolfo me había llevado a verlo por encargo de la Facultad de Economía de esa casa de estudios, que quería publicar una crónica sobre la gestación de los "Chicago Boys". Esta apareció en el diario "La Segunda" hace unas décadas, cuyo recorte no tengo a la mano donde hoy me encuentro, pero puedo citar con exactitud cuando regrese a mi sede principal en Santiago en una fecha todavía no prevista. Las palabras de monseñor Silva Santiago a don Julio Chaná, referidas por éste, fueron, por lo que yo recuerdo:

"Mire, Julio, acá enseñan sólo economía socialista, mientras que el país más exitoso del mundo prospera gracias a la economía capitalista. ¿Por qué no consigue llegar a un acuerdo con alguna universidad norteamericana para que vengan a enseñarnos acá una economía como la de ellos?". 

Entonces, nos refirió don Julio, que cuando lo visitamos ya estaba retirado y bastante impedido, recurrió a un alumno de la facultad que trabajaba en un programa de ayuda norteamericano llamado 'Punto Cuarto'. El alumno habló con su jefe y éste tomó la idea con mucho entusiasmo e hizo contacto con la Universidad de Chicago.

En 1955 comenzaba a brillar en esta última un profesor llamado Milton Friedman, defensor de una economía libre. La revista "Time", que yo leía en esos años porque mi padre estaba suscrito y me la pasaba, después puso a Friedman en su portada y sostenía que "era una fiebre" y los norteamericanos estaban divididos en tres categorías: "friedmanianos, friedmanistas y friedmaníacos". 

Después de los contactos iniciados por el jefe del Punto Cuarto en EE. UU. llegaron Arnold Harberger (considerado "el padre de los Chicago Boys") y demás profesores norteamericanos, que hicieron posibles los viajes de estudiantes chilenos a graduarse en Chicago. 

Las enseñanzas que éstos impartieron a su regreso fueron la base del programa económico de la Revolución Militar Chilena y de los mejores treinta años en la historia de la economía del país.

Lo importante es subrayar que "el autor de la idea" fue un obispo conservador y no el Departamento de Estado norteamericano. Y que su primer gestor fue el abogado Julio Chaná Cariola. Y su principal realizador el jefe del programa de ayuda Punto Cuarto, actuando a título personal y cuyo nombre se ha perdido en el tiempo, pero cuya intervención fue decisiva y eficaz.

Estoy seguro de que los Chicago Boys estarán contentos de saber que su origen estuvo siempre radicado en iniciativas particulares y no estatales.

sábado, 6 de abril de 2024

Vamos Bien. Mañana Mejor

Los mayores entienden. Los de derecha a secas vamos bien. Cada vez más gente reconoce que teníamos razón. Hoy ya nadie niega que "los mejores 30 años" fueron 1985-2015. Nadie niega que el país que recibió una mayoría equivocada en 1990 era el que más crecía en América, había derrotado al terrorismo (928 terroristas presos), no vivía un conflicto en la Araucanía, no sufría las consecuencias de una inmigración descontrolada y la población podía transitar segura por calles y caminos. Las encuestas revelan que cada vez más chilenos actuales reconocen y añoran ese Chile lamentablemente perdido.

Hay conciencia del fracaso del socialismo gobernante. Ha construido un Estado privilegiado y enorme, que ha multiplicado por ocho veces su tamaño. El escándalo en el abuso de los recursos públicos hace noticia todos los días. El malestar proviene de que las políticas socialistas han hecho que el ingreso por habitante esté estancado hace diez años. Caen los empleos productivos y si ello no se refleja más en las encuestas ocupacionales es porque el Estado aumenta su burocracia en casi cien mil personas anuales.

Se acusaba al "modelo" de la "desigualdad" y de que ésta provocaba el "malestar", hasta que el trabajo de Ignacio Briones, economista de centro, probó en La Tercera del 05.11.22 que nuestro modelo era tan igualitario como los de Dinamarca, Finlandia, Francia y Alemania, antes de impuestos. Y demostró que en esos países los impuestos disminuían la desigualdad ¡pero en Chile no!. Porque acá tenemos una burocracia sobrepagada. ¡La plata del Estado no va a los pobres, sino a quienes ganan más! La Tercera había demostrado el 20.11.21 que el promedio de remuneraciones en el sector público era de $964.453, mientras en el privado era de $635.134. Por eso en Chile los impuestos no disminuyen la desigualdad. Eso echa abajo la crítica de que el modelo de economía libre era el origen del "malestar". ¡Éste lo genera el crecimiento del Estado, es decir, el socialismo! .Los de derecha estamos bien porque la mayoría se da cuenta de que teníamos razón.

No teníamos candidato presidencial y ahora lo tenemos: Johannes Kaiser. ¿Que todavía no encabeza las encuestas? No importa. Quedan muchos meses por delante, Y nuestra "derecha a secas" ha ganado con amplitud las tres últimas votaciones: el plebiscito del 5 de septiembre de 2022, la elección del 7 de mayo de 2023 (ahí ganamos lejos a los partidos de la Evelyn) y el plebiscito del 17 diciembre de 2023. 

La mayoría se inclina a favor del sentido común: dar confianza a la inversión, dejar de perseguir a carabineros y militares (como lo hicieron Piñera y la Evelyn) y actuar contra delincuentes y terroristas. Lo que ofrece la derecha a secas hoy es lo que quiere la mayoría. Por eso podemos decir "hasta aquí vamos bien". Y mañana, mejor. 

martes, 2 de abril de 2024

Un País Contra Natura

La carta a El Mercurio de la señora Carolina Olguín, denunciando la condena de su hijo conscripto de 18 años, Carlos Robledo, a diez años de presidio por disparar contra saqueadores en La Serena, uno de los cuales murió, ha provocado numerosas reacciones de asombro. 

Repentinamente una mayoría se pregunta: "Pero, ¿qué estamos haciendo?"

Desde luego, la ley ya no vale. El artículo 208 del Código de Justicia Militar dice: "Será causal eximente de responsabilidad para los militares el hacer uso de armas cuando no exista otro medio racional de cumplir la consigna recibida". Había saqueos, incendios, destrucción. El gobierno de la época "sacó a los militares a la calle". Los superiores de los conscriptos les habían entregado armas. Y se les ordenó poner término a los saqueos. ¿Cómo lo iban a hacer sino con sus armas? Si se les hubiera proporcionado megáfonos, en lugar de fusiles, les habrían gritado a los saqueadores que dejaran de robar, pero seguramente éstos no les habrían hecho caso y les habrían lanzado peñascos y bombas molotov, dejando a muchos conscriptos heridos, procediendo luego a saquear igual.

En este país "desvirtuado", por llamarlo de alguna manera, suceden cosas "contra natura": el perseguido es el militar y el protegido es el delincuente. Eso está acordado democráticamente y es lo que han predicado y practicado todos los gobiernos desde el restablecimiento de la democracia el 11 de marzo de 1990. Todos elegidos por amplias mayorías en 1989, 1993, 1999, 2005, 2009, 2013, 2017 y 2021. Han coincidido. en la "política de los acuerdos": condenar a los militares y perdonar (e indemnizar) a los terroristas. Los que discordaran serían "cómplices pasivos".

"El ladrón detrás del juez". Militares condenados a morir encadenados. Delincuentes libres e indemnizados. Ellos reúnen el mayor número de amnistiados, beneficio que se niega a militares. Éstos también carecen de derechos carcelarios, que favorecen hasta a los peores reos comunes.

Cada cierto tiempo "los que mandan" se ponen de acuerdo en insultar públicamente (como en "1984", de Orwell) al "enemigo número uno", representante de los valores tradicionales, de la ley natural, del orden sobre el caos y del bien sobre el mal: Augusto Pinochet. Coro encabezado por Boric, Matamala y la Cámara de Diputados, que por 50 a 42 despojó a aquél de las condiciones de "expresidente" y de "estadista". 

Entonces "¡a quemarlo y destruirlo todo!", como dijo una líder muy representativa de este nuevo país contra natura.

sábado, 30 de marzo de 2024

¿Cuándo Pasamos a Ser El Mundo al Revés?

Los principales problemas de los chilenos son la delincuencia y el terrorismo. Tenemos un Cuerpo de Carabineros dotado de elementos suficientes para derrotarlos. Está históricamente comprobado que cuando aquél gozaba del respaldo del gobierno, derrotó a ambos, y al recibir la civilidad el poder el 11 de marzo de 1990 casi no había delincuencia ni terrorismo. No eran mayor problema para los chilenos. ¿Por qué? Porque Carabineros gozaba de respaldo ciudadano e institucional. 

Justamente ayer se acaba de conmemorar el que la izquierda llama (y el país lo acepta) "Día del Joven Combatiente". Ese día, en 1985, en la población Villa Francia, una patrulla de Carabineros procedió a pedir su identificación a dos individuos sospechosos. Estos desobedecieron y le dispararon, sin advertencia previa, al carabinero Marcelo Muñoz Cifuentes, hiriéndolo en el tórax y en una pierna. 

Los agresores huyeron, el resto de la patrulla los siguió y alcanzó. En el intercambio de disparos consiguiente resultaron muertos los agresores, dos hermanos Vergara Toledo, ambos pertenecientes al MIR.

Los carabineros procedieron en todo de acuerdo a derecho. Los miristas dispararon primero. Luego intentaron huir. El artículo 411 del Código de Justicia Militar dice expresamente que "estará exento de responsabilidad penal el Carabinero  que haga uso de sus armas en contra del preso o detenido que huya y no obedezca las intimaciones de detenerse".

Sin embargo, en su tiempo la presidenta Michelle Bachelet dijo que los hermanos Vergara Toledo habían sido víctimas de "un crimen horrible". Partía la derogación de la justicia y el derecho en Chile. Sus correligionarios del Poder Judicial la consumaron.

Además, empezó a operar el negocio de los DD. HH. y los carabineros fueron condenados a largos años de presidio. Apenas se libró de eso, pero estuvo procesado largo tiempo, el doblemente herido carabinero Muñoz Cifuentes. 

Cuando hubo suficientes jueces prevaricadores como para instalar la dictadura judicial de izquierda que existe hoy, tampoco el país dijo nada. En este momento hay 328 Presos Políticos Militares a quienes no se aplicaron las leyes y han sido condenados en juicios inconstitucionales, mientras se sustrae ilícitamente al fisco centenares de millones de dólares anuales a título de indemnización al terrorismo.

La legalidad no tiene apoyo. ¿Se ha oído alguna vez al Colegio de Abogados levantar la voz? Nunca, salvo para hacerse cómplice de la dictadura  judicial roja. A mí, como colegiado, me aplicó censura de prensa previa cuando escribí un artículo para la Revista del Abogado denunciando un fallo prevaricatorio. Por si a alguien le interesa, lo publiqué en este blog el 27 de marzo de 2015.

¿Cuándo se perdió Chile? Cuando la razón y la ley dejaron de tener defensores. Cuando el "Día del Joven Combatiente" pasó a ser efeméride. Cuando los Carabineros fueron condenados y los delincuentes indultados e indemnizados. Cuando Chile se convirtió en "el mundo al revés" que es hoy.


martes, 26 de marzo de 2024

Siempre Tuve Toda la Razón

Siempre dije que Sebastián Piñera trabajaba para la izquierda. Siempre dije que su trágico fallecimiento era un hecho de enorme importancia política. Siempre dije que el sector más perjudicado con su pérdida iba a ser la izquierda. 

Ahora un destacado ideólogo de esa tendencia, Eugenio Tironi, en su columna de El Mercurio de ayer, me ha dado la razón. Advierto que Tironi es tan de izquierda que siempre es convidado a los foros de Icare y al Encuentro Nacional de la Empresa. Socialista de partido, llama "estallido social" a la insurrección del 18 de octubre de 2019. Votó, por supuesto, "Apruebo" ambas veces, el 25 de octubre de 2020 y el 4 de septiembre de 2022; y por Gabriel Boric en ambas ruedas del 2021. Como cierre de su citada columna escribió ayer lo siguiente:

"Sebastián Piñera fue la barrera para quienes promueven un clima que, al menos para una parte de los chilenos, trae sombríos recuerdos. Como nunca, se le echa de menos".

"Barrera para quienes promueven un clima", que son, por supuesto, los de la derecha política que apoyó la Revolución Militar y que fueron a la vez, en conjunto, los fundadores de los "mejores treinta años de la historia de Chile", 1985-2015. Años caracterizados fundamentalmente por la libertad y el orden, los dos grandes valores de la derecha legados por la Revolución Militar.

Paradójicamente, esos "mejores treinta años" fueron logrados haciendo todo lo contrario que el presente gobierno, del cual es partidario Eugenio Tironi. Gracias a los dos años de Boric "el PIB per cápita se redujo en 3,3 %... el consumo privado per cápita se redujo en 10,8 % y la inversión per cápita en 16,4 %". (Klaus Schmidt-Hebel, El Mercurio, 26.03.24).  

En 1985, dejados atrás los avatares de la "crisis de la deuda" y "la década perdida de América Latina", de la cual Chile fue el primer país en salir, privatizando en lugar de estatalizar, aplicando mano dura al delito y al terrorismo (legó mil presos del MIR y del FPMR a Aylwin, que se encargó de liberarlos); bajando impuestos en lugar de subirlos; congelando el salario mínimo, que condujo al 5 % de desempleo en enero del 90; impidiendo la entrada de inmigrantes ilegales, respetando la tradición araucana, por lo que no hubo conflicto alguno en la zona que habitan esos chilenos que "con su sangre nos legaron por herencia el valor", Chile pasó a ser otro país tan distinto del de hoy como del arruinado que fue recibido por la Revolución Militar en 1973. Ambos países, meros despojos debidos al izquierdismo y debatiéndose en los últimos lugares del hemisferio.

Tiene razón Tironi, tanto como tuve razón yo: "Sebastián Piñera fue la barrera" que nos impidió reeditar esos mejores 30 años. Pero él dice: "Como nunca se le echa de menos", y en cambio yo digo que, como nunca, se echa de menos a Pinochet. 

sábado, 23 de marzo de 2024

Regreso al Anonimato

En 2019 yo era un bloguero no muy leído, publicaba libros en defensa de Pinochet y la Junta que se vendían poco, tuiteaba de vez en cuando y solía grabar videos en YouTube, pero no aparecía hacía años en los diarios, las radios ni la televisión. Pero un día grabé en YouTube un video titulado "¿Qué Se Siente, Sebastián?" donde le preguntaba a éste su sentir tras una vida política dedicada a complacer a los comunistas y encontrándose en noviembre de 2019 a punto de ser derrocado por ellos. 

Sorprendentemente se convirtió en trending topic y lo vio un  cuarto de millón de personas, lo que motivó a una joven productora del matinal Bienvenidos, de Canal 13, a convidarme al programa, aparentemente sin ella saber nada de mí. 

Asistí y expresé mis opiniones, que provocaron gran revuelo entre los panelistas, tanto que la conductora Tonka Tomicic me dijo que mis juicios eran inaceptables, contradecían la verdad histórica y que, por tanto, me invitaba a retirarme del set, a lo cual procedí.

El episodio me sacó transitoriamente de mi anonimato y durante dos días me aplaudían en las calles, mis libros se vendieron diez veces más y el senador Alejandro Navarro presentó la moción de "ley Hermógenes" para imponer prisión de 3 años y un día a quienes dijeran lo que yo decía. Pero poco después todo estaba ya olvidado. Hasta que días atrás y transcurridos cuatro años, Tonka Tomicic apareció en La Segunda pidiéndome públicamente perdón a mí y a mi familia, perdón que le extendí. Y de nuevo eso ha desatado una oleada de comentarios en los medios y me ha vuelto a poner en primer plano. 

Pero en un par de días más nadie se acordará de nada y regresaré a mi anonimato, garantizado además por ser yo de derecha a secas, defensor de Pinochet, declarado partidario de la Constitución de 1980 y del modelo económico, político y social que ese gobernante dejó como herencia. Nada de lo cual capta la atención de la corriente dominante.

Vuelvo a mi anonimato de derechista a secas, escéptico de que el CO2 tenga algo que ver con la temperatura del planeta, antiglobalista, antiaborto, admirador de Trump y de Milei y, por tanto, sin la menor posibilidad de figurar en los medios.

Por el contrario, vuelve a la escena pública Luis Silva, entrevistado a página entera por la Revista del Sábado de El Mercurio. Fue elegido consejero constitucional el 7 de mayo de 2023 con la primera mayoría nacional de 700 mil votos por el Partido Republicano, única colectividad que se oponía a una nueva Constitución, lo que le granjeó convertirse por lejos en el partido más votado de Chile. Yo lo recomendaba con entusiasmo como "un candidato de una sola línea."

Lo más notable de la entrevista es que Silva acredita no haberse dado cuenta de que fue elegido por oponerse a una nueva Constitución y, sin embargo, ya electo, haber dedicado sus ímpetus a favorecer una nueva Constitución. ¿Cree seriamente que puede "pasar por el aro" al electorado una segunda vez?

martes, 19 de marzo de 2024

La Hora de la Derecha Sin la Derecha

En Chile ha sonado la hora de la derecha, pero... la derecha no está. Porque el trágicamente fallecido Sebastián Piñera literalmente la destruyó durante sus dos gobiernos desarrollados bajo banderas de la izquierda. 

Pese a su inesperada y trágica muerte, la derecha no se ha podido reconstituir. Todavía no forma un partido que la represente en las elecciones. "Sólo" tiene las mejores ideas y un pasado exitoso, pues es la única depositaria del legado del último gobierno de derecha que hubo en Chile, el de la Revolución Militar 1973-1990. Los derechistas a secas se esfuerzan por reunir firmas para constituirse como partido, pero en el hecho aún no las presentan al Servel. Fallan en "la gestión", por contraste con Piñera, que fallaba en las ideas, pero no en la gestión. 

Lo más parecido a una colectividad de derecha que hubo en el pasado reciente, el Partido Republicano, se desvaneció sorpresivamente cuando su jefe máximo defeccionó, después de recibir el 07.05.23 los votos populares que lo convirtieron en el mayor del país. De ahí en más se entregaron a Piñera y unieron al pacto o contubernio de éste con Boric, el "Acuerdo por Chile", encaminado a destruir lo que aún quedaba del legado de la Revolución Militar Chilena, nombre con el que, dicho sea de paso, citaré en lo sucesivo al régimen gobernante entre 1973 y 1990.

Establecido que los mejores treinta años de la historia de Chile fueron desde 1985 a 2015, hay que reeditarlos o superarlos con las mismas medidas que los hicieron posibles: rebaja de impuestos, privatización de empresas estatales recibiendo en pago títulos de la deuda pública a la par, congelación del salario mínimo y restablecimiento del decreto ley 600 para fomentar la inversión extranjera. 

Y también la derecha debe hacer la reforma previsional "Bettina Horst" (autora de la idea) con pensión mínima de $400 mil mensuales, financiada con un impuesto de 10% sobre las remuneraciones de la burocracia estatal sobrepagada, pues sus sueldos son 50% mayores que los de mercado (La Tercera, 20.11.21).

Y educación de calidad para todos en el colegio de elección de las familias pobres, pagado con vouchers estatales, previa liquidación del monstruo burocrático llamado Ministerio de Educación.

En fin, salud de calidad con isapres, para todos y sin listas de espera, financiadas con la disolución de Fonasa ("sólo en diez años los funcionarios estatales en la red de salud crecieron en 90%". Rafael Caviedes Dupra en El Mercurio 14.03.24, p. A2).

La mayoría del país espera a la derecha-derecha y quiere votar por ella, como lo hizo el 7 de mayo de 2023. Pero confía en que esta vez quienes reciban sus votos no se den vuelta la chaqueta.

sábado, 16 de marzo de 2024

No al Acuerdo

En 1985 el "vientre blando" de la derecha se asustó con los atentados que cometían el FPMR comunista y el MIR socialista, apoyados por la URSS, Alemania Oriental, Cuba y Corea del Norte. Eran capaces de oscurecer el país con bombas y de interrumpir el tránsito, amenazando quemar vehículos de locomoción, matando pasajeros del metro con explosiones y hasta llegaron a dinamitar un bus lleno de carabineros. 

El "vientre blando" se reunió con los DC y los socialistas renovados y eligieron al cardenal-arzobispo Fresno para que patrocinara un "Acuerdo Nacional", que consistía en poner término anticipado al gobierno de Pinochet, llamar a elecciones antes de lo previsto y mandar a los militares de vuelta a sus cuarteles.

Hasta había un ex ministro del régimen entre los partidarios de entregarlo todo para que parara el clima revolucionario. Junto a la violencia extremista, los opositores convocaron a "protestas" que sirvieron para perpetrar, entre 1983 y 1987, 17 "estallidos" como el de octubre de 2019. Pero en la presidencia estaba Pinochet, de modo que cada revuelta duraba un día y al cabo del mandato de éste habían sucumbido el MIR y el FPMR y había mil terroristas presos.

Pero en 1985 los precursores de los que en 2023 estaban "A Favor" de entregar la Constitución, estaban "por el Acuerdo Nacional" de despedir al  Presidente y la Junta cinco años antes de lo estipulado. 

Los del "vientre blando" de entonces me decían a cada paso: "supongo que estás por el Acuerdo Nacional". Por supuesto, yo no lo estaba y los llamaba a ellos "wets", como les dicen los ingleses a los tibios, partidarios de rendirse a lo Chamberlain y no de dar la pelea a lo Churchill.

El cardenal-arzobispo, antes muy partidario de la Junta, creyó que era "el hombre del momento", pero "no sabía la chichita con que se estaba curando": aceptó llevarle el Acuerdo a Pinochet a La Moneda. Era poco antes de Navidad y el presidente le tenía un regalo: junto con entregárselo le reintrodujo a Fresno el texto del Acuerdo Nacional que éste recién le había pasado, en la bocamanga de su casulla, y lo condujo del brazo a la puerta.

Ese mismo 1985 el gobierno bajó el impuesto a las empresas a diez por ciento, mandó un proyecto para que las utilidades no retiradas de las empresas no pagaran impuestos, lo que aumentó la inversión; congeló el salario mínimo en $8 mil pesos, lo que dio empleo formal a más pobres; y privatizo empresas estatales que, de tener pérdidas, pasaron a pagar impuestos por sus utilidades; y consiguió bajar la deuda externa, pues se podían pagar empresas privatizadas con títulos de deuda a su valor nominal o face value, habiendo sido comprados en bolsa a precio reducido.

Resultado: entre 1985 y 1989 se iniciaron los primeros cinco de los mejores 30 de la historia de Chile. Y Pinochet entregó a los civiles el país que más crecía en América Latina, con un desempleo del 5 % y una democracia protegida contra la violencia extremista y que sólo podía recaer en el comunismo si algún presidente no era capaz de ejercer sus atribuciones.

miércoles, 13 de marzo de 2024

Columna de Izquierda

Como mis columnas son de derecha y no han surtido efecto en la misión de cambiar el negro destino de este país, hoy he resuelto ofrecer una de izquierda, reproduciendo las opiniones sobre el momento político nacional del abogado Jorge Bofill, tituladas "Chile, un país políticamente quebrado". (El Mercurio, 12.03.24)

Dice que en 2019, después que Piñera "firmó un acuerdo que permitió reducir los niveles de agitación", "el Chile de 2019 y también el de 2023... era y es un país políticamente quebrado".

"El número de partidos en el Congreso pasó de 8 a 21 en diez años". Con "parlamentarios que no siguen ninguna línea".

Claro, digo yo, por reformas que eran una vieja aspiración de la izquierda. "Quebraron" al país político.

"El turno de gobernar le llegó a la izquierda extrema --una combinación de pequeños partidos, del llamado Frente Amplio-- y el Partido Comunista"... "No ha sacado adelante ninguna de sus reformas emblemáticas". (Menos mal, digo yo).

Denuncia "un fenómeno de migración descontrolada... el diez por ciento de la población en Chile es inmigrante... La gran mayoría son de escasos recursos, lo cual los hace entrar a competir con los chilenos más necesitados por ayuda estatal. Los programas sociales no dan abasto y todos los días aparecen nuevas ocupaciones irregulares de terrenos en los cuales surgen campamentos sin ninguna infraestructura básica".

"Eso nos lleva al principal problema que hoy enfrenta la política en Chile: el de la seguridad... Los asesinatos en las calles y los secuestros extorsivos son pan de cada día... Chile subió su tasa de homicidios por cada cien mil habitantes de 4,5 a 6,7".

"Las autoridades... no tienen ningún interés en fomentar proyectos de inversión... Permisos otorgados son revocados mucho tiempo después, mediante pretextos legales o ambientales. Se instaló como práctica la incerteza jurídica."

"Y con un sistema educacional público destruido, las próximas generaciones tampoco ofrecen muchas perspectivas."

Lo dice la izquierda. La derecha también y agrega mucho más. Y como "la izquierda y la derecha unidas, jamás serán vencidas" (Nicanor Parra)... 

 

domingo, 10 de marzo de 2024

Cursos de Acción

Chile hoy es un país que necesita un Pinochet, pero tiene un Boric. Mucha gente se ha dado cuenta de eso y se ha dedicado a tratar de deshacerse del segundo por las vías legales, naturalmente. Entonces cerca de siete mil personas firmaron un documento dirigido a la Cámara de Diputados y otro al Senado, que un personaje de la televisión conocido como "el tío Kelly", de Concevisión, entregó en la oficina de partes del Congreso, acompañado de unos centenares de seguidores. Fue un acto público realizado el lunes 4 de febrero y el abogado Maximiliano Lobos, desde un estrado, explicó lo que se perseguía obtener. Todo dentro de la más estricta legalidad.

Dijo que se solicitaba a la Cámara que no menos de diez ni más de veinte diputados presentaran una acusación constitucional contra el presidente Boric, basados en el art. 52 N° 2 letra a) de la Constitución, que establece como causal de destitución del Jefe del Estado "haber comprometido gravemente la seguridad de la nación".   

Como se sabe, el presidente Boric no sólo se negó, tiempo atrás, a recibir las credenciales del embajador de Israel, lo cual constituyó un desaire que fue comentado internacionalmente. Además, recientemente ha ordenado excluir de la Feria del Aire y del Espacio, FIDAE, al mismo país, Israel, lo cual parece ya una sistemática hostilización contra dicha nación. Pero si esta última se hiciera eco de los desaires recibidos, podría instar por suspender o interrumpir el abastecimiento de elementos fundamentales para la defensa nacional empleados por la Fuerza Aérea, la Armada y el Ejército. Es decir, aquellas actuaciones del gobernante implican poner en grave riesgo la seguridad nacional, al exponernos a una indefensión armada. Si una mayoría de diputados y dos tercios de los senadores concordaran en que el Presidente ha comprometido gravemente la seguridad nacional, él podría ser destituido de su alto  cargo.

En la petición dirigida al Senado, los casi siete mil solicitantes le piden a la cámara alta que, de acuerdo a la atribución que le da la Constitución en su artículo 53 N° 7, declare la incapacidad mental del Presidente de la República para desempeñar el cargo. Un solo senador se requiere para presentar dicha moción, la que naturalmente debe ser fundada en antecedentes médicos fehacientes y en actuaciones específicas del presidente que puedan hacer dudar de un sano juicio. La moción debe ser sometida a la sala y ésta debe resolver por mayoría de votos sobre la inhabilitación del presidente. El Senado debe oír, y sólo oír, al Tribunal Constitucional al efecto.

En ambos casos la inhabilitación del presidente daría lugar a que el Congreso Pleno, previamente convocado para tal efecto, eligiera al ciudadano (expresión que comprende los de ambos sexos) destinado a completar el período presidencial que esté aún pendiente a la fecha de la destitución del mandatario cesado.

Son cursos de acción que diez diputados o un senador (o conjuntamente los unos y el otro) podrían poner en marcha en cualquier momento. Porque para lograr tener al Pinochet que se necesita, es preciso primero poner término al mandato de Boric.

miércoles, 6 de marzo de 2024

La Derecha se Entrega Otra Vez

El gran pecado de la derecha ha sido comprar falsas consignas de izquierda sobre el Gobierno Militar. Y lo sigue cometiendo. Ayer en la Cámara le ha dado al gobierno la unanimidad para que persista en el mito de los "miles de detenidos desaparecidos bajo el Gobierno Militar".

Ese mito ha sido siempre falso, pero casi nadie lo sabe. El Gobierno Militar tenía un Servicio Nacional de Detenidos (SENDET) donde constaban todos los nombres de las personas y su lugar de detención. Pero la prensa mundial afirmaba que había 15 mil detenidos desaparecidos. 

Una vez Rosalynn Carter, la señora del presidente de los EE. UU., afirmó públicamente, a fines de los años 70, que había 2.500. Como en Chile nadie se inmutó, se necesitó a una persona extranjera que lo comprobara: la escritora francesa Suzanne Labin, partidaria de nuestros militares. Ella se vino a Chile a averiguar la verdad. Preguntó en el gobierno y le dijeron que no sabían de ninguno, porque el régimen no había ordenado hacer desaparecer a nadie, sino todo lo contrario, en cada caso precisaba el paradero de cada uno. Entonces Suzanne fue a la Vicaría de la Solidaridad, que había publicado libros donde denunciaba 478 casos. En la Vicaría le dijeron que eran 651 en total. Y ella publicó esa cifra en su libro, "Chile, el Crimen de Resistir", página. 243.

Esos eran todos los casos. Ni el propio Gobierno Militar sabía dónde estaban. Se supo que la DINA mataba extremistas y los hacía desaparecer, lanzando algunos cuerpos al mar y enterrando otros. Pero no le informaba a nadie. Entonces se disolvió la DINA. Finalmente, después del Gobierno Militar, en los años 90, estando detenido el exjefe de la DINA, envió a todos los jueces una nómina describiendo el paradero de cada uno. Con una salvedad: ni siquiera el general Contreras pudo precisar qué sucedió con Carlos Contreras Maluje, que llenó titulares mucho tiempo y cuyo paradero el Gobierno Militar se comprometió a averiguar, cosa que nunca pudo hacer. Y ni siquiera el general Contreras pudo explicarlo. 

Esa es la verdad histórica comprobable sobre los "miles de detenidos desaparecidos" bajo el Gobierno Militar, que nunca fueron más de 651. El resto fueron "creados" después, bajo otros gobiernos. Pero por esas "creaciones" no puede responder el Gobierno Militar, porque nadie se las denunció en su tiempo.

El tema adquirió notoriedad internacional desde el mismo 1973 y el cineasta griego de izquierda Costa Gavras hizo una película, "Missing" ("Desaparecido"), sobre el caso de Charles Horman. Pero éste no era desaparecido, pues su cadáver fue recogido de una calle en 1973, llevado al Instituto Médico Legal, luego a un patio común del Cementerio General y finalmente entregado por el Gobierno Militar a la embajada norteamericana. 

Pero muchos años después un ministro sumariante "de DD. HH.", condenó a cinco años y un día de presidio al agente que ubicó los restos de Horman y los entregó a la embajada de EE. UU. Su nombre: Rafael González Berdugo. El juez le impuso cinco años como "cómplice" de un "asesinato" que no tuvo autor. Ya los cumplió. Fue el "pago de Chile" por desvirtuar un filme de renombre internacional.


domingo, 3 de marzo de 2024

¿Qui Bono?

Cuando se investigaba un delito bajo el Derecho Romano y como principio de investigación para identificar a el o los responsables, los investigadores comenzaban por formular una pregunta: ¿Qui bono?, ¿quién gana con su perpetración?

Ronald Leandro Ojeda Moreno, casado, un hijo, había sido encarcelado en la prisión de Ramo Verde en su país, por supuesta traición al régimen de Nicolás Maduro. Logró escapar y, llegado a Chile, había obtenido el status de refugiado político, ganándose la vida en distintos trabajos.

Se había cambiado de domicilio ante la sospecha de estar siendo vigilado.

Según informa el diario La Tercera de hoy, Ojeda se aprestaba a publicar las memorias de su apresamiento y tortura en Venezuela. Dichas Memorias tienen 185 páginas. Habrían tenido un alto potencial de venta en nuestro país y en otros,

En ellas están contenidas la descripción de los procedimientos corruptos utilizados en las fuerzas armadas de Venezuela para obtener el apoyo al régimen de sus integrantes. Se describe cómo el mismo Ojeda recibió un pago en billetes de un superior a título de "premio por desempeño", al margen de toda constancia oficial.

También contienen el relato pormenorizado de las inhumanas torturas que él mismo y varios compañeros de prisión en Ramo Verde sufrían, hasta que logró escapar.

Su vocación de hombre libre queda de manifiesto en las siguientes líneas que escribió y que iban a ver la luz pública en Chile y a tener un profundo eco en las fuerzas defensoras del libre albedrío personal de los seres humanos: "La libertad nació sin apellido. Nació libre como el viento, con nombre de mujer y para hijos con sangre de libertad. Hoy vinieron por mí; mañana irán por ti. Todos somos culpables hasta que se demuestre lo contrario".

La publicación de los relatos de corrupción, persecución a los defensores de la verdad y la honestidad y de torturas inhumanas por parte del chavismo, para mantener su dictadura, iban a ocasionar un enorme desprestigio adicional al régimen de Nicolás Maduro.

Para saber quién ordenó secuestrar, asesinar y así silenciar a Ronald Leandro Ojeda Moreno basta responder a la pregunta "¿Quién ganaba con su  criminal eliminación?" 

Parece tan triste e injusta la desaparición de un hombre bueno nada más que por defender la libertad.

miércoles, 28 de febrero de 2024

Alguien Que Haga Todo lo Contrario

Alguien me dice: ¿cómo podemos volver a los mejores treinta años? Le respondo que haciendo todo lo contrario de los últimos diez años, que nos han traído a donde estamos hoy, empobreciéndonos y decreciendo. Debemos hacer lo mismo que se hizo para tener los mejores treinta años, que fueron ldesde 1985 a 2015. 

Hoy estamos en medio de la delincuencia, la inseguridad y la anomia general, entendiendo por esto último la ausencia de normas válidas y respetadas por todos.

El sentido común dice que deberemos hacer lo que hicimos al comenzar "los mejores treinta años": perseguir a la delincuencia, derrotar al terrorismo, alentar la inversión, bajar los impuestos y equilibrar el presupuesto (nótese que entre 1985 y 1990 se lograron ambas cosas, que a primera vista parecen antinómicas.)

sábado, 24 de febrero de 2024

La Izquierda Sin Sebastián

Nadie en el escenario político ha perdido más que la izquierda con el fallecimiento de Sebastián Piñera. Un rudo golpe del que ella no se va a reponer en el corto plazo. Costará que surja otro político que la sirva tan eficazmente y tenga la misma habilidad para, a la vez, mantener el apoyo de la élite y la centroderecha. Conozco a la élite, la tengo cerca. Por años me conmina: "no defiendas a Pinochet, no critiques a Piñera". Un modus vivendi que es útil para exhibir un talante progresista y, al mismo tiempo,  vivir bajo un régimen aceptable como mal menor no confiscatorio.

La izquierda, la gran beneficiaria de dicha estrategia, no se va a reponer en el corto plazo de este golpe. Costará mucho que surja otro político con las mismas características de Piñera, quien, para favorecerla, hasta obraba de facto, si era necesario. Como cuando anunció el matrimonio igualitario en su cuenta al Congreso, sin haber estado la medida en su programa ni haberla conversado con los partidos de su gobierno ni comunicado de antemano. Eso sólo lo podía hacer Piñera. 

O como cuando nombró al ministro sumariante Carroza en la Corte Suprema, tenido por la derecha como el máximo prevaricador y perseguidor de militares. Carroza había transformado en 2015 en "asesinato" un servicio a la sociedad del teniente Krassnoff, en 1974, que le procuró a su autor la Medalla al Valor y el reconocimiento de los sindicatos bancarios, al haber neutralizado al mayor asaltante de bancos y jefe terrorista, Miguel Enríquez. Así Carroza le añadió al hoy brigadier otros 20 años a los ¡MIL! que ya le han propinado otros prevaricadores de izquierda. Y al hijo de Enríquez, ME-O, otros $150 millones en su peculio. 

Sebastián lo hizo porque se sabía amo absoluto de la centroderecha y la élite.   

El escenario deseado por él siempre fue evitar ser enemigo de la izquierda, halagándola y haciendo cosas de su gusto, aunque para la derecha fuera nada más que un "mal menor". Con esa estrategia fue presidente dos veces. Y ahora se aprestaba a intentar serlo una tercera, para lo cual estaba empeñado con la energía y eficacia 24/7 que todos le reconocíamos. Siempre quería ser el primero. Iba a serlo de nuevo como tres veces presidente de Chile. 

Hace poco él estaba conversando con Boric. Buscaba, se decía, una "coalición de los acuerdos". No le había ido bien al "Acuerdo por Chile" entre ambos, en ninguno de los dos plebiscitos. Tan mal les fue que en este mismo momento se está gestando la, para ambos, "horripilante" perspectiva de un gobierno de derecha-derecha. Bueno, la "coalición" en ciernes podía derrotar a esa derecha con Piñera III, ofreciéndole un "mundo vivible" a la izquierda, mucho mejor que la perspectiva de otros "mejores treinta años" con los comunistas lejos del poder. La coalición conducente a Piñera III era la única perspectiva benévola que le quedaba a la izquierda. Pues ningún tildado de "pinochetista" iba a derrotar a Piñera III.

Pero todos esos preparativos se hundieron junto con el helicóptero en el lago Ranco.


martes, 20 de febrero de 2024

Legados de Pinochet y Piñera

En su último año completo de gobierno, 2021, la encuesta del Centro de Estudios Públicos señalaba que la desaprobación al gobierno de Sebastián Piñera era del 82 %, mientras su aprobación alcanzaba al 6 %. Dos meses antes de su último año de gobierno, Augusto Pinochet se había sometido a un plebiscito donde, si bien perdió, obtuvo un 44 % de votos de aprobación. Así juzgó la ciudadanía: 6 % vs. 44 % de aprobación.

Esto tiene un correlato lógico: bajo el régimen de Pinochet Chile inició la mejor etapa de su historia, desde el punto de vista económico-social y también político. Los "mejores treinta años". Entre 1985 y 2015 fue el país que más redujo la pobreza.

En cambio, el gobierno de Piñera nos legó la situación que vivimos hoy, de profundo malestar. En una columna de El Mercurio, "dedicada a la memoria del Presidente Sebastián Piñera", Klaus Schmidt-Hebbel dice: "Desde noviembre de 2021, 212 contribuyentes de alto patrimonio han realizado procesos de cambio de domicilio tributario, para irse de Chile (...) Las salidas de capitales en los últimos años se estiman en US$ 75 mil millones". Los que pueden realmente elegir, quieren vivir en el país que legó Pinochet e irse del que legó Piñera. 

Porque Pinochet derrotó al comunismo y en cambio Piñera lo cortejó y fortaleció. Jaime Guzmán, asesor directo de Pinochet, obtuvo la declaración de inconstitucionalidad, por parte del Tribunal Constitucional, del conglomerado encabezado por el comunismo, el Movimiento Democrático Popular. Legó un modelo político con el comunismo proscrito. Garantía de tranquilidad. Por eso los rojos demoraron años, después de Pinochet, en volver al protagonismo político. 

Entre sus atribuciones, Piñera tenía la de declarar inconstitucionales a los partidos que se basaran en la violencia y podía cesar a todos sus parlamentarios. No la utilizó. Se rindió ante los violentos, fueron herederos suyos y los tenemos en el poder.

Piñera no sólo no excluyó al comunismo, sino que lo cortejó. Cuando murió Volodia Teitelboim acudió al entierro y lo declaró "un grande de la historia de Chile". Fue guardia de honor y vis-avis con Raúl Castro en la capilla ardiente de Hugo Chávez. Ayudó públicamente en sus gastos de última enfermedad a Gladys Marín. Y les hizo los dos mayores obsequios que un jefe de Estado podía brindarles: la Constitución de 1980 y casi mil querellas contra militares (r) que habían derrotado a la guerrilla. Antes había sólo trescientas.

No le agradecieron: días atrás, en un estadio casi lleno, las barras bravas corearon, a pocos días del trágico fin de Piñera, una consigna comunista grosera en su contra, declarándolo "asesino, igual que Pinochet". Eso obtuvo. 

El peor legado de Piñera, terrorismo y delincuencia, fue el mejor de Pinochet: librarnos de ambos. Araucanía en paz y fronteras respetadas. No había "puerta giratoria": los regimientos iban a las poblaciones (podrían hacerlo hoy) y, sin violencia, examinaban antecedentes y apresaban a los que tenían órdenes de detención. Después de Pinochet, cada vez que detienen a alguien aparecen numerosas órdenes de aprehensión pendientes.

El legado de Pinochet nos dio nuestros mejores años. El de Piñera nos tiene viviendo los peores desde la UP. Pero leyendo los diarios uno diría que el primero fue tan malo que resulta innombrable y segundo tan meritorio que  no se sabe cómo reemplazarlo.

sábado, 17 de febrero de 2024

Justicia Tardía

Según mi blog del 4 de septiembre de 2014, "Política y Negocios", fundado en informaciones publicadas y no desmentidas, durante un comité político en La Moneda el presidente le mandó decir al controlador de SQM, Julio Ponce Lerou, que si fusionaba las sociedades Cascadas mediante las cuales controlaba a SQM, él conseguiría que la Superintendencia de Valores y Seguros sólo le aplicara una multa pequeña por sus supuestas irregularidades bursátiles,  y que no se querellaría. Y asunto terminado. 

¿Por qué quería esa fusión el presidente? Porque era una manera de comprar acciones baratas de SQM y tomar el control de ésta, "la joya de la corona". Además él tenía acciones de las Cascadas y el precio de dichas acciones subiría con la fusión. O sea, ganaría con ella.

Pero Ponce resistió y retuvo el control de SQM. Declaró que si el presidente no hubiera tenido acciones de las Cascadas, no habría habido "caso Cascadas". Ante la denuncia en su contra por supuestas irregularidades en la compra y venta de acciones, la Superintendencia le impuso la multa más alta de la historia de Chile, 63 millones de dólares. Ponce se siguió defendiendo y al final la multa terminó en 3 millones de dólares. Y preservó el control de SQM.

Otros blancos del ataque presidencial y de la Superintendencia fueron la corredora de bolsa que intermedió las operaciones de las Cascadas, Larraín Vial, su socio principal, Leonidas Vial, y dos gerentes. A todos ellos les impuso enormes multas, que en conjunto sumaron 40 millones de dólares.

Bueno, el 14 de febrero último El Mercurio informó que la Corte de Apelaciones, casi diez años después del comité político en La Moneda y de su secuela persecutoria, y casi catorce después de las operaciones cuestionadas, que habían sido investigadas y sancionadas a instancias de la firma que manejaba el "fideicomiso ciego" administrador de la fortuna del presidente, ha dejado sin efecto todas las multas impuestas a Larraín Vial, a sus gerentes y a su socio principal

Durante una década se impuso en el país y urbi et orbi la versión de un supuesto escándalo financiero. En particular, una víctima propiciatoria fue el principal socio de la corredora, Leonidas Vial, quien tuvo que trasladar su oficina a un lugar distinto de la sede de la firma, para cuidar su reputación. Por igual razón debió renunciar al directorio de la Bolsa de Comercio. 

Y ahora, casi diez años más tarde, resulta que los jueces de primera y segunda instancia confirman que ni la corredora ni él habían incurrido en irregularidad alguna.

Un paso fundamental lo dio la jueza del 29° juzgado, ante el cual se denunció el supuesto fraude: ella misma fue a la Bolsa y quiso hacer una operación fraudulenta como la que denunciaba la Superintendencia ¡y el software se la rechazó! Por tanto, Larraín Vial, su socio principal y sus gerentes demostraron que todas sus operaciones habían sido realizadas legal y reglamentariamente. Y por eso el fallo de la Corte de Apelaciones libera a la corredora, a su socio principal y gerentes de los 40 millones de dólares de la multa.

Los ríos de tinta, las horas de paneles televisivos y espacios radiales donde se barría el piso con el prestigio de Leonidas Vial, Larraín Vial y dos de sus gerentes han quedado reducidos a lo que eran: injurias y calumnias.

Se supone que alguien debería pagar por el daño reputacional de tantos años. El causante originario no lo hará. Pero él fue un "agente del Estado". Éste debería indemnizar. 

El sufrido contribuyente observa desconcertado la situación.


martes, 13 de febrero de 2024

Capacidad de Gestión

En 1989 yo estaba  comenzando una campaña a senador y recibí un llamado de Sergio Baeza Valdés, primo de mi mujer, quien me dijo que en un sitio eriazo vecino a su casa, entre O'Brien y Espoz, había miles de letreros de propaganda míos destrozados. En realidad, eran todos. Yo había gastado $38 millones en los letreros y alguien había cometido el delito de daños, destruyéndolos. En ese tiempo no estaba tan claro como hoy el concepto de "capacidad de gestión", "eficiencia en los resultados" o "conducta orientada a los objetivos". 

Poco después me visitó el dueño de la publicitaria "Época", Fernando Silva Clarke, y me dijo que en una mesa vecina a la suya en un restorán un grupo se felicitaba de haberme cortado los micrófonos en la concentración de Büchi en el Estado Nacional, de modo que nadie me oyó; y haber cortado los cordeles de todos mis globos y de un zepelín de propaganda míos. Tampoco él entendía bien que sólo se trataba de una estrategia "muy eficiente y enfocada a resultados". Hoy habría comprendido que había alguien muy capaz, que había suprimido la competencia de un adversario, dejándolo sin letreros y sin el 38 % de su presupuesto. con los micrófonos mudos y sin propaganda. "Una estrategia orientada a resultados". "Mentalidad ganadora". "Capacidad de gestión". Resultó exitosa.

El triunfador, ya senador, vendió un negocio suyo a un grupo de bancos, pero éstos no querían pagarle todo lo que él pedía. Entonces presentó una moción de ley para obligar a los bancos a pagar intereses por los saldos en las cuentas corrientes. Los bancos sacaron la cuenta y se allanaron a pagar lo que pedía el senador. Éste entonces retiró la moción. Algunas personas se horrorizaron, pero hoy entenderían que era sólo una estrategia de negocios eficiente, orientada a resultados, derivada de una admirable capacidad de gestión.

La misma que desplegó como candidato presidencial, pues logró serlo estando recién condenado, por una autoridad que no comprendía bien el concepto de "eficacia en la gestión" y lo condenó por invertir óptimamente sus recursos utilizando información privilegiada. El pueblo, que valoró la gestión eficaz, lo eligió presidente pese a la condena.

También había dado muestras de capacidad de gestión orientada a resultados cuando recibió fondos de Aguas Andinas y SQM para su campaña presidencial, pero los empleó para pagar a sus ejecutivos de Chilevisión, mejorando los resultados de esta última y pudiendo venderla en más de siete veces lo que le costó.

Un juez anticuado quiso condenarlo, pero él delegó la responsabilidad en un gerente suyo, que estuvo años procesado por cumplir sus órdenes. Al final, como siempre sucede, todo se arregló y fue sobreseído.

Al fin el país lo ha entendido todo y hoy rinde homenaje a la capacidad de gestión, a las decisiones orientadas a resultados y al logro de los objetivos. "No me pregunten cómo", solía decir el homenajeado. Y nadie lo hace. Pero en otras partes lo llamarían "crisis moral".

sábado, 10 de febrero de 2024

No Metan a la Derecha en Esto

Sebastián Piñera nunca fue de derecha, no sólo porque declaró no serlo, sino porque siempre hizo lo que quería la izquierda: desde oponerse al gobierno militar hasta triplicar las querellas del ministerio del Interior contra exuniformados; desde consagrar el royalty minero propiciado por los comunistas hasta autorizar el matrimonio homosexual; desde mudar a los oficiales del Penal Cordillera, que les había concedido Lagos, al presidio de Punta Peuco (suicidio del general Odlanier Mena mediante) hasta votar por destituir a un ministro de la Corte Suprema acusado constitucionalmente por aplicar la ley de amnistía.

Por favor, comentaristas, opinólogos y columnistas, dejen de preguntarse quién va a encabezar a la derecha tras la trágica muerte de Sebastián Piñera, porque éste no fue de derecha. Lo único que encabezó fueron tránsitos hacia la izquierda. Al contrario, su fallecimiento constituye el peor detrimento sufrido por la izquierda en Chile desde la caída de Salvador Allende, porque nadie hizo más por ella, salvo Allende, que el difunto expresidente.

Lo que sí es verdad es que Piñera "habitó" transitoriamente, y por conveniencia, en la derecha en 1989, convocado como generalísimo de su campaña presidencial por el candidato del gobierno militar, Hernán Büchi. Aquél ya había trabajado, en su "partido de verdad", la DC, por la precandidatura de Eduardo Frei Ruiz-Tagle (esto me lo contó éste). Pero no tuvo inconveniente en cambiarse al candidato del gobierno militar, sabiendo que todo se iba a olvidar, como sucedió. Claro, no fue muy elegante. Por eso meses después indujo a su padre a pedirme cambiar mi lema "una sola línea" como candidato a senador por Santiago Oriente en competencia con él. En un exceso de fair play accedí. Y por excesos de unfair play de parte suya perdí lejos.

Después empujó a su partido, originalmente de derecha, RN, hacia la izquierda, aprobando las alzas de impuestos de Aylwin, mientras no descuidaba sus negocios particulares y negociaba con la Corfo, del mismo Aylwin, para que le vendiera sus acciones de la Línea Aérea Nacional. Lo que consiguió y fue la base de su fortuna actual. Para decir las cosas como fueron, lo cual ya poco se practica, especialmente ahora último.

En el hecho, ya no quedan realmente partidos de derecha. Los que hay constituyen el piñerismo y el resto está a la izquierda. El problema es que tienen "muchos caciques y pocos indios". En cambio el problema de la "derecha de verdad" es el opuesto: tiene "pocos caciques y muchos indios". Lo probó llenando de votos al Partido Republicano antes de éste "darse vuelta la chaqueta" y dejar la derecha pasándose al piñerismo. Hoy la derecha a secas necesita candidatos y un partido heredero del último presidente de verdadera derecha que tuvo Chile, Augusto Pinochet. 

Es urgente constituirlo, antes de que la izquierda se reponga del tremendo golpe que le ha significado la desaparición de Sebastián Piñera, como eficaz y activo agente destructor de la verdadera derecha política chilena que él realmente fue.

jueves, 8 de febrero de 2024

"Cálamo Currente"

Escribo "al correr de la pluma". Pues, supongo, alguien tiene que decir que, tras sus dos gobiernos, Sebastián Piñera nos dejó ambas veces en manos de la extrema izquierda, para mal del país. Y que, tras el último, él terminó con sólo un 6 % de apoyo ciudadano, después de rendirse ante la violencia extremista y sin emplear ninguno de los mecanismos  constitucionales que tenía para defenderse. Nada de que "tenía que elegir entre rendirse y sacar militares a la calle a derramar sangre". Falso. Sólo debía aplicar la Constitución, arts. 19 N° 15 y 60. Sin esos poderosos mecanismos, González Videla pacificó al país amenazado por el comunismo que quería derrocarlo, y dejó a éste por nueve años fuera de la ley.

Conocí a Sebastián hace 47 años, él, profesor joven y yo, alumno maduro. Yo necesitaba aprobar su ramo de Asignación de Recursos para egresar de un magíster en Economía. Le dije que no podía asistir a sus clases porque dirigía un diario, y aceptó. Al final del semestre aprobó mi examen contra la opinión de su ayudante, que quería reprobarme, según me dijo. Y se lo agradecí. Le debo mi diploma de egresado del magíster.

En los '80 yo era columnista de El Mercurio y Sebastián solía convidarme a almorzar a su oficina. "La gente le cree a Hermógenes Pérez de Arce", me halagaba. Lo consideraba un buen amigo, si bien un poco autorreferente. Un día estábamos mi mujer y yo en un cóctel en la embajada norteamericana y se acercó Sebastián a decirme algo, sin saludarla a ella. Y después se marchó sin despedirse de ella, como si no la hubiera visto. "¿Quién es ese roto?" me preguntó mi mujer. 

Fuimos ambos candidatos a senadores por Santiago Oriente en 1989. No voy a aburrir con detalles, pero quedé convencido de que mi compañero de lista ya no era un amigo, sino un mal sujeto. A quien quiera saber más y por qué, lo remito a mi "Autobiografía Desautorizada". Puede bajarse de este blog.

Cuando a fines de 2008 El Mercurio apoyó su candidatura presidencial, renuncié al diario donde había escrito 46 años, cuarta generación de mi familia ahí. Lo hice en columna del 31 de diciembre de 2008. No quise ser parte de la destrucción del legado del gobierno militar ni de la persecución que desató Piñera contra los militares que derrotaron la violencia terrorista. De hecho, presentó 980 querellas, habiendo antes sólo 300. Inauguró la prevaricación judicial y el saqueo de las arcas fiscales en beneficio del terrorismo.

Comencé este blog en 2010 y publiqué sobre su base, en 2014, el libro "El Gobierno de Piñera". Un libro-denuncia. Agradezco el favorable comentario sobre el mismo del historiador Alfredo Jocelyn-Holt en La Tercera. Ahora publicaré, sobre la misma base, "El Segundo Gobierno de Piñera". Y también un recuento del último intento de destrucción institucional del contubernio Piñera-Boric ("Acuerdo por Chile"), materializado en el segundo y doblemente inconstitucional proyecto de nueva Carta, que afortunadamente fuera rechazado por el pueblo el 17 de diciembre. 

Hoy respeto el dolor de los deudos y seguidores del expresidente. Discrepé y tuve mala opinión de él como persona, pero nunca lo odié. Y decididamente pienso que su ausencia será en bien de la libertad y el orden en el país.

lunes, 5 de febrero de 2024

Epifanía del Entreguismo

El entreguismo de centroderecha se ha dado un festín y vive una verdadera epifanía homenajeando al socialista Ricardo Lagos. Pues éste, con su arrogancia característica, le notificó a Chile que ya no podía seguir moviendo los hilos de su destino y lo abandonaba a su suerte. 

Siempre creyó ser nuestro conductor o "führer". Decía: "hay que pensar a Chile", como si no lo hiciéramos cada uno por cuenta propia. Periódicamente daba instrucciones y en diciembre de 2021 comunicó: "Por mi historia, yo voto Boric". El electorado mayoritariamente siguió su ejemplo. Y así estamos.

La prensa entreguista abundó en estos días en editoriales de elogio y cartas o artículos apologéticos de Lagos. El entreguista número uno, Sebastián Piñera, aportó diciendo que aquél había ayudado a "recuperar la democracia", olvidando todos los plenos socialistas en que éste votaba, junto con la unanimidad, por tomarse el poder por las armas. 

Nadie osa recordar realidades incómodas, como las compras con sobreprecio de aulas tecnológicas, siendo Lagos ministro de Educación ni los sobresueldos usando gastos reservados, siendo presidente. Ni la consiguiente crisis, que le ayudó a superar prontamente Pablo Longueira desde la UDI, incorporando al sueldo de los ministros el monto sustraído. Eso acarreaba el alza automática de la dieta de los parlamentarios, a lo cual "se resignaron". Se acuñó entonces un nuevo refrán: "Hecha la trampa, hecha la ley".

Y nadie, pero absolutamente nadie se ha atrevido a mencionar la "pérdida del jarrón" de la Corfo, donde un yerno de Lagos ocupaba un alto puesto, en el "caso Inverlink". Costó al erario $85 mil millones, de los cuales se recuperaron sólo $50 mil millones. El "repúblico" minimizó el caso y dijo que sólo era como si alguien "robaba un jarrón". "Es sólo hojarasca", rubricó.

Hay cosas que han dejado de existir, incompatibles con la apología: el Transantiago, el Tren al Sur. 

¿Qué queda por delante? Canonización y estatua frente a La Moneda, por supuesto. Cerca de la de Allende, cuyo legado se comprometió a completar, lo que, por suerte, no cumplió. Dejó esa tarea a Boric y la está haciendo.

Ahora el entreguismo debe estar buscando afanosamente otra figura de izquierda que poder endiosar.

viernes, 2 de febrero de 2024

Dos Figuras se Alejan

Por un lado ha fallecido Gonzalo Vial Vial, empresario, y por otro ha anunciado su retiro de la vida pública Ricardo Lagos Escobar, político. 

El primero, siendo uno de numerosos hermanos cuyos padres fallecieron prematuramente, partió vendiendo huevos en Doñihue, VI Región, en los años 50. Ahora, al morir, encabezaba un grupo de empresas productoras de aves, cerdos y salmones con sedes en Chile, los Estados Unidos, Japón, México, Brasil y la China. Su grupo vende anualmente más de cuatro mil millones de dólares en 64 países. 

El segundo, Ricardo Lagos, ha considerado necesario anunciar su retiro del primer plano de la actualidad. También comenzó en los años cincuenta sus actividades públicas, escribiendo un libro sobre la concentración económica en Chile, donde recomendaba, como receta categórica al país, que todos los medios de producción pasaran a manos del Estado.

No se recuerda que haya habido mayores reconocimientos nacionales en vida a Gonzalo Vial, pero sí los ha habido, por años y frecuentes, a Ricardo Lagos. Se supondría que por no aplicar su receta de los años cincuenta, fracasada en todo el mundo. El hecho es que se le admira de izquierda a derecha. Tal vez ello sólo expresa alivio general, pues antes de ser presidente había sostenido que "ciertamente, voy a completar el legado de Salvador Allende", O sea, destruir por completo el país, tarea que éste había dejado bastante avanzada al quitarse la vida en 1973. Por suerte Lagos no cumplió.

Por el contrario, a Vial, en lugar de elogiársele, se le persiguió bastante, hasta judicialmente, acusándolo de "colusión" en los precios de las aves, junto a las otras dos mayores empresas del rubro. Desde luego, en Chile cualquiera puede producir o importar aves, gracias a la libertad garantizada en la Constitución de 1980. Pero evidentemente las tres grandes avícolas, en lugar de entrar en una guerra de precios en que la de Vial, la mayor, habría podido liquidar a las otras dos y monopolizar el mercado, observaron un pacto de no agresión. Hasta en una ocasión la de Vial prestó auxilio a otra que pasaba por apuros financieros.

Frecuentemente las "cartas de los lectores" en Chile se lamentan de que los productores avícolas no hubieran sido encarcelados, sino sólo sancionados con recibir "clases de ética." En el hecho, se les procesó y condenó por no haber desarrollado entre ellos "guerras de precios".

En cuanto al respeto a la ley, en los años 60 el sindicalista Clotario Blest se quejaba de haber sido procesado por colocar una bomba terrorista, siendo que, sostenía, eso lo habían perpetrado Ricardo Lagos, Jorge Arrate y Julio Stuardo, según el libro de Mónica Echeverría, "Antihistoria de un Luchador", p. 254.

Creo que el sentido común aconseja lamentar más la pérdida de Vial que el alejamiento de Lagos.

lunes, 29 de enero de 2024

Mi Hermano Estado

En 1989 compré once hectáreas en $10 millones, en un remate judicial en San Vicente de Tagua Tagua, porque un norteamericano había dicho (y me hizo sentido) "compren tierras, porque ya no las están fabricando".

Un agricultor local y amigo me la sembró de maíz, pero después de dos años en que "me salió más cara la vaina que el sable", decidí arrendarla. El dueño de un molino cercano se interesó. Era especialista en maíz y me pagaba $3 millones al año, más los derechos de agua, y yo pagaba las contribuciones, que hasta el año pasado eran $731 mil pesos anuales.

En 2019 se presentó una firma, de nombre inglés que me ofreció cinco veces más de arriendo, es decir, más de $15 millones. Iba a poner paneles solares en la propiedad y venderle energía a una compañía distribuidora eléctrica. Pero en los primeros tres años me pagaba apenas un millón, mientras instalaba los paneles. Acepté. Todo se cumplió hasta que mi hermano Estado, que se mete en todos mis asuntos y me cobra cada vez que gano algo, la semana pasada me mandó una carta a través de su oficina regional de Impuestos Internos, dándome una noticia buena, una mala y una fea.

La buena era que había tasado mis once hectáreas y ahora valen, según él, casi un millón de dólares (casi ochocientos millones de pesos).

La mala era que desde 2024 mi hermano Estado me va a cobrar por contribuciones de bienes raíces más de $8 millones de pesos, es decir, once veces más que el año pasado.

Y la fea era que había rebautizado mi predio, el cual siempre se llamó "Migajón de la Fuentecilla", como "Parque Fotovoltaico El Cardenal".  

Pero yo, a mi vez, le tengo a mi hermano Estado una noticia peor: los paneles del Parque Fotovoltaico no pertenecen al bien raíz, sino que son de la firma con nombre inglés, que en los últimos años vendió sus derechos a una española y ésta a otra también europea. El arrendatario puede llevarse en cualquier momento todos sus paneles solares. No son parte del bien raíz. Mi hermano Estado va a tener que rebajar su tasación. 

Se viene un juicio. Los peritos dirán cuánto vale la tierra y cuánto los paneles solares. Y cuánto deben ser las contribuciones. Voy a pelear con mi Hermano Estado, eso es seguro. Se pasó de codicioso y se equivocó una vez más. Pero con la dictadura judicial actual, cualquier cosa puede pasar.

sábado, 27 de enero de 2024

¡Viva Chile Inviable!

Chile no es viable porque es democrático y en democracia elige la mayoría, que es partidaria del fracaso, de que el país sea inviable. 

El que tiene monumento junto a La Moneda, en el lugar más destacado y preferente, es Allende, que atropelló la propiedad (un robo) y condujo a Chile a un fracaso total y admirable. Lo dejó pobre, dividido y al borde de la guerra civil. Por eso la mayoría popular lo ama. Hace no muchos años hubo un concurso público y Allende fue elegido como el más grande chileno de todos los tiempos.

Su heredero declarado, Gabriel Boric, también fue elegido por una amplia mayoría. Está cumpliendo el legado de Allende, fracasando, destruyendo el modelo de sociedad más asquerosamente exitoso de la historia de Chile, impulsado por Pinochet. Éste es ampliamente impopular por eso. Hizo crecer al país y derrotó a la delincuencia y al terrorismo. ¡Violó los derechos humanos! No tiene ningún monumento ni jamás lo tendrá, porque la mayoría lo repudia. Riqueza, prosperidad, propiedad, delincuentes y terroristas caídos o presos, tranquilidad. ¡Puaj!

Como dije, en la última elección presidencial esa amplia mayoría pro desastre eligió al heredero, es decir, a Gabriel Boric. Éste se ha dedicado a destruir lo que queda del modelo de sociedad repudiablemente exitoso que legó Pinochet. No debe sobrevivir nada privado. Ni previsión ni educación ni salud privadas. Son repulsivamente exitosas y deben desaparecer. ¡Nos hacen desiguales! ¡El éxito es un culto criminal a los mejores, cuando la mayoría somos peores! ¡Vivan los asaltantes indultados y sus justicieras pensiones de gracia!

Chile es una democracia, en la democracia manda la mayoría y la mayoría quiere ser peor, quiere socialismo, igualdad, derechos sociales para todos, obligaciones para nadie, gente "sin patines" para que nadie gane.

Chile tiene alma socialista, porque el socialismo es la filosofía del fracaso. Premia la envidia y todos tenemos envidia. Rendimos culto a la mediocridad y nuestra aspiración eminente es la distribución igualitaria de la miseria. ¡Que todos seamos pobres e iguales! ¡Qué maravilla! ¡Mueran los exitosos, los ricos, los triunfadores, los propietarios, los ahorrantes y el superávit! ¡Vivan los gastadores, las fundaciones y el déficit! 

¡Viva Allende, viva Boric, viva Chile inviable, fracasado, corrupto, igualitario y deficitario, pero impecablemente democrático!

miércoles, 24 de enero de 2024

Ellos y Nosotros

Cuando yo era joven el secretario general comunista Luis Corvalán les decía a los suyos: "Presiónenlos, presiónenlos, hasta que hagan lo que nosotros decimos". Se refería a la derecha y la DC. Sobre todo a esta última.

Ahora ha pasado más de medio siglo y estoy menos joven, pero los comunistas siguen haciendo lo mismo: presionando para que a sus terroristas no se les prive de ¡las pensiones de gracia con que los ha premiado el gobierno! Sí, leyó bien: acá el gobierno no sólo los indulta, sino los premia con pensiones vitalicias. El Ejecutivo las introdujo de contrabando en una glosa de la Ley de Presupuestos. Ellos, los hijos de la oscuridad, son más despiertos que los hijos de la luz.

Cáchese la diferencia: a los militares, hoy septuagenarios y octogenarios, que nos defendieron de la agresión terrorista de ellos hace medio siglo, los condenan sin debido proceso a terminar sus días presos. A los que devastaron, incendiaron y saquearon desde 2019 los han indultado. ¡Y más encima les han dado pensiones vitalicias! Como alguien lo ha denunciado y accionado para anular estas últimas, porque llama a escándalo el prontuario de algunos favorecidos ¡los comunistas amenazan! Dicen que van a acusarnos a organismos internacionales de derechos humanos que  manejan.

¿Se dan cuenta ustedes de la diferencia? A los nuestros les falta tiempo para pedir perdón, arrepentirse, ceñirse más el cilicio y vituperar a Pinochet por su dureza con el MIR y el FPMR. A vista y paciencia nuestra los jueces rojos dan reparaciones millonarias a sus extremistas. 

Javier Milei, el tipo más audaz que ha producido la derecha mundial en el siglo XXI, decía: "Al zurdo no hay que concederle un milímetro!." Al oírlo, la centroderecha entreguista ponía los ojos en blanco y lo acusaba de "polarizar el debate".

Pero él hacía exactamente lo que practican los comunistas: no ceder. Por eso Milei ha remecido al mundo, porque fue a la catedral del entreguismo político, el foro de Davos, un laboratorio para millonarios que buscan la fórmula para ofrecerle la mano al socialismo para que éste no les corte el brazo, y les ha leído el Evangelio de la Derecha Pura y Dura. Les ha recordado que el 10 % más pobre de las sociedades libres vive mejor que el 90 % de la población de los países reprimidos. 

Lo que ha hecho Milei es instar a los capitalistas a presionar a los gobiernos hasta que éstos hagan lo que nosotros decimos. No hay que cederle un milímetro al zurdo. No hay que aprobarle su intento por apoderarse de la madre de todas las tortas, la previsional. Hay que salvar el sistema privado de salud y que haya "isapre para todos". Con voucher. Hay que dar vouchers a las familias pobres para que lleven a sus hijos a colegios privados, y van a ver ustedes el salto cualitativo en la educación en Chile, partiendo por la preescolar, la más desatendida.

Al zurdo no hay que darle nada, sino quitarle lo que nos está sustrayendo.

¿Qué nos falta? Lo que les sobra a ellos: audacia. Y... bueno... un Milei chileno.