Puedo haber antes titulado igual otra columna. No tengo tiempo de verificarlo. Pero es el título que corresponde ahora. La frase deriva de la consigna que cambió la estrategia de Clinton en los años 90, cuando iba perdiendo frente a Bush padre: "It's the economy, stupid". Ése era el tema en que había que poner el acento. Se convirtió en un clásico universal.
Hoy acá, ante el problema energético (y ante todos los demás) el responsable es el Estado y nadie parece darse cuenta.
Si la compra y venta de combustibles hubiera sido sin precios oficiales y en manos privadas, todo habría sido distinto y mejor. Para el gobierno de Kast, desde luego: el triunfo de éste en diciembre hizo bajar el dólar entre 10 y 15 por ciento. De cerca de $1.000 a que llegó a estar, a cerca de $800 a que llegó a bajar. Los privados habrían entonces bajado los precios a público equivalentemente. Pues los costos de producción en la economía (todo hay que transportarlo) habrían disminuido. Los salarios reales habrían podido comprar más. Bienestar general aumentado. Lo comenté en mi columna anterior.
Pero no pasó nada de eso porque el negocio está en manos del Estado. Burocrático, indiferente. Nadie puede buscar petróleo o gas en Chile sin su previa autorización. Y cuesta obtenerla. Y fija los precios.
Y para producir hay que pedirle permiso y no lo da o lo demora.
A mí un municipio me cobró, sin notificarme, un derecho durante 16 años por una actividad que nunca ejercí. Le tuve que pagar varios millones porque, como yo nada sabía, se acumuló. Y para no seguir cobrándome me exige un "término de giro" que el mismo Estado no me da. Estoy citado a un juzgado de policía local por eso. Cuando el Estado te muerde, no te suelta. Kafkiano.
El otro día un buque oceanográfico alemán descubrió en el fondo marino, frente a la isla Santa María, enormes yacimientos gasíferos. Salió en el diario. Nadie ha hecho nada, porque es una actividad monopolizada por el Estado. Si los privados hubieran podido trabajar en este sector, todo habría sido distinto. Si hubiera habido libre exploración y explotación de hidrocarburos, ya habría empresas privadas nacionales o extranjeras interesadas en el descubrimiento. El buque alemán no lo sabe, pero arriesga una multa.
El Estado no soluciona los problemas, los agrava. ¿Se han dado cuenta de lo que sucede en su Poder Judicial? Escandaloso. Fuera de la ley. Una sucesión de trampas impunes para sustraer fondos fiscales de manera ilícita. A los jueces no les importa nada la ley. Ellos son el Estado en toda su expresión.
No tengo tiempo ni espacio para entrar en otros temas en que no soluciona el problema, sino que ES el problema y lo ahonda. Como en los permisos, el clima, la generación de energía, el transporte.
Los funcionarios públicos ganan un 50 % más que en iguales cargos del sector privado. Por dificultar o procurar impedir que los privados produzcan las rentas con que se pagan las remuneraciones de ¡esos funcionarios! Es decir, los particulares financiamos a los que nos dificultan o no nos dejan producir las rentas ¡que los financian a ellos!