lunes, 16 de marzo de 2026

PERSONALIDAD

Cuando el presidente Pinochet entregó el mando a su sucesor, Patricio Aylwin, una de las razones por las cuales el país estaba pacificado y en orden ese 11 de marzo de 1990 era que mantenía a cerca de mil violentistas presos y las asociaciones ilícitas terroristas MIR y FPMR habían, por eso, dejado de operar.

Pero en 1990 había un partido (de facto) con personalidad: el comunista. No tenía personalidad jurídica, porque su conglomerado, el MDP, había sido declarado inconstitucional, logro personal de Jaime Guzmán. Pero participaban en la vida pública y repetían consignas de las que muchos, aun no siendo comunistas, se hacían eco, lo que sigue ocurriendo muy frecuentemente. "Antenas repetidoras". 

Pero Aylwin, a través de su hermano Andrés, muy de izquierda, había recibido el recado comunista: "O indulta a todos nuestros presos o le haremos la vida imposible, porque, usted sabe, tenemos armas 'por si las moscas'". Aylwin "entendió" e indultó a los casi mil terroristas presos. Casi nadie dijo nada., porque el mundo no comunista es así, sumiso. Salvo Jaime Guzmán, pero entonces los comunistas lo mataron.

Hoy hay cerca de 400 presos políticos militares (PPM) en Punta Peuco, Colina 1, Centro de Detención Femenino y otros recintos menores a lo largo del país. Están ilegal e inmoralmente privados de libertad sobre la base de una mentira: por tener secuestradas personas. Paraq burlar la amnistía y la prescripción. Si el presidente los indulta nadie tiene nada qué decir, porque legalmente son ciudadanos inocentes ilícitamente privadas de libertad. 

Antes siempre se respetaron la amnistía y la prescripción (matanza del Seguro Obrero en 1938, revolución de 1891).

Pero hoy el comunismo se ha enseñoreado del Poder Judicial y por eso éste ha condenado ilegalmente a los militares, desconociéndoles las leyes de amnistía y prescripción. Lo notable es que miles de extremistas de izquierda se han beneficiado de la amnistía. ¿Por qué pasa todo esto? Por la "personalidad" de los comunistas, que los hace más temibles que los militares. Aquéllos hacen cosas para liberar a sus camaradas, éstos no hacen nada.

Pero la primera obligación de un jefe de estado es respetar y hacer respetar la ley, lo que de paso conlleva un deber moral. Pero están los comunistas y su "personalidad". Van a mentir y decir a los cuatro vientos que se ha liberado a "violadores de derechos humanos", cuando sólo son, en realidad, víctimas a las cuales se les ha violado su derecho humano a un debido proceso. No importa, en Chile prevalecen las consignas comunistas por sobre la legalidad.

Y así todos, y repito todos, los PPM han sido condenados, no por un delito, sino por una ficción de que se cometió un ilícito que no existe en la realidad: el de mantener hasta hoy personas secuestradas.  ¿Por qué mienten así los jueces? Porque si el delito "se sigue cometiendo" no pueden aplicarse la amnistía ni la prescripción, que son leyes expresas y vigentes. Es un truco, una estratagema para castigar a los militares que les impidieron tomar el poder por la fuerza e instalar la "dictadura del proletariado".

Además, los jueces les imputan el secuestro a militares que, como funcionarios públicos que eran, no lo pudieron cometer. El código dice claramente que sólo los particulares pueden incurrir en esa conducta.Y ninguno de los presos políticos militares actuó como particular al combatir a las asociaciones ilícitas como el MIR, el FPMR y similares.

Por añadidura, nunca ningún juez ha probado que alguien esté secuestrado. El inventor de la artimaña del "secuestro permanente" confesó ante una teleaudiencia de millones, delante de mí, en 2015, programa El Informante en TVN, conducido por Juan Manuel Astorga, que él "fingía" el delito: "es una ficción jurídica", dijo textualmente. Añadió: "No estoy diciendo que ésa haya sido la realidad". Una manera elegante de confesar: "mentí". Porque el juez debe "probar" el delito para derrotar la presunción de inocencia a que todo ciudadano tiene derecho.

El presidente Kast debería, por consiguiente y por obligación legal y moral, indultar a todos los PPM. Si no lo hace es solo ante la "personalidad" amenazadora del comunismo. 

Para efectos históricos y políticos tendrá que elegir si quiere parecerse a Aylwin o a Pinochet. Mientras no indulte a los presos políticos militares se estará pareciendo más al primero. Pero cuando por fin se sepa la verdad histórica (¿siglo XXII?) eso no va a ser bueno para él. 


2 comentarios:

  1. "Cuando el presidente Pinochet......"


    Jajajajaja....hasta ahi pude leer sin que me cagara de la risa...

    ¿Cuando van a entender que pinochet fue un triste y vulgar dictador a quien nadie eligio?

    ResponderEliminar
  2. La fuga de Sergio Buschmann, actor y militante del FPMR, ocurrió el 7 de agosto de 1987, desde la Cárcel Pública de Valparaíso. Junto a otros miembros del Frente, escaparon tras meses de planificación, ocultándose inicialmente en alcantarillas cercanas.

    Luego, el 30 de enero de 1990, antes que el Presidente Aylwin asumiera, 49 reclusos, principalmente del Frente Manuel Rodríguez (FPMR), se fugaron de la Cárcel Pública de Santiago. Cavaron un túnel de 60 metros durante 18 meses, siendo uno de los mayores escapes de la historia chilena.

    ResponderEliminar