viernes, 27 de marzo de 2026

MONOPOLIO ESTATAL DEL PETRÓLEO

El petróleo es demasiado importante como para estar entregado a un monopolio estatal. Ese mercado debe abrirse a la libre exploración y explotación. Si las hubiera, sucedería lo mismo que en el cobre y la minería, donde hoy los mayores productores son privados, gracias a la Ley Minera del entonces ministro José Piñera. Pues originariamente el "dominio eminente" de los yacimientos era del Estado, según la Constitución de 1980. Esto había sido conseguido por algunos oficiales "estatistas" del entorno próximo del presidente Pinochet, pero no daba confianza a los privados.  

Hace 40 años estuve en Aberdeen, Escocia, para visitar pozos petroleros en el Mar del Norte. Por el mal tiempo los helicópteros no pudieron despegar. Me tuve que quedar conversando con algunos ejecutivos y les pregunté si habían explorado en Chile la existencia de petróleo. Me dijeron que sí, pero constreñidos a un rectángulo que les había permitido ENAP. Quedaron con la impresión de que había petróleo cerca, pero era demasiado engorroso y lento conseguir otro rectángulo de mar para buscarlo. Problemas del estatismo. 

Éste, además, se presta para el abuso político. Ello acaba de confirmarse: en diciembre, tras la elección presidencial, cayó el dólar en Chile desde cerca de $1.000 a $850 o menos.  Eso significaba que, en pesos, el petróleo se hacía 10 o 15 % más barato. ¿Por qué no fue aprovechado y consagrado por el gobierno de Boric? Porque la izquierda había perdido la elección y no quería entregarle gratis a Kast una "luna de miel" de menores precios, mayores salarios reales y más bienestar.

Al contrario, ENAP les subió el precio a los combustibles, si bien muy poco, alegando que habían encarecido en el mercado mundial. "Se quedaron con la plata". Porque los dólares para comprar los combustibles les costaban 10 o 15 % más baratos que antes y los vendían a mayor precio que antes.

Ahora yo creo que el estrecho de Ormuz se va a reabrir en unos días más, el petróleo va a bajar y, si ENAP no se queda de nuevo con la plata, los precios al consumidor también van a disminuir. Luego, los salarios reales van a remontar. Y la popularidad del gobierno también va a recuperarse.

Entonces debería darse la oportunidad de abrir a la competencia este mercado. Si ello sucede, más de alguien va a reconocer el acierto de los chinos, entre quienes la palabra "crisis" se escribe con dos símbolos: el del "peligro" y el de la "oportunidad". 

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