La mayor y más evidente corrupción en el Chile actual se registra, y desde hace dos décadas, en el Poder Judicial. Concretamente, a raíz de los juicios sobre supuestas violaciones de derechos humanos.
La Corte Suprema, las de Apelaciones y los ministros sumariantes de primera instancia han protagonizada la falsificación de la verdad y el atropello al derecho más descarados de la historia judicial chilena.
Esto ha sido denunciado reiteradamente, pero los medios de la corriente dominante han preferido mirar para otro lado y el grueso de la opinión pública, por eso, ni siquiera se ha enterado. Peor aún: merced a muy repetidas consignas falsas ("relato mata dato") la mayoría cree lo contrario.
Llegado un nuevo gobierno, hubo esperanzas de que esto cambiaría, porque el Presidente de la República tiene los atributos constitucionales y legales para hacerlo cambiar. Pero las señales apuntan a que todo seguirá igual. Y por una razón evidente: Kast incorporó preferentemente a sus equipos a la raíz del mal: los partidos de los gobiernos de Piñera. Pues ellos desataron la mayor parte de la persecución político-judicial prevaricatoria (prevaricación: fallar contra ley expresa y vigente) contra los uniformados.
Antes de Piñera había 300 querellas comunistas y ninguna acogida. Piñera, sólo en su primer gobierno, presentó mil más. Han resultado 500 militares condenados, de los cuales cien han muerto tras las rejas.
Pero un libro puede cambiar la historia. Y dos pueden asegurar el cambio. El primero, Prevaricato, de Adolfo Paúl Latorre, reedición actualizada. Ahí están todas las denuncias de los delitos cometidos durante veinte años por jueces chilenos, "de capitán a paje": desde la Corte Suprema a los sumariantes de primera instancia.
Y luego, Condenas Sin Ley, Juicios Sin Garantías, del abogado penalista Jorge Eduardo Montero Mujica, aún no publicado y que estoy leyendo con admiración, porque no conozco otra obra jurídica nacional de tal rigor y erudición.
Son 380 páginas que moralmente obligan al inmediato indulto de los 400 Presos Políticos Uniformados sobrevivientes y a la interposición de querellas ante las Fiscalías por prevaricación reiterada, dirigidas contra los actuales y pasados ministros sumariantes y de las Cortes.
Adicionalmente, el Presidente Kast debería denunciar (poner término) al Tratado que nos vincula a la Corte Interamericana de DD. HH. que, a su turno, ha quebrantado su propio estatuto, como bien prueba Montero Mujica.
Y si Kast no lo hace, lo hará Johannes Kaiser en cuatro años más.
En cuatro años más es muy posible que los indultos ya no sean facultad del presidente de turno.
ResponderEliminarSe seguirán viendo buenas y malas tal como las escribe con tanta sabiduria don Hermogenes.
ResponderEliminarPor ejemplo en la primera Región no ven nada bueno que se este haciendo tanto ruido con la zanja, si en el Cerro Chuño mandan los delincuentes y el narco.
Y hay que usar el coco. La delincuencia es un negocio que deja plata, mas todavia si tiene defensores como la izquierda y sus secuaces traidores. Quien no ha visto la entrevista del Schalper en CNN, con agua boldos como este de amigo, quién necesita enemigos? y lo peor hay mucha adicción, sumandole la inmigración ilegal y la exportación de vehículos robados pa Bolivia. Estan jodidos los pobres ariqueños. Y pongamosle lo otro , cuanto se van a demorar con la zanja?
En mi experiencia de viejo con el presidente Pinochet, me dice que esto es peor que con los terroristas y los delincuentes en la pobla. Era guerra y de verdad.
Y asi como dice don Hermogenes, si es que se atreve a darla el Presidente Kast será más dura y que soldado que carabinero va a pelearla con sus compañeros de armas presos. Y lo peor es que la izquierda y los otros ya están listos para defenderles los derechos humanos a todos estos mala clase.
Como no hay un Pinochet, debería haber un Bukele o un Trump, pero digo yo: donde compadre?
Roguemos ver si el presidente se pone fuerte fuertísimo.... Difícil muy difícil