martes, 20 de junio de 2023

El Último de los Pinochetistas

Se ha corrido la voz de que soy pinochetista y, como no parece haber nadie más dispuesto a admitir esa condición, tengo mi agenda de entrevistas copada y hasta requerimientos del Reino Unido y de Francia para que explique tan insólita postura.

Desde que estallaron todos los circuitos de la política interna cuando, respondiendo al escritor de izquierda Cristián Warnken en entrevista de ICARE, el consejero constitucional republicano elegido con la primera mayoría nacional, Luis Silva, le respondiera que Pinochet había sido un estadista de significación histórica, se produjeron las siguientes reacciones escandalizadas: 

(1) La Cámara de Diputados adoptó un Acuerdo (tal como el del llamado a deponer a Allende del 22 de agosto de 1973) rechazando por 69 votos contra 52 y 12 abstenciones, el calificativo de "estadista" empleado por Silva para describir a Pinochet. (Guillermo Ramírez, UDI, ¡se abstuvo!).

(2) El presidente de la República, en un enfurecido tuit, calificó al expresidente con un rosario de epítetos injuriosos y calumniosos que nunca en la historia de Chile se habían conocido de parte de un jefe de Estado en ejercicio, referidos a un antecesor. Y el egresado de derecho terminaba con un dictum mandatorio: "Estadista, jamás".  

(3) El columnista de El Mercurio, Carlos Peña, también lapidó al mismo consejero Silva desde las páginas del decano, por calificar de "estadista" a Pinochet. Peña hasta se abstuvo, por una vez, de citar a varios autores, con tal de no restar énfasis a su condena.

(4) La profesora de filosofía de la Universidad de Santiago, Diana Aurenque, escribió en La Tercera: "Sueño con una derecha que no diga 'gobierno militar' y que (no) llame al dictador 'estadista'"

(5) También en La Tercera el columnista Daniel Matamala despachó una diatriba que recordaba a las de Darío Sainte-Marie y su Clarín de los años '50 a '70, cuando insultaba a adversarios políticos. Descendió al nivel de Boric e igual que éste, profirió: "asesino, ladrón, traidor, torturador, secuestrador". Obviamente lo desvirtué todo en este mismo blog ("De Matamala en Matapeor"- 5 de junio).

(6) Ha llegado a tanto la sumisión informativa interna (por llamarla de alguna manera) que la lectora de noticias Constanza Santa María, de TVN, ha sido objeto de un centenar de denuncias ante el Consejo Nacional de Radio y Televisión por haber dicho las "inaceptables" palabras "expresidente Pinochet". Se demanda una sanción en su contra.

La opinión pública, ante todo esto, reaccionó de manera inesperada, pues mostró en una encuesta a Pinochet recibiendo una aprobación ciudadana 15 puntos superior a la del presidente Boric. 

Extraño el Chile en que había plena libertad de expresión. Era otro Chile. El que nos había legado en 1990 el estadista Augusto Pinochet.

sábado, 17 de junio de 2023

Opinión Pública Democrática

Noventa individuos recurrieron ante el Consejo Nacional de Televisión protestando porque la locutora de TVN Constanza Santa María dijo "expresidente Pinochet". Seguramente preferían que hubiera dicho "dictador", cumpliendo la orden de la izquierda. Pero esto habría sido un error.

Pues ¿quién le entregó la banda presidencial a Aylwin? Pinochet. ¿Cómo le iba a transferir la presidencia si no era presidente? 

Había sido elegido como tal en el plebiscito del 11 de septiembre de 1980. ¿Que a algunos no les gustó que ese plebiscito se hubiera hecho sobre la base del Registro Civil y sin registros electorales, recortándose una esquina de la cédula de identidad para evitar la doble votación? No sería tan malo si hoy de nuevo se vota sobre la base de la inscripción en el Registro Civil.

Si a alguien todavía, sabiendo eso, no le gusta la elección de Pinochet como presidente en 1980, a la mayoría le pareció bien, pues hubo reformas constitucionales acordadas entre la Concertación y el Gobierno Militar en 1989, ratificadas por un plebiscito en que votó más del 80% del padrón y que aprobó las reformas y consolidó la validez de la Constitución por un 91,25 % de los votos. Se ratificó la presidencia de Pinochet. De paso, la actual Constitución pasó así a ser la más ratificada y legitimada por el pueblo de la historia de Chile.

¿Cómo pueden quedar 90 individuos que no sepan nada de lo anterior? Increíble. Y es peor. Pues hay muchas más personas que creen lo mismo y no recurrieron al Consejo Nacional de Televisión. No sólo es ignorancia: hay un ingrediente de violencia. Hace años fui al Café Torres del centro y en un panel tenía la lista de todos los presidentes de Chile, pero faltaba uno. Adivine cuál. Lo publiqué en este blog. El vespertino La Segunda se interesó en el tema y le preguntó al dueño del Torres por qué faltaba Pinochet. "Estaba en la lista", respondió, "pero vinieron algunos sujetos y me dijeron que si no lo sacaba me iban a incendiar el local, así es que lo saqué."

Es decir, a la ignorancia se suma el miedo. Así se forma la "opinión pública democrática" en el Chile actual.

miércoles, 14 de junio de 2023

Los Chilenos y la Carpeta Roja

Ha vuelto a circular un video filmado hace años en una universidad angloparlante, que da cuenta de un experimento: una profesora, sosteniendo una carpeta verde, pide a los alumnos que, apenas ingrese algún atrasado, cuando ella les pregunte a los presentes el color de la carpeta, todos respondan que es roja. Entonces entra uno que llegó tarde y la profesora les pregunta a varios de qué color es la carpeta, a lo que todos responden lo convenido, "roja". Después le pregunta al recién llegado. Éste, confuso y pese a estar viendo la carpeta verde, también responde: "roja".

Este experimento tiene que ver con una afirmación de Josef Goebbels, ministro de propaganda de Adolfo Hitler: "Una mentira mil veces repetida pasa a ser verdad." El curso repitió la mentira, "rojo", y ésta pasó a ser "verdad".

Lo mismo ha sucedido en Chile en materia constitucional. No necesitaba ni necesita una nueva Constitución, pero hace veinte años los comunistas empezaron a decir que sí y lo repitieron hasta que "el vientre blando de la política", DCs y centroderechistas, comenzaron a decirlo también.  

La gente en Chile tenía motivos para estar satisfecha, contestar "verde" y "no necesitamos otra Constitución". Porque la proporción de personas que vivían con menos de 3,60 dólares al día cayó de 36 % en 2010 al 11 % en 2020 (medida en dólares de 2017 a paridad de poder de compra) y el coeficiente de Gini (que mide la desigualdad) bajó del 55 % a 44 %." (The Economist, citado por El Mercurio del 27.05.23, B 15). 

Pero, víctimas del embrujo del "rojo" repetido mil veces, cayeron El Mercurio, La Tercera, el Canal 13 y demás medios, junto con el empresariado y ChileVamos. Una convención hizo otra Constitución, pero cuando ya estábamos al borde de tener a todo el país diciendo "rojo", llamaron a votar obligadas, en el plebiscito de salida, a casi cinco millones de personas más que estaban fuera del circuito político y del ensalmo. Esa mayoría tenía sentido común y dijo "verde" porque veía verde y rechazó todo por 62 %. Chile se salvó. Pero los embrujados y el comunismo no cejaron, hicieron trampa, pues por sí y ante sí llamaron a otro proceso, nulo por falta de potestad constituyente, que es del pueblo al cual no consultaron.

Ahora CADEM anticipa que, al final, un 56 % va a votar Rechazo, es decir, En Contra. Por supuesto. Gente con sentido común, apolítica, que donde ve verde dice "verde". Gente que si hubiera entrado atrasada a la sala del experimento les habría dicho a todos los que decían "rojo", "¡Háganse ver, por favor. la carpeta es "verde!"

Gente que el 7 de mayo convirtió, al único partido que decía "verde", en el mayor del país por lejos. Pero los que dicen "rojo" lo asustaron y aquél, defraudando a su electorado, "fue sensato", cedió y dijo "bueno, ya, rojo. Hagamos otra Constitución." Gran desilusión de quienes decíamos "verde" y lo votamos. Pero "la política es sin llorar".

Vamos a volver a decir "verde" el 17 de diciembre y todo el artificio ridículo, caro y exagerado de los "Expertos", "Consejeros" y "Técnicos en Admisibilidad" quedará tan olvidado como la Loncon, Rojas Vade, la tía Pikachu, "plurichile es tu cielo azulado" y las piñericosas y boricosas de los socios del contubernio forjado al margen de la voluntad mayoritaria.

Chesterton decía hace noventa años: momento llegará en que deberemos usar nuestra arma para defender la noción de que el pasto es verde. Acá lo haremos mediante el voto. Llegará diciembre, votaremos "verde", "a trabajar" y "aquí no ha pasado nada".  Y a lo mejor para entonces también ya hay, la Patrona mediante, pajaritos nuevos.

domingo, 11 de junio de 2023

Maestros Chasquillas

Para darle en el gusto a los comunistas y sin facultad para dictar una nueva Constitución, dos tipos, Boric, que no sabe nada de nada, y Piñera, que sabe una sola cosa, hacer pasadas que lo benefician exclusivamente a él, han suscrito un acuerdo de nueva Constitución sin consultar al constituyente originario, el pueblo. Se unieron en un contubernio para hacer una nueva Constitución, pero no consultaron al pueblo y ello acarreó una nulidad de derecho público. ¿Por qué dar en el gusto a los comunistas? Porque matan, eso se sabe. Sin embargo, la nulidad torna ilegítima la vía elegida. 

Pero al menos hay plebiscito de salida: el pueblo "omitido" puede votar "En Contra". Es lo que yo, como parte de él, voy a hacer.

Y también hubo otra oportunidad de votar: el 07.05, para elegir Consejeros Constitucionales. Había que aprovecharla. Voté por los republicanos, porque decían ser, como yo, contrarios a una nueva Constitución. Pero ahora que triunfaron, y como suele suceder en Chile, se cambiaron de bando, "se dieron vuelta la chaqueta" y se unieron al contubernio. 

Sin embargo, van a tener problemas, porque el contubernio preparó un mecanismo complejo para hacer algo simple, que podrían haber hecho gobierno y parlamentarios: modificar la Constitución. Los ministros (el presidente no, por evidente incapacidad), los diputados y los senadores, que ya nos cuestan bastante caros. Pero siempre lo fácil se puede hacer de manera difícil, lo que se puede decir en quince minutos se puede decir en dos horas y media, lo que puede obtenerse sin pagar demás puede hacerse pagando $3 millones 700 mil mensuales a c/u de 50 consejeros, $1 millón 784 mil a c/u de 24 "expertos" y $936.750 a c/u de 14 "comisionados técnicos de admisibilidad". Estos últimos encargados de la "difícil misión" de ver si lo que dice un texto no contradice otro, muy corto. Nadie sabe qué tiene eso de "técnico". Sólo hay que cumplir el requisito (escaso) de entender lo que se lee.

¡Qué manera de enredar las cosas y botar plata! Todo eso nada más que para darle en el gusto a los comunistas y que no esté un nombre: Pinochet. Pues tenemos una muy buena Constitución, "a la altura del espíritu de todos los chilenos", como dijo Lagos la última vez que la reformó para dejarla peor. Pero, como es de izquierda, se le perdona. Y se le considera un "republicano", aunque es socialista. Lo verdaderamente malo es que todo esto lo han hecho puros "maestros chasquillas".

Por ejemplo, dicen que los "expertos" se unirán a los "consejeros" para discutir el texto y, si no están de acuerdo, formarán una "comisión mixta". Todo esto, repito, inútil e innecesario, pues deberían haberlo hecho Ejecutivo y Parlamento, que para eso les pagamos. Pero (Murphy) "siempre todo puede ser peor": ¡no funciona! ¡Lo hicieron puros parlamentarios, que ganan diez palos mensuales más gastos pagados, en total veinte!

Porque la "comisión mixta" tendrá doce miembros, seis consejeros y seis expertos, pero estos últimos no tienen derecho a voto. Sin embargo, tienen que adoptar acuerdos por 3/5 de sus miembros, que son 7,2 votos, es decir, 8 personas. Pero si seis de las doce no tienen derecho a voto, nunca podrán llegar a acuerdo, porque nunca habrá 8 votos. ¡No funciona!

Bueno ya, supongamos que les dan derecho a voto a los expertos (pese a que la Constitución dice que no lo tendrán). En ese caso llegarían a 8 votos. Pero 8 votos, entre 12, son no sólo 3/5, sino también 2/3. O sea, nunca puede haber 3/5, Está todo mal hecho. No cuadra.

Que es lo que quienes votamos por los republicanos pensamos y creímos que éstos también pensaban, pero se "dieron vuelta la chaqueta" y se unieron  a los maestros chasquillas.

A mí no me importa, porque desde un principio (y por un tema de principios), iba a votar En Contra. El problema de los maestros chasquillas ahora es del contubernio. Allá ellos. Que se las arreglen como puedan.

Entretanto, "paga Moya". Es decir, usted, yo y los demás "sufridos contribuyentes", a quienes los políticos, para poder seguir haciendo tonterías como éstas o peores, nos quieren subir cada vez más los impuestos.   

viernes, 9 de junio de 2023

Claudicación Republicana

Se entregó ChileVamos, se entregaron los empresarios, luego la prensa dominante y finalmente ahora también los republicanos. Voté por éstos el 7 de mayo porque eran los únicos contrarios a una nueva Constitución y defensores de la actual, la de la libertad y los mejores treinta años de la historia de Chile. Ésa de la cual Lagos dijo, tras las reformas con que la echó a perder no poco: "El nuevo texto constitucional se pone a la altura del espíritu de todos los chilenos y hoy el país se une tras este texto constitucional". ¡Teníamos la "casa de todos" y no nos habíamos dado cuenta! ¿Otra "buena y nueva Constitución"? Pamplinas. 

Sin embargo, pudieron más las consignas comunistas. Ahora han triunfado. Reconozcámoslo. ¡Teillier, levántate a recibir el aplauso! Al final, el resto eran todos entreguistas. ¡Por fin el anhelo comunista de una Constitución sin la menor traza de Pinochet! Ése es todo el tema. De eso se trató siempre. Es que Pinochet toda la vida los ha vuelto locos. El otro día el consejero electo (primera mayoría nacional) Luis Silva declaró que Pinochet era un "estadista" y estallaron todas las válvulas del establishment, desde el presidente Boric y el rector Peña hasta el columnista Matamala, lapidando a Silva, pese a que este último también matizó denostando a Pinochet ("no pudo no saber"). 

Tras un primer arresto desafiante, a raíz del cual unos decían que Silva era "el 'duro' que necesitábamos y no se veía por ninguna parte" y otros que era "el  nuevo 'enemigo público número uno' desde que murió Pinochet", de Silva nunca más se supo. "Me someto", dijo, como ese presidente de los años 30, al cual le pidieron que se fuera...  y se fue. Flor de un día. No hay duros en la derecha. Ahora Beatriz Hevia, por el contrario, ha dicho al país que "nunca más" los republicanos se van a volver a portar mal y que se van a entregar igual que Chahuán, Macaya, Schalper y demás suscriptores del contubernio Boric-Piñera, al cual el PR se incorpora gustoso. Aplauso entreguista general.

"¿Y qué habrías hecho tú?", me preguntan, "en vez de entregarte como los republicanos?". "Cumplir mi palabra", contesto. "No a una nueva Constitución, sí a reformar la de 1980. Eso es lícito, está dentro de la Carta. Una nueva no, porque la potestad constituyente reside en la ciudadanía y ésta no fue consultada. Por eso votaré "En Contra" el 17 de diciembre de todas maneras. Y si hubiera sido elegido consejero el 7 de mayo, habría preparado una reforma constitucional, que es lo único para lo cual los parlamentarios que inventaron este proceso espurio tenían facultades, las cuales podían delegar en la fauna de Expertos, Árbitros y Consejeros que inventaron.

¿Y el plebiscito? 

El presidente tiene la facultad de someter al plebiscito del 17.12 el proyecto de reforma que le entreguen los consejeros. Quien puede lo más (someterles una nueva Constitución) puede lo menos (someterles reformas a la Constitución). Y así el 17 de diciembre cada ciudadano votará como le parezca, pero, siendo lo que se le somete una mera reforma de la Constitución, así triunfe el "En Contra" o el "A favor", sólo seguirá habiendo, como hasta hoy, una "Constitución de Pinochet". 

Y como eso es lo único inaceptable para los comunistas y lo único aceptable para mí, que el país decida, entre una Constitución de Pinochet y otra Constitución de Pinochet. Que es como debe ser, en este Chile grande, creación suya, que fue top-one mundial como el país que más disminuyó la pobreza entre 1985 y 2015 (economista José Luis Daza, autor del hallazgo). Top-one ya perdido, por cierto, en la debacle de Boric.

Es todo lo que tengo que decir, por el momento.

lunes, 5 de junio de 2023

De Matamala en Matapeor

El periodismo basado en la injuria ("expresión proferida en deshonra, descrédito o menosprecio de una persona") o en la calumnia ("imputación de un delito determinado pero falso a una persona") siempre "ha vendido"  y se denomina "prensa amarilla". Ningún gran hombre se ha librado de ella. En Chile un maestro en eso fue Darío Sainte-Marie, cuya víctima favorita era un gran estadista, Jorge Alessandri. Hoy día ejerce el papel de Sainte-Marie Daniel Matamala, dedicado a denigrar a otro gran estadista, de hecho el chileno hoy más famoso en el mundo, "larger than life", dicen los norteamericanos y el historiador Gonzalo Vial, ("más grande que la existencia"), Augusto Pinochet.

Matamala ya escribió denigraciones contra Pinochet en noviembre de 2021 y en este blog lo denuncié ("16 Falsedades de Matamala") el 14 de dicho mes. Que yo sepa, no fui refutado. Eran semejantes a las que acaba de escribir ahora. Entonces me referiré a su nuevo infundio titulado "Traidor, Asesino, Terrorista, Ladrón, Cobarde".

(1) "Traidor". No lo fue. Pinochet, informado por Allende el domingo 9 de septiembre de 1973 de que convocaría a plebiscito, le respondió que eso descomprimiría la situación. Esa misma tarde, junto a Leigh, recibió una nota del almirante Merino que decía: "El día D será el 11 y la hora H las 06.00", y pedía el apoyo de ambos, que debían optar entre enfrentar a la Armada (guerra civil) o sumarse a aquélla, por añadidura cumpliendo el llamado que el Acuerdo de la Cámara de Diputados les había hecho el 22 de agosto, a poner término al régimen de Allende. Este se había colocado fuera de la Constitución, había arruinado al país y preparaba un autogolpe, confesado a Regis Debray en agosto de 1973 y definido en el Plan Z, para ejecutarse el 19 de septiembre de 1973 durante el almuerzo tradicional del Ejército a las demás ramas.

Obviamente, Pinochet optó por adherir al llamado de Merino, en lugar de optar por un régimen totalitario y una guerra civil que preparaba Allende. ¿Es justo calificar a esa decisión de "traición"? 

(2) "Asesino", "Terrorista". Hubo un solo juicio imputándole muertes a Pinochet, conocido como el "caso Caravana". Llegó a la Corte Suprema y ésta, por fallo de 8 de agosto de 2000, determinó que no había tenido participación como autor ni como cómplice. Cualquiera puede leer ese fallo.

Otros casos que suelen imputársele son los atentados contra Carlos Prats, Bernardo Leighton y Orlando Letelier. En todos ellos está comprobada la autoría o participación de un norteamericano, Michael Vernon Townley. Pinochet nunca supo de su existencia hasta que él mismo, como Presidente, lo entregó a los EE. UU. a través del FBI, tras cerciorarse de que no tenía vinculación con Chile o su gobierno.

Según el hijo de Orlando Letelier, senador Juan Pablo Letelier, "no hay ninguna evidencia que fluya del proceso de miles de fojas que permita sostener que hay participación del Ejército ni de su comandante en jefe en el asesinato de Orlando Letelier " (El Mercurio, 04.06.95, p. D2).

El 02.04.00 en El Mercurio se publicó la reunión en que los generales Manuel Contreras y Odlanier Mena se reunieron con la Junta para resolver la entrega a los EE. UU. de Townley y allí quedó constancia de que ni ella ni Pinochet sabían de la existencia de Townley. Bajo el título "Y lo negó tres veces", el general Contreras les aseguró no tener ninguna relación con Townley. En razón de esas seguridades fue entregado a los EE. UU. Como Townley participó también en los atentados a Prats y a Leighton, el hecho de que nadie en la Junta ni el mismo Pinochet supieran de su existencia pone de manifiesto su no participación en ninguno de esos atentados.

(3) "Ladrón". Me limito a reproducir un párrafo de mi blog de ayer, que certifica la honestidad de Pinochet en relación con sus sucesores: "Pinochet en 16,5 años sólo apareció sin explicar 544 mil dólares de dineros percibidos (Informe de Impuestos Internos en La Tercera del 08.10.05, p. 3), es decir, menos que todos los posteriores gobernantes de la Concertación, desde Aylwin a Lagos (que fue cuando los pillaron) pues éstos se llevaban esa suma en sobres clandestinos para la casa ¡cada dos meses! Es decir, Pinochet era casi cien veces más honrado (198 dividido por 2)." 

(4) "Cobarde". Matamala lo injuria con esa palabra porque, injustamente, le achaca no haber respaldado a sus subordinados. Pero entre éstos no hubo uno solo condenado por los tribunales, mientras él fue comandante en jefe, por una razón muy sencilla: él les advirtió a los jueces prevaricadores que "si tocan a uno solo de mis hombres, se acaba el estado de derecho". Y nadie condenó a ninguno, mientras él fue comandante en jefe. Al contrario, la Corte Suprema desechó las acciones con que se les pretendió condenar.

El 6 de agosto de 2005 El Mercurio editorializó respaldando el fallo de la Corte Suprema que reconoció la prescripción en favor de militares y desechó aplicar tratados internacionales en juicios de derechos humanos. La misma jurisprudencia se imponía hasta 2007. El 14 de noviembre de ese año El Mercurio aplaudía, dando los argumentos en virtud de los cuales los Convenios de Ginebra eran inaplicables a la situación chilena. El diario opinaba que ese fallo daba "expresión real a todas las garantías básicas de un régimen democrático".

Pinochet defendió a su gente y tuvo éxito. Fue valiente en eso.

El más reciente artículo de Matamala contiene además graves errores económicos: 1. Dice que la pobreza en 1990 era del 70 %. Falso, era del 36 %, medida según los cánones aplicados en esa época. Al final del gobierno de Allende, bajo los mismos cánones, era de 80 %. Es decir, el régimen militar la redujo a menos de la mitad. 2. Bajo Allende Chile era el segundo país más pobre de América Latina. Pinochet lo dejó a la cabeza en crecimiento en 1989. 3. Inflación: En 1973 fue de 606 %. Entre 1970 y 1980 fue de 199,6% promedio. Entre 1980 y 1989 fue de 20,7 % promedio. 4. Bajo Allende Chile era el país con mayor mortalidad de América Latina y en 1990 era el que tenía la menor, salvo Uruguay. 5. El economista José Luis Daza ha dado a conocer el único top one mundial chileno: fue el país que más redujo la pobreza entre 1985 y 2015. Con el retorno de regímenes socialistas al poder ese primer lugar mundial ya se perdió. 

Si el artículo de Matamala en 2021 tuvo 16 afirmaciones falsas, el de ahora no lo ha hecho mejor. Ni una mención al ejército terrorista denunciado por Aylwin y Frei, contabiliza como torturados a los casi 30 mil interrogados en relación con el terrorismo, a quienes la desvergonzada Comisión Valech dio pensiones vitalicias; no menciona que el gobierno de Pinochet dio diez años más de vida a la población chilena, que la mortalidad materna bajó de 1,57 por mil en 1972 a 0,41 por mil en 1988, la mortalidad infantil de 65,2 por mil en 1974 a 18,8 por mil en 1988, la desnutrición de lactantes de 1.596 en 1976 a 110 en 1988, la cobertura de agua potable urbana subió de 68,6 % de los hogares en 1973 a 98 % en 1988. Pero Matamala dice que "el costo social fue monstruoso". 

Cuando veo tanto odio contra el estadista que nos legó una sociedad libre, siento el deber moral de rendir un homenaje al carabinero Heriberto Novoa, asesinado por el MIR en 1980, mientras custodiaba la Llama de la Libertad.

domingo, 4 de junio de 2023

Chile Reconciliado

El 30.05.23 la diputada UDI María José Hoffmann, declara: "La actual Constitución nos gusta, pero perdió legitimidad". Ignora que esta Constitución es la más legitimada por el pueblo de la historia (67 % en 1980 y 91,25 % en el plebiscito de 1989, nunca objetado por nadie). Juan Sutil, líder empresarial a quien dediqué el blog del 28 de abril, afirma que todos los males actuales (malestar, inseguridad, delincuencia, temor ¡y hasta el conflicto mapuche!) se deben a la Constitución. Tras el 18 de octubre de 2019, anoté en mi libreta lo escrito en El Mercurio el 01.11.19 por la empresaria Rosario Navarro, que ahora preside la Sociedad de Fomento Fabril: "Quedé muda, estupefacta, en silencio. Así he estado en estas últimas semanas. Con un profundo dolor por la ceguera de no haber visto y no haber empatizado con el malestar generalizado a pesar de todas las señales de evidente descontento y pido perdón por eso". Increíble, ella, parte de la solución, se cree parte del problema, éste suscitado por años de políticas de izquierda que redujeron el crecimiento, con aumento del tamaño del Estado, despilfarro fiscal, Transantiago, burocracia excesiva y sobrepagada y menor crecimiento y empleo. 

El pueblo no se pierde. Paz Suárez, vicepresidenta del PPD sorprendida diciendo la verdad (en la izquierda eso no se perdona), afirma en Revista del Sábado que en La Pintana, comuna pobre donde Republicanos ganaron con el 40 % (les fue mejor que en las comunas cuicas de Vitacura y Las Condes, donde ganó el momiaje entreguista)  la gente votó por ellos porque confía en que "maten" (sí, dice "maten") a los delincuentes. Así era el 73, cuando el 58 % de los representantes del pueblo les pidieron a los militares que derrocaran a Allende. Merino se demoró 20 días en cumplir y Pinochet, Leigh y Mendoza lo siguieron.

Hoy Boric dice querer reconciliar a los chilenos. Está destruyendo todo y reina el delito. Una proporción del pueblo, que tiene miedo de salir a la calle, quiere que alguien lo eche. Pero ya no se puede contar con los militares. Boric habla de reconciliación y todos dicen que el momento más brillante y aplaudido de su cuenta del 1º de junio fue cuando llamó a "reconciliarse", acusando que el '73 los militares habían asesinado, torturado, hecho desaparecer, exiliado, desterrado y robado. El periodista  Matamala en La Tercera lo glosó, titulando hoy: "Traidor, asesino, terrorista, ladrón y cobarde". En la misma La Tercera otro columnista, Cristián Valenzuela, dice que su hijo le pregunta, camino al colegio, "¿Pinochet está vivo?" y al contestarle que no, aquél le replica: "¿Y por qué hablan tanto de él?"

Es que entregó a los políticos el país que más crecía en América Latina, sin terrorismo ni conflicto mapuche, y mire cómo lo tienen hoy, último y en manos de delincuentes y comunistas. La izquierda está desesperada. El rector Peña tuvo que escribir no una, sino dos veces en El Mercurio, porque debía fulminar al profe Silva por haber dicho que Pinochet había sido un "estadista". El propio presidente Boric saltó a través de twitter, también furioso con el profe. "Estadista jamás", rubricó, después de rezar el "rosario de Matamala", "traidor, terrorista, ladrón, asesino, torturador".

Podría desvirtuar todo eso, pero sólo replicaré una sola cosa: Pinochet en 16,5 años sólo dejó de explicar 544 mil dólares de dineros percibidos (Informe de Impuestos Internos en La Tercera del 08.10.05, p. 3), menos que todos los gobernantes de la Concertación, desde Aylwin a Lagos (que fue cuando los pillaron) pues éstos se llevaban esa suma en sobres clandestinos para la casa ¡cada dos meses! Es decir, Pinochet era casi cien veces más honrado (198 dividido por 2). 

Así es Chile. Como no sabe historia, está condenado a repetirla. Yo creo que se va a repetir y esta vez el Senado nos va a salvar, pero ¡pobres de los que nos salven! Porque éste es un país malagradecido, donde la historia la escribe la izquierda, mientras la derecha "se da vuelta la chaqueta."