Nadie puede elegir a sus hermanos. A nosotros nos tocaron los hermanos argentinos, que tienen el poco fraternal defecto de ambicionar territorio chileno. Y británico. En cambio nosotros no ambicionamos territorio argentino. Pero sí ambicionamos tener un presidente como el de ellos, Javier Milei, que vino acá y dijo algo que muchos chilenos no saben, porque "el relato" lo maneja la izquierda: Chile se hizo grande a partir de 1973, cuando consagró la libertad de iniciativas y se deshizo del comunista Allende.
O sea, dijo lo que el presidente chileno no se atreve a decir. Y, peor, que además anuncia que no va a conmemorar el 11 de septiembre. ¡La segunda fecha más trascendental de la historia del país! ¿Nadie del gobierno va a decir nada de la efeméride en que Chile se libró de una tiranía comunista --Aylwin dixit-- y se inició un gobierno que nos convirtió en el primer país del hemisferio en crecimiento y reducción de la pobreza, dando lugar al llamado universalmente "milagro chileno"? Supongo que todo chileno honesto lo va a celebrar en su fuero interno.
Efeméride que, por añadidura, fue decisiva para provocar la caída mundial de los socialismos reales, de la Cortina de Hierro y del Muro de Berlín. Porque la URSS acusaba al gobierno chileno de violar los dd. hh. y entonces otros gobiernos y los medios les preguntaron a los soviéticos si en los territorios que dominaban se respetaban los dd. hh. Gorbachov dijo que sí y empezó a permitir algunas libertades. Lo cual fue un "orificio en el muro de Berlín" y terminó derribándolo y generando un torrente que arrasó con los principales "socialismos reales". Gracias a la Junta chilena.
Pero Kast dice que no hay nada que conmemorar. Me recuerda al excomandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, quien, tras declarar en 2004 que su institución asumía la responsabilidad de "todos los hechos punibles y moralmente reprochables del pasado", preguntado si iba a celebrar el 11 el sábado siguiente, contestaba: "va a ser un sábado como cualquier otro sábado".
Lamentablemente nuestro presidente no opina como Milei y sí como Cheyre.
Pero el destino le brinda una oportunidad de reivindicarse al menos en algo: los comunistas están pidiendo un indulto para un anciano terrorista suyo que cumple condena por diversos crímenes y sufre graves problemas de salud.
Como lo piden los comunistas, es probable que Kast acceda. Y entonces se le presenta la oportunidad de indultar también a presos políticos militares igualmente enfermos y ancianos que, por añadidura, están cumpliendo condenas dictadas en juicios ilegales.
A propósito de lo cual tengo una importante noticia: la magna obra del abogado penalista Jorge Montero Mujica,"Castigos Sin Ley y Juicios Sin Garantías", que arrasa con todas las rebuscadas argumentaciones de los juristas, jueces y abogados de izquierda para contravenir la legalidad y esquilmar al erario, será lanzada en un hotel de la capital. No doy más datos porque el recinto teme una funa.
El lanzamiento ha sido historiado, porque primitivamente estaba programado en el Estadio Español, pero una socia de dicho recinto, cuyo color político podemos sospechar, protestó ante la directiva del Estadio y éste se vio obligado a incumplir con la cesión del salón para lanzar el libro. Son las típicas dificultades que la extrema izquierda pone al conocimiento de la verdad histórica.
Ello redobla la necesidad de leer el texto de 469 páginas. Es un importante aporte al conocimiento de la verdad jurídica en Chile. Y un antecedente más en favor del término del mayor escándalo moral de nuestro tiempo: la prevaricación sistemática en perjuicio de los militares que nos salvaron de la tiranía comunista y del lucro desmedido de la falange de abogados de izquierda, encabezados por el ínclito Nelson Caucoto, íntimo de los supremos. Esta corrupción ha llevado al Poder Judicial al más alto desprestigio entre la ciudadanía y a la consiguiente sustracción ilícita de dinero del erario, que ni siquiera la Contralora Dorothy Pérez se ha atrevido a investigar. Perpetrada impunemente ya por más de diez años.
“Pero sí ambicionamos tener un presidente como el de ellos, Javier Milei”
ResponderEliminar¿Ambicionamos???....¿Usted y quien más? …
Quizás el nazi Cenutrio o tres o cuatro gatos más…la gente decente, ambicionamos un Milei lo mismo que “ambicionamos” la peste negra, las siete plagas bíblicas o el retorno de milicos asesinos y corruptos.