jueves, 18 de febrero de 2021

Una Mala Clase Dirigente

La sociedad libre que nos legó el gobierno militar está plasmada en la Constitución de 1980 y se funda en varios principios: (1) Nadie, gracias a Dios, es igual a otro. (2) Por tanto, todos somos desiguales. (3) Más aún, todos tenemos derecho a ser desiguales. (4) Pero, para nosotros, cada uno es igualmente importante. (5) Esa es la esencia de la economía libre y de esa libertad dependen todas las demás. Así lo expresó una vez Margaret Thatcher, que impuso en su país los mismos principios que, antes de ella, el Gobierno Militar estaba implantando acá, es decir, los propios de una sociedad libre. Ésta ha creado acá una masa de pequeños empresarios que son los principales empleadores del país, pero el poder económico mayor está en pocas manos, que maneja una mala dirigencia empresarial.

¿Cómo estamos hoy? Lo revela un reciente video de Vanessa Kaiser, que termina reproduciendo una perorata del líder de extrema izquierda Marcel Claude, quien alguna vez fue candidato presidencial y obtuvo muy pocos votos, diciendo (cita no textual): "La Primera Línea ya venció a la yuta asesina (traducción: alude así a Carabineros). Ahora corresponde tomarse la Segunda Línea: La Moneda, el Congreso y el Poder Judicial. Y después hay que tomarse la más importante, donde radica el poder en Chile, la Tercera Línea; los Matte, los Luksic, los Angelini". Es decir, la gran empresa, el poder económico, la clase dirigente.

También circula, así es que, para efectos prácticos, también ayuda a la revolución en curso, un video del guerrillero Jaime Castillo Petruzzi, que estuvo años preso en Perú por sus malandanzas en Sendero Luminoso y a quien los peruanos, para librarse de él, nos mandaron para acá, donde nadie le hace ni le hará nada. Castillo Petruzzi, en sustancia, hace el mismo llamado que Claude y confirma que la revolución violenta está en pleno desarrollo y activa.

La misma ya se tomó de hecho los tres Poderes Públicos: La Moneda se somete a lo que la izquierda alzada dice y Piñera no les hace nada a los subversivos. Ordena a los carabineros huir sin disparar, como lo vimos en el caso del último furgón policial quemado. Y mantiene un aparataje de DD. HH. financiado con el presupuesto y dedicado a perseguir a cualquier agente del orden que use sus armas o actúe efectivamente contra la violencia y el terrorismo. Así es que el gobierno financia los organismos de DD. HH. que tienen por objeto neutralizar al mismo gobierno en su acción contra la violencia desatada. Y el Ejecutivo ha incumplido ostensiblemente su primer deber: mantener el orden público. Si se aplicara la Carta a la letra y nada más, Piñera debería haber sido destituido hace largo tiempo por su ostensible abandono del deber más importante de su cargo, mantener la seguridad de la nación. En Chile ya no hay seguridad para nadie. 

El Poder Judicial está, con la complicidad activa del actual Presidente de Chile, desde hace quince años en manos de la extrema izquierda y dedicado a condenar a quienes combatieron el terrorismo en el pasado y a concederle a este último millonarias indemnizaciones ilegales. Esto ya se ha convertido en una verdadera industria multimillonaria y escandalosa, pasando por sobre las leyes y la verdad de los hechos, y sin que se informe de ello detalladamente en los medios de comunicación predominantes.

Y, en fin, el Legislativo es manejado por una mayoría de izquierda que ampara a los violentos y hasta homenajea a los delincuentes de la Primera Línea, aparte de transgredir impunemente y de manera reiterada la letra de la Constitución, en desmedro de las facultades del Ejecutivo, ya ampliamente rendido, como vimos, a la revolución. 

Todo esto deriva de que tenemos una clase dirigente de mala calidad y poco comprometida con los valores fundamentales de la sociedad libre reseñados en un comienzo. Tanto así que uno de los dos principales diarios en manos de dicha clase llamó editorialmente a votar "Apruebo", en octubre pasado, a la idea de reemplazar la Constitución que sirve de fundamento a la sociedad libre, sumándose así a la destrucción de ésta. 

Adalides de nuestras ideas, como Hernán Büchi y Axel Kaiser, se sienten tan huérfanos en medio del auge de las posturas liberticidas e igualitaristas de izquierda y de la falta de defensa de las nuestras, que hoy residen en el exterior.

Los torneos empresariales de la clase dirigente se esmeran por contar con expositores socialistas como Eugenio Tironi, Agustín Squella y José Joaquín Brunner. Y los que no son socialistas son convocados en la confianza de que jamás osarían defender al régimen presidido por Augusto Pinochet, que instauró nuestra sociedad libre. Al contrario, es recordado el evento máximo empresarial que brindó un aplauso de pie a Nicolás Eyzaguirre (sí, el mismo que quiere "quitar los patines" a la libre enseñanza para igualar a todos en la mediocridad) cuando refirió que, como miembro de las Juventudes Comunistas (confesamente comprometidas en la guerrilla armada organizada por Cuba durante el gobierno militar) pudo también haber caído en combate. "Tú También, Bruto" titulé en esa ocasión mi columna semanal en "El Mercurio", por esta enésima puñalada en la espalda al régimen que rescató al país del comunismo en medio de la alegría y los brindis con champagne de la clase dirigente que después lo abandonó.

Esa clase dirigente es tan débil que se ha dejado basurear por los propios medios que ella controla, a raíz de los casos del papel tissue, los pollos, los remedios o la pesca, mercados en que la institucionalidad garantiza libre importación e iniciativas, sólo interferidas por la intervención socialista estatal. Las consignas de la izquierda presiden todo debate sobre esas materias, que han desprestigiado injustamente a la clase empresarial, indefensa ante la ineptitud de su dirigencia entreguista y proclive a someterse al dicterio izquierdista. Y las nuevas generaciones de dirigentes con frecuencia son aún peores, más ignorantes de la verdad histórica y más entreguistas y con voceros convertidos en antenas repetidoras de la izquierda. Elocuente es lo recién sucedido en el CEP, centro de estudios de creación empresarial, una de cuyas investigadoras principales, Sylvia Eyzaguirre, ha renunciado a ser candidata en la misma lista para la Convención Constitucional en protesta por el hecho de también ir en la nómina una comentarista de derecha no entregada a la izquierda, Teresa Marinovic, que no deja pasar sin réplica ninguna consigna de los revolucionarios. 

Es tan mala la dirigencia actual que si no te pasas al enemigo, te quieren marginar. Tan mala que las mejores plumas defensoras de las libertades básicas, amenazadas por la violencia revolucionaria, son ahora de intelectuales ex comunistas, como Max Colodro y Sergio Muñoz Riveros. O Carlos Peña, un rector universitario de izquierda y columnista de "El Mercurio" que "viene de vuelta" y se ha transformado, por la fuerza de la amenaza armada marxista y la ostensible indefensión de la dirigencia de derecha, en un lúcido adalid de los valores de nuestra sociedad libre amenazada. Al contrario, un columnista de derecha se ha vuelto tan entreguista que ataca al único candidato presidencial realmente de derecha. 

¡Quién iba a pensar, años atrás, que iban a ser ellos, ex comunistas y ex izquierdistas, quienes iban a estar en la primera línea, sirviendo de escudo contra la violencia al principal legado del Gobierno Militar! Con una clase dirigente tan mala, sólo cabe decir ¡menos mal!

domingo, 14 de febrero de 2021

Mi Pronóstico para 2022

Preveo que en 2021 el país se terminará de ir al diablo, tarea destructiva que comenzó una minoría el 18 de octubre de 2019 y a la cual, inexplicablemente, poco después (a partir del 15 de noviembre) una mayoría también se sumó, porque a la minoría violenta se plegaron los muertos de miedo de la derecha y, juntos, acordaron el desguace del país, tarea hoy en pleno desarrollo. 

Entonces, por ahora se hace cada vez más previsible que, cuando se alcen las restricciones impuestas por la pandemia, se reanudará de lleno la violencia destructiva. 

La siguiente imagen de Santiago, descrita por su habitante don Diego Ramírez Toro en carta de ayer a "El Mercurio", se hará extensiva en 2022 a todo el territorio: "El eje principal céntrico... la Alameda, es una sucesión de espacios pintarrajeados, agredidos, vandalizados, donde imperan manifestaciones del feísmo y del imbunche... Desde Plaza Baquedano no es una ciudad reconocible para sus habitantes. Es un lugar hostil. Iglesias incendiadas, patrimonio y mobiliario público destruido, construcciones que dieron forma y carácter a la ciudad desde el siglo XIX... monumentos y obras de arte, torturadas con consignas absurdas. El terror hecho carne en quienes habitan y trabajan en los barrios Lastarria, Parque Forestal, Los Héroes, incluso zonas interiores del centro. Una urbe irreconocible para quien la hubiera visitado hace sólo un par de años y hoy retorna. El espectáculo de carpas, viviendas precarias, gente viviendo en la calle y durmiendo en colchones a la intemperie, produce desolación. Santiago no tiene futuro. Cada vez irá degradándose más. Nadie quiere vivir en un mundo tan irreal y propio de la locura como el que se despliega ante nuestros ojos..." 

Eso se generalizará a todas las ciudades. Ya sucedió en Pänguipullli.

Pues es de prever que durante 2021 y cuando las restricciones, el toque de queda y los encierros cesen gracias a la vacuna, la izquierda violenta volverá por sus fueros y hará extensivo el panorama de la capital a todo el país que, como es bien sabido, está indefenso ante la violencia, como se acreditó por enésima vez en la citada Panguipulli. 

Entonces Chile ya no será un territorio en que la gente quiera vivir... salvo que en marzo de 2022 asuma un gobernante autoritario, que imponga mano dura y reconstruya el país próspero y triunfante que nos legó Pinochet. Pero eso, según todas las encuestas, no va a pasar. Ya el país enloqueció. Basta ver el calendario electoral de este año para saber que perdió la razón. 

Eso por una parte. Y por la otra, no habrá una nueva Constitución en 2022. El filósofo ex comunista y hoy columnista moderado, Max Colodro, escribe hoy en "La Tercera": "Y en este Chile en que ni siquiera somos capaces de ponernos de acuerdo en lo que mostraron las imágenes de Panguipulli, vamos a sentarnos todos juntos a escribir nada menos que una nueva Constitución". 

Imposible. Por eso mi pronóstico para 2022 es que no habrá plebiscito de salida ni una nueva Constitución. Ambas fuerzas contendientes serán capaces de bloquear la Convención. Y, desde mi punto de vista, al menos, es preferible como país irnos al diablo y vivir en Chilezuela bajo la actual Constitución que bajo un engendro surgido de una Torre de Babel como será esa Convención. 

jueves, 11 de febrero de 2021

Un Debate Ganado y Un País Perdido

La izquierda tiene objetivamente perdido el debate de las ideas, pero cuenta con el apoyo de la mayoría, y es con ésta que se ganan las elecciones. 

Si prevaleciera el triunfo de las mejores ideas, en el plebiscito de salida de 2022 ganaría el Rechazo y así se haría "borrón y cuenta nueva" de todo lo negativo de este intermedio violento que nos ha sucedido y nos ha semidestruido desde el 18 de octubre de 2019. Y, dentro de lo mejor que nos podría suceder, estaría que a fines de este año se eligiera presidente al candidato más parecido a Pinochet, quien en 1990 entregara de vuelta a los civiles el país de mayor crecimiento en América Latina, con orden público y paz interna, un terrorismo marxista derrotado, una justicia que aplicaba las leyes y cero conflicto en la Araucanía, región feliz cuyos caciques habían premiado a Pinochet con el pergamino de "Ullmen 'Fta Lonko" ("Gran Conductor y Guía").

La derrota de las ideas de izquierda se evidencia, además, viendo que millones de personas huyen de la pobreza de los países donde aquéllas se aplican (Venezuela, Cuba, Nicaragua) a naciones donde prevalece un modelo de sociedad libre, preferentemente Chile.

La falsedad de que acá existe "malestar social", como proclama la izquierda, se evidencia con que los pobres de otros países vienen a beneficiarse de las medidas que un capitalismo libre ha discurrido para combatir la pobreza. Los pobres de Venezuela nos buscan como destino porque están mucho mejor acá, bajo el capitalismo libre, que bajo el socialismo venezolano. Por eso se aglomeran en Colchane y Pisiga, ciudad fronteriza boliviana desde la cual quieren pasar acá, donde hay más capitalismo y bienestar que en Bolivia.

Pues lo que ha estallado en Chile ha sido una revolución marxista artificial, violenta y planificada, y no un genuino malestar social. Éste es el país latinoamericano con mayor bienestar social, como lo prueban las preferencias de los migrantes venezolanos, cubanos, colombianos, dominicanos, ecuatorianos, peruanos y bolivianos. Y si aún hay en Chile falencias sociales es porque una burocracia estatal socialista-comunista se ha quedado con una parte exagerada de los recursos que el capitalismo destinó a los necesitados, a través del gasto social del presupuesto.  

Pero los medios de comunicación en manos de la izquierda, es decir, casi todos, han alterado la realidad en beneficio de ésta. Si se hiciera una encuesta hoy, preguntando si el sargento que disparó al que arremetió en su contra con dos machetes, actuó en legítima defensa propia, una mayoría opinaría lo contrario y hablaría de asesinato. Todos hemos visto en los videos un machete dirigido a partir la cabeza del carabinero. Pero el columnista Antonio Gil, de LUN, diario de derecha, habla de "la llegada a Panguipulli del Gran Circo del Toni Calígula" donde "un carabinero, interrumpiendo un modesto acto callejero, le solicitó su carnet de identidad al artista... quien no escuchó o no entendió... y siguió arremolinando en el aire unos cuchillos obviamente de utilería. El carabinero... que habría hecho las delicias de Nerón, percutó... una media docena de disparos... Un circo macabro por donde se lo mire. Un crimen cobarde e injustificado". 

Será lo que dictaminarán las encuestas. Y los votos de los indignados, al son del grito "¡Camarada Francisco González... Presente!", irán para ella.

Y así Chile se irá al diablo otra vez, aunque los de la derecha, la única y verdadera derecha, de nuevo hayamos tenido toda la razón.

lunes, 8 de febrero de 2021

La Solución: el Capitalismo Salvaje

Aparte de la pandemia, Chile tiene dos problemas actuales: la violencia revolucionaria y la inmigración descontrolada. El primero se resuelve con el uso de la fuerza pública, pero no tenemos un régimen capaz de utilizarla, así es que debemos esperar al cambio de gobierno para que el orden se restablezca y se nos vuelva al estado de tranquilidad y paz internas que nos legó Pinochet. El segundo problema, en cambio, sí tiene solución más próxima y se resolvería extendiendo a otros países el modelo económico-social imperante en Chile y que la izquierda describe como "capitalismo salvaje", bajo el cual los inmigrantes, que "votan con los pies", están masivamente procurando venirse a vivir.

Gente de todo el subcontinente viene en busca de trabajo y mejores condiciones de vida. Entre el paraíso socialista de Venezuela y el cruel capitalismo salvaje de Chile, millones prefieren el segundo. La comuna de Colchane y el pueblo fronterizo boliviano de Pisiga hoy están abarrotados y se han visto invadidos por miles de venezolanos (y también colombianos y haitianos, aunque en menor número) que votan con los pies. ¿Cuál sería entonces la solución para contener este flujo que crea tan grandes hacinamientos fronterizos? Obviamente, que se establezcan capitalismos salvajes en los países de los cuales arranca la gente, como Cuba, Venezuela, Nicaragua e incluso, como hemos visto, Colombia y Haití.

Y conste que los frutos del capitalismo salvaje para los pobres acá podrían todavía ser mucho mayores, si la burocracia roja no se quedara con parte del "gasto social" y si, a la vez, se suprimieran botaderos de plata como las pérdidas del Transantiago, que cuando era privado generaba excedentes; los falsos exonerados políticos, las 30 mil pensiones vitalicias regaladas por Lagos a quienes alguna vez fueron interrogados por sus nexos con el terrorismo y el incesante chorro de miles de millones de pesos que la justicia de izquierda regala como indemnización a la guerrilla de los 70 y 80 que no pudo hacerse del poder por las armas. Los ex guerrilleros hoy canosos y cada vez más gordos, siempre le mandan saludos a mi mamá cuando me ven por la calle. Más encima, el memorable artículo de Rolf Lüders del 01.11.19 en "La Tercera", demostró que si el gasto social se diera directamente a los dos deciles más pobres, cada familia tendría $2,5 millones mensuales y ya no sería pobre, con la consiguiente disminución de la desigualdad.

Si los revolucionarios de izquierda buscaran realmente un mayor bienestar social en toda América Latina, deberían luchar por extender a todo el continente un capitalismo salvaje como el de Chile, hacia donde se dirigen en forma masiva los migrantes día a día, votando democráticamente con los pies.

domingo, 7 de febrero de 2021

"¡Aquí Tienen Chile, Okúpenlo!"

Es una ironía del destino que el país haya votado 55-45% en 2017 para evitar convertirse en Chilezuela y que el gobernante, así elegido para impedirlo, esté ahora convirtiendo al país en Chilezuela. Pues la medida fundamental de Chávez allá fue instalar una constituyente y cambiarlo todo, y acá Piñera, en pánico ante la violencia de la izquierda, ha abierto la puerta para que se haga lo mismo y ya está pasando. 

Ahora el país está estremecido porque un sargento de Carabineros disparó y mató con su arma de servicio a un sablista que se lanzó contra él, con un machete en cada mano, según hemos visto todos en video. Pero el agresor ha sido convertido en héroe nacional y ha tenido un funeral masivo, propio de un Jefe de Estado. Los dirigentes de oposición dicen que fue "asesinado" y hay que disolver Carabineros. Como Piñera hace todo lo que ellos ordenan, supongo que el benemérito cuerpo, primera protección de la gente de bien contra el delito, está amenazado de extinción. ¿Qué vamos a hacer entonces los chilenos, cuya primera reacción cuando sufrimos la agresión delictual es exclamar "¡hay que llamar a los carabineros!"? ¿Quién podrá defendernos?

Otra ironía del destino es que el segundo problema nacional actual, después del de la violencia izquierdista, la llegada masiva e incontrolada de extranjeros, ha derivado en que más de mil venezolanos exiliados se hayan "tomado" la comuna más derechista del país, Colchane, que votó 74 % contra el Apruebo a la instalación acá de la "vía venezolana", en circunstancias que el resto de las 345 comunas del país, con sólo cuatro excepciones más, votó 78-22% por el Apruebo a la venezolización.

¿Cómo puede entenderse que el 55% contrario a ésta se haya reducido a 22 % en poco más de dos años? ¿Quién convirtió al 33 % de diferencia en imbéciles? Pues se explica fácilmente que los venezolanos huyan masivamente del socialismo del siglo XXI hacia una sociedad capitalista y liberal exitosa, como era la chilena hasta el 18 de octubre de 2019, porque acá, todavía, les esperan mucho mejores condiciones de vida que allá. Pero es inexplicable que la mayoría de los chilenos haya votado por convertir al país en la sociedad de la que masivamente están escapando los propios venezolanos.

¿Cómo diablos un tercio de los chilenos se degeneró mentalmente tanto entre noviembre de 2017 y octubre de 2020?

Y lo peor es que el deterioro avanza rápidamente. El déficit del presupuesto el año pasado se acercó al 8 % del PIB, cifra que no se registraba desde la UP. La deuda pública ha subido mucho y se acerca al 45 % del PIB, cuando en la década pasada Chile había llegado a ser acreedor neto del exterior, es decir, con deuda neta cero. Y resulta que la plata para que no quedara ni un solo pobre en Chile el modelo la entrega y está, pero se la han apropiado los políticos y los burócratas izquierdistas. Pues, como escribía el 01.11.19 Rolf Lüders en "La Tercera", "simplemente se divide el gasto social total por el número de familias de los dos deciles de ingresos más bajos y se descubre que corresponde a unos dos y medio millones de pesos al mes". ¡Devuelvan la plata que genera el modelo y se terminan la desigualdad y la pobreza! Pero todo se ha ido al diablo. 

Nadie se puede suicidar dos veces, pero Chile sí. La izquierda se ha vuelto a apoderar del país, porque la derecha se lo ha entregado en bandeja, como diciéndoles: "aquí tienen a Chile, okúpenlo y vuélvanlo a destruir". Pues los "okupas" se apoderan de todo lo que pueden y nadie los echa.

Del abismo definitivo nos separan dos votos: el de la elección presidencial, donde sólo José Antonio Kast da garantías, pues los demás son todos izquierdistas o entreguistas como Piñera o peores; y el voto de Rechazo en el "plebiscito de salida", donde un milagro de la Patrona de Chile, la Virgen del Carmen, podría hacer que el tercio de ciudadanos que se volvieron imbéciles entre 2017 y 2020 recuperara la razón, aunque fuera sólo un intervalo lúcido, en 2022. 

jueves, 4 de febrero de 2021

Y al Final la Verdad Tuvo su Hora

Un sabio adagio dice: "para verdades, el tiempo". Pero en el "caso Frei" se ha necesitado mucho tiempo para confirmar la verdad que los que estábamos bien informados supimos desde un principio: el expresidente falleció porque una operación de hernia al hiato imperfectamente realizada le generó una peritonitis y las consecuencias de ésta no fueron controladas a tiempo.

Hace dos años el ministro sumariante Alejandro Madrid dictó un fallo de 811 páginas, al final del cual condenó a seis personas como responsables de un supuesto homicidio del expresidente. Junto con el esperable aprovechamiento político, hubo una extendida reacción de rechazo a esa sentencia. Pero yo, que la leí completa y escribí al respecto, le reconocí un mérito: en esas 811 páginas "estaba todo".  Al menos todos los hechos. Y un lector normal concluía indefectiblemente, de esa lectura, que la primera operación a Frei no había sido bien ejecutada y se había tardado demasiado en reoperarlo. 

Ahora, gracias a un comentarista de este blog, que firma "Centurio" y a quien agradezco sentidamente el dato de una publicación de hace dos años, he leído en https://segreader.emol.cl/2019/02/06/A/873I11AU/light?gt=180001 (ver mi blog inmediatamente anterior y sus comentarios) lo que declaró a Emol, repito, hace dos años, el actual ministro de Salud, Enrique París, tras, seguramente, leer el mismo fallo:

"La negligencia la cometió el doctor Augusto Larraín. Él cometió una negligencia, porque probablemente con la técnica operatoria (de entonces) él perforó el intestino, esa perforación intestinal produjo una peritonitis, él se fue a un congreso... estando en el congreso en Villarrica no volvió a tiempo, cosa que en este momento sería inconcebible, y tampoco permitió, por los antecedentes que yo tengo, hasta cierto momento, que nadie operara a Frei. La senadora Isabel Allende fue operada por el mismo Larraín. ¿Qué le pasó? Lo mismo que le pasó a Frei, le perforó el intestino, le dio una peritonitis, con la suerte que ella se reoperó de inmediato".

Lo antes reproducido está en una crónica del periodista Luciano Jiménez de Emol del 6 de febrero de 2019. Corresponde a lo que siempre se supo. Lo mismo que dijo en su momento el doctor Osvaldo Olguín, senador DC y amigo personal de Frei Montalva, que en los años 80 era director de Banmédica junto conmigo y que, apenas Carmen Frei comenzó "a decir cosas" sobre la muerte de su padre, nos aclaró a todos la verdad de lo acontecido a éste.

El tiempo ha confirmado la verdad que las personas informadas, sin distinción de bandos, supimos desde un principio, apenas Frei falleció. Y si casi 40 años después los chilenos todavía estamos debatiendo los mismos hechos, es por la dificultad con que acá se abre paso la verdad. 

Pero ésta, como reza el título del libro más conocido de Eduardo Frei Montalva, al fin siempre "tiene su hora".

martes, 2 de febrero de 2021

¡Cuán Bajo Hemos Caído!

Las siguientes publicaciones de prensa, no desmentidas, dan cuenta de lo bajo que ha caído la justicia de este país en los últimos años:

"La Tercera", 31 de enero, p. 22: "La noticia dio la vuelta al mundo y medios como la BBC informaban a primera hora del 7 de diciembre de 2009 que el ministro Alejandro Madrid confirmaba, mediante un procesamiento, la tesis de magnicidio, es decir, del asesinato planificado del expresidente y líder democratacristiano Eduardo Frei Montalva, a manos de agentes de la dictadura de Augusto Pinochet".

"La Tercera", 29 de enero último, carta del lector Daniel Burgos, no refutada y ni siquiera comentada: "En septiembre de 2017 la expresidenta Bachelet señaló: 'Septiembre es un espejo honesto y crudo en el que año a año nos vamos reconociendo como chilenos. Y este septiembre nos recibe, además, con una verdad a la que fuimos asomándonos de a poco, y que hoy es una certeza: la dictadura perpetró, de la manera más cobarde y vergonzante, el asesinato, el magnicidio del expresidente Eduardo Frei M., tal como ha establecido la justicia'".

Falsedades completas, mentiras rotundas, pero reinantes en nuestra sociedad y que presidieron el negativo juicio, el mal concepto que el país y el mundo se forjaron de un estadista y de un régimen que habían trasladado a Chile desde el último lugar del hemisferio en crecimiento, que ocupaba en 1973, al primero, en 1989; y de estar al borde de una guerra civil a una completa pacificación. Cualquiera fuera el mérito de todo eso, quedaba opacado por la frase, "Sí, pero mandó a asesinar a un expresidente enfermo." 

Los hechos habían ocurrido entre diciembre de 1981 y enero de 1982, cuando murió Frei Montalva a raíz de una intervención quirúrgica desafortunada del doctor Augusto Larraín Orrego, quien, a todo esto, ha resultado intocado durante casi cuarenta años en que se ha culpado de esa muerte a diestra y siniestra y quien ahora, en "El Mercurio" del 01.02.21, saca la voz para decir que no hubo "un punto mal suturado" en la operación que le practicó al expresidente en 1981. Pero entonces, si el paciente estaba tan bien suturado ¿por qué experimentó en su casa, tras la operación, vómitos y malestares extremos y tuvo que volver a la clínica de urgencia, a tratar de ser salvado de la obstrucción intestinal, la septicemia y la necrosis que finalmente le quitaron la vida? 

La senadora Isabel Allende, por su parte, ha relatado cómo estuvo a punto de perder la vida tras haberla operado el mismo doctor Larraín Orrego de un mal idéntico al del ex presidente. Por fortuna para ella, tenía 30 años menos que el exmandatario y resistió todas las siguientes operaciones de urgencia que finalmente la salvaron.

El hecho es que hubo seis personas inocentes y un exgobernante inocente, condenados por la "justicia" chilena, por la opinión pública del país entero y por un mundo mal informado, durante doce años, desde 2009 hasta 2021. Seis inocentes lapidados por los infundios de la prensa y de la expresidenta "en el espejo modesto y crudo en el que año a año nos vamos reconociendo como chilenos". Si es así ¡qué asco reconocernos! ¡Qué país éste que se engaña a sí mismo y engaña a un mundo entero con sus mentiras!

El lector de "La Tercera", Daniel Burgos, se pregunta entonces "si es del todo necesaria una retractación (de Bachelet) o corresponde guardar prudente silencio hasta el fallo definitivo del caso".

Lo segundo, de todas maneras. Estamos en Chile. Guardemos silencio hasta el fallo definitivo, porque cualquier cosa puede pasar. ¿Acaso alguien puede creer que la dictadura judicial roja, tan bien representada por la sala penal de la Corte Suprema durante ya más de quince años de prevaricaciones ostentosas (pues su último fallo apegado a derecho en causas de ex militares data de 2005), no es capaz ahora de salir nuevamente con un engendro judicial como los que le han cargado casi mil años de presidio al condecorado brigadier (r) Krassnoff, recientemente honrado en forma pública por la televisión de su patria de origen, Rusia, donde conocen bien al comunismo? 

Un nieto de Frei, Jorge Frei Toledo, por su parte, ha escrito otra carta a un diario donde, conociendo el fallo absolutorio de la Corte de Apelaciones, insiste en que "el juicio histórico ya fue realizado: Frei fue asesinado". ¿Qué historia ha confirmado el asesinato de Eduardo Frei Montalva? ¿La que quiso armar él con sus dos exdependientes y "expertas toxicólogas" de la municipalidad de Maipú, que inventaron el "envenenamiento", después contradicho y desmentido por todos los expertos serios que examinaron los restos?  

Pero a lo mejor Frei Toledo tiene razón: la justicia roja chilena, tan bien representada en la segunda sala de la Corte Suprema, que ya ha enviado a docenas de inocentes a presidio basada en "ficciones jurídicas", también es capaz de pasar por sobre uno de los fallos mejor fundados de la jurisprudencia nacional y de declarar, una vez más, que "el expresidente Frei Montalva fue asesinado por orden del dictador Augusto Pïnochet".