Esta noche
Don Francisco continuará su serie de entrevistas a ex Presidentes en Teletrece
y corresponderá que pregunte a Sebastián Piñera sobre cómo salir de la
situación de crisis moral que vive el país debido a la conducta de políticos
como Sebastián Piñera.
En el ánimo de facilitarle su
trabajo como entrevistador, he elaborado un “torpedo” (papelillo con respuestas a posibles
preguntas de exámenes y pruebas que los estudiantes chilenos usan para copiar,
cuando no tienen los conocimientos suficientes, y que es parte de su formación
ética para, cuando sean adultos, poder emitir boletas y facturas
“ideológicamente falsas” con toda propiedad).
Pregunta
sugerida: “Entiendo que su empresa más caracterizada, Bancorp, emitió facturas
de cobro a SQM, con el fin de obtener financiamiento para su campaña. ¿Es
efectivo eso?”
Presumible
respuesta: “Don Francisco, yo estaba entregado en cuerpo y alma a mi campaña con
el único norte de servir a los habitantes y habitantas de mi país y había
entregado a otras personas el manejo de mis empresas, así es que no tuve
conocimiento de lo que usted señala”.
Don
Francisco: “Pero los dineros obtenidos de SQM lo beneficiaron a usted,
principal dueño de Bancorp. ¿No se enteró de haber recibido ese incremento de patrimonio?”
Presumible
respuesta: “Yo estaba entregado con alma, vida y corazón (tres sinónimos) a
sacrificarme por los chilenos y chilenas y servirlos y servirlas y no pensaba
en otra cosa”.
Don
Francisco: “Muy bien, pero es que, además, los dineros obtenidos de SQM para su
campaña no fueron a ese fin, sino que alguien los desvió para pagar el bono de
desempeño a ejecutivos de otra empresa suya, Chilevisión, otra cosa que también
lo benefició a usted y que tuvo todas las características de una de esas ‘pasadas’
que lo han hecho tan famoso…y rico. ¿Tampoco se enteró de ese otro incremento de su patrimonio?”
Presumible
respuesta: “Yo sólo estaba sirviendo a Chile, los chilenos y las chilenas, con
generosidad, entrega y sacrificio, sin pensar para nada en mi
persona, que siempre es lo último en preocuparme”.
Don
Francisco: “A propósito de preocupaciones, Presidente ¿a qué atribuye usted que
todos estén tan preocupados de si el Ministro Peñailillo entregó informes a la
empresa de Giorgio Martelli; que el principal diario esté concentrado en eso y
editorialice al respecto; que Osvaldo Andrade critique al ministro por eso y,
sin embargo, ni ellos ni casi nadie se refiera a las facturas de sus empresas a
SQM, que sabidamente ni siquiera correspondieron a ninguna asesoría, por ‘trucha’
que fuera, ni a ningún informe, por innecesario que fuera, ni a nada?”
Presumible
respuesta: “Es que tanto la derecha como la izquierda y los medios de
comunicación saben que a mí sólo me anima el espíritu de entrega, sacrificio e
inmolación por mi país, y que nada tengo que ver con facturas
ni pagos ni bonos de desempeño de los cuales nada sabía”.
Don
Francisco: “¿Y entonces por qué la funcionaria de SQM, Danitza Yépez, declara en “La Tercera” de hoy que lo vio a
usted visitando el sexto piso del edificio de SQM, al que exclusivamente iban
los políticos que obtenían fondos de esa empresa?”
Presumible
respuesta: “No tengo recuerdo de eso, y si fue así, seguramente fue para
incorporar a los ocupantes y ocupantas de ese sexto piso a mi campaña en
beneficio del país y de todos los chilenos y chilenas”.
Don
Francisco: “¿Y cómo lo hizo, Presidente, para dar vuelta a su favor la mayoría de
41-31 en contra que tenía en la Cámara cuando se votó el Informe que ponía en
duda su deber de abstención en el caso Cascadas, para transformarlo en 41-31 a
favor y así rechazar tal informe?”
Presumible
respuesta: “Se explica por el hondo sentido patriótico de la mayoría de los miembros y miembras de la Cámara que, tal como todos los votantes y votantas chilenos y
chilenas, saben de mi completo desinterés, altruismo y desprendimiento que me caracterizan”.
Don
Francisco: “Gracias por su tiempo, su franqueza y su veracidad, Presidente, y
le expreso mis mejores deseos para que pueda seguir desplegando su campaña en el mismo olor de santidad que ha rodeado siempre a su persona.”