lunes, 24 de abril de 2023

¡Gracias, Expertos!

El único partido de derecha legalmente constituido es el Republicano. Así y todo, quienes piensan como yo y yo mismo estamos a la derecha de los Republicanos. Pues en su momento les exigimos que en la Declaración de Principios reconocieran el legado del Gobierno Militar, dado que Pinochet ha sido el único Presidente cabal y definidamente de derecha del último medio siglo, y no lo hicieron. 

Ese reconocimiento lo habían formulado inicialmente RN y la UDI, pero ambas fueron "funadas" por los comunistas, se aterrorizaron y, como "esclavas de las consignas", suprimieron tal reconocimiento de sus Declaraciones de Principios (a lo Groucho Marx: "si no le gustan mis principios, tengo otros"). 

Pero como el Partido Republicano no hizo el reconocimiento en su Declaración de Principios, entonces no militamos en él. ¿Y por qué nosotros no hemos formado otro partido, en vista de eso? Lo hemos intentado y no nos han alcanzado las firmas, ésa es la verdad. Dado lo anterior, votaremos el 7 de mayo por los únicos de derecha restantes, los Republicanos, que al igual que nosotros rechazan este segundo proceso constituyente por inconstitucional (al no haberse consultado al poder constituyente originario) y por consiguiente nulo de derecho público, según el artículo 9 inciso segundo de la Constitución.

Nos dicen, entonces, ¿por qué no anulan sus votos? Muy simple: porque eso  posibilitaría un triunfo electoral (o la salvación de una gran derrota) del gobierno marxista. Y se trata de derrotarlo. Eso se puede lograr sólo votando por los Republicanos, que son los más parecidos a nosotros en el espectro. No se olvide que "Chile Vamos " o "Chile Seguro" son socios del gobierno en el inconstitucional "Acuerdo por Chile" o contubernio Piñera-Boric, ambos igualmente odiosos detractores de Pinochet.

¿Y qué van a hacer, entonces, los consejeros Republicanos electos? Si contribuyen a redactar una nueva Constitución ¿cómo van a llamar después a rechazarla? ¿No sería ésa una "contradicción vital"? 

Lo sería si la nueva Constitución se fundara en los mismos principios de la actual, pero ya se sabe que no será así. Por ejemplo, ya el borrador preparado por los Expertos ha suprimido los siguientes principios o garantías individuales intransables, contenidos en la Constitución actual: (1) El derecho a la vida de las personas, (2) El derecho a la vida de los que están por nacer. (3) La igualdad ante la ley. (4) La libertad de conciencia y de culto. (5) La inviolabilidad del hogar. (6) La inviolabilidad de la correspondencia. La izquierda tendrá fuerza suficiente para mantener en la propuesta final lo aprobado por los Expertos.

Los Republicanos jamás podrían votar "A Favor" de una Constitución que no contuviera esas garantías y derechos individuales básicos. Luego, la Comisión Experta les ha facilitado, a los que sean electos para el Consejo Constitucional, compatibilizar su labor de redactar un nuevo texto, la que cumplirán con esmero, con su llamado a votar "En Contra" en el plebiscito de salida.

Gracias, Expertos, por abrirle a la derecha esa inobjetable posibilidad.    

viernes, 21 de abril de 2023

Hagámosnos los Suecos

Me llegó un video donde un sueco, haciendo ondear su bandera, dice: "Somos un país donde todos están bien, gracias a nuestro Estado Benefactor." Pero inmediatamente añade: "Dead wrong" ("Totalmente equivocado"). Y a continuación explica: "Entre 1850 y 1950 multiplicamos el PIB por habitante por ocho, con libre mercado, impuestos bajos de menos del 20 % del PIB" (añado yo: en Chile son 24 % del PIB). Sigue el sueco: "Suecia era 50 % más rica que el promedio de la OECD. Vinieron gobiernos socialistas en los '70 que hicieron crecer el Estado, eso generó una crisis económica, pasamos a ser sólo 25% más ricos que el promedio de la OECD. Suecia cayó del 4° al 13° lugar en el mundo. Los salarios reales se estancaron durante 20 años. En 1994 Suecia vio la luz y volvió al libre mercado, y entonces los salarios reales crecieron 70 % en los veinte años siguientes."

Un chileno-sueco, Mauricio Rojas, que fue mirista en los '70, se exilió en Suecia y allá, con los años, vio la luz y se convirtió en diputado derechista. Escribió un documentado libro: "Suecia: el Otro Modelo", donde explica el regreso de ese país desde el Estado Benefactor a la economía libre y la prosperidad. 

Rojas volvió a Chile y hace pocos años fue designado ministro de las Culturas y el Patrimonio por Sebastián Piñera, pero cuando se publicaron opiniones críticas suyas sobre el Museo de la Memoria y los comunistas pidieron su cabeza, Piñera, "el-entreguista-por-antonomasia" le pidió la renuncia. La presentó 34 horas después de haber asumido el cargo. 

La experiencia político-económica chilena es similar a la sueca descrita en el video. El libre mercado instalado a partir de 1973 nos llevó al primer lugar de América Latina en crecimiento, el ingreso per cápita se cuadruplicó entre 1975 y 2015; de 1980 a 2014 la pobreza cayó del 45 % al 8 %, la clase media pasó de ser el 23,3% al 64,4%; Chile fue el país de mayor movilidad social de la OECD.

Pero vinieron gobiernos socialistas o socializantes, hicieron crecer al Estado, subieron los impuestos y hoy estamos estancados, con los salarios reales cayendo y nuestra economía ocupa el último lugar en crecimiento en América Latina, posición desmedrada que no teníamos desde 1973, cuando hubo otro gobierno tan marxista como el actual.

Por favor, hagámosnos los suecos, votemos por la derecha, bajemos los impuestos, reduzcamos el tamaño del Estado. Entonces nuestros sueldos e ingresos volverán a aumentar otra vez como lo hicieron bajo la economía libre y la Constitución de 1980, antes de que la echara a perder Lagos.

Y roguemos por que vuelva a haber un régimen que haga respetar el orden público y los chilenos podamos salir a las calles con tranquilidad, como podíamos hacerlo cuando era Presidente de la República el que estableció acá la economía libre y, desde hace años, es el chileno más famoso del mundo, según confirma una reciente encuesta publicada en los EE. UU. y que ha circulado por whatsapp


domingo, 16 de abril de 2023

Por Fin Un Almuerzo Gratis

Gabriel Boric felicitó a Jeannette Jara, su ministra del Trabajo, por haber sido elogiada en La Segunda a raíz de la ley que reduce las horas de trabajo de 45 a 40 semanales, sin rebaja de sueldos. 

"¡Te elogió hasta La Segunda!" , le dijo, sonriendo feliz y previendo un alza en la encuesta Cadem. De hecho, ese mismo diario aplaudió editorialmente la medida y dio cuenta de que también el propio dirigente empresarial Juan Sutil le había manifestado a la ministra Jeannette Jara su concordancia.

En el Congreso todos los partidos, salvo uno, el Republicano, apoyaron la reducción del horario. 

Todo esto parece desmentir el aserto del premio Nobel Milton Friedman, que repetía con frecuencia el dicho popular norteamericano: "There ain't such a thing as a free lunch". Traducido al chileno, algo así como "esa custión de que hay un almuerzo gratis no existe". Pero el Ejecutivo, la mayoría del Congreso y casi todos los chilenos creen que ahora todo el mundo trabajará una hora menos y podrá seguir ganando lo mismo. ¡Al fin nos habrá llegado nuestro almuerzo gratis!

Pero Juan de las Peras y Manzanas, panadero, nieto del español republicano de su mismo nombre que llegó en el Winnipeg hace más de ochenta años e instaló una panadería donde producía las mejores marraquetas, sabe que trabajando 40 horas semanales no podrá generar las diez mil semanales que vende hoy trabajando 45 horas, y de las cuales le quedan como utilidad, después de costos fijos y variables e impuestos, 200 marraquetas. Calcula que, si nada más cambia, con la nueva ley a él sólo le van a quedar 89. Le va a salir caro el "almuerzo gratis" de los demás. 

Pues éste beneficiará a los que van a trabajar cinco horas menos a la semana y van a seguir ganando lo mismo. Como Juan de las Buenas Peras y Manzanas III no quiere pagar ese almuerzo, pues no fue así como Juan de las Buenas Peras y Manzanas I y II hicieron fortuna, ya está pensando en varias cosas: una, subir el precio de la marraqueta; segunda. negociar una rebaja de sueldos con sus trabajadores; tercera, desvincular a los que pueda y contratar otros con sueldo más bajo, pues los hay disponibles; o, cuarta, averiguar cómo automatizar la producción de marraquetas, lo que ya la Inteligencia Artificial debe haber discurrido. Pensará hacer sólo algunas o todas esas cosas. Lo único seguro es que no se va a quedar pagando el almuerzo gratis de otros ni permitiendo que su margen vaya a bajar.  

Como hay un gobierno serio y honesto, su vocera, Camila Vallejos, íntegra y veraz como la que más, seguramente va a comunicar a la opinión pública que la disminución de la jornada de trabajo semanal de 45 a 40 horas va a significar menores sueldos para los trabajadores, más altos precios para los consumidores o pérdidas de empleos debidas a la automatización; o dos de esas cosas o las tres a la vez. Porque, como todos sabemos, confesará con su franqueza habitual Camila, sonriendo, "esa custión del almuerzo gratis simplemente no existe y siempre alguien lo tiene que pagar".

jueves, 13 de abril de 2023

En Nombre de los Derechos Humanos

Chile ha perdido la capacidad de indignarse. Los negocios más inmorales y rentables en el país son el robo de madera, el robo de cables de cobre, la venta de droga y los juicios de derechos humanos. El más indignante es el último, porque la sociedad mira para otro lado y así lo cohonesta.  

Acabo de oír el relato dramático de la hija de un condenado en un juicio de derechos humanos en el cual se han violado sus derechos humanos. Me pregunto cómo es posible. Es posible por la sed de lucro. Porque es un negocio. 

La Corte Suprema condena a un enfermo de cáncer terminal de 85 años de edad, el coronel (r) Emilio Robert de la Mahotiere, por "encubrir" algo de lo cual ni siquiera supo, y que además está prescrito, amnistiado y sucedió en un lugar donde él no se encontraba. Entró recién a cumplir cinco años y un día. Terminará su vida en un calabozo, alejado de su familia, que ha gastado mucho e inútilmente en su defensa. Ha sido privado hasta de los derechos carcelarios que se reconocen a los peores criminales, como salida dominical y libertad condicional. 

Ya cumplió otra condena de varios años sin haber jamás delinquido, sólo por haber "estado ahí", lo cual no es delito, salvo que se viva en Chile y se sea militar. ¿Qué hizo Emilio Robert de la Mahotiere? Pilotéo un helicóptero hace casi 50 años. Nunca disparó, ni estaba cerca de donde se disparaba, pero lo condenan como "encubridor". ¿Por qué no persiguen a los que dispararon?, se preguntará alguien. Porque han fallecido. Y como hay que cobrar al fisco muchos millones, es preciso condenar a alguien vivo, aunque no haya estado ni cerca de los hechos. "El lucro debe prevalecer sobre las leyes", es el mensaje implícito de la Sala Penal de la Corte Suprema. Que lo reafirmen Haroldo Brito, Jorge Dahm, Manuel Antonio Valderrama y Leopoldo Llanos no llama la atención, porque vienen haciéndolo por años. Pero que también lo afirme Diego Munita, un abogado integrante nuevo, desilusiona, porque quiere decir que tampoco a los más jóvenes les importan nada la moral, la verdad, la ley ni la decencia básica.

Este caso es particularmente inverosímil, además, porque le atribuyen a Robert de la Mahotiere y a otros miembros de la comitica del general Arellano, haber dado muerte en Cauquenes, el 4 de octubre de 1973, a cuatro personas, en circunstancias que ellos estaban en Valdivia en esa fecha (ver p. 188 de mi libro "Terapia para Cerebros Lavados".)

Robert de la Mahotiere no pudo saber nada porque no estaba ahí. Y si hubiera sabido y estado, no habría disparado, pues su misión era llevar el helicóptero a otro recinto. Y, además, todo está prescrito y amnistiado. En primera instancia fue absuelto. Pero como vistió uniforme y los jueces superiores rojos tienen sed de venganza, y Diego Munita no quiere tener problemas con ellos, Emilio Robert de la Mahotiere morirá lejos de los suyos, cualquier día, entre rejas, por decisión unánime de la Sala Penal de la Corte Suprema. 

Se habrá "defendido los derechos humanos" una vez más, "a la chilena". 

sábado, 8 de abril de 2023

Nulo Pero Útil

No me venga con eso de que "no soy abogado, pero..." Si para saber que el segundo proceso constituyente es nulo no hay que ser abogado. Basta sólo saber leer y entender lo que se lee. La Constitución no autoriza un segundo proceso sin plebiscito de entrada. Su capítulo XV se titula: "Reforma Constitucional y del Procedimiento Para Elaborar Una Nueva Constitución". Y el artículo 130 estableció un procedimiento "por una sola vez", pues le fijó fecha al plebiscito de entrada a ese único proceso. Es decir, admitió un proceso constituyente, por una sola vez, y con plebiscito de entrada.

Para otro proceso habría necesitado otro plebiscito de entrada, obvio. Eso se sabe sin ser abogado. Pero la reforma que hizo el contubernio Piñera-Boric, llamado "Acuerdo por Chile", y que suscribieron desde el Partido Comunista hasta la UDI (y del cual no formaron parte ni el Partido Republicano ni el Partido de la Gente), no contempló ese plebiscito. Usted sabe, sin ser abogado, que la potestad constituyente (es decir, la necesaria para hacer una nueva Constitución) "se realiza por el pueblo a través del plebiscito" (art. 5).  Y con sólo saber leer puede comprobar que en ninguna parte la Constitución autoriza a los parlamentarios a hacer un segundo proceso sin plebiscito de entrada, pues el único precedente fue el primer proceso y por algo fue con plebiscito de entrada. Porque la potestad para hacer una nueva Constitución reside en el pueblo y no en los parlamentarios.

Es decir, ni siquiera usted necesita haber leído el artículo del profesor de Derecho Constitucional y miembro del Tribunal Constitucional, José Ignacio Vásquez, publicado en El Mercurio del 17 de enero pasado, donde él decía que un segundo proceso "habría requerido de un plebiscito de entrada para consultar cuál es la actual voluntad del sujeto constituyente originario, porque esta opción le corresponde al pueblo soberano".

Pero el contubernio desde el PC a la UDI o "Acuerdo por Chile" lo hizo. Y lo hizo "manu militari", sólo por tener los votos parlamentarios para imponerse. Pero es nulo, porque el art. 9 inc. 2° de la Constitución dice: "Ninguna magistratura, ninguna persona ni grupo de personas pueden atribuirse, ni aun a pretexto de circunstancias extraordinarias, otra autoridad o derechos que los que expresamente se les hayan conferido en virtud de la Constitución o las leyes. Todo acto en contravención a este artículo es nulo". Entonces usted no necesita ser abogado para saber que el segundo proceso constituyente sin plebiscito de entrada es nulo. 

Pero el atropello del contubernio puede ser útil: si usted vota por el Partido Republicano el 7 de mayo estará contribuyendo a una gran derrota del gobierno, que ya sufre un rechazo superior al 60 % en la ciudadanía. Esta gran derrota posibilita que el Senado, donde la oposición es la mitad, se sienta inclinado a ejercer su atribución del art. 53 N° 7 de la Constitución y declarar la incapacidad mental del presidente de la República, ya pública y suficientemente documentada. Y así permitir una nueva elección de una persona idónea para conducir la nación, restablecer el orden y la soberanía, dejar de destruir la economía y superar el reinado del delito y la anarquía que se impone hoy por doquier 

De usted depende. Sea legalista y pragmático a la vez. Y salve a Chile, porque le advierto que los militares, por razones que usted conoce perfectamente, ya no lo van a volver a hacer como esa otra vez.

miércoles, 5 de abril de 2023

Una Falla-País

Cuando Gabriel Boric inesperadamente giró sobre sí mismo durante el cambio de mando, las personas cuerdas supieron que algo andaba mal. Ya les había chocado que acudiera sin corbata. Pero la pirueta decía algo más. Se sabía que había estado internado dos semanas en un hospital psiquiátrico. Él mismo se había referido públicamente a su trastorno. No había sido buen estudiante. Sólo se destacaba por encabezar desórdenes y "tomas" e insultar a policías y militares durante el levantamiento de 2019. La fotografía más conocida de Boric lo mostraba pasando bajo el torniquete del metro sin pagar. Y estaba también el hurto en un supermercado. En fin, cantaba para la televisión su anhelo de "orinar en un casco militar". Hacía no mucho había declarado que tenía una enfermedad mental que lo obligaba a "realizar acciones repetitivas contra las cuales es difícil luchar". 

Ninguna persona cuerda lo habría elegido presidente, pero el 56% de los votantes lo hizo. Claro, esa vez sólo votó la mitad de los inscritos. Pero la irresponsabilidad del 50% que se abstuvo también dice algo. Sobre todo que el 4 de septiembre mostraron ser los de más sentido común. Algo anda mal en el país.  

El mundo cuerdo se ha dado cuenta de que los regímenes comunistas no sirven, pero acá hemos reemprendido el camino a otro. Quieren traspasar recursos básicos del mercado de capitales, los de la previsión, al Estado, el gran dilapidador, cuyo tamaño ha crecido durante estos años de izquierda y centroizquierda (incluidos los de Piñera), multiplicando por siete su gasto. Los sueldos que se autopaga la burocracia dorada son 50 % mayores a los de mercado. ¡Porque son "pitutos"! Entre fines del año pasado y marzo del actual ha caído el empleo privado, pero el Estado ha contratado cien mil "amiguis" más con sueldos millonarios, que cuestan al año más que todo lo que dio el cobre al gobierno en 2022. Una gran farra burocrática, Y en crecimiento del PIB volvemos a quedar a la cola de América Latina, igual que en 1973. 

Es que hay una cosa loca en Chile. En el mundo cuerdo los jueces persiguen a los delincuentes. Acá persiguen más a los policías. El país tiene como principal problema el temor a la delincuencia y al terrorismo. Pero hay 2.600 procesos contra carabineros, denuncia la abogada Nuria Vivanco. A los maleantes los indultan, a los carabineros los condenan. ¡A medio millar de delincuentes les han dado pensiones de gracia!

Entonces, no vengan con cosas: no es la locura de uno solo, es una falla general. 

sábado, 1 de abril de 2023

"Plumífero Pinochetista"

El recordado escritor Jorge Edwards escribió una vez que yo era "un plumífero del pinochetismo puro y duro". Yo le contesté que decía eso por envidia, pues yo escribía mejor que él, mis libros se vendían acá más que los suyos y yo era el doble de Edwards que él, por padre y madre, y no sólo por el padre, como él (El Mercurio, 31.12.08, A3). No replicó.

Aún creo que me envidiaba, pero en algo tenía razón, pues efectivamente soy pinochetista puro y duro. Opino que Pinochet fue el mejor presidente de la historia de Chile y así lo acredité en mi "Historia de la Revolución Militar Chilena 1973-1990", con cuatro ediciones a esta fecha. Nunca comentada en  Artes y Letras de El Mercurio, cuyo editor aún no me acusa recibo del ejemplar dedicado que le fui a dejar en 2018. No obstante, una vez en que apareció una breve nota sobre el libro en la crónica de ese diario, a la semana siguiente fue cuarto entre los más vendidos, según la propia nómina de Artes y Letras.

Como pinochetista puro y duro siempre me opuse a Piñera, para quien Pinochet fue el peor presidente de Chile, "peor que Allende", dijo una vez. Es que el general fue su némesis, tanto que, como consigna mi "Historia...", los comunistas le hicieron 17 "estallidos" y los sofocó, todos y cada uno, en un día. A Piñera le hicieron uno y rindió la Constitución y el país sin combatir. No sé por qué los comunistas lo tachan de "asesino", cuando apenas fue un entreguista cobarde, 

Ahora opino que el segundo proceso constituyente, discurrido por una mayoría política, es inconstitucional. Pero creo que se debe participar en la elección del 7 de mayo votando por los Republicanos, los únicos no firmantes del pacto entreguista; y votar "En Contra" en el plebiscito de salida, dejando KO al régimern marxista. 

En lo inmediato y urgente, es preciso conseguir que el Senado ejerza su facultad de declarar la incapacidad mental del actual presidente, porque está acreditada y su gestión está literalmente destruyendo todo lo bueno de este país. Tanto que ya hoy estamos últimos en el hemisferio y decreciendo, tal cual nos dejó Allende en 1973. Esa vez salvó a Chile la Cámara, de la cual me honré en formar parte. Ahora corresponde que lo salve el Senado.

Hoy elevo una oración por que Dios tenga a Jorge Edwards en su santo seno y reconozca el mérito de su obra "Esclavos de la Consigna", que no he leído pero, supongo, explica la conducta entreguista ante el comunismo. Esta última ha derivado en el inconstitucional "Acuerdo por Chile", suscrito desde la UDI hasta el PC, y cuyo propósito es derogar la única Constitución chilena que, a través de su consagración de la subsidiariedad estatal, ha impedido al comunismo extender su actual predominio político al total del quehacer nacional.