Seríamos un país mejor, pero tal vez no tan distinto.
Fue una sorpresa que resultara elegido senador en 1989, pues la Concertación llevaba en la misma circunscripción a dos grandes figuras: Andrés Zaldívar y Ricardo Lagos. El resultado fue doblemente inesperado: Zaldívar sacó más votos que Lagos y su lista, que se creía inderrotable, no dobló a la de la derecha, en la cual Guzmán aventajó por pocos votos a Miguel Otero.
En un memorable foro televisivo, semanas antes, Lagos había desplegado toda su soberbia contra Guzmán, que le respondió sólo con ironía... y después lo dejó fuera del Senado. "La soberbia se paga en vida".
Si estuviera vivo, Sebastián Piñera no habría sido presidente respaldado por la derecha. La UDI jamás lo habría apoyado. Guzmán lo consideraba "nefasto" y así me lo dijo. Por consiguiente, no habría habido hoy 400 presos políticos militares (más cien fallecidos en cautiverio). De todos ellos Piñera fue el principal perseguidor (interpuso mil de un total de mil trescientas querellas prevaricatorias).
Probablemente el Partido Comunista estaría hoy fuera de la ley, como debería estarlo y lo está en la Unión Europea. Pues nuestra Constitución veda la existencia a colectividades dedicadas a promover la violencia. Antes Guzmán, en los años 80, consiguió del Tribunal Constitucional la declaración de inconstitucionalidad del Movimiento Demoçrático Popular que había organizado dicho partido. No pidió la inconstitucionalidad del PC mismo porque legalmente él no existía.
Si estuviera vivo jamás habría habido un consejo general de la UDI, en los '90, que acordara borrar de su Declaración de Principios el reconocimiento al legado del Gobierno Militar. Reconocimiento que había escrito Jaime de su puño y letra.
Si no hubiera sido asesinado, no habría existido en los '90 ningún "arrepentido" de la UDI pidiendo perdón por haber apoyado al régimen que rescató y reconstruyó a Chile. Es inimaginable que Joaquín Lavín, Hernán Larraín, Andrés Chadwick y otros "arrepentidos" se hubieran atrevido a pronunciar sus ridículos mea culpas públicos. Jaime los habría lapidado.
Hoy tendría 80 años. La UDI, si él viviera, sería la única derecha. Pues RN se esforzó siempre por ser "centroderecha" y buscadora de sonrisas del otro lado. Hoy no habría ni Partido Republicano, nacido de la decisión de José Antonio Kast de dejar la UDI debido a su izquierdización, ni Partido Nacional Libertario, nacido del éxodo de republicanos ante la inesperada adhesión de Kast al "Acuerdo por Chile" entre Piñera y Boric para una nueva Constitución.
Pero, si siguiera vivo, sería perfectamente verosímil una Presidencia de la República de José Antonio Kast. Hoy día Jaime sería un patriarca atentamente vigilante de que no hubiera desfallecimientos ni deserciones en la tarea de reconstruir un país mejor que el esquilmado por tantos años de izquierdismo paralizador.
Es notable como Jaime Guzman, con un mero titulo de la PUC, fue mas habil que la legion de DOctores en derecho que pululan en el pais. Y de payasos como Jaime Atria, un pigmeo intelectual que le tiene y siempre le ha tenido una gran envidia.
ResponderEliminarExcelente columna. Excelente comentario Jorge
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