martes, 1 de enero de 2019

Otro "Pedacito Menos"


   La carta de pésame del Presidente a Marcelo Catrillanca, con motivo de la muerte de su hijo Camilo, no llegó a destino, afirmó el segundo. 

     El primero, a través de su vocera, aseguró que la envió y para acreditarlo publicó un facsímil de la misma en los diarios. Pero Catrillanca reiteró que nunca la recibió. ¿Qué falló? ¿Correos de Chile? ¿Chilexpress? ¿El estafeta de La Moneda? 

    No: falló el remitente, el Presidente, pues demostró no saber que el territorio que gobierna por mandato popular tiene ahora “un pedacito menos”, para usar las palabras de un antecesor suyo a quien mucho admiraba, Patricio Aylwin: la zona donde vive Catrillanca. 

    Aylwin, bajo su respectivo mandato (1990-1994), perdió también “un pedacito” del territorio a su cargo, llamado Laguna del Desierto, pero tampoco le importó demasiado. Claro, al menos se dio cuenta; Piñera no.

  Pues éste, en efecto, ha perdido otro pedacito en estos días, un territorio de la novena región llamado “Temucuicui”, donde vive Marcelo Catrillanca, a quien iba dirigida la carta. Allí, como ya la zona no es parte del país, no llega el correo. A la misma ni siquiera pueden entrar los carabineros, según informó “El Mercurio” del 19 de julio de este año. 

  No han podido llevar notificaciones judiciales ni de otra índole a los habitantes de ese territorio desde hace meses, informó el diario, dando cuenta de que 31 individuos no han podido ser notificados allí por los tribunales chilenos: “Carabineros no ha logrado cumplir con el trámite debido a que los comuneros se comportan en forma violenta”.

     Los carabineros saben que si aplican la fuerza contra los violentos el gobierno “los da de baja” y hasta pueden terminar procesados y condenados por los tribunales, como estamos viendo en estos días. Luego, aplican la vieja lógica pragmática: “Carabinero que arranca sirve para otra vez”. 

     Para qué sirven, si no pueden hacer nada ante la violencia, es otro tema. Pero al menos ya está claro por qué no llegó la carta de pésame del Presidente a Marcelo Catrillanca: éste ya no reside en territorio que pueda ser llamado chileno, para efectos prácticos, al menos. 


domingo, 30 de diciembre de 2018

Pantalones de Mujer

  Piñera siempre ha estado acostumbrado a echarle la culpa a los demás. En el caso de las "platas políticas" se las ha arreglado para que los tribunales procesen a su ex gerente, Santiago Valdés y no a él. En la Araucanía, las consecuencias de su falta de autoridad las está descargando sobre Carabineros. Pero parece que una "mujer con pantalones" no se lo va a permitir. He aquí lo que ha dicho la dirigente gremial de esa Región, Gloria Naveillan, ante una asamblea de ciudadanos, según una grabación difusamente distribuida por las redes sociales:

 "Mira, Jaime, estás absolutamente equivocado en el razonamiento que estás haciendo y te voy a explicar por qué. El procedimiento en el cual murió Catrillanca fue un procedimiento de Carabineros absolutamente ajustado a lo que debía ser. Catrillanca fue uno de los ladrones de los vehículos de las profesoras. Es más, fue reconocido por una de las profesoras que le informó esto, para que tú sepas, al ministro Espina, y el ministro Espina fue tan maricón, como siempre ha sido, que dijo: "yo ya no soy senador por allá, no puedo hacer nada". Pero está absolutamente reconocido por esta profesora, que está muerta de miedo porque obviamente está amenazada y tiene temor por su familia de hablar. Por lo tanto, lo que pasó ese día, para que lo tengan bien claro y por favor nadie siga repitiendo estupideces, es que Carabineros actuó persiguiendo a un grupo de personas que habían aterrorizado a profesoras y niños y que les habían robado sus vehículos a punta de pistola y a punta de machetes. Uno de los vehículos fue perseguido por el aire por un helicóptero de Carabineros, que fue informando al equipo terrestre por dónde irse. Cuando llegaron los carabineros en el grupo terrestre se encontraron con barricadas de troncos y no pudieron seguir en el vehículo. Ahí se bajó este piquete a pie. El piquete a pie siguió las instrucciones que del aire daban los carabineros en el helicóptero, donde les informaron que había bajado el acompañante del vehículo y se había internado hacia unas ruinas en un bosquete, y que después el conductor de ese vehículo se había bajado y se había subido a un tractor azul, y después el acompañante había vuelto y se había subido a su vez al tractor azul. Con el tractor azul, que tenía un implemento para troncos, para madera, porque no estaban trabajando agrícolamente, eso es mentira, el Catrillanca trató de arremeter contra los carabineros, marcha atrás, y después se arrancó avanzando hacia adelante y dando la espalda a carabineros. Carabineros lo conminó a detenerse y no se detuvo. En un procedimiento policial como éste, el GOPE tiene instrucción de actuar y para eso se les dieron las armas y para detener a los autores del atentado dispararon como una forma de amedrentamiento y para que todos ustedes lo tengan claro, lo que mató a Catrillanca fue un rebote de una bala en un neumático del tractor, porque no fue un balazo directo, porque una bala 5.56 a 14 metros de distancia habría destrozado la cabeza de Catrillanca y no pasó absolutamente nada de eso y de hecho el rebote quedó metido en el cráneo de Catrillanca, que ni siquiera murió en el minuto. De ahí entonces el procedimiento fue ayudar a tratar de salvarle la vida al maldito este, que era un delincuente porque el tipo este tenía antecedentes policiales y había sido liberado por la jueza de Collipulli con puras argucias legales que no correspondían. Carabineros efectivamente mintió con respecto a las cámaras, porque eran sus cámaras personales, no eran las cámaras de Carabineros las que estuvieron grabando. Y por qué mintió: porque resulta que cuando llegaron a su cuartel en Pailahueque la orden fue que esperaran ahí al general de Carabineros que venía de Santiago, cuando ellos lo que iban a hacer de acuerdo al procedimiento era ir a la fiscalía en Collipulli a explicar lo que había sucedido. Los obligaron a quedarse en Pailahueque.  Llegó el general de Santiago, el Franzani, con el abogado. El abogado se comunicaba permanentemente con un teléfono de Santiago, que me encantaría saber de quién era, aunque sospecho de quién puede haber sido, y recibió órdenes de cómo hacer la declaración de estos carabineros, que era falsa. Los carabineros no querían firmar la declaración. Pero, como tú debes saber, una orden en una institución como Carabineros dada por un superior se cumple, no se discute. Estando el general delante no les quedó otra alternativa que firmar a sabiendas de que lo que estaban firmando era una mentira. Todo esto no fue nada más que un montaje que vino de mucho más arriba que de los pobres cuatro pacos que están hoy día detenidos y siendo juzgados por un asesinato que nunca cometieron. Así que no me venga ninguno de ustedes, no se atrevan a venirme a decir a mí que acá la culpa es de Carabineros, porque eso es falso. Acá la culpa es de un gobierno falto de pantalones, cobarde y maricón, que lo que ha hecho es entregarnos a nosotros en bandeja a cambio de que Moreno pueda sacar adelante su plan Impulso, que no sirve para ni una estupidez más que para beneficiar a mapuches violentos, porque para eso es para lo único que sirve. No me vengan a decir a mí acá de que aquí los culpables son los carabineros. Los carabineros acá son el jamón del sandwich. Acá el culpable es un gobierno que no ha sido capaz de defender a su gente y que hoy día podría perfectamente ser acusado, tanto el Presidente como Andrés, de notable abandono de sus deberes, porque ellos por la Constitución tienen la obligación legal de defender a los ciudadanos del país. Y no lo están haciendo. Por segunda vez en poco más de un  mes no han sido capaces de decretar un estado de excepción que nos asegure a nosotros poder transitar y poder de alguna manera dormir tranquilos y hemos estado ya por segunda vez, la primera vez cuando murió Catrillanca y ahora de nuevo sometidos a actos de violencia, a tomas de caminos, a amenazas, a tomas de campos, olvídate. Esta cuestión no da para más. Este gobierno tiene el deber moral y legal de ponerse los pantalones. Y acá lo que necesitamos es estado de sitio, ahora. Y pobres de ustedes que me vuelvan a insinuar siquiera que carabineros son los culpables de esto, eso es una mariconada, no lo espero de ustedes".

  Sin duda, los pantalones que les faltan a los gobernantes los tiene una mujer de la Araucanía. Y el Cuerpo de Carabineros no tiene por qué ser el "Santiago Valdés" que cargue con las culpas del Gobierno en el conato revolucionario de la Araucanía.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Comunistas Crearon el Pinochetismo

Lo más importante que vi la semana pasada fue una conferencia de Lord Monckton que me envió Douglas Pollock y la revelación en el curso de ella de que, cuando los rusos se tomaron Berlín en 1945 por la debilidad de los aliados occidentales, el único edificio que estaba más o menos intacto era el Ministerio de Propaganda de Goebbels y ahí encontraron, entre los papeles, la máxima de que "una mentira mil veces repetida pasa a ser verdad" y la adoptaron inmediatamente para sí a través del KGB, que se dedicó a repetir mentiras durante los siguientes 44 años (1945-1989) con singular éxito; y en particular a desfigurar la imagen del único adversario que los había derrotado, la Junta Militar chilena. Sus mentiras tuvieron éxito, tanto que lograron sumar a los ineptos norteamericanos (tan ineptos que los venció Vietnam del Norte) a la tarea de desbancar del gobierno a los únicos que hasta entonces se habían librado del comunismo entronizado en el poder en el mundo, los militares chilenos, hoy "Veteranos del '73".

Los comunistas repiten y repiten sus mentiras, y los primeros que caen son los kerenskys del más deleznable partido bisagra de la política chilena, hoy sumido hasta el cuello en el inmoral proceso de probar un inexistente envenenamiento de Frei Montalva. Después cayeron en las mismas redes los derechistas "arrepentidos", que por miedo, mera estupidez, debilidad moral, conveniencia electoral o "todas las anteriores" empezaron a hacer suyas las mentiras comunistas y cerraron filas detrás de un kerensky tránsfuga que, desde el poder al cual esos derechistas desvirtuados lo llevaron, se convirtió en el peor cuchillo de los militares y está hoy dedicado a desmembrar al benemérito Cuerpo de Carabineros, única barrera que se alza contra el separatismo y la escisión en el solar patrio que intenta el Wallmapu apoyado por los comunistas.

Fueron éstos los que comenzaron a acusar a sus reales adversarios de "pinochetismo" y convirtieron a Pinochet en el "Emmanuel Goldstein" de su concepción orwelliana de la sociedad, el "enemigo público número uno" al cual el país debía condenar en coro. Se creyeron sus propias mentiras y supusieron  que calificar de "pinochetista" a alguien era fulminarlo. Pero ahora se encuentran con que la gente no ha olvidado que con Pinochet los delincuentes no quedaban impunes, no había "conflicto mapuche" y el país pasaba a encabezar América Latina (sitial que ya perdió el año pasado); y cada vez más personas les replican: "Sí, soy pinochetista y qué", y son ovacionadas hasta en un reducto blandengue, como RN.

Si los que creemos que la familia la forman un padre, una madre y sus hijos, que no se debe matar a un ser vivo nonato, que el sexo lo determina la naturaleza y es inmodificable, que los jueces deben respetar las leyes y que es preciso castigar a los terroristas y no indemnizarlos, y que somos libres y dueños de nuestras cosas y nuestro destino, pues el Estado hipertrofiado no soluciona los problemas, sino que ES el problema, vamos a ser tachados de "pinochetistas", entonces en el país el pinochetismo pasará a ser mayoría. 

La dictadura del "No", digitada por los comunistas, está desesperada porque el único presidenciable del "Sí" que hay en la palestra gana todas las encuestas de twitter, que no pueden ser sobornadas por el más conocido sobornador local, imputado en Argentina por el juez Canicoba Corral precisamente por eso ("La Nación" de Buenos Aires, 28.12.16).

Los partidarios de una sociedad libre no nos habíamos etiquetado, pero los comunistas lo hicieron y nos bautizaron como "pinochetistas" para desprestigiarnos, y ahora no hallan qué hacer porque cada vez más gente vota por restablecer la autoridad, la moral social, el orden y el respeto que reinaban cuando gobernaba Pinochet.

martes, 25 de diciembre de 2018

Negacionismo y Afirmacionismo


             Hay en trámite un proyecto para castigar con presidio a quienes nieguen que hubo violaciones a los derechos humanos durante el Gobierno Militar. Pero eso nadie lo niega. Los asesinatos de 82 militares entre el 11 de septiembre y el 31 de diciembre de 1973 y los del coronel Roger Vergara, del Intendente Carol Urzúa, del teniente Carevic al desactivar una bomba terrorista, del teniente Zegers Reed al desactivar un misil en Tobalaba y los de los escoltas del Presidente Pinochet fueron atentados contra los derechos humanos ocurridos durante el Gobierno Militar que nadie ha negado ni podría negar. Lo mismo los asesinatos del general Prats, de Orlando Letelier, de Tucapel Jiménez y de los jefes del FPMR comunista, Parada, Guerrero y Nattino, como los de los fusilados de La Serena, Antofagasta y Calama en octubre de 1973, también fueron atropellos contra los derechos humanos ocurridos durante el Gobierno Militar que nadie podría negar ni nadie lo ha hecho.

           Lo que sí niegan historiadores serios y yo siempre he negado es que atentar contra los derechos humanos fuera una política del Gobierno Militar, porque no lo fue. En cambio sí era política del MIR y del Partido Comunista, a través de su brazo armado, el FPMR, cometer esos atentados. Pues el Gobierno Militar tenía como política la contraria, la del respeto a los derechos humanos, y por eso tal propósito estaba enunciado en su Declaración de Principios y en las circulares del Presidente de la Junta y altas autoridades, ordenando a las Fuerzas Armadas y Carabineros respetar los derechos humanos. Ello consta en documentos públicos como la Circular N°1 de 7 de enero de 1974, que “Dicta Normas en procedimientos que empleen Fuerzas Armadas y Carabineros”, donde dice: “Nuestra etapa en el Gobierno no puede ni debe caracterizarse por actos inhumanos”; como la Circular Confidencial N° 22 de 15 de enero de 1974 del Ministerio del Interior en igual sentido; y como la Circular Confidencial N° 22 del Director General (s) de Carabineros, Félix González Acevedo, del mismo tenor. En enero de 1976 se dictó el Decreto Supremo N° 187, prohibiendo los lugares secretos de detención. En 1979 la escritora francesa Suzanne Labin visitó el país y preguntó por los presos políticos de que tanto se hablaba en el extranjero, sólo para encontrarse con que no había ninguno, como refirió en su libro: “Chili: le Crime de Résister”.

             Todo esto que he escrito en el párrafo anterior no es “negacionismo”, es “afirmacionismo”, que no puede ser delito, incluso según el mismo proyecto, porque es lo contrario del “negacionismo” que él castiga. Pero, claro, habiendo una mayoría de jueces de izquierda que violan las leyes y prevarican, nadie puede estar libre de que así y todo lo condenen a uno por “negacionismo”.
     
     Pues el problema está en los jueces de izquierda y sus colegas dominados o amedrentados (acabamos de verlos dar marcha atrás en materia de libertades condicionales tras la acusación constitucional por haberla concedido una vez de acuerdo a derecho).

    El jueves pasado acompañé a un grupo de militares en retiro que fueron a expresar su solidaridad y llevaron saludos y regalos navideños a los Presos Políticos Militares de Punta Peuco, recinto que ya está colmado con casi 130 víctimas de la prevaricación judicial, cuyo principal impulsor ha sido Sebastián Piñera a través de su subsecretario Ubilla. Ambos han presentado la mayoría de las querellas ilegales e inconstitucionales que han permitido a los jueces prevaricadores meter presos a los militares que derrotaron al terrorismo marxista.

            Los presos políticos insistieron en que yo hiciera uso de la palabra y me permití decirles una gran verdad: que ellos están presos sólo porque no han hecho lo mismo que los comunistas y los demás que consiguen algo en Chile, es decir, usar la violencia. Esto es evidente. Como si los rojos hubieran querido reforzar mi argumento, ese mismo día agredieron al presidente del Tribunal Constitucional, donde se está viendo un recurso de inconstitucionalidad del insólito proyecto de ley marxista-DC para impedir la libertad condicional de los Presos Políticos Militares.

          Este país es esclavo de la violencia. ¿Cómo consiguieron los portuarios eventuales de Valparaíso millonarios bonos que no les correspondían y que pagará usted, contribuyente? Mediante la violencia. ¿Cómo consiguen los terroristas de la Araucanía que se les regale tierras? Mediante la violencia. El delito en Chile paga. ¿A quién bonifica el fisco con centenares de millones de dólares anuales obtenidos inmoralmente, por un total que ya sobrepasa, según confesión del Ministro de Justicia, los seis mil millones de dólares? A los violentistas de izquierda que se iban a tomar el poder por las armas.

          En una de las vueltas de chaqueta más vergonzosas de la historia de Chile, la mayoría democrática ha mandado a la cárcel a los mismos que ella llamó angustiosamente en 1973 a impedir con sus armas (“esto  se arregla sólo  con fusiles”, Frei Montalva) que Chile fuera convertido en un país totalitario.   

        Ésta es la peor “miseria de la chilenidad” de nuestro tiempo. Pero hay otras.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Hasta el Último Carabinero

   Ahora la dictadura del "No", que nos rige desde hace 28 años, parece proponerse otra venganza más y destruir uno de los baluartes que impidieron que su ala marxista se tomara el país por las armas: el Cuerpo de Carabineros. 

  Como ahora la extrema izquierda se ha alzado en la Araucanía, Piñera se ha lanzado con todo a liquidar al principal obstáculo que la subversión extremista encuentra allá para establecer la República Popular "Wallmapu". Ya el gobierno acumula 37 altos oficiales de la policía exonerados este año. ¿Hasta cuándo? ¿Se especializará en liquidarlos, tal como se convirtió en el principal ejecutor de la venganza judicial marxista contra los Presos Políticos Militares, con sus mil querellas prevaricatorias firmadas por Ubilla?

  A raíz de la muerte de un comunero en Temucuicui, zona vedada de hecho a la policía, pero a la que ésta se vio obligada ingresar por una vez, corriendo los consiguientes riesgos, después del robo de vehículos a tres profesoras por parte de terroristas que se refugian en dicho "santuario", y también para investigar el incendio terrorista que arrojó daños por más de mil millones de pesos, perpetrado el 30 de noviembre, se ha desatado una razzia contra el cuerpo policial.

  Los carabineros que ingresan a Temucuicui saben a lo que se exponen. Bajo este gobierno, carente de autoridad, ni siquiera entran ahí, como lo informó "El Mercurio" del 19 de julio último, al comentar que hay 31 individuos del bando terrorista que ni siquiera han sido notificados de las resoluciones de la justicia contra ellos, porque "Carabineros no ha logrado cumplir con el trámite debido a que los comuneros se comportan en forma violenta". 

  Pues bien, en ese terreno debió aventurarse la patrulla que enfrentó a un tractor de Temucuicui, zona donde se habían refugiado los autores del robo, según les informó un helicóptero policial. Los miembros de la patrulla podrían haberse excusado, igual que sus camaradas que no se atreven a entrar, pero entraron. Bien por ellos, pero en mala hora, porque en Chile el terrorismo manda. La patrulla, en zona hostil, disparó en dirección al tractor y un rebote de una fracción de bala se desvió e impactó la cabeza del conductor. Eso ha pasado a ser "asesinato" (la prensa la maneja la izquierda) y los que "se atrevieron" son hoy "criminales", mientras los alzados en Temucuicui han devenido "víctimas". ¿Le suena familiar?

  Yo respaldo al General Director Hermes Soto en su decisión de no renunciar voluntariamente, primero, porque los actos voluntarios son potestativos y confieren el derecho de realizarlos o no, sobre todo si Soto tenía conciencia de haber actuado correctamente. ¿De cuándo acá uno puede ser obligado a presentar una "renuncia voluntaria"? Lo que sucede es que hoy todo debe subordinarse a los intereses propagandísticos y encuestocráticos del gobernante, que quería publicitar una imagen de autoridad de la cual carece.

 Él ya antes había tenido éxito en engañar al país simulando que había pedido la renuncia no voluntaria al general Bruno Villalobos, pese a que todos vimos y oímos a Villalobos decirle al recién asumido Piñera que ya le había presentado su renuncia voluntaria, ante lo cual éste le respondió: "Tenemos que hablar", sin aceptársela. Después se cambió la historia con fines propagandísticos, pues a Piñera le interesaba aparecer dando un golpe de autoridad. 

  Pero lo que al país le interesa es el fondo: que no se siga persiguiendo a una institución básica para que la soberanía y la unidad territoriales sean preservadas y para que reinen la ley y el orden. Y, en cambio, le interesa que sí se persiga al terrorismo separatista. Éste debe ser el enemigo a derrotar por los gobernantes y la justicia, y no, como parece ser hoy, el Cuerpo de Carabineros. 

  Chile se ha cansado de que los terroristas maten y sean amnistiados, perdonados, indemnizados o beneficiados por la prescripción (Teillier), mientras se aplica toda la severidad gubernativa y judicial y la prevaricación contra los militares y el Cuerpo de Carabineros, que es la única valla ante el atropello a la soberanía, la paz y la propiedad que tiene lugar en la Araucanía.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

¡Arriba las Manos!

  Lo de Valparaíso no es huelga ni paro: es un asalto. Es lo mismo que si a usted lo atracan en la calle, le apuntan con un revólver y le dicen: "¡Arriba las manos y entregue la billetera!"

 Los llamados "trabajadores eventuales" quieren más dinero del pactado y, como no tienen ningún título legal para conseguirlo, levantan barricadas, cierran el puerto y agreden al que intente ingresar. No es un problema sindical ni laboral: es un asalto a mano armada con palos, piedras y bombas incendiarias. 

  Hay un gobierno débil, que no se atreve a usar la fuerza para reprimir a los delincuentes. Esto podría afectar su imagen y hacerlo descender más en las encuestas. Un cuádruple asalto en la Araucanía ha terminado con los carabineros (llamados a reprimirlo) procesados, renuncias múltiples de oficiales y el retiro de la zona del Grupo de Operaciones Especiales. 

  Es "el ladrón detrás del juez". Ahora en Valparaíso habrá, además, que "pagarle al ladrón". Y ni pregunte quién le va a pagar, porque debería saber la respuesta: usted. Cuando el Gobierno entra a tallar en el conflicto, convence a los violentistas de no seguir atacando a quienes quieren entrar al recinto portuario y conmina a la empresa a pagarles algo o todo lo que exigen (lo cual la empresa declaraba que no estaba en condiciones de hacer, porque no era legal ni le era económicamente factible) fue porque el Gobierno "se puso" con algo, aunque no lo confiese. Y cuando el Gobierno "se pone", tenga por seguro que es con plata de usted. 

  En Chile se ha hecho posible esto del "ladrón detrás del juez" porque el juez es peor que el ladrón. Aquí los jueces se ríen de las leyes y por eso van llenando los penales de Presos Políticos Militares con violación de lo que ordenan leyes expresas y vigentes. Entonces las personas corrientes dicen: "¿Por qué los jueces pueden reírse de las leyes y yo no?", y  cometen asaltos como el del terminal portuario, para embolsarse un dinero sin tener derecho. Con los delitos que cometen los jueces el dinero lo ganan los extremistas y ya el total suma miles de millones de dólares. Ahora tienen preso al ex General Director de Carabineros, Bruno Villalobos, por un hecho que no es delito (la muerte de un preso hace 33 años por insuficiencia cardíaca, supuesto delito que, además, está prescrito). De ahí va a derivar otra indemnización millonaria. Otro asalto a las arcas fiscales. ¿Entonces, por qué los portuarios no pueden también asaltar para conseguir dinero?

  Aquí hay una mezcla de gobierno débil, frescura general e ilegalidad que explica por qué las personas añoran un gobierno fuerte. Llama mucho la atención que una diputada mencione a Pinochet y la asamblea de su partido de centroderecha la aplauda. Es que cada vez más gente sabe que en tiempos de Pinochet no se paralizaba el principal puerto porque un grupo de asaltantes se tomaba los accesos; ni en la Araucanía los carabineros tenían que arrancar, sino que imponían la ley y el orden (y por eso no había "conflicto mapuche").

  "La ley y el orden" no es una consigna. Es algo que los pueblos siempre buscan cuando ven que se está perdiendo. Es una aspiración que se convierte en  muy sentida  cuando ven que los valores fundamentales de la convivencia social se trastocan y son remplazados por el imperio de la ilegalidad y de la violencia, que va "el ladrón detrás del juez" o, peor aún, cuando el juez se ríe de la ley tanto o más de lo que lo hace el ladrón.

domingo, 16 de diciembre de 2018

El Mercado No Es Tan Cruel

Don Patricio alguna vez dijo que "el mercado es cruel", pero no lo es tanto. A veces llega a ser bastante democrático, como en el caso mío.

Ustedes saben, o deberían saber, que una de las primeras preocupaciones de Piñera cuando decidió ser candidato presidencial por segunda vez, en diciembre de 2016, fue suprimir la reproducción de este blog en "El Mostrador", que es el diario digital más leído. Me había reproducido semanalmente durante seis años, pero apenas se proclamó Piñera me suprimieron para siempre. Los que siguen este blog saben que en él yo sostengo reiteradamente que Piñera carece de los atributos básicos para ser Presidente y cada cierto tiempo reproduzco su prontuario, si bien este año todavía no lo he hecho... pero queda más de una semana...   

Entonces, bajo su gobierno, soy algo así como "el enemigo público número uno", de manera que no puedo aparecer en casi ninguna parte, cosa que no me preocupa, porque soy retraído por naturaleza. Pero escribo y entonces, aparte de otras cosas, escribí un libro con la verdad histórica, basado en otros cien libros que nadie ha contradicho pero que la gente, en general, no ha leído. La mayoría ha preferido comprarse las consignas comunistas sobre el Gobierno Militar. Mi obra se titula "Historia de la Revolución Militar Chilena 1973-1990" y rescata la verdad.

Cuando la terminé en mayo se la presenté a la Editorial de "El Mercurio", pero no se interesó. Luego lo hice a la Academia de Historia Militar, pero allí me contestaron que la tesis del libro "se alejaba de la orientación editorial" de la entidad. Llamé a la Fundación Jaime Guzmán, pero ni siquiera me devolvieron el llamado.

Luego llevé la obra a la antigua Editorial Zig Zag, que hoy es de dueños españoles y argentinos, y después de un mes de reflexión  me dijeron que no publicaban libros de tesis políticas. Pero el gerente senior con que me entendí me señaló alentadoramente que yo debía publicar el libro de todas maneras.

Nadie quería hacerlo, pero yo contaba con algo que a menudo se olvida: el mercado.

Imprimí el libro por mi cuenta y le ofrecí a Zig Zag distribuirlo. Aceptaron. No hubo "lanzamiento" ni publicidad, pero Zig Zag envió ejemplares a algunos medios. En "El Mercurio" alguien publicó una breve nota en la crónica y a la semana siguiente apareció como el quinto entre los más vendidos de "no ficción". Pero nunca volvió a publicarse una sola nota en ninguna parte. Con todo, el libro estaba en librerías. Era uno de los más caros, pero como el librero gana $11.160 por cada ejemplar que vende a $27.900, lo pone en la vitrina aunque no esté de acuerdo con su autor. Éste no gana nada y sólo recupera el costo de impresión.

Entonces el mercado, silenciosamente, agotó la primera edición de mil ejemplares. La segunda se está terminando, de modo que debí hacer una tercera. "Nadie dice nada... nadie dice nada". Ni un solo comentario en "Artes y Letras" de "El Mercurio", que semanas atrás dedicó páginas a ensalzar un libro del escritor comunista y locutor de Radio Moscú durante el Gobierno Militar, José Miguel Varas, siempre ampliamente comentado en ese diario, tanto que su obra póstuma recibió una página entera, aparte de un llamado de un cuarto de página en la portada. Pero a mí el editor de "Artes y Letras" ni siquiera me acusó recibo del ejemplar que le mandé de mi "Historia..."

Con todo, el mercado, en silencio, se pronuncia. Pocos libros tan caros y con una tesis impopular pueden llegar a tres ediciones. Tengo que decir que, por añadidura, mi libro íntegro puede leerse gratis en este blog y, además, se vende a la tercera parte del precio de librerías por internet, como e-book.

En todo caso, el mercado ha contribuido al pluralismo de las opiniones y a que un punto de vista histórico minoritario sea más considerado. Entonces, no es tan cruel, como decía don Patricio. Todo lo contrario: conmigo se ha portado muy bien.