viernes, 30 de marzo de 2012

¿Quién Más Va a Traicionar a Alvarez?

Rodrigo Álvarez es de lo mejor que tiene la UDI. Nadie lo discute, pero por una de esas cosas que tiene la democracia, en la última elección parlamentaria fue derrotado por una hija joven y buenamoza del alcalde Sabat, que seguramente tiene merecimientos propios, pero sin duda él los tenía superiores para seguir siendo parlamentario.

Tras esa drrota fue designado subsecretario de Hacienda y estoy seguro de que ése debe haber sido uno de los mayores activos que encontró Felipe Larraín para el correcto ejercicio de su cargo. Posteriormente pasó a ser ministro y finalmente terminó en la cartera de Energía, donde todo el sector ligado a ella supo valorizar la seriedad de su trabajo. Y por estar ahí le correspondió representar al gobierno en el conflicto suscitado en Aysén.

En ese trance se encontró con que debía ser la cara visible de la llamada "doctrina Piñera", que es una contradicción en los términos, pues la única doctrina conocida del presidente es la de su propio enaltecimiento. Pero alguien llamó así a un sucedáneo del ejercicio normal de la autoridad, es decir, del cumplimiento del rol fundamental de todo gobierno, que es hacer respetar las leyes. Pero el actual no lo ejerce en propiedad y así, en Aysén como en otras partes, se estableció en calles y caminos un poder dictatorial de facto, ilegal, que impedía a la gente desplazarse libremente, ir a su trabajo, comprar en el comercio y abastecer a este último y a la industria. Mediante esa dictadura de la sedición se pretendía arrancar prebendas económicas al gobierno.

Obviamente, éste debió haber procedido a través de los tribunales y la fuerza pública a poner término al alzamiento y a encarcelar a los responsables del mismo. Pero como no tenemos un gobierno cabal, nos quedamos con la "doctrina Piñera", consistente en negarse a acceder a las peticiones de los subversivos mientras éstos no restituyeran los caminos bloqueados, no levantaran las barricadas y no permitieran la libre circulación de las personas.

Pero algunos en el gobierno se dieron cuenta de que con la "doctrina Piñera" tampoco conseguían nada y de que era hasta contraproducente, pues la violencia había arreciado en Aysén y las fuerzas policiales, que allá tienen orden terminante de no maltratar a los subversivos, debían "replegarse" ante la agresividad de los mismos, lo que llevó al extremo de que hasta les incendiaran a los carabineros un carro lanzaaguas y un vehículo de transporte. Entonces alguien en el gobierno (supuestamente el número dos, en ausencia del número uno, pero sin duda con la aquiescencia de éste)decidió simplemente rendirse y acceder a lo que pedían los ayseninos alzados, sin ya pedirles siquiera ("doctrina Piñera") que primero permitieran el libre tránsito y el imperio de la ley. Es decir, tuvo lugar lo que este blog llamó en su momento "rendición incondicional". Lo único que se les pidió a los subversivos fue que viajaran a Santiago para firmar el acta de rendición del gobierno ante las cámaras, cosa que hicieron inmediatamente, porque no hay nada a lo cual un chileno se resista menos que a un viaje en gratis y a aparecer en los medios de comunicación. Dicen que los pasajes los pagaron los parlamentarios de la zona, pero dudo de que ese dinero termine saliendo de sus bolsillos.

Entonces vinieron las escenas de los abrazos en La Moneda entre personeros de gobierno y líderes subversivos, ceremonia en la cual el hasta entonces representante del régimen, el ministro Álvarez, no aparecía por ninguna parte, por la sencilla razón de que nadie le había comunicado que había cesado su representatividad. Mientras tanto, uno de los cabecillas del movimiento sedicioso, Iván Fuentes, comenzó a ser aplaudido por diversos opinólogos y parlamentarios como una "gran líder moderado". Para elevarlo a los altares sólo se requirió que los principales medios olvidaran que Fuentes, junto con encabezar la revuelta, había aparecido en el usurpado puente Ibáñez simbolizando la violencia subversiva, con enormes peñascos en mano para lanzárselos a Carabineros.

De modo que el ministro Álvarez, representante oficial del gobierno y cara visible de la "doctrina Piñera", no fue puesto al tanto y fue el último en saber. Vino a enterarse de la rendición incondicional por la prensa. Como es natural, se sintió pasado a llevar y despojado de toda autoridad y vigencia. Entonces obró como lo haría todo funcionario con algún resto de dignidad y que no ha caído en la incondicionalidad abyecta: renunció.

Pero como es de la esencia de la "doctrina" de este gobierno que la gente no deba saber nada que menoscabe la figura del presidente, éste le exigió a Álvarez guardar secreto acerca de su renuncia, no obstante lo cual ella trascendió porque no sólo era inevitable sino porque era conocida por otros miembros de su partido. Entonces el presidente procedió a actuar como en el pasado lo han hecho más de una vez socialistas y radicales, es decir, comunicó estentóreamente que despedía de inmediato a Álvarez de su cargo, como si esto fuera posible respecto de alguien que ya lo había abandonado. Lo cual empeoró las cosas, pues todo el mundo aprecia que tal "expulsión inmediata" no es otra cosa que una pataleta nacida del culto enfermizo a la propia vanidad.

La ccsa no paró ahí, pues Álvarez, traicionado por el gobierno al que representaba y por el cual sacaba la cara en Aysén, lo ha sido después por correligionarios de su propio partido, que en lugar de darle su respaldo, lo han acusado a él de poco leal con el gobierno. Esto implica creer que la única conducta admisible para un funcionario vejado y desautorizado es la de caer en la abyección máxima, con tal de preservar indemne el culto a la personalidad del gobernante.

Y, como si fuera poco, el partido de Álvarez se prodigó para que el presidente asistiera a su consejo general, para allí aplaudirlo y brindarle a él la lealtad que le ha negado a quien posiblemente es su más íntegro y respetado correligionario, ex diputado y ex ministro.

Muchos hechos del siglo XX han conducido a poner en tela de juicio la fidelidad de los chilenos de este tiempo a sus deberes básicos de consecuencia moral y lealtad con principios, personas y sus propias actuaciones pasadas. Las sucesivas deserciones que hemos visto en estos días al deber de apoyo a quien fue víctima de una maniobra política inconfesable son un jalón más de este nuevo credo de la inconsecuencia, el oportunismo y la deslealtad.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Desayuno de ICARE

Hay muchas partes donde ya no me convidan, lo cual no me importa demasiado porque cuando lo hacían yo casi nunca asistía. Pero en ICARE me siguen mandando invitación a los desayunos, y si bien voy a pocos y me salgo antes del término, nunca me arrepiento de haber ido, pese a la levantada temprano, a que Felipe Larraín llega siempre atrasado, y a que mi amigo Pancho Silva, el presidente de ICARE, dijo ayer cosas con las que no estoy de acuerdo.

Pues en su discurso de bienvenida dio a entender que nuestra sociedad vive un clima de aspiraciones sociales legítimas insatisfechas. Eso es lo que me pareció entender de lo que expresó. Bueno, ésa es una noción "plantada" por la izquierda. "Nuestra sociedad" es un conjunto de personas bastante satisfechas. Por supuesto, siempre, a lo largo de toda la historia de la Humanidad, las personas han querido tener más de lo que tienen, y en lo posible sin esforzarse. Entonces aquí llaman "aspiraciones sociales legítimas" a que los padres de familia quieran pagar menos, o en lo posible nada, por la educación de sus hijos; o a que los ayseninos, cuya supuestamente sacrificada vida no se aviene con lo que dice un folleto que me dieron ayer en ICARE, donde se expresa que tienen la mayor tasa de obesidad en los niños, quieran tener zona franca, combustible barato y leña gratis. Ni con que yo quiera que me bajen la bencina o las contribuciones.

Esas no son "legítimas aspiraciones sociales". Se trata simplemente de codicia connatural a la condición del hombre. Y como hoy en Chile hay bandas de encapuchados que incendian, saquean, apedrean a la policía, destrozan y levantan barricadas, asustando a todo el mundo, pero muy en particular al gobierno, a raíz de lo cual éste abre la billetera y les da todo lo que piden a los que están detrás de los encapuchados formulando variadas peticiones, nos salen con que hay "un clima de inquietud social muy atendible". Pamplinas. "Picardía criolla" al cubo para conseguir cosas gratis. Sólo gente que quiere más plata sin trabajar más y ha encontrado una manera expedita de conseguirla.

Después habló el ministro de Hacienda y acreditó que estamos fantástico, como efectivamente lo estamos. Chile, con el cobre a casi 4 dólares, no puede sino estar fantástico. La gracia era hacerlo crecer al 7 por ciento con el cobre a 76 centavos, como lo hizo Büchi. Pero ahora es papaya, sin perjuicio de reconocer que tenemos un ministro de Hacienda que lo hace bien. Un tipo serio que está obligado a trabajar para un presidente que no es serio. Yo estoy seguro de que el ministro no quiere subir los impuestos como lo ha decidido su jefe por razones estrictamente demagógicas (no hay nada que él desee más que darle gusto a la izquierda).

¡Cómo no va a estar feliz el ministro si la recaudación tributaria subió en 6.500 millones de dólares! ¿Para qué necesita subir el impuesto a las empresas entonces, y recaudar 700 millones de dólares? Él sabe que no se necesita, pero su jefe "está en otra" y quiere posar de izquierdista para mejorar en las encuestas.

Además de que todo esto es absurdo, porque el mismo ministro recordó ayer que había decretado dos rebajas de gasto público el año pasado. ¿No parece de locos un gobierno que por una parte hace rebajas del gasto público, debido a que tiene suficientes recursos, y por otra sube los impuestos como si careciera de ellos? De paso, el mismo ministro nos dijo que habían vuelto a aumentar los fondos de reserva para emergencias y para previsión que tiene el gobierno y que ya sobrepasan los veinte mil millones de dólares. ¿Cómo se entiende?

Se entiende si se lee que el mismo gobierno se ha querellado en el proceso judicial politizado sobre la muerte del general Bachelet, que todo el mundo sabe, partiendo por los que fueron sus compañeros de prisión en 1973 y 1974, que falleció de un infarto por insistir en prácticar básquetbol en la cárcel, sabiendo que tenía una condición cardíaca. El ex senador socialista Eric Schnake, que estaba preso junto con él, lo ha corroborado. ¿Por qué el gobierno insiste en plegarse al uso publicitario de los tribunales que hace la izquierda? Porque es el prurito del mismo presidente admirador de Ho Chi Minh, que recordó en Vietnam el grito "Ho Ho Ho, Ho Chi Minh, lucharemos hasta el fin", atribuyéndolo a los que eran jóvenes como él en los '60, siendo que era exclusivo de las Juventudes Comunistas, como bien lo puntualiza en "El Mercurio" de hoy en su columna Gonzalo Rojas.

También en el desayuno de ayer la economista Andrea Repetto comprobó que nos estamos haciendo trampas en el solitario, pues el gobierno dice que ha creado en un año más de 600 mil nuevos empleos, en circunstancias que hubo un cambio en la forma de hacer la encuesta de empleo: antes les preguntaban a los encuestados si estaban o no trabajando una cierta cantidad de horas a la semana; cambiaron eso y pasaron a preguntarles si habían trabajado una hora en la semana anterior. Eso condujo a un "aumento" del "empleo" de 2,7 veces. El INE, durante un período, hizo la encuesta formulando las dos preguntas: usando la antigua, el aumento del empleo había sido de 145 mil personas; usando la nueva, resultaban 398 mil personas.

Es decir, el gobierno no le había contado a nadie que cambiando una pregunta de la encuesta podía aparecer creando 2,7 veces más empleos ("la letra chica"). Con razón Benjamín Disraeli decía que las mentiras se clasificaban en tres grupos, de menor a mayor: mentiras blancas, mentiras normales y estadísticas.

Ayer oí al propio director del INE refiriendo que necesitaban 14 mil personas para el nuevo censo, y se habían presentado 300 mil solicitudes. Parece que no abundan las ocupaciones.

En fin, dejo constancia de que, aparte de aprender variadas cosas, una vez más los sandwichs de ave con palta y de jamón con queso del desayuno estaban exquisitos. De unos pasteles que había al medio de la mesa no puedo opinar, porque no me atreví a sacar ninguno, debido a que nadie lo hacía, y para no perder mi reconocida prestancia republicana.

martes, 27 de marzo de 2012

Rendición Incondicional

De nuevo al gobierno le arrancaron concesiones y beneficios por la fuerza ilegal. No tuvo autoridad ni energía para hacer respetar la ley ni el orden, conceptos completamente depreciados y pasados de moda. Entonces, sólo le quedaba hacer lo que hizo: abrir la bolsa.

El ministro Rodrigo Álvarez renunció porque se enteró por los diarios de la rendición incondicional. A él lo habían instruido en el sentido de conceder determinados beneficios sólo si se ponía término a las barricadas, los bloqueos y los apedreamientos a Carabineros. Como los alzados no concretaron nada de eso, él no hizo las concesiones. Entonces "alguien", a sus espaldas, las otorgó, junto a otras adicionales, sin que se hubiera puesto término ni a las barricadas, ni a los bloqueos ni a los apedreamientos. Y sin decirle nada a Alvarez.

¿Quién es "alguien"? Obviamente no el número dos, pues éste no hace nada sin la venia del número uno.

Y entonces el país entero ha celebrado la "solución", es decir, la rendición incondicional del gobierno ante la violencia de los sediciosos. Abrazos, fotos, "mesas de trabajo" para concretar la entrega de los beneficios. Ha surgido un nuevo héroe "moderado", al cual variados columnistas, opinólogos y comentaristas le encuentran las más variadas virtudes: Iván Fuentes. Uno de los que encabezó el alzamiento y la violencia en Aysén. En realidad, de partida tiene una virtud: es más duro que el gobierno. Pero eso no es difícil.

La derrota total ha tenido lugar también, como siempre sucede, en el terreno semántico, pues los vencedores son los que escriben la historia. Ahora se llama "movilización social" a la violencia en sus más variadas formas. "Legítimas aspiraciones" a las prebendas arrancadas por la fuerza a la autoridad. Las culpables, una vez más, son las fuerzas de orden que tenían por misión hacer respetar las leyes, no quienes las atropellaron. Otra vez van a ser ellas las juzgadas. "Terroristas libres y uniformados presos" ¿no suena conocido? Pues alguien tiene que responder por "la represión", el nombre que se da al hecho de que la policía despeje las calles y vele porque los ciudadanos puedan desplazarse libremente.

Y, en fin, la admiración general va para los ministros "flexibles", es decir, los que firmaron la rendición incondicional y abrieron la bolsa con la generosidad proverbial de quienes regalan dinero ajeno.

¿Y ahora qué? Que pasen los siguientes e incendien, destruyan, apedreen... y cobren.

¿Y el gobierno? ¿Cuál gobierno?

lunes, 26 de marzo de 2012

Siete Años Perdidos

Hace siete años una firma canadiense, Blue Energy, ofreció al Ministerio de Obras Públicas hacer el puente sobre el canal de Chacao, para unir a Chiloé con el continente, por la séptima parte del costo del puente que en ese tiempo impulsaba Ricardo Lagos: 65 versus 410 millones de dólares. Después el costo de este último aumentó a más del doble, así es que el proyecto de Blue Energy pasaba a ser catorce veces más barato. Probablemente porque no utilizaba acero, como el Elefante Blanco de Lagos, sino sólo hormigón.

El proyecto de Blue Energy contemplaba generadores mareomotrices en la parte inferior del puente, aprovechando las fuertes corrientes del canal de Chacao, con las cuales proveería energía eléctrica equivalente al 45 por ciento del Sistema Interconectado Central (2.600 megawatts).

El peaje demandado por el Elefante Blanco de Lagos iba a ser de 8 mil pesos; el del puente de Blue Energy, de 4 mil pesos. Frente a un sistema mareomotriz francés en La Rance, que funciona cinco horas al día, el de Chacao podría funcionar dieciocho horas diarias. Además, sus rotores lentos eran amigables con los peces, en particular con los salmones.

El ingeniero del puente de Blue Energy iba a ser el chileno René Fischmann, graduado en la Universidad de Ohio y que construyó en Chile numerosos puentes, como ingeniero de obras públicas: justamente los que "no se cayeron", pues hubo otros viaductos concertacionistas que se vinieron abajo, a veces sin terremoto de por medio.

El proyecto de Blue Energy se publicó a página entera en "El Mercurio", el 15 de abril de 2005. Pero en el MOP nadie le contestó siquiera a los canadienses. El MOP sólo les dijo que "habían llegado atrasados", pues sus funcionarios estaban entusiasmados con el Elefante Blanco. Tenía demasiadas "ventajas": costaba entre siete y catorce veces más, no generaba electricidad y su peaje costaba el doble.

Desde 2009 podríamos haber estado cruzando por el puente a Chiloé y recibiendo el aporte de las turbinas mareomotrices al Sistema Interconectado Central, tras habernos ahorrado entre casi 400 y hasta 900 millones de dólares. Pero la burocracia le dijo a Blue Energy que "había llegado tarde" y, de hecho, nunca le contestó nada.

¿Por qué somos subdesarrollados? Por cosas como ésa.

Pero, bueno, ahora hemos visto y oído al Presidente de la República admirando las turbinas mareomotrices en Corea del Sur y dándose cuenta de su conveniencia. Y tenemos un ministro de Obras Públicas como Laurence Golborne, que va a examinar con ojo objetivo y no comprometido todos los proyectos que hay en el ministerio, incluso los más baratos y convenientes, aunque hayan "llegado tarde". Hay, pues, una esperanza.

Estamos en 2012. Tal vez en 2015 o 2016 podríamos estar cruzando a Chiloé por un puente y generando 2.600 megawatts adicionales. ¿O la burocracia va a volver a elegir al Elefante Blanco de mil millones de dólares?

domingo, 25 de marzo de 2012

Messi, Alexis, Hinzpeter, Larroulet y Lavín

Messi sirvió el tiro libre y, si es que no iba apenas desviado, lo iba a atajar con facilidad el arquero del Mallorca, pero en eso saltó Alexis y rozó el balón con la cabeza, tras lo cual él mismo se estrelló con el arquero antes de que éste atrapara la pelota, y la misma entró al arco y fue gol. La televisión se lo adjudicó a Alexis. Si uno mira la grabación o la foto, advierte que no hay "luz" entre el balón y la cabeza de Alexis. Luego éste lo tocó e hizo el gol. Pero después, consultado por el árbitro, el chileno dijo que no lo había tocado y que el gol era de Messi, que así empata con Cristiano Ronaldo como Pichichi de la Liga. ¡Un chileno caballero! ¡Había uno! Más que eso, "caballerazo", porque era su gol y lo cedió.

Por estos lares y mientras el presidente chileno continuaba con sus sucesivos homenajes a Ho Chi Minh, Hinzpeter se saltaba a pies juntos la "doctrina Piñera" e invitaba a conversar a La Moneda a varios líderes del levantamiento inconstitucional e ilegal de Aysén mientras la zona seguía llena de barricadas. La radio Agricultura informó de la molestia del presidente por esa convocatoria, pero luego tal noticia simplemente "se esfumó" y no apareció más en medio alguno.

Al contrario, lo que sí apareció fue el gobierno, pero ahora representado por el ministro Secretario General de la Presidencia, Cristián Larroulet, llegando a acuerdos y abrazándose con el principal líder del levantamiento de Aysén, Iván Fuentes. Tras ello, también ha aparecido el ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, captando las pantallas y precisando las concesiones que se han hecho a los ayseninos.

¿Y Hinzpeter, que fue quien "lanzó el tiro libre"? Se le ordenó, al parecer, mutis por el foro y desaparecer. Es verdad que Larroulet y Lavín rozaron la pelota con el pelo y metieron el gol, pero en este caso el tanto no se le atribuye al autor del lanzamiento libre, que convocó a los alzados ayseninos, como lo fue Hinzpeter, sino a aquellos dos ministros posteriormente intervinientes.

Supongo que el presidente, desde alguna de las residencias o palacios de Ho Chi Minh, ordenó el referido mutis de Hinzpeter por haber hecho tabula rasa de la "doctrina Piñera", según la cual no había negociaciones mientras no se restablecieran el orden público y la libre circulación en la zona. Pues de hecho ella fue sustituida por la "doctrina Hinzpeter", según la cual se negocia con los revolucionarios de Aysén y se les hace concesiones, tras lo cual éstos despejan las barricadas y ponen término a los desmanes, que es lo que ha sucedido en la práctica. Pero ningún medio, salvo éste, ha llamado a la nueva "doctrina" por el nombre de su autor. Y yo me pregunto ¿será su mutis definitivo o transitorio? Lo sabremos al retorno del protagonista de los interminables homenajes a la memoria de Ho Chi Minh.

Entretanto, todo es abrazos entre los líderes ayseninos y los ministros que han llevado a la práctica la ahora innominada "doctrina Hinzpeter".

Simbolizando la nueva etapa, hoy aparece en "El Mercurio" una carta de Jorge Donoso Pacheco, alto funcionario del Banco del Estado y otrora director de "Fortín Mapocho", un diario de sañuda oposición al Gobierno Militar (pero cómo, ¿no era una "dictadura"?) proclamando a Iván Fuentes como un gran líder "moderado", lo que no se condice con su carácter de jefe de las diversas tomas violentas en Aysén ni menos con los testimonios gráficos (de abundante circulación por internet) que lo presentan en el puente General Ibáñez portando una enorme piedra y avanzando hacia lanzarla a los carabineros.

Si ustedes revisan los ejemplares de "Fortín Mapocho" de la segunda mitad de 1989 se encontrarán allí con un ataque en primera página contra el entonces candidato a senador Sebastián Piñera, recordándole su paso por el Banco de Talca y describiendo las consecuencias del mismo con variados adjetivos derogatorios. Pero pocos días y ejemplares después se encontrarán en el mismo diario con testimonios gráficos de un festejo dado por el aludido candidato a senador Sebastián Piñera al director del mismo "Fortín Mapocho" que lo había denigrado y otros periodistas, festejo que, evidentemente, puso término a la que se anunciaba como ingrata campaña del periódico contra dicho candidato, cuya actuación en el Banco de Talca nunca volvió a ser mencionada por el rotativo.

Hoy Iván Fuentes, Donoso Pacheco, Piñera, el gobierno y la revolución de Aysén se funden en un gran abrazo fraterno y aquí no ha pasado nada que no pueda ser solventado generosamente por los contribuyentes chilenos. Y, en cuanto a la Constitución, las leyes y el sentido de autoridad, "si los he visto no me acuerdo."

viernes, 23 de marzo de 2012

Las Preguntas que se Hacen los Chilenos

Según la doctrina que defiende este blog, al primero que levante una barricada, apedree a la policía, lance bombas molotov o se tome un colegio o cualquier otra instalación, se le debe reprimir inmediatamente y luego arrestar, para ser puesto a disposición de un tribunal ante el cual se cursará una querella por los respectivos delitos sancionados en el Código Penal y en la Ley de Seguridad del Estado.

A su turno, la "doctrina Piñera", consagrada la semana pasada, no contempla hacer casi nada de lo anterior y, de hecho, casi nada de ello se hace; pero sí que no se debe entablar negociaciones con quienes cometen los respectivos delitos. Ellas sólo pueden tener lugar cuando haya sido restablecida la normalidad legal.

Dado que el pueblo eligió presidente a Sebastián Piñera, en el territorio rige la "doctrina Piñera" y no la de este blog.

Establecido eso, hay que advertir que el problema de Aysén es real y difícil de resolver. La vida allá es dura. Por ejemplo, hace meses que no pueden nombrar a un seremi de salud titular porque no hay interesados en irse a vivir allá. Con todo, la región va bien y por algo es la de mayor crecimiento y una de las de menor desempleo del país.

Otra cosa importante de consignar es que un gran número de sus habitantes --y muchos de los del resto del país-- se han dado cuenta, a estas alturas, de que los recursos para la solución de sus problemas se pueden obtener usando la fuerza ilegal, para obligar a la autoridad a entregarlos. Esta conducta está sancionada como delito desde el siglo XIX, en que se dictó el Código Penal, y las respectivas penas han sido agravadas en el siglo XX por la Ley de Seguridad del Estado. Pero en el Chile actual tales normas han dejado de ser aplicadas en la práctica.

Siendo así las cosas, los ayseninos vieron el año pasado que los magallánicos obtuvieron gran parte de lo que querían trasgrediendo la legalidad y paralizando la zona, y nada malo les sucedió. Al contrario, les dieron cosas buenas. Después vieron a los estudiantes conseguir variados beneficios tomándose los colegios, ejerciendo la violencia y destrozando todo. Ninguno fue procesado y ni siquiera el alcalde Labbé, única autoridad que quiso hacer respetar la ley, consiguió expulsarlos de los colegios municipales, pues los tribunales los reincorporaron. En fin, los ayseninos y todos los demás chilenos vieron que el gobierno hasta quiere aumentar los impuestos para darles más recursos a los estudiantes alzados. Entonces se dijeron: "La solución de nuestros problemas está en hacer lo mismo". Y lo están haciendo. Y cada vez más chilenos lo harán. Acuérdense de mí. No es que yo sea pitoniso, sino que sólo soy conocedor de la naturaleza humana.

Ayer en la mañana tuve que desplazarme a diversos lugares y, en medio de variados tacos, me informé por Radio Agricultura de que el vicepresidente de la República había convocado a los dirigentes de Aysén a una reunión en La Moneda para buscar una solución a sus aspiraciones. Los parlamentarios de Aysén les pagaron a éstos los pasajes. Pero también me enteré, por la misma radio, de que el presidente Piñera desde Vietnam desautorizaba esa reunión, porque contrariaba "la doctrina Piñera", consistente en no conversar con los ayseninos si permanecían las barricadas en calles y caminos y el puente seguía tomado. Supuse que se avecinaba otra crisis de gabinete.

Pero como más tarde y hoy no he visto nada de eso en la prensa ni en la TV, supongo que, uno, oí mal o, dos, oí bien pero el "segundo piso" se encargó de arreglar el entuerto y silenciarlo.

Sea como fuere, resulta claro que la "doctrina Piñera" ya fue abandonada, porque La Moneda conversó con los dirigentes de Aysén mientras seguían las barricadas y las tomas. Y no son dirigentes "pacíficos" los que están en La Moneda: me acaba de llegar por correo electrónico una foto de Iván Fuentes, que encabeza las tratativas, con un enorme peñasco en la mano en el puente Ibáñez, en actitud de lanzarlo a los carabineros. Pero Fuentes puede estar tranquilo, porque nadie le hará nada por eso.

Además, la "doctrina Piñera" se deroga justamente tras la más violenta noche registrada en Coyhaique desde que se iniciaron los desmanes. El vicepresidente la derogó y la única reacción del autor de tal doctrina ante eso fue enfundarse unos paños de fieltro sobre los zapatos para visitar el hogar de Ho Chi Minh y rendirle homenaje.

Un sujeto muy irrespetuoso me dijo que al presidente ahora le dicen "Sebastián Piñata", porque basta golpearlo un poco para que caigan los regalos.

En fin, la pregunta que muchos chilenos se hacen a estas alturas es: "¿Qué se van a tomar ahora?" Y uno, hace poco rato, me expresó que él se formulaba otra adicional: "Cuando el gobernante de Vietnam retribuya la visita ¿lo irá el presidente a convidar a visitar el mausoleo de Pinochet en Los Boldos?"

miércoles, 21 de marzo de 2012

Retomo la Vigilancia del País

Me ausento un par de días y esto se convierte en un pandemónium. Leo que Longueira se apresta para hacer campaña en su partido, que es lo único parecido a una colectividad de derecha que nos va quedando, para defender el aumento de los impuestos. Cuando un partido de derecha amenaza alinearse con una idea que, por antonomasia, es netamente de izquierda, ya las últimas esperanzas se desvanecen. Sobre todo si el senador Hernán Larraín, del mismo partido supuestamente de derecha, propone a su turno ¡un aumento de impuestos mayor que el impulsado por el presidente del V Gobierno de la Concertación!

Mientras tanto, las regiones siguen alzadas, en vista de que no hay autoridad. En Calama, eso sí, con cierta prudencia, tanto que dejaron en segunda fila a Camila Vallejo y Cristián Cuevas, adalides de la revolución comunista que está en curso, que he denunciado desde hace meses y contra la cual el país rehúsa defenderse. Los calameños no quieren violencia, sino sólo plata, mucha plata.

Pero en Aysén las cosas no pueden estar peor. El gobierno ha abierto la billetera y anunciado: 1) un subsidio al transporte, 2) un aumento de la inversión regional a cinco veces la actual, 3) tres nuevos hospitales y un centro de diálisis, 4) aumento desde 1.700 a 2.600 de los subsidios para viviendas, 5) bono para recibir gratis cuatro metros cúbicos de leña durante el invierno, y 6) aumento al triple de la Beca Educacioanal Patagonia. La región que más creció el año pasado, que menos desempleo tiene y cuyo ingreso se distribuye más igualitariamente que Santiago, quiere distanciarse del resto todavía más. ¿Y están contentos allá? ¡No! Quieren más, siguen tomándose el puente y los caminos, hay numerosos carabineros heridos y los encapuchados han incendiado un carro lanzaaguas de la policía. ¿Y qué han hecho los carabineros? Replegarse, porque, ha dicho el general director, si no lo hicieran podría haber heridos "o algo peor". Y en Santiago, frente a la Universidad del mismo nombre, los encapuchados han incendiado otro bus más del Transantiago. ¿También ahí se habían "replegado" los carabineros?

Entonces una parlamentaria, Carolina (¿o es Catalina?) Goic prepara una acusación constitucional contra el ministro del Interior. Explicable, porque su falta de energía durante un mes de conflicto ha llevado a una dictadura anarco-comunista en Aysén. ¡Nooo, si la acusación es por todo lo contrario, por haber usado la fuerza policial para impedir los bloqueos, incendios y barricadas! ¿No es el mundo al revés?

¿Y dónde está el piloto? Está en éxtasis, porque ha podido visitar la casa de Ho Chi Minh, uno de los dictadores más sangrientos del mundo comunista. Pero era comunista y no hay nada que enternezca más al Gran Protagonista de Chile que un comunista de tomo y lomo. Y durante doce días él se nos hará presente en las pantallas desde el Lejano Oriente, con sus mensajes de optimismo y unidad, y probablemente dándose tiempo para discurrir alguna otra medida concertacionista que le haga honor al nombre que he discurrido para su gobierno.

Entretanto, acá los cerebros siguen siendo metódicamente lavados y la televisora estatal, supuestamente "de todos los chilenos", seguirá siendo portavoz "de algunos chilenos", los de la izquierda, y preparando una nueva edición de "Los Archivos del Cardenal", que no fueron, por cierto, obra de ningún cardenal, sino del Archivero de la Vicaría de la Solidaridad, José Manuel Parada, que era a la vez alto jefe comunista y alto jefe del grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez. El equipo designado por este V Gobierno de la Concertación para dirigir TVN impulsa entusiastamente la idea, aplaudida ayer por el político socialista Juan Gabriel Valdés, quien en artículo de "El Mercurio" de ayer pidió que se lancen más programas como "Los 80" y "Lor Archoivos del Cardenal". Pero hoy un lector de "El Mercurio" le replica que tal vez sería también conveniente algún programa que recordara cómo fue la Unidad Poplular, que tras la gestión de su Gran Presidente Salvador Allende dejó al país sin alimentos, dividido, lleno de guerrilleros y "compañeros de tropas" cubanos y en completa bancarrota material y espiritual. ¡Y don Juan Gabriel, como típico exponente socialista que es, quiere que se continúe en la tarea de extender cortinas de humo para ocultar todo eso, que ya está convenientemente lavado de los cerebros de los chilenos!

No, no me voy a volver a ausentar por dos días, dejando irresponsablemente expuesto al país a todo eso.