En 2019 yo era un bloguero no muy leído, publicaba libros en defensa de Pinochet y la Junta que se vendían poco, tuiteaba de vez en cuando y solía grabar videos en YouTube, pero no aparecía hacía años en los diarios, las radios ni la televisión. Pero un día grabé en YouTube un video titulado "¿Qué Se Siente, Sebastián?" donde le preguntaba a éste su sentir tras una vida política dedicada a complacer a los comunistas y encontrándose en noviembre de 2019 a punto de ser derrocado por ellos.
Sorprendentemente se convirtió en trending topic y lo vio un cuarto de millón de personas, lo que motivó a una joven productora del matinal Bienvenidos, de Canal 13, a convidarme al programa, aparentemente sin ella saber nada de mí.
Asistí y expresé mis opiniones, que provocaron gran revuelo entre los panelistas, tanto que la conductora Tonka Tomicic me dijo que mis juicios eran inaceptables, contradecían la verdad histórica y que, por tanto, me invitaba a retirarme del set, a lo cual procedí.
El episodio me sacó transitoriamente de mi anonimato y durante dos días me aplaudían en las calles, mis libros se vendieron diez veces más y el senador Alejandro Navarro presentó la moción de "ley Hermógenes" para imponer prisión de 3 años y un día a quienes dijeran lo que yo decía. Pero poco después todo estaba ya olvidado. Hasta que días atrás y transcurridos cuatro años, Tonka Tomicic apareció en La Segunda pidiéndome públicamente perdón a mí y a mi familia, perdón que le extendí. Y de nuevo eso ha desatado una oleada de comentarios en los medios y me ha vuelto a poner en primer plano.
Pero en un par de días más nadie se acordará de nada y regresaré a mi anonimato, garantizado además por ser yo de derecha a secas, defensor de Pinochet, declarado partidario de la Constitución de 1980 y del modelo económico, político y social que ese gobernante dejó como herencia. Nada de lo cual capta la atención de la corriente dominante.
Vuelvo a mi anonimato de derechista a secas, escéptico de que el CO2 tenga algo que ver con la temperatura del planeta, antiglobalista, antiaborto, admirador de Trump y de Milei y, por tanto, sin la menor posibilidad de figurar en los medios.
Por el contrario, vuelve a la escena pública Luis Silva, entrevistado a página entera por la Revista del Sábado de El Mercurio. Fue elegido consejero constitucional el 7 de mayo de 2023 con la primera mayoría nacional de 700 mil votos por el Partido Republicano, única colectividad que se oponía a una nueva Constitución, lo que le granjeó convertirse por lejos en el partido más votado de Chile. Yo lo recomendaba con entusiasmo como "un candidato de una sola línea."
Lo más notable de la entrevista es que Silva acredita no haberse dado cuenta de que fue elegido por oponerse a una nueva Constitución y, sin embargo, ya electo, haber dedicado sus ímpetus a favorecer una nueva Constitución. ¿Cree seriamente que puede "pasar por el aro" al electorado una segunda vez?