lunes, 12 de junio de 2017

Paraísos Fiscales y Pecados Carnales


          Sebastián Piñera, en una grabación suya de septiembre de 2016, reproducida el domingo en “Tolerancia Cero”, dijo: “Es muy importante que los paraísos fiscales desaparezcan, porque muchas veces se utilizan  para actividades reñidas con la ley y con la moral, como lavado de dinero u ocultamiento de dineros que provienen del narcotráfico o el crimen organizado y la evasión de impuestos”.

Cuando dijo eso todavía no se sabía que él y su familia mantenían en ellos las tres cuartas partes de su patrimonio. Pero él sí lo sabía. Para entender los detallo: Panamá, donde radica la sociedad dueña de su Parque Tantauco; Islas Vírgenes, donde radican las sociedades de sus hijos y nietos, “Ilíada” y “Odisea”; y Luxemburgo, donde radica su sociedad “Eneida”.

El periodista Fernando Paulsen la preguntó la razón por la cual ha constituido sociedades en esos paraísos fiscales si cree, por razones legales y morales, que deben desaparecer. Piñera entró en una larga digresión sobre las ventajas de los paraísos fiscales. Entonces Paulsen le insistió en que, si eran tan convenientes, por qué debían desaparecer. Piñera le respondió que ya le había explicado tres veces lo que no había explicado ninguna y que el periodista no le había entendido.

Como la teleaudiencia tampoco, yo se lo voy a aclarar: es muy distinta la situación antes de que a uno lo pillen que después.

Si uno es un moralista que condena la existencia de casas de niñas de vida disipada y después lo pillan en una, es obvio que tiene que explicar algo, aunque la explicación no se entienda. Que se la acepten, es otra cosa.

Piñera dijo contar con un certificado del Director del SII diciendo que ha cumplido todas sus obligaciones tributarias. El moralista de la casa de niñas podría también exhibir un certificado de su eclesiástico confesor autorizándole un desahogo.

Pero en ambos casos todos los demás tendríamos derecho a que el Director del SII y el confesor nos instruyeran, respectivamente, cómo invertir en paraísos fiscales sin evadir y cómo visitar a las niñas de vida alegre sin pecar.

Sería de justicia.

Un momento conmovedor de la participación del político más fresco de Chile en “Tolerancia Cero” tuvo lugar cuando afirmó, francamente emocionado: “Siempre he sido respetuoso de mis adversarios”. En el aire resonó la grabadora Kioto cuando Piñera le pedía al “pelado” Richard maltratar a su adversaria en la carrera presidencial de los ’90, Evelyn Matthei, en un foro televisivo: “déjala como cabra chica”, “ca…ándola”, le sugería.

Cuando yo competí con él como candidato a senador, un amigo me llamó para informarme que un sitio contiguo a su domicilio había sido llenado con carteles míos destrozados. Más adelante Piñera ordenaba a su gente: “Bajen el zepelín de Hermógenes  (del Parque Arauco) y no me pregunten cómo”. Un partidario suyo decente nos llamó para advertirnos. Un espía suyo le informaba de cosas que sucedían en mi comando antes de que yo las supiera (una vez el propio Piñera me informó de una de ellas). Me desconectaban los micrófonos cuando yo iba a hacer uso de la palabra, avisaban a las radios que yo me había retirado de la campaña. 

Un amigo común, que también había sido derrotado como candidato a senador, me contó después que Piñera le había dicho: “Es que debías haberte dedicado a destruir a tu compañero de lista”. Así es de respetuoso con sus adversarios.

Emocionante su respeto por éstos. Casi como el que tiene por las leyes. “La Segunda” dice que “fue recibido como héroe en su comando después de su participación en “Tolerancia Cero”.

Si triunfan “héroes” como éste, no sé qué va a ser de nuestra Patria.

domingo, 11 de junio de 2017

Impunidades Garantizadas

           La justicia no funciona contra la izquierda, pero a veces las policías sí. Esta semana la mexicana ha detectado a uno de los autores materiales del asesinato de Jaime Guzmán, Raúl Escobar Poblete, prófugo desde 1991. El otro autor material, Ricardo Palma Salamanca, escapó de la Cárcel de Alta Seguridad con vistosa complicidad oficial, pues su cómplice en la fuga, Marie Emmanuelle Verhoeven, que ayudó a los frentistas a prepararla desde dentro, estaba contratada por Gendarmería y la pagaba, entre otros, usted, querido contribuyente.

El propio Escobar Poblete con ocasión de esa fuga disparaba desde el helicóptero que la hizo posible, al cual los gendarmes no le hicieron nada. Les habían cambiado las armas por otras con menor poder de fuego y habían reemplazado a los antiguos con novicios (ver mi libro “Terapia para Cerebros Lavados”, p. 371).

Marie Verhoeven estaba libre, pero como las policías funcionan, fue apresada en la India, para ser extraditada a Chile, donde la justicia la dejará otra vez libre, porque es de izquierda. Es decir, la condenará a pena remitida, como a los demás que han sido capturados como autores intelectuales del crimen de Guzmán. Es el caso del cuarto en jerarquía del FPMR en 1991, Enrique Villanueva Molina, también en libertad y hoy viviendo sin sobresaltos en la V Región.

          Antes de su “condena” se sentía tan seguro y amparado por los gobiernos de la Concertación, incluido por supuesto el de Piñera, que cuando me veía trotando por la costa detenía la camioneta en que iba a hacer clases  (de terrorismo, supongo) a la universidad y me cubría de insultos, pero no de balas, lo cual yo agradecía en silencio y por eso seguía trotando. Otras veces detenía su camioneta frente a mi casa costera y me gritaba palabrotas a voz en cuello, que yo no respondía para que no extrajera su arma. Últimamente ha dejado de hacerlo debido, seguramente, a que podría comprometer su libertad vigilada.

En otra oportunidad, en 2014, en medio de su impunidad, convidaron a Villanueva a un foro conmigo en “Mentiras Verdaderas”, en La Red, pero parece que le advirtió al conductor Jean-Philippe Cretton que armaría un escándalo, así que éste me ubicó en un pasillo alejado, varios pisos más arriba, con un micrófono y una cámara aparte, desde donde tuve que debatir con el terrorista en forma desdorosa, mientras él y Cretton hacían la apología del Frente y denostaban  al Gobierno Militar que nos salvó del totalitarismo. A raíz de eso escribí el blog “Verdaderas Mentiras” con fecha 20 de agosto de 2014.

          Si llegan alguna vez a extraditar a Escobar Poblete jamás lo van a meter a la cárcel. Y si lo hacen se va a fugar como los demás y seguirá impune.

En Chile hay dos entes que gozan de la más absoluta impunidad: la izquierda y su cómplice activo Sebastián Piñera, unidos en la tarea de ocultar la verdad histórica, perseguir a los militares y garantizarles, a la izquierda recursos ilimitados como indemnizaciones por habérseles privado del “derecho” a tomarse el poder por las armas, y a Piñera impunidad tributaria total.

          Sin ir más lejos, esta semana ha sido sorprendido en una nueva evasión, que ha dado a conocer “The Clinic” sin ser desmentido. Ella, por supuesto, no ha aparecido en ningún medio de la corriente dominante (pero dominada por él): su voceado fundo de 118 mil hectáreas en Chiloé, “Parque Tantauco”, que decía haber comprado hace doce años “por amor a la naturaleza”, en realidad no es de él, sino de una sociedad “off-shore” radicada en un paraíso tributario, Panamá. Ya había sido sorprendido habiendo formado esa sociedad, pero había declarado que estaba “inactiva”.

          Ha formado otras con hijos y nietos en otros paraísos fiscales, como Islas Vírgenes Británicas y Luxemburgo. Hoy su hija y socia en ellas, Magdalena, declara en “El Mercurio” que no sabe nada de eso, lo que confirma que se trata de una fórmula para evadir impuestos. Ella dice que vive de su sueldo, de modo que seguramente no sabe que la sociedad “Odisea”, de Islas Vírgenes, a la cual aparece aportando ocho millones de dólares, a su turno recibió 500 millones de dólares de otra sociedad, “Eneida”, formada por los nietos de Piñera en todavía otro paraíso tributario, Luxemburgo. Si alguna vez no le alcanza el sueldo a Magdalena, ya sabe adónde recurrir.

Entretanto los militares siguen presos sin la libertad vigilada ni la pena remitida de que gozan los terroristas y los chilenos de a pie seguimos pagando los impuestos que nos aumentaron primero Piñera y después Bachelet. Y en agradecimiento al primero la gente lo mantiene a la cabeza de las encuestas, tal como lo mantenía en 2009, cuando lucía el mérito de haber sido recién condenado por compra de acciones LAN con información privilegiada, única excepción a su prolongada y reconocida impunidad, reafirmada entonces con su triunfo electoral final.

jueves, 8 de junio de 2017

La Probidad Debe Tener sus Límites


          Nunca se había dado en la historia de Chile el caso de que un billonario en dólares (en EE. UU. los miles de millones se llaman “billones”) estuviera dispuesto a gastar todo lo necesario en lo que más quiere en la vida (sí mismo) para volverlo a hacer Presidente. La consecuencia ha sido que le ha puesto fichas a todo el mundo para promoverse y anular la crítica. Y lo ha logrado bastante. El primer paso natural en tal sentido debía ser, por cierto, suprimir este blog y silenciar a su autor, pero como eso es imposible, logró un “second best” e impidió que el primero se continuara publicando en un medio digital de amplia difusión, de cuyo nombre no quiero acordarme, y que lo había reproducido semanalmente durante seis años; y que el segundo sea excluido al máximo de los medios de comunicación.

Pero no lo ha logrado con el diario digital “Chile Informa”, reconocidamente insobornable en la defensa de la causa de la derecha y del gobierno militar que hizo realidad sus ideales, no obstante lo cual su editor se ha sentido recientemente en la necesidad de aclarar de manera explícita –Dios sabe por qué— que no interrumpirá la reproducción de este blog.

          Pero el dominio del billonario sobre los medios tiene consecuencias paradójicas: uno de sus logros había sido que los columnistas de izquierda, que antes lo atacaban, hayan pasado ahora a elogiarlo y a atacar a su principal adversario. De modo que disciplinadamente se habían volcado a ridiculizar a Alejandro Guillier, con el resultado de que así, si bien hicieron caer a éste en las encuestas, inintencionadamente dieron ínfulas a la candidata de izquierda, Beatriz Sánchez.

De resultas de esta sobreexposición de ella, el billonario se ve ante el peligro de que la misma obtenga más votos que él en las primarias y lo deje en condición desmedrada.

Pues esto llevaría a mucha gente de derecha, a la cual él le repugna por sus volteretas (la última ha sido sobre la adopción por parejas homosexuales) y que vota por él exclusivamente “porque va a ganar” a la retroexcavadora, se sienta en libertad de votar en conciencia y por su candidato preferido natural, el único de derecha, sin prontuario, honesto y capaz, José Antonio Kast, que tiene las firmas para ir a primera vuelta.

La instrucción del billonario ha sido silenciar también a éste y por eso sus paniaguados evitan nombrarlo hasta cuando hacen recuentos obligados de precandidatos. Resultado: la Bea sale en todas partes y José Antonio en casi ninguna. Pero ahora aquélla amenaza sacar en las primarias más votos que el billonario y echar abajo su principal argumento, “va a ganar”. ¡Tremendo problema!

          Esto último lleva a que ahora mismo él use los medios de comunicación de que dispone para publicar su llamado de “por favor vayan a votar por mí en las primarias”, para que no lo gane Beatriz Sánchez, sobre todo habiendo desaparecido ya el peligro que le representaba Manuel José Ossandón después de haber confesado que no sabía lo que era el Acuerdo de París que él mismo había votado a favor en el Senado. Piñera, por supuesto, ha mostrado ignorancias todavía peores, como sostener que “Abel mató a Adán”, tesis histórica que lo habría hecho reprobar segundo básico, pese a lo cual nadie (salvo el autor de este blog) considera que lo inhabilite para ser Presidente de la República.

Pero, claro, el criterio de quienes lo apoyan siempre ha sido y tiene que ser bastante amplio y perdonar eso y mucho más, como lo acredita el prontuario que he resumido en anteriores blogs y el hecho de que haya sido sorprendido llevándose las tres cuartas partes de su patrimonio a paraísos fiscales y comprando sociedades zombies para no pagar impuestos (los cuales él mismo y en el mismo tiempo votaba por subir a los demás).

Pero el billonario pone cara de palo, gasta en convocar a amplios equipos y en reclutar hasta a un ex contralor a quien solían apodar “señor probidad”, cuya principal misión será, supongo y de ahora en adelante en sus nuevas tareas, la de mirar para otro lado.

Porque en el Chile del billonario cara de palo la probidad debe tener claros límites. Y si no que lo diga el guardia del Metro agredido por el evasor de un pasaje al cual la turba unánimemente apoyó.

domingo, 4 de junio de 2017

El Triunfo del Prontuario Más Negro


          Según las encuestas, el común de las personas sabe poco de política, se interesa aún menos en ella y la entiende todavía menos, todo lo cual es una lástima, porque ese común de las personas es mayoría en el país y elige a los gobernantes y legisladores que tienen la capacidad de manejar nuestras existencias.

          Cualquiera que tuviera, como esa mayoría, la responsabilidad de contratar a personas para funciones tan importantes, y sobre todo al que va a estar a cargo de la más importante de todas, el Presidente de la República, lo primero que debería exigirle sería un certificado de antecedentes, asegurándose, desde luego, que no tuviera un prontuario penal. Pero en Chile la mayoría no se asegura, lo que es de infinita imprudencia.

          Y a veces sucede algo peor: elige a alguien a sabiendas de que esa persona tiene malos antecedentes. Sucedió en 2009, cuando resultó electo Sebastián Piñera, que había sido hacía poco sancionado por un delito, el de comprar acciones aprovechándose de información privilegiada. Fue un caso en que después se registró la más condenable colusión que he visto en mi ya no corta existencia, pues durante la campaña de 2009 fue denunciado el hecho, los medios de comunicación dominantes lo minimizaron u ocultaron y el propio culpable tuvo la audacia de dejar ante el país como “mentiroso” al rival que lo había denunciado. Y la institución que debería haber encabezado la denuncia, Chile Transparente, entró en crisis porque un funcionario suyo había sido transparente y dado a conocer a Transparencia Internacional la irregularidad. Ése es “el Chile que tenemos”.

          Hoy día estamos de nuevo en plena campaña presidencial y otra vez Sebastián Piñera encabeza las encuestas y logra, primero, ocultar los negativos antecedentes que lo inhabilitan moralmente para ser Jefe del Estado y, segundo, silenciar a quienes los exponen públicamente, que a estas alturas somos muy pocos o tal vez uno solo, el autor de este blog.

          Hay una especie de “conspiración del silencio” tácita. Yo he notado que los blogs en que denuncio actitudes indebidas de Piñera tienen menos lectores –pues puedo verlo en cada caso— que aquellos en que me refiero a otros temas. Como mis lectores son preferentemente de derecha, el mensaje verbal, implícito o explícito, que me llega es “todos sabemos cómo es Piñera, pero se trata de evitar que se propague su prontuario porque va primero en las encuestas y lo importante es que el régimen revolucionario de izquierda, que está hundiendo a Chile, no sea reelegido”.

          Traducido al lenguaje moral, esto equivale a decir: “No nos importa cómo ni nos importan sus antecedentes ni su calidad moral; lo que debemos conseguir es que no continúe la revolución”. Y votan por el sujeto, por ruin que sea.

          Pero ése es un raciocinio inmoral. Equivale a decir: “El fin justifica los medios” o “elijo al de malos antecedentes porque va a gobernar como yo quiero”. Y así el votante de derecha y que fue partidario del Gobierno Militar, dice que elige al que no es de derecha, denigró a ese Gobierno y persiguió a los militares sólo porque detendrá la revolución de izquierda.

          ¿Y por qué no elegir al que es de derecha, tiene buenos antecedentes y ha sido leal al Gobierno Militar? Sólo porque no va a adelante en las encuestas.

          O sea, con tal de ganar, todo vale. Bueno, yo estoy decidido a hacérselo a ustedes más difícil. Obra en mi poder la orden de detención de 27 de agosto de 1982, despachada por el ministro sumariante Luis Correa Bulo a la Prefectura de Investigaciones, contra Miguel Juan Sebastián Piñera Echenique por delitos configurados en la legislación bancaria y por defraudación al Banco de Talca, para el cual trabajaba, copia de cuyo original tengo a la vista.

"14° Juzgado del Crimen de Santiago. Santiago, veintisiete de agosto de 1982. Dn. Luis Correa Bulo, ministro en Visita en este 14° Juzgado del Crimen de Santiago, en la causa 99.971-6 ha decretado la aprehensión por la Prefectura de Investigaciones de Santiago de Miguel Juan Sebastián Piñera Echenique... por el delito de infracción a los artículos 25 y 26 de la Ley General de Bancos y defraudación al Banco de Talca", etc.

          Es un antecedente, entre muchos, que ustedes merecen conocer antes de votar. La historia posterior es sabida. La orden no se cumplió porque el sujeto se mantuvo prófugo. Si ustedes buscan en YouTube a Mónica Madariaga, encontrarán ahí una declaración de ella, que era ministra de Justicia del Gobierno Militar, afirmando haber recibido la petición de otro ministro para que intercediera ante el sumariante de Piñera, para evitar que fuera apresado. Añade ella que años después se encontraron en un avión y él le agradeció haberle evitado ir a la cárcel. Hasta esa deuda tiene con el Gobierno Militar, y así le ha pagado. 

         Finalmente la Corte Suprema acogió un recurso en su favor y se libró de la cárcel, pero, según el investigador Carlos Tromben, autor de “Crónica Secreta de la Economía Chilena”, aunque la orden de captura se dejó sin efecto, “como lo confirma una nota aparecida en 'El Mercurio', el fallo fue en realidad negativo para Piñera y Massad” (p. 143).

          ¿Qué había hecho Piñera en el Banco de Talca? Prestar dinero a sociedades en que él era socio, para comprar acciones del mismo banco. Por eso su principal controlador declaró una vez a la prensa: “Ese niño lo que quería era quedarse con el banco”.

          Esos son antecedentes que los electores deberían conocer, pero sólo se publican en este blog. Y él se ha preocupado de que este blog no se publique en ninguna otra parte.

          También se repite, y hasta por sus adversarios, que Piñera hizo un buen gobierno. No es efectivo, no fue un buen gobierno. Se dedicó a subir impuestos, hacer demagogia, crear ministerios y aumentar el tamaño del Estado. La mitad de los empleos generados durante su cuatrienio lo fueron en 2010, su primer año, y gracias al enorme impulso fiscal que el ministro de la administración anterior, Andrés Velasco, le imprimió a la economía: hizo crecer en 2009 en 16,5 % el gasto público (“El Mercurio”, 30.09.16) y en 25,1 % la inversión pública, también en 2009 (“El Mercurio”, 01.10.16), cifras sin precedentes en la historia económica del país, que dieron un envión a los  años siguientes. Pero luego Piñera disminuyó la inversión pública, que incluso cayó en --4,3 % en 2013, su último año (“El Mercurio”, 01.10.16).

El PIB creció cada vez menos y bajó de 5,8 % en 2010 y 2011 a 5,5 % en 2012 y 4,0 % en 2013 (“El Mercurio”, 04.10.16). Tuvo déficit fiscal estructural en todos sus años de gobierno y déficit efectivo en dos de los cuatro (“El Mercurio”, 04.10.16). La tasa de ahorro nacional bajó de 24 % en 2010 a 20,6 % en 2013. (“El Mercurio”, 21.10.16).

El endeudamiento del sector público aumentó de 8,6 % del PIB cuando Piñera recibió al gobierno, al 12,6 % cuando lo dejó (“El Mercurio”, 29.09.16). Se benefició del precio del cobre más alto de la historia durante un tiempo, sin embargo el país cayó del lugar 30° al 34° en competitividad mundial durante su gobierno  (“El Mercurio”, 28.09.16).

Como consecuencia del descontento predominante advino después del de Piñera un gobierno de extrema izquierda, que triunfó con casi dos tercios de los votos. La candidata a sucederlo debió conformarse con el tercio restante: ése fue el fruto político de Piñera con su “V Gobierno de la Concertación”, porque no fue otra cosa e incluso sus actuales panegiristas lo reconocen así.

          Ahora, con el prontuario más negro de todos, encabeza las encuestas, porque la gente no sabe las cosas que ha hecho, ni conoce ese prontuario y cree que los empleos que generó fueron obra de él, lo cual en la mitad no fue verdad. Ha logrado silenciar las opiniones adversas. En agosto de 2015 el columnista de “El Mercurio”, Carlos Peña, escribió de él que era “un pícaro oportunista” que, pese a tener los peores antecedentes en materia de irregularidades, mantenía su popularidad. Poco después Piñera estaba presentando un libro en la universidad del rector Peña y desde entonces éste nunca volvió a repetir esas críticas al candidato. Al contrario, lo ha elogiado.

          Piñera coopta a la gente. Y en cuanto a sus culpas, siempre se las ha arreglado para hacer cargar con ellas a otros. El ex gerente de Bancard está formalizado por irregularidades que beneficiaron a aquél; sus ex ministros están formalizados por delitos cometidos durante su gobierno, pero él se defiende diciendo que “no sabía nada” y que estaba dedicado “en cuerpo y alma” a velar por los altos intereses de los chilenos. Y mientras nos subía los impuestos a todos los que tenemos el patrimonio acá, él sacaba las tres cuartas partes del suyo a paraísos fiscales del exterior y ponía el grueso del mismo a nombre de otras personas, su cónyuge, sus hijos y hasta sus nietos.

          Si el del prontuario más negro va a ganar, tendrá que pasar sobre mi voto, pues en las primarias se lo daré a un tipo decente y en la primera vuelta al único candidato de derecha que hay, José Antonio Kast, que defiende el legado del Gobierno Militar. De la segunda vuelta me preocuparé cuando tenga lugar, pero sí sé desde ahora que por el de prontuario más negro no voy a votar.

jueves, 1 de junio de 2017

Frescuras en la Galaxia


          O “galáctea”, como una vez dijo, en otro de sus despliegues lingüísticos. Cuando ya él y sus escuderos le están cargando a Bachelet el doble asesinato por incendio del matrimonio Luchsinger-McKay, el cual tuvo lugar bajo el de Piñera y como consecuencia de su blandura con el terrorismo, el grado de frescura sobrepasa los niveles conocidos en el sistema planetario.

          Pues en 2011 el gobierno de Piñera propició restar carácter terrorista a los delitos de incendio y promovió modificaciones justamente para que dejaran de ser penados con la máxima severidad. Ello incidió en que los atentados incendiarios se hicieran más graves y frecuentes, y culminaran con el matrimonio quemado en su casa en enero de 2013, bajo el mismo gobierno de Piñera.

          Varias personas, ya abismadas ante ese intento de descargarse de esa responsabilidad, vieron y oyeron al mismo Piñera en un foro radial y otro televisivo asegurando que cumplió todas las promesas que hizo a los militares en retiro en 2009, para captar sus votos, en circunstancias que quedó grabado en video y audio que les prometió velar porque en los juicios contra ellos se aplicaran la prescripción y el debido proceso y nada de eso cumplió. Al, contrario, el Departamento de Derechos Humanos de su Ministerio del Interior, interpuso más de mil querellas contra uniformados –-había sólo trescientas cuando él asumió—  en las cuales se pasaba por sobre la prescripción y el debido proceso.

          Él argumentó, en reciente entrevista y para defender su voltereta, que la Corte Suprema había cambiado su jurisprudencia, pero fueron las querellas de su gobierno las que, contraviniendo la prescripción y el debido proceso, dieron lugar al apresamiento masivo de militares a manos de jueces que desconocen las leyes. Fue, pues, “cómplice activo” de la prevaricación: sin sus querellas los procesos y los presos habrían sido muchos menos. Defraudó a los militares (r) a los cuales prometió prescripción y debido proceso.

          Ahora sus principales escuderos han presentado una querella por simulación contra el Partido Comunista y un militante de éste, sosteniendo que hay fraude en el hecho de que el segundo aparezca comprando propiedades de aquél por 3.500 millones de pesos, lo que sería un negocio simulado, en circunstancias que el propio Piñera defiende al mismo tiempo como “legítimo, legal y sano” que aparezcan sus nietos, menores impúberes, como socios de una firma, radicada en un paraíso fiscal, cada uno con un capital de un millón de pesos y, en seguida, haciendo un aporte de quinientos millones de dólares, que son más de 300 mil millones de pesos, a otra sociedad, esta vez de sus hijos. Todo el mundo sabe que todos esos miles de millones son de él y no de sus descendientes, tal como los 3.500 millones de pesos son del PC y no de su militante.

          Hay que tener una temperatura gélida para calificar de “legítima, legal y sana” la primera simulación y perseguir la segunda, por un monto de la milésima parte, ante los tribunales. Todo digno de figurar en los anales de la “galáctea”.

domingo, 28 de mayo de 2017

Ustedes y Yo


          Ustedes y yo tenemos algunas ideas en común pero también serias discrepancias. Desde luego, un objetivo central de este blog es que el próximo Presidente de la República sea una persona decente y, en cambio, para la mayoría y, a ratos parece, para la totalidad de ustedes no importa que no lo sea, con tal de que derrote a la Nueva Mayoría y deje sin efecto las medidas revolucionarias de Bachelet 2.0 que han perjudicado al país, reduciendo el crecimiento y el empleo.

          La diferencia fundamental es que ustedes estiman como lo más importante ganar, aunque sea con Piñera, y yo estimo como lo más importante defender verdades, principios y valores a los cuales se contrapone Piñera y votar por un candidato intachable, pues lo hay y se llama José Antonio Kast, aunque por el momento no parezca que va a ganar. Pero hay mucho tiempo por delante.

          En 2009 ustedes ganaron y yo perdí porque no voté por el triunfador. Es perfectamente posible que en 2017 vuelva a salir elegido Piñera pese a que, en mi opinión, carece de atributos elementales para ser Presidente y, además, no hizo un buen gobierno. Como soy el único capaz de escribir y probar esto último, mis escritos y opiniones aparecen en cada vez menos medios y a veces sólo en este blog. Porque Piñera tiene un grado de control sobre los medios y las opiniones que ustedes ni siquiera se imaginan. Y, créanme, le ha “puesto fichas” a todo el mundo. Tal vez por eso (es sólo una sospecha) opinólogos de izquierda, que por la naturaleza de las cosas deberían estarlo atacando a él, a lo que se han dedicado preferentemente es a destruir a Guillier. Y ya lo han conseguido en buena medida, porque en la última encuesta Criteria Research –-que es la única que pregunta por la segunda vuelta presidencial y por eso casi nadie la publica— Beatriz Sánchez supera a Guillier… y también a Piñera en segunda vuelta.

          De modo que, a raíz de esto, se puede pronosticar que los fuegos se van a dirigir en adelante preferentemente contra ella. Y Piñera siempre estará, como de costumbre, bastante a salvo… excepto en este blog.

          Además, él tiene una ventaja política: no le molesta a la izquierda ni a los comunistas porque ha satisfecho el odio que inspira a los revolucionarios, al haber traicionado y condenado a los militares y haberse convertido en el principal agente castigador de ellos (bajo su gobierno triplicó las querellas en su contra). Pero eso a ustedes tampoco les importa. A mí sí, y lo considero hasta escandaloso. En días pasados no fui a votar al Colegio de Abogados porque la lista de derecha triunfante y que ha dirigido el Colegio por años ha sido cómplice pasiva de la prevaricación de los jueces contra los militares y hasta aplicó censura previa a un artículo mío entregado a la Revista del Colegio, que criticaba una sentencia dictada contra todo derecho (puede leerse ese artículo en mi blog del 27.03.15).

          Y en 2009 ustedes no tuvieron escrúpulo en elegir Presidente a quien había sido recién condenado por un delito, la compra de acciones con información privilegiada. Lo hicieron a sabiendas y no les importó. Ustedes son el establishment que manda y defienden lo que creen que más les conviene. Pero hay una cosa que ustedes y ni siquiera el mismo Piñera pueden controlar: mis opiniones en este blog. Y yo les pruebo –basta que lean mi blog inmediatamente anterior para acreditarlo— que el prontuario de Piñera es negro e incompatible con lo que debe exigirse al ciudadano Presidente de la República. A ustedes esto tampoco les importa, pero a mí sí.

          Amigos de mis hijos les han dicho: “estoy de acuerdo en todo con tu papá, pero voy a votar por Piñera”. Así también opinan muchos de ustedes. Cuando yo expongo las trampas de toda índole que él hace, es notorio –yo puedo verlo diariamente--  que menos de ustedes leen mi blog, porque les molesta, les dice lo que no quieren oír y su conciencia protesta en silencio, cosa siempre incómoda o desagradable.

Un lector, muy amable, me sugiere, en los comentarios al blog, que escriba sobre otros temas nacionales e internacionales en vez de seguir exponiendo a Piñera tal como es. Pero yo creo que mi deber es hacer esto último. El mundo puede esperar a que yo trate otros temas, pero Chile no debe desatender éste ahora.

          Algo que sucedió en 2009 fue muy ilustrativo y parecido a lo que sucede ahora: el adversario de Piñera, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, en el mismo foro presidencial en que aquél había declarado que el gobierno de Pinochet era peor que el de Allende –a ustedes tampoco les importó eso entonces ni les importa ahora, pero a mí sí, porque no es verdad-- denunció que Chile Transparente había comunicado a Transparencia Internacional la condena de la Superintendencia a Piñera por compra de acciones LAN con información privilegiada. ¿Y recuerdan ustedes qué pasó? Que, a raíz de eso, renunció el directorio o consejo de Chile Transparente ¡en protesta porque se hubiera comunicado esa condena a Transparencia Internacional! Es decir, fue desmantelado Chile Transparente por haber sido transparente. El establishment piñerista tuvo tal poder (lo mantiene) que puso en crisis a esa entidad por publicar la verdad y ser transparente. Valores y principios completamente trastocados en aras de un triunfo electoral.

          El país no ha cambiado en estos cuatro años y la situación ahora se repite. Piñera ha sido recién sorprendido con más del 70 % de su fortuna depositada en paraísos fiscales a nombre de sus hijos y nietos y a ustedes, al establishment, no le ha importado nada, tanto que de todas maneras encabeza las encuestas y hasta mejora en ellas. Salvo en segunda vuelta contra Beatriz Sánchez, en que pierde, pero esto lo pregunta una sola firma encuestadora, Criteria Research, y no se publica en los principales medios, ergo no ha sucedido. Y así como por unanimidad todos comenzaron a torpedear a Guillier cuando igualó a Piñera (nadie sabe quién  --o mejor dicho, todos saben— convenció hasta a los opinólogos izquierdistas de plegarse a hacerlo) ahora van a comenzar a torpedear a Beatriz Sánchez. Sobre todo que sus ideas están a la izquierda de Bachelet 2.0, las cuales son precisamente la causa de que muchos apoyen a Piñera.

          Lo que más me dicen, y supongo que la mayoría de ustedes piensa lo mismo, es que yo albergo odiosidad personal contra Piñera (a) por envidia o (b) porque me derrotó en la parlamentaria de 1989 o (c) porque alguna vez me reprobó en un examen de economía.

          Pero no es así. (a) No lo envidio. Nada me gustaría menos que ser como él; (b) sí me derrotó en 1989, pero no le tengo rencor por eso, aunque sí rechazo las cosas que me hizo en la campaña, entre ellas un espionaje que él mismo me dio a conocer, porque me llamó para amenazarme que si yo revelaba un episodio en que él estaba envuelto se vengaría de mí revelando un donativo de Pinochet a mi campaña. Para desgracia suya, yo ignoraba que en mi comando se había hablado de dar a conocer el episodio del Banco de Talca, pero Piñera lo supo antes que yo, lo que delató el espionaje; (c) No me reprobó en un examen, sino que me aprobó en el único ramo que tuve con él.

          Ahora, cuando la denuncia de Ciper ha revelado que la sociedad “Ilíada” de sus nietos, radicada en un paraíso fiscal y formada con un aporte de un millón de pesos cada uno, ha aportado 500 millones de dólares a la sociedad “Eneida” de sus hijos, Piñera confiesa: “Efectivamente en algunos casos hemos extendido sociedades a los nietos, lo que es una acción o un concepto que es perfectamente legítimo, legal y sano” (“La Tercera”, 26.05.17).

          Entonces, todos esperamos el instructivo de Impuestos Internos para que nos informe cómo podemos “extender” mediante una sociedad nuestro patrimonio a los nietos en un paraíso fiscal sin pagar impuesto a la renta ni a las donaciones. Y, sobre todo, cómo esos nietos pueden aportar 500 millones de dólares a otra sociedad habiendo aportado a la propia sólo un millón de pesos cada uno. Si todo eso es “legítimo, legal y sano”, debería ser un derecho ampliamente compartido y queremos saber cómo hacerlo para librarnos de los tributos que primero elevó Piñera (al tiempo que los eludía) y después este gobierno, porque hasta ahora Impuestos Internos ha llamado a esa conducta  “simulación” y “elusión” (si es que no “evasión”) y nos ha perseguido y gravado sin misericordia por observarla, sin darse cuenta de que era “legítima, legal y sana”.


          Si ustedes piensan que todo eso está bien, sin duda estamos en distintos bandos y por algo tenemos distintos candidatos.

miércoles, 24 de mayo de 2017

El Candidato del No


          Cuando me fui de “El Mercurio” el 31 de diciembre de 2008 no me preguntaron a quién propondría para que me reemplazara en la columna de los miércoles, pero si lo hubieran hecho yo les habría sugerido a Gonzalo Rojas Sánchez. Y como el Diablo –ustedes saben a quién me refiero— no metió su cola, lo nombraron.

          Pues bien, nunca me he felicitado tanto de esa designación como hoy, a pesar de que siempre he estado de acuerdo con las anteriores columnas de Gonzalo. Pero es que la de hoy las supera a todas en claridad, coraje y llegada directa al hueso. Ella se refiere con franqueza a ese resto náufrago lamentable en que se ha convertido la UDI de hoy, que ya no puede haber renunciado a más principios, lealtades y verdades, a tal extremo que se ven precisados a marcharse de ella quienes los siguen profesando, es decir, las personas de derecha con alguna estima por la ética.

          Por fortuna, en este año de elecciones presidenciales, tenemos un candidato de derecha –no de “centroderecha”-- como hacía muchos años no habíamos logrado levantarlo: el diputado José Antonio Kast. Precisamente fue uno de los conminados a marcharse de la UDI para poder seguir defendiendo sus ideas y valores. Y él, tras eso, ha logrado lo más importante para poder competir en la elección presidencial, las firmas necesarias para participar el 19 de noviembre.

          Se da la curiosa circunstancia de que, siendo heredero natural del “Sí” de 1988, y también, probablemente, será el 19 de noviembre próximo el único del “Sí” entre todos los que compitan, según permiten avizorar las encuestas, hoy se singulariza más por los “no” que caracterizan su trayectoria:

          No ha cambiado nunca de línea política, no ha sido acusado de emplear boletas ideológicamente falsas para obtener financiamiento electoral, ni menos de emplear el dinero así obtenido para financiar, no la elección, sino pagos de una empresa suya; no mantiene la mayor parte de su patrimonio (ni, de hecho, nada de él) en paraísos fiscales del exterior para eludir impuestos, no ha renegado del Gobierno Militar ni mucho menos ha dicho que fue un gobierno “peor que el de Allende”; no le fue a hacer guardia de honor a la capilla ardiente de Hugo Chávez ni ha proclamado a un alto dirigente comunista como “un grande de la historia de Chile”; jamás se le habría ocurrido conspirar contra la UDI en el “caso Spiniak” ni declararse “conmovido” por las acusaciones atrozmente falsas de Gemita Bueno contra un senador del partido; no tiene en su pasado un proceso por haber comprado acciones de un banco, del cual era gerente, con dineros del mismo banco ni ha estado nunca prófugo de la justicia; no ha sido sorprendido conspirando contra ninguna competidora o competidor suyo aspirante a una candidatura; no ha ordenado a subordinados suyos presentar querellas contra los militares que derrotaron al terrorismo marxista ni ha aumentado el financiamiento para los abogados de izquierda que acosan a esos militares ante la justicia de izquierda ni contribuido a mantener el financiamiento para el museo de la memoria marxista; no ha mantenido en un cargo de su confianza, políticamente estratégico, a un mirista confeso; no ha “dado vuelta” votaciones en la Cámara cuyo resultado previsible lo condenaría; no ha sido sancionado por comprar acciones con información privilegiada; no ha sido nunca procesado en Argentina por soborno ni una empresa controlada por él ha sido sancionada por colusión y por soborno en los Estados Unidos; no considera “cómplices pasivos” de delitos a los partidarios del gobierno que salvó al país de un régimen totalitario y derrotó al aparato terrorista armado de éste; no ha presentado una moción de ley, como parlamentario, para obligar a los bancos a pagar intereses en cuenta corriente mientras negociaba con ellos para venderles un sistema de tarjetas de crédito, presionándolos así a subir su oferta; y, en fin, tampoco cree que Abel mató a Adán ni que el libro “Robinson Crusoe” lo escribió el actor Willem Dafoe ni que gaviota se escribe con “b” larga y un largo etcétera.

          Será una satisfacción moral votar, en noviembre, por el candidato de derecha que representa todos esos “no”.