Cuando uno estudia leyes aprende transitoriamente lo que dicen las leyes y lo olvida después del respectivo examen, pero algo queda. Después, cuando uno se recibe de abogado, ahí realmente aprende, en la práctica, de qué se trata esa profesión. Y se da cuenta de que en el currículum de la carrera falta un ramo, que podría llamarse "Buscarle la Quinta Pata al Gato".
Bueno, la fiscalía se ha encontrado con que a Pitronello lo han mandado a su casa bajo arresto domiciliario, generando alarma en el país. Con ello ni siquiera ha estado de acuerdo una hermana suya, según ha expresado en twitter. ¿Qué sucede? Que, como sabemos, tenemos una justicia de izquierda, la izquierda es revolucionaria (y por eso hace la revolución: "cuando la izquierda sale a la calle la derecha se pone a temblar", dijo Michelle Bachelet en su discurso al ganar la elección, en 2006). Y ahora la derecha está temblando con toda razón.
En fin, los abogados de los revolucionarios (que también son revolucionarios, basta verlos) le han encontrado la quinta pata al gato para dejar casi impune a uno de los suyos, pues han argüído que no se ha probado que Pitronello, al colocar la bomba que le estalló prematuramente entre las manos (porque si no hubiera sucedido esto último lo habrían dejado libre sin más, por falta de pruebas, como a los otros), haya tenido el propósito de crear temor en la población. Y si no se prueba eso, dicen, ¡no hay delito terrorista! Se va para su casa.
Pregúnteme usted: ¿quién discurrió semejante escapatoria? Le contesto: el mismo ente que ha ido echando a perder el país desde que asumió el poder en 1990 y que ya lleva cinco gobiernos, incluido el actual, por cierto, que para todos los efectos prácticos también es de la Concertación.
Porque el Gobierno Militar dictó una ley antiterrorista severa en 1984, la ley 18.314, ante la evidencia de la conformación de un adicional (a los que ya había) movimiento terrorista, con amplio respaldo cubano, soviético y de los demás "socialismos reales", el FPMR. En esa ley, acertadamente, se presumía que quien ponía una bomba o artefacto incendiario era terrorista y al que lo hacía se le castigaba con las penas agravadas de la misma ley.
Pero el "pacto no escrito Aylwin-comunismo" expresó en tinta invisible lo siguiente: "ustedes me apoyan para ser presidente y yo les perdono sus actos terroristas, suavizo las leyes contra ustedes, en particular la Antiterrorista, y mando a la cárcel a los militares". Entonces vinieron los perdones e indultos y las famosas "leyes Cumplido", que suprimieron la presunción de que poner una bomba es un acto terrorista (ley 19.027). En adelante había que probar ante el juez que quien ponía una bomba tenía el propósito de causar temor. Si ello no se probaba, no era terrorismo. ¡Ahí estaba la quinta pata del gato! Otro de los grandes favores de Aylwin al comunismo, junto con los perdones y la invalidación de hecho de la Ley de Amnistía para los militares (no obstante que centenares de terroristas de izquierda se beneficiaron con ella).
Entonces abogados y jueces de izquierda se metieron por ese resquicio y anularon la eficacia de la Ley Antiterrorista.
Más encima, el actual V Gobierno de la Concertación, promulgó otra ley, la 20.467, de 8 de octubre de 2010, que reforzó la necesidad de probar que quien pone una bomba tiene la intención de provocar alarma y temor en la población. Entonces ¿con qué autoridad el gobierno y sus parlamentarios y dirigentes de partidos se escandalizan de que Pitronello se vaya para su casa, cuando ellos mismos ratificaron la herramienta para que eso fuera posible? Pues sin sus votos no habría habido ley 20.467.
Una vecina del lugar donde Pitronello puso la bomba escribió hoy a "La Tercera": "Podría dar a los jueces una lista de más de 200 vecinos que se asustaron por la explosión. ¿Se las mando? Así se darán cuenta de que el acto de Pitronello sí fue terrorista". La gente lo sabe.
Sebastián Piñera siempre quiso ser amigo de los comunistas, pero éstos, también siempre hacen lo único que saben hacer: subvertir, imponerse por la violencia, hacer la revolución. Y se la están haciendo a él. Pero su gobierno se dedica a encarcelar a militares octogenarios por hechos de hace cuarenta años, a los cuales, además, les prometió que velaría por que se aplicara la prescripción y el debido proceso, que los abogados y jueces de izquierda burlan encontrándole "la quinta pata al gato". Y por eso la familia militar lo va a castigar en las elecciones con el Plan Ahora.
Es que en la vida se cosecha lo que se siembra.
viernes, 10 de agosto de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
¿Hasta Cuándo me "Pasan por el Aro"?
Yo ya estoy acostumbrado a que Sebastián me "pase por el aro", como cuando me prometió (a mí y a otros también) bono bodas de oro y supresión del descuento de salud para los jubilados, y resultó que ambas cosas venían con letra chica y quedé fuera de las dos. Puedo vivir sin eso, es verdad. Pero, por lo mismo, me dio risa cuando ayer dijo en TV que, como ya llevaba 38 años de matrimonio, también iba a ir en doce años más a La Moneda a cobrar su propio bono, para gastarlo en una segunda luna de miel. ¿Pensará sacar ficha de protección social? ¿O estar residiendo en La Moneda para entonces y ahí eliminar la letra chica en su propio beneficio? Capaz. Pero después salió Lavín al rescate y dijo que su jefe no iba a poder cobrar el bono, por no ser pobre. Justo a tiempo, antes de aparecer hoy en Forbes' entre las 500 mayores fortunas del mundo.
Pero a lo que no estaba yo acostumbrado era a que fueran los españoles quienes "me pasaran por el aro". Y ahora, como soy accionista de Enersis, lo han logrado. No sé qué tanto discuten el asunto, cuando el mercado ya lo dejó claro el primer día: apenas anunciado cómo Endesa-España va a hacer su aporte para el aumento de capital de Enersis, las acciones de ésta se vinieron abajo en la bolsa local, mientras las de Enel, la controladora italiana de la primera, se fueron para arriba en la italiana.
Relacionada o no relacionada, conflicto de intereses o no conflicto de intereses, está claro que a los minoritarios de Enersis nos están imponiendo comprar con sobreprecio. Porque no me van a decir que alguien cree que Edesur, la eléctrica argentina que pretenden endosarnos, vale los cientos de millones de dólares que ellos dicen, cuando uno sabe que el gobierno argentino le tiene congeladas las tarifas y cualquier día, al abrir el diario, nos podemos enterar de que la Cristina Fernández pegó su enésimo zarpazo y se quedó con Edesur sin pagar un peso. ¡Estos europeos arruinados se han convertido en un peligro público!
Y, a propósito de peligro público, anoche un juez de garantía, al cual sólo le faltaba la capucha, apareció diciendo que Luciano Pitronello no es terrorista, aunque haya ido a poner la bomba que le estalló entre las manos. Y apuesto doble contra sencillo que si no le hubiera estallado también lo habrían dejado libre, como todos sus demás compinches, pese a las seis mil o más pruebas aportadas por la fiscalía. Bueno, Pitronello se ha ido para su casa con "arresto domiciliario".
¡Cómo lo envidiarán el coronel (r) Humberto Torres, de 85 años, y cuatro oficiales retirados más del Ejército, que el sábado quedaron en prisión por la muerte de dos comunistas en octubre de 1973! Un hecho amnistiado, prescrito y, posiblemente, ya antes juzgado (el diario digital "Chile Informa", donde leí la noticia, no lo precisa). ¡Otra vez Sebastián nos "pasa por el aro" a los oficiales en retiro!(Pues yo lo soy, en carácter de honorario). Él nos prometió (yo no le creí, pero los demás sí) que si era elegido velaría por que se respetara la prescripción. Pero no ha velado por nada, sino al contrario, son los abogados de su ministerio del Interior los que activan estas detenciones de oficiales (r) octogenarios, por contraste no sólo con Pitronello sino con el millar de terroristas de extrema izquierda que fueron indultados y amnistiados y que hoy están libres.
¿Quién falta que me "pase por el aro"? Ni más ni menos que mi diario favorito, que ayer me dice: "El general Bachelet fue víctima de las torturas que le provocaron el paro cardíaco, que finalmente le causó la muerte en la cárcel pública de Santiago, el 24 de marzo de 1974". ¿De dónde ha sacado semejante invento? Yo sé: de un "informe de autopsia" ordenado por el director mirista (reconocido por él) del Instituto Médico Legal, 38 años después de los hechos. ¿Por qué hay un director mirista en el IML? Porque Sebastián también nos "pasó por el aro" en eso. Y ahi me incluyo, porque si bien no voté por él y les dije a los chilenos que tampoco lo hicieran, jamás me atreví a imaginar que iba a poner en un cargo de su confianza y clave para perseguir a ex uniformados a un militante del MIR (el referido director dijo explícitamente en TV pertenecer al "partido MIR").
Por cierto, lo que dice el diario sobre la muerte de Bachelet no es verdad y está desvirtuado por la versión del ex senador socialista Eric Schnake, que estaba preso junto a aquél y que declaró: "Recuerdo que estábamos jugando un partido de básquetbol en la calle Los Aviadores (de la cárcel) cuando se sintió un poquito mal. Paramos el partido y Bachelet cayó al suelo". Había sufrido un infarto por el esfuerzo y murió poco después en un hospital. ¿Qué persona agobiada por torturas se pone después de ellas a jugar un partido de básquetbol? Entonces le pido, una vez más, a mi diario favorito, que no me siga "pasando por el aro" en estos temas, porque ya, desde el nivel más alto para abajo, son demasiados los que lo están haciendo.
Pero a lo que no estaba yo acostumbrado era a que fueran los españoles quienes "me pasaran por el aro". Y ahora, como soy accionista de Enersis, lo han logrado. No sé qué tanto discuten el asunto, cuando el mercado ya lo dejó claro el primer día: apenas anunciado cómo Endesa-España va a hacer su aporte para el aumento de capital de Enersis, las acciones de ésta se vinieron abajo en la bolsa local, mientras las de Enel, la controladora italiana de la primera, se fueron para arriba en la italiana.
Relacionada o no relacionada, conflicto de intereses o no conflicto de intereses, está claro que a los minoritarios de Enersis nos están imponiendo comprar con sobreprecio. Porque no me van a decir que alguien cree que Edesur, la eléctrica argentina que pretenden endosarnos, vale los cientos de millones de dólares que ellos dicen, cuando uno sabe que el gobierno argentino le tiene congeladas las tarifas y cualquier día, al abrir el diario, nos podemos enterar de que la Cristina Fernández pegó su enésimo zarpazo y se quedó con Edesur sin pagar un peso. ¡Estos europeos arruinados se han convertido en un peligro público!
Y, a propósito de peligro público, anoche un juez de garantía, al cual sólo le faltaba la capucha, apareció diciendo que Luciano Pitronello no es terrorista, aunque haya ido a poner la bomba que le estalló entre las manos. Y apuesto doble contra sencillo que si no le hubiera estallado también lo habrían dejado libre, como todos sus demás compinches, pese a las seis mil o más pruebas aportadas por la fiscalía. Bueno, Pitronello se ha ido para su casa con "arresto domiciliario".
¡Cómo lo envidiarán el coronel (r) Humberto Torres, de 85 años, y cuatro oficiales retirados más del Ejército, que el sábado quedaron en prisión por la muerte de dos comunistas en octubre de 1973! Un hecho amnistiado, prescrito y, posiblemente, ya antes juzgado (el diario digital "Chile Informa", donde leí la noticia, no lo precisa). ¡Otra vez Sebastián nos "pasa por el aro" a los oficiales en retiro!(Pues yo lo soy, en carácter de honorario). Él nos prometió (yo no le creí, pero los demás sí) que si era elegido velaría por que se respetara la prescripción. Pero no ha velado por nada, sino al contrario, son los abogados de su ministerio del Interior los que activan estas detenciones de oficiales (r) octogenarios, por contraste no sólo con Pitronello sino con el millar de terroristas de extrema izquierda que fueron indultados y amnistiados y que hoy están libres.
¿Quién falta que me "pase por el aro"? Ni más ni menos que mi diario favorito, que ayer me dice: "El general Bachelet fue víctima de las torturas que le provocaron el paro cardíaco, que finalmente le causó la muerte en la cárcel pública de Santiago, el 24 de marzo de 1974". ¿De dónde ha sacado semejante invento? Yo sé: de un "informe de autopsia" ordenado por el director mirista (reconocido por él) del Instituto Médico Legal, 38 años después de los hechos. ¿Por qué hay un director mirista en el IML? Porque Sebastián también nos "pasó por el aro" en eso. Y ahi me incluyo, porque si bien no voté por él y les dije a los chilenos que tampoco lo hicieran, jamás me atreví a imaginar que iba a poner en un cargo de su confianza y clave para perseguir a ex uniformados a un militante del MIR (el referido director dijo explícitamente en TV pertenecer al "partido MIR").
Por cierto, lo que dice el diario sobre la muerte de Bachelet no es verdad y está desvirtuado por la versión del ex senador socialista Eric Schnake, que estaba preso junto a aquél y que declaró: "Recuerdo que estábamos jugando un partido de básquetbol en la calle Los Aviadores (de la cárcel) cuando se sintió un poquito mal. Paramos el partido y Bachelet cayó al suelo". Había sufrido un infarto por el esfuerzo y murió poco después en un hospital. ¿Qué persona agobiada por torturas se pone después de ellas a jugar un partido de básquetbol? Entonces le pido, una vez más, a mi diario favorito, que no me siga "pasando por el aro" en estos temas, porque ya, desde el nivel más alto para abajo, son demasiados los que lo están haciendo.
martes, 7 de agosto de 2012
Subió en la Encuesta, Pero el País Queda Peor
Antes de que venga la CEP a darle un nuevo golpe, como el año pasado, sería bueno que el presidente dejara de hacer cosas, como la reforma tributaria, que sólo dañan al país pero le permiten remontar en los sondeos.
Aparte de Hernán Büchi y Juan Andrés Fontaine, que declararon desde un comienzo que la reforma iba "en la dirección equivocada", otros expertos han sido no menos elocuentes. Veamos.
Luis Felipe Lagos, en la revista de "Libertad y Desarrollo" escribió: "Las reformas tributarias que proponen subir los impuestos a las empresas y reducir los impuestos a las personas para igualarlos, en el margen, incentivan los consumos y el retiro y, por lo tanto, empeoran la eficiencia del sistema tributario".
Patricio Arrau, en "La Tercera" de ayer titula: "Concluyamos el debate tributario ahora" y dice: "Es absurdo recargar con mayores impuestos a la actual generación de chilenos cuando el Estado es acreedor internacional y no tiene deuda pública neta. El Estado puede hacer mucho más sin mayores impuestos".
Hace un tiempo, en el mismo diario, el tributarista Juan Manuel Baraona declaraba que había "aspectos del proyecto que podrían perjudicar a pequeños y medianos empresarios que extraen dinero a diario desde sus empresas".
Poco después el experto Alex Fischer, en "El Mercurio", escribía que "la reforma perjudica principalmente a aquellas actividades que la ley tributaria pretende fomentar, como la inversión en activo fijo, en investigación y desarrollo y el emprendimiento de nuevos negocios", Declaró que la reforma era, además, "desintegradora".
Y el tributarista Franco Brzovic, en "El Mercurio" de hoy, afirma que los mayores impuestos serán traspasados por las empresas y los terminarán pagando los consumidores y los afiliados a las AFP, es decir, los trabajadores.
Salvo para darle en el gusto a "la voz de la calle" y mejorar en las encuestas, la decisión presidencial de subir impuestos no le hace bien al país. Y ciertamente va en el sentido opuesto al del consejo de Milton Friedman, que recientemente habría cumplido cien años (citado por Rolf Lüders días atrás en "La Tercera"): "Reducir los impuestos bajo todas las circunstancias, con cualquier excusa y en todo momento".
Sebastián Piñera hace lo contrario porque así lo pide "la calle" y él quiere remontar en las encuestas. Bueno, ya consiguió esto último. Entonces, que ahora cierre el tema de una vez y deje a quienes emprenden, aunque un poco peor, volver a producir y trabajar tranquilos...
Aparte de Hernán Büchi y Juan Andrés Fontaine, que declararon desde un comienzo que la reforma iba "en la dirección equivocada", otros expertos han sido no menos elocuentes. Veamos.
Luis Felipe Lagos, en la revista de "Libertad y Desarrollo" escribió: "Las reformas tributarias que proponen subir los impuestos a las empresas y reducir los impuestos a las personas para igualarlos, en el margen, incentivan los consumos y el retiro y, por lo tanto, empeoran la eficiencia del sistema tributario".
Patricio Arrau, en "La Tercera" de ayer titula: "Concluyamos el debate tributario ahora" y dice: "Es absurdo recargar con mayores impuestos a la actual generación de chilenos cuando el Estado es acreedor internacional y no tiene deuda pública neta. El Estado puede hacer mucho más sin mayores impuestos".
Hace un tiempo, en el mismo diario, el tributarista Juan Manuel Baraona declaraba que había "aspectos del proyecto que podrían perjudicar a pequeños y medianos empresarios que extraen dinero a diario desde sus empresas".
Poco después el experto Alex Fischer, en "El Mercurio", escribía que "la reforma perjudica principalmente a aquellas actividades que la ley tributaria pretende fomentar, como la inversión en activo fijo, en investigación y desarrollo y el emprendimiento de nuevos negocios", Declaró que la reforma era, además, "desintegradora".
Y el tributarista Franco Brzovic, en "El Mercurio" de hoy, afirma que los mayores impuestos serán traspasados por las empresas y los terminarán pagando los consumidores y los afiliados a las AFP, es decir, los trabajadores.
Salvo para darle en el gusto a "la voz de la calle" y mejorar en las encuestas, la decisión presidencial de subir impuestos no le hace bien al país. Y ciertamente va en el sentido opuesto al del consejo de Milton Friedman, que recientemente habría cumplido cien años (citado por Rolf Lüders días atrás en "La Tercera"): "Reducir los impuestos bajo todas las circunstancias, con cualquier excusa y en todo momento".
Sebastián Piñera hace lo contrario porque así lo pide "la calle" y él quiere remontar en las encuestas. Bueno, ya consiguió esto último. Entonces, que ahora cierre el tema de una vez y deje a quienes emprenden, aunque un poco peor, volver a producir y trabajar tranquilos...
domingo, 5 de agosto de 2012
Las "Élites Habladoras" y el "Sí"
A mí me suelen decir que sigo "pegado en el pasado", pero quienes me lo dicen se han dado últimamente un festín con ese pasado. De izquierda a derecha. Pues han comentado, promovido y elogiado, siguiendo la corriente dominante en este país de cerebros lavados, la película "No", sobre la franja publicitaria del plebiscito de 1988.
En realidad, los que han dejado a Chile pegado de tal manera en el pasado han sido los "guardianes del odio", a quienes no necesito identificar por su nombre. Antes de que ellos tomaran el control de la opinión pública en Chile (como lo tienen hoy), nuestras diferencias, por sangrientas que hubieran sido, eran rápidamente superadas y cubiertas por el manto del olvido. Ahora no: "ni perdón ni olvido"... pero para un solo lado. Porque los que declararon la guerra y se armaron primero, para matar adversarios, fueron ellos... y resulta que ahora han pasado a ser "víctimas". Y quienes actuaron en defensa propia y de las potenciales y reales víctimas de ellos, ahora son "asesinos".
¡Qué tremendo lavado de cerebros nos han pegado! Simbólico del mismo es una columna de "El Mercurio" de ayer, de Francisco José Covarrubias, titulada "¿Cómo alguien pudo haber votado que Sí?". Creo que su autor es el mismo Francisco José Covarrubias de quien, hace unos años (pueden ser cinco y hasta diez), cuando yo era columnista de "El Mercurio", el hoy subdirector de redacción y entonces editor de redacción del diario, Francisco José Folch, me dijo que, siendo aquél un novel colaborador del diario, era un "feligrés" y adherente de mis columnas. Éstas ciertamente eran entonces, fueron siempre y siguen siendo, ahora en este blog, leal y militantemente defensoras del Sí y de todo lo que él representó. Como los columnistas tenemos memoria de elefante para recordar los elogios (y de pollo para las críticas adversas), lo que me relató Francisco José no se me olvidó más.
Ahora, si es otro Francisco José Covarrubias y se trata de un alcance de nombres o yo estoy confundido, ruego ser disculpado, pero el hecho es que el actual columnista de ese nombre se ha mandado esta flor de frase ayer, en su burlesco espacio dedicado a reírse del "Sí": "Pinochet no fue más sanguinario, no fue más corrupto, no fue más irresponsable ni más personalista que el promedio de los dictadores".
Bueno, eso refleja bien el lavado cerebral masivo que ha tenido lugar en Chile. Lo que más duele es que tache de "corrupto" al "dictador" Pinochet. Al respecto, hay un dictamen que no sólo no es objetivo, sino adverso a Pinochet, de un director de Impuestos Internos socialista, publicado en "La Tercera" del 8 de octubre de 2005, pág. 3, donde se dice que los únicos ingresos comprobados y no declarados por el "dictador" durante sus 17 años de gobierno (1973-1990) ascendieron a 544 mil dólares. Eso sin darle siquiera (porque no la tuvo) la oportunidad de explicar por qué usó esos 544 mil dólares, sin justificarlos, en 17 años, de gastos reservados.
¡Esa suma se la llevaban el presidente Ricardo Lagos, sus ministros y subsecretarios CADA DOS MESES, en "sobres con billetes" clandestinos! Y porque Augusto Pinochet es acusado por un funcionario socialista de no haber explicado por qué utilizó 544 mil dólares EN DIECISIETE AÑOS, el columnista lo "defiende" diciéndole que "no ha sido más corrupto" que otros dictadores.
En un país en que un presidente, Salvador Allende, documentadamente, recibió sobornos tanto de la URSS como de los EE. UU. (respectivamente acreditados por el Archivo Mitrokhin y el ex embajador Edward Korry); y en un país en que desde Patricio Aylwin ("sí, fue una corruptela", reconoció en "El Mercurio") hasta Ricardo Lagos "hicieron sonar" los gastos reservados en sobres en que los subsecretarios se llevaban un millón 800 mil pesos mensuales (me lo reconoció uno de ellos), se califica de "corrupto" a un presidente por no haber explicado un millón 300 mil pesos mensuales (es la división de 544 mil dólares por 17 años).
La misma derecha que se adelantó a amnistiar a Lagos y todos sus antecesores por el latrocinio, repito, de los sobres con billetes que significaban 580 mil dólares CADA DOS MESES, ahora proclama "corrupto" al "dictador" por no justificar el retiro de la misma suma en 17 años.
Por suerte "así NO se escribe la historia". Veamos, en efecto, lo que dice el historiador Paul Johnson, en su reciente libro "Héroes", en que analiza figuras mundiales desde Julio César a Winston Churchill: "...aplaudí el pronunciamiento del general Pinochet, obedeciendo órdenes del Congreso, y aún más su éxito en revivir la economía y tranformarla en la más sólida de América Latina. Pero al impedir la transformación de Chile en un satélite comunista el general se ganó el odio furioso de la Unión Soviética, cuya máquina de propaganda tuvo éxito en demonizarlo ante las élites habladoras del mundo. Fue el último triunfo del KGB antes de que desapareciera en el basurero de la historia. Pero para mí Pinochet sigue siendo un héroe, porque yo conozco los hechos".
Yo también conozco los hechos. Y sé cuál va a ser el veredicto de la historia. La sabiduría popular también lo intuye: un amigo, cuando recién salieron los nuevos billetes de 20 mil pesos, pagó la bencina en una bomba con uno de ellos, diciéndole por broma al bombero: "Este billete nuevo viene con la efigie de mi general Pinochet". El bombero sonrió y sólo le contestó: "Eso va ser en cincuenta años más". Ese hombre del pueblo sabía más que las "élites habladoras".
Vox pópuli, vox Dei.
En realidad, los que han dejado a Chile pegado de tal manera en el pasado han sido los "guardianes del odio", a quienes no necesito identificar por su nombre. Antes de que ellos tomaran el control de la opinión pública en Chile (como lo tienen hoy), nuestras diferencias, por sangrientas que hubieran sido, eran rápidamente superadas y cubiertas por el manto del olvido. Ahora no: "ni perdón ni olvido"... pero para un solo lado. Porque los que declararon la guerra y se armaron primero, para matar adversarios, fueron ellos... y resulta que ahora han pasado a ser "víctimas". Y quienes actuaron en defensa propia y de las potenciales y reales víctimas de ellos, ahora son "asesinos".
¡Qué tremendo lavado de cerebros nos han pegado! Simbólico del mismo es una columna de "El Mercurio" de ayer, de Francisco José Covarrubias, titulada "¿Cómo alguien pudo haber votado que Sí?". Creo que su autor es el mismo Francisco José Covarrubias de quien, hace unos años (pueden ser cinco y hasta diez), cuando yo era columnista de "El Mercurio", el hoy subdirector de redacción y entonces editor de redacción del diario, Francisco José Folch, me dijo que, siendo aquél un novel colaborador del diario, era un "feligrés" y adherente de mis columnas. Éstas ciertamente eran entonces, fueron siempre y siguen siendo, ahora en este blog, leal y militantemente defensoras del Sí y de todo lo que él representó. Como los columnistas tenemos memoria de elefante para recordar los elogios (y de pollo para las críticas adversas), lo que me relató Francisco José no se me olvidó más.
Ahora, si es otro Francisco José Covarrubias y se trata de un alcance de nombres o yo estoy confundido, ruego ser disculpado, pero el hecho es que el actual columnista de ese nombre se ha mandado esta flor de frase ayer, en su burlesco espacio dedicado a reírse del "Sí": "Pinochet no fue más sanguinario, no fue más corrupto, no fue más irresponsable ni más personalista que el promedio de los dictadores".
Bueno, eso refleja bien el lavado cerebral masivo que ha tenido lugar en Chile. Lo que más duele es que tache de "corrupto" al "dictador" Pinochet. Al respecto, hay un dictamen que no sólo no es objetivo, sino adverso a Pinochet, de un director de Impuestos Internos socialista, publicado en "La Tercera" del 8 de octubre de 2005, pág. 3, donde se dice que los únicos ingresos comprobados y no declarados por el "dictador" durante sus 17 años de gobierno (1973-1990) ascendieron a 544 mil dólares. Eso sin darle siquiera (porque no la tuvo) la oportunidad de explicar por qué usó esos 544 mil dólares, sin justificarlos, en 17 años, de gastos reservados.
¡Esa suma se la llevaban el presidente Ricardo Lagos, sus ministros y subsecretarios CADA DOS MESES, en "sobres con billetes" clandestinos! Y porque Augusto Pinochet es acusado por un funcionario socialista de no haber explicado por qué utilizó 544 mil dólares EN DIECISIETE AÑOS, el columnista lo "defiende" diciéndole que "no ha sido más corrupto" que otros dictadores.
En un país en que un presidente, Salvador Allende, documentadamente, recibió sobornos tanto de la URSS como de los EE. UU. (respectivamente acreditados por el Archivo Mitrokhin y el ex embajador Edward Korry); y en un país en que desde Patricio Aylwin ("sí, fue una corruptela", reconoció en "El Mercurio") hasta Ricardo Lagos "hicieron sonar" los gastos reservados en sobres en que los subsecretarios se llevaban un millón 800 mil pesos mensuales (me lo reconoció uno de ellos), se califica de "corrupto" a un presidente por no haber explicado un millón 300 mil pesos mensuales (es la división de 544 mil dólares por 17 años).
La misma derecha que se adelantó a amnistiar a Lagos y todos sus antecesores por el latrocinio, repito, de los sobres con billetes que significaban 580 mil dólares CADA DOS MESES, ahora proclama "corrupto" al "dictador" por no justificar el retiro de la misma suma en 17 años.
Por suerte "así NO se escribe la historia". Veamos, en efecto, lo que dice el historiador Paul Johnson, en su reciente libro "Héroes", en que analiza figuras mundiales desde Julio César a Winston Churchill: "...aplaudí el pronunciamiento del general Pinochet, obedeciendo órdenes del Congreso, y aún más su éxito en revivir la economía y tranformarla en la más sólida de América Latina. Pero al impedir la transformación de Chile en un satélite comunista el general se ganó el odio furioso de la Unión Soviética, cuya máquina de propaganda tuvo éxito en demonizarlo ante las élites habladoras del mundo. Fue el último triunfo del KGB antes de que desapareciera en el basurero de la historia. Pero para mí Pinochet sigue siendo un héroe, porque yo conozco los hechos".
Yo también conozco los hechos. Y sé cuál va a ser el veredicto de la historia. La sabiduría popular también lo intuye: un amigo, cuando recién salieron los nuevos billetes de 20 mil pesos, pagó la bencina en una bomba con uno de ellos, diciéndole por broma al bombero: "Este billete nuevo viene con la efigie de mi general Pinochet". El bombero sonrió y sólo le contestó: "Eso va ser en cincuenta años más". Ese hombre del pueblo sabía más que las "élites habladoras".
Vox pópuli, vox Dei.
viernes, 3 de agosto de 2012
Escribiendo Frente al Televisor
A veces escribo este blog ante el televisor, durante el noticiero. Ahora es el caso. TVN ("24 horas") una vez más, como viene haciéndolo día tras día, dedica largos minutos a, en lugar de dar noticias, promover una película de propaganda política, "No", siendo que según su estatuto debe respetar la prescindencia política. Bueno, no es extraño que suceda, siendo éste el "V Gobierno de la Concertación", gobierno que designa a las autoridades de TVN y Concertación que organizó la campaña del "No".
Después me entero por la pantalla de que el presidente anuncia otro plan para la Araucanía, que sigue las mismas pautas de los anteriores suyos y de sus predecesores, merced a las cuales han transformado a esa región en la más pobre de Chile, asolada por la violencia, la ingobernabilidad, las medidas socialistas, la precariedad de los derechos de propiedad y la impunidad del terrorismo.
Como lo prueba Julio Bazán en su libro "¿Es Mapuche el Conflicto?" (Editorial Maye, 2011), lo que sucede en la Araucanía obedece a una actividad revolucionaria de extrema izquierda con amplio apoyo internacional, que no tiene nada de mapuche. Lo único de tal que tiene el conflicto es el aprovechamiento que hacen los revolucionarios de los habitantes de esa etnia. Hay en la zona una actividad subversiva constante, zonas donde no puede entrar la policía y donde pululan encapuchados de un metro noventa y grandes manos blancas preparando el terreno para los atentados.
¿Cómo responde el gobierno a la violencia? Premiándola. Pasando las tierras de manos de quienes sabían hacerlas producir a las de quienes no saben cultivarlas. Lo cual agrava el conflicto, porque eso genera descontento en los nuevos dueños y exigencias de ayuda económica y tecnológica para ellos, que, como no la reciben, se suman al descontento y la asonada, método probadamente eficaz para obtener cualquier cosa de este gobierno.
Pero entre las medidas contraproducentes hay una que, además, linda en lo ridículo. En realidad, ella retrata de cuerpo entero a nuestro actual gobernante: ¡va a promover las clases de mapudungún, con financiamiento estatal, para que cada vez más niños y mayores dominen esa lengua! ¡El idioma del futuro, del progreso y la tecnología! ¡Qué tremendo descubrimiento ha hecho Piñera! ¿Creerá que así los "mapudunguhablantes" tendrán más posibilidades de conseguir ocupaciones de alta calificación y mejor remuneradas?
De paso, se sigue en la línea de instituir un separatismo malsano y contrario a la unidad nacional.
Por supuesto, este "Plan" no contiene una sola de las medidas que harían posible restablecer la paz, la seguridad y el progreso en la Araucanía, y que serían las siguientes:
1) Partir de la base de que los mapuches son ciudadanos iguales a todos los demás chilenos y establecer que ellos podrán disponer libremente de sus propiedades.
2) El derecho de propiedad se hará respetar efectivamente y todo atentado contra el mismo será castigado con las penas que contemplan las leyes. A raíz de ello, las inversiones afluirán hacia la Araucanía y sus tierras se valorizarán, es decir, se revertirá la situación actual.
3) El terrorismo será perseguido y sancionado según las leyes dictadas para ese fin, en particular la de Seguridad del Estado y la Antiterrorista. Los habitantes de la Araucanía, cuya gran mayoría respeta la ley, recobrarán la tranquilidad perdida.
4) Las ingentes sumas destinadas a expropiar tierras o a proyectos absurdos como el de enseñar mapudungún serán redireccionadas hacia el otorgamiento de subsidios a las personas pobres de la región, que tendrán libertad de elegir, con esos recursos, dónde atender sus necesidades de salud, enseñanza, vivienda y trabajo.
El estado de derecho y la libertad económica y política han garantizado el progreso en todos los rincones del globo y la Araucanía no tiene por qué ser una excepción.
Después me entero por la pantalla de que el presidente anuncia otro plan para la Araucanía, que sigue las mismas pautas de los anteriores suyos y de sus predecesores, merced a las cuales han transformado a esa región en la más pobre de Chile, asolada por la violencia, la ingobernabilidad, las medidas socialistas, la precariedad de los derechos de propiedad y la impunidad del terrorismo.
Como lo prueba Julio Bazán en su libro "¿Es Mapuche el Conflicto?" (Editorial Maye, 2011), lo que sucede en la Araucanía obedece a una actividad revolucionaria de extrema izquierda con amplio apoyo internacional, que no tiene nada de mapuche. Lo único de tal que tiene el conflicto es el aprovechamiento que hacen los revolucionarios de los habitantes de esa etnia. Hay en la zona una actividad subversiva constante, zonas donde no puede entrar la policía y donde pululan encapuchados de un metro noventa y grandes manos blancas preparando el terreno para los atentados.
¿Cómo responde el gobierno a la violencia? Premiándola. Pasando las tierras de manos de quienes sabían hacerlas producir a las de quienes no saben cultivarlas. Lo cual agrava el conflicto, porque eso genera descontento en los nuevos dueños y exigencias de ayuda económica y tecnológica para ellos, que, como no la reciben, se suman al descontento y la asonada, método probadamente eficaz para obtener cualquier cosa de este gobierno.
Pero entre las medidas contraproducentes hay una que, además, linda en lo ridículo. En realidad, ella retrata de cuerpo entero a nuestro actual gobernante: ¡va a promover las clases de mapudungún, con financiamiento estatal, para que cada vez más niños y mayores dominen esa lengua! ¡El idioma del futuro, del progreso y la tecnología! ¡Qué tremendo descubrimiento ha hecho Piñera! ¿Creerá que así los "mapudunguhablantes" tendrán más posibilidades de conseguir ocupaciones de alta calificación y mejor remuneradas?
De paso, se sigue en la línea de instituir un separatismo malsano y contrario a la unidad nacional.
Por supuesto, este "Plan" no contiene una sola de las medidas que harían posible restablecer la paz, la seguridad y el progreso en la Araucanía, y que serían las siguientes:
1) Partir de la base de que los mapuches son ciudadanos iguales a todos los demás chilenos y establecer que ellos podrán disponer libremente de sus propiedades.
2) El derecho de propiedad se hará respetar efectivamente y todo atentado contra el mismo será castigado con las penas que contemplan las leyes. A raíz de ello, las inversiones afluirán hacia la Araucanía y sus tierras se valorizarán, es decir, se revertirá la situación actual.
3) El terrorismo será perseguido y sancionado según las leyes dictadas para ese fin, en particular la de Seguridad del Estado y la Antiterrorista. Los habitantes de la Araucanía, cuya gran mayoría respeta la ley, recobrarán la tranquilidad perdida.
4) Las ingentes sumas destinadas a expropiar tierras o a proyectos absurdos como el de enseñar mapudungún serán redireccionadas hacia el otorgamiento de subsidios a las personas pobres de la región, que tendrán libertad de elegir, con esos recursos, dónde atender sus necesidades de salud, enseñanza, vivienda y trabajo.
El estado de derecho y la libertad económica y política han garantizado el progreso en todos los rincones del globo y la Araucanía no tiene por qué ser una excepción.
jueves, 2 de agosto de 2012
La Reforma de Murphy
La ley fundamental de Murphy dice que siempre las cosas pueden empeorar. El presidente se ha ceñido estrictamente a ella en lo relacionado con la Reforma Tributaria.
Lo mejor era no hacerla. Por algo la Concertación, en cuyo seno casi todos son partidarios de subir los impuestos, durante veinte años se abstuvo de hacerlo, tras haberlos alzado en 1991, con el eficaz concurso de, por supuesto, el senador Sebastián Piñera "para legitimar el modelo". No lo legitimaron, lo empeoraron. Por eso el país comenzó al poco tiempo a crecer menos. La Concertación pareció darse cuenta y presentó sus proyectos de incentivo a la inversión, MK I y MK II, con variadas posibilidades de exención de impuestos. El actual gobierno los llama "elusión" y quiere gravar algunas de esas rentas exentas.
Pero Sebastián Piñera había llegado al gobierno con un programa en que no se contemplaba una reforma tributaria para subir impuestos. Sin embargo, fue una de las primeras cosas que hizo. Seguramente le pareció "popular". Y les dijo a las empresas en 2010: "les voy a aumentar el impuesto a 18,5% y después a 20%, pero después volverá a 17%". Pero no era verdad: apenas comenzó a bajar el impuesto este año, como había establecido la ley de 2010, el presidente les ha dicho a las empresas: "No, en realidad no voy a cumplir lo que les dije: les voy a subir a 20%". Y mandó su proyecto.
Murphy: ya era malo subir transitoriamente el impuesto a las empresas, pero siempre eso puede empeorar, así es que hago el alza permanente.
¿Por qué lo hizo? Porque lo pedían dos entes ante los cuales se prosterna: la calle y la Concertación. Supongo que se debe haber dicho a sí mismo: "Si hago lo que dicen la calle y la Concertación, voy a remontar en las encuestas, así es que voy a hacer la Reforma Tributaria que ambas piden".
Hizo el anuncio, pero apenas subió un punto en la encuesta Adimark GFK, que, según la experiencia, es la más benévola con él.
Voces respetadas de la Alianza le advirtieron: "El camino equivocado", escribió Juan Andrés Fontaine; "El enfoque equivocado", escribió Hernán Büchi. El senador Jovino Novoa, junto con oponerse a la Reforma, advirtió que ella se iba a volver contra el gobierno. El economista Roberto Méndez, de la mencionada Adimark GFK, firma encuestadora, también opinó que la Reforma terminaría perjudicando la imagen del gobierno.
Y ha sido así. Esta mañana vi en televisión al experto educacional Mario Waissbluth refiriéndose en los peores términos a la forma en que se van a invertir los recursos de la reforma para educación: ella va en la dirección exactamente opuesta a sus propósitos, dijo, pues beneficiará a los grupos de mayores ingresos y perjudicará a los que tengan menos. Y calificó la nueva propuesta gubernativa como un verdadero cohecho al electorado, "es como pararse en un mall de Maipú o La Florida a repartir diez mil pesos para cada persona que vote por el gobierno", dijo (cita no textual).
Obviamente, la oposición ha anunciado lo que todo el mundo, salvo Sebastián Piñera, sabía que haría: aprobará los aumentos de impuestos y rechazará la rebajas que todavía quedan. Pues el presidente removió un avispero, abrió la caja de Pandora.
El gobierno de Murphy ha presentado entonces un nuevo proyecto, eliminando cosas buenas que tenía el anterior, y que eran pocas, tales como la rebaja de aranceles a cero; la rebaja del impuesto de timbres a 0,2% (ahora propone 0,4%) y la reducción del impuesto a la renta de las personas, que quedará en 40% para las rentas sobre 10 millones 288 mil pesos mensuales.
Se cumple así la ley de Murphy: si el proyecto original era malo, siempre era posible presentar uno peor. Y la Concertación se preocupará de que la ley definitiva salga, todavía, muchísimo peor.
Lo mejor era no hacerla. Por algo la Concertación, en cuyo seno casi todos son partidarios de subir los impuestos, durante veinte años se abstuvo de hacerlo, tras haberlos alzado en 1991, con el eficaz concurso de, por supuesto, el senador Sebastián Piñera "para legitimar el modelo". No lo legitimaron, lo empeoraron. Por eso el país comenzó al poco tiempo a crecer menos. La Concertación pareció darse cuenta y presentó sus proyectos de incentivo a la inversión, MK I y MK II, con variadas posibilidades de exención de impuestos. El actual gobierno los llama "elusión" y quiere gravar algunas de esas rentas exentas.
Pero Sebastián Piñera había llegado al gobierno con un programa en que no se contemplaba una reforma tributaria para subir impuestos. Sin embargo, fue una de las primeras cosas que hizo. Seguramente le pareció "popular". Y les dijo a las empresas en 2010: "les voy a aumentar el impuesto a 18,5% y después a 20%, pero después volverá a 17%". Pero no era verdad: apenas comenzó a bajar el impuesto este año, como había establecido la ley de 2010, el presidente les ha dicho a las empresas: "No, en realidad no voy a cumplir lo que les dije: les voy a subir a 20%". Y mandó su proyecto.
Murphy: ya era malo subir transitoriamente el impuesto a las empresas, pero siempre eso puede empeorar, así es que hago el alza permanente.
¿Por qué lo hizo? Porque lo pedían dos entes ante los cuales se prosterna: la calle y la Concertación. Supongo que se debe haber dicho a sí mismo: "Si hago lo que dicen la calle y la Concertación, voy a remontar en las encuestas, así es que voy a hacer la Reforma Tributaria que ambas piden".
Hizo el anuncio, pero apenas subió un punto en la encuesta Adimark GFK, que, según la experiencia, es la más benévola con él.
Voces respetadas de la Alianza le advirtieron: "El camino equivocado", escribió Juan Andrés Fontaine; "El enfoque equivocado", escribió Hernán Büchi. El senador Jovino Novoa, junto con oponerse a la Reforma, advirtió que ella se iba a volver contra el gobierno. El economista Roberto Méndez, de la mencionada Adimark GFK, firma encuestadora, también opinó que la Reforma terminaría perjudicando la imagen del gobierno.
Y ha sido así. Esta mañana vi en televisión al experto educacional Mario Waissbluth refiriéndose en los peores términos a la forma en que se van a invertir los recursos de la reforma para educación: ella va en la dirección exactamente opuesta a sus propósitos, dijo, pues beneficiará a los grupos de mayores ingresos y perjudicará a los que tengan menos. Y calificó la nueva propuesta gubernativa como un verdadero cohecho al electorado, "es como pararse en un mall de Maipú o La Florida a repartir diez mil pesos para cada persona que vote por el gobierno", dijo (cita no textual).
Obviamente, la oposición ha anunciado lo que todo el mundo, salvo Sebastián Piñera, sabía que haría: aprobará los aumentos de impuestos y rechazará la rebajas que todavía quedan. Pues el presidente removió un avispero, abrió la caja de Pandora.
El gobierno de Murphy ha presentado entonces un nuevo proyecto, eliminando cosas buenas que tenía el anterior, y que eran pocas, tales como la rebaja de aranceles a cero; la rebaja del impuesto de timbres a 0,2% (ahora propone 0,4%) y la reducción del impuesto a la renta de las personas, que quedará en 40% para las rentas sobre 10 millones 288 mil pesos mensuales.
Se cumple así la ley de Murphy: si el proyecto original era malo, siempre era posible presentar uno peor. Y la Concertación se preocupará de que la ley definitiva salga, todavía, muchísimo peor.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Sesión de Tortura Callejera
Si usted va a youtube.com/watch?v=yamtOizf7-0, verá a los más expertos torturadores chilenos en acción, y en plena calle. Son comunistas, "compañeros de ruta" de los mismos y "tontos útiles" (así les llaman los propios rojos) que los siguen.
A lo largo de cinco cuadras, en el centro de Santiago, torturaron pública y desembozadamente a dos ancianos y al hijo de uno de ellos. Lo notable es que fueron los propios comunistas et al los que subieron el video de su actuación a YouTube, con el evidente propósito de infundir temor a quienquiera pudiera tener la intención de volver a atreverse a expresar libremente opiniones que no sean del agrado del marxismo-leninismo.
El resultado de las torturas, que pudieron tener un final más trágico, fue el de que uno de los septuagenarios sufrió heridas variadas y un grave corte en la cara, su hermano quedó con la boca destrozada y la nariz sangrante, y el hijo del primero con su nariz quebrada y una pierna inmovilizada. Y todos quedaron con huellas de golpes en el cuerpo, algunos de los cuales amenazan tener consecuencias en sus órganos internos.
Los comunistas filmantes del proceso de las torturas se cuidaron de excluir del video los momentos más duros de la sesión, cuando sus tres víctimas estuvieron en el suelo siendo golpeadas, escupidas e insultadas por los flageladores. Pues el propósito de las torturas era disuasivo y no el de exponer la más cruda brutalidad de los torturadores. Es un video "mitigado".
Nada de esto es sorpresa. El marxismo chileno hizo de las torturas una práctica habitual durante su gobierno de 1970-73. Sus otrora adversarios ¡y hoy aliados! democratacristianos promovieron, suscribieron e hicieron aprobar, junto a otros partidos democráticos, el Acuerdo de la Cámara de Diputados de 22 de agosto de 1973, que en su acápite g) decía a la letra, refiriéndose al gobierno de Salvador Allende:
"g) Ha incurrido en frecuentes detenciones ilegales por motivos políticos, además de las ya señaladas con respecto a los periodistas, y ha tolertado que las víctimas sean sometidas en muchos casos a flagelaciones y torturas".
Uno de esos casos fue el del presidente de la juventud del partido nacional, Juan Luis Ossa, víctima de una larga sesión de torturas mediante descargas eléctricas en el cuartel de Investigaciones de Rancagua, tras la cual, ya desfalleciente, fue interrogado personalmente por el subdirector de Investigaciones de la época, el comunista Carlos Toro, según detalla la publicación de la primera página de "El Mercurio" de 23 de enero de 1972.
El gobierno de Salvador Allende no refutó esa información ni mucho menos pidió la renuncia o sancionó al subdirector de Investigaciones, Carlos Toro, que siguió imperturbable en su cargo, probando con ello que las torturas a meros opositores políticos --ni siquiera terroristas o guerrilleros-- eran una práctica oficial y autorizada del régimen.
Por eso ahora cuando, si bien no son gobierno, han tomado conciencia de que no hay gobierno, en cuanto al ejercicio de la autoridad y la preservación del orden y la garantía de las libertades personales se refiere, pueden practicar la tortura prolongada e impunementemente, en plena calle, a vista y paciencia de la fuerza pública y de una ciudadanía indiferente, con la única excepción de un grupo de modestos comerciantes ambulantes de una feria libre que, advertidos de que el profesor universitario, su hermano y el hijo del primero podrían podrían terminar linchados por los torturadores, les prestaron amparo y protección y rechazaron con golpes de puño y palos a la jauría roja, que ante ello huyó despavorida, porque sólo ataca cuando sus víctimas son pocas y están indefensas.
En el desgobernado Chile actual se puede torturar así, impunemente y de día claro, a ciudadanos honestos y decentes. No existe el amparo de la justicia, pues ésta está dedicada a perseguir y encarcelar a quienes libraron transitoriamente al país del gobierno de los torturadores.
Si usted no lo cree, puede verlo con sus propios ojos en el video arriba citado, teniendo presente que él ha sido expurgado de sus escenas más crueles y degradantes por sus propios autores.
A lo largo de cinco cuadras, en el centro de Santiago, torturaron pública y desembozadamente a dos ancianos y al hijo de uno de ellos. Lo notable es que fueron los propios comunistas et al los que subieron el video de su actuación a YouTube, con el evidente propósito de infundir temor a quienquiera pudiera tener la intención de volver a atreverse a expresar libremente opiniones que no sean del agrado del marxismo-leninismo.
El resultado de las torturas, que pudieron tener un final más trágico, fue el de que uno de los septuagenarios sufrió heridas variadas y un grave corte en la cara, su hermano quedó con la boca destrozada y la nariz sangrante, y el hijo del primero con su nariz quebrada y una pierna inmovilizada. Y todos quedaron con huellas de golpes en el cuerpo, algunos de los cuales amenazan tener consecuencias en sus órganos internos.
Los comunistas filmantes del proceso de las torturas se cuidaron de excluir del video los momentos más duros de la sesión, cuando sus tres víctimas estuvieron en el suelo siendo golpeadas, escupidas e insultadas por los flageladores. Pues el propósito de las torturas era disuasivo y no el de exponer la más cruda brutalidad de los torturadores. Es un video "mitigado".
Nada de esto es sorpresa. El marxismo chileno hizo de las torturas una práctica habitual durante su gobierno de 1970-73. Sus otrora adversarios ¡y hoy aliados! democratacristianos promovieron, suscribieron e hicieron aprobar, junto a otros partidos democráticos, el Acuerdo de la Cámara de Diputados de 22 de agosto de 1973, que en su acápite g) decía a la letra, refiriéndose al gobierno de Salvador Allende:
"g) Ha incurrido en frecuentes detenciones ilegales por motivos políticos, además de las ya señaladas con respecto a los periodistas, y ha tolertado que las víctimas sean sometidas en muchos casos a flagelaciones y torturas".
Uno de esos casos fue el del presidente de la juventud del partido nacional, Juan Luis Ossa, víctima de una larga sesión de torturas mediante descargas eléctricas en el cuartel de Investigaciones de Rancagua, tras la cual, ya desfalleciente, fue interrogado personalmente por el subdirector de Investigaciones de la época, el comunista Carlos Toro, según detalla la publicación de la primera página de "El Mercurio" de 23 de enero de 1972.
El gobierno de Salvador Allende no refutó esa información ni mucho menos pidió la renuncia o sancionó al subdirector de Investigaciones, Carlos Toro, que siguió imperturbable en su cargo, probando con ello que las torturas a meros opositores políticos --ni siquiera terroristas o guerrilleros-- eran una práctica oficial y autorizada del régimen.
Por eso ahora cuando, si bien no son gobierno, han tomado conciencia de que no hay gobierno, en cuanto al ejercicio de la autoridad y la preservación del orden y la garantía de las libertades personales se refiere, pueden practicar la tortura prolongada e impunementemente, en plena calle, a vista y paciencia de la fuerza pública y de una ciudadanía indiferente, con la única excepción de un grupo de modestos comerciantes ambulantes de una feria libre que, advertidos de que el profesor universitario, su hermano y el hijo del primero podrían podrían terminar linchados por los torturadores, les prestaron amparo y protección y rechazaron con golpes de puño y palos a la jauría roja, que ante ello huyó despavorida, porque sólo ataca cuando sus víctimas son pocas y están indefensas.
En el desgobernado Chile actual se puede torturar así, impunemente y de día claro, a ciudadanos honestos y decentes. No existe el amparo de la justicia, pues ésta está dedicada a perseguir y encarcelar a quienes libraron transitoriamente al país del gobierno de los torturadores.
Si usted no lo cree, puede verlo con sus propios ojos en el video arriba citado, teniendo presente que él ha sido expurgado de sus escenas más crueles y degradantes por sus propios autores.
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