martes, 7 de septiembre de 2010

"Con Arreglo a la Ley"

Usted a lo mejor cree que es libre, pero no lo es. Si usted es legalista, me replicará que la Constitución dice que usted es libre y, por lo tanto, argumentará usted, "lo soy". Pero si quiere acordar libremente con otra persona la prestación de un servicio cualquiera, no puede. Luego, no es libre, aunque la Constitución diga que lo es. Pues en Chile dos personas no pueden acordar libremente que una trabaje en algo y la otra le remunere ese trabajo. Hay un Hermano Mayor que le dice:
"No, mi amigo, usted sólo puede llegar a ese acuerdo en los términos en que yo digo. Primero, no puede libremente acordar una remuneración; segundo, no puede convenir un horario de trabajo, sino que debe ceñirse al que yo he determinado; tercero, usted no puede quedarse con todo lo que se le paga por trabajar, pues una parte debe ir a financiar su jubilación, pues debe jubilar como yo digo y no como usted quiera; cuarto, usted debe darme parte de su plata a mí porque yo hago cosas en su beneficio, aunque usted no me las haya pedido, y yo necesito que alguien me las financie, y ese alguien es usted; quinto, yo soy el que dice cómo va a cuidar usted de su salud, así es que debe apartar otra cantidad de dinero que yo señalaré, para que usted atienda su salud en las instituciones que yo he permitido y no en otras; sexto, usted debe apartar otra suma por si sufre un accidente del trabajo, pues si usted se accidenta, soy yo el que va a determinar cómo se va a curar y dónde, mediante un seguro obligatorio, pues yo le prohíbo ser su propio asegurador; sexto, usted tampoco puede disponer libremente cómo terminará su relación de trabajo, pues yo he fijado requisitos para que usted tenga derecho a dejar de trabajar, y no me importa lo que usted piense acerca de si son buenos, justos o convenientes, y además yo he fijado el pago que se le debe hacer a usted si se pone término a su labor".
Pero ¿cómo puede el Hermano Mayor contradecir tan flagrantemente la Constitución? Porque ésta, aparte de que la hace el mismo Hermano Mayor, siempr le da a éste una forma de burlarla, al agregar una frase muy conveniente para él: "con arreglo a la ley", y esa ley la hace el mismo Hermano Mayor y muchas veces le quita a usted la libertad que la Constitución dice garantizarle. Es "la letra chica" con que se protege el Hermano Mayor.
Entonces ¿usted todavía cree que tiene libertad de trabajo? Si la respuesta es "sí", le voy a dar una mala noticia: el 18,19 y 20 de septiembre va a tener todavía menos libertad, no sólo para trabajar, sino hasta para comprar o vender, porque el Hermano Mayor está preparándose para ordenar que NINGÚN COMERCIO PUEDE VENDER NADA EN ESOS DÍAS.
Esa medida es tremendamente perjudicial para casi todos: los que producen, porque van a ver disminuida la demanda por sus productos; los que comercian, porque van a dejar de vender tres días; los que consumen, porque no van a poder comprar en esos días. ¿Quiénes son los únicos felices? ¿Qui bono?, como pregunté en un blog de hace un par de días, es decir ¿quién gana con esto? Usted los vio en la tele: unos energúmenos que estaban en las tribunas del Senado vociferando contra los senadores que no querían hacerles inmediatamente un regalo. Pues, en efecto, los que ganan son los trabajadores del comercio QUE RECIBIRÁN SUS SUELDOS DURANTE TRES DÍAS SIN TRABAJAR.
Pero será una ganancia efímera porque, fíjese, hay un axioma que dice: "el mercado es más fuerte". Hasta el comerciante más "caído del catre" se dará cuenta de que la remuneración que les paga a sus dependientes ahora es por menos días de trabajo, así es que, como ningún comerciante es tonto, poco a poco va a ir reduciendo esa remuneración o aumentando la carga de trabajo como pueda, hasta que aquélla refleje el hecho de que trabajan tres días menos, el 18, 19 y 20 de septiembre. Y así todo volverá a la normalidad del equilibrio. Los dependientes creerán que están trabajando menos con el mismo sueldo de antes, pero poco a poco ese sueldo y/o su carga de trabajo se van a ir ajustando exactamente al hecho de que trabajan tres días menos. No sé cuánto tomará eso, pero sì sé que sucederá. Y entonces resultará que serán los propios empleados del comercio los que pagarán el costo de los tres días en que no trabajarán cada año. Milton Friedman dijo: "el almuerzo gratis no existe" y ésta es una ley básica de la economía.
En conclusión, usted no es libre, como se lo asegura la Constitución; y, segundo, si usted no es empleado de comercio, tendrá todavía menos libertad después de la ley que obligará a cerrar el 18, 19 y 20; y si usted es empleado de comercio, le garantizo que tal vez por este año gane tres días de sueldo más que antes, sin trabajar, pero que muy luego su sueldo líquido se va a ajustar a la baja, o su carga de trabajo al alza, es decir, a la realidad de que usted produce menos y trabaja tres días menos al año. Porque "el mercado es màs fuerte". Y porque "el almuerzo gratis no existe". Siempre lo paga alguien, aunque, "con arreglo a la ley", se diga que no.

lunes, 6 de septiembre de 2010

¿Novedad? Ninguna

A raíz de las declaraciones del terrorista Hernández Norambuena, uno de los responsables del asesinato de Jaime Guzmán, ha vuelto a quedar en tela de juicio la Concertación, no sólo por su incapacidad de hacer efectivo el castigo a los autores del crimen, sino como responsable de acciones u omisiones que les han permitido a todos ellos quedar en la impunidad (pues el único preso lo está en Brasil y por un secuestro cometido allá; no es aventurado suponer que si lo hubiera perpetrado en Chile también estaría libre).
Ahora se ha publicado el contenido de las actas del Consejo de Defensa del Estado (CDE) en que una mayoría de consejeros votó en contra de apelar a la sentencia de la Corte de Apelaciones que liberó de responsabilidad al Director de Investigaciones que ocultó a la justicia una filmación de los responsables del asesinato del senador y al jefe de la oficina de seguridad del gobierno de Aylwin, por ocultar los antecedentes de un traslado de armas de los terroristas. El mismo CDE, tan severo para adherir a todas las acciones contra ex uniformados, en circunstancias que su obligación era, precisamente, no colaborar al éxito de ellas, porque su misión es defender al Estado y todas esas acciones terminaban en demandas cuantiosas contra éste. Pero en el caso Guzmán, donde fue asesinado un senador, miembro de un poder del Estado, el Consejo de Defensa de éste se abstuvo de perseguir responsabilidades.
Poco se ha recordado en estos días la sospechosa fuga de la Cárcel de Alta Seguridad de los asesinos de Guzmán, todos del FPMR. A ese respecto, reproduzco la versión de un funcionario de Gendarmería acerca de hechos anteriores a esa fuga: 1) A los vigilantes del sector les cambiaron las armas, que tenían un alcance de 400 metros, por otras con alcance de 20 metros; 2) Las rondas que se hacían cada 5 minutos, se ampliaron a 15 minutos; 3) Cambiaron los gendarmes antiguos por otros recién egresados, que sólo atinaron a refugiarse cuando desde el helicóptero en que se fugaron los reos se disparó a la guardia. Y, 4) Lo más increíble, Emmanuelle Verhoeven, contratada por Gendarmería para prestar ayuda sicológica a los reos terroristas, era la "comandante Ana", miembro del FPMR y pareja de uno de los jefes de éste, Galvarino Apablaza, participante del crimen de Guzmán, que hoy goza de la protección del gobierno en Argentina, donde vive perfectamente libre (ver detalles y fuentes en p. 370 y sigtes. de mi libro "Terapia para Cerebros Lavados", El Mercurio-Aguilar, 2008).
¿Alguna novedad, entonces, acerca de la responsabilidad de la Concertación en la completa impunidad del asesinato del senador Jaime Guzmán? Por supuesto, ninguna. Los mismos que indultaron a TODOS los terroristas y han perseguido a los militares que lucharon contra ellos antes de 1990, han seguido tendiendo un manto de protección contra los primeros y persiguiendo a los segundos con posterioridad.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Estadistas vs. Demagogos

Leyendo un artículo de Hernán Büchi en "El Mercurio" de hoy recordé cuando, hace pocos años, al inicio del gobierno Bachelet, la UDI organizó una cena en Casapiedra, a la cual concurrió mucha gente y cuyo orador principal fue el ex Ministro. Muchos concurrentes pensamos, con entusiasmo, que el partido al cual siempre le habíamos dado nuestro voto impulsaría, en la siguiente elección presidencial, la candidatura de Büchi, que tiene dotes superiores de estadista, aunque no de demagogo. Y yo me dije lo que me he dicho siempre, que el deber político con nuestra Patria, que todos tenemos, es el de procurar que sean Presidentes los mejores estadistas y no simplemente los mejores demagogos, que recorren el país haciendo promesas con el solo objeto de alcanzar el poder para satisfacer su ambición personal.
Büchi tal vez no quiso nunca ser candidato, como supusimos que lo sería por haber aceptado hablar como orador principal esa noche. Hoy prueba en ese artículo cuán lamentable fue su renuencia.
Y, en concreto, su artículo acredita la necesidad nacional de que la central desechada fuera construida y, además, que dicha central Barrancones puede salvar vidas en su región y mejorar la condición de la gente más pobre, probablemente sin sacrificar un solo pingüino, porque la actual tecnología permite plantas térmicas mucho menos contaminantes que las antiguas.
De hecho, yo voy a una casa que está a menos de 25 kilómetros de tres refinerías que usan carbón y una planta eléctrica térmica, y nunca habría sabido que existían si no lo hubiera leído en los diarios, pues a esa distancia no producen ningún efecto contaminante.
Pero entre nosotros se ha impuesto la consigna sobre la verdad. Ha triunfado la demagogia y se ha prohibido la central que habría dado trabajo en la zona, habría permitido la construcción de caminos pavimentados y tener electricidad a hogares pobres y posiblemente vehículos para trasladar a sus niños enfermos a un hospital.
La imagen de un pingüino muerto, falsa, porque no iba a morir por la existencia de la central; los desórdenes callejeros de los ecologistas divulgados por televisión y las consignas acostumbradas, han podido más que la necesidad del país de duplicar su capacidad de generación cada diez años, para sacar a más gente de la pobreza y permitirle tener caminos, luz, y vehículos para acercarla a la civilización.
Una vez más ha triunfado la demagogia sobre el buen gobierno. Y una vez más he lamentado que en la última elección los sectores que saben distinguir entre el interés superior del país y el de ganar el Gobierno a cualquier precio no hayan podido estar representados.
El episodio de Barrancones deja en evidencia cuál ha sido el costo social de eso.

sábado, 4 de septiembre de 2010

¿Qui Bono?

Tengo un amigo que frente a cualquier iniciativa de ley (y también de otras de nivel gubernativo) pregunta: ¿qui bono?, es decir, ¿quién gana con eso?
Porque el interés general es una entidad de la cual pocos o nadie se preocupa, pero los intereses particulares sí preocupan y movilizan a los que buscan una ganancia personal.
En días pasados se aprobó en la Cámara un proyecto que obliga a las radioemisoras a transmitir un 20 por ciento de música chilena. ¿Qui Bono?, ¿quién gana con eso? Por supuesto, los autores e intérpretes de música chilena a quienes las radios deben pagar derechos de autor.
Yo he escrito trece libros, algunos de los cuales estimo que se leen menos de lo que yo habría deseado. Entonces me encantaría que se dictara una ley que dijera que por cada cinco libros vendidos en una librería, uno debería ser de Hermógenes Pérez de Arce. Yo ganaría mucho dinero y tendría un gran incentivo para escribir más libros, aunque fueran peores que los anteriores y menos gente quisiera leerlos, porque habría aparecido un mercado cautivo para garantizar la venta de ellos.
En Chile cada ciudadano quiere tener su propio monopolito. Rara vez las asociaciones gremiales se preocupan de otra cosa que de impedir la competencia, para preservar los ingresos de sus asociados. Los médicos se han destacado en eso, porque han conseguido prohibir la venta de fármacos sin receta médica en la mayor medida posible. Y también consiguieron que los instructivos sobre los medicamentos que venían dentro de los envases fueran suprimidos, para que la gente no pudiera informarse sobre ellos. Los dirigentes de los médicos dijeron que eso lo hacían para proteger la salud de la población y evitar que se automedique, y de ninguna manera para obligar a la gente a ir a sus consultas en busca de una receta, pagando cuarenta o más miles de pesos. Pero si hubiera sido tanta su preocupación por la salud de la gente no habrían pedido que se suprimiera los folletos con descripción y advertencias en los envases de los remedios, pues sirven para proteger la salud de las personas.
Los abogados hacen lo mismo, impidiendo que una serie de diligencias que cualquier persona podría hacer en tribunales o notarías sea realizada sin el patrocinio de un abogado. Los periodistas han creado una serie de trabas para que la gente pueda escribir en los diarios o actuar en las radios. Todas esas restricciones aumentan los ingresos de los respectivos profesionales, médicos, abogados y periodistas, porque crean mercados cautivos, gente obligada a recurrir a ellos, pagándoles por algo que podrían hacer o conseguir por sí mismas. Pero los que obtienen las restricciones monopólicas nunca confiesan que lo hacen para aumentar sus ingresos, sino que dicen hacerlo para proteger a la gente.
Bueno, ahora los músicos e intérpretes chilenos quieren protogernos de oír música extranjera. No es que quieran ganar más, no, por supuesto. Lo hacen por patriotismo, para que la música chilena se interprete y oiga más, aunque sea a la fuerza, ya que de otra manera la gente no querría escucharla.
Nuestro país está estructurado sobre la base de numerosas prohibiciones que benefician a grupos en perjuicio del interés general, que tiene pocos defensores, pues está muy diluído entre mucha gente, mientras los intereses particulares que terminan imponiéndose están concentrados y representan subidas ganancias para pocas personas, que, no oibstante, dicen hablar y actuar en nombre de algún noble principio ("defendamos la música chilena") pero que en el hecho están lucrando gracias a una restricción de la libertad de elegir de todos los demás.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Un Presidente Débil

Frente a la huelga de hambre de 32 terroristas, el Presidente comienza a dar crecientes señales de debilidad. Los terroristas han recurrido a la herramienta más conocida para amedrentar a los gobiernos débiles: la huelga de hambre. La opinión pública, en general, y la chilena, en particular, es tan manipulable por parte de quienes están detrás del terrorismo, que pierde de vista completamente el sentido común y la naturaleza de las cosas.
Cuando alguien deja voluntariamente de alimentarse, es obvio que tiene en sus manos la solución para cualquier amenaza que de ello surja contra su vida o salud. Le bastará con alimentarse. Pero en el caso de los 32 procesados por terrorismo NADIE dice eso, que es tan obvio y de sentido común. Todos empiezan a apuntar hacia donde saben que está el punto débil: la autoridad. Y ahora el Presidente, entonces, anuncia que accederá a aspiraciones de los procesados, como la de sacar del conocimiento de la Justicia Militar los delitos terroristas que han cometido, cuando justamente el legislador los puso bajo la tuición de ella porque es más severa y menos susceptible de politización y más resistente a las presiones políticas y propagandísticas de quienes siempre han estado detrás del terrorismo, y lo están una vez màs.
Y la segunda muestra de debilidad la da el Presidente al decir que, además de lo anterior, suavizará la Ley Antiterrorista. Pésima señal, pues cuando hay una evidente y generalizada amenaza de violencia en el sur, justamente lo que se requiere es enfrentarla con la mayor energía disponible, y no debilitando los mecanismos de defensa social.
Ya por demagogia el actual Jefe del Estado les ha prometido a los grupos indigenistas que va a reconocerles un estatuto constitucional, como si fueran una nacionalidad separada. Chile es y ha sido siempre un país unitario, sin distingos de razas ni de nacionalidades diferentes de la chilena, y en ese sentido hemos desarrollado una homogeneidad social ejemplar. La promesa del Presidente debilita ese fundamento básico de la república.
E incurriendo en una confusión que sólo puede provenir de una mente obnubilada por el populismo, ha comparado la situación de los terroristas en huelga de hambre por su propia voluntad con la de los mineros sepultados bajo tierra por un trágico accidente. "Con la misma fuerza que hemos luchado para salvar la vida de los mineros --ha dicho-- vamos a tener la misma actitud para salvar la vida de quienes a través de la huelga de hambre puedan atentar contra su propia vida". Increíble renunciamiento a la lógica, al sentido común, al ejercicio de la autoridad del cual es responsable y al respeto a la legalidad.
Los huelguistas de hambre, en primer lugar, no debieron incurrir en conductas terroristas, si es que querían evitar el procesamiento y la condena; en segundo lugar, tienen en su mano en todo momento poner término a la amenaza para su salud y sus vidas; y, en tercer lugar, pretenden extorsionar al país. Lo que el Presidente ha expresado sólo significa ceder ante la extorsión, alentar el terrorismo y declarar públicamente la impotencia de la autoridad y las instituciones para hacer respetar el estado de derecho.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Pero ¡Qué Falta de Respeto!

En nuestra sociedad ya se está llegando a un grado de atropello sin precedentes a los valores sociales. Uno de éstos es el de la inocencia preestablecida de la izquierda, concomitante con el de la culpabilidad igualmente preestablecida del régimen militar. El otro día oí reafirmar ese sólido principio al eminente abogado José Zalaquett, en el programa de Checho Hirane en Agricultura, donde explicó con sus habituales elegancia y parsimonia que si un militar mata a un terrorista, estamos ante una violación de los derechos humanos; pero si un terrorista mata a un militar, eso no lo es, pues se trata de una figura distinta, a la cual los juristas de izquierda le han dado otro nombre que no recuerdo, pues no tiene la menor importancia, dado que nadie persigue a los terroristas que matan a militares, y tampoco a los que matan a civiles.
Debido a esos altos valores preestablecidos en nuestra sociedad, que hoy la caracterizan, entonces, como democrática y civilizada, los militares que les han hecho algo a los terroristas (y también algunos que no les han hecho nada, pero que cargan con la presunción de culpabilidad de todo uniformado que caracteriza al derecho penal de izquierda, que es el que aplica la mayoría de nuestros jueces), están todos presos, mientras los terroristas que les han hecho algo a los militares están todos libres, pues no han violado los derechos humanos.
Pero ahora resulta que un país completamente incivilizado, como Brasil, ha metido preso a un terrorista chileno del FPMR, el brazo armado comunista, Mauricio Hernández Norambuena, por la sola circunstancia de haber secuestrado al industrial Washington Olivetto. En el civilizado Chile jamás habrían hecho víctima a Hernández de semejante atropello. Acá los terroristas han sido recibidos en La Moneda (César Bunster, asesino indultado de cuatro guardias del ex Presidente Pinochet, convidado a un cóctel por el (la) mejor Presidente(a) de la historia de Chile, según la encuesta Ipsos). Y el fundador del FPMR (junto a Gladys Marín y Orlando Millas, según las memorias de este último) Volodia Teitelboim, quien fuera declarado "un gran hombre de la historia de Chile" por el actual Presidente, Sebastián Piñera, quien ha tenido fructíferos contactos con el actual diputado y ex encargado militar del PC, es decir, nexo con el FPMR, Guillermo Teillier.
A toda esta gente se la pretende someter ahora a una persecución repudiable, pues los correligionarios del extinto senador Jaime Guzmán, a raíz de que Hernández Norambuena ha identificado a otros de quienes participaron en el asesinato del senador, pretenden que se reabra el proceso que se cerró, como corresponde al derecho chileno aplicado por los jueces de izquierda, sin ningún preso. Es un rasgo de fanatismo integrista propio de la UDI. Pues los que, en una muy injusta persecución, habían sido encerrados en los '90 en la Cárcel de Alta Seguridad, se fugaron en 1996 en un helicóptero sin recibir un solo balazo de la nutrida guardia del penal, en el cual trabajó asesorando a los guerrilleros abusivamente presos una guerrillera extranjera que, con sueldo del Estado, les ayudó a preparar la fuga.
Ahora Hernández Norambuena da nombres y resulta que uno de los asesinos ¡trabajaba para la Agencia Nacional de Inteligencia! creada por el ínclito Presidente Aylwin para luchar contra el terrorismo. Muy justo. Don Patricio indultó a todos los terroristas y se preocupó de perseguir a los militares (carta a la Corte Suprema para que no se les aplicara la amnistía, pues ya los terroristas habían sido perdonados gracias a ella), entonces no era sino coherente con su polìtica el designar a uno de éstos en su agencia de lucha contra el terrorismo. Y puso a la cabeza de la ANI a un abogado que había estado procesado en los años '80 por encubrir a terroristas que habían asesinado a un carabinero. En estas condiciones, el eficiente aparato de seguridad, cuando se supo que otro de los presuntos asesinos del senador, Jorge Gutiérrez Fischmann ("El Chele"), había sido ubicado por unos policías completamente inconscientes de la respetabilidad que se merecía el FPMR, hizo lo necesario para proteger al susodicho "Chele", permitiéndole escapar, y acto seguido separó del servicio policial a los desubicados detectives que atropellaban tan gravemente el libre desplazamiento de la guerrilla comunista.
Ahora, como parte de la disolución de las costumbres internas y contrariando el derecho chileno, según el cual, como hemos visto, el comunismo y su brazo armado jamás violaron derecho humano alguno, se pretende tomar pie de las declaraciones de Hernández Norambuena en Brasil para llevar la antedicha persecución inicua contra otro digno miembro del FPMR que se desplaza libremente en Chile, Enrique Villanueva Molina, ciudadano respetable que seguramente cobra varias pensiones e indemnizaciones por los atropellos sufridos durante el régimen castrense. ¿A dónde se quiere llegar? ¿Hasta el extremo de que se lo cite a declarar, y no sólo a él, sino a un parlamentario respetable por el solo hecho de haber sido encargado militar del PC, que organizó el FPMR que asesinò a Guzmán?
Todo esto contradice las bases mismas de la moral vigente y es una falta de respeto por la institucionalidad establecida a partir de la "doctrina Aylwin", aplicada y acentuada por la judicatura de izquierda. ¿Es que pretenden darle al FPMR el mismo trato que a los militares? Esto remece las bases mismas del "derecho" chileno actual.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El Futuro Cambió... Por Ahora

Sic transit gloria mundi, decían los latinos. La gloria tiene la misma transitoriedad de las encuestas... pero éstas son lo único que tenemos para saber qué se nos viene, en las sociedades regidas por la regla de la mayoría, que algunos llaman "democráticas", aunque no siempre lo son, pues la mayoría respaldó a un Adolfo Hitler o a un Fidel Castro, no precisamente grandes demócratas. Supongo que algunos adversarios de este blog que lo comentan desfavorablemente, para ponerlo en términos suaves, me preguntarán por qué no cito también a Augusto Pinochet, pero la respuesta es clara: porque Pinochet condujo al país a la democracia, lo que no es propio de antidemócratas, como los antes citados.
La forma de enterarnos de lo que piensa la mayoría es, supuestamente, a través de las elecciones. Esa es la teoría. Pero en la práctica lo que importa son las encuestas. Pues al final llegan a las elecciones con alguna posibilidad los que triunfan en las encuestas. Hernán Büchi fue candidato en 1989 porque su nombre lo impusieron las encuestas, sin tener ninguna base de apoyo polìtico previo. Michelle Bachelet postergó a todos los "barones" del PS, que estaban listos para postularse como candidatos; y también postergó a quien le correspondía el turno lógico después del Presidente socialista Ricardo Lagos, la DC Soledad Alvear. Ni siquiera hubo que consumar una primaria, porque las encuestas eran tan elocuentes que consagraban a Bachelet como la "candidata natural" de la Concertación. Un hombre tan tenaz y capaz (aunque habitualmente equivocado en las soluciones buenas para el país) como Andrés Zaldívar, pese a ser un gran político, trabajador como ninguno, fue siempre postergado por las encuestas, primero por Frei hijo y después por Lagos.
Hoy hemos conocido una que nos ha traído una sorpresa, una "estrella naciente", Laurence Golborne, que los ha desplazado a todos en popularidad en el sector del gobierno. Lavín había reinado allí hasta ahora, pero quedó detrás de Golborne.
Las encuestas son sólo una foto del momento. Todo puede cambiar en la siguiente, pero muchas veces no cambian. En el caso de Michelle Bachelet, elevada al peak de la popularidad tras pasear arriba de un tanque, esa primacía se mantuvo... y se mantiene, pues es la personalidad más popular de la Concertación y del país. Pero hubo una época en que Guido Girardi triunfaba en todas las encuestas, y bastó el episodio en que fue sorprendido enviando ingentes cantidades de cartas proselitistas abusando de la gratuidad del correo de la Cámara para que su imagen se desplomara, y desde entonces nunca ha vuelto a superar la medianía en el ranking.
Los partidos saben muy bien todo lo anterior, por supuesto, y ésa es la razón por la cual RN y UDI no han perdido un segundo en ofrecer "desinteresadamente" a Golborne ingresar a sus respectivas tiendas.
Junto con la encuesta Adimark en que he basado los anteriores comentarios, ha sido publicada otra de Ipsos, donde aparece nuevamente Michelle Bachelet con una enorme mayoría a la cabeza, pero esta vez como el (la) Presidente(a) más importante de la historia de Chile, seguida muy lejos por Arturo Alessandri Palma, Ricardo Lagos y, en empate, Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende, a quienes les pisa los talones Augusto Pinochet (4,9 vs. 4,8 por ciento). Tranquilos, Pinochet está predestinado por la realidad a ser considerado como lo que fue: el más importante estadista chileno del siglo XX y, por lo que va corrido del XXI, también de éste.
Claro, la realidad de la "supremacía Golborne" puede cambiar. Así como lo hizo ahora a favor, pues su viaje al Mundial y su carcajada intempestiva en el Congreso lo habían mantenido muy abajo en anteriores sondeos, cualquier traspié al estilo Girardi podría castigarlo como a éste. Pero si se cuida, sin que ello se traduzca en pérdida de espontaneidad y naturalidad, puede implicar un real desafío a la actual supremacía de Michelle Bachelet que, como tres años "pasan volando", es desde luego una piedra en el zapato para la actual coalición de gobierno y convierten al régimen, como lo comenté en algún blog anterior en un "lame duck" o pato cojo, como califican en la política norteamericana a los gobiernos incapaces de proyectar una continuidad... como creo que después de las elecciones "midterm" de noviembre lo será el de Barack Obama.