sábado, 29 de noviembre de 2025

CHILE ANTE UN GIRO COPERNICANO

Yo conservaba desde 1990, aproximadamente, las circulares de 1973 y 1974 del presidente de la Junta Militar, Augusto Pinochet, a "todas las unidades". Tengo los originales. Pueden ser sometidos a la prueba del Carbono 14 para verificar su antigüedad.

Fueron enviadas a "todas las unidades" de las Fuerzas Armadas y Carabineros entre 1973 y 1974. 

¿Y qué decían esas circulares? Ordenaban a todas esas reparticiones respetar los derechos humanos de las personas interrogadas o detenidas y tratarlas bien, para evitar que después divulgaran una versión negativa de los interrogatorios a que habían sido sometidas.

Es decir, presentan al entonces presidente de la Junta, Augusto Pinochet, como preocupado de defender los derechos humanos de las personas.

Pero ¿cuál es la imagen que tienen el país y el mundo acerca de Augusto Pinochet? Es la del más famoso "violador de derechos humanos". Esa versión la sembraron en el país el presidente Patricio Aylwin II y su "Comisión Nacional por la Paz y la Reconciliación". 

Con lágrimas en los ojos Aylwin II denunció urbi et orbi, ante el país y el mundo, las violaciones de los derechos humanos cometidas por Pinochet y la Junta. Y el país y el mundo "compraron" esa versión. Hasta hoy.

Pero había existido otro individuo, llamado Patricio Aylwin I, que había dicho todo lo contrario que Aylwin II, que había defendido a Pinochet y la Junta de esas acusaciones y los había declarado "salvadores de Chile", en cuya tarea lo ayudó su correligionario Eduardo Frei Montalva, quien declaraba en el ABC de Madrid, en octubre de 1973: "¡Los militares han salvado a Chile!".

Reitero: al leer aquellos instructivos de Pinochet a "todas las unidades" quedaba claro que ordenaba respetar los derechos humanos de las personas,  y además les exigía tener una lista de lugares de detención autorizados por el ministerio del Interior. Y afirmaba que no podía haber otros. Incluía en el envío de ese instructivo a los Servicios de Inteligencia.

Es decir, lo que Pinochet había realmente propiciado, la defensa de los derechos humanos, era lo contrario de lo que el país y el mundo proclamaban que él había promovido: la violación de los derechos humanos.

¿Qué van a hacer ante esta evidencia nueva el país y el mundo? Ello debería ser noticia en todas partes donde hablaban de las violaciones de los derechos humanos. ¡Pinochet era todo lo contrario: un defensor de los derechos humanos!

¿Y qué vamos a hacer en Chile ante esta antigua-nueva verdad, que consta de documentos auténticos de la época, susceptibles de ser periciados? Los tengo todos en mi poder. Los he reproducido en este blog.

La verdad es que se ha producido un "giro copernicano". Deberá "quemarse lo que ayer se adoró y adorarse lo que ayer se quemó". ¿Qué estadista chileno "viajará a Canossa" a pedirles perdón a los partidarios de Pinochet por tamaña injusticia cometida con él? ¿Quién tendrá la misión de revelarle al mundo la verdad, que el mundo, por supuesto, se resistirá a creer, pero al fin deberá aceptar? Pues Augusto Pinochet fue, comprobadamente, un defensor de los derechos humanos de sus adversarios. Consta así en los documentos.

Con esto se viene abajo el cometido de la "Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, mejor conocida como "Comisión Rettig". 

¿Cómo va a informar de estas novedades El Mercurio, en cuyo primer editorial del 1ª de julio de 2012 se decía textualmente: "el Gobierno Militar cometió las violaciones a los derechos humanos que el Informe Rettig estableció como verdad consensuada"? ¿O El Mercurio no dirá nada, aferrándose a su motto, "lo que no aparece en El Mercurio no sucedió"? 

¿O pedirá perdón a sus lectores, al Gobierno Militar y a sus defensores?

"Se vienen abajo" Aylwin II, el Informe Rettig y todas las multimillonarias compensaciones dispuestas desde entonces a favor de las "víctimas de agentes del Estado" que no fueron tales, pues el Estado les había ordenado no hacer lo que hicieron. ¿Qué ira a decir el entonces Comandante en Jefe que el 10 de diciembre de 2004 apareció en el mismo diario "confesando" que el Ejército asumía su responsabilidad por "todos los hechos punibles y moralmente reprochables del pasado"?

Es "la gran caída" de Aylwin II, del Informe Rettig y sus panegiristas, como Ricardo Lagos, que sostenía que debería enseñarse en los colegios. respaldado en eso por el senador de RN, Andrés Allamand. ¿Qué puede hacer Chile ante semejante derrumbe general de sus "verdades oficiales", que no eran sino viles mentiras repetidas a lo largo de 34 años?

Estoy disponible para recibir toda clase de excusas y explicaciones. 

1 comentario:

  1. O sea, si aparecieran documentos similares firmados por Stalin o por Hitler, habría que declararlos inocentes de toda culpa y los millones de víctimas serían atribuibles simplemente a que no obedecieron las órdenes y así todos felices.
    Creo que se adelantó al 28 de diciembre Hermógenes.

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