miércoles, 19 de diciembre de 2018

¡Arriba las Manos!

  Lo de Valparaíso no es huelga ni paro: es un asalto. Es lo mismo que si a usted lo atracan en la calle, le apuntan con un revólver y le dicen: "¡Arriba las manos y entregue la billetera!"

 Los llamados "trabajadores eventuales" quieren más dinero del pactado y, como no tienen ningún título legal para conseguirlo, levantan barricadas, cierran el puerto y agreden al que intente ingresar. No es un problema sindical ni laboral: es un asalto a mano armada con palos, piedras y bombas incendiarias. 

  Hay un gobierno débil, que no se atreve a usar la fuerza para reprimir a los delincuentes. Esto podría afectar su imagen y hacerlo descender más en las encuestas. Un cuádruple asalto en la Araucanía ha terminado con los carabineros (llamados a reprimirlo) procesados, renuncias múltiples de oficiales y el retiro de la zona del Grupo de Operaciones Especiales. 

  Es "el ladrón detrás del juez". Ahora en Valparaíso habrá, además, que "pagarle al ladrón". Y ni pregunte quién le va a pagar, porque debería saber la respuesta: usted. Cuando el Gobierno entra a tallar en el conflicto, convence a los violentistas de no seguir atacando a quienes quieren entrar al recinto portuario y conmina a la empresa a pagarles algo o todo lo que exigen (lo cual la empresa declaraba que no estaba en condiciones de hacer, porque no era legal ni le era económicamente factible) fue porque el Gobierno "se puso" con algo, aunque no lo confiese. Y cuando el Gobierno "se pone", tenga por seguro que es con plata de usted. 

  En Chile se ha hecho posible esto del "ladrón detrás del juez" porque el juez es peor que el ladrón. Aquí los jueces se ríen de las leyes y por eso van llenando los penales de Presos Políticos Militares con violación de lo que ordenan leyes expresas y vigentes. Entonces las personas corrientes dicen: "¿Por qué los jueces pueden reírse de las leyes y yo no?", y  cometen asaltos como el del terminal portuario, para embolsarse un dinero sin tener derecho. Con los delitos que cometen los jueces el dinero lo ganan los extremistas y ya el total suma miles de millones de dólares. Ahora tienen preso al ex General Director de Carabineros, Bruno Villalobos, por un hecho que no es delito (la muerte de un preso hace 33 años por insuficiencia cardíaca, supuesto delito que, además, está prescrito). De ahí va a derivar otra indemnización millonaria. Otro asalto a las arcas fiscales. ¿Entonces, por qué los portuarios no pueden también asaltar para conseguir dinero?

  Aquí hay una mezcla de gobierno débil, frescura general e ilegalidad que explica por qué las personas añoran un gobierno fuerte. Llama mucho la atención que una diputada mencione a Pinochet y la asamblea de su partido de centroderecha la aplauda. Es que cada vez más gente sabe que en tiempos de Pinochet no se paralizaba el principal puerto porque un grupo de asaltantes se tomaba los accesos; ni en la Araucanía los carabineros tenían que arrancar, sino que imponían la ley y el orden (y por eso no había "conflicto mapuche").

  "La ley y el orden" no es una consigna. Es algo que los pueblos siempre buscan cuando ven que se está perdiendo. Es una aspiración que se convierte en  muy sentida  cuando ven que los valores fundamentales de la convivencia social se trastocan y son remplazados por el imperio de la ilegalidad y de la violencia, que va "el ladrón detrás del juez" o, peor aún, cuando el juez se ríe de la ley tanto o más de lo que lo hace el ladrón.

domingo, 16 de diciembre de 2018

El Mercado No Es Tan Cruel

Don Patricio alguna vez dijo que "el mercado es cruel", pero no lo es tanto. A veces llega a ser bastante democrático, como en el caso mío.

Ustedes saben, o deberían saber, que una de las primeras preocupaciones de Piñera cuando decidió ser candidato presidencial por segunda vez, en diciembre de 2016, fue suprimir la reproducción de este blog en "El Mostrador", que es el diario digital más leído. Me había reproducido semanalmente durante seis años, pero apenas se proclamó Piñera me suprimieron para siempre. Los que siguen este blog saben que en él yo sostengo reiteradamente que Piñera carece de los atributos básicos para ser Presidente y cada cierto tiempo reproduzco su prontuario, si bien este año todavía no lo he hecho... pero queda más de una semana...   

Entonces, bajo su gobierno, soy algo así como "el enemigo público número uno", de manera que no puedo aparecer en casi ninguna parte, cosa que no me preocupa, porque soy retraído por naturaleza. Pero escribo y entonces, aparte de otras cosas, escribí un libro con la verdad histórica, basado en otros cien libros que nadie ha contradicho pero que la gente, en general, no ha leído. La mayoría ha preferido comprarse las consignas comunistas sobre el Gobierno Militar. Mi obra se titula "Historia de la Revolución Militar Chilena 1973-1990" y rescata la verdad.

Cuando la terminé en mayo se la presenté a la Editorial de "El Mercurio", pero no se interesó. Luego lo hice a la Academia de Historia Militar, pero allí me contestaron que la tesis del libro "se alejaba de la orientación editorial" de la entidad. Llamé a la Fundación Jaime Guzmán, pero ni siquiera me devolvieron el llamado.

Luego llevé la obra a la antigua Editorial Zig Zag, que hoy es de dueños españoles y argentinos, y después de un mes de reflexión  me dijeron que no publicaban libros de tesis políticas. Pero el gerente senior con que me entendí me señaló alentadoramente que yo debía publicar el libro de todas maneras.

Nadie quería hacerlo, pero yo contaba con algo que a menudo se olvida: el mercado.

Imprimí el libro por mi cuenta y le ofrecí a Zig Zag distribuirlo. Aceptaron. No hubo "lanzamiento" ni publicidad, pero Zig Zag envió ejemplares a algunos medios. En "El Mercurio" alguien publicó una breve nota en la crónica y a la semana siguiente apareció como el quinto entre los más vendidos de "no ficción". Pero nunca volvió a publicarse una sola nota en ninguna parte. Con todo, el libro estaba en librerías. Era uno de los más caros, pero como el librero gana $11.160 por cada ejemplar que vende a $27.900, lo pone en la vitrina aunque no esté de acuerdo con su autor. Éste no gana nada y sólo recupera el costo de impresión.

Entonces el mercado, silenciosamente, agotó la primera edición de mil ejemplares. La segunda se está terminando, de modo que debí hacer una tercera. "Nadie dice nada... nadie dice nada". Ni un solo comentario en "Artes y Letras" de "El Mercurio", que semanas atrás dedicó páginas a ensalzar un libro del escritor comunista y locutor de Radio Moscú durante el Gobierno Militar, José Miguel Varas, siempre ampliamente comentado en ese diario, tanto que su obra póstuma recibió una página entera, aparte de un llamado de un cuarto de página en la portada. Pero a mí el editor de "Artes y Letras" ni siquiera me acusó recibo del ejemplar que le mandé de mi "Historia..."

Con todo, el mercado, en silencio, se pronuncia. Pocos libros tan caros y con una tesis impopular pueden llegar a tres ediciones. Tengo que decir que, por añadidura, mi libro íntegro puede leerse gratis en este blog y, además, se vende a la tercera parte del precio de librerías por internet, como e-book.

En todo caso, el mercado ha contribuido al pluralismo de las opiniones y a que un punto de vista histórico minoritario sea más considerado. Entonces, no es tan cruel, como decía don Patricio. Todo lo contrario: conmigo se ha portado muy bien.

viernes, 14 de diciembre de 2018

No Nos Pongamos Tan Serios

El otro día me convidaron a una conferencia de dos abogados que defienden a los Presos Políticos Militares. El debate estuvo centrado en dos temas: el del "secuestro permanente" y el de los "delitos de lesa humanidad", que han servido a los jueces de izquierda para encarcelar a uniformados en retiro.

Si no fuera tímido, me habría levantado en medio de la conferencia y habría preguntado: "¿Con qué fin nos reunimos a hablar seriamente de cosas que hasta las personas más simples ya tienen resueltas y sólo les dan risa?"

Pues todo el mundo sabe que el "secuestro permanente" es un invento para meter presos a los militares. Es un delito imaginario, que no tiene ningún sustento real. No merece discutirse en una conferencia que reúne a personas serias. Basta saber que un juez del crimen debe probar la existencia del delito, pues todo el mundo conoce la "presunción de inocencia". No se puede condenar si el juez no ha probado que hay "secuestro" y que éste es "permanente". Si no prueba que la persona secuestrada hace cuarenta años está todavía, como él afirma, en manos del hechor, éste no puede ser condenado.

¿Por qué entonces los jueces tienen presas a esas personas si no han probado que mantienen secuestrada a una persona? La respuesta es que esto es macabro humor judicial. El juez Alejandro Solís sostiene implícitamente que el brigadier (r) Krassnoff, en la celda de dos por cuatro en que está hace 18 años, mantiene secuestradas a sesenta personas.

Es que en la justicia chilena no reinan ni la lógica ni el derecho ni la racionalidad, sino un humor macabro. No se debería convocar a una conferencia de dos distinguidos abogados para que informen de lo que saben todos los chilenos: que todo esto es risible.

Lo mismo sucede con los "delitos de lesa humanidad". Todo el mundo sabe que sólo existen en Chile desde 2009, cuando se  incorporó el Tratado de Roma al derecho chileno. Hasta el menos avisado sabe que, según la Constitución, nadie puede ser condenado por una conducta que no haya sido establecida como delito con anterioridad. Entonces también todo el mundo sabe que, cuando los jueces de condenan por "delitos de lesa humanidad" creados en 2009 por hechos de hace cuarenta años, están incurriendo en otra desvergüenza, a sabiendas. Y también es casi humorístico que la descripción del delito de lesa humanidad como "ataque generalizado a la población civil" se avenga mucho mejor con lo que hacían los terroristas que con la acción de los militares, que precisamente velaban por impedir el "ataque generalizado a la población civil" mediante atentados, bombas en el metro o en la calle o incendio de vehículos llenos de personas o descarrilamiento de trenes (Queronque). Es una burla a la inteligencia de los chilenos.

Lo único que pido es que tengamos un poco más de humor y nos reunamos, sí, pero para reírnos de los jueces que condenan sin haber delito o por un delito creado después de los hechos.

Por supuesto, hay que añadir que las tres cuartas partes de las querellas absurdas de humor macabro se gestaron durante el primer gobierno de Piñera, que aceleró increíblemente la persecución ilegal contra los militares, tras haberles prometido, para conseguir sus votos, velar por el acortamiento de los procesos y la aplicación de la prescripción. Nadie ha engañado tanto a los militares como Piñera.

Reunámonos, entonces, pero con más humor, para reírnos también del  increíble "caso Frei", que es aún más desvergonzado, porque envuelve a un partido que está persiguiendo a sus propios militantes para ¡condenarlos por una toxemia post-operatoria del ex Presidente al que querían salvar! Se ha levantado como una bandera política, maniobra de la cual, por cierto, Piñera también es cómplice, porque tiene un extraordinario instinto para hacerse parte de las prevaricaciones.

Reunámonos, sí, para reírnos, pero no para perder el tiempo analizando seriamente cosas que no tienen ninguna seriedad.

domingo, 9 de diciembre de 2018

El Crepúsculo de la UDI

Un partido en que uno de sus diputados, Ignacio Urrutia, rinde homenaje a la memoria del ex Presidente Pinochet y otro de sus diputados, Jaime Bellolio, se siente por ello  compelido a retirarse en protesta del recinto, emitiendo declaraciones derogatorias acerca del estadista homenajeado, está en problemas, pues revela que en su seno conviven principios, visiones de la historia y del país incompatibles entre sí.

"Todo reino dividido contra sí mismo es destruido; una casa dividida cae", dijo el Señor, según el Evangelio (Mateo 12.22-30; Marcos 3.20-27). 

La historia de la UDI es curiosa, porque se formó en torno a un líder intransigente, Jaime Guzmán, en un medio transigente, el de la derecha chilena, que lo es tanto que en un 77,5% apoya hoy, según la CEP, a un no-derechista, Piñera. 

En 1989 aún no terminaba el Gobierno Militar, que fue de derecha como el que más en la historia de Chile, y ya la UDI era minoría entre los propios partidarios de ese gobierno, y lo era precisamente por ser un partido de franca derecha. "Extrema derecha", decían para motejarla los periodistas, que siempre han sido, en su mayoría, de izquierda. Y entonces casi todos encontraban a Jaime Guzmán un tipo "exagerado". Yo no, por supuesto, porque siempre estuve a la derecha de él, a raíz de lo cual solía burlarse de mí, diciéndome, entre risas: "¡Tú defiendes TODO!". Y, en realidad, yo defendía y defiendo todo, incluso a él. Pues muchos decían que él era, para la UDI, como el puñal del poeta: "Si me lo dejan, me matan/ Si me lo quitan, me muero". 

Pues la derecha chilena, desde el siglo XX, se ha caracterizado por contener una corriente dominante que está siempre procurando irse hacia el centro e incluso hacia la izquierda, creyendo que allá están los votos (y no se equivocan, pues la mayoría en Chile es de izquierda); pero al irse hacia allá abandonan todo lo demás, hasta sus propias ideas (aunque de ellas muchos derechistas carecen. Lo estamos viendo).

Pero justamente cuando la UDI fue intransigente alcanzó sus mayores logros. Todo el mundo la identificaba con Pinochet y entonces pasó a ser el mayor partido del país. Se suponía que su principal conductor, Longueira, era el más duro de los duros. Que Lavín era un "gallo de pelea" (su lema en las parlamentarias de 1989) y un prohombre del "Sí". Todo eso era tan popular que Lavín estuvo a punto de ganar la primera vuelta de las presidenciales contra Lagos (1999). Pero el propio Lavín entonces "se desinfló" y declaró que "si hubiera sabido" (o sea, si hubiera comprado antes los eslóganes comunistas) habría votado "No" en 1988. Y se convirtió en "el amigo de todos", "bacheletista-aliancista". Pero en la última encuesta radial de Agricultura (programa de Checho Hirane) que respondieron 11.700 auditores) sobre quién debe ser el candidato de derecha en 2021, Lavín salió penúltimo, con 11 %. José Antonio Kast, el único del "Sí", fue primero con 56 %.

Entonces, Lavín y la UDI podrán creerse el resultado de la CEP, de que es el político mejor evaluado, pero para ser candidato presidencial necesita ganar la primaria de la derecha, y ahí está penúltimo. 

En realidad, la UDI está tan desorientada que nadie puede saber cuál, entre sus dos candidatos a presidirla, Van Rysselberghe y Macaya, está más cerca de Pinochet o de Piñera. Sólo vino a tenerse un indicio cuando el ex alcalde díscolo del partido, Francisco de la Maza, declaró a "El Mercurio" que Van Rysselberghe es la más alejada de Piñera, aunque la he visto en fotos abrazada con él.

Justamente el crepúsculo de la UDI explica el éxito de su ex diputado, José Antonio Kast, que en la primera vuelta presidencial, sorpresivamente, dobló a la representante de la DC, también otrora el partido más grande del país.

Pero la significancia política de la UDI está tan disminuida que a estas alturas el dirigente partidista más próximo al electorado del "Sí" que hay en "Chile Vamos" es el presidente de RN, Mario Desbordes, el único en toda la coalición capaz de plantarse firme ante las debilidades de Piñera y de criticar la persecución judicial impulsada por este último contra los Presos Políticos Militares. Obviamente, a nivel nacional el más genuino exponente del "Sí" es José Antonio Kast, que no pertenece a Chile Vamos y es el único que disputa la delantera en las encuestas presidenciales (Criteria Research) a la izquierdista Beatriz Sánchez (y alcanzando).

La dirigencia UDI ni siquiera sabe dónde está su verdadera fuerza. El año pasado, en la votación presidencial, parlamentaria y de consejeros regionales, en la lista de éstos iba un nombre símbolo del Gobierno Militar, Cristián Labbé, hijo del coronel (r) perseguido por la justicia de izquierda en los tribunales y los matones comunistas en la calle. No había hecho propaganda y casi nadie sabía quién era. Pero los electores, al ver su nombre, votaron por él masivamente. Sacó la primera mayoría del país en consejeros regionales. Sacó más votos que cualquier candidato a diputado, salvo Giorgio Jackson. Sacó más votos que cualquier candidato a senador, salvo Francisco Chahuán. Ahí está la verdadera fuerza, que se ha ido ahora con José Antonio Kast.

Y así, abandonando la UDI a su electorado natural, se va dando la paradoja de que uno de los objetivos centrales de Sebastián Piñera cuando se trasladó de la DC a la derecha para participar en política, llamado por Hernán Büchi a instancias de Andrés Allamand, en 1989, el de destruir a  la UDI, se está cumpliendo en la medida en que, precisamente, ese partido se ha puesto bajo su alero letal y mortífero casi treinta años después.

 

viernes, 7 de diciembre de 2018

Anarquía y Prevaricación

Al espectáculo de la Araucanía, donde frente al recrudecimiento delictivo y al alzamiento separatista hay lo que menos se necesita de parte del Gobierno, es decir, una verdadera razzia contra Carabineros, como si fueran éstos los que se han alzado contra el orden constituido, se añade el penoso espectáculo del terminal portuario de Valparaíso, en que un grupo violento de trabajadores eventuales bloquea los accesos y agrede a quienes pretenden trabajar normalmente, sin otra reacción oficial que la de ¡amenazar a la concesionaria del terminal con poner término a la concesión! 

Pero es el Gobierno y no la concesionaria el que debe restablecer la legalidad. Los huelguistas que, con palos y piedras, impiden el ingreso, deben ser reprimidos por Carabineros, apresados y procesados de acuerdo a la Ley de Seguridad del Estado, por interrumpir mediante la fuerza las actividades productivas.

Pero, obviamente, un gobierno obsesionado por los motivos publicitarios no puede darse el lujo de que, en el inevitable enfrentamiento de los policías con los alzados, alguno de éstos caiga víctima de su propio desafío al orden legal.

Al régimen se le están yendo las cosas de las manos por su falta de autoridad y sus contradicciones. ¿Cómo se permite Piñera criticar el gasto de una presentación aérea con motivo del cambio de mando de la FACH, cuando hace dos meses él exigió el avión presidencial para ir a lucirse a la hora de almuerzo en Antofagasta y volver inmediatamente a ser el objetivo de las cámaras en Santiago, para no perderse un solo evento de ese día en que pudiera aparecer como protagonista? Ése fue un verdadero derroche y nadie le dijo nada, pero él denuncia como tal una presentación normal con motivo de una ceremonia tradicional. Es que es un imitador nato y le debe haber gustado lo de López Obrador, que "robó cámaras" en todo el mundo prometiendo  vender el avión presidencial, así como años atrás le gustaron a Piñera las chaquetas coloradas de Hugo Chávez y obligó a todos sus funcionarios acá a usar unas similares durante su primer mandato.

Al clima de anarquía por falta de autoridad se añade la colusión oficial con la justicia de izquierda para la prevaricación, manifestada en el increíble recurso del Departamento de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia para conseguir una condena a diez años de presidio efectivo para Juan Emilio Cheyre, a quien benévolamente --atendidos sus servicios prestados a la causa de la izquierda y por comparación con los demás Presos Políticos Militares-- el ministro Carroza le dio nada más que tres años y un día de libertad vigilada. Es que la extrema izquierda --que forma parte del gobierno de Piñera a través de los organismos de derechos humanos de éste, núcleo izquierdista que mantuvo intacto y activo, encabezado por Ubilla, también durante su primer mandato-- lo que busca es simbólico: poner entre rejas, por primera vez, a un ex Comandante en Jefe. Sería la humillación máxima a que podría aspirar al extremismo, derrotado en la guerra armada pero triunfante en la posguerra judicial, cuya sed de venganza es tan insaciable como su apetito por millonarias prebendas e indemnizaciones de cargo fiscal, las cuales ponen de manifiesto las ahítas personeras que levantan la voz cada vez que se trata de impedir que rija la legalidad en los juicios contra los militares.

Piñera y sus abogados de extrema izquierda hoy hacen ver a Carroza como sólo moderadamente prevaricador, pues piden diez años de presidio efectivo para una persona sabidamente inocente, a la cual el ministro le impuso sólo tres y a cumplirse en libertad. Ese exceso orgiástico sólo lo había intentado Juica antes, contra los oficiales del cuartel Ancla Dos, por la muerte en 1973 del extremista entrenado en Cuba, Rudy Cárcamo. 

En todo caso, a un gobierno que no es capaz de ejercitar la autoridad sólo le espera un clima general de anarquía, como el que impera en el terminal portuario de Valparaíso y en la Araucanía; y si a eso se añade su contribución al quiebre del Estado de Derecho a través de recursos judiciales de abogados extremistas del Ministerio de Justicia para encarcelar por diez años a un ex Comandante en Jefe inocente, ello le puede acarrear hasta la pérdida del apoyo de los que fueron sus propios y más recalcitrantes partidarios, pérdida que ni siquiera la habitual y forzada omnipresencia presidencial en todos los medios va a poder evitar.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Respeto Para el Presidente

La broma de Kramer en la Teletón, riéndose de una performance imaginaria del Presidente en una supuesta participación suya en el concurso "Pasapalabra", ha dado lugar a varias opiniones, partiendo por la de la Primera Dama, en el sentido de que ello ha sido una falta de respeto inaceptable.

Pero el Presidente se ríe de todos nosotros constantemente y nadie vela por impedir que nos falte el respeto cotidianamente. Ayer mismo fue a ocupar el lugar que su agenda de gobierno señala, es decir, el centro de la escena, de la pantalla y la primera plana de los diarios, en la ceremonia de la Fuerza Aérea. ¡Y se permitió después criticarla por el "exceso de gasto" que supondría el respectivo desfile de aviones y helicópteros!

Lo que sucede es que, como imitador irredento, ha visto recién a López Obrador, en México, iniciar una publicitada etapa de reducción de gastos oficiales, ordenando vender el avión presidencial y suprimir otros lujos gubernamentales. Y eso, como se trata de un izquierdista, encandiló a Piñera y en la primera ocasión, que fue la festividad de la FACH, condenó el exceso de gasto de la ceremonia, dejando mal a sus anfitriones sin miramiento, como está dejando mal a Carabineros y Ejército en los últimos días, a sabiendas de que todos ellos son "los más débiles de la sociedad", según he probado reiteradamente en este blog.

Pero lo que hizo con la FACH fue también reírse una vez más de todos los demás chilenos, porque al conocerse el fallo de La Haya, hace dos meses, y encontrándose él, como siempre, buscando el centro de la foto y la concentración de las cámaras en su persona en Santiago, advirtió que el protagonismo estaba en la celebración que tenía lugar en Antofagasta y convocó al avión presidencial, un Boeing 767 de la FACH para centenares de pasajeros, para volar a Antofagasta, blandir allá una bandera ante las cámaras y decir cuatro obviedades sobre el triunfo en La Haya, y luego volver a ponerse "donde prenden el cohete" en Santiago. Carísimo gesto exclusivamente publicitario y político que el país no necesitaba y cuyo costo yo estimé, probablemente exagerando, como suelo hacerlo, en 544 mil dólares, cifra paradigmática, pues fue el total no explicado de exceso de uso de gastos reservados que el Director socialista de Impuestos Internos pudo encontrar EN TODO el gobierno de Augusto Pinochet de casi 17 años, equivalente a lo que los gobernantes de la Concertación "se llevaban" en "sobres con billetes" cada dos meses para la casa y sin que nadie supiera... hasta que los pillaron.

Entonces, es reírse de los chilenos criticar a la FACH por exceso de gasto en una ceremonia que, obviamente, demandaba una presentación aérea, y usar el avión más lujoso de la FACH para ir a Antofagasta a mediodía a blandir una bandera, decir un discurso y volver inmediatamente a Santiago.

Es que Piñera se ha reído siempre de los chilenos y lo sigue haciendo, como ahora que está libre de polvo y paja en los procesos por financiamiento ilegal de la política, en que fue de los que más percibió mediante facturas objetables --que por añadidura él destinó en parte a pagar a sus ejecutivos de Chilevisión, entre ellos a Jaime de Aguirre, al cual ahora quiere despedir de TVN-- y sin embargo ni siquiera es nombrado en los procesos respectivos, pues tiene a Santiago Valdés, un ex ejecutivo suyo que obedeció sus órdenes, que no fue candidato, que no tenía campaña alguna que financiar, que nada ganaba con pedir facturas truchas a los ejecutivos de Chilevisión y que, sin embargo, hoy debe "pagar el pato". 

Si hubiera igualdad de derechos en Chile, todos deberíamos tenerlo a que, a raíz de nuestros deslices, pudiéramos designar a un "Santiago Valdés" que cumpliera la condena por nosotros. Debería ser, como se dice ahora, "un derecho social", pero es exclusivo y personalísimo de Sebastián Piñera.

Éste seguramente se debe haber reído mucho de mí cuando postulé que no podía ser candidato presidencial porque, en el caso SQM, iba a ser  procesado por un delito acreedor a pena aflictiva, y eso eventualmente le suspendía su derecho a sufragio y le impedía inscribirse como postulante presidencial. Pero "estamos en Chile" y Piñera tuvo toda la razón al reírse de mí y de los demás chilenos, pues a nadie se le ocurrió que el responsable de todo era él y no Santiago Valdés.

Entonces, a un pueblo tan ingenuo, burlado e inadvertido, negarle que, por una vez y en broma, a través de Kramer se pueda tomar revancha de quien se ríe todos los días y a toda hora de él en su cara, parece una exageración. 

sábado, 1 de diciembre de 2018

Exitosa Persecución Contra Carabineros

Los terroristas mandan en Chile ¿o todavía no te has dado cuenta? Ni siquiera te das cuenta de la plata que les das año a año a los del FPMR comunista y el MIR socialista o sus familias, si es que los guerrilleros cayeron en la lucha. Y no lo sabes porque ignoras en qué se gastan tus impuestos. Yo te lo voy a decir: creo que ya pasaron de los 500 millones de dólares anuales las indemnizaciones por terroristas muertos, las pensiones de 30 mil supuestos "torturados", vitalicias  y "no contributivas" (es decir, que las financias tú y no ellos); lo mismo las que reciben los supuestos "exonerados políticos". Son de por vida y las obtuvieron con el respaldo de una "recomendación" parlamentaria (la sola senadora Isabel Allende recomendó a miles). El propio presidente de los exonerados, Raúl Celpa, le reconoció a Tomás Mosciatti que son en total 160 mil y de ellos 100 mil son  "falsos", es decir, no fueron realmente "exonerados políticos". 

Desde luego, en 1975 el ministro Jorge Cauas disminuyó en 90 mil la hiperinflada administración pública heredada de la UP y que nos llevó al déficit público más grande y a la inflación más alta del mundo en 1973. Si cien mil "exonerados políticos" falsos cobran una pensión de $150 mil mensuales cada uno, ya te demandan, querido contribuyente, 270 millones de dólares anuales. A eso súmales los beneficios que las Comisiones Rettig y CNRR acordaron en educación y salud para todos los guerrilleros y sus familias, las indemnizaciones millonarias que los jueces conceden por extremistas caídos hace cuarenta años a sus familias, los bonos extras, como el reciente para los supuestos "torturados" (son 30 mil que reciben cerca de $200 mil pesos mensuales de por vida cada uno, por haber alguna vez, antes de 1990, haber sido citados a declarar como sospechosos de colaborar con el Frente o con el MIR).

Hoy ese regimiento de guerrilleros en retiro constituye una masa de viejos extremistas de alto ingreso y muy insolentes. A mí me han echado encima más de una vez sus lujosos autos cuando me reconocen. No hace mucho otro, esta vez peatón de pelo blanco largo y anteojos de marca, guerrillero (r) elegantemente vestido, se me cruzó en el centro y me dijo, al pasar: "Y todavía no te morís, momio ql". Es que parezco ser el único que no se ha olvidado de lo que hicieron ni de lo que cobran por no haber podido consumarlo.

Ahora los terroristas están en eso en la Araucanía. El jefe guerrillero Llaitul anda, por supuesto, libre y diciendo que no tiene que sentarse a conversar con nadie y que deben irse las forestales y los carabineros, porque están ocupando el "Wallmapu", su territorio, que según él no es de los chilenos.

Y la jueza Nahuelcura va a condenar, por supuesto, a los carabineros que persiguieron a los autores del robo de cuatro vehículos. Dos de los autores --de acuerdo a la información del helicóptero que veía la situación desde el aire-- se trasladaron a un tractor azul para huir. En medio de las balas que recibían, los carabineros respondieron el fuego y un tiro dio en la cabeza del conductor del tractor azul, Camilo Catrillanca, a estas alturas un mártir nacional.

 Esos carabineros están sometidos a proceso y detenidos y desde el Presidente de la República para abajo repudian su actuación. El que disparó a Catrillanca está procesado  por homicidio. Un compañero suyo lo está como autor de "homicidio frustrado". Y seis  han sido dados de baja. ¿Qué necesidad tenían de acudir al llamado de las profesoras asaltadas? 

Parece que el programa oficial es que no debe quedar ni un solo carabinero en la Araucanía, porque su presencia impone una cosa tan utópica y desconocida en la zona como la autoridad; y no debe quedar ni una sola empresa forestal, porque ofrecen algo tremendamente impopular en el Wallmapu: trabajo. En el futuro el Wallmapu seguramente tendrá su propia policía y la plata para vivir en la región la dará el fisco chileno. 

Considerando todo eso, parece que con el cálculo de 500 millones de dólares anuales regalados para el terrorismo me voy a volver a quedar corto, como cuando los calculé en 400. Y todo eso sin contar los perjuicios casi diarios de los atentados, como los mil millones de pesos de daños sufridos por maquinaria en el incendio intencional de ayer.