martes, 15 de julio de 2014

Pobre País Equivocado

          Cuando ayer vi una entrevista en CNN al senador Ossandón, el único que se atreve a decir que es de derecha, y en ella expresó estar de acuerdo con el Gobierno en aumentar los impuestos y darle más plata al Estado para educación, ahí pensé: “Hasta aquí no más llegamos”. Si eso creen los políticos de la derecha ¿qué queda para los demás?

          Es que la izquierda los ha inducido a todos a hablar su idioma y por eso el país está como está. ¡Subir los impuestos para darle más plata a la educación estatal! Lo  dicen todos. ¡Pobre país equivocado!

          De partida, con sus anuncios tributarios el Gobierno lo único que ha logrado ha sido crear incertidumbre, disminuir el crecimiento y ¡por supuesto!, recaudar menos impuestos (ver cuántos menos en “El Mercurio”, 15.07.14, p. B5).

“Lo estás viendo, está pasando”, como dice la misma CNN. Y sin embargo lo sigues haciendo. Piñera se dedicó a subir impuestos y lo único que logró fue transformar un superávit fiscal de 0,6% del PIB en 2012 en un déficit de igual monto en 2013. Bachelet, con sus solos anuncios de todavía más impuestos, reformas laborales contrarias al capital, reforma constitucional expropiatoria, persecución a los privados a donde ve alguno que se mueve, se encamina a un déficit fiscal de 1,7% del PIB este año (misma fuente).

Cuando es el  crecimiento de “la torta” lo que permite sacar de ella pedazos más grandes, incluso para impuestos.

          Bueno, ahora con los arreglos a la Reforma Tributaria se está transformando lo que era un desastre completo en sólo un retroceso superable en cuatro años más. Tanto la Nueva Mayoría como la Alianza están divididas a este respecto. En  la primera, los revolucionarios de izquierda insisten en que se debe “avanzar sin transar” (Rossi, Navarro, Lorenzini, un kerensky devenido Altamirano) y no modificar el proyecto. En la segunda hay quienes sostienen lo mismo, y que se debe dejar que la Revolución marxista siga su curso, porque así el desastre será completo y el triunfo en 2018 quedará asegurado (si hay quienes piensan que hablar de 2018 es prematuro, lean las declaraciones de Rossi en “El Mercurio” donde acepta desde ya ser candidato presidencial para entonces). Pero, también en la Alianza, un sector mayoritario se inclina por evitar el desastre completo y ayudar al Gobierno a llevar a cabo sólo una Reforma Tributaria moderadamente perjudicial, pensando que de todas maneras será coronada por un fracaso económico e igual permitirá el triunfo opositor en 2018.

          En resumen y objetivamente, lo mejor sería que no hubiera reformas, pero un país equivocado las quiere tener de todas maneras. Con su pan se las coma.

          Pues lo más grave es que alguien de la oposición pueda siquiera pensar que la Reforma Educacional de Eyzaguirre vaya mejorar la educación, siendo que sus tres aspectos básicos conducen a empeorarla: la supresión del lucro, porque equivale a expulsar de la enseñanza a los emprendedores que busquen ganarse la vida educando y que han demostrado conseguir mejores resultados en ello que la enseñanza estatal; la supresión del copago, porque resta recursos de particulares precisamente encaminados a mejorar la instrucción de sus hijos; y el término de la selección, porque ésta es el medio idóneo para saber cuáles establecimientos son mejores. Pues si un colegio selecciona es porque enfrenta una demanda de cupos superior a su oferta, gracias a su calidad; al revés, los que no seleccionan (hoy los municipales) es porque tienen una oferta sobrada de cupos, debido al éxodo de alumnos, ya que todo apoderado que puede hacerlo retira de ellos a sus hijos, en busca de calidad. Es lo que ha sucedido en la práctica. ¿Qué nadie lo ve, cuando es evidente? ¿Qué les parecería a los chilenos que el equipo nacional de fútbol se formara sin la abominable selección y sólo por un equitativo e igualitario sorteo entre todos los que quisieran integrarlo? Yo ciertamente aspiraría a ser uno de ellos. ¿Qué le parecería a la gente que jugara yo en vez de Alexis representando a Chile, gracias al “sorteo equitativo e igualitario”? ¡Sería un seleccionado chileno tanto menos “segregado” y más “inclusivo”! Pero nunca más iríamos a un Mundial. Eso pretenden hacerle a la educación.

          Entonces, el país está muy perdido. Completamente equivocado. Persigue con mayores impuestos a los que producen y recibe menos ingresos debido al clima negativo que eso genera. Y afirma que los mayores recursos derivados de aquella persecución tributaria (recursos que no existen ni van a existir) deberán ser destinados a suprimir el lucro, el copago y la selección, para que haya educación de calidad, siendo que esos tres factores precisamente mejoran la calidad y sin ellos va a empeorar. Y hasta un senador de derecha aparece apoyando conceptualmente el doble disparate.


          ¡Pobre país equivocado! No tiene remedio. Está condenado a aprender a golpes. O a pronunciamientos.

domingo, 13 de julio de 2014

La Primera Víctima de la Revolución en Curso

¿Vale la pena seguirle dando vueltas al curso de la Revolución? No, más aún si todos se preocupan sólo de algunos aspectos menos graves de ella.

En la economía, la revolucionaria Michelle 2.0 ha dado paso a la más moderada Michelle 3.0 (no tan moderada como la Michelle 1.0 de 2006-10, con Andrés Velasco de factótum, pero por lo menos ahora algo alarmada de las consecuencias de su propia revolución). Entonces, la Reforma Tributaria pasa a ser, de desastrosa, a sólo perjudicial; y tenemos a todo el mundo respirando aliviado y a los empresarios jugando su acostumbrado papel de dejarse cortar la mano para salvar el brazo.

Un freno similar a la Reforma Educacional se torna inminente, siendo el ejemplo de los patines lo que convenció a todo el mundo de que el disparate era demasiado grande y había que optar por otro menor. Y ése será el paso siguiente.

Y, en fin, la Reforma Constitucional ya se ha transformado en un mero anuncio de una propuesta que estará redactada para 2018, cuando “ya habrá pajaritos nuevos” y, como antes he predicho, asumirá otro gobierno de signo opuesto al actual. Eso puede darse por seguro.

Personalmente, entonces, más que de todo eso estoy preocupado del estado moral del país. Exponente del mismo es un fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago, en sala integrada por las ministras Teresa Figueroa y Gloria Solís y el abogado Ángel Cruchaga, que ha confirmado otro del ministro en Visita Miguel Vásquez, condenando a cinco años y un día de presidio al oficial retirado de la Armada Jorge Osses Novoa porque, siendo teniente, el 5 de octubre de 1973, y cumpliendo una orden superior, detuvo al funcionario de CELADE Fernando Olivares Mori y lo condujo al Ministerio de Defensa Nacional. Fue todo lo que hizo.

Y el ministro en visita y los de la corte concuerdan en que el teniente Osses sólo detuvo a Olivares y lo trasladó al Ministerio, entregándolo ahí. Y por esa conducta perfectamente lícita le imponen cinco años y un día de presidio como autor de un “secuestro calificado”. ¿Le importa al país que esté preso un oficial (r) inocente? Nada.

Eso es lo verdaderamente más grave de lo que sucede hoy en Chile.

Los sentenciadores ilegales añaden que (y aquí está, por supuesto, “la madre del cordero”), por tratarse de un “delito de lesa humanidad”, el Estado debe pagar una indemnización de 800 millones de pesos a la familia del detenido.

Lo más notable de este fallo es que los jueces confiesan estar conscientes de que no existe el “secuestro” por el cual condenan a Osses, como que afirman: “Han pasado más de cuarenta años y el condenado nunca tuvo la curiosidad de averiguar lo sucedido con Olivares Mori”. Pero ¿no lo están condenando por mantenerlo “secuestrado”? Es decir. SABEN que el delito NO EXISTIÓ. Y sin embargo, lo condenan. ¿Cabe mayor inmoralidad?

Por supuesto, la cadena de la prevaricación que cometen (delito de los jueces al fallar contra ley expresa, sancionado por el art.223 del Código Penal con inhabilitación perpetua y presidio o reclusión menores) es mucho más grave y extendida que eso, pues:

1)    Desconocen la prescripción;
2)    Desconocen la amnistía;
3)    Condenan a un ex agente del Estado por “secuestro”, delito que sólo puede ser cometido por particulares, según el Código Penal; y siendo que los mismos jueces reconocen en su fallo que Osses se limitó a “trasladar al detenido”, lo que reafirma que fue una “detención” transitoria y no un “secuestro” permanente;
4)    Afirman que “las causas por delitos de lesa humanidad son imprescriptibles”, siendo que tales delitos sólo fueron tipificados en Chile en 2009, al aprobarse el Tratado de Roma que los establece, y en cuyo art. 24 se dice expresamente que sus normas no pueden aplicarse a hechos anteriores a su vigencia; además, nuestra Constitución garantiza que “ningún delito se castigará con otra pena que la señalada por una ley promulgada con anterioridad a su perpetración”.

Desde la época de los jueces nazis (que no sólo condenaban por razones políticas sino que insultaban a los procesados) que no se veía tribunales, como los chilenos actuales, que añadieran a la prevaricación el insulto. Lo hacen los tres ministros de la Corte de Apelaciones en el caso Osses y dirigen a éste las siguientes invectivas en su fallo de 9 de julio último: “… a lo anteriormente señalado debe agregarse que el condenado, aunque muy joven, era oficial de la Armada de Chile, es decir, no se trataba de un marinero haciendo su servicio militar. Se trataba de un engranaje de la institución  naval (…) finalmente señalar que su participación se limitó a trasladar al detenido, hoy desaparecido, desde el lugar en que ese trabajaba hasta el Ministerio de Defensa, y desde ahí no haber sabido nada de él, a juicio de estos sentenciadores es una excusa inaceptable para un oficial, más aún cuando denota un desprecio absoluto por el destino de un ser humano. Han pasado más de cuarenta años de aquellos episodios y el condenado nunca tuvo la curiosidad de averiguar lo sucedido con Olivares Mori y mucho menos colaborar para cerrar una herida nacional”.

          Los propios ministros sentenciadores reconocen, entonces, que no es verdad lo del secuestro hasta hoy por el cual condenan a Osses, y lo vituperan por no preocuparse del destino del detenido, del cual él, por otro lado, no tenía por qué saber más, tras cumplir la misión de trasladarlo y entregarlo, sobre todo en un período en que había una lucha armada (entre el 11.09 y el 31.12 de 1973 murieron 301 personas a manos de la extrema izquierda, según la Comisión Rettig y su continuadora la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación).

          El país se preocupa de que se estén gestando una tributación, una educación y una Constitución  con visos totalitarios, mientras dentro de él opera una Justicia no sólo con visos, sino de actuar completamente totalitario, para la cual de nada valen la Verdad de los Hechos, el Mandato de las Leyes, el Sentido de la Equidad ni los Derechos Fundamentales de las Personas, sino que todos esos valores son avasallados por la sed de venganza política.

El caso del oficial (r) Osses Novoa es sólo uno entre muchos, pero prueba que siempre la primera víctima de toda Revolución de izquierda, como la que está en curso, es el Estado de Derecho y su componente fundamental: el derecho humano a un debido proceso.

Éste está siendo crónica e impunemente atropellado en el Chile actual por la justicia de izquierda, pero todo el mundo está preocupado de otras cosas. “Primero les fue desconocido a los militares, pero yo no era militar…”


jueves, 10 de julio de 2014

"Enter Michelle 3.0..."

          …como dice Shakespeare en sus piezas teatrales. Pues yo venía sosteniendo en este blog que Michelle 2.0 es completamente distinta de la de su primer gobierno, Michelle 1.0, y que, atendiendo a los anhelos más profundos de su ser revolucionario, los mismos que la llevaron a marginarse de la Concertación a fines de los ’80 y adherir al PAIS de los comunistas, ahora que llegó al poder en brazos del 62% de los que fueron a votar se sintió con fuerzas para dar expresión a ese, su sentir más genuino. Así, se puso a la cabeza de la Revolución UP 2.0, que no dejará títere con cabeza y completará el legado de Allende y de su Revolución UP 1.0, eso sí que ahora sin los grupos armados que aquél prohijó y pagando indemnizaciones a quienes antes eran despojados sin compensación alguna.

          Esta interpretación mía era coherente con todos los anuncios programáticos de Michelle 2.0 y, por tanto, llegué a sentirme un fiel intérprete de la realidad, hasta que ahora ha irrumpido inesperadamente en la escena política, casi sin anuncio previo, Michelle 3.0, devenida Reina de los Consensos, haciendo concesiones impensadas y llenando con oleadas de felicidad a centenares de miles de empresarios privados pequeños y medianos que, como ha dicho su representante más activo, Juan Pablo Swett, con la Nueva Reforma Tributaria Consensuada ¡van a quedar mejor que antes! Desde luego, recibirán un alivio o bono extra que ni se soñaban: 60 días más para enterar el IVA retenido por ellos y que hasta ahora deben abonar al fisco antes de 30 días aunque el verdadero deudor del tributo no les haya pagado la factura.

          ¿Qué empresario iba a pensar en quedar mejor con la Reforma? Ninguno, pero Michelle 3.0, la nueva Hada Madrina de las PYMES lo ha hecho posible para esa enorme mayoría de los que facturan menos de dos mil 400 millones de pesos anuales.

          Por supuesto, los grandes empresarios que facturan más no están contentos. Esto es malo para el país porque son ellos los que “tiran el carro” del crecimiento y pueden apretar una tecla y llevarse capitales a lugares más acogedores, como la isla Jersey, donde tiene depósitos nuestro reciente visitante Plácido Domingo, según dice el diario de hoy. Pero si bien les han subido el impuesto a 27%, les han abierto alternativas de ahorro para eludir parcialmente el Global Complementario y pagar menos del 35% a que parecían condenados. En todo caso, a estas alturas ¿a quién le importa un rábano el crecimiento del país?

          Y el Ministro Arenas, que hace tan poco creía que, por fin, tenía a los capitalistas mordiendo el polvo, lo que se reflejaba en un semblante satisfecho, ha debido ahora someterse a que siga existiendo un FUT, si bien de sólo el 65% del anterior. Un FUTITO, como lo llama el intransigente Lorenzini (DC), que, dejando de ser un vulgar Kerensky, ha terminado convertido en un Marat denunciador de los girondinos moderados como Lagos Weber y Montes. De ninguna manera insinúo siquiera remotamente que una Carlota Corday chilena deba darle su merecido.

          Y si bien Arenas había dicho que no permitiría que le tocaran “el corazón” a la Reforma, en definitiva, como ha expresado el economista Bernardo Fontaine, a raíz del consenso alcanzado no sólo se lo han tocado, sino que se lo han trasplantado.

          En fin, la derecha observa desde su tumba cómo ha obtenido una “derrota honrosa” cuando ya no esperaba nada desde su particular  Más Allá, y con mucha gracia se somete a algo tan terrible como “La Decisión de Sophie”, al decir del economista José Ramón Valente: elegir una entre dos posibilidades atroces, para evitar que sobrevengan ambas.

          Es el consenso, el venerado consenso que, como decía Margaret Thatcher (que nunca se sometió a ninguno y por eso la llamaban “la Dama de Hierro”) “es el proceso de abandonar todas las creencias, principios, valores y políticas y, por tanto, se trata de algo en lo cual nadie cree y nadie objeta”. Veremos a dónde nos lleva el alcanzado esta vez.

martes, 8 de julio de 2014

El Hermano Mayor Sabe Más Que Usted

          El libro “1984”, de George Orwell, trata de un estado totalitario. Es una novela de los años ’40, pero se está tornando actual entre nosotros, porque se refiere a un país al cual Chile se está pareciendo cada vez más. Ambos están gobernados por “Big Brother”, el Hermano Mayor, que sabe mucho mejor que los ciudadanos lo que éstos necesitan o desean.

Cada cierto tiempo o en ocasiones especiales (por ejemplo, a los 40 años del “11”), todos los medios de comunicación controlados por el Hermano Mayor deben desatar un “minuto de odio”  contra el Enemigo Público Número Uno, llamado Emmanuel Goldstein en la obra. En Chile no es necesario decir cómo se llama. Fue un malvado que les dio toda clase de libertades nocivas a los chilenos para elegir su propio destino personal. Se le culpa a él y a su “modelo” de todos los males, crímenes y simples delitos imaginables y todos corean insultos contra su persona. Los que se atreven a defenderlo son agredidos en las calles por los partidarios del Hermano Mayor.

Y entonces el Hermano Mayor ahora no quiere que las personas como usted vendan o compren libremente medicamentos. Está preparando un “Reglamento de la Ley de Fármacos” para que la gente los venda y compre como él quiere. Él sabe mejor.

          El Subsecretario de Salud ha dicho que, con ese fin, se evitará asociar la compra de medicamentos con tarjetas comerciales del retail y de las farmacias: “los remedios no pueden ser tratados como un bien de consumo”. ¡Van a prohibir su venta a precios rebajados, porque la gente compraría más! Nadie sabía que los remedios baratos son un mal social. El Hermano Mayor cree que la gente no es capaz de decidir por sí misma cuántos ingerir. Porque él sabe, pero usted no.

“La idea –dice el Subsecretario—es que los pacientes no digan ‘voy a aprovechar de comprar este medicamento porque está en oferta y con mi tarjeta lo puedo adquirir a menor precio’”. (“La Segunda”, 8 de julio, p. 6) ¿Entiendes? ¿Sabes cómo se llama eso? Socialismo. Su leit motiv, como escribí hace un par de días: “¡Es la libertad, estúpido!” Odian la iniciativa privada. Tanto que marginaron a las empresas particulares del programa “Elige Vivir Sano”. ¿Le irán a cambiar el nombre a “El Gobierno Elige Cómo Tú Debes Vivir Sano”?

Consejo: siempre que le oiga decir al Hermano Mayor o a alguno de sus agentes que un bien o servicio que usted necesita “no es un bien de consumo”, póngase a temblar: le va a costar más caro o va a escasear o tendrá peor calidad, y perderá su libertad de producirlo o adquirirlo. El Hermano Mayor y sus esbirros creen saber mucho mejor que usted cuáles son sus necesidades. Aunque sus dictámenes sean disparatados, él siempre tiene la razón.

Cuando en la Unión Soviética los planificadores cumplían rigurosamente el plan de fabricar un millón de zapatos, lo propagaban a todo el mundo y éste aplaudía, no importaba que fueran sólo del pie izquierdo. Eso nunca fue culpa del Hermano Mayor, sino de algún saboteador actuando a las órdenes de Emmanuel Goldstein.

Y, por favor, al enterarse del nuevo plan sobre los remedios, no diga “no me importa, porque yo no tomo remedios”. Acuérdese del pastor Niemöller, bajo otro gobierno totalitario, cuando decía: “Persiguieron a los judíos, pero no me importó, porque yo no era judío…” 

domingo, 6 de julio de 2014

"¡Es la Libertad, Estúpido!"

          La primera vez que fue elegido Bill Clinton, en 1992, se hizo famosa una exclamación de un jefe de su campaña presidencial, acerca del tema en que ella debía centrarse, atendidas las circunstancias del momento y empleando toda la sutileza propia del carácter norteamericano: “It’s the economy, stupid!” (“¡Es la economía, estúpido!”)

         Hoy los chilenos estamos soportando la Revolución UP 2.0, que pretende no dejar títere con cabeza y hacer realidad esa aspiración socialista española de cuando la izquierda llegó al poder en los ’80, anunciando, con toda la sutileza propia del carácter español, que después de su gobierno al país “¡no lo va a reconocer ni la p… de su madre!”

Hoy Michelle 2.0 (que es muy distinta de Michelle 1.0, pero es la “verdadera Michelle”, la que en 1989 militaba en el conglomerado comunista PAIS y no en la Concertación, y tocaba guitarra con un entonces miembro de las Juventudes Comunistas llamado Nicolás Eyzaguirre), quiere hacer un gobierno como el que ella siempre soñó. Como el que siempre creyó que debía hacerse, realmente revolucionario y no transaccional como el que le fuera impuesto la otra vez por esos barones socialistas aburguesados y socialdemócratas, a cuyas ideas intolerablemente moderadas Nicolás y ella debieron someterse resignadamente. Incluso ambos se resignaron a recibir “sobres con billetes” de gastos reservados como sobresueldos. Claro, después Longueira se preocupó de que esto último fuera olvidado y perdonado, pues para los únicos que no hay perdón ni olvido en Chile es para los militares.

Dije más arriba que ahora no va a quedar títere con cabeza porque se está revolucionando todo: la enseñanza, los impuestos, los contratos de trabajo, las leyes electorales, las tarjetas de crédito de las tiendas, la modalidad de venta de viviendas, la negociación colectiva, los sindicatos, los RUTS de las empresas, el salario mínimo, las relaciones de los abogados y contadores con sus clientes y hasta los derechos individuales, porque vendrá otra Constitución que puede derogar todos aquellos que desagraden o limiten al Estado. Todavía “la calle” no los ha precisado.

 “¡Es la libertad, estúpido!” Te la están quitando en todas partes. Empezando por la Araucanía, donde pobre de ti si tienes tierras y, si te quedas, hasta te pueden quemar o, si tienes suerte, sólo te quemarán tu casa, tu maquinaria o tu 4 x 4.

¿Querías ganarte la vida enseñando? Tampoco podrás, pues eso es lucro o selección o copago. Y te prohíben enseñar bien: tienes que enseñar mal. Ya te lo dijo Eyzaguirre: “primero tengo que bajar al otro de los patines”. “El otro” es el que enseñarías tú.

¿Quieres contratar tu trabajo libremente? No puedes, está regulado, quedaste fuera de mercado y tienes que trabajar por tu cuenta. Sobre todo si eres persona de poca educación y preparación, porque tu libertad de empleo ha sido adicionalmente cercenada, al alzarse más el salario mínimo, bajo el cual nadie puede ocuparse. Tú feliz trabajarías por menos. ¿Sabes cuál es el desempleo de las personas más pobres y sin calificación? Es 41,5%, porque la izquierda les prohíbe pactar libremente una remuneración. ¿Cómo no va a haber desigualdad si el socialismo priva a los más pobres de la posibilidad de trabajar?

¿Quieres vender tu casa, porque se ha valorizado? Venga para acá el 35% del mayor precio. ¿Te molestaba trabajar para el fisco hasta abril, cuando podías librarte del global complementario si reinvertías todo? Eso se acabó y ahora trabajarás para el fisco hasta agosto, pues la reinversión también tributa, y pagarás impuestos hasta por plata “atribuida” que no vas a recibir.

¿Quieres ir a clases? No puedes, tu colegio está tomado. ¿Quieres cambiar a tus hijos a otro que no se tomen? Todos van a ser estatales, es decir, “tomables”.

¿Quieres fundar una universidad? Eso era antes, cuando gobernaba Pinochet. Ahora sólo las fundará el Estado. Las privadas se defienden a duras penas de ser intervenidas.

¿Dividiste tu empresa porque las exigencias sindicales te pusieron al borde de la quiebra? Vas a tener que reunificarla, porque se prohíbe el otro RUT con el cual contratabas más libremente y te salvaste de la quiebra.

¿Quieres que tu empresa produzca cuando te están queriendo obligar a paralizar mediante una huelga? No vas a poder, porque te prohibirán reemplazar a los huelguistas.

¿Eres abogado o contador y tu cliente querría que le dijeras cómo pagar menos impuestos? Dedícate a otra cosa, porque hacer eso será delito tributario.

Por ahora eres libre de viajar al exterior, pero nadie olvida que la UP 1.0 también restringió los viajes, fijó una “cuota de dólares” y te exigió dejar acá un fiador para responder por ti ante el Estado. Claro, te tengo otra profesión: poner bombas. Si te dedicas a eso en Chile puedes estar seguro de que serás libre y no te va a pasar nada.

“¡Es la libertad, estúpido!” Todas las medidas del gobierno se dirigen a privar de alguna libertad a los chilenos. Estaba en el programa de Michelle 2.0 y el 62% de los que votó lo hizo por eso. Y están recién comenzando a aplicarlo.


jueves, 3 de julio de 2014

El Estado de la Revolución UP 2.0

          Los chilenos no se han dado cuenta de la Revolución UP 2.0 porque rara vez la mayoría se da cuenta de algo. Sólo cayeron en la cuenta de la Revolución UP 1.0 cuando casi era demasiado tarde, y en su desesperación ante el inminente destino marxista-leninista tuvieron que irles a tirar granos de trigo a los antejardines de los militares y éstos entonces (en mala hora para ellos, y si no entiende por qué pregunte en Punta Peuco y en otros recintos donde están presos a lo largo del país) salvaron a Chile, lo reconstruyeron, modernizaron y convirtieron en “la joya más preciada de la corona latinoamericana” (Clinton).

          Claro, la actual Revolución UP 2.0 tiene dos grandes diferencias con la 1.0: primera, que esta vez y por ahora no se va hacer mediante la violencia armada comunista-socialista-MAPU-IC de la otra vez ni con “los compañeros de tropa” cubanos del general de la Guardia; es verdad que todos sabemos que los comunistas tienen sus armas escondidas “por si las moscas”, como confesó Luis Corvalán, pero sólo las sacan excepcionalmente, como cuando a mí me dispararon con un M 16 en San Alfonso del Mar hace tres años y, tal vez por la falta de práctica, no me dieron; y segunda, que si bien igual la UP 2.0 va a ir expropiando tierras, establecimientos y propiedades privadas, lo hace y hará pagando, como lo estamos viendo en el anuncio de estatización de colegios del revolucionario Eyzaguirre y las confiscaciones de fundos en la Araucanía del revolucionario Huenchumilla. En este último territorio los agricultores están siendo privados de sus fundos pero, si antes no han perecido quemados, los entregan y se van de ellos enjugándose las lágrimas con billetes por mil doscientos millones de pesos, como el centenares de veces asaltado y amenazado René Urban. “Las penas con pan son menos”, reza la sabiduría popular.

          Pues la actual UP 2.0 ha descubierto la piedra filosofal: les paga a los privados con la plata que les extrae a ellos mismos y extraerá mediante más impuestos. Así está obrando en la Araucanía y pronto lo hará en la educación y en las otras estatizaciones de la Revolución UP 2.0, que son, de acuerdo a lo que nos han anticipado o pide “la calle”, las de los derechos de aprovechamiento de agua, las de los buses del Transantiago, como lo pide la coordinadora comunista que encabeza el paro de buses de esta fecha y todas las demás que sobrevengan después de que la asamblea constituyente cambie la constitución “por las buenas o por las malas”, de manera que se pueda expropiar cualquier cosa por mayoría simple (ése es el único fin real de la reforma  constitucional de la Revolución en curso). 

         A todo esto, se vuelve a dar el caso de que los comunistas formen parte de un gobierno y a la vez azucen a las masas contra él, como lo vimos en el referido paro del Transantiago, cosa que no sucedía desde que González Videla los llevó a su ministerio en 1946. Ello lo obligó a ponerlos fuera de la ley, cuando se cercioró de que estaban tratando de derrocarlo (Ley de Defensa de la Democracia).

          Es todo lo que deseo comentar por ahora sobre el proceso revolucionario en curso y para mantener la continuidad de esta bitácora del Gobierno de Bachelet 2.0, que al cabo de sus cuatro años dará lugar a una edición de 700 páginas tal como la que, espero, desde el martes próximo estará a disposición del público sobre los cuatro años anteriores, bajo el título de “El Gobierno de Piñera”, en las mejores librerías. 

martes, 1 de julio de 2014

Piñera y el Dinero del Culto

          Hace meses anuncié el comienzo de la campaña presidencial para las elecciones de 2017 por parte de un “candidato natural”, llamado a surgir desde las cenizas de país, que quedarán tras el desastre de la Segunda Revolución Marxista Chilena en curso. Nunca ha habido una revolución marxista exitosa y la actual reedición de la chilena de 1973 no será la excepción. Hasta los Kerenskys que, otra vez, le han pavimentado el camino, se están dando cuenta.

Pues bien, el “candidato natural” para cosechar la marea de votos que desearán escapar del desastre en 2017 es Sebastián Piñera, pues si bien carece de ideas, tiene los recursos, estos últimos provenientes de su enorme fortuna. Él generosamente está dispuesto a ponerla a disposición del culto que profesa, que es el del enaltecimiento de sí mismo y del logro de sus más caras y siempre ilimitadas ambiciones.

Cada vez más derechistas, entre los cuales me cuento, decimos que Piñera “primero pasará sobre nuestro cadáver” antes de volver a ser Presidente. Pero él se apresta precisamente a hacer eso, a pasar sobre nuestro cadáver, porque la derecha está perfectamente muerta, tanto que hasta la lloran caracterizados adversarios, como Osvaldo Andrade y Carlos Peña. Y, más aún, está desconectada del respirador artificial que la mantenía con una vida aparente, dada por los espasmos del aire que se le insuflaba artificialmente a su cadáver. Su desconexión final la perpetró el mismo Piñera cuando tomó entre sus manos la bandera comunista de los derechos humanos, proclamó a la derecha como “cómplice pasiva” de su violación sistemática bajo el Gobierno Militar y desterró a los presos políticos uniformados más conspicuos desde un penal pasablemente digno en que los mantenía la Concertación a uno hacinado y lejano, acto de traslado presidido por la bandera de la hoz y el martillo izada sobre el portón del penal Cordillera con el beneplácito de la autoridad, que así esperaba (y consiguió) remontar en las encuestas de popularidad. 

La elección de diciembre certificó la condena moral de la derecha por parte de la sociedad y su definitiva defunción (pero no la de sus ideas, que sólo quedaron sin nadie que las defendiera).

No obstante tal deceso, Piñera se ha ensañado con el cadáver de su víctima, pulverizando al propio partido del cual formó parte, que él presidió y que lo proclamó candidato presidencial en 2008. Un resto náufrago de RN denominado "Amplitud", escindido a obvias instancias de Piñera, ya ofrece sus votos a la revolución marxista para aprobar los demoledores proyectos de ésta. Otro ente no menos piñerista denominado “Avanza Chile” recorre el país para cerciorarse de que no quede célula derechista viva y para poner a las que todavía den señales de existencia al servicio del culto de su jefe.

“Avanza Chile” es tan antinómico con RN que en  ”La Tercera” de hoy se da cuenta de la renuncia al partido de quien fuera Intendente de Valparaíso bajo el gobierno anterior, Raúl Celis, y de su ex jefa de gabinete, para trabajar por el ex Presidente. Acusan a RN de reticencia a sumarse al mismo culto.

Entretanto, la directiva de RN aparece acudiendo patéticamente a La Moneda para trabajar en iniciativas comunes al servicio de la actual revolución en curso, haciendo recordar los tiempos en que el mismo Piñera, siendo presidente de la misma RN, acudía a La Moneda cargado de carpetas con propuestas de cogobierno para Ricardo Lagos, todo lo cual condujo en su tiempo, paradójicamente, al gran fortalecimiento electoral de la UDI, que se limitó a no renunciar en esa época a las ideas de derecha, como finalmente terminó haciéndolo al ponerse al servicio de las ambiciones y del régimen del propio Piñera y pereciendo en el intento.

El resumen de la situación es que el país está a la venta, y barato, porque, en ausencia de sus grandes reservas morales, la derecha y las fuerzas armadas, que remediaron el primer desastre unipopulista, ahora no hay más postores. Entretanto el segundo desastre viene y parece inevitable, como es fácil saber con sólo leer los proyectos que impulsa la revolución marxista. Y nos pillan ya sin defensas.

Habiendo en la subasta un solo interesado con mucha plata y dispuesto a pagar, y tantos dispuestos a venderse, el desenlace está claro y, como dicen los economistas, “el resto es álgebra”.