martes, 15 de abril de 2014

Casos de Prevaricación contra Militares (I)

      Como un aporte a la divulgación de la prevaricación de los jueces chilenos en los procesos contra militares, documentadas recientemente en el libro más importante publicado el año pasado, de Adolfo Paúl Latorre, "Procesos por Derechos Humanos: Inconstitucionalidades, Ilegalidades y Arbitrariedades", reproduzco a continuación un informe de la prestigiosa ex ministra de la Corte de Apelaciones, señora Raquel Camposano, acerca de uno de los procesamientos ilegales contra militares inocentes, en el marco del juzgamiento ilegal de la comitiva del general Sergio Arellano, en 1973 y relativo a hechos amnistiados y prescritos, pero, además, falsamente presentados:

UN INDEBIDO PROCESO

Raquel Camposano E.

      Pertenecí al Poder Judicial durante casi cincuenta años y, por ello, sé que en los juicios pueden cometerse  errores. Pero como existe (en los juicios todavía regidos por el Código de Procedimiento Penal) una segunda instancia y los recursos de casación, ellos  por lo general son enmendados. Sin embargo, nunca me había tocado ver un proceso penal tramitado por un ministro de Corte de Apelaciones, revisado luego por una sala de dicha Corte, y  finalmente visto en la Corte Suprema conociendo de recursos de casación de forma y fondo, en el que  se ignoraran totalmente leyes fundamentales de procedimiento.
      Me estoy refiriendo a la causa rol nº 2182–92 “A” San Javier, que sustanció un ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago y en la que el general Sergio Arellano Stark fue condenado finalmente a la pena de seis años como   autor, en los términos del art.15 nº 1 del Código Penal, de los homicidios calificados de Teófilo Segundo Arce Toloza, José Esteban Sepúlveda Baeza, Segundo Abelardo Sandoval Gómez y Leopoldo Mauricio González Norambuena.
      Conforme al art. 15 nº 1 antes mencionado, se consideran autores a los que toman parte en la ejecución del hecho, sea de una manera inmediata y directa, sea impidiendo o procurando impedir que se evite. ¿Y cuál es el hecho que se imputa al general Arellano en la causa? Aunque no se describió en el auto de procesamiento ni en la acusación, la actuación que le habría cabido en los homicidios, salvo expresar que es la de autor, en la sentencia se hace consistir ésta en haber dado la orden de ejecutar a los cuatro jóvenes de que se trata. El fallo de primera instancia da por establecido que dicho general dio la orden al coronel del Río, quien era Director de la Escuela de Artillería de Linares, Jefe de Plaza e Intendente de la provincia. Sin embargo, en el fallo de segunda instancia se elimina esta circunstancia, de modo que según él, Arellano dio la orden, pero no se indica  a quien o quienes. Cabe preguntarse ¿es posible condenar a una persona por dar una orden si se ignora quien la habría  recibido o a quien se dirigió?  En todo caso es evidente que quien da una orden con más de un día de antelación a los hechos no puede estimarse comprendido dentro de los autores materiales tal como está descrita dicha participación en nuestro Código Penal, que exige que sea inmediata.
      La prueba para establecer la responsabilidad de autor del general se enumera en el considerando 32º del fallo y se hace consistir en testimonios que se consideran  presunciones y que son los siguientes:
a)  del  coronel del Río, quien afirma que Arellano no le dio a él orden de ejecutar a los jóvenes o a otras personas, pero que él cree que fue sobrepasado en el mando y que la orden debió ser impartida por el general  Arellano o por miembros  de su comitiva;
 b)  de Julio Molina, que afirma que la muerte de los cuatro jóvenes coincidió con la llegada de Arellano, la que vio desde la pieza en que estaba recluído;
 c) de Mario Mora Arévalo, quien dice que estaba detenido en la Escuela de Artillería de Linares y el 1º de octubre de 1973 se les comunicó que llegaría un general de ejército, que después supo era Arellano, y que los jóvenes fueron ejecutados en intento de fuga el 2 de octubre;
 d) de  Guillermo Soto Barros,  quien expone que en octubre de 1973 supo de la muerte de cuatro jóvenes que habrían coincidido con la llegada de un helicóptero en que viajaba un general que después supo que era Arellano; e) de Sergio Arce Tolosa, que expresa  que, por comentarios supo que la muerte de su hermano se debió a la orden del comandante Sergio Arellano Stark;
 f) de María Angélica Saavedra, que declara que la muerte de su esposo y otros tres jóvenes coincidió con la pasada de la caravana de la muerte por la ciudad;
 g) de Leopoldino González, que expresa que la responsabilidad por la muerte de su hijo la atribuye a la caravana de la muerte comandada por Arellano;
 h) de Alba Garrido, que dice que el 2 de octubre de 73 vio que un helicóptero circundaba la ciudad entre las 13 y las 14 horas, en el que viajaba Arellano y su comitiva;
 i) de María Ester González, que declara que de acuerdo con personas que estuvieron detenidas con su hermano su muerte coincidió  con el paso del general Arellano por la ciudad de Linares;
 j) de Aldo Rebeco, que manifiesta que estando detenido en la Escuela de Artillería supo que la muerte de  4 muchachos de San Javier coincidió  con la llegada a ella de una delegación de ocho oficiales del Ejército;
 k) de Carlos Manuel Sandoval, que declara que mientras esperaba para visitar a su hijo el 2 de octubre, supo que ese día había llegado a Linares el general Arellano, en helicóptero;
 l)  de Carlos Villalobos, quien expresa que estuvo detenido en la Escuela de Artillería de Linares siendo trasladado a la cárcel en un camión en el que estaban los jóvenes González y Arce; que el 6 de septiembre de 1973 volvió a la Escuela y ahí le contaron que los 4 jóvenes habían sido ejecutados por los militares, estando presente en esa época y lugar el general Arellano;
 m) de Germán Sepúlveda, quien responsabiliza al general Arellano de la ejecución de su hermano José;
 n) de Ismenia Lastra, quien manifiesta que supo que familiares de los ejecutados imputaban el hecho al general Arellano;
 o) de Sebastián Maldonado, que afirma que  en los días de la ejecución estuvo el general Arellano en Linares;
 p) de Gustavo de la Fuente, quien manifiesta haber visto los cadáveres de los jóvenes, y supo que el general Arellano había estado en la ciudad, siendo, a su parecer, quien dio la orden de ejecución;
 q) de Nolbeto Muñoz, quien expone que estaba detenido y vio llegar un helicóptero en que venía un general de Santiago; que oyó ordenar la salida de los jóvenes y posteriormente supo de su ejecución; y
 r) de Camilo Abujatum, quien expresa que en la época de los hechos estuvo en Linares el general Arellano y su comitiva.
           Ninguno de los testigos mencionados  dice haber oído a Arellano dar órdenes o haber estado cerca de él. Se limitan a afirmar que supieron que él estuvo en Linares el día en que se ejecutó a los jóvenes. Son de oídas y relatan un hecho inexacto, ya que Arellano no estuvo en Linares  ese día, y quedó  establecido en la sentencia que llegó el domingo 30 en la tarde y se fue el lunes 1º de octubre en la mañana temprano. Mal pueden afirmar que el martes 2 llegó  a mediodía o en la tarde porque consta en autos que no es efectivo.
     Estas llamadas presunciones no son tales, y con su solo enunciado se puede comprobar que no reúnen los requisitos del art. 488 del C. de P. Penal. Ninguna de ellas se funda en hechos reales y probados y mucho menos podemos decir que sean graves, precisas y directas. No está demás tener presente que la declaración del coronel del Río es una mera sospecha o suposición de él, quien, por lo demás,  tiene interés en la causa, ya que el capitán Romero, que fue quien ejecutó a los jóvenes,  afirma que recibió de dicho coronel quien era su jefe directo, la orden de proceder.
      La sentencia también tiene por establecida la responsabilidad del  coronel del Río como autor de los homicidios por haber dado la orden al capitán Romero, teniendo como acreditado que a su vez recibió orden del general Arellano; pero la de segundo grado, en cambio, absuelve a del Río porque le cree a éste cuando afirma que no  dio la orden al capitán Romero   y que tampoco la recibió de Arellano. Como  confirma la participación de autor del general Arellano se produce la situación de que éste aparece como responsable de haber dado una orden sin que se sepa  a quien  la  dio y específicamente en que consistió tal orden, que es precisamente el actuar doloso que se le reprocha.  Llama la atención que absuelva al coronel del Río, por estimar que no basta el dicho del capitán Romero en su contra. Y fundamentando este punto, dice en su considerando noveno  “no es capaz de conducir indefectiblemente  a la intervención que se atribuye a del Río, toda vez que no excluye la posibilidad de que Romero Muñoz haya actuado por cuenta propia, o que lo hubiere hecho a insinuación…”
     Entonces uno se pregunta ¿ por qué si es posible que Romero haya obrado por cuenta propia se condena a Arellano contra quien no existe ninguna inculpación directa sino una simple suposición de parte de quien tiene interés porque en su contra sí existe una inculpación?
      En contra del fallo de segunda instancia se interpusieron recursos de casación de forma y fondo, fundados en diversas causales por algunas de las partes, entre ellas el general Arellano. La Corte Suprema acogió la casación en la forma deducida por el encausado Luis Romero Muñoz basada en la causal 9ª del art. 541 en relación con los nºs. 4 y 5 del art. 500, todos del C. de P.P. y, estimando configurada la causal ya mencionada, en su consideración décima expresó que no era “necesario analizar y pronunciarse sobre otras alegaciones de forma y los demás recursos de esta misma clase y de fondo que se han deducido en contra de la sentencia de segundo grado”. A continuación declaró nulo el fallo recurrido y dictó uno de reemplazo.  Esta decisión de no hacerse cargo de los demás recursos de forma y fondo, deducidos por causales y partes diferentes basadas en diversos vicios, es incomprensible. El art.547 del C. de P.P. relativo a la casación de fondo exige que la sentencia que lo resuelve exponga los fundamentos que sirven de base a la resolución y la decisión de las diversas cuestiones controvertidas.
      Si bien el art.544 del tantas veces citado código de procedimiento dispone  que aceptándose una de las causales de casación en la forma , el tribunal no necesita pronunciarse sobre las otras, ello es aplicable sólo a este recurso. El de fondo tiene una norma especial que es, como ya lo dijimos, el art.547. En él se exige que se expongan los fundamentos que sirven de base a la resolución, la decisión de las diversas cuestiones controvertidas y la declaración explícita de si es nula o no la sentencia reclamada. En el caso de que se trata la Corte Suprema no  hizo consideración alguna ni tampoco resolvió sobre las causales alegadas; se limitó a decir que era innecesario referirse a ellas. Si hubiera entrado  a considerarlas como lo exige el art.547 habría podido comprobar las anomalías existentes que rayan en la denegación de justicia y habría podido enmendarlas.
       En este caso la inobservancia de tal precepto causa una irreparable injusticia al general Arellano.
      El examen de estos autos me causa una verdadera preocupación por el desempeño de los tribunales, ya que en este caso no puede decirse que existió el debido proceso no obstante que en él intervinieron tres tribunales todos conformados por ministros, en total nueve. De todos ellos sólo hubo uno que valoró la prueba existente conforme a las normas legales. Es así como en el fallo de segunda instancia se lee: “Acordada la condena del sentenciado Sergio Arellano Stark, con el voto en contra del ministro señor Astudillo, quien estuvo por absolverlo de la acusación enderezada en su contra, por estimar que los indicios referidos en el motivo 32º de la sentencia apelada no satisfacen las exigencias del artículo 488 del Código de Procedimiento Penal y, por ende, son insuficientes para sentar la participación que le es atribuida en los delitos materia de esta causa.”
       El C. de P.P. le otorgó tal importancia a la observancia de sus disposiciones que en el art. 545 dispone diversas sanciones para los jueces según si las contravenciones provienen de mera desidia o bien se han cometido a sabiendas, o por negligencia o ignorancia inexcusable de los jueces.


lunes, 14 de abril de 2014

Niños Que Aprenden Cosas

Hace un tiempo escribí en este blog que si algunos parlamentarios realmente estaban preocupados por la desigualdad de los ingresos en el país, podrían perfectamente aportar en algo a remediar esa situación y dar un ejemplo renunciando  a parte de su dieta y subsidiando con ella a algún número de trabajadores con salario mínimo. Porque la dieta parlamentaria representa unos 40 salarios mínimos y, considerando las demás asignaciones de que gozan los representantes del pueblo, la desproporción podría acercarse a cien veces el referido salario mínimo, mayor que la desigualdad en Chile, tan criticada por los parlamentarios de izquierda.
          Ahora dos diputados jóvenes, Jackson y Boric, han acogido parcialmente  mi idea, lo que habla bien de ellos, y han propuesto la reducción a la mitad de la dieta, para ser redistribuida la otra mitad a personas que ganen el salario mínimo o, en caso de estar desempleadas o en el mercado informal, todavía menos. Aplausos para ellos, aunque así no solucionarían todavía el problema de la desigualdad, porque quedarían ganando veinte veces más que los trabajadores con el mínimo.
          Recuerdo que cuando fui diputado, en 1973, un representante de la Izquierda Cristiana, Luis Maira, presentó también una moción igualitarista: que la máxima remuneración pagadera en Chile no pudiera ser mayor a, si mal no recuerdo, 36 mil escudos, moneda de la época. Pero como esa cantidad era bastante inferior a la dieta parlamentaria de entonces, se puede imaginar la suerte que corrió su iniciativa en la Cámara.
          El igualitarismo de algunos políticos llega exactamente hasta el punto en que les toca sus propios  bolsillos. Hay un antiguo cuento de la Unión Soviética, donde a un campesino le preguntaban si no sería justo que una persona que tuviera dos fábricas fuera privada de una por el Estado para darla al pueblo, y él contestaba que sí; y si tenía dos casas, si sería justo que se le expropiara una, y también contestaba afirmativamente; pero cuando le preguntaron si alguien que tuviera dos gallinas debía ser privado de una rechazó la idea. Repreguntado por qué, dijo simplemente: “Porque yo tengo dos gallinas”.
          Es la naturaleza humana, ese algo tan singular que los socialistas siempre han pasado por alto. Y es justamente por eso que el socialismo ha fracasado en todo el mundo. Como asimismo lo hará en Chile, porque los tres pilares básicos de su programa de gobierno contravienen la naturaleza humana, deseosa de libertad y progreso. Pues la Reforma Tributaria no generará más recursos porque desalentará la inversión; la Reforma Educacional reprimirá la libertad de enseñanza, esencial para el progreso; y la Reforma Constitucional debilitará el derecho de propiedad, sin cuya garantía el ser humano es reacio a crear e invertir.
          Pero nada obsta ni ha obstado nunca a que, en uso de su libertad, espíritus generosos entreguen la mitad de lo que ganan, como están dispuestos a hacerlo los diputados Jackson y Boric, dando un ejemplo de lo que cualquiera puede hacer para disminuir la desigualdad.  
Y, por mi parte, como premio a su generosa disposición estoy dispuesto a cederles gratuita e indefinidamente la paternidad de la idea lanzada originariamente en este blog.


domingo, 13 de abril de 2014

"Lo Estamos Viendo, Está Pasando"

Los socialistas creen que si cambian las políticas las personas se comportarán de la misma manera que antes del cambio. La Reforma Tributaria se propone obtener el 95% de su recaudación del diez por ciento más rico de la población (Francisco Pérez Mackenna, “La Tercera”, 13.04.14). ¿Pero cree usted que el diez por ciento más rico se va a comportar igual si sabe que el Estado le va a extraer otros 7.790 millones de dólares de su patrimonio de aquí a 2018? ¿Usted cree que Horst Paulmann habría levantado el Costanera Center o su hermano Jürgen fundado Sky Airlines si hubieran tenido que pagar 35% de impuesto a las ganancias en lugar de 20%? Esas inversiones se han hecho gracias al FUT, y la reforma socialista terminará con el FUT.
          El diez por ciento más rico es el que tira el carro de la economía. Allende no creía eso, como buen marxista, e incautó las quinientas mayores empresas, en las que puso interventores socialistas. Al poco tiempo el déficit de esa “área social”, como la llamaba, era mucho mayor que el déficit fiscal, que a su turno era el más grande de la historia del país, y había escasez de todo, desde refrigeradores hasta pollos. Por eso el país aplaudió de pie cuando los militares, a pedido de la mayoría democrática, tomaron el poder. Pero han pasado cuarenta años, la gente se ha olvidado de todo eso (como que ha elegido a Allende como “el más grande chileno de la historia”), los cerebros han sido lavados por la propaganda izquierdista y entonces estamos listos para darnos otro balazo en el pie.
          Un disparate similar al tributario se va a cometer con la educación, que es el principal pretexto para despojar al diez por ciento más rico. Todo indica que se va a liquidar a la mayor parte de la educación particular, que es la gratuita subvencionada y que obtiene mejores resultados que la estatal, para vaciar los mayores recursos en la burocracia estatal. Desde 1990 el gasto público en educación ha aumentado nueve veces. Y entre 2001 y 2013 creció de 5.213 a 12.800 millones de dólares. Pero todo aumento se va e irá en mayores sueldos burocráticos y creación de nuevos organismos estatales, y no en mejorar la enseñanza, porque en la prueba internacional PISA Chile ocupa el lugar 36 entre 44 países. En cambio la particular pagada obtiene mejores resultados que varios países de Europa.
          Lo peor es que si el gasto público en educación se les diera a las familias, junto con completa libertad de elegir, todas podrían pagar buenos colegios particulares para sus hijos. Pero eso no es socialismo, y por tanto no puede hacerse.
          Y el tercer gran disparate que está por cometerse será el de reemplazar la Constitución actual, que tan bien garantiza los derechos y libertades de las personas, por un engendro que nadie (ni siquiera sus promotores) sabe cómo va a ser.
          Estamos viviendo tiempos muy parecidos a los de 1970-73, con la diferencia de que el socialismo ahora no tiene fuerzas paramilitares como las que tenía entonces, pero ya no las necesita, porque no sólo controla el Gobierno, sino que tiene mayoría en el Congreso y domina sin contrapeso un Poder Judicial que ya no tiene ningún inconveniente en dejar sin aplicación la Constitución y las leyes, reforzada esa antidoctrina por la inminente aprobación (con apoyo de la derecha, naturalmente) del nombramiento de Carlos Cerda como ministro de la Corte Suprema.
         Como dice el lema de CNN, “lo estamos viendo, está pasando”, pero nadie de la oposición política y ni siquiera del diez por ciento a punto de ser esquilmado parece darse cuenta de ello.

viernes, 11 de abril de 2014

Pobre Más Pobre y Rico Más Rico

La primera etapa de la revolución socialista chilena en curso es la Reforma Tributaria. La segunda consistirá en la Reforma Educacional y la tercera en la Reforma Constitucional. Tal como lo pidió “la calle” en 2011, cuyos postulados eran exactamente esos, aunque se voceaban con un fraseo ligeramente diferente: educación pública gratuita, financiada con mayores impuestos y asamblea constituyente.
El mandatario de la época dijo que se trataba de un movimiento “noble, grande, hermoso”, pero yo le aclaré en este blog que era un alzamiento revolucionario en su contra. Sin embargo, parece que no lo leyó.
Afortunadamente, los revolucionarios no tuvieron necesidad de emplear la fuerza para hacerse del poder, porque a poco andar quedó claro que la candidata de la rebelión de la izquierda tenía la elección presidencial de 2013 asegurada, de modo que podían revolucionar a la sociedad chilena desde sus cimientos desde el propio gobierno. Y es lo que están haciendo.
          Como es característico de las democracias populares, en una de las cuales se convertirá Chile, estas reformas nos harán a todos los chilenos más pobres, con excepción del más rico entre nosotros, el Estado, que se hará todavía más rico, naturalmente que a expensas de los demás.
          Los propietarios chilenos serán más pobres porque el precio de sus inmuebles será menor, debido a que, al venderlos, deberán pagar un 35% de impuesto sobre la plusvalía que se haya generado desde que adquirieron su propiedad, urbana o rural. Sólo quienes tengan nada más que una vivienda y vivan en ella, quedarán exentos del nuevo impuesto por las primeras UF8.000 de plusvalía, si la venden.
          Los trabajadores que cotizan en AFPs serán más pobres, porque sus fondos, invertidos en acciones chilenas, valdrán menos debido a que el alza de impuestos disminuirá las ganancias de las sociedades anónimas y, por tanto, su valor como empresas. Se ha calculado que las futuras pensiones de los trabajadores serán un 6% más bajas a raíz de los mayores impuestos.
          Por lo mismo, todos los accionistas de sociedades anónimas resultarán empobrecidos en razón de que recibirán dividendos reducidos por esos mayores impuestos.
          Y los que hayan constituido sociedades de inversión para no ser gravados con la tasa máxima actual del 40%, y pagaban 20% sobre utilidades, ahora deberán pagar 35%, a raíz del término del Fondo de Utilidades Tributables que les permite reinvertir en la empresa esa diferencia de 15%. Todas esas sociedades valen ahora menos y sus socios son, por eso, más pobres.
          Otros empresarios que se acogían a franquicias tributarias también serán más pobres en la medida en que tales franquicias sean derogadas.
          El único que realmente ganará con esta Reforma será el más rico de todos, el Estado, que es dueño de innumerables empresas y de 17 mil bienes raíces a lo largo del territorio. En lo sucesivo, en cifras redondas, verá aumentadas sus rentas en 15% de lo que hoy ganan todas las empresas chilenas.
Y, además, cuando se reemplace la Constitución, la principal reforma a que aspiran los revolucionarios del Gobierno es la de reducir el quórum de dos tercios que garantiza el derecho de propiedad, y rebajarlo a la simple mayoría de los parlamentarios. Y como ellos ya tienen esa mayoría, podrán expropiar cualquier cosa. De modo que, también por ese capítulo, los bienes de los chilenos valdrán menos, porque la propiedad sobre los mismos se tornará más precaria.

          Son suficientes razones para que el más rico de todos se sienta más rico y los demás nos volvamos más pobres.

miércoles, 9 de abril de 2014

Modestia Maltrecha

          Durante la segunda revolución socialista sufrida por Chile y encabezada por Salvador Allende (la primera la dirigió Marmaduke Grove en 1932 y el respectivo desastre hizo crisis en pocas semanas), yo pronostiqué tempranamente el desenlace lamentable que bajo ella esperaba al país. Pero, como los efectos de las nefastas medidas del régimen no se manifestaban de manera inmediata, hacía el símil de un sujeto que, habiendo caído desde el 12° piso, era preguntado a la altura del 5° cómo se encontraba, a lo cual respondía: “Todavía bastante bien”. El ejemplo le hizo gracia a Monseñor Eduardo Lecourt, el legendario párroco de la Asunción y de Santa Elena, que cuando se topaba conmigo me preguntaba: “¿Y en qué piso vamos?”
          Ahora, durante la tercera revolución socialista, recién estamos cayendo a la altura de los pisos de más arriba, pero mis pronósticos se cumplen de manera parecida a la de hace algo más de cuatro décadas. En efecto, a mediados del año pasado escribí un artículo en “Estrategia” donde decía que el solo conocimiento de los planes económicos e institucionales de Michelle Bachelet, entonces probable ganadora de la elección presidencial, iba a provocar una caída de la inversión. El ministro de Hacienda, poco después, expresó la misma opinión y debió soportar una ráfaga de críticas y denuestos de la Nueva Mayoría, que lo acusó de llevar a cabo una “campaña del terror”. Bueno, ayer el Fondo Monetario Internacional anunció que el pronóstico de crecimiento de Chile se redujo de 4,5% a 3,6% para 2014, debido a una fuerte caída de la inversión privada. Exactamente lo que yo pronosticaba a mediados de 2013.
          Algunas personas me preguntan si tengo dotes adivinatorias y yo les respondo que ninguna, pero que sí tengo dotes analíticas. Si bien éstas son limitadas, me permiten saber que si un gobierno aumenta el gravamen a la renta de las inversiones y debilita el derecho de propiedad sobre las mismas, va a haber menos inversiones, conclusión a la que llegó antes que yo un señor universalmente conocido como Pero Grullo.
          Otra cosa que anticipé oportunamente fue que la Derecha votaría favorablemente la designación del ministro Carlos Cerda como integrante de la Corte Suprema, no obstante la reconocida doctrina de éste en el sentido de que los jueces no deben aplicar las leyes con cuyo texto no estén de acuerdo y su evidente parcialidad y animadversión hacía el ex Presidente Pinochet y su familia, a quienes imputó delitos que resultaron a la postre inexistentes, como que los respectivos procesos fueron sobreseídos.
La Derecha sostiene que debe votar por Cerda en cumplimiento de un “acuerdo de caballeros” según el cual se comprometió a hacerlo cuando la Izquierda accedió a votar a favor el nombramiento del ministro Carlos Aránguiz, que no es de derecha, pero es respetuoso de los textos legales.
          Los “acuerdos de caballeros” en el Senado para estas votaciones son muy notables, porque la Derecha los cumple y la Izquierda no, como sucedió en el caso en que se convino designar primero a un juez izquierdista, Haroldo Brito, a cambio de que posteriormente se hiciera lo mismo con otro respetuoso de la legalidad, Alfredo Pfeiffer; pero, ya designado el primero y al proponerse el nombre del segundo, los parlamentarios de la Concertación no cumplieron su compromiso y rechazaron el nombramiento, sin que les importara en lo más mínimo el desmedro a su condición de “caballeros” y dejando un amplio margen de dudas acerca de si alguna vez la habían tenido.
          Antes de terminar dejo constancia de una omisión en otro de mis pronósticos anticipatorios, como fue el caso de aquel en que predije el gran menoscabo que sufriría la UDI si en 2009 apoyaba la candidatura presidencial de Sebastián Piñera y éste (gracias a eso) resultaba electo. Lo fue y el menoscabo se produjo, pues la UDI perdió no sólo diez diputados sino que ahora arriesga hasta perder su Norte, debido a iniciativas piñeristas internas dirigidas a revisar y reformular su Declaración de Principios y considerar un  cambio de nombre a “UDI Popular” (sí, similar a “Unidad Popular”). La omisión de mi pronóstico consistió en no anticipar el menoscabo para RN resultante de la elección de Piñera, que ha terminado siendo mucho más grave que el de la UDI.

          Y sólo llego hasta aquí para no continuar hiriendo mi modestia, que sobrevive crónicamente maltrecha.

domingo, 6 de abril de 2014

El Socialismo y la Naturaleza Humana

El socialismo ha fracasado en todas partes porque es incompatible con la naturaleza humana. Como doctrina sólo funciona privando de libertad a las personas, pero cuando ellas la recobran se deshacen de los gobiernos socialistas. A veces las masas, que tienen pocos conocimientos y menos memoria, los eligen, pero pronto les revocan el mandato, como ha sucedido en España, Alemania, Italia y prontamente va a volver a suceder en Francia, según todos los sondeos. En Chile los socialismos de distinto signo han gobernado desde 1990, pero, como ellos mismos reconocen, lo han hecho respetando el modelo de libertades. El gran cambio que está teniendo lugar ahora consiste en que se han propuesto arrasar con ese modelo y suplantarlo por otro socialista. Lo están haciendo en lo económico, mediante la Reforma Tributaria. Lo están rumiando en lo educacional y en lo institucional. Lo único claro en ambos campos es que en ellos también se viene “otro modelo”, el socialista.
 El modelo de libertades fue instaurado en Chile por el Gobierno Militar, y una de las razones de la gran importancia internacional del mismo residió en que su éxito indujo a muchos países a imitarlo. Y en el orden interno aquel régimen se erigió en uno de los tres gobiernos chilenos más importantes de todos los tiempos, en relación a los cambios positivos que generaron para el país, junto a los de Joaquín Prieto (1831-41) y Aníbal Pinto (1876-81). Gran parte de ese éxito se debió a que, junto con abrir la economía al exterior, introdujo dos cambios esenciales en relación a los impuestos internos: bajó a diez por ciento la tasa que gravaba a las empresas y eximió del impuesto personal, mucho más alto, a las utilidades no retiradas de ellas. ¿Resultado? El país creció como nunca. Ha señalado la economista Cecilia Cifuentes (“La Tercera”, 04.04.14, p. 44), “el ahorro en Chile subió de un 11% del PIB promedio entre 1960 y 1983, a niveles en torno a 23% en las últimas dos décadas”. Más ahorro, más inversión,  más crecimiento, más empleo, menos pobreza.
Los socialistas, como desconocen la naturaleza humana, sostienen que las personas van a ahorrar lo mismo si su renta tributa 20% que si tributa 35%. Ellos, entonces, creen que la gente va a comprar la misma cantidad de pan si la marraqueta vale $1.000 que si vale $1.700, y por consiguiente, cuando ésta sube a $1.700 fijan por ley el precio en $1.000, porque también creen que los empresarios del pan van a fabricar igual número de marraquetas a ambos precios. Y entonces les sucede lo mismo que a Allende y Maduro: escasea el pan. Bueno, cuando hayan pasado la aplanadora en el Congreso y aprueben la Reforma Tributaria, en Chile les van a escasear los ahorros. Y todo lo que deriva de eso en materia de inversión y de empleo se lo han dicho en todos los tonos al Gobierno numerosos economistas, salvo los de inclinación socialista que, como tales, desconocen la naturaleza humana y dicen que todas esas advertencias son sólo “campaña del terror”.
Bueno, “para verdades, el tiempo” dice un refrán. Si en lo sucesivo la inversión tiende más a 23% que a 11%, el régimen socialista habrá tenido razón. Si sucede a la inversa, los chilenos tendrán entonces una razón más para abandonar “el otro modelo” y volver a elegir el de la libertad (porque cuando el Estado se queda con mayor porcentaje de lo que uno produce, uno es menos libre; por algo se llama “esclavo” al que no se queda con nada de lo que produce).
Y todo esto es sólo el comienzo, pues la operaria de “la retroexcavadora” todavía no ha precisado con qué va a reemplazar el modelo de libertades educacionales (muy restringidas) y el modelo constitucional vigentes, los cuales también están llamados a ser removidos “desde sus cimientos”.
¿Y usted creía que Michelle y Michelle 2.0 eran la misma cosa, y por eso volvió a votar por ella?

jueves, 3 de abril de 2014

La Calle Manda y Eyzaguirre Obedece


                Revisando ediciones pasadas de este blog, en el cual está contenida la historia del gobierno de Sebastián Piñera (pienso hacer un libro con ellas, para ponerlo a disposición de los historiadores de ese V Gobierno de la Concertación) me llamó la atención un comentario de fines de 2011, donde me refería a las peticiones de “la calle” sobre educación, que eran tres: fin del lucro, fin del financiamiento compartido y prohibición de la selección de alumnos. Es decir, exactamente los tres pilares de la política educacional anunciada por el ministro Nicolás Eyzaguirre.
                La voz de “la calle” convertida en política educacional del Gobierno. No puede ser una perspectiva más desastrosa. Primero, porque terminar con el lucro supone impedir que haya gente que emprenda proyectos educacionales y se gane la vida en eso. ¡Qué pérdida de posibilidades y capacidades para la enseñanza en el país! Y, además, prohibir el lucro es inconstitucional, porque la Carta garantiza la libertad de enseñanza y también la libertad de trabajar con una justa retribución. Es decir, la política de “la calle”, hecha suya por Eyzaguirre, atropella ambas garantías individuales. ¡Qué falta le hace al país un Poder Judicial de verdad! Si lo hubiera, se podría recurrir contra esos atropellos a los derechos de las personas. Pero todos sabemos lo que nuestra justicia de izquierda hace con las leyes.
Es verdad que inicialmente la persecución contra el lucro se limitará a los colegios particulares subvencionados que reciban fondos estatales, y, desde luego, a las universidades, que según una desafortunada ley de tiempos del Gobierno Militar (ley también inconstitucional), prohibió el lucro en  esas instituciones de educación superior.
Bueno, como siempre las revoluciones socialistas van por etapas, sería muy raro que, liquidada la enseñanza particular subvencionada, después “la retroexcavadora” no echara abajo también la particular pagada no subvencionada.
                Pero, además, el “no al lucro” es un disparate, porque la mejor educación la entregan en Chile los colegios privados, muchos de los cuales tienen fines de lucro y cuyos alumnos igualan los logros de los de países desarrollados. Y los segundos mejores establecimientos son los particulares subvencionados, entre los cuales muchos tienen fines de lucro. A éstos acuden un millón 200 mil alumnos, no pocos de los cuales han abandonado los gratuitos de la enseñanza estatal (hoy municipal), cuya matrícula ha caído.
                En seguida, el gobierno de “la calle” demanda poner fin al financiamiento compartido, para impedir que las familias mejoren, aportando recursos propios, la educación de sus hijos en los establecimientos subvencionados. Póngase atención: quieren evitar que se mejore la enseñanza. ¿Qué sucede si usted evita que algo mejore? Lo obvio, que seguirá mal o empeorará. ¿Es esto racional? Por supuesto que no, pero ¿de cuándo acá la mayoría de los chilenos (y tal vez de muchas otras nacionalidades) es racional? Recuérdese que una mayoría popular indubitable eligió crucificar a Cristo y liberar al peor asesino de su tiempo, Barrabás.
                Y, finalmente, “la calle” y su ejecutor Eyzaguirre prohibirán seleccionar alumnos. ¡Adiós, colegios de excelencia! ¡Adiós, Instituto Nacional! Un monumento histórico de nuestra cutura derribado por la retroexcavadora socialista. ¿Alguien se imagina cómo sería el fútbol profesional si se prohibiera seleccionar jugadores? No habría un Barcelona. Los jugadores de ese club habrían sido contratados, supongo, por sorteo o por orden de llegada, donde seguramente los más malos llegarían más temprano para copar las plazas que saben no podrían alcanzar por capacidad. Messi se habría ido a jugar a un país con más desigualdad.
                ¿Y todo esto para qué? Para que todos los tontilandeses seamos iguales, como en los paraísos de Cuba o Afganistán. Pero les tengo una mala noticia: donde hay más igualdad la gente es más infeliz. ¿Por qué? Porque tiene menos plata. La desigualdad genera más riqueza para todos. En las economías desiguales todos los tramos de ingreso ganan más que los mismos de las igualitarias. Es el caso de los Estados Unidos comparados con Europa. En los primeros la gente es más rica y también más feliz, según un índice publicado en la página web de la OCDE: índice 7 versus índice 6,6.
Burundi, en África, es tan igualitario como el que más de Europa, pero allí sólo el dos por ciento de la gente tiene electricidad, según un reciente estudio publicado por Libertad y Desarrollo, y no se siente muy feliz.
                Bueno, la calle manda, Eyzaguirre ejecuta y Chile “con su pan se lo coma”.