lunes, 7 de febrero de 2011

Un Presidente Increíble

He leído en los diarios que el Presidente está contrariado y hasta consternado con la renuncia de Bielsa. Ha dicho, textualmente: "¿Quién es el responsable de este término abrupto, de esta obra inconclusa? Los chilenos lo tenemos claro. Han dado un triste espectáculo en los últimos meses".
¿De quién habla? "Los chilenos lo tenemos claro", señala. Pero ¿qué dicen los chilenos? Según una encuesta que les preguntó precisamente si el Presidente había tenido injerencia en la derrota de la mesa de la ANFP, el 57 por ciento manifestó creer que sí, fundado en algo por demás obvio: que el Presidente era uno de los socios controladores de Colo Colo, club que encabezó la maniobra para remover a la mesa de la ANFP, remoción a raíz de la cual renunció Bielsa.
Esa injerencia fue clara, aunque dejemos en el plano de la duda la versión de la hermana de Antonio Bloise, apoderada del colegio La Maisonette, la cual manifestó a otro apoderado que el Presidente había llamado tres veces a su hermano para insistirle en que no bajara su candidatura para presidir la ANFP, en vez de Harold Mayne-Nicholls.
Pues Marcelo Bielsa, antes de la elección, dijo públicamente que no trabajaría con el presidente de la ANFP que encabezaba la lista patrocinada por el club del Presidente. Es decir, habría bastado a éste un llamado, quizás dos (dos clubes de primera división representaban cuatro votos, suficientes para cambiar el resultado) para que Mayne-Nicholls permaneciera y Bielsa se quedara.
Pero no hizo esos llamados y, por el contrario, primero, su club votó contra la permanencia de Bielsa y, segundo, él anunció el mismo día de la votación la entrega de recursos a dos clubes de regiones que votaban contra Mayne-Nicholls. Si relacionamos esto con la llamada telefónica entreoída, informada en Radio Agricultura por el periodista Milton Millas, justo antes de la elección, "de un alto personero a otro alto personero", diciendo: "La plata para los estadios está", supongo que ya no puede caber duda del lado del cual que estaba el Presidente.
Sobre todo si esa misma mañana del día de la elección anunciaba en Viña la entrega de los fondos para el estadio Sausalito, del club Everton, que votaba por la lista adversa a Mayne-Nicholls.
Pese a todo ello, dice hoy no haber querido que se fuera Bielsa. Pero hizo todo para que ello sucediera. Increíble. Mejor dicho "in-creíble".
Tanto como lo fue cuando, en una grabación exhibida en Megavisión, les dijo a los lugareños de Quilicura Bajo, tras descender en un helicóptero de manera impremeditada: "Me vine piloteando el helicóptero Robinson 44 por la costa", y después, esa misma noche, en su twitter, dijo otra cosa: que quien piloteaba era su amigo Andrés Navarro. El cual, a raíz de ello, debe enfrentar un sumario en la Dirección de Aeronáutica, que de otro modo habría afectado al Presidente.
Entonces, cada uno elija la acepción que prefiera de la palabra "increíble", pero, de serlo, el Presidente lo es.

domingo, 6 de febrero de 2011

¿Por Qué en Egipto Sí y en Cuba No?

Respondo inmediatamente: porque en Egipto hay bastantes libertades, es decir, no es un estado totalitario; en Cuba, en cambio, impera un régimen totalitario. Nadie puede hacer nada si el gobierno no lo permite. Los egipcios, en cambio, pueden llamar a protestas, reunirse masivamente y pedir que se vaya el gobierno. Los cubanos no tienen manera alguna de siquiera empezar a hacerlo, porque hay desde comités de barrio hasta organismos de seguridad del gobierno que, a la primera señal de gente reuniéndose para disentir, toman presas a las personas.
¿Cómo, entonces, se explica la caída del muro de Berlín y de los otros "socialismos reales"? Porque hubo un gobernante soviético, a quien yo siempre he postulado como el estadista más importante (pero más equivocado) del siglo XX, Michail Gorbachov, que se comprometió a respetar las libertades y los derechos humanos, creyendo que eso era posible bajo los socialismos reales. Pero tales socialismos son como las represas o los diques: si a estos usted les hace una pequeña perforación, por ahí entra el agua y a poco se convierte en un torrente que arrasa con la represa. Lo mismo sucedió con el muro de Berlín: un pequeño espacio de libertad permitido por Gorbachov terminó con todos los estados comunistas. Porque --y en esto Gorbachov se equivocó-- no puede haber socialismo y libertad al mismo tiempo. El socialismo es la negación del libre albedrío personal.
Cuando los líderes soviéticos eran verdaderos socialistas marxistas-leninistas, no permitían ni siquiera un asomo de libertad en la URSS o sus satélites. A Hungría enviaron sus tanques y aplastaron en los años cincuenta al régimen de Imre Nagy, que pretendió abrir ventanas de libertad. Hicieron lo mismo con Checoslovaquia en los 60, cuando Dubcek pretendió instalar un "socialismo con rostro humano" (en ese sentido fue un precursor de Gorbachov).
Y Fidel Castro jamás va a permitir que se abra un espacio de libertad. Por eso en Cuba no va a suceder lo mismo que en Egipto, por ahora, porque Fidel no es eterno.
Lo de Egipto es, típicamente, un movimiento correspondiente al "efecto rebaño". Cuando los egipcios vieron que Túnez se deshacía con relativa facilidad de un gobernante no democrático (pero tampoco totalitario) con el simple expediente de salir a las calles, quisieron hacer lo mismo, porque son países que sufren graves problemas económicos. El efecto rebaño está teniendo lugar en todo el mundo árabe y caerán varios gobiernos.
Acá tuvimos una demostración del efecto rebaño cuando se generó la "revolución de los pingüinos". Algunas directivas politizadas de estudiantes medios, manejadas, por supuesto, por los conocidos de siempre, que están en todos los focos anárquicos, comenzaron a salir a la calle pidiendo la rebaja del pasaje escolar en la locomoción, que iba a ser alzado. Luego añadieron la petición de que se derogara la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE) y, finalmente, una dirigente juvenil comunista que tenía la virtud de hablar de corrido, escasa en nuestro medio, levantó el lema de "no al lucro en la educación".
El efecto rebaño fue tan fuerte que todos los días decenas de miles de estudiantes salían a las calles, mientras la prensa les "avivaba la cueca" y los políticos (que siempre han sabido contar cabezas) se ponían de su lado. Yo hacía clases en una universidad de la "cota mil" en que nadie, ni alumnos ni profesores, tenían el menor espíritu revolucionario, pero en uno de esos días, cuando llegué a hacer clases, me encontré con que el alumnado no asistiría, en tácita, pacífica y silenciosa adhesión a la revolución pingüina. Puro efecto rebaño. Las autoridades universitarias miraron para otro lado y esperaron, hasta que los alumnos volvieron a clases sin sanciones de ninguna especie.
La presidenta Bachelet, ante la revolución de los pingüinos, recurrió a su herramienta favorita y formó una comisión transversal para mejorar la educación, dentro de la cual los que no podían ponerse de acuerdo antes tampoco se pudieron poner de acuerdo después. Hoy todo el mundo se ha olvidado de "no al lucro en la educación" y todo eso y se habla de otra reforma educacional. De la revolución de los pingüinos nunca más se supo.
En los países árabes va a pasar más o menos lo mismo. Cambiarán gobiernos, pero no sistemas. Ya hay muchos que dicen que Moubarak no es tan malo. Los problemas de los egipcios no se van a solucionar con un cambio de gobierno, aunque probablemente logren más libertades políticas. Y en Cuba no va a pasar nada parecido, porque es un régimen totalitario, donde lo más que se llega a permitir es que la bloguera Yoanni Sánchez mande sus opiniones disidentes a otros países, sin que pueda vocearlas en Cuba.
Claro, con el correr de los años hasta los hermanos Castro van a desaparecer, y entonces a lo mejor allá hacen elecciones y Yoanni sale elegida como la primera presidenta democrática del post-comunismo. Pero eso ya es mera futurología, ciencia de la cual me declaro apenas un dilettante.

sábado, 5 de febrero de 2011

Por Favor No Me Envidien

Este blog ha estado dedicado casi siempre a causas de interés general. No me ha ido bien en ese empeño. Defendí al Gobierno Militar y a estas alturas eso no sólo no lo tolera casi nadie, sino algo peor, pues leí que un comentarista de este mismo blog decía que probablemente era delito defender a ese gobierno. No creo que tenga razón, pero si ya es delito, punible con cesación en el trabajo, el haberse desempeñado en reparticiones de ese gobierno ("Doctrina Allamand"), es probable que llegue a serlo hablar bien de él. Desde luego, lo fue en los casos del general Hargreaves y del capitán Pinochet, separados del Ejército por hacerlo.
También me jugué por que la derecha tuviera candidato propio en 2009 y fracasé, pues terminó eligiendo al "IV Presidente DC" o "V Gobierno de la Concertación", a elección, situación que deberé soportar por tres años más sin apelación.
Defendí con denuedo a la dupla Mayne-Nicholls-Bielsa y ha resultado defenestrada sin remedio, como todos sabemos.
De modo que nadie tiene razones para envidiarme en mis cruzadas sobre asuntos generales. Y aprovecho de añadir que tampoco en mis circunstancias particulares.
Veraneo en una casa que todo el mundo nos envidia, tanto que debí suprimir el intercomunicador de la entrada porque la gente insiste todo el día en entrar a verla, como si fuera un lugar de culto público.
Pero la gente no sabe que esa casa está abastecida de electricidad por Chilquinta, que es lo más próximo que hay a no tener electricidad. El voltaje sube y baja constantemente y, como tengo un hijo que le tiene pánico a la oscuridad, se desvela pensando en que van a cortar la luz, lo que sucede con frecuencia. Además, se han "colgado" de mi electricidad unas personas "en situación de calle", como se dice ahora, que se han instalado a vivir al frente en una duna que, dicen, es santuario de la naturaleza o patrimonio de la humanidad o ambas cosas, pero yo creo que pronto va a ser una población callampa. Y nuestra casa se abastece de agua de una vertiente que tenemos debidamente inscrita, no obstante lo cual las "personas en situación de calle", que son muy limpias, lavan su ropa en la vertiente con el agua que después llegará a nuestra casa; y cuando son desaconsejadas de hacerlo por razones fáciles de comprender, cubren de las injurias más atroces a quien les represente su inconducta. Y estas personas, además, se "cuelgan" del cable de la luz que va a nuestra casa, lo que redobla los parpadeos y el pánico de mi hijo con síndrome de aversión a la oscuridad.
Además tenemos un teléfono con un ruido que casi impide hablar, cosa que ninguno de los sucesivos técnicos que han ido a repararlo ha podido solucionar.
Por supuesto, a la compañía de teléfonos, que ha cambiado tantas veces de nombre que ya no sé cómo se llama, y también a Chilquinta, que conserva tanto su nombre como su hábito de no dar el voltaje indispensable, les he reclamado por años, sin resultado. La segunda suele enviar a sujetos que me tratan con muy poca consideración y no reparan nada.
Me han dicho que escriba a "Línea Directa" de "El Mercurio" o que acuda al Sernac, pero, según una antigua costumbre mía, les he señalado a otras personas de mi familia que "hay que" hacerlo y no lo han hecho. Ahora estoy proyectando contra Chilquinta una venganza entretenida, pues pienso instalar paneles solares de los que promueven los hermanos Parisi y también un molino de viento para generar electricidad, y entonces vamos a ver qué opina esa compañía cuando mi cuenta se reduzca a la décima parte o sea negativa. Si sale el proyecto del senador Horvath, en el cual los hogares que generen más electricidad de la que consumen van a poder cobrarles a las distribuidoras, vamos a ver cuánto me va a tener que pagar Chilquinta y ahí me voy a resarcir de los malos tratos de tantos años.
Tampoco contribuye a mi felicidad particular el tener que salir a trotar casi diariamente, cosa sumamente desagradable, porque debo hacerla muy temprano, debido a que me está vedada la exposición al sol por haber trotado demasiados años bajo su grata luz. Más de alguien me preguntará para qué troto, si lo encuentro tan desagradable, y me permitiré responderle que, si no lo hago, mi corazón empieza a comportarse de la manera más caprichosa, y como tengo entendido que es una presa con la cual no se puede travesear impunemente, ahí voy casi todos los días saliendo al camino muy temprano. Lo cual, por otro lado, es peligroso, porque hay sujetos que me reconocen y no me tienen buena voluntad. En particular, un chofer de liebre que apenas me ve me la echa encima. El otro día supe que había provocado un accidente en el que murió una persona, y tengo la sospecha de que puede haber creído que era yo.
De modo que, por favor, nadie me envidie. Acabo de perder mi última campaña de bien público en aras de un buen fútbol profesional, no tengo electricidad estable ni teléfono audible ni garantía de agua limpia y mis vecinos viven "en situación de calle" y son agresivos, así es que no tengo nada qué celebrar ni en el orden general ni en el particular.
Dicho esto, y ya sin ser centro de la envidia de nadie, vuelvo a dirigir mi mirada, como de costumbre, a los grandes problemas de la nacionalidad o, si resulta nacesario, a los de toda la humanidad.

viernes, 4 de febrero de 2011

Autopsia de una Renuncia Anunciada

Se ha materializado la renuncia de Marcelo Bielsa porque él quiso irse y porque los que hoy mandan en la ANFP querían que se fuera.
Dada la estructura de personalidad de Bielsa, la única posibilidad de que él hubiera llegado a dirigir la selección chilena era que la ANFP estuviera encabezada por una persona de una estructura de personalidad como la de Harold Mayne-Nicholls.
¿En qué coincidían ambas estructuras de personalidad? Primero, en el cumplimiento de la palabra empeñada; segundo, en decir siempre la verdad; tercero, en la lealtad mutua y, cuarto, en la dedicación concienzuda al trabajo bien hecho. Dedicación que precluía, desde luego, el uso político del éxito, pues ideológicamente Mayne-Nicholls y Bielsa piensan distinto.
Bielsa aceptó venir porque vio en Mayne-Nicholls esos atributos.
Quedaban fuera del trato entre ambos los negocios raros y la utilización del fútbol como caja de resonancia para el logro de objetivos ulteriores, como el proselitismo político.
Ambos trabajaron bien y exitosamente para el fútbol chileno, que consiguió éxito deportivo, alcanzando un inédito segundo puesto en las eliminatoria mundialistas, tras haber ocupado antes los últimos lugares; y éxito económico, al valorizar como nunca antes al seleccionado nacional y al fútbol profesional como actividad generadora de ingresos y centro de atracción de la atención ciudadana.
Eso resultó irresistible para quienes "quieren ganarlo todo", según sus propias palabras. Quisieron también para sí esta "gallina de los huevos de oro" y sus beneficios colaterales de popularidad y fervor ciudadano. En sus ensoñaciones se veían alzando copas triunfales, monopolizando para sí también esas cámaras y adueñándose de todos los frutos del trabajo bien hecho por otros. Siempre ha sido ése el mejor de los negocios.
Pero resultaba que la dupla de individuos profesionales, independientes y honestos, que no querían otra cosa que engrandecer el fútbol profesional, y no convertirlo en sucursal de otras ambiciones, tampoco quería convertirse en comparsa de un desfile encabezado por los dueños de todo lo demás.
Quienes hayan seguido este blog desde sus inicios, podrán enterarse de que allí di cuenta tempranamente de las maniobras de quienes se sentían acreedores de todo, para hacerse también de esta isla independiente. Pues iniciaron "movidas" para sacar a Mayne-Nicholls, de las cuales éste, obviamente, se enteró, lo mismo que se enteró Bielsa.
La corriente era subterránea, por supuesto, pero poderosa. Mayne-Nicholls es chileno y, por tanto, no confrontacional. Les transmitió a muy pocos su inquietud por ese esfuerzo para defenestrarlo. Incluso se dirigió paladinamente a la cabeza del poder adversario, sabiendo que él controlaba todas las "movidas", pero recibió seguridades de que esa cabeza era ajena por completo a lo que pudiera estar sucediendo, pues sus preocupaciones eran otras, dijo.
Este blog se burló de Mayne-Nicholls por haber creído, según manifestó a "La Tercera", en tales seguridades.
Bielsa lo sabía todo, por supuesto, y como es argentino, no chileno, y, por tanto, más confrontacional, no se resignó a que quien estaba a la cabeza de la tarea de remover a la directiva en la cual él confiaba y sin la presencia de la cual no habría asumido la dirección del seleccionado, quisiera, al mismo tiempo, beneficiarse publicitaria, política y electoralmente de los éxitos de esa directiva.
Eso explica sus no-saludos o saludos reticentes, que tanta publicidad recibieron.
Obviamente, sus actitudes sellaron su suerte. Ya no se trataba sólo de defenestrar a Mayne-Nicholls, sino también de sacar a Bielsa. "Bielsa es un roto", twitteó alguien. El poder máximo no podía aceptar la repetición de las escenas que tanto revuelo generaron. Pero, a la vez, Bielsa era demasiado popular. No se le podía echar. Era preciso hacer que él se fuera. A Mayne-Nicholls sí se le podía echar, porque venían las elecciones de la ANFP, y si bien él tenía seguros los suficientes votos para ganarlas aliviadamente, la tarea de dar vuelta gente nunca ha sido un problema para quienes saben hacerlo (de esto también hay otros ejemplos en este blog, que ha llamado al respectivo método "modus operandi").
El "modus operandi" permitió, entonces, dar vuelta una elección más y ganar la de la ANFP. Hubo algunas dificultades reglamentarias que no pudieron superarse, pero, como los votos estaban bien amarrados, no hubo problema en repetir la elección y volver a ganarla. El paso siguiente era sacar a Bielsa, pero bajo la apariencia de que fuera él quien se marchara.
Por supuesto, Bielsa se dio cuenta de todo, como lo dejó palmariamente claro en su conferencia de prensa final, cuando dijo que el propósito del nuevo presidente de la ANFP era "que yo me formara una mala impresión de él y no tuviera confianza en él". Cosa que el nuevo presidente logró, y como Bielsa no puede --por estructura de personalidad-- trabajar con una persona en quien no confíe, renunció.
Así termina el episodio de dos personas independientes, profesionales (en el sentido de estar concentradas en su menestar, sin buscar fines ulteriores); honestas, que dijeron siempre la verdad y alcanzaron éxitos deportivos y económicos, junto con una gran popularidad.
Fueron tres años y medio de aire puro en el fútbol profesional chileno. Ahora los que siempre han querido "ganarlo todo" se han quedado también con el aire puro, dejándonos a los demás sólo el recuerdo de lo bueno que fue respirarlo.

jueves, 3 de febrero de 2011

El Delito de "Ser Yerno de..."

Al delito de "haber estado en la CNI" y al de "haber estado en la DINA", penalizados por el actual régimen con cesación en el cargo, este "V Gobierno de la Concertación" (que en esta materia está a la izquierda de los anteriores cuatro), ha añadido el delito de "Ser Yerno del General Contreras".
Porque el general Orlando Carter es casado con una hija del anterior y, por ese motivo, ha sufrido la cesación en su cargo de asesor del subsecretario de Defensa, aunque ni siquiera haya pertenecido a la CNI ni a la DINA. Se le explicó que debía dejarlo "por razones políticas", es decir, por su vínculo familiar.
En los anteriores gobiernos de la Concertación no tuvo problemas por eso. En el de Aylwin fue comandante del regimiento Atacama, en Chuquicamata. En el de Eduardo Frei fue agregado militar en Israel. En el de Ricardo Lagos fue comandante del Cuerpo Militar del Trabajo y también ascendido a general. Luego, como director del Museo Histórico Militar de Chile se relacionó con la Presidenta Bachelet. Lo más paradójico resulta de que en 2004 dicho museo fuera premiado por la Fundación Futuro, que presidía Sebastián Piñera, como el mejor de la región metropolitana.
Ahora, en cambio, dice Carter, "no puedo trabajar en mi profesión original porque mi presencia, a lo menos para el Presidente y para el ministro de Defensa, es políticamente incorrecta".
Desde la llegada del ex senador Andrés Allamand (RN) a la cartera de Defensa, que antes desempeñaba el DC Jaime Ravinet, se ha desatado la persecución contra los militares (r) que prestaban servicios en ella, si habían incurrido en el referido delito, creado por Allamand, de "haber estado" en la CNI o la DINA.
En los anteriores gobiernos de la Concertación, ha dicho uno de sus ex ministros de Defensa, Francisco Vidal, se consideraba que el ser sometidos a proceso era causal para cesar a los generales activos; y a los oficiales de rango inferior, sólo si eran condenados. Una sola vez se aplicó la norma de sancionar el "haber estado ahí", al general Santelices, quien como subteniente actuó en el traslado de presos, por orden superior (desconocida por Pinochet) de trasladar a 16 que fueron ilegalmente fusilados en Antofagasta en 1973. También se destituyó al general Hargreaves por haber dicho que el gobierno de Augusto Pinochet había sido bueno para el país, lo que se consideró "deliberación política". Y al capitán Augusto Pinochet por hablar sin autorización en el funeral de su abuelo. Pero ahora la "razzia" es peor y parece de la esencia de este "V Gobierno".
En efecto, hoy en "La Segunda" el inefable ministro del Interior y segundo hombre del régimen, Rodrigo Hinzpeter, ha dicho que la sola sigla CNI "le pone los pelos de punta", al manifestar su acuerdo con la creación de todos estos nuevos tipos penales ilegales. Hinzpeter es notable por diferentes y sucesivas cosas, la más reciente de las cuales es la expresión ante las cámaras del beneplácito, agrado y tranquilidad que le generaba el retorno de su jefe, el Presidente Piñera, a La Moneda tras sus vacaciones. Esto no habría sido tan llamativo si no fuera porque se lo expresaba justamente al mandatario, en una manifestación de pleitesía que no se veía desde que Jorge Pedreros se las rendía a su jefe, Eduardo Ravani, en el programa televisivo "La Oficina".
También Hinzpeter, apenas asumido, por alguna razón, resolvió retratarse repetidamente bajo el cuadro de Salvador Allende que mantiene en su oficina. Además, reconoció que este gobierno "ha abrazado las políticas de la Concertación", en memorable entrevista concedida a "Qué Pasa", en la cual confesó que había votado "sí" en 1988 (lo que, es de suponer, hizo "con los pelos de punta"), pero, agregado por completo innecesario, que, hoy habría votado "no". Tiempo después le enrostró cándidamente a Golborne lo injusto que le parecía el porcentaje de adhesión de éste en las encuestas (superior al suyo) gracias al rescate de los mineros. Y ahora, probablemente pensando que ello le ayudará a remontar en ellas, no sólo ha respaldado la "razzia" emprendida por Allamand contra los militares retirados, sino que ha dicho "sentirse incómodo" porque aún no ha sido llamado a retiro al general Castro, jefe del Estado Mayor del Ejército, cuyo único delito fue haberse desempeñado en la CNI entre 1979 y 1982, sin que haya cargo penal alguno (me refiero a los del código penal y no a los que crean Sebastián Piñera y sus ministros) en su contra.
Y para coronar esta última actuación persecutoria contra los ex uniformados, a quienes el candidato Sebastián Piñera prometió apoyar en su demanda de ser tratados de acuerdo a la legalidad vigente, ese otrora candidato y hoy Presidente, preguntado por los periodistas acerca de las medidas antes comentadas, que sitúan a su régimen a la izquierda de los otros cuatro de la Concertación, ha contestado algo típico de su dialéctica, es decir, que no tiene atingencia alguna con el tema en discusión: "Mi gobierno nunca va a permitir el nombramiento de personas que hayan atropellado los derechos humanos".
Si supiera cómo hacerlo, reproduciría la fotografía, aparecida hoy en "Chile Informa", del Presidente en La Moneda con los diputados comunistas Hugo Gutiérrez, Guillermo Teillier y Lautaro Carmona, todos muy sonrientes. Es seguro que estos últimas están hoy todavía más sonrientes que en esa foto.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¡El Affaire Bielsa Era Imaginario!

Acabo de ver el ¿desenlace? del affaire Bielsa y supongo que éste se debe estar riendo del mismo casi tanto como yo. Pues el presidente de la ANFP, Sergio Jadue, nos ha informado de que Marcelo Bielsa sigue a cargo del seleccionado chileno, puesto que tiene un contrato vigente con la ANFP, al cual ni ésta ni aquél le han puesto término. Entonces les ha dicho a los aficionados que se queden tranquilos, pues ¡Bielsa sigue!.¡Todo el mundo estaba preocupado de que pudiera irse y resulta que se había quedado, y no nos habíamos dado cuenta!
Eso es simplemente fantástico. Han corrido ríos de tinta, se han llenado pantallas y saturado micrófonos con el tema de la incertidumbre acerca de si Bielsa sigue o no, y Jadue nos dice ahora que estábamos todos perdidos, equivocados o trastornados, pues no había sucedido nada, nadie tenía nada de qué preocuparse, todo estaba normal. Bielsa y la ANFP seguían y seguirán trabajando juntos.
Por supuesto, no es así. Lo que sucede es que quienes hicieron el gran desaguisado por querer apoderarse para fines de ganancias económicas, de figuración y de utilización política del fútbol profesional chileno se encontraron con un tipo de excepción, al cual no podían manipular ni comprar ni succionarle popularidad ni usar de comparsa para sus fines. Y cuando ese tipo se enteró anoche de que había recibido un ultimátum de 24 horas por parte de Sergio Jadue, debe haber reflexionado: "¿Ah, sí? ¿Me dan un ultimátum? Bueno, veamos qué sucede cuando transcurra el plazo del ultimátum". Y ha sucedido lo que era de esperarse: que quien lo formuló cayó en el ridículo diciendo que en el fútbol chileno no sucede nada, que Marcelo Bielsa tiene contrato como entrenador y que ese contrato está plenamente vigente. ¿Qué razón podían tener los chilenos para preocuparse del tema o los periodistas para escribir sobre el mismo o la prensa internacional para especular, si no había sucedido nada?
Nos hemos superado a nosotros mismos. Podemos estar tranquilos.
Claro, falta un pequeño detalle: que hable Marcelo Bielsa. Y lo va a hacer cuando él quiera y no obligado por ningún ultimátum.

martes, 1 de febrero de 2011

El Delito de "Haber Estado Ahí"

Haciendo crecientes y adicionales méritos para pasar a la historia como "el V Gobierno de la Concertación", el actual ha creado un nuevo tipo penal que, sin estar configurado en la ley, sí surte efectos como si lo estuviera, pues trae consigo la pena de cesación inmediata en el cargo.
Hoy la prensa informa que el postulante a director de seguridad del Parque Metropolitano, brigadier (r) Pedro Belmar, ha sido excluido del proceso de selección por haberse desempeñado en la DINA. No ha cometido ningún delito ni ha estado sometido a proceso, pero el ministro subrogante de la Vivienda, Andrés Iacobelli, ha dicho que tener a Belmar en el parque "causaría un problema emocional a mucha gente" (!). ¡Qué manera de "comprar" toda la propaganda izquierdista persecutoria de los uniformados chilenos! ¿Y cuándo volverá la ministra titular?
El director del Parque Metropolitano, Bernardo Küpfer, que había contratado al brigadier Belmar, muestra más criterio, pues dice que Belmar "no fue sometido a proceso por no tener antecedentes ni culpa... ¿y quién soy yo para hacerle un proceso?". Por supuesto, ese razonamiento sería el propio de un gobierno que no fuera "el V de la Concertación". Para éste, el brigadier cometió el delito de "estar ahí".
El diario también informa que fueron cesados por el nuevo ministro de Defensa en sus cargos los oficiales (r) Alejandro Romero Peragallo, José Pérez Manríquez y Orlando
Carter Cuadra, también por haber cometido el delito de "haber pertenecido a la CNI". No han sido procesados ni condenados por ningún hecho criminal. Sólo "estuvieron ahí". Y, en el caso de Carter, hay una circunstancia agravante: es casado con una hija del general (r) Manuel Contreras.
También fueron cesados en ese ministerio los oficiales (r) Italo Seccatore y Pedro Fernández, el primero por el delito de "haber estado en la DINA" y el segundo por "haber estado en la CNI", a los cuales el nuevo ministro asigna la pena de separación del cargo. ¡Nunca creí que añoraría la presencia de Jaime Ravinet en algún ministerio!
Y se ha iniciado una ofensiva de la Concertación y el partido comunista, encabezada por el diputado de este último Hugo Gutiérrez, notorio abogado defensor de terroristas autores de asesinatos y secuestros y perseguidor de uniformados que procuraron impedirles cometer esos delitos, para que sea separado de su cargo el Jefe del Estado Mayor del Ejército y segunda antigüedad de la institución, general Guillermo Castro Muñoz, también por el delito de "haber estado ahí", pues fue destinado entre 1979 y 1982 a la CNI. Todo esto, dice "La Segunda", en conformidad a la "doctrina Allamand".
Esta doctrina es, aparentemente, más severa con los uniformados que la de los III y IV Gobiernos de la Concertación, pues el general Castro fue ascendido a general siendo ministra de Defensa Michelle Bachelet y Presidente Ricardo Lagos. ¡Los sucesivos gobiernos de la Concertación van, pues, de mal en peor en esta materia!
El senador socialista Juan Pablo Letelier ha dicho que esperará la decisión del Presidente Piñera respecto de este último caso. Pero no tiene para qué esperar. Ya sabemos cuál es la penalidad que impone este gobierno al delito de "haber estado ahí".
Y no está demás terminar preguntándose qué habría sucedido en el país frente a los veinte mil terroristas, entre chilenos y extranjeros, que había en él en 1973, si no hubieran existido la DINA y la CNI (esta última justamente reemplazó a la primera a raíz de la acusación de escesos que se cometían en aquella).