sábado, 4 de julio de 2026

BIEN CON DIOS Y CON EL DIABLO

José Antonio Kast ha elegido a su adversario: los que fueron sus partidarios de derecha a secas, los "pinochetistas", como nos pusieron los comunistas cuando creyeron haber difamado suficiente y universalmente al exJefe de Estado. 

Muy distinto a lo que habría sucedido si hubiera hecho las cosas que los derechistas a secas haríamos primero y desde ya al asumir el poder: indultos a todos los presos políticos militares y uniformados del estallido, privatización de Codelco y Enap, querellas ante las fiscalías en contra de todos los jueces, ministros sumariantes y de corte prevaricadores, como primeras medidas. El marxismo le habría declarado la guerra en los matinales y habría convocado a desórdenes públicos, terminando con mil presos por fallos judiciales, como tenía Pinochet en 1990 en el país más tranquilo que ha conocido nuestra historia. A esos mil Aylwin los indultó en 1990 y nadie dijo nada. Ise a la izquierda tiene muchas ventajas.

Eligiendo a la derecha como su adversario, al no hacer prácticamente nada de lo que ésta haría en lo inmediato, está libre de todo reproche. Los derechistas opositores no asesinamos, no atacamos a la fuerza pública ni a la propiedad privada ni estatal y si desfilamos lo hacemos con amplio respeto a Carabineros, sin incendiar buses, comercios, iglesias ni edificios. Como opositores, somos lo más cómodo que hay.

Apenas escribimos columnas como ésta, que no llegan a los medios ni los matinales, Al grueso público poco le importa que no vayamos a poder repetir "los mejores treinta años de nuestra historia", de los cuales nada sabía el zurderío local, que en 2019, en medio de su insondable ignorancia, repetía: "si no son los 30 pesos, son los 30 años", creyendo que habían sido los peores. Porque así son. 

Los opositores de derecha apenas amenazamos con volver a competir en 2030 con Johannes Kaiser, en circunstancias que ellos ya tienen un abanico de políticos ansiosos por volver a repartir "el dinero de los demás", encabezados por Franco Parisi o el mismísimo Gabriel Boric, pues si la mayoría ya una vez se equivocó con él, perfectamente puede volverlo a hacer.

De modo que José Antonio Kast puede decirse a sí mismo que estos cuatro años en la mal llamada "Casa Donde Tanto Se Sufre" pueden serle bastante gratos. Lo viajado, comido y bailado no se lo va a poder quitar nadie, los viejos de Punta Peuco se están muriendo rápido. y así el tema también morirá. 

Y como político experimentado que es, sabe que habrá instalado su nombre en la panoplia de los reelegibles, que nadie lo recordará con odiosidad, pues la derecha no es rencorosa y él se habrá abstenido de irritar a los marxistas, que sí lo son.

Kast no tiene dónde perderse. Ahora, épico, como Pinochet, nunca va a ser.


2 comentarios:

  1. Poco les duro el gusto de haber “elegido” a un presidente de derechas…que sin embargo los decepciona por no seguir los pasos de su tata asesinando a opositores o liberando a los criminales que tuvimos en bien encarcelar.

    ¿Cuándo les dará el mate para entender que no es lo mismo con guitarra?

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  2. Y hablando de huecos del mate….¿Que habrá pasado con mi muy estimado bomberito mitómano Crispín Muñoz Poblete?.....Hacen falta sus chistes …que duda cabe,

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