martes, 25 de marzo de 2025

PACTO DE DERECHA

No puede haber un pacto de un candidato presidencial de derecha con una candidata que profesa ideas de izquierda. Eso lo dicta el sentido común. Evelyn Matthei es de izquierda, como ella misma lo ha declarado, en entrevista con Cristián Warnken. Una voltereta libertaria de último momento no es suficiente para desvirtuar toda una trayectoria. 

Objetivamente y en un orden permanente ella se identifica con lo que fue el gobierno de Sebastián Piñera, funcional a la izquierda, que mucho lo añora hoy. Pero para el país resultó catastrófico, en el sentido de que persiguió sin piedad a los exmilitares que derrotaron al terrorismo, violando sus derechos humanos a un debido proceso y a la igualdad ante la ley. Además, se rindió ante la violencia de la izquierda, en lugar de derrotarla y preservar el orden público con todos los instrumentos constitucionales y legales de que disponía. Posteriormente entregó y pretendió derogar la Constitución que había presidido los mejores treinta años de nuestra democracia. En fin, terminó entregando el poder a la extrema izquierda, cuando parecía imposible que se repitiera un régimen inspirado en el desastroso legado de Allende. Pero ello sucedió. Y ahora partidarios de Evelyn Matthei, un clon político de Sebastián Piñera, pretenden que las candidaturas de derecha pacten con ella para facilitar su acceso al poder.

Pero su volubilidad no es la respuesta ni la solución que Chile necesita. Los mejores años de la historia del país, en todo sentido, se originaron bajo un gobierno de derecha sin ambages, como fue el del presidente Pinochet. Los partidos que apoyan a Matthei procuran alejarse lo más posible de éste. Y la consecuencia han sido estos peores años, traídos consigo por la izquierda. Hoy reconocen en sus propias filas que no podemos estar peor.  

Sería inexplicable un pacto de un candidato de derecha para facilitar la elección de una continuadora de Sebastián Piñera, cuando de lo que se trata es de que no vuelvan a repetirse los catastróficos errores de éste, como lo constituyeron su continuidad de políticas de izquierda para subir impuestos, aumentar el número de ministerios y, sobre todo, persiguiendo ilegalmente, mediante mil querellas prevaricatorias, a los exmiltitares que salvaron a Chile de la revolución armada comunista-socialista.

Además, miró indiferente la exacción ilegal de ingentes fondos públicos en favor de extremistas de izquierda.

Tampoco puede pactar un candidato presidencial preocupado de la situación humanitaria de más de 500 presos políticos exuniformados con la continuadora del jefe de Estado que más los persiguió y provocó el problema de derechos humanos que constituye su falta de debido proceso, las condenas sin pruebas y por meras "ficciones", los centenares de reos octogenarios y nonagenarios enfermos y la discriminación que les deniega derechos carcelarios reconocidos hasta a los peores delincuentes comunes.

Llegar a acuerdo parlamentario entre partidos que alguna vez fueron afines es un tema. Pero en el orden presidencial no hay posibilidad alguna de juntar el agua con el aceite, la obsecuencia con la izquierda, la persecución a los exmilitares, la falta de energía para aplicar la Constitución y las leyes a la insurrección marxista. con quienes representan justamente la preservación del ideario de la libertad y de la subsidiariedad estatal, la defensa del principio de autoridad y la vigencia efectiva del orden público, el combate a la guerrilla que asuela el sur y el término de la inmigración ilegal indiscriminada que autorizó la izquierda y mantuvo Sebastián Piñera, bajo cuya lenidad se multiplicaron las tomas que afligen al país. 

La lista parlamentaria común puede discutirse. Pacto presidencial o primarias con Evelyn Matthei, continuadora del piñerismo que hoy la izquierda añora, por ningún motivo. 

sábado, 22 de marzo de 2025

ÉRAMOS MÁS FELICES CON LA DERECHA

Un giro a la derecha es lo que pide la gente. "He oído la voz del pueblo", parece decir hoy Evelyn Mattei, como decía Lagos en 1999, tras la primera vuelta en que Lavín le pisó los talones. Hoy día el giro de opinión es más que claro, pero hacia la derecha. El pueblo no quiere más socialismo ni más izquierda con su benevolencia hacia los terroristas y delincuentes. No quiere que los carabineros sean más perseguidos que los antisociales, como sucede hoy. Y tiene, por sobre todo, miedo, dentro y fuera de su casa.

Por consiguiente, es más infeliz. En el último Informe Mundial de Felicidad Chile ha caído al lugar 45, desde el 20 en que estaba hace nueve años (El Mercurio, 21.03.25, A8). Los únicos más infelices que nosotros en América Latina son los nicaragüenses, que ocupan el lugar 47 y también tienen en el gobierno a los comunistas.

En nuestra carrera presidencial la candidata que llegó a ser la mejor evaluada diciendo cosas que le agradan a la izquierda, Evelyn Matthei, en este momento ve que la ventaja adquirida se disipa y en la última encuesta Black & White aparece aventajándola el derechista Johannes Kaiser, con 25 % versus 21 % de ella y de Carolina Tohá, empatadas. Evelyn hasta ¡podría quedar fuera de la segunda vuelta! 

Entonces ¿qué hace? Se viene a la derecha, ofrece bajar impuestos y en un seminario del CEP se reúne con el ministro de Milei, Federico Sturzenegger, encargado de manejar "la motosierra" para suprimir cargos públicos y dice que, por su parte, ella se propone manejar una "tijera podadora grande". 

Todo esto la obliga a distanciarse del legado de Sebastián Piñera, siempre listo para subir impuestos y crear nuevos ministerios, dándole gusto a la izquierda mediante la persecución judicial de exmilitares, de la cual fue principal ejecutor, multiplicando por tres el número de querellas contra aquéllos, su subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla, hoy altamente colocado en el comando de Evelyn Matthei. 

No le auguro mucha figuración en la nueva etapa, pues Evelyn, de ser "Piñera con polleras", está pasando a ser "Milei con polleras". "La donna é móbile/ qual piuma al vento / mutta d'acento / e di pensiero", nos enseña Giuseppe Verdi en Rigoletto. 

Y en Tolerancia Cero, un programa dominado por la izquierda desde siempre, pero en particular cuando Chilevisión era de Sebastián Piñera, Fernando Paulsen, de izquierda, ha debido ceder la conducción a Daniel Mansuy, de centroderecha. Son nuevos tiempos. Hay que ir tomando posiciones.

No ha habido un gobierno de derecha desde que dejó el mando Augusto Pinochet en 1990, siendo entonces Chile claramente más feliz que hoy y el país que más crecía en América Latina, sin conflicto en la Araucanía ni inmigración ilegal masiva, donde se podía caminar tranquilo de noche, porque se mantenía a delincuentes y terroristas presos. No había asaltos a casas porque los dueños podían tener un arma y gozaban de la eximente de legítima defensa privilegiada y los delincuentes lo sabían. 

Los agentes del orden eran reconocidos y hasta condecorados. "Portonazos" y "encerronas" eran palabras desconocidas. Y éramos más felices.

miércoles, 19 de marzo de 2025

HORROR FALSO Y SIN FINAL

Vi en Sin Filtros al senador socialista Fidel Espinoza relatar que Miguel Krassnoff mató con sus propias manos, en 1974, a la mirista Diana Arón y salió del lugar diciendo: "Era marxista y judía, más encima", mientras chorreaba la sangre de sus manos.

Idéntico relato hizo el ministro sumariante Alejandro Solís, hace casi diez años, en el programa El Informante de TVN, conducido por Juan Manuel Astorga, en el cual poco antes el mismo Solís había confesado condenar a exmilitares mediante una ficción, la del "secuestro permanente." Así burlaba la eximente de responsabilidad de la prescripción.

En 2015, tras el programa, fui a visitar a Krassnoff a Punta Peuco y le referí la versión del sangriento asesinato que Solís le imputaba y del comentario que aquél habría hecho ("marxista y más encima judía") después de perpetrarlo. Me manifestó que no había participado en la captura de Diana Arón y que en la fecha de la misma se encontraba fuera del país.

Como había leído en Wikipedia que el abogado próximo a la UDI, Gabriel Zaliasnik, aparecía afirmando lo mismo que Fidel Espinoza y Alejandro Solís, es decir, que Miguel Krassnoff la habría asesinado de manera sangrienta y manifestado su antisemitismo, le aconsejé referir la verdad, desde luego, a la colectividad judía.

Miguel cumplió con reunir los antecedentes probatorios de su inocencia y se los hizo llegar al entonces embajador de Israel en Chile, que no era el actual. Pero el diplomático se negó a recibir la documentación, devolviéndosela con el recado de que no volviera a dirigirse a él.

En posteriores indagaciones me enteré de que la versión inculpatoria de Krassnoff se la había entregado al ministro Solís un exinformante de la DINA llamado "Guatón" Romo, que había sido mirista y se había convertido en delator.

Romo había conseguido escapar y viajar a Brasil, pero los jueces rojos descubrieron su paradero y solicitaron su extradición. Romo exigió a los militares brindarle protección, pero no se la dieron y fue extraditado. En venganza, cuando volvió al país, procuró declarar algo que satisficiera la sed de condenar militares y minimizara su propia culpabilidad. Así inventó la sangrienta versión contra Krassnoff. Se vengaba y se hacía acreedor a la atenuante de "procurar remediar el mal causado", reduciendo su condena.

Pasado el tiempo he comprobado que en Wikipedia ya no aparece Gabriel Zaliasnik haciéndose eco de loa calumnia fraguada por Romo y repetida por Solís y Espinoza. 

Pero el relato de horror sin final seguirá repitiéndose al amparo de la anomia chilena, pues no se aplican las leyes ni se respeta la verdad con tal de obtener dividendos electorales y monetarios y sobre todo, satisfacer la venganza y el odio.

martes, 18 de marzo de 2025

VERDADES DEL PORTE DE UNA CATEDRAL

El presidente Boric reposteó un post de Yasna Lewin que denunciaba siete supuestas mentiras de Johannes Kaiser en canal 13. Pero las dos primeras son verdades del porte de una catedral. De las demás responderá el aludido, supongo. 

La primera supuesta mentira es que "el Partido Comunista tiene arsenales hasta hoy y todos han hecho la vista gorda."

Pero ésa es una verdad que toda persona informada conoce. Pues el brazo armado comunista FPMR hizo la internación clandestina de arsenales más grande de la historia de Sudamérica en 1986, tanto que preocupó a la inteligencia norteamericana y ésta expertizó los hallazgos.

Y nunca han sido descubiertos todos los "barretines" con armas de procedencia cubana. Sólo los comunistas saben dónde están y nunca lo han dado a conocer. El gobierno ha instado a los particulares a entregar sus armas legales, pero nunca ha instado a los comunistas a revelar el paradero de sus armas ilegales.

El difunto secretario general comunista Luis Corvalán es más que nada recordado por su declaración de que esos depósitos de armamento existían y los iban a conservar ocultos "por si las moscas". 

Miles de veces se ha citado su respuesta. Nadie informado en Chile la ignora. Escriba en google la expresión "por si las moscas" y allí aparecerá Corvalán.

La segunda gran verdad dicha por Kaiser en Canal 13 fue que no hubo debido proceso en los juicios contra Krassnoff y otros militares.

Pero ello ha sido confesado por el propio juez que lo condenó, Alejandro Solís, ante mi persona, en una edición de El Informante de 2015 en TVN, conducida por Juan Manuel Astorga. 

Allí Solís reconoció que no había probado, sino "fingido" ("es una ficción jurídica", dijo) el delito de secuestro permanente. 

Y si Yasna Lewin lee el Código Penal encontrará que, según su párrafo 3°, título III, el delito de secuestro sólo puede ser cometido por particulares, de modo que los agentes del Estado, como Krassnoff y tantos otros, no pudieron cometerlo. Luego, su condena también contraviene el debido proceso por esa razón.

¡Qué mal se debe sentir el presidente Boric por haber reposteado el texto de Yasna Lewin!

domingo, 16 de marzo de 2025

TIENEN LO QUE ELIGIERON

Se horrorizan porque los criminales siguen matando y la policía es impotente. ¿Y por qué se horrorizan, si es lo que han elegido? ¿O el gobierno actual lo eligieron los marcianos? ¿Y no fueron los mismos que eligieron a Piñera, contemporizador con la extrema izquierda y gran perseguidor de los encargados de combatir el delito? El mismo que llamó "cómplices pasivos" a quienes antes habían sido partidarios de Pinochet, justo por haber sido éste quien derrotó al delito. Piñera inició un millar de querellas contra exagentes, pero en 2019 no metió presos a los cabecillas de los que incendiaban, saqueaban y devastaban, debiendo hacerlo.  

Y este gobierno que ustedes eligieron dice que los particulares deben entregar sus armas. No quiere que se defiendan. Quiere que los delincuentes estén tranquilos y puedan llegar a tu casa y decirte: "Con permiso, entrega todo o te mato". 

No existe estado de derecho en Chile. No se respetan las leyes expresas y vigentes por parte de los jueces que condenan a ex militares. Es público y notorio. Ninguna corriente de opinión significativa dice nada. Entonces termina sucediendo lo que vemos: los asesinos entran confiadamente a las casas u otros establecimientos a robar (y en el sur a incendiar y destruir) y no les pasa nada. Los agentes del orden prefieren no hacer nada.

Pues cuando un carabinero hiere o mata a un criminal es "dado de baja", es decir, dejado sin medios de vida y además debe defenderse en juicios iniciados por abogados de izquierda que piden y obtienen jugosas indemnizaciones de tribunales alineados políticamente con ellos y que fallan contra leyes expresas y vigentes. Esos jueces, en lugar de ir presos, meten presos a exuniformados. Es el mundo al revés por el cual votó la mayoría y eligió a Piñera y a Boric, pero ahora se queja porque tiene miedo.

En 2015 hice confesar en la TV a un juez que había impuesto miles de años de condenas a exagentes en juicios iniciados por Piñera y su subsecretario Ubilla, hoy prohombre en la campaña de Matthei. Ese juez confesó que no probaba los delitos, sino que los fingía. Una atrocidad jurídica. Esa atrocidad reina y debido a ella los asesinos se sienten libres, porque saben que los agentes del orden están amenazados de quedar cesantes y ser querellados.

Boric cubrió públicamente de insultos a Pinochet, cosa que nunca en la historia había hecho un presidente respecto de un antecesor. Y resulta que Pinochet era el que enfrentaba a delincuentes y terroristas y Boric era y ha sido el que los ha alentado, defendido, indultado y pensionado.

Ahora aparece como la persona "mejor evaluada" por la opinión pública Evelyn Matthei, clon político de Sebastián Piñera, el más sañudo persecutor de agentes del orden. ¿Y quienes la evalúan tan bien? Ustedes, el pueblo, que ahora tiene tanto miedo. Entonces, "con su pan se lo coman". 

Otra figura admirada es Patricio Aylwin, que se ganó un monumento en la Plaza de la Constitución y fue artífice de la Comisión Rettig para condenar públicamente a exuniformados que combatieron el delito y el terrorismo, y a los cuales el mismo Aylwin había incitado a alzarse en 1973, pero veinte años después se había olvidado de todo. Todo un hipócrita.

Lo peor fue que la inmensa mayoría que pidió en 1973, a través de sus diputados en la Cámara, convocar a los militares para poner término al desastre de Allende, después también se olvidó de todo y se trocó en inmisericorde persecutora de ellos, eligiendo a Piñera y Boric y no diciendo nada cuando el erario indemniza a la delincuencia y al terrorismo por sentencias judiciales prevaricatorias que mantienen a más de 500 presos hoy ancianos y enfermos, mientras la sociedad mira para otro lado.

Los hombres y los países cosechan lo que siembran. Los chilenos han elegido y votado por los que han creado un estado de anomia, una ley de la selva. Delincuentes libres y confiados entran a las casas de ciudadanos sabedores de que la policía no va a llegar, ciudadanos a los cuales además las autoridades han procurado despojar de sus armas y donde todo se hace para garantizar la impunidad de los malhechores.

Ustedes tienen lo que eligieron. Si lo vuelven a elegir, "con su pan se lo coman".

jueves, 13 de marzo de 2025

¿ES DE CHILE "EL" BANCO DE CHILE?

Se supone que una institución bancaria, sobre todo si se llama "Banco de Chile" y en su publicidad se ha autodesignado como "el" banco de Chile, debe operar en su giro con una cuidadosa preocupación por representar a todos los chilenos y no debe permitir que su nombre sea usado para favorecer sólo las ideas, posturas o preferencias de algunos.

Pero hoy nos hemos encontrado en El Mercurio con un aviso de página entera en que publicita una conferencia acerca de "la ruta para el crecimiento". En ella participará sólo una candidata presidencial entre la variedad de los que hay. También el ministro de Hacienda, Mario Marcel, y su caso es inobjetable, pues es el ministro de Hacienda, hoy, de todos los chilenos. Pero Evelyn Matthei, presentada como "exalcaldesa de Providencia", todos sabemos que es una candidata de izquierda (ella se ha presentado así en una muy divulgada entrevista periodística) proclamada por RN y la UDI, dos partidos de la centroderecha contemporizadores con la izquierda. En fin, el último conferencista es el rector de la Universidad Diego Portales y columnista de El Mercurio, Carlos Peña, caracterizado por su simpatía por el régimen de Salvador Allende, miembro del directorio del Museo de la Memoria y promotor originario de la idea de realizar un segundo proceso para una nueva Constitución, que no estaba permitido por nuestro ordenamiento y en medio del cual, es cierto, se arrepintió y calificó como "trampantojo" el proyecto del Consejo Constitucional sometido a plebiscito. En otras palabras, por decir lo menos, un personaje que está lejos de representar el sentir de todos los chilenos.

El banco debería dar por sentado que sus dueños, que son sus accionistas, pueden ser de los más diversos pareceres, condiciones, ideas, religiones, partidos políticos y posturas. Y lo mismo sus clientes, cuentacorrentistas, inversionistas o solicitantes de créditos. A todos ellos les ha faltado el respeto el aviso de hoy.

La verdad es que es sólo un favor publicitario a las figuras ahí fotografiadas, porque su propio texto indica que se accederá a la conferencia "sólo por invitación". Es decir, no se publica para que la gente vaya a la conferencia. La verdad es que es un aviso de campaña de Evelyn Matthei. ¿Puede la gerencia del Banco de Chile justificar este dispendio?

¿Por qué otros candidatos presidenciales no han sido invitados a ser parte de este despliegue publicitario? 

Los accionistas del banco que sean partidarios de otras candidaturas deberían tener derecho a reclamar por qué sus fondos financian una sola.

"El" Banco de Chile ha sido poco respetuoso y ha usado mal los recursos de sus accionistas. Y ha actuado como "el banco de unos pocos". 

Es decir, hoy ha dejado de ser "el" banco de Chile.

miércoles, 12 de marzo de 2025

LA MANO JUSTA SERÁ DURA

Aparte de la de Salvador Allende, la presidencia más catastrófica de nuestra historia fue la segunda de Sebastián Piñera. Este, ante el caos derivado de su propia inacción, cayó a los más bajos niveles de aprobación jamás registrados por un presidente (6 % según la encuesta CEP). 

Su falta de autoridad llevó a que ante sus propias narices se desarrollara una revolución izquierdista violenta que devastó ciudades, en particular la capital, y culminó con el epítome del fracaso y algo que ya en Chile parecía imposible: que "tropezáramos por segunda vez con la misma piedra" y la extrema izquierda marxista, ya en 1970-73 causante del mayor descalabro en nuestra historia, volviera en 2022 al poder.

Aquel gran descontento con Piñera originó en octubre de 2019 la marcha multitudinaria y pacífica más grande registrada en el país. Porque era contra él. Sin convocatoria partidista, se sumaron a ella desde partidarios de Pinochet que portaban su retrato, antes tildados por Piñera de "cómplices pasivos", y que además resentían la persecución judicial del régimen, mediante mil querellas prevaricatorias contra exmilitares; pasando por numerosos descontentos por los más disímiles y a veces contradictorios motivos y hasta izquierdistas extremos que deseaban el término anticipado de su mandato. Lo único que tenían en común era su aversión a Sebastián Piñera.

Ahora el que fuera entorno miope y contemporizador con la izquierda de aquél se ha agrupado alrededor de la candidatura presidencial de Evelyn Matthei, su exministra. Ella en los 90 fue víctima de una conjura canallesca del mismo Piñera en su contra, ante la cual se rindió y sucumbió públicamente (véase mi blog anterior del 29 de enero, "La Extraordinaria Saga de Evelyn Matthei"). Evelyn es declaradamente de izquierda y así lo ha manifestado, entrevistada por Cristián Warnken. A semejanza de Piñera, si bien éste no lo manifestaba de palabra pero sí en acciones, como anunciar el matrimonio igualitario sin que hubiera estado en su programa de gobierno ni conversado con su propio entorno. Siempre estuvo al servicio de la izquierda. Y si Evelyn fuera electa, lo estaría. Recién su entorno lo estuvo para apoyar la reforma previsional de Boric. Si ella usara polleras, lo que habitualmente no hace, sería "Piñera con polleras". 

Por supuesto, su candidatura presidencial suscitó que surgieran con fuerza candidaturas de derecha, una de las cuales, la de Johannes Kaiser, la amenaza directamente en las encuestas y hasta la supera en algunas. 

Ante eso, hoy un columnista del entorno contemporizador de Matthei escribe en El Mercurio acerca de "La peligrosa tentación de los extremos". Es un artículo pintoresco, pues ¡hasta compara a Evelyn Matthei con Margaret Thatcher! Nunca hubo nadie más distinta. Desde luego, el columnista no ha leído la opinión despectiva de la Thatcher sobre los consensos y la contemporización con el socialismo, las cuales caracterizan al piñerismo.

En fin, el único peligro de un gobierno de derecha, como el que probablemente habrá en Chile si existe una mayoría juiciosa, será que restablezca el estado de derecho, es decir, el respeto a la ley. Debería ser la primera tarea del próximo gobernante. Y sin duda implicará un gran trastorno ante el clima de anomia, prevaricación, corrupción, protección al delincuente y persecución a los encargados de combatirlo que impera en Chile. 

Es que saben que se viene la mano justa, es decir, dura. Porque "dura lex, sed lex". "Dura es la ley, pero es la ley". Como decimos en Chile ante perspectivas semejantes, "¡Afírmate Catalina, que vamo' a galopiar!".