martes, 2 de junio de 2026

EL GARROTE Y LA ZANAHORIA

Tras un par de horas de angustia por la suerte de mi hijo enfrentado a tomadores de terreno violentos, tengo que decir que el problema se ha solucionado gracias a personas civiles que se reunieron prontamente en el lugar de los hechos, algunas de las cuales usaron la vieja táctica del garrote y la zanahoria.

Las autoridades a las cuales se acudió brillaron por su ausencia. Por eso el país está plagado de tomas: porque la autoridad no saca al primer ocupante.

Tras intercambios de palabras no del todo amistosos entre el usurpador desafiante y un hijo de la propietaria, más gente acudió al lugar. Se les advirtió a los tomadores acerca de la gravedad del delito que estaban cometiendo. Alguien por su cuenta dijo que venía "una micro de Carabineros", lo cual no era verdad, pero sonó convincente.

Otro dijo que el predio pertenecía a una persona importante, lo cual es efectivo: es de mi mujer. Alguien más insinuó que probablemente ella iba a llamar al presidente para que ordenara a la policía actuar rápidamente. Eso comenzó a crear una atmósfera de inquietud entre los usurpadores. 

Otro dijo que Seguridad Ciudadana de la municipalidad, cuyo acalde es del Frente Amplio pero no quiere más tomas (ya tiene once) vendría y destrozaría o confiscaría todos los enseres de los ocupantes, como ya había hecho una vez anterior. 

Todo lo anterior fue el garrote. Pero pienso que lo más eficaz fue la zanahoria. 

Una tercera voz la aportó: le dijo al jefe de la toma que conocía otra propiedad menos conspicua, donde podría instalarse. Y que era de una persona que no se preocupaba mucho de vigilarla, así es que podría quedarse en ella con menos problemas que en ésta.

Milagrosamente el jefe de la toma, ya en posesión del nuevo dato, empezó a recargar sus enseres en su camión y procedió a marcharse junto a sus acompañantes.

Fue una solución bastante "a la chilena": al margen de la ley y la autoridad.

Fue la tercera toma del mismo terreno. Será hasta la próxima. Las autoridades, llamadas con urgencia, brillaron por su ausencia. Pero se alcanzó un acuerdo político. Lo califico así porque el costo lo pagará otro, lo cual es de la esencia de los acuerdos políticos.

Y yo quedo listo para preocuparme del artículo que pensaba escribir hoy, sobre el silencio de la cuenta presidencial acerca de la situación más ilegal, inmoral y por añadidura gravosa para el erario del Chile actual.

AHORA ME TOCÓ A MÍ

Cuando escribo estas líneas acabo de recibir el llamado de un hijo, desde nuestra propiedad agrícola a la entrada de Maipú, en Av. Pajaritos con Américo Vespucio.

Sujetos dispuestos a todo han violentado la entrada y puesto un candado propio. Mientras descargan cosas. Mi hijo mío les ha dicho que su proceder es ilegal, pero le responden que no les importan las leyes. 

Él ha llamado a Carabineros y a Seguridad Ciudadana del municipio, pero nadie hasta este minuto va. 

Esta propiedad producía verduras y hortalizas, pero los atentados dejaron sin electricidad al pozo de riego. Atentados para robar cables de cobre. Dos veces. 

Y es tercera vez en los últimos meses que la ocupan, pero ahora es una cosa más masiva, más violenta y por parte de gente más desafiante.

Las otras veces habíamos acudido a Carabineros, pero se negaron a ir sin previa orden judicial, aunque era delito flagrante. ¡Un juicio! ¿Cuánto demora eso? Es el mundo real. 

Pero la Seguridad del municipio había por fin trasladado a los ocupantes ilegales. Si bien éstos estaban siempre rondando y amenazando. 

Se sembró alfalfa para ser regada por la lluvia. Pero pocos quieren trabajar ahí por el riesgo y las amenazas de potenciales tomadores que rondan el lugar.

Ayer leí en El Mercurio del caso del emprendedor de Puerto Montt al que le roban una y otra vez, denuncia a la PDI, a Carabineros y a Seguridad Ciudadana y nadie le presta auxilio, pese a que les indica dónde viven los ladrones y dónde guardan lo robado. 

Ése es el Chile real.

¿Cómo producir si te roban lo que produzcas, te usurpan la tierra y te cubren de amenazas e insultos? ¿Cómo trabajar la tierra si cualquier delincuente puede invadirla en cualquier momento?

Le ha pedido a mi hijo que no se arriesgue ni oponga resistencia, porque el peso de la ley, desde 1990, cae sobre los propietarios y productores. Ni pensar en usar un arma contra los usurpadores.

Vivimos en el Chile de los hechos, no en el de los discursos.


sábado, 30 de mayo de 2026

CUENTA DE UN PRESIDENTE AMEDRENTADO

En La Tercera de hoy se afirma, anticipando el contenido de la cuenta pública del presidente Kast: "...otra definición adoptada durante las últimas semanas: evitar anuncios destinados a satisfacer a los sectores más duros de la derecha".

Es que tenemos otro presidente amedrentado por el comunismo. De partida, en más de dos meses de gobierno no ha cumplido con poner término, pudiendo hacerlo, a la prevaricación confesa y desatada de jueces que han decretado la prisión ilegal de medio millar de exmilitares y civiles colaboradores (de los cuales ya más de cien han perecido entre rejas). Adicionalmente, los prevaricadores han sustraído ilegalmente al erario centenares de miles de millones de pesos durante diez años. Porque antes de eso se respetaba la ley. 

Los exmilitares y sus colaboradores civiles libraron al país de los grupos armados de extrema izquierda que, desde la década de los '60, venían impunemente anunciando su propósito de tomar el poder por las armas. Lo intentaron desde el gobierno a partir de 1970 y como guerrilla después de 1973, enfrentándose al régimen militar convocado por la mayoría civil, a través de sus representantes en el Congreso, a poner término al mandato de Salvador Allende, devenido inconstitucional y dictatorial.

Como hay un sesgo presidencial en favor de la centroderecha contemporizadora y no debe olvidarse que bajo los gobiernos de Sebastián Piñera se presentaron mil de las mil 300 querellas ilegales contra exmilitares, los de la "derecha dura" a que alude La Tercera estamos pesimistas.

Parece que el prevaricato quedará impune. Agrava el cuadro la confesión del autor del ardid del "secuestro permanente", el ministro sumariante Alejandro Solís, que confesó en "El Informante" de TVN, conducido por Juan Manuel Astorga, hace más de diez años, ante millones de telespectadores, que condenaba sin probar los delitos. Tal prueba es indispensable para derrotar la presunción de inocencia, siendo ésta un derecho humano esencial. Solís confesó que fingía los delitos. En esa oportunidad, para mayor claridad, expresó textualmente: "si yo no estoy diciendo que ésa haya sido la realidad"-

La propaganda marxista amedrenta al presidente y a la centroderecha con la amenaza de acusarlos de "liberar a autores de delitos de lesa humanidad", amenaza absurda, porque tales delitos no existían en nuestro ordenamiento en los años de lucha contra la subversión. Sólo existen desde 2009. Y la Constitución establece que nadie puede ser juzgado por un delito que no haya sido establecido con anterioridad a su perpetración.

Adicionalmente, la acusación es absurda, por que si se lee la ley de 2009, ella define los delitos de lesa humanidad como "ataques generalizados contra la población civil". Y éstos eran los que perpetraba la guerrilla al poner bombas matando pasajeros del metro, hacer estallar autos-bombas que quitaban la vida a transeúntes e incendiar buses con pasajeros o policías. En realidad, el Gobierno Militar, al neutralizar la guerrilla, hacía una "defensa generalizada de la población civil". Es decir, impedía los delitos de lesa humanidad.

Por cierto, lo que en derecho habría correspondido hacer al actual presidente habría sido, de partida, indultar a los centenares de víctimas de la prevaricación y, en uso de su atribución constitucional de "velar por la conducta ministerial de los jueces", haberse querellado ante la Fiscalía por los centenares de condenas ilegales, para después velar por una condigna indemnización a las víctimas de la delictiva conducta judicial.

Pero, dado que bajo este gobierno se han seguido perpetrando las mismas prevaricaciones y hasta han alegado abogados de su ministerio de Justicia en apoyo a una sentencia particularmente aberrante e inhumana (caso Manríquez), parece que nada puede esperarse de la próxima cuenta pública a este respecto y que la misma evitará "anuncios destinados a satisfacer a los sectores más duros de la derecha", que insistimos en que en Chile debe volver a imperar la legalidad y restablecerse el estado de derecho.

miércoles, 27 de mayo de 2026

°A PATA PELÁ Y CON LEVA"

Antes se decía eso de los sujetos que conservaban un nivel de vida ostentoso pero "debían a cada santo una vela". El Estado de Chile hoy "anda a pata pelá y con leva". Tiene gastos anuales que exceden por mucho a sus ingresos y, en lugar de pagar, se va a tener que seguir endeudando. 

Pero al mismo tiempo el Estado es dueño de empresas en que reinan el despilfarro y el enriquecimiento de sujetos aprovechadores. El caso más reciente y ostensible es el de Codelco. Se descubrió que hace años sus directivos vienen inflando artificialmente la producción de diciembre para poder pagarse bonos extra "de desempeño", mientras le dan a su dueño, el Estado, una miseria de 338 millones de dólares. Mucho menos de lo que le pagan en impuestos ordinarios las cupríferas privadas de alto rendimiento y manejadas por sus dueños. Estas son las que mejor aprovechan los tiempos de bonanza en el precio del cobre.

Si el Estado vendiera Codelco podría: (1) Solventar sobradamente su déficit presupuestario de este año; (2) Dar un gran bono al diez por ciento más pobre de la población (que no serían pobres si recibieran directamente el gasto social del gobierno, con el grueso del cual se queda una burocracia sobrepagada pues su remuneración media es superior en 50% a la del mercado). Como lo demostró Rolf Lüders en su memorable columna en La Tercera el 1° de noviembre de 2019, si el gasto social les llegara a los dos deciles más pobres, no habría pobres en Chile, pues cada hogar recibiría 2,5 millones de pesos mensuales.

¿Por qué no se vende Codelco? Porque el gobierno tiene miedo de lo que le puedan decir socialistas y comunistas, que son todos empleados públicos con sueldos 50% mayores y que trabajan menos que el resto. 

¿Por qué Pinochet no vendió Codelco? Porque los oficiales de su comité asesor no querían que saliera de manos del Estado. Fue tanto el poder del comité asesor que en la Constitución de 1980 reservó la propiedad de las minas para el Estado. Pero inversionistas extranjeros le dijeron a Pinochet en los 80 que en esas condiciones no se arriesgarían a invertir en Chile. Entonces Pinochet le encargó a José Piñera arreglar el entuerto provocado por su comité asesor y aquél impulsó la ley de concesiones mineras, creando un derecho real tan fuerte como el de propiedad. Y Chile se llenó de inversiones mineras que han dejado muy atrás a Codelco y pagan en impuestos mucho más de lo que le da ésta al Estado.

El actual gobierno debería nombrar ministro de Minería a José Piñera, como ya una vez lo fue, para gran beneficio del país, para vender Codelco, sanear el déficit presupuestario y repartir entre el diez por ciento más pobre de los chilenos el saldo.

Y Codelco empezaría a pagarle al Estado impuestos mucho mayores que lo que le entrega hoy como "dueño engañado".

domingo, 24 de mayo de 2026

LOS HANDICAPS DE KAST

Cuando el presidente Pinochet y su ministrto Büchi pusieron en marcha, en 1985, un programa de recuperación económica, tras la "crisis de la deuda", similar al actual de Reconstrucción Nacional, impulsado por el presidente Kast y su ministro Quiroz, había tres situaciones que favorecían el éxito y que no se presentan hoy, sino que son factores adversos. 

Desde 1985 se generó, hasta 1989, un crecimiento promedio anual de 6,4 %, según cifras del Banco Central de la época. Pero hoy eso no parece alcanzable.

Primer handicap actual: en 1985 había un aparato estatal unas nueve veces menor que el de hoy. Disminuir el déficit el sector público era más fácil y más sencillo. De hecho, pese a los menores impuestos, entre 1985 y 1989 el déficit presupuestario se redujo, de acuerdo con cifras del Banco Central.

Segundo handicap: en ese tiempo Chile gozaba de energía eléctrica barata, en su casi totalidad de origen hidráulico y comenzaba a proyectarse Hidroaysén, que iba a aumentar en 50% la capacidad de generación nacional. 

La realidad actual es que, por razones políticas y obedeciendo consignas falsas ("Patagonia sin represas", en circunstancias que el proyecto no  contemplaba ninguna represa, sino centrales de pasada). Igualmente Hidroaysén se frustró.

Chile además suprimió centrales a carbón en nombre de las "cero emisiones" de CO2, de las cuales Chile generaba apenas el 0,24 % del total mundial. A cambio, se hs dotado de un sistema de generación más caro y que conspira contra la competitividad del país.

Ello ha originado casi un centenar de "impuestos verdes" que han encarecido la electricidad, mientras los psíses con mayores emisiones de CO2, como China e India, han construido 90 centrales a carbón y con ello se han dotado de una ventaja competitiva que ha multiplicado sus exportaciones a todos los países y en psrtfcular al nuestro. 

Lamentablemente el programa presidencial de José Antonio Kast mantiene las políticas energéticas de Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. Ello conspira contra nuestra economía, que paga una de las electricidades más caras de mundo, según ha calculado el ingeniero chileno Douglas Pollock.

Un tercer handicap de Kastr es la dictadura judicial violatoria del derecho humano a un debido proceso de los exuniformados, generadora de miles de millones de pesos anuales en indemnizaciones improcedentes en derecho, que desde hace al menos diez años exprime al erario y no tiene visos de terminar, porque el establishment político y comunicacional ha decidido "mirar para otro lado". Probablemente temeroso del vendaval de consignas comunistas que desataría el regreso a la legalidad, previo indulto de centenares de presos políticos.

La hasta ahora completa indiferencia del gobierno y, sobre todo, las actitudes del actual ministerio de Justicia, que se ha alineado con sus antecesores, le está enajenando a Kast un sector significativo de opinión de derecha.

El Plan de Reconstrucción Nacional es indispensable, pero sus resultados van a estar lejos de los que en su tiempo obtuvieron Pinochet y su ministro Büchi.

jueves, 21 de mayo de 2026

PRAT Y CONDELL

Hubo veintiunos de mayo recientes en que la gran prensa no publicó una línea sobre el Combate Naval de Iquique. Hoy ella ha vuelto a destacar la fecha, y casi como nunca antes.

Esto es parte de la Reconstrucción Nacional. Es el regreso a los valores permanentes de la chilenidad.

El heroísmo de Prat inspiró a Chile, pero también el heroísmo de Chile motivó a Prat. En efecto, Eusebio Lillo escribió la letra de la Canción Nacional, donde dice: "Alza Chile sin mancha la frente/ conquistaste tu nombre en la lid/ siempre noble, constante y valiente/ te encontraron los hijos del Cid. 

Y también dice: "Si pretende el cañón extranjero/ nuestros pueblos osado invadir/ desnudemos al punto el acero/ y sepamos vencer o morir." Y añade: "Con su sangre el altivo araucano/ nos legó por herencia el valor/ y no tiemble la espada en la mano, defendiendo de Chile el honor."

Y, en fin, también dice a la Patria: "Nuestros pechos serán tu baluarte/ con tu nombre sabremos vencer/ o tu noble y glorioso estandarte/ nos verá combatiendo caer".

Prat interpretó a Chile al pie de la letra. 

Hubo quienes, un siglo después, iniciaron una invasión y, al ver que todo lo anterior se les venía encima, con un Pinochet resuelto a no ceder un centímetro de territorio, dieron media vuelta y se volvieron a puerto propio. 

Antes había habido otros que, al ver la misma determinación chilena, interrumpieron sus respectivos preparativos de invasión, ante el lema nacional "vencer o morir", instalado bajo el puente de mando de cada buque de nuestra Armada.. 

Al heroísmo de Prat se añadió en Iquique la audacia, no menos heroica y, en su caso, triunfal, de Carlos Condell: se las arregló para rendir al principal acorazado peruano, superior al Huáscar, la "Independencia", que arrió su bandera ante la pequeña Covadonga. Ésta la había hecho encallar y le disparaba intimándole la rendición, que obtuvo. Condell añadió el éxito al heroísmo.

Este 21 de mayo los chilenos nos hallamos empeñados en la Reconstrucción Nacional, tras la prolongada tarea de demolición del ser chileno  perpetrada por el entreguismo y la izquierda. Y hemos hecho bien al subrayar que Prat y Condell nos indicaron, con sus respectivos ejemplos, el camino a seguir, que señeramente había dejado iniciado en 1990 el presidente Pinochet.

martes, 19 de mayo de 2026

WELCOME, ELIZABETH

Hoy me he enterado, a través de una extensa entrevista de media página que le ha hecho El Mercurio, que la periodista y escritora EliZabeth Subercaseaux ha vuelto a instalarse en nuestro país, después de 36 años de residencia en los Estados Unidos.

Ese importante regreso no habría tenido por qué llamarme la atención, pues siempre fuí un observador más bien distante de la actividad literaria y periodística de la persona en cuestión. Pero yo tenía un particular recuerdo de ella porque, antes de marcharse a vivir a los Estados Unidos, como prefirió hacerlo (como otros personajes de izquierda mientras duraron acá los gobiernos de la Concertación y después, con sus aditamentos marxistas), ella consiguió un logro profesional llamativo: entrevistar para La Tercera a Agustín Edwards Eastman, propietario del principal competidor del diario de ella y persona que muy rara vez concedía entrevistas.

Por eso el de Elizabeth fue todo un golpe periodístico de los años 90. Leí la entrevista y me encontré con la sorpresa de que le preguntaba a Agustín algo así como (estoy citando de memoria), "¿cuándo va a deshacerse de ese columnista Hermógenes Pérez de Arce, defensor de Pinochet y que expresa puntos de vista de ultraderecha que exceden todo lo aceptable?".

Lo sorprendente no fue tanto la pregunta, porque era esperable en una persona de izquierda, sino porque la respuesta de Agustín, con cuyo respaldo pensé contar siempre y que parecía defender puntos de vista similares a los míos (de hecho, cuando era director del diario me encomendó la redacción del importante artículo dominical "La Semana Política"), fue dubitativa, algo así como "estamos procurando buscar soluciones a problemas como ése".

En el hecho, si bien Agustín siempre me brindó total respaldo, no participaba de todos mis puntos de vista. Yo lo consideraba un amigo y no dejé de tener esa sensación de respaldo ni siquiera cuando, hablando de política con toda franqueza, me espetó: "¡Tú eres un extremista de derecha!". Ello no obstó a que siempre, en aras del pluralismo, me respaldara como columnista, condición que sólo dejé por mi decisión unilateral de renunciar al diario, de la cual procuró disuadirme el propio Agustín, el 31 de diciembre de 2008, cuando escribí la columna final titulada "Mi Alegría Ya Viene". 

Así es que demoré una década en cumplir el deseo de Elizabeth Subercaseaux. El regreso de ella sigue una tendencia de intelectuales y escritores de izquierda: cuando hay acá un régimen de derecha, prefieren venirse a atacarlo y denostarlo gozando de la tranquilidad y la prosperidad  que la derecha siempre le ha garantizado al país.