El último gobierno de derecha que hubo antes de éste, el de Augusto Pinochet, hizo lo mismo que está procurando hacer el actual: crear condiciones para que las empresas inviertan más, el país crezca y haya más empleo. Entre 1985 y 1990 lo logró: de acuerdo con cifras del Banco Central, el desempleo en enero de 1990 había bajado a 5 %. Así se iniciaron los "mejores 30 años de la historia de Chile".
El segundo "milagro chileno" sucedió cuando los primeros gobiernos políticos sólo "le rayaron la pintura" al modelo. Pero después llegó Michelle Bachelet II (2014-2018) aumentó los impuestos a las empresas y las personas y el país se estancó. Hasta hoy. Piñera II prometió "tiempos mejores", pero, dedicado primordialmente a perseguir a exmilitares, cuando se desató la consabida subversión revolucionaria de izquierda no se atrevió a aplicar las leyes a los alzados y éstos le arrasaron el país.
Así "hemos vuelto a fojas 1". Ahora José Antonio Kast reinicia el ciclo tras el cual vendrán "los verdaderos tiempos mejores" o "segundos mejores 30 años de la historia de Chile".
Pero Trump y Netanyahu declararon la guerra a Irán. Yo había predicho en enero una "luna de miel" de Kast con la opinión pública, porque el solo hecho de haber ganado él y no el comunismo en diciembre hizo que el dólar cayera de $980 a $820, o sea 16 %. Por lo tanto, el petróleo, que compramos con dólares, iba a bajar en el equivalente y, como todas las cosas hay que transportarlas usando combustible, los costos y los demás precios iban a disminuir, las remuneraciones reales iban a aumentar y los chilenos íbamos a estar felices, salvo los comunistas, por cierto. Porque nadie que odia tanto puede ser feliz.
Pero entonces ahí apareció un monopolio estatal llamado ENAP, que no descubre petróleo ni gas ni tampoco deja descubrirlos. Por eso el petróleo chileno es lo opuesto al cobre chileno, en que hay amplia libertad de exploración y explotación y del cual somos los mayores productores del mundo. Por eso no producimos prácticamente nada de petróleo.
ENAP tiene un "Mecanismo Estabilizador de Precios de Combustibles" (MEPCO) que se queda con los excedentes producidos cuando hay bajas de precio del petróleo, para compensar las veces en que antes los gobiernos soportaron y no trasladaron al consumidor las alzas del mismo.
Pero no sólo no hubo luna de miel: el nuevo gobierno, dedicado a financiar el presupuesto deficitario que le legó la izquierda, cuando ahora subió el petróleo rechazó hacer uso del MEPCO y absorber el alza para después pagarse cuando volviera a bajar. Y le traspasó todo el impacto al consumidor: caída de popularidad del gobierno, trastornos generales por usuarios que guardaron el auto e inundaron la locomoción y el metro. Transmisión del alza de los combustibles al resto de los precios y acelerada pérdida de popularidad de Kast por ser "demasiado serio".
O sea, primero el Estado se quedó con la ganancia por baja del petróleo debida a la baja del dólar, Y cuando después subió el petróleo, no absorbió el alza para no ahondar el déficit del presupuesto, sino que se la transmitió "sangre de pato" a los consumidores. Heroico. Pero derrumbe en las encuestas. Quiroz evitó aumentar el déficit, pero no hubo luna de miel sino luna de hiel.
Pero "no hay mal que dure cien años". Ormuz se va a reabrir, el petróleo va a bajar, el erario va a recuperar lo que había puesto antes en el MEPCO y entonces los combustibles, por fin, se van a abaratar. Los demás precios van a bajar y los sueldos reales de que viven el 80 % de los chilenos van a aumentar y la gente, contenta, va a tener su "luna de miel" con Kast.
Pero entonces lo que se debe hacer es terminar con el monopolio de ENAP. Que haya libertad para explorar y explotar hidrocarburos en Chile. Todo el mundo sabe que si se entrega el Sahara a un monopolio estatal, habrá escasez de arena. Pero aquí parece que todavía no nos damos cuenta.
Sólo así vendrán tiempos mejores de verdad.