domingo, 27 de septiembre de 2026

TRUMP Y CHILE

Si Trump sabe en algún momento dónde queda Chile, poco después lo olvida, aunque el nuestro sea un gran país, tricontinental (Sudamérica, Antártica y Oceanía) y biocenánico (Pacífico y Glacial Antártico). Pero no es protagonista del quehacer mundial sino en momentos fugaces. 

Una vez Trump le preguntó a Macri, presidente argentino, según versión de éste, qué era esa cosa delgada al occidente de su país que lo separaba del Pacífico. Macri le contestó que era Chile. Entonces Trump le preguntó por qué no se lo tomaban y tenían acceso a ese océano. Macri no dijo qué le había replicado a Trump, pero si le hubiera dicho la verdad, habría sido: "Sí, una vez tratamos de invadirlos en 1978, pero cuando íbamos llegando al Canal Beagle, nuestra flota vio 27 gomones chilenos con un torpedo cada uno, capaces de hundir a toda nuestra Armada, así es que volvimos grupas al norte y nos olvidamos de la invasión."

Pero, por otro lado, Trump ha sido el único gobernante norteamericano que ha elogiado a Pinochet y a la Junta. Reagan también lo hizo, por escrito, pero tenía un embajador acá encargado de cohechar a los chilenos para que no votaran por Pinochet en el plebiscito del '88. Conclusión: no se puede confiar en los norteamericanos.

Trump declaró, cuando resultó elegido Kast, que sí, que éste había sido su candidato y por eso había ganado. Una fanfarronada. Seguro que al minuto siguiente se olvidó de todo. Porque poco después castigó al país imponiéndole un 12,5% de arancel, cuando a los demás les imponía sólo 10%.

Típico norteamericano: dos ONGs de izquierda les habían dicho a los asesores de Trump que en Chile había esclavos ("trabajos forzados"). Una mentira del porte de una catedral. Pero a los norteamericanos les encanta que la izquierda los engañe. Justamente en 1989, bajo el gobierno de Pinochet, un comunista del FPMR llevó dos uvas envenenadas a la embajada de EE. UU. en Santiago, diciéndoles que toda la producción chilena estaba envenenada. ¡Le creyeron! Pararon todas las importaciones de uva chilena, nos hicieron perder 300 millones de dólares, y después, al darse cuenta de que los comunistas los habian "pasado por el aro" una vez más, dejaron todo en nada. Pero ni siquiera indemnizaron.

Con el "castigo" de 2,5% adicional de arancel pasa lo mismo: les creen a los izquierdistas, perjudican a Chile, se dan cuenta de que los rojos los han engañado otra vez y, es de suponer, dejarán la sobretasa sin efecto.

En este caso Douglas Pollock, ingeniero chileno crítico del "calentamiento global", que es más cotizado en EE. UU. que en Chile, les escribió a sus amigos de allá acerca de lo escandaloso de la sobretasa de 2,5%, que sólo da en el gusto a ONGs de izquierda. Uno esos amigos, Paul Driessen, basado en la información de Pollock, ha escrito un artículo en la revista Townhall, donde señala que está poniendo en manos de una persona próxima a Trump los antecedentes de este "castigo" absurdo al país del "presidente puesto por Trump". Driessen asegura que se lo va a entregar a una persona muy próxima a Trump, para dejar sin efecto la sanción urdida por las ONGs de izquierda.

¡Grande Douglas! Otro servicio a tu Patria. Pero esta Patria debe caer en la cuenta de que nunca hay que confiar en los norteamericanos, porque a la primera conjura comunista para perjudicarnos, ellos se la van a comprar.

Baste recordar que, cuando solos echamos a los comunistas en los '70, cosa que ellos no habían podido hacer en Vietnam, donde fueron derrotados tras perder 55 mil soldados, 500 mil millones de dólares, el honor y la guerra, los norteamericanos nos castigaron con la "enmienda Kennedy", votada por demócratas y republicanos, para prohibir vender armas a Chile cuando teníamos todas nuestras fronteras amenazadas.

No hay que confiar en ellos, porque habitualmente terminan haciendo lo que los comunistas les dicen. 

Pero, así y todo, conviene que suscribamos el tratado "Escudo de Las Américas", porque es anti crimen organizado, anti narcóticos y anti comunistas. 

Eso sí, ojo, nos pueden volver a castigar en cualquier momento por alguna inepcia o argucia de cualquier funcionario que "compre" alguna nueva consigna de la izquierda, las cuales están siempre listos para obedecer. 

3 comentarios:

  1. Don Pedro Ibáñez Ojeda, antiguo empresario y senador, en una clase nos decía: para que a un país le vaya bien no debe tener buenas relaciones con los EEUU. Estos últimos tratan siempre mal a los que se supone que son sus aliados. Ponía el caso del Sha de Irán, la misma Cuba de Batista y varios casos más donde se suponía que teniendo de amigos a los norteamericanos tendrían entonces su apoyo. Hicieron justo al revés (¿Traición?).

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  2. Y aquí en Chile los "libertarados", moviendo sus bracitos al son de YMCA -canción popularizada por al grupo vocal "Village People"- celebraban como "cheerleaders" el triunfo electoral del Sr. Trump en USA, jurando que a Chile este payaso narcisista lo iba a tratar como su regalón, con la victoria del Sr. Kast. ¡¡Patéticos!!

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  3. Don Hermógenes,
    Lo bueno de los norteamericanos es su gran capacidad de innovación basada en más de 7.870 institutos de investigación, pero lo malo es que su palabra política es hipócrita y ambivalente.

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