martes, 4 de mayo de 2021

Mi Blog Más Leído en 11 Años

Es perfectamente racional que los políticos (que viven de la plata del Estado, pues la manejan) se pongan de acuerdo en subir impuestos a los particulares --que son quienes le dan la plata al Estado, pues producen cosas necesarias y ganan plata, parte de la cual el Estado se apropia--. Y por eso es razonable que los políticos quieran subir los impuestos, para tener ellos cada vez más plata. 

Obvio, cuando suben los impuestos, ganan más. Así, durante los gobiernos de la Concertación (todos los posteriores a Pinochet) han aumentado los sueldos que paga el Estado y ya éstos son 32 % más altos que los de igual trabajo en el sector privado, según un estudio que hizo, cuando era académico en la UC, Rodrigo Cerda, actual ministro de Hacienda. 

Gary Becker, de Chicago, probó que los funcionarios públicos tienen el mismo incentivo que los particulares para tener más plata: aumentar su propio bienestar. Y le dieron el Premio Nobel por descubrir algo que todos sabemos y es tan obvio. Pero le puso números.

El pobre pueblo, que no entiende nada de esto, pero vota, cree que los políticos suben los impuestos para darles la plata a los pobres y vota por ellos. Por supuesto que no es así, los políticos lo hacen para tener más plata ELLOS. 

Rolf Lüders probó, en su famoso artículo en "La Tercera" del 01.11.19, que si el "gasto social" de ese año (supuestamente destinado a los pobres) les hubiera llegado a éstos, en Chile no habría pobres, pues cada familia del quintil de menor ingreso habría recibido $ 2,5 millones mensuales. Y de paso se habría  acabado la desigualdad que había. Pero el "gasto social", en gran parte, no les llega y se queda enredado en manos de los políticos y sus apitutados. Y como al pueblo no le alcanza, entonces éstos le dicen que hay que cambiar la Constitución para que le llegue la plata, con "otro modelo" que les daría más, cuando los que se han quedado con la que hay son ellos. Justamente el modelo que ha dado más que suficiente plata para hacer ricos a los pobres, ha sido el actual. Entonces, obvio, ¡hay que cambiar a los políticos y no al modelo! Pero acá vamos a hacer todo lo contrario y nos vamos a ir al diablo, salvo que haya un milagro.

Mi candidato a gobernador por la RM, Rojo Edwards, ha hecho la mejor propuesta de todas las recientes: que pague el más súper rico de todos, el Estado, y comience por vender su empresa más grande, Codelco, para después entregar la plata a los más pobres. Si Codelco valiera US$34 mil millones, cada persona del veinte por ciento de menores ingresos recibiría siete millones de pesos, con los cuales una familia de cuatro podría recibir $28 millones y salir de todos sus apuros en la actual crisis y tener un buen respaldo después. 

Y si a fin de año elegimos a un candidato de derecha en la presidencial, todo pobre puede aspirar a eso que dice Rojo y, además, a que anualmente le llegue todo el gasto social y su familia tenga $2,5 millones mensuales para vivir tranquila. 

Pero no hay caso, dicen, pues la mayoría vota por la izquierda, para que los políticos vuelvan a quedarse con la plata. Y nos volvamos a ir al diablo, salvo que haya un milagro.

¿Ustedes saben cuál ha sido el más leído de mis casi dos mil blogs, durante los once años en que los he escrito? Uno del 6 de marzo de 2015, "Máquinas Chilenas de Defraudar", en que detallé la lista, publicada por mi lector Renato Jaramillo el 27 de febrero de 2015 y que nadie nunca desmintió antes ni ha desmentido después, de los pagos "no destinados a su giro" de Codelco, y sí destinados a personajes de la Concertación. Algunos pagos fueron de más de 500 mil dólares y hasta hubo uno de más de 800 mil dólares. Entonces se explica por qué los políticos quieren que Codelco siga siendo estatal. Ese blog tuvo 17.521 visitas hasta hoy. Pero "nadie dijo nada... nadie dijo nada". Es que "la política es más fuerte".  

Lo grave es que si los votantes no los atajamos, los políticos nos dejarán otra vez en la ruina. Ya lo están haciendo. En 2020, por temor a sus medidas, salieron 3.500 millones de dólares al exterior, en circunstancias en que año a año hasta entonces entraban diez mil millones (Sebastián Claro, "El Mercurio", 02.05.21, C3). Fuga de capitales. 

El economista Alejandro Alarcón dice: "En términos gruesos, los recursos fiscales comprometidos son prácticamente dos veces el presupuesto completo de la nación para este año" y concluye: "Claramente, Chile se está suicidando y aquellos que condujeron a esta situación desaparecerán de forma rápida cuando haya que pagar la cuenta" ("El Mercurio", 03.05.21,  B2).

Chileno: vota contra el suicidio colectivo. Vota Rojo Edwards, vota derecha. Vota Henry Boys, vota Teresa Marinovic, vota Gonzalo de la Carrera, vota Regina Catalán, pinochetista de la línea dura. Y que pague el mayor súper rico de todos, la plata vaya a los pobres y los políticos se vayan con su música a otra parte.

sábado, 1 de mayo de 2021

Avergoncémonos Todos

No puede dar su nombre porque, como toda persona honesta en el Chile actual, tiene miedo. Si ya no se puede andar por la calle por temor a un abordazo ni se puede ir en auto por miedo a una "encerrona" ni estar tranquilo en casa por la amenaza de asalto, es que en este país de izquierda el delito está tan favorecido que se generaliza, manda y prevalece. Y un(a) poeta o poetisa de derecha ni siquiera se atreve a publicar su nombre. 

La izquierda siempre ha prohijado el delito y la violencia que le es consustancial. "Primero el pan y luego la moral", predicaba el dramaturgo rojo Bertolt Brecht. Y por eso en el Chile rojo de hoy (sin perjuicio de que llegue a serlo mucho más) no se puede decir o escribir la verdad: ello desencadena injurias atroces contra quien lo haga. Al pie de este blog hay numerosos comentarios, pero se puede advertir que ninguno es de mujeres, porque cuando ellas los han hecho los violentos y groseros izquierdistas han desencadenado en su contra invectivas atroces y denigrantes, aprovechándose de que aquí no hay censura. Como ellas son más vulnerables que los hombres, se abstienen.

Entonces, cuando un gran poeta o poetisa anónimo(a) ha escrito su ¿soneto? (pues tiene 22 versos y, según Lope, "catorce versos dicen que es soneto"), "¿Qué Has Hecho, Ejército?", éste ha circulado por los whatsapps, pero aparentemente nada ha sucedido. Quedó ahí, sin comentarios. Lo leí la primera vez y, como buen chileno, no lo entendí. No tuve tiempo, probablemente, ¡llegan tantas cosas! Pero me volvió a llegar y entonces leí con más atención y me di cuenta de que estaba ante un(a) gran vate chileno(a) anónimo(a). Lo repasé y cada vez lo admiré más. Hasta que ya casi lo he memorizado. Comienza así:

¿Qué has hecho Ejército, que ahora
quienes ayer mandaste a luchar
están muriendo en esas sombras
en que los dejaste encarcelar? 

Pregunta que envuelve tres verdades aplastantes y dramáticas: ayer los mandó a luchar, verdad indiscutible; y fueron mandados con indudable respaldo mayoritario. Otra verdad. Y también que hoy están muriendo en las sombras, Y, en fin, que en ellas el Ejército los dejó encarcelar. Pues nada hizo. Al menos cuando Pinochet todavía era Comandante en Jefe, sí hizo algo y advirtió: "si tocan a uno solo de mis hombres, se acaba el estado de derecho". Y nadie tocó a ninguno. Pero, ya sin Pinochet, todo cambió. Los chilenos y su Ejército padecieron de amnesia, y el poeta o poetisa no lo deja pasar:

¿Qué has hecho, por Dios, con tus hombres
que fueron ayer tus combatientes
salvando a la Patria del horror
de aquellos verdaderos delincuentes?

Clama al cielo. Los del Plan Z para la degollina de altos mandos en el almuerzo ceremonial del 19 de septiembre, es decir, los verdaderos delincuentes, hoy mandan, medran, se enriquecen y persiguen a quienes nos salvaron de incrementar los 150 millones de muertos que sumaron Mao, Stalin, Castro et al. Y el poeta o poetisa no olvida tampoco a los 84 soldados caídos en la gesta entre el 11 de septiembre y el 31 de diciembre de 1973 (Memorial del Ejército a la Comisión Rettig), amén de tantos otros después, hasta completar 423:

¿Qué has hecho con quienes por la Patria
en horas tan comprometidas
combatieron con total entrega
resignando por ello hasta sus vidas?

Nada. Dieron sus vidas, pero ello no impidió que sus camaradas sobrevivientes hoy estén muriendo en las sombras de un encarcelamiento ilegal e injusto. ¡Qué vergüenza nacional! Y el Ejército, como institución, no queda ajeno a ella. Es peor:

¡Ocultaron en sombras tu linaje,
tus héroes, tu verdad, también tu gloria!

Inevitable recordar 2004, cuando un Comandante en Jefe se permitió arriar la bandera ante "aquellos verdaderos delincuentes", se rindió incondicionalmente e imputó ¡a su propia y gloriosa institución! "todos los hechos punibles y moralmente inaceptables del pasado" ("El Mercurio", 10.12.04, C6). Así concedió la victoria a los indeseables que mandan hoy en el país. Pero el poeta o poetisa no se queda ahí y sigue preguntando:

¿¡Qué has hecho, en qué te transformaron,
bastión del honor que siempre fuiste!?
¡De afuera y de adentro te coparon
y en temor tus guerreros escondiste!

Terrible acusación, "De afuera y de adentro te coparon". "Tus guerreros escondiste". ¿No lo vemos hoy en la plebe enardecida insultando uniformados impunemente, destruyendo sus vehículos e instalaciones? ¿Y en la justicia roja desatada, contraviniendo textos expresos de la Constitución y las leyes y en sus jueces prevaricando "como verdaderos delincuentes", mientras mandan inocentes a presidio y sustraen al fisco miles de millones de dólares para indemnizar a los violentos? ¿Y cómo olvidar a Baquedano escondido de ellos, donde el bravo general nunca se habría permitido estar en vida? Pues: 

Ocultaron en sombras tu linaje, 
tus héroes, tu verdad, también tu gloria.

Y la terrible pregunta final, que permanece sin respuesta, porque no hay nadie digno de darla:

¿¡Qué has hecho permitiendo al enemigo
negociar tu sangre derramada,
dejando que te arrasen la traición
y una falaz historia adulterada!?

Chilenos: lean y, por una vez, entiendan. Y, si bien orgullosos de tener un(a) gran poeta o poetisa anónimo(a) y de derecha, avergoncémonos todos.

jueves, 29 de abril de 2021

Ya No Queda Nada

Pienso que Chile no estaba en un estado de anarquía igual al de hoy desde la República Socialista de 1932, cuando otro régimen de facto, igual al parlamentarismo de facto actual, estuvo en el poder durante doce días de locura nacional. 

Entonces el jefe máximo real del país, el comodoro del Aire Marmaduke Grove, tal como hoy la jefa máxima de la rebelión, Pamela Jiles, hacía lo que se le ocurría y ordenaba devolver sin pagar las cosas empeñadas en la Caja de Crédito Prendario ("La Tía Rica"). En medio del júbilo popular iban a retirar todas las cosas, tal como ahora van a cobrar los diez por cientos de ahorros previsionales. Eso iba a quebrar el crédito prendario, por supuesto, tal como los retiros van a hundir el sistema de pensiones. Del décimo retiro y final ahora nos separan siete, que irá decretando Pamela a la brevedad. 

Entonces Marmaduke se hizo tan popular como "la Abuela" lo es hoy. En los barrios la gente era feliz y desfilaba espontáneamente todo el día, vivándolo: "¿Quien manda el buque? ¡Marmaduke!". Tal como hoy muchos podrían salir a gritar a favor de la nueva Marmaduka: "¿Quién manda la zarzuela? ¡La abuela!" 

Doce días duró la chacota, pues sin advertirle nada a nadie un adusto coronel encabezó a un grupo de oficiales de Ejército que apresó sin decir "agua va" a Marmaduke y su grupo de enajenados y los mandó a la isla de Pascua. Y al fin de ese año volvió la cordura a Chile y fue elegido el derechista Arturo Alessandri, que con su ministro de finanzas Gustavo Ross gobernó hasta 1938 y reordenó al país. Volvimos a entrar en vereda y en razón, después de nueve gobiernos tan malos como el actual, que hubo entre la caída de Ibáñez en julio de 1931 y la elección de fines de 1932. 

Es que Chile se vuelve loco de tiempo en tiempo. Cae bajo el imperio de la sinrazón. Ayer oí al senador José Miguel Insulza, que es el segundo "gran cara de palo" del país (el primero e indiscutido es Sebastián Piñera, naturalmente) diciendo que los retiros por iniciativa parlamentaria "son perfectamente constitucionales, porque la iniciativa exclusiva del Ejecutivo es sólo en el caso de las leyes y no en el de las reformas constitucionales, como las que han consagrado los retiros". (Cito de memoria, no textual). Ése es el fraude a la ley que han inventado para violar la Constitución, pues ésta establece claramente la iniciativa exclusiva del Ejecutivo para los proyectos relacionados con la previsión. Ni siquiera si el de Insulza fuera un chiste sería bueno. Pues las reformas constitucionales SON TAMBIÉN LEYES, como la propia ley N° 21.200 que dio pie al parlamentarismo de facto. Luego, también deben someterse a la restricción del artículo 65, que le da iniciativa exclusiva al Ejecutivo en temas de seguridad social. 

Todo este abandono del estado de derecho comenzó con los jueces de izquierda condenando mediante "ficciones jurídicas" a militares (r) y nadie dijo nada, porque casi nadie era militar (r) (pastor Niemöller); después siguió con la condena a los carabineros por impedir la destrucción y el desorden de los delincuentes de izquierda impunes y los civiles no dijeron nada porque no eran carabineros; después los políticos entregaron la Constitución para que los vándalos no siguieran destruyendo el país y se inició el régimen de facto a favor del cual votó el 78 %, así es que nadie se atrevió a decir nada por temor a la violencia; y finalmente los parlamentarios de izquierda se arrogaron la atribución presidencial exclusiva de modificar la previsión y el presidente los dejó salirse con la suya y nadie dijo nada, para finalmente, cuando quedaba un solo baluarte de la constitucionalidad, el Tribunal Constitucional, dos ministros del mismo se dan vuelta la chaqueta y respaldan la inconstitucionalidad, y uno de ellos, Iván Aróstica, al cual los comunistas habían aleccionado golpeándolo en la calle con pies y manos y llenándolo de escupitajos, como "con buenas palabras cualquiera entiende", ha explicado su vuelta de chaqueta diciendo que quiere facilitar que la gente pueda cobrar su dinero. ¿Y su deber de velar por la Constitución? Mal, gracias. 

Así cayó el último bastión de la constitucionalidad. Ya no queda nada y se me llena la cabeza de lugares comunes: "el asalto al Palacio de Invierno". "el último de los mohicanos", "esto ser acaba, señores", como decía el abogado y relator deportivo Carlos González Márquez.

Hoy a Chile sólo puede salvarlo un milagro. Y yo creo en milagros. Por algo le completamos el Templo Votivo a la Patrona de Chile hace muchos años y después ella nos devolvió la mano y nos salvó el 11 de septiembre de 1973. Todavía la Convención puede terminar en nada, que es lo que yo creo que va a suceder. Todavía puede ganar José Antonio Kast a fin de año. Todavía esa mitad de la gente que nunca va a votar puede ir a hacerlo, sobre todo al plebiscito de salida, y dar el triunfo al Rechazo y "aquí no ha pasado nada" y Chile vuelve a ser el país pacífico, civilizado y próspero que entregó Pinochet el '90.

Es decir, todavía no se ha dicho la última palabra. Y siempre antes nos hemos salvado gracias a eso.

domingo, 25 de abril de 2021

Buenas y Malas Razas

Según una encuesta, el 84 % de los chilenos quiere seguir retirando sus ahorros para jubilación. En la última votación popular, el 78 % votó "Apruebo" para demoler las bases de lo que se hizo en este país antes y que nos llevó al primer lugar de América Latina. 

Es decir, los chilenos de hoy, por amplia mayoría, parecen querer retrotraerlo todo. Pero ¿quienes son los chilenos? Una mezcla de españoles e indios principalmente, pero también con aportes de sangres variadas como alemanes, ingleses, italianos, franceses, nórdicos, palestinos, sirios, judíos de procedencia europea, suizos, croatas, coreanos, chinos, peruanos, bolivianos, venezolanos, argentinos, dominicanos, cubanos, rusos y hasta valones y flamencos. De toda esa mezcla sale una raza. Es lo que hay.

Tú verás si es buena o mala, pero yo te advierto que, si no la manejas con mano firme, te destruye todo, como está sucediendo hoy. Y si hoy sales en auto hay gran probabilidad de que aparezcan cinco tipos armados y te lo roben. Para ellos es un negocio seguro, porque las autoridades han aconsejado entregar los autos y se ha visto que si llevas un arma para defenderte, te pueden caer seis años de presidio por homicidio frustrado, como a John Cobin, que repelió a una turba. 

Incluso si sales a pie y llevas algo, también es muy posible que te asalten y te lo quiten. Delinquir es un negocio seguro y rentable. Además, viene un mal ejemplo desde las más altas esferas hasta abajo; una gran mayoría también viola las leyes y hace trampas dando la sensación general de que transgredirlas está permitido. Los parlamentarios proponen normas que les está expresamente vedado patrocinar. Todavía peor: si el Presidente dice que va a recurrir al Tribunal Constitucional para impedir esa ilegalidad, lo amenazan de destitución, aunque no exista una causal. Porque  tienen la fuerza. Una actitud ya gangsteril.

Y lo peor es que las encuestas indican que un 84 % de los chilenos apoya ese fraude de los políticos a la ley. De hecho, todo lo que se está haciendo en política es jurídicamente nulo, porque ha.nacido de la fuerza y una norma del Código Civil --de aplicación general en este caso-- dice que el consentimiento obtenido bajo la fuerza está viciado. Tanto que el presidente del Senado reconoció públicamente el año antepasado que vivimos bajo un "parlamentarismo de facto". Es decir, contrario al orden legal y, por eso, jurídicamente inválido. 

Con ese ejemplo la gente se salta los torniquetes del Metro, quema sus estaciones y vehículos de locomoción, saquea supermercados, incendia iglesias, ataca comisarías, insulta a la policía y a los uniformados y no respeta la cuarentena. Esa es la raza que tenemos, que no respeta nada salvo su más inmediato y propio interés.

Ustedes saben que en Suecia no hay cuarentena y, sin embargo, sus cifras de contagios y fallecimientos son similares a las de países europeos donde la hay. ¿Qué pasa? Yo les voy a decir: es que son suecos, no chilenos. Ustedes saben o deberían saber, porque antes lo he escrito, que en el Metro de Estocolmo hay una pasada gratuita para quienes, por cualquier circunstancia, no puedan pagar el boleto. El que desee puede entrar por ahí y viajar sin pagar. Pero casi nunca se ve a nadie haciéndolo y si alguien pasa por ahí, es porque olvidó salir con dinero de su casa y probablemente la próxima vez lo va a devolver pagando dos pasajes por un solo viaje. Buena raza. 

En Santiago a diario y en tiempos normales uno de cada cuatro viajeros del Metro elude el pago. Dicen que últimamente ha subido mucho. Boric, un "líder de opinión" de izquierda, fue fotografiado saltando sobre el torniquete. Y cuando se produjo el estallido delictual, casi todos saltaron igual y de paso destrozaron los torniquetes.

Ustedes saben o deberían saber que en Japón el Covid-19 no es problema, como acá. Allá y desde siempre la gente ha guardado distancia entre sí (se saluda con una venia) y cuando una persona ha tenido resfrío o gripe, ha salido con mascarilla. No para evitar contagiarse, sino para no contagiar a los demás. Piensan primero en los otros. Y por eso la pandemia no ha cundido.   

Ejemplo revelador: una argentina, hija de japoneses, explicó en un video muy difundido que en Japón no existe el juego de las "sillas musicales", en que se va sacando una en cada vuelta y siempre hay menos que los participantes en el juego. Porque allá, en lugar de disputarse las sillas escasas, todos se las ofrecen a los demás y, por tanto, ellas sobran y el juego no resulta. Buena raza.

Por supuesto, no se puede cambiar la raza. Pero una raza puede cambiar. Me llegó un video que dice, en resumen: hubo un tiempo en Chile en que había prosperidad y orden y se podía salir a la calle tranquilo y sin temor. Además, había paz en la Araucanía. Los chilenos de hoy lo llaman "la dictadura de Pinochet".


jueves, 22 de abril de 2021

Una República Gangsteril

El gangsterismo de izquierda ha pasado a reinar en Chile. El gángster apareció en los EE. UU., en las décadas de los veinte o los treinta del siglo pasado, como el personaje que, sin derecho, cobraba a otros por no dañarlos. A los dueños de tiendas les decía: "debes pagarme tanto o destruyo tu tienda". 

La izquierda chilena hoy le dice a Piñera: "Si haces respetar la Constitución, te acusaremos constitucionalmente". No importa que no tenga fundamento legal, lo que importa es que tiene los votos para dañarlo. No la respalda la ley, sino la fuerza, tal como al gángster.

La misma izquierda ya lo ha hecho desde hace dos décadas en la justicia (con la complicidad de Piñera, hay que decirlo). Veinte años atrás el brigadier Krassnoff escribió una carta a "El Mercurio" diciendo que nunca en su vida había visto ni interrogado al mirista Miguel Ángel Sandoval, pero había sido condenado a diez años de presidio por mantenerlo secuestrado, algo falso. Y "El Mercurio" publicó la carta. Hace cinco años, en el programa "El Informante" de TVN, le pregunté al juez Solís, que condenaba con esa falta de fundamento, cómo podía sostener que los militares mantenían secuestrados por tantos años en sus celdas a miristas, Y reconoció lo que era obvio, que se trataba de una "ficción jurídica". Es decir, confesó que no cumplía la ley, pues ésta obliga a probar el delito, sino que lo inventaba. Hacía como si existiera y condenaba. Porque tenía el poder, la fuerza para quedar impune. Como el gángster.  

Otro rasgo gangsteril es el cinismo. El propio del elegante gángster que llegaba a la tienda del comerciante y le preguntaba, como vimos en "El Padrino", "¿Me tienes mi dinero?" La izquierda ha nombrado al senador Alejandro Navarro, el delegado de Maduro en la política chilena, como presidente de la Comisión de DD.HH. del Senado. Había un acuerdo de derecha a izquierda para nombrar en ese cargo al senador RN Francisco Chahuán. La izquierda reconoce que existía tal acuerdo ("El Mercurio" de hoy, C3) pero, tal como el gángster, tiene el cinismo, los votos y la fuerza, para designar a Navarro. Luego, el presidente de la Comisión es hoy Navarro. 

Porque vivimos, no en un estado de derecho ("rule of law"), sino en una república gangsteril.

martes, 20 de abril de 2021

"Denostar" Denostado

El Secretario General del Ejército ha escrito al canal La Red afirmando que su espacio humorístico "Políticamente Incorrecto", donde se parodia a un general, "denosta" a su institución. Ha sido ampliamente reproducido, sin comentarios.

Pero dicho Secretario, a su turno, ha denostado al verbo "denostar", cuyo presente del indicativo se conjuga de la siguiente manera:

Yo denuesto

Tú denuestas

Él denuesta

Nosotros denostamos

Vosotros denostáis

Ellos denuestan.

Luego, el comunicado debió decir que el espacio humorístico "denuesta" al Ejército.

Un distinguido y mundialmente famoso economista austriaco que visitó Chile hace cuarenta años y cuyo nombre he olvidado, se hacía notar por lo bien que hablaba castellano. Cuando lo elogié por eso, me confesó que había encontrado un problema insalvable en los verbos irregulares, los cuales, me confesó, no había podido aprender a conjugar. Yo le repliqué que los chilenos también teníamos el mismo problema. El comunicado del Secretario General del Ejército y de personajes letrados y medios que lo han reproducido sin reparar en el error así lo "demuestran" y no "demostran". Pues "demostrar" también es un verbo irregular, pero lo dominamos mejor.

La gramática castellana es muy compleja y tal vez por eso nuestro idioma "ha prendido poco" en el mundo actual.


lunes, 19 de abril de 2021

Un País de Luis Quinces

El rey Luis XV de Francia decía: "Después de mí, el Diluvio", revelando así que el futuro no le importaba nada. ¿Cómo Chile ha llegado a estar habitado por 14 millones de Luis XVs, el 84 % de su población?

Pues si hay algo que no se discute es que el tercer retiro de fondos previsionales es tan popular que cuenta con ese porcentaje de apoyo. La última encuesta "Black & White" lo dice. En otras palabras, más de cuatro de cada cinco chilenos son partidarios de algo perjudicial, injusto, fundado en una falacia y que generará un gran daño futuro.

¿Qué hace usted con un país como ése? ¿Poner su propia plata a buen recaudo, arrancando de él y dejándolo irse al diablo? ¿Emplear todas sus energías para salvarlo, alertar sobre el desastre futuro y trabajar e invertir para que el país no empeore? ¿Sumarse a la mayoría y colaborar al desastre? En mi juventud había un chiste mexicano según el cual, cuando ya un choque de automóvil era inminente, el conductor debía acelerar en vez de seguir frenando, y gritar '¡pos que sea grande!'"

Si por "clase dirigente" entendemos a la mayoría de los parlamentarios popularmente elegidos, ella ha optado por la conducta del conductor mexicano.

¿Qué hemos hecho para degenerar a la opinión pública. así representada, a tal grado? Burke lo dijo: "Basta que los hombres buenos no hagan nada". ¿Qué es un "hombre bueno"? Alguien que dice la verdad, se preocupa del futuro de la mayoría, en el sentido de que esté mejor y no peor; vela por el imperio de la razón, aunque ésta sea impopular, y piensa que el fin no justifica los medios, sino que éstos deben ser justos por sí mismos.

La verdad, tan abandonada, es que en Chile el Estado ha ayudado en esta emergencia al 53 % de la población, nueve millones de personas, si se considera, el Ingreso Familiar de Emergencia, todo lo cual lo sitúa entre los que más auxilio popular han dado en América Latina (nueve economistas en "El  Mercurio", 14.04.21, p. A2).

Pero, además, los anteriores dos retiros han probado que los respectivos recursos no han ido a consumo urgente de personas pobres, pues el 62 % los destinó al ahorro y a engrosar sus cuentas-vista, es decir, fueron a personas sin necesidades urgentes. El saldo de las mismas cuentas subió de $195 mil en enero de 2020 a $ 491 mil un año después (mismos economistas). Fue "plata para los ricos", entendiendo por tales a los que tienen margen de ahorro por sobre su consumo.

En realidad, los pobres, que serían los 4,3 millones de afiliados cuyos saldos varían entre cero y un millón de pesos, son en su mayoría trabajadoras mujeres sin fondos para tener pensiones adecuadas.

Y en efecto, después de la generación de este 84 % de Luis XVs chilenos vendrá el Diluvio, porque no habrá plata. Los chilenos creen que "papá fisco proveerá" pero "papá fisco" no produce nada, sino que sólo recauda. Y ya, tras el tercer retiro, las AFP tendrán US$ 50 mil millones menos para invertir en financiar la producción y, por tanto, disminuirán ésta, los beneficios de las empresas, los impuestos y los ingresos que el fisco recauda. 

¿Argentina, Venezuela? Sí, en ese orden. ¿Y los pobres chilenos? Prepárense para emigrar. ¿Y los ricos? Lo habrán hecho antes, después de haber sacado lo que quedara de su plata. Lo que se llama un Diluvio.