sábado, 27 de agosto de 2016

El "Benemérito" Sebastián y el "Malvado" José


          El estado de enajenación ciudadana es tal que estamos viendo un absurdo moral sin precedentes: los respectivos juicios públicos a los hermanos Piñera, José y Sebastián. El primero condenado por los medios y los “tribunales populares” locales a vivir en la condición de “enemigo público número uno”, sin haber incurrido en irregularidad alguna; y el segundo, sorprendido muchas veces en toda suerte de inconductas, pero erigido en líder benemérito y, al parecer, predestinado a volver a regir el país.

          Esto último no es nuevo. Sucedió antes, pues hace diez años Sebastián ya acumulaba sobresalientes “méritos” para ser el representante máximo de los chilenos: el 24 de julio de 2006, a las 15.30 él salía de la sesión del directorio de LAN que había acordado el pago de un gran dividendo de 0,1507 dólares por acción. Al llegar a ser esto conocido por el público, haría subir el precio del papel. A las 15.59 un llamado a la Bolsa ordenaba adquirir 18 millones de dólares en acciones LAN para Inversiones Santa Cecilia S. A. e Inversiones Mineras del Mar Cantábrico, ambas sociedades de Sebastián Piñera, dos días antes de que el público supiera del dividendo, del cual la empresa sólo informó el 26 de julio.

La “pasada” le generó unos 300 millones de pesos de ganancia. Pero lo pillaron (siempre lo pillan, pero esto parece no afectar su imagen). La Superintendencia lo juzgó y condenó a pagar una multa que lo privó de la ganancia; pero la autoridad fue benévola, pues no accionó criminalmente, como podría haberlo hecho, porque el uso de información privilegiada para obtener una ganancia es un delito. Entonces Sebastián pagó la multa, declarándose inocente, por supuesto; pero no apeló de la condena, como un genuino inocente lo habría hecho.

Otros sorprendidos, antes y después, usando información privilegiada, sufren una condena social general. Él, en cambio, fue premiado y no condenado, tanto que el pueblo lo eligió Presidente de la República en 2009-10. Así es Chile.

          País sorprendente, porque cuando Frei Ruiz-Tagle, su rival en esa elección, le enrostró el delito de uso de información privilegiada durante la campaña, Piñera lo acusó de “mentiroso”. Frei explicó que “Chile Transparente” había dado a conocer los hechos a “Transparency International”, como efectivamente había sucedido. Pero, sorprendentemente, ello generó una crisis en “Chile Transparente”, tanto que renunció su directorio ¡escandalizado por ese acto de transparencia! Todo era tan increíble que yo escribí una carta a “El Mercurio” sugiriendo que “Chile Transparente” cambiara su nombre por el de “Chile Opaco”, puesto que entraba en crisis por haber hecho saber internacionalmente una situación irregular.

          Poco después el diputado Jorge Burgos (DC) presidió una comisión de la Cámara que investigó el mismo delito de uso de información privilegiada cometido por Piñera, comisión donde la Concertación tenía mayoría de 5 a 3. Burgos sometió a votación la decisión de mandar un oficio a la Bolsa para que remitiera la grabación de la voz que ordenó la compra de acciones, pues la defensa de Piñera ante la Superintendencia, como antes se dijo, sostenía que no la había dado él, sino un sistema computacional automático. Cuando se oyera el llamado a la Bolsa se aclararía quién lo hizo. Pero la comisión de la Cámara no quiso saberlo: la votación “se dio vuelta” y, por 5 a 3, rechazó la moción de su presidente de pedir la grabación. Yo sostuve que esto correspondía a un modus operandi habitual en Piñera. “Da vuelta” a personas e instituciones. 

Otra consecuencia pintoresca del caso fue que Piñera, en uno de sus viajes presidenciales al exterior, a los cuales se preocupaba de convidar a diputados comunistas, se contrarió al comprobar que en el avión estaba sentado el diputado DC Jorge Burgos y le enrostró a éste: “¿Usted cree que merece ir en este viaje?”. Evidentemente, alguna secretaria se había equivocado al confeccionar la lista de invitados. No quedó registrada la respuesta de Burgos.

          Premiadas ya una vez sus hazañas con la Presidencia, y habiendo hecho más “méritos” con posterioridad, entre ellos el de haber percibido fondos de SQM, Penta, Aguas Andinas, Andes Task y otras sociedades para su campaña, mediante facturas objetables (su administrador electoral y gerente de Bancard está sometido a proceso en ambos expedientes), ahora aspira a la reelección como Presidente.

Él parece creer que el pueblo va a volver a premiar su habilidad, demostrada cuando parte de los fondos electorales recibidos por él en 2009 de las empresas citadas, fueron para su lucro personal, pues los desvió a pagar a sus ejecutivos de Chilevisión, Jaime de Aguirre y Mario Conca. Él ahora afirma no haber sabido nada del asunto, pero eso se debe a que se olvida de sus propias mentiras, pues en “El Mercurio” de 24.04.15 él mismo demostró saberlo todo. Dijo: “Efectivamente, desde el año 2005 existe un contrato entre “La Música” (sociedad de de Aguirre) y Bancard, por el cual tal ‘La Música’ asesoró a Bancard en sus proyectos en el mundo de las telecomunicaciones. Por ejemplo, la creación de un centro de comunicaciones, para lo cual compró Machasa. El proyecto de una multimedia e incluso asesoró a Bancard en la venta de CHV, esto hace casi seis años atrás”.

Nada de eso era verdad y el propio de Aguirre declaró a “The Clinic” el 26.05.15: “… es desagradable estar envuelto en algo en que uno tiene un solo gran delito, que es haber sido inmensamente huevón, y no haber tenido la profundidad de haber investigado por qué me estaban pidiendo esta mierda (dar facturas a firmas donantes de la campaña de Piñera). Y yo lo tomé livianamente.
--“¿Te dan ganas de preguntárselo a Piñera?
--“No. Hay un grupo social en Chile que está criado para hacer que las empresas tengan altas utilidades que les corresponden y ojalá un  poquito más, y para eso se estudia ingeniería civil industrial, ingeniería comercial, se hacen MBA en Estados Unidos, entonces para qué voy a preguntar, si sé”.
--“La pillería…
--“(mueve las manos como asintiendo).
“--¿Te sientes traicionado?
“--Son palabras muy grandes”.”

En el caso del gerente general de Chilevisión, Mario Conca, Piñera le pagó bonos de desempeño igual que a de Aguirre: con plata de la campaña. Así se la ahorraba él y mejoraba los números de Chilevisión, firma que quería vender. Puro lucro... con dinero para la campaña. En “El Mostrador” del 22.05.15 Conca reconoció que Piñera le pagó bonos de Chilevisión a través de Aguas Andinas y Andes Task, firmas contribuyentes de su campaña.

Algunos van a la  cárcel por cosas como éstas. Él no. Al contrario, fue elegido Presidente y ahora encabeza las encuestas para reelegirse. Es “Benemérito”.

Una opinóloga de la farándula televisiva, que en cada programa llama a votar por él, no tiene inconveniente en diagnosticarlo como un “pillo”. Lo cual parece no plantearle a ella el menor conflicto de conciencia.

En cambio el hermano, José Piñera, nunca acusado de ningún delito y ni siquiera de alguna transgresión no delictual, nunca responsable de haber perdido dos veces el capital de un banco de que hubiera sido gerente ni que hubiera concedido préstamos a sociedades suyas ¡para comprar acciones del mismo banco! (“ese niño quería quedarse con el banco”, comentó después el principal controlador); nunca sorprendido fraguando conspiraciones contra precandidatos(as) de su mismo partido, inocente de dar boletas o facturas falsas ni menos de haber lucrado personalmente con ellas; sin haber tenido nunca que “dar vuelta” a una comisión investigadora; nunca acusado de lucrar en la Bolsa con información privilegiada; nunca cómplice, sino crítico, de la prevaricación de los jueces de izquierda para encarcelar militares y hasta hoy siempre defensor del Gobierno Militar al cual sirvió, ahora aparece como “enemigo público número uno” por defender uno de los pilares del progreso de Chile, el sistema previsional, y al gobernante que lo instauró.

Al contrario, José Piñera exhibe una hoja de servicios como protagonista y gestor de políticas y reformas modernizadoras (previsional, laboral y minera) que pusieron al país a la cabeza del hemisferio, sacaron de la pobreza a siete millones de chilenos y permitieron dar un salto en la tasa de crecimiento. Lejos de reconocerle nada, últimamente ha sido convertido por la corriente dominante en “enemigo público número uno”.

Pues a estas alturas ya no hay programa radial o televisivo donde no se le someta a escarnio. Todo por decir que el sistema de pensiones es como un Mercedes Benz, muy bueno, pero si no se le echas bencina (mayores cotizaciones frente a más años de expectativa de vida) no puede mantener las mejores pensiones logradas. No sabe que en el Chile de hoy decir esas cosas es constitutivo de “crueldad social” y una burla a los sentimientos igualitarios.

Dicen que fue “prepotente” con un periodista, porque tuvo que leerle siete veces un párrafo donde decía que la pensión promedio de quienes había  cotizado normalmente era de 650 mil pesos. Porque ironizó con el “promedio” de pensiones de 220 mil pesos, citado por aquél, dado que se construía considerando a los centenares de miles de mujeres que cotizaron sólo una vez para obtener el bono bodas de oro o el bono por hijos y a las cuales se les da una pensión de cinco mil pesos, porque el sistema de capitalización individual les da pensión a todos, por poco que coticen, y no se queda con los fondos de los que no cumplen los requisitos para jubilar, sin darles pensión alguna, como lo hacía el sistema de reparto.

¡Y qué odioso fue José Piñera al mostrar el gráfico con el salto hacia arriba del crecimiento registrado gracias al Gobierno Militar, por contraste con la línea de estancamiento anterior! Y francamente fue el colmo fue cuando pidió que se hablara de “Presidente Pinochet” y no de “Pinochet” ni “dictador”.

La propia derecha que apoyó al Gobierno Militar ahora no apoya la defensa de éste que hace José Piñera. ¿Por qué? La encuesta CEP lo responde: porque el 70% de las personas de derecha ahora apoya la reelección de Sebastián Piñera y vio que el polo opuesto de éste, su hermano, podía amenazar al candidato. Pero eso quiere decir que el 70% de los del “Sí” “se dieron vuelta la chaqueta” y ahora votan por uno del “No”.

Al 70% de la derecha no le importan nada la probidad, la verdad ni la prevaricación contra los militares que alentó Sebastián Piñera para meterlos presos, si es que con él a la cabeza puede ganar una elección. El fin justifica los medios. Bueno, así está la derecha. ¿Ética? Lo importante es ganar. “Lo demás es música”. Por eso renunció a la UDI y recolecta firmas para ir en primera vuelta presidencial José Antonio Kast, un tipo decente, de una sola línea, sin escándalos, sobornos, facturas falsas, trampas ni mentiras en su trayectoria.

lunes, 22 de agosto de 2016

La Encuesta de "El Mostrador"


          Se dice que el diario digital más leído es “El Mostrador”. Me alegro, porque tiene a bien acoger algunas columnas de este blog. Pero el hecho es que parece haberse contagiado del estado actual de enajenación de las “élites habladoras” (como las llama Paul Johnson) y, en sus ediciones recientes, publica una encuesta propia, algo festiva, que invita a votar por “el personaje público que se merece una tarde completa en una pieza oscura con ‘mano de piedra’ Rincón”. Es decir, debe elegirse al merecedor del peor castigo en nuestra sociedad. Y las alternativas que presenta son: Sebastián Dávalos, Sergio Jadue, José Piñera y Fernando Karadima.

          En otras palabras, tres personas sometidas a investigaciones penales y condena general ampliamente publicitadas, Dávalos, Jadue y Karadima, presentadas en la misma condición que un distinguido hombre público respetable, nunca inculpado de nada ilícito y autor principal de modernizaciones que explican en gran parte el progreso alcanzado por el país, como lo fueron en los ‘80 la Reforma Previsional, la Reforma Laboral y la Reforma Minera.

          Si ya eso parece insólito, lo es todavía más la respuesta de los lectores, que en una mayoría de 39% ¡condenan precisamente a José Piñera! como el más merecedor del castigo que se propone, quedando los restantes procesados con porcentajes menores. ¿Enloquecieron las “élites habladoras”?

          Por último, si “El Mostrador” hubiera incluido a Sebastián en lugar de José, pase, algo por lo menos se entendería, sabida su historia de ex gerente del Banco de Talca que perdió dos veces su capital, tras otorgar préstamos a sociedades en  que él mismo era socio; que después, como senador, concretó acuerdos políticos por sobre la cuerda con los gobiernos concertacionistas, mientras bajo cuerda negociaba la compra de acciones de LAN de la Corfo; el que, siendo senador, les vendió a los bancos su negocio de las tarjetas mientras anunciaba una moción para que debieran pagar intereses sobre los saldos de las cuentas corrientes, moción que retiró cuando los bancos le subieron el precio a lo que él pedía; el que preparó un cuadrillazo televisivo contra Evelyn Matthei cuando competía con él por una candidatura presidencial; y el que hoy mismo está comprometido en un caso de corrupción en Argentina y en la emisión de facturas objetadas (tanto que su administrador electoral y gerente de su empresa insignia está procesado en los casos SQM y Penta). Pero no, no se incluyó a Sebastián en la encuesta, junto a Dávalos, Jadue y Karadima, sino a su hermano limpio de polvo y paja. Y la mayoría del público que contestó la encuesta ha condenado a éste. ¿No es una locura completa?

          Y no sólo eso. La misma opinión pública consagra al propio Sebastián, con tales “atributos”, con las mayores preferencias en la última encuesta sobre candidatos presidenciales. Bueno, es la opinión pública que antes eligió como el “Más Grande Chileno de Todos los Tiempos” al peor gobernante de la historia del país, que además de arruinarlo y dejarlo al  borde de la guerra civil, recibió fondos clandestinos de ambas potencias de la Guerra Fría, según está históricamente documentado.

A este aparente estado demencial de los chilenos obedece el que salgan las masas a las calles para pedir el reemplazo de un sistema previsional que ha preservado exitosamente los fondos acumulados, haciéndolos redituar 8,2% promedio anual, y pidan reimplantar en vez de él un sistema de reparto, como el de antes de 1980, fracasado y quebrado y del cual se habían esfumado los fondos en perjuicio de los obreros más pobres, que obtenían pensiones mínimas o nada, en beneficio de unos pocos caciques políticos que las conseguían millonarias, como la de Miryam Olate de Andrade hoy (en la parte del sistema que sigue siendo de reparto); y que daba préstamos privilegiados a los mismos caciques, en pesos, cuando había inflaciones de dos dígitos que reducían a nada la devolución de los mismos; o que arrendaba departamentos de lujo construidos por las Cajas de previsión por cánones míseros a los favorecidos del gobierno de turno, todo lo  cual condujo a la quiebra del sistema.

Sí, es lo que parece: Chile se ha vuelto loco.

jueves, 18 de agosto de 2016

"¡Por Algún Lado Están Sacando el Lucro!"


          Los norteamericanos de Laureate, firma que tiene universidades en una treintena de países, creyeron hace quince años que Chile era otra sociedad libre y civilizada, donde se respetaba la autodeterminación individual, y adquirieron en centenares de millones de dólares el control de seis instituciones de enseñanza superior y técnica en que estudian 177 mil alumnos.

          Como acá se había revelado una gran demanda por esos niveles de enseñanza, ello atraía a empresarios e inversionistas que tuvieran ventajas comparativas en la función de enseñar y ofrecer a las familias ese bien de capital (sirve para producir otros bienes) llamado “educación universitaria”. Quisieron competir acá, procurar conquistar una parte del respectivo mercado y, naturalmente, obtener un beneficio que justificara el esfuerzo y la inversión. Pues así funcionan las economías de los países libres y democráticos.

          Pero no sabían que Chile tiene un alma intrínsecamente colectivista. Cada chileno –como cada soldado de Napoleón, que llevaba en su mochila un bastón de mariscal-- lleva en la suya una enseña con la hoz y el martillo para, cuando se dé la oportunidad, colectivizar la actividad que sea y privar a otros de su patrimonio personal, con el fin de apropiarse de su riqueza en nombre “del interés popular”, que no es realmente “popular”, sino exclusivo de los que “manejan el cuento”: la burocracia socialista-comunista que, cuando llega la hora del reparto, se queda para sí con “la parte del león”. Ejemplo más reciente: Myriam Olate de Andrade.

Por eso mismo de “la hoz y el martillo en la mochila” fue que, incluso en pleno Gobierno Militar, cuando se propuso, por los partidarios de la sociedad libre, abrir a la iniciativa individual la creación de universidades, los estatistas (que también, inevitablemente, los había entre los uniformados) introdujeron su “caveat”: “pero las universidades no podrán tener fines de lucro”.

Esos mismos estatistas lo hicieron igual cuando, en la Constitución de 1980, lograron reservar al Estado la propiedad de todas las minas, lo cual paralizó la inversión minera privada. Pero en este último caso hubo un José Piñera que veló por los fueros de la sociedad libre y promovió y consagró “el derecho real de concesión minera”, tan sólido como la propiedad particular propiamente tal y que fue el antecedente necesario para que fluyeran las inversiones a la minería.

          En la educación no hubo similar reforma superadora del estatismo, pero se confió en que, por mero sentido común, nadie haría cuestión de que los privados que invirtieran en la enseñanza superior obtuvieran ganancias, es decir, lucraran. Si no, nadie habría invertido en eso. Entonces, una especie de acuerdo general y tácito permitió que se crearan sociedades vinculadas a las universidades, a través de las cuales los inversionistas obtenían las rentabilidades que justificaban sus inversiones. Y, por tanto, éstas fluyeron cuantiosamente, se creó decenas de nuevas universidades y ello permitió a más de un millón de jóvenes chilenos acceder a la enseñanza superior. Fue parte de la “revolución silenciosa” y libertadora que “cambió de pelo” al país antes de 1990.

          Y, así, Laureate, que opera exitosamente en tantas naciones, porque conoce bien el negocio, se sintió atraída e invirtió centenares de millones de dólares en Chile, sin saber de la hoz y el martillo en la mochila de cada chileno ni imaginar que, por tanto, partiendo en el gobierno del populista Piñera, se criminalizaría las ganancias y se desataría después, bajo Michelle 2.0, una persecución que terminaría por destruir la naciente industria privada de la educación superior, hoy en estado terminal.

Esa revolución socialista está desatada y, como Laureate está tratando de “salvar los muebles” tras su malhadada incursión en Chile, el estado policial marxista va a hacer lo posible por quedárselos y hacer que los inversionistas norteamericanos se vayan de vuelta al extranjero “con lo puesto”. Pues eso y no otra cosa significa la amenazadora advertencia de la comisaria del soviet educacional chileno, Adriana Delpiano, al vociferar que “por alguna parte están sacando el lucro” y buscar cómo impedírserlo.

          La oportunidad se ha dado porque Laureate se ha abierto a bolsa en los EE. UU. y ha revelado sus ganancias en diferentes países, confesándolas también en Chile. Y el Estado policial de acá, entonces, quiere criminalizarla. Los gringos no supieron a tiempo dónde se estaban metiendo ni “la chichita con que se estaban curando”. “You should have known better, Laureate”.

          Otro zarpazo socialista similar se prepara en estos mismos días en la previsión, donde se propone aumentar en 50%, con cargo a las empresas, la cotización para jubilar. Es un nuevo impuesto, que sustraerá de los particulares 2.600 millones de dólares, un 30% más que la nefasta reforma tributaria de 2014, que ya dejó tambaleante a nuestra economía. Y los revolucionarios pretenden, por supuesto, que la recaudación de este “impuestazo” vaya a manos suyas, es decir, de los funcionarios, y no a las cuentas individuales. Así, dice el columnista de izquierda de “El Mercurio”, Carlos Peña, debe ser el Estado el que se encargue de redistribuir “los costos de las circunstancias inmerecidas, como el origen de clase, el género, las desigualdades educativas (que) inciden en una baja renta y en una pobre vejez”. Estos costos, añade, deben “difuminarse” y “distribuirse” entre todos. ¿Cómo? Mediante la acción de funcionarios socialistas, por supuesto. Pero éstos se comportan como todos los humanos maximizadores, igual que Myriam Olate, y que se arreglan para tener jubilaciones de más de cinco millones ganando sueldos de un millón y medio. Por eso los sistemas “de reparto” (donde el rector Peña quiere que vaya el 50% de aumento de la cotización) junto con terminar quebrados, dan peores pensiones a los pobres y privilegios irritantes a los funcionarios que “tienen la manija”.

          Es una doble paradoja que sólo puede darse en Chile la de que quienes han contribuido decisivamente a ampliar las posibilidades de acceder a la universidad a los jóvenes chilenos estén ahora al borde de la persecución criminal y que justamente el descubrimiento y la denuncia pública del abuso a que se presta el sistema de reparto lleve a que se aumente en 50% la cotización para canalizar un enorme caudal de recursos, que aumentará costos y precios, a fortalecer, precisamente, la burocracia, el socialismo y el carísimo, abusado y abusivo sistema previsional de reparto.

martes, 16 de agosto de 2016

¿Qué Ha Hecho Chile Para Merecer Esto?


          Una ley básica de Murphy dice que cuando las cosas están muy malas, siempre pueden ponerse peores. Y acá resulta que cuando la señora comunista que nos tocó en suerte ya había hecho suficientes disparates para privar de su crecimiento al país –que era lo único bueno que nos había pasado en  nuestra historia reciente-- ahora se le ha ocurrido liquidar el solitario pilar que estaba quedando en pie para sustentar lo que quedaba de él, el sistema de las AFP.

          Porque “la calle”, que nunca ha entendido nada, interpretó en el caso Olate de Andrade que el “sistema de reparto” permitía que uno, con un sueldo de un millón y medio, jubilara con más de cinco, y entonces setecientas mil personas desfilaron gritando “¡No + AFP!”, porque éstas dan de jubilación sólo el 70% del sueldo en actividad. Era casi lo único que iba aquedando del modelo que nos convirtió, de vagón de cola de América Latina, en la locomotora que la encabeza, porque ya todo lo demás la señora lo está descarrilando, como dice su ex ministro Burgos, con sus reformas tributaria, educacional, laboral y constitucional.

          Ahora anuncia que va a demoler este restante pilar fundamental, que sacó miles de millones de dólares del derroche de los caciques políticos y lo llevó al financiamiento sano de más producción. Mientras tanto, se prepara para liquidar también los derechos privados de propiedad sobre las aguas, base del progreso agrícola, ahondando la sensación de destrucción y crisis que agobia al país.

          En efecto, dos ex ministros de Hacienda, Rolf Lüders y Felipe Larraín, en “La Tercera” del 12 y “El Mercurio” del 15, nos advierten, respectivamente, de que ya la reforma tributaria del 2014 incidió, según trabajos de investigación realizados, “en una baja relativa de los salarios, en vez de generar –como se anunció— menores rentas netas para el capital”. Es decir, se redistribuyó, pero al revés, del trabajo en favor del capital; y también que, con el anunciado “impuestazo” que aumenta en 50% la carga previsional y que deberán pagar las empresas, habrá un impacto sobre ellas 30% superior al de la reforma tributaria de 2014, la cual produjo tan nefastos perjuicios generales al crecimiento.

          ¿Y cuál es la perspectiva que ofrece la alternancia en el poder? La peor: encabeza las encuestas para suceder a la malhadada mandataria ni más ni menos que el “señor Piñeiro”, cuyas mentiras ya trascienden las fronteras. Pues las actas de transparencia a que se han sujetado los argentinos lo muestran reuniéndose en 2006 con el “señor Vázquez”, testaferro de los corruptos Kirchner y su ministro Jaime, para recibir una coima que mereció sanción internacional. El “señor Piñeiro” había negado tal reunión en 2006 con Vázquez, pero cuando advirtió que lo iban a pillar (siempre lo pillan, pero siempre “se saca el pillo”) mandó a los diarios un comunicado diciendo que había declarado ante la justicia “sólo de memoria” y que podía ser que se hubiera olvidado de la reunión de 2006 con Vázquez. Bueno, ahora las actas oficiales argentinas lo ha delatado de plano: “el señor Piñeiro”, dicen, se reunió con él y es protagonista del caso de corrupción internacional.

          Pero, como dije, siempre tiene a quién echarle la culpa: esta semana fue sorprendido plagiando en su twitter, donde presentó como genialidad suya la frase de que en los EE. UU., si gana Hillary, “por primera vez dos presidentes norteamericanos van a dormir juntos”. Pero nunca falta alguien que pilla a los plagiadores y que avisó que el autor de la frase ingeniosa era un presentador norteamericano, Nick Offerman, y no “el señor Piñeiro”. Éste, rápidamente, como es su costumbre, encontró a alguien a quien echarle la culpa: “el equipo de asesores que lo documenta en twitter”. ¡Y todos creían que twitteaba él! Fue lo mismo cuando hace años twitteó otra ingeniosa frase con una falta de ortografía (escribió “gabiota”). En esa oportunidad “se sacó el pillo” con su hija, declarando que era ella la que a veces se entrometía en su twitter y la responsable de la mala ortografía.

          Ahora, como además está envuelto en los escándalos SQM y Penta, por platas malhabidas para su campaña del 2009, ha culpado a sociedades que dependen de sus hijos y a su gerente Santiago Valdés, quien está formalizado en las respectivas causas, pues él alega, tal como respecto de su reunión con Vázquez en 2006, que no sabía nada. Y sigue tan campante en su campaña presidencial, obligando a PPK a concederle una entrevista “para la foto publicitaria” y otras actividades que “lo vistan” como candidato en plena labor proselitista, sabiendo que en Chile una cara dura vale más que mil verdades demoledoras acerca de su temple moral.

          Es decir, la mala noticia es que vamos a pasar de la conducción catastrófica de la presidenta actual a las del malabarista “señor Piñeiro” otra vez, que fue precisamente el artífice, con su “V Gobierno de la Concertación”, de nuestra caída en manos de aquélla en 2009. Sin duda, cuando todo está mal, siempre hay algo que lo puede empeorar.


          ¿Qué hemos hecho los chilenos, aparte de ser tan imbéciles, para merecer lo que nos está sucediendo y lo que amenaza con volvernos a pasar? 

miércoles, 10 de agosto de 2016

Otro Esqueleto de Sebastián


          Siguen apareciéndole esqueletos en su closet, pero él hace como que no sabía que existían. Y la  verdad es que a nadie le importa nada y él sigue en campaña tan prisco. Como escribía el rector Peña el año pasado –ya no escribe lo mismo y nadie acierta a saber por qué— este Piñera –porque al otro, al Bueno, no se le perdona nada-- puede trasgredir todas las normas y eso no afecta su imagen. Ya está internalizada la noción de sus tropelías. La denuncia de éstas lo deja indemne. Y a los dirigentes de derecha que lo apoyan tampoco esos “deslices” les importan nada si es que él les garantiza el triunfo. Andrés Velasco cobra $20 millones por un almuerzo y se viene abajo en las encuestas. ME-O es sorprendido usando un avión brasileño y sale del “top five” de los "con más futuro". A ambos los crucifican en los “juicios por los diarios”. Pero a Piñera lo pillan emitiendo centenares de millones en boletas o facturas sin fundamento para SQM y Aguas Andinas y, peor aún, usando la plata para lucrar, es decir, para pagar a sus ejecutivos de Chilevisión, y no sólo no le sucede nada, sino que ¡sube en las encuestas!

          Bueno, entonces ahora puede irse a las nubes porque ha resurgido el caso de la coima de LAN en Argentina en 2005 y 2007. El caso se reactualiza y aparece Piñera en las pantallas horrorizado, porque dice que él era sólo un accionista más entre los miles que tiene LAN y que no sabe nada de ese asunto.

          Pero, contra sus deseos, este blog existe. Y si ustedes leen la edición del 29 de noviembre de 2010, titulada “Otro Esqueleto en el Armario”, comprobarán que Sebastián, según “Clarín” y “La Nación” de Buenos Aires del 27 de noviembre de 2010, no sólo sabía todo acerca del asunto, sino que lo protagonizó.

Cuando publiqué ese blog la respectiva información casi no apareció en la prensa chilena, porque Sebastián era Presidente y la tenía bien controlada, casi tan bien como ahora. ¿Qué haría Chile sin este blog?

Pues “Clarín” y “La Nación” decían que en 2005 Sebastián, en su calidad de controlador de LAN (y no sólo como “uno cualquiera de sus miles de accionistas”) pidió audiencia al Presidente Kirchner para solicitarle su intercesión a fin de autorizar la operación de la aerolínea en Argentina. Fue a la audiencia en compañía del funcionario de LAN, Ernesto Ramírez y Kirchner los derivó a hablar con su Ministro de Transportes, Ricardo Jaime, quien a su turno encargó del asunto a su asesor Manuel Vázquez. Finalmente Kirchner dictó el decreto 1012 autorizando a LAN a volar allá y LAN le retribuyó a Vázquez con un millón 150 mil dólares, por una supuesta consultoría que, según “La Nación”,  no podía haber valido más de 20 o 30 mil dólares.
          
          El hecho fue que el pago se hizo a Vázquez en los EE. UU., en una cuenta de su cónyuge, y cuando la justicia norteamericana se enteró de esto abrió un proceso que, finalmente, terminó con la condena de LAN a pagar una multa de 22 millones de dólares por no cumplir las normas destinadas a impedir el pago de coimas, contenidas en la “Ley de Prácticas de Corrupción Extranjeras”.
          
          En mi columna “Modus Operandi en Argentina”, de 30 de noviembre de 2010, describí los pasos dados por Piñera en ese affaire, que al ser conocido acá dio lugar a una iniciativa de los diputados DC Jorge Burgos y Alejandra Sepúlveda de formar un comisión investigadora de la Cámara sobre el tema. Pero Piñera es experto en manejar comisiones investigadoras, porque poco antes el mismo Burgos había presidido otra para investigar la compra por Piñera de acciones de LAN con información privilegiada, comisión en la cual la Concertación tenía mayoría de 5 a 3, pero al votarse la decisión de pedir la grabación de la voz que ordenó al corredor de Bolsa la compra de esas acciones, crucial para emitir una condena por el hecho, a Burgos “se le dio vuelta” la votación y ¡la perdió por 5 a 3! Esos procedimientos de Piñera los he llamado su “modus operandi”, y los mismos le permitieron impedir formarse la comisión investigadora en el caso LAN.
          
          Pero el esqueleto de éste estaba bien guardado en el closet, hasta que una reciente demanda en Argentina reabrió la puerta del mismo, exponiéndolo. Sebastián, confiado en la mala memoria de los chilenos, ha alegado no saber más del asunto que cualquiera de los miles de accionistas de LAN, pero ha sido, una vez más, pillado. Siempre lo pillan, Lo que pasa es que, como decía el rector Peña antes de su posterior giro, esto no lo perjudica, sino que lo eleva en las encuestas. Tal vez porque su “modus operandi” es muy representativo del sentir nacional tan favorable a las irregularidades, como elusión del pago de pasajes, emisión de licencias por enfermedad falsas, cobro indebido de pensiones, boletas y facturas no correspondientes a servicios efectivos, hurto y robo generalizados y las mil y un triquiñuelas mediante las cuales los chilenos se las arreglan para burlar la buena fe o la propiedad de los demás.

          ¿Cuánto mejorará Piñera en las encuestas gracias a la reaparición de este otro esqueleto que tenía en el closet? Espere el resultado del próximo sondeo.

domingo, 7 de agosto de 2016

El Silencio de la Derecha


          Un dirigente empresarial de derecha, Alfredo Schmidt, ha escrito a “El Mercurio” sobre la indiferencia y hasta la crítica de la derecha frente a la defensa en TVN de las modernizaciones del Gobierno Militar, que hizo José Piñera. “Llama la atención –escribe— que estas políticas públicas tan beneficiosas que han logrado sacar de la pobreza a más de siete millones de chilenos y un PIB per cápita inimaginable no sean defendidas en estos momentos también por la clase política de derecha. Han mantenido un silencio incomprensible, injustificable”.

          Sí, Alfredo, incomprensible, injustificable pero –conociendo a los personajes-- explicable, porque los exponentes actuales de la derecha han demostrado no defender principios, sino sólo conveniencias de corto plazo. En este momento ven la posibilidad de que Sebastián Piñera, militante del “No” a aquellas modernizaciones y políticas exitosas que proponía y defendía su hermano desde el Gobierno, retorne al poder. Es sólo un tema de conveniencia. No hay en eso ética alguna (Sebastián es el candidato con el más negro prontuario en materia de probidad). Tampoco defensa de principios o ideas (Sebastián ha declarado no ser de derecha). Tampoco inquietud alguna por la falsificación de la verdad histórica ni la condena mentirosa del Gobierno Militar (Sebastián ha declarado a la derecha “cómplice pasiva” de supuestos delitos, es decir, la ha criminalizado). Pero eso no les importa, porque han perdido toda dignidad con tal de ganar una elección, aunque sea con el peor candidato. Ni menos guardan lealtad o reconocimiento a lo que hicieron los militares; al contrario, cohonestan la “razzia” contra ellos (Sebastián ha sido el mayor promotor de querellas prevaricatorias contra militares, cuyo número triplicó bajo su gobierno, a iniciativa de su Ministerio del Interior).

          Lo único que hay, entonces, dado ese “silencio incomprensible, injustificable”, es que, para conseguir el fin (que no subsista un programa de gobierno como el de la Nueva Mayoría) no importan los medios. Es decir, si Sebastián va a ganar, no nos importa cómo lo haga, qué haya hecho, qué piense, quién sea, cómo sea y qué haga. Y como creen que la reaparición de su hermano José perjudica la opción de Sebastián, “ningunean” a José, cuando no lo critican, atacan o ridiculizan.

          Es que el fin justifica los medios. Lo que vale es la última encuesta. En este caso la Cerc-Mori, según la cual la mayoría cree que Piñera será el próximo Presidente y en la que el mismo Piñera es la figura política “con más futuro”, indemne al financiamiento ilegal de la política, que practicó profusamente, pero que liquidó a otros como ME-O, que fue defenestrado del grupo de cinco ”con más futuro” por el uso de un avión brasileño prestado. Y se destaca que en la “pregunta abierta” sobre el próximo Presidente, Sebastián aventaja a Lagos por amplio margen. Pero casi no se publica que, en la pregunta clave, que es quién ganaría entre Lagos y Piñera en una segunda vuelta, lo hace Lagos por 28 a 26 puntos, si bien Cerc-Mori declara eso como “empate técnico”.

          Hay muchas otras cosas que la derecha silencia o no quiere ver. Entre otras, que hay un solo candidato presidencial que la representa genuinamente, el único del “Sí” entre todos, pues no ha repudiado al Gobierno Militar, sino que lo defiende; y sustenta los valores básicos de la derecha, aparte de defender el modelo económico-social. Es decir, hay un solo candidato genuinamente de derecha y que, además pasa el test de la probidad. Pero es silenciado o “ninguneado”, igual que estos días José Piñera. Lo fulminan declarándolo “testimonial”.

Pero la derecha es más que estos dirigentes que aparecen en escena representándola: el diario “La Tercera”, de amplia lectoría transversal, presentó a los 23 candidatos presidenciales propuestos, promovidos o autodesignados hasta el momento. Y ahí se dio la sorpresa de que, si bien Sebastián Piñera encabeza la votación de los lectores con 20%, y le sigue Guillier con 14%, aparece tercero José Antonio Kast con 9%, superando a Lagos y Ossandón (8%), Andrés Velasco (5%), Jackson y Boric (4%) e Isabel Allende (3%). El resto no pasa de 2%.

          Es decir, hay una derecha ética, con principios, con coraje político y memoria histórica veraz que, sobreponiéndose al escaso nivel de conocimiento de su candidato a nivel nacional, sufriendo el silenciamiento intencionado de la “derecha de conveniencia”, se manifiesta cuando tiene la oportunidad.

          A ese respecto, me ha sorprendido el número de visitas que en este blog alcanza el de la fecha en que publiqué las notarías donde se puede ir a firmar por la candidatura de José Antonio Kast para competir en la primera vuelta de 2017.

          La llama del ideal de derecha puede no ser, por ahora, tan visible, pero no se ha extinguido.


jueves, 4 de agosto de 2016

Locos con Pepe


          Cuando al reino de la tontería llega un tipo a decir cosas inteligentes, se arma una revolución. Es lo que ha sucedido con el arribo de José Piñera. Acá la gente cree que “sistema de reparto” es como el de jubilaciones de Gendarmería, donde se puede obtener una pensión de más de cinco millones con un sueldo de un millón y medio. Y entonces la masa sale a la calle a gritar ¡“No Más AFP”! y pide volver a ese régimen tan generoso.

En cierto sentido, el antiguo sistema era como el de Gendarmería, pues una ínfima minoría de apitutados se llevaba la parte del león y la gran masa trabajadora recibía pensiones miserables o simplemente nada (aproximadamente la mitad de los que habían cotizado alguna vez no recibieron pensión alguna). Y además estaba quebrado.

Pregúnteme qué gobierno arregló el problema, como tantos otros, lo que permitió “cambiar de pelo” al país, elevarlo de nivel y engrosar su clase media.

Pero, por supuesto, si en un país que eleva su nivel de vida y tiene un sistema previsional de cuentas individuales racional, exitoso y bien  financiado, como el de las AFPs, se da la consecuencia inevitable de que la gente empieza a vivir cada vez más, sobre 80 o 90 años, pero sigue jubilando a los 60 años (mujeres) y 65 (hombres), las pensiones deben bajar, porque un mismo capital acumulado debe financiar más años de pensión. Si acá la gente entendiera lo que lee eso estaría claro para todos. Como también lo estaría que si muchos no han cotizado durante todos sus años de trabajo y tienen “lagunas” previsionales, van a recibir una pensión más baja que la de quienes han cotizado siempre.

José Piñera ha propuesto soluciones cuerdas para superar esos problemas y mejorar las pensiones pero, como son cuerdas, y éste es un país enloquecido (como que los líderes jóvenes más populares, según las encuestas --léase Boric y Jackson-- propician la vuelta a un socialismo que fue barrido de casi todas partes bajo el peso de su propio fracaso hace más de un cuarto de siglo) muchos están furiosos con las verdades que aquél viene a decirles. Claro, como ha vivido años en naciones desarrolladas, donde hay respeto, ha pretendido que al presentarse en TVN no haya sesgo izquierdista y que el conductor se refiera a Pinochet como “Presidente” y no como “dictador”. ¿A qué país crees que llegaste, Pepe? Es que has vivido demasiado tiempo entre gente civilizada y debes reacostumbrarte el nivel de acá, donde imperan el insulto, la consigna y el tratamiento a los demás bajo la normativa que impone el diputado Schilling.

Y también están furiosos con José Piñera algunos partidarios y sobornados que trabajan para el candidato Sebastián, un conocido depredador de la verdad histórica que en el tema de la pensiones –como en casi todos los demás— está buscando quedar bien con Dios y con el Diablo y ha expresado sólo lugares comunes que contrastan con las soluciones concretas que propone su hermano.


¡No te vuelvas a ir, Pepe! ¡Ponle el pecho a las balas y ayúdanos a salvar, en este país que ha perdido su gobernabilidad, su juridicidad, la seguridad en las calles y los campos, el uso de la razón y la probidad (como que tantos todavía votan por tu hermano), uno de los escasos rincones de buen manejo y racionalidad que van quedando, el sistema previsional!