miércoles, 26 de abril de 2017

La Derecha en Campaña


          Desde hace más de diez años nos reunimos a almorzar los últimos martes, organizados, como siempre se requiere, por un líder, Mauricio. Ayer concurrimos diez, siete de la tercera edad y tres de la segunda, que se ha ido incorporando como relevo. Tenemos en común que somos de derecha. Todos votantes de José Antonio Kast, sin asomo de duda. Todos hemos contribuido a aliviar las penurias de los Presos Políticos Militares. Todos hemos estado hondamente afectados por la reciente persecución de la judicatura de izquierda contra el coronel Labbé y por la falta de apoyo de sus camaradas de armas. Y, hasta este martes, es decir, ayer, todos estábamos muy intrigados de que nuestro candidato presidencial, José Antonio, ni siquiera marcara en la semanal encuesta Cadem, en circunstancias que para reunir firmas ante notario tuvo más éxito y menos angustias que los dos principales partidos de la centroderecha juntos.

          Porque justamente este martes resultó que, por una de esas coincidencias que depara el destino, a uno de los nuestros, A. N., lo llamaron de la encuesta Cadem a su teléfono, la semana pasada. Respondió todas las preguntas sin problemas, hasta que llegó la referida a los candidatos presidenciales, a la cual respondió que votaría por José Antonio Kast. La sorprendente respuesta que recibió fue que no podía hacerlo, porque no estaba incluido en la lista de candidatos de la encuesta Cadem, que por la derecha sólo llegaba hasta Manuel José Ossandón y Felipe Kast.

          Es decir, fiel aplicación del diagnóstico del libro de Andrés Allamand, “La Salida”, según el cual el espectro político termina, hacia la derecha, en la que llama “la centroderecha”, cuya misión consistiría en “reivindicar el legado de Aylwin”, un centroizquierdista, indicativo todo ello del grado de confusión que el piñerismo (que, encabezado por su candidato, acudió en masa al aniversario de la muerte de Aylwin) ha introducido entre sus seguidores.

          La experiencia como encuestado de nuestro A. N. explica muchas cosas y describe el cariz de las “interferencias” que la “ética” de Piñera ha introducido en la presente campaña presidencial. ¡Por eso José Antonio marca en todas las demás encuestas, pero no en la semanal Cadem! ¡Por eso la alcaldesa piñerista, Evelyn Matthei, puede decir con tanta insolencia que nuestro candidato tiene “pica” porque no marca en las encuestas! Él reunió 35 mil firmas sin problemas y piensa alcanzar las 60 mil en agosto, más que toda la “centroderecha” junta… pero ni siquiera figura en la Cadem, la cual tiene prohibido contabilizar sus votos.

          Esto nos revela un rasgo de lo que será esta campaña presidencial que ya se ha iniciado y en que la derecha está en marcha. Yo mismo, como adherente a José Antonio Kast, he advertido cómo este blog, reproducido semanalmente y durante seis años por un importante diario digital, dejó repentinamente de serlo cuando Piñera comenzó su “no-campaña” de “no candidato”, en noviembre pasado. Yo mismo sufrí el rechazo de tres emisoras a un llamado a firmar por José Antonio (una cuarta lo aceptó).
          
         Yo ya una vez, en 1989, competí con Piñera como candidato, y sé lo que viene. Él ahora llama "campaña sucia" la publicación de su prontuario o del hecho, recientemente comprobado, de que mantiene las tres cuartas partes de su fortuna en paraísos fiscales del exterior, desde la misma época de gobernante en que subía los impuestos a los chilenos que mantenemos nuestro patrimonio acá. 

          Auguro que lo peor, para la campaña presidencial de la derecha y nuestro candidato, está por venir.



sábado, 22 de abril de 2017

Los DC Votarán por Piñera


          Y tendrán toda la razón, porque Piñera es uno de ellos. Tal vez con menos escrúpulos que la mayoría, pero un DC cabal. De hecho, en sus primeros años después de sus estudios trabajó dentro del partido por la candidatura de Eduardo Frei Ruiz-Tagle (esto me lo contó este último, en un intermedio de un programa de la Radio Portales, en 1989). Pero en esa oportunidad don Patricio pasó por el aro a los DC que tenían ambiciones presidenciales, que eran el antedicho Frei, Gabriel Valdés y Andrés Zaldívar. Como la disputa interna amenazaba escalar, se presentó para mediar don Patricio con su sonrisa y les dijo: “Déjenme conducir el partido a mí, el único que no soy candidato”. Y al final se quedó él con la candidatura presidencial. Poco después Piñera recibió un llamado de Hernán Büchi, que era el presidenciable de los del “Sí” tras la pérdida del plebiscito, y aceptó ayudarlo, saltando ágilmente desde las filas del “No” donde siempre estuvo, para convertirse en generalísimo del ex Ministro de Hacienda del Gobierno Militar. El resto es historia.

          Ahora Mariana Aylwin advierte que muchos de sus correligionarios votarán por Piñera, lo que es obvio, pues es uno de ellos y comparte el rasgo fundamental de los kerenskys, que es terminar siempre haciendo lo que dicen los comunistas: apenas elegido en 2010 aumentó el royalty a la minería, impuesto favorito del PC; después subió los demás impuestos, otra política predilecta del marxismo; también persiguió el lucro en la educación, como ellos pedían, aunque no lo suficiente como para evitar la acusación constitucional a su ministro Beyer; en seguida suavizó la ley antiterrorista –que es la actual “ley maldita” para el PC— restándole carácter terrorista a los incendios intencionales, para “apaciguar” a la Araucanía; creó nuevos ministerios, como les gusta a los rojos; y persiguió judicialmente a los militares, multiplicando por tres las querellas contra ellos y trasladando a los altos oficiales (r) presos a un penal peor, en una memorable operación presidida por el símbolo de la hoz y el martillo colgado en el portón del penal Cordillera cuando lo atravesaba el bus con los presos políticos uniformados, en medio de la pedrea roja. Además, encabezó la guardia de honor en la capilla ardiente de Hugo Chávez (al otro lado estaba su par Raúl Castro), proclamó a Volodia Teitelboim como “un gran hombre de la historia de Chile”, convidó a los diputados comunistas a La Moneda, retratándose con ellos, y mantuvo el gran retrato de Allende en el balcón del Palacio en un salón principal. ¿Cómo no va a ser un DC perfecto? ¿Cómo los DC no van a querer votar por él?

          Además, Mariana seguramente agradece que su camarada Piñera se haya abalanzado a abrazar a la familia Aylwin en el aniversario de la muerte de don Patricio, acompañado de algunos miembros de su “entourage”. Piñera y don Patricio cultivaron una relación muy fructífera, especialmente para el segundo, que, como parte de la “política de los acuerdos”, bajo el gobierno del primero, le consiguió votos de RN para sus aumentos de impuestos y reformas laborales, al tiempo que compraba para sí a Corfo acciones de LAN que le permitieron controlar la aerolínea recién privatizada. Después lo condenaron por colusión de ella en los EE. UU. y lo tienen todavía procesado por soborno para conseguirle permisos de vuelo en Argentina bajo Kirchner, pero ¿quién quiere acordarse de eso?

          También, es verdad, hay gente de derecha que votará por el DC Piñera, pero sólo porque cree que va a ganar (si bien la última encuesta Cerc-Mori desmiente esto) olvidando que una vez anterior en que votaron por otro de ellos, Frei Montalva, la derecha virtualmente desapareció y obtuvo un número de parlamentarios que se contaron con los dedos de las manos. Y la otra vez anterior en que votó por el propio DC Piñera, en 2009, terminó de manera parecida, sufriendo una estruendosa derrota presidencial y parlamentaria en 2013.

          Por suerte los de derecha no tenemos problema con nada de eso, porque esta vez tenemos un candidato de nuestras ideas, José Antonio Kast, y éste ya cuenta con las firmas necesarias para participar en la campaña presidencial y así convencer a la gente nuestra, que es mucha más de lo que los opinólogos creen, de que nunca más deben volver a votar por un DC, habiendo un candidato propio mejor y de impecables antecedentes, que el nuevo favorito DC está lejos de poder mostrar. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Chile Es Un País De Facto


          Si el coronel Labbé va preso porque un tipo dice que él lo torturó hace 43 años, quiere decir que la justicia en Chile es una parodia. Cualquier estudiante de primer año de leyes, que haya empezado a leer el manual de derecho romano, le diría al juez que el supuesto delito está prescrito y cubierto por una ley de amnistía. Y si el juez le argumentara que es un delito “de lesa humanidad” y no prescribe ni es amnistiable, el mismo estudiante, si sólo leyera el diario, le replicaría que ese delito se creó en Chile por una ley de 2009 que no se puede aplicar retroactivamente, según un precepto básico del derecho penal ancestral; que además la tal ley dice expresamente que no se aplica a hechos anteriores a su vigencia. Y el estudiante más encima podría añadirle que la tipificación que esa ley hace de los delitos de lesa humanidad ni siquiera corresponde a lo que el supuesto torturado dice que le hizo el coronel Labbé en 1973.

          Pero esa es una discusión ociosa, porque es jurídica, y aquí los jueces de izquierda, que son mayoría en la Corte Suprema, confesaron en 2010 que ellos, a los militares (r) procesados, no les respetan las leyes.

          Lo que pasa es que éste no es un tema jurídico: es un tema “de facto”. Si usted se sale con la suya sin respetar las leyes, tanto mejor para usted. En ese sentido Chile es, en muchas materias, “un país de facto”.

          Si aquí antes se respetaban más las leyes no era tanto en virtud de un predicamento moral, sino por temor a los militares, porque incluso “la doctrina legalista de Schneider”, de 1970, si bien comenzaba sosteniendo que los uniformados no debían intervenir en política, terminaba diciendo que sí debían hacerlo si otro poder del Estado se apartaba de la legalidad, para restablecerla. Pero cuando el Poder Judicial abandonó la legalidad y los jueces violaron abiertamente las leyes, en el juicio a Pinochet, los militares no sólo no hicieron ni dijeron nada sino que, al contrario, el Comandante en Jefe del Ejército, general Cheyre, dijo que éste era responsable de todo lo malo que había sucedido después de 1973. Fue una rendición incondicional ante la justicia de facto de los jueces de izquierda y éstos se siguen hasta hoy aprovechando de ella.

Cuando el ministro Alejandro Solís, que metía militares presos como quien cumple una lista de compras, se acogió a retiro por edad, apareció ahora el ministro Álvaro Mesa, en Temuco, que los manda a la cárcel por legión y al cual tampoco le importa un pepino lo que dispone el derecho.

Yo escribí un libro en 2000, “La Verdad del Juicio a Pinochet”, probando que en ese proceso se habían atropellado las leyes, sobre el cual el historiador Gonzalo Vial, siendo adverso al ex Presidente, escribió: “Hermógenes Pérez de Arce escribió un lúcido y provocador análisis jurídico de las ilegalidades legales y procesales  cometidas (afirmaba) por el ministro Guzmán en el juicio a Pinochet. Nadie recogió el guante. No era el derecho el tema fundamental que se disputaba”.

Pues el tema es otro: es la audacia, la acción de facto. El juez Carroza mandó preso al coronel Ceballos Jones por haber dado muerte mediante torturas al general Bachelet en 1974, cosa que todo el mundo sabía y sabe que no es verdad, porque el general compartía celda con el senador socialista Eric Schnake, quien reveló que, pese a su condición cardíaca, aquél se puso a jugar básquetbol una mañana en la cárcel, se sintió mal a raíz de ello y finalmente murió de un infarto. Eso sin hablar siquiera de prescripción, amnistía ni estado de derecho. Simples hechos. Ahora Carroza ha debido liberar a Ceballos Jones porque se ha dado cuenta tardíamente de que su perseguido perdió la razón y ni siquiera sabe que un juez de izquierda se está vengando de él, imputándole un asesinato que no cometió.

Como bien ha dicho Labbé, aquí se ha traspasado otro límite. Y ha hecho bien en declarar, acerca del principal cómplice de los jueces de facto: “Piñera tiene una deuda importante con los militares, que no es un concepto de lealtad, hay una cosa más dura, que se llama traición… prometió que iba a hacer que la justicia imperara… Hizo exactamente lo contrario: cerró el penal Cordillera, aumentó de 100 a 1.500 las causas, cuadruplicó el equipo de abogados que persigue a los militares en el Ministerio del Interior. Creo interpretar a un número importante de militares, soy presidente de los coroneles, que no va a votar por el en ningún caso”.

Que lo oiga la nueva “derecha de facto” que, obnubilada por las encuestas y obviando el más negro de los prontuarios entre todos los candidatos, se ha sumado a la ilegalidad que ha convertido a Chile en “un país de facto”.

domingo, 16 de abril de 2017

Cuatro Señales


          Primera señal: Chile estuvo invadido de argentinos comprando barato acá y, al mismo tiempo, un numeroso  contingente de chinos recién llegados (ni siquiera hablan castellano) instalados en un enorme galpón costero, estuvieron invadidos de chilenos comprándoles todo lo imaginable, mucho más barato que en el resto del comercio. Frutos de la libertad. Los chinos compraron el que era local de una gran ferretería, se instalaron silenciosamente, contrataron sólo a otros chinos, y acaban de aparecer vendiendo de todo y a precios sin competencia.

Sólo habla castellano la cajera. Todos son inmigrantes recientes. El primer día había veinte personas comprándoles, el segundo cien y el tercero mil, repletando el lugar y llevándose masivamente cosas. Sin un solo aviso de propaganda.

Es la libertad de iniciativas que nos legó el Gobierno Militar y que los socialistas de todos los pelajes quieren dificultar, controlar o suprimir. Por ahora no se han percatado de los chinos, pues están viendo cómo liquidar otra reciente  manifestación de libertad, Úber.

          Segunda señal: me llegó un video de Hugo Chávez decidiendo, a lo largo de los años, expropiar las más variadas actividades y emprendimientos para ponerlos bajo el control del “Estado socialista bolivariano”. Vemos las consecuencias hoy, pues también llegan muchos videos, más recientes, mostrando las aflicciones de los venezolanos para conseguir cosas esenciales. Una secuencia de causa a efecto.

No pude dejar de relacionarlos con los socialistas y comunistas chilenos de hoy, que piden “más Estado” en todo, como los de “No + AFP” o “ni un peso más para las AFP”. Éstas fueron uno de los pilares para trasladar a Chile del vagón de cola del subdesarrollo socialista al primer lugar del crecimiento con libertad en América Latina. Luego ¡hay que liquidarlas!

Bajo ese predicamento, nunca más habrá otro “Costanera Center” en Chile. A nadie se le ocurriría un proyecto así, hoy, bajo la regresión socialista-comunista. Menos con los actuales “líderes del futuro” que, si tuvieran edad suficiente, tendrían ganada la próxima Presidencia, según las encuestas. Como Boric, Jackson… o como los que sí pueden aspirar a ella ahora, Beatriz Sánchez y Alberto Mayol. Con esos gobernantes retrocederíamos medio siglo. Restablecerían la UP. ¿Ése es el futuro de Chile?

          Tercera señal: también apareció hoy una confesión iluminadora. Un hombre de Piñera, David Gallagher, confirma una verdad que siempre sostuve en este blog. Pues dice en “El Mercurio”: “Piñera es la única opción para volver a la sensatez que reinó entre 1990 y 2014”. ¿No les decía yo que el de Piñera había sido el V Gobierno de la Concertación? Y no fue bueno, porque, aparte de aprovechar el enorme impulso fiscal que heredó de su antecesora Bachelet 1.0 y su ministro Andrés Velasco, con inéditos impulsos en 2009 (16,5 % de aumento en el gasto público y 21,5 % en la inversión pública, lo que originó medio millón de empleos en el solo 2010); y aparte de aprovechar un precio del cobre de hasta 4 dólares por libra, en los hechos terminó con el país cayendo del lugar 30 al 34 en el Índice de Competitividad Mundial, aumentando en 50 % la deuda pública, creciendo cada año menos que el anterior y hasta disminuyendo la inversión pública en 2013. Fue un mal gobierno. No hay que repetirlo otra vez. Es que, esclavo de “la calle”, se dedicó a subir impuestos y crear más ministerios. Desaprovechó todas las ventajas (ajenas a su acción) y al final, como se dedicó a empatizar con la izquierda, nos dejó en manos de la más extrema, Michelle 2.0.

Pero se ha logrado instalar el mito de que aquel gobierno fue bueno. En todo caso, Gallagher deja claro lo que nos promete: un VI Gobierno de la Concertación.

          Por suerte ha resultado que todavía existe la derecha, y con buenas posibilidades. Y tiene un solo candidato, José Antonio Kast. Todos los demás se declaran “de centroderecha” (Piñera, Ossandón, Felipe Kast) o de centroizquierda (Gillier, Goic) o de izquierda (ME-O, Beatriz Sánchez o Alberto Mayol) o de “ninguna de las anteriores”, como Franco Parisi.

Cuarta señal: en la encuesta “Panel Ciudadano-Universidad del Desarrollo” que publica hoy “El Mercurio” figuran todos los candidatos; y si bien el que menos marca es José Antonio Kast (en las otras encuestas “que han visto la luz” ni siquiera lo mencionan), es el único que ocupa un nicho claro y definido: de derecha y defensor del modelo de libertades. Y ya tiene las firmas para estar en la cédula presidencial en noviembre. Reunió más firmas que su ex partido, la UDI, que antes estaba en la derecha pero ahora se ha ido al otro lado, con Piñera.

          Es verdad que el profundo deseo mayoritario de que no prosigan las malas reformas del actual régimen revolucionario han permitido a Piñera aparecer, por ahora, como única alternativa y encabezar las encuestas. Incluso la última de Criteria Research, que siempre, hasta ahora, había dado por ganador a Guillier por sobre él en primera y segunda vuelta, en su última versión presentó a Piñera a la cabeza en ambas. ¡Criteria Reseach vio la luz! Piñera subió de 25 a 33 % justamente cuando se reveló que tenía las tres cuartas partes de su patrimonio en paraísos fiscales del exterior, había comprado sociedades “zombies” para ahorrarse $44 mil millones en impuestos (mientras votaba para subírselos a los demás chilenos), y todo eso añadido a su ya nutrido prontuario. Mientras más veces lo pillan, más sube en las encuestas.

          Por suerte, las encuestas son “fotografías del momento”, a veces retocadas por manos interesadas. Y mucha gente no les dice lo que piensa a los encuestadores. ¿Quién daba un peso por Trump?

          Además, la izquierda, la centroizquierda y la centroderecha son “nichos compartidos”. En cambio, la derecha es un nicho exclusivo de José Antonio Kast. Ésa ya es una ventaja competitiva importante para el desafío que se viene: pasar a segunda vuelta. 

miércoles, 12 de abril de 2017

Justicia Divina


          En 1962, cuando la mayoría de ustedes todavía no había nacido, pero yo sí, Chile se enfrentaba a la URSS en las semifinales del Mundial de 1962 en Arica, y los rusos le cometieron un claro penal a Leonel Sánchez, pero el árbitro Leo Horn, un flamenco seguramente izquierdista, cobró la falta fuera del área. Entonces Leonel pateó el tiro libre con su famosa zurda e hizo el gol, momento en que el relator Julio Martínez inmortalizó la exclamación “¡justicia divina!”.

          Yo la usé hace un par de años en este blog al recordar el asesinato terrorista del premier sueco Olof Palme, un socialista pro Moscú que no dejó canallada sin cometer en perjuicio del Gobierno Militar que salvó a Chile de convertirse en satélite rojo en 1973. Tanto que se hizo cargo de la embajada cubana en Santiago, que era un arsenal de armas almacenadas para el momento en que la UP diera el golpe de gracia a la democracia chilena, tentativamente previsto en el Plan Z para el 19 de septiembre de 1973, fecha en que se preveía asesinar a los comandantes en jefe y al general director durante el almuerzo anual de ese día en homenaje a las glorias del Ejército.

          Palme y su embajador acá, Harald Edelstam, se convirtieron en protectores de terroristas y en caja de resonancia de la propaganda soviética contra la Junta. Contribuyeron en gran medida al desprestigio de ésta, que pervive hasta hoy, configurando una situación muy injusta y alejada de la verdad histórica.

La desvergüenza de Olof Palme llegó a tal grado que en los años ’80 apareció contribuyendo a una colecta pública en Suecia en favor del FPMR, brazo armado comunista que perpetraba en Chile los peores atentados, quebrantando la paz social que el Gobierno Militar había logrado implantar a fines de los años ’70 y que llevó a que los caídos en acciones de violencia política fueran apenas 8 en 1982, según la propia y sesgada Comisión Rettig. Los atentados del FPMR y la consiguiente represión hicieron subir esa cifra de víctimas a 82 en 1983. A esa violencia contribuía Palme como jefe del gobierno sueco.

          Por eso yo comenté en este blog que el hecho de haber sido asesinado por un terrorista había constituido un acto de “justicia divina” en contra de un encubridor, si es que no cómplice, del terrorismo en Chile en los ’70 y ’80. En ese tiempo mi blog era publicado por el diario digital de izquierda “El Mostrador”, lo que provocó que fuera leído por el representante de la Comunidad Europea, otro izquierdista, que mandó una amenazadora carta a dicho diario digital por haber dado cabida a mi comentario. A la protesta se sumó la embajadora de Suecia, que no entendía el calificativo de “justicia divina” para un asesinato, desconociendo obviamente el contexto nacional creado por Julio Martínez en que la empleé.

          Esos eran los tiempos en que “El Mostrador” reproducía semana a semana muchos de mis blogs, sana costumbre que observó durante seis años y dejó de seguir en noviembre pasado, por motivos que no ha dado a conocer pero uno puede conjeturar.

          Ahora se está dando otra situación en que puede operar de nuevo la “justicia divina”. Sebastián Piñera y sus escuderos en RN y la UDI habían preparado una primaria completamente desvirtuada para hacerlo proclamar a él, sacando del camino a otros candidatos del sector y sumándolos a su séquito. Es obvio que un personaje que tiene un 99 % de conocimiento entre la ciudadanía corre con enorme ventaja frente a otros como Felipe Kast, que es conocido por algo más del 40 %, y Manuel José Ossandón, por algo más del 60 %, en una breve campaña destinada a durar no más de sesenta días. Así la primaria iba a ser como una carrera de cien metros en que Piñera partiría con casi 60 de ventaja sobre Felipe Kast y casi 40 metros sobre Ossandón.

          Pero, como “Dios escribe derecho con líneas torcidas”, las cosas se han dado de tal manera que, al parecer, no habrá primarias de la Nueva Mayoría en la misma fecha legal fijada para esa clase de elecciones, el 2 de julio. Como cualquiera puede votar en ellas, resulta obvio que gente de izquierda podrá hacerlo en la de la centroderecha, por supuesto por el candidato que consideren más débil, e impedir a Piñera, que encabeza las preferencias en su sector, participar en la elección presidencial.

Los que somos de derecha, no de “centroderecha”, que hace mucho tiempo nos dimos cuenta de las trampas del Urdemales chileno, ahora tomamos palco (aunque también podríamos ir a hacer trampa a las primarias, pero en eso nos diferenciamos los de derecha: no las hacemos). Porque tenemos candidato propio, que a su turno tiene las firmas para ir directo a la elección presidencial.

          El insigne armador de trampas puede caer en ésta, porque la izquierda puede ir a votar. El mismo que le tendió una a la familia militar en 2009 y le ofreció debido proceso y aplicación de la prescripción a los ex uniformados procesados ilegalmente por la justicia de izquierda, a cambio de que votaran por él y, conseguidos esos votos, no cumplió nada, sino que se convirtió en el peor cuchillo de los Presos Políticos Militares, ahora está a punto de caer en una de sus propias trampas.
          “¡Justicia divina!” podría haber vuelto a exclamar Julio Martínez si hubiera estado vivo hoy.

domingo, 9 de abril de 2017

Buenas Noticias Que No Salen en los Diarios


          Una reciente buena noticia es que el único candidato de derecha a la Presidencia y que defiende la verdad histórica y el legado del gobierno que nos salvó del totalitarismo rojo, José Antonio Kast, ya puede inscribirse como tal, pues tiene las firmas necesarias, conseguidas pese al silencio con que se ha pretendido rodear su postulación. Sólo falta que las legalice ante el Servel.

El otro que tiene las firmas es Manuel José Ossandón, pero no las usará porque participará en las primarias de ChileVamos… si pueden hacerlas.
          
          De los demás aspirantes, Sebastián Piñera no tiene partido que lo inscriba ni ha reunido firmas ante notario. Como ni RN ni la UDI tampoco las han reunido para constituirse en todo el país (de hecho, entre ambas colectividades, han recolectado menos firmas que José Antonio Kast), todavía no pueden inscribir candidato.

En realidad, de los partidos de ChileVamos, sólo Evópoli se ha constituido en todo el país y puede inscribir postulante y celebrar primarias, pero tiene uno propio, Felipe Kast, y por tanto no le sirve a Piñera para participar. Hoy por hoy éste no tiene quien lo inscriba.

En la centroizquierda, la DC tampoco ha podido todavía reficharse y estar constituida en todo el país como para levantar oficialmente la candidatura de su presidenta, Carolina Goic, la cual tampoco ha reunido las firmas ante notario necesarias.

Y cuando escribo estas líneas, los socialistas, que sí han reunido las firmas, deben resolver si levantarán la candidatura de Lagos o la de Guillier. Yo he anticipado que apoyarán a este último, porque gana a Piñera en las encuestas en que se les ha hecho competir en segunda vuelta uno contra otro, que la gente no conoce porque los diarios no las publican.

En conclusión, los herederos del “Sí” estamos en buen pie para la próxima elección presidencial y enfrentaremos a Guillier en primera vuelta y a los candidatos herederos del “No” que logren reunir las firmas necesarias o tengan un partido que lo haga y los presente.

Otra buena noticia no publicada es que un sólido partícipe y contribuyente de este blog, Douglas Pollock, fue distinguido durante una reciente conferencia en Washington DC por Lord Monckton, Conde de Brenchley, un experto en el clima que ha demostrado el completo fraude del “calentamiento global” atribuido a la actividad humana. Al final de su conferencia el Lord dedicó palabras de agradecimiento a Douglas por su contribución al tema. Puede verse a ambos en https://www.youtube.com/watch?v=Ebokc6z82cg.

Desde luego, al “calentamiento global” debieron cambiarle el nombre, porque de hecho más recientemente ha habido enfriamiento global, así es que lo rebautizaron como “cambio climático”. Pero tampoco hay tal debido a la actividad humana, pues ha tenido lugar alternadamente siempre a lo largo de la historia de la Humanidad.

Para obtener fondos y financiar su gran negocio publicitario, los promotores de la tesis del “cambio climático” han tratado de probar que se debe a la actividad humana y para ello han debido eliminar un período completo de calentamiento global, mucho mayor y más prolongado que el reciente, y que se registró en la Edad Media. Obviamente, el mismo no tuvo nada que ver con la polución derivada de la industria o producción.

Dos buenas noticias para la verdad histórica y su triunfo final.

jueves, 6 de abril de 2017

Réquiem Para la Candidatura de Lagos


          He escrito muchas veces que Lagos ha sido un político perennemente equivocado, pero nunca lo he considerado malévolo. Por eso alguna vez anuncié que si, para desgracia del país, hubiera que elegir entre Piñera y Lagos, me inclinaría por éste.

          Como no es malévolo, cuando se dio cuenta de las barbaridades que cometían los jueces en los procesos contra militares, autorizó la existencia del penal Cordillera, para que altos oficiales fueran privados de libertad en un recinto adecuado para ellos. Por contraste, Piñera, que es malévolo y lo único que tiene en cuenta es su propia conveniencia electoral inmediata, precisamente cerró el penal Cordillera para castigar más a los altos oficiales (uno se suicidó) y bienquistarse con los agentes del odio en nuestro país, los comunistas, y subir en las encuestas, lo cual consiguió.

          Asimismo, Piñera por la misma razón triplicó las querellas contra militares a través del Departamento de Derechos Humanos de su Ministerio del Interior, lleno de abogados socialistas, que estuvieron particularmente activos bajo su gobierno. Lagos, en cambio, tuvo un ánimo mucho menos persecutorio y no agravó el acoso judicial contra los uniformados. Hasta indultó a uno, sin explicaciones.

          Del mismo modo, los empresarios se formaron una buena impresión de Lagos durante su mandato, que fue menos socialista que el de Piñera, en el sentido de que no creó nuevos ministerios –al contrario, alguna vez manifestó que deberían ser menos, si bien no lo concretó— ni subió los impuestos. Al revés, Lagos impulsó leyes para fortalecer el mercado de capitales.

          Pero cuando lanzó su candidatura, pese a que todo el mundo lo instaba a ello para poner atajo al clima revolucionario que habían desatado las reformas de ultraizquierda de Michelle Bachelet 2.0 (muy distinta, para desgracia nacional, de la 1.0), Lagos nos sorprendió a todos presentándose como continuador de esas reformas desastrosas, con lo cual se situó en el peor de los mundos, porque el centro y la derecha lo que buscaban era alguien que pusiera término a ese experimento revolucionario, mientras la extrema izquierda no le creyó que lo continuaría, pues lo culpa de haber hecho un gobierno moderado. Esa orfandad se reflejó en las encuestas.

          El domingo los socialistas van a decidir si lo apoyan a él o a Guillier, cuya credencial máxima es que, en todas las encuestas que han preguntado por una segunda vuelta con Piñera, vence a éste por cinco puntos. La casi totalidad de la gente no lo sabe porque, como Piñera tiene literalmente sobornado al país, las encuestas que lo desfavorecen no son publicadas en casi ninguna parte y sólo se dan a conocer las que lo favorecen y que, por tanto, se cuidan mucho de preguntar por la segunda vuelta.

          Entonces, vaticino que el Partido Socialista va a proclamar el domingo como su candidato a Alejandro Guillier y la razón será que encabeza las encuestas en que se pregunta por la segunda vuelta.

          Los socialistas toman así un seguro, porque si bien saben que Guillier es mucho más moderado que ellos, también saben que nunca un partido de gobierno pierde cargos en la administración, y lo que más les interesa a ellos no es el programa, ni qué ocho cuartos, sino conservar sus puestos funcionarios.

          Y Lagos, equivocado una vez más, se va a ir para su casa seguramente pensando que le habría ido mejor si, en lugar de virar para la izquierda, como lo hizo, hubiera virado a la derecha y ofrecido un gobierno capaz de poner término al programa revolucionario de Michelle Bachelet, el rechazo al cual es la principal razón de que Sebastián Piñera encabece las encuestas que lo favorecen a él y que son las que no preguntan por la segunda vuelta presidencial y las únicas que la prensa, entonces, se siente autorizada para publicar.

domingo, 2 de abril de 2017

Es el Cantante, No la Canción


          Se formula toda clase de sugerencias para solucionar el conflicto de intereses entre la fortuna de Sebastián Piñera y su condición de candidato presidencial y, eventualmente, de una vez más gobernante. Pero el problema no radica en las normas, que pueden ser mejores o peores, sino en la personalidad del individuo, proclive a saltárselas de todas maneras.

En los comienzos de su mandato presidencial se desclasificó un informe de la embajada norteamericana que lo describía como un sujeto que siempre se movía al borde de la ilegalidad. Fue, naturalmente, desautorizado con premura por el propio gobierno norteamericano, pero decía la verdad. Él es así. Y  por eso yo siempre he sostenido que carece del atributo básico para ejercer el poder: el respeto a la legalidad.

          Pero, claro, ya el país lo eligió una vez Presidente sabiendo que no tenía ese atributo básico, pues había sido recién condenado por comprar acciones aprovechando información privilegiada, lo que es ilegal. Benévolamente la Superintendencia de entonces renunció a ejercer la acción penal en su contra por ese delito y sólo le aplicó una multa, que pagó.

          Después de eso sucedieron algunas de las cosas más extraordinarias que he visto en mi calidad de observador de la vida pública chilena: su contendor en 2009, Eduardo Frei, reveló en un foro que Chile Transparente había informado a Transparencia Internacional de la condena a Piñera; éste acusó a Frei de mentir, negando haber sido condenado por uso de información privilegiada, siendo que el fallo lo había dicho expresamente; el Directorio de Chile Transparente renunció en masa y sancionó a un funcionario ¡por haber sido transparente y haber comunicado el hecho a su matriz internacional! Yo entonces escribí una carta a “El Mercurio” sugiriendo el cambio de nombre de la entidad a “Chile Opaco”. Y después el electorado eligió Presidente a Piñera.

Entonces la pregunta es ¿por qué no puede el país elegirlo de nuevo olvidando el rosario de otras “llegadas estrechas” suyas posteriormente conocidas, como la de estar imputado por soborno en Argentina, haber trasladado las tres cuartas partes de su patrimonio a paraísos fiscales durante su presidencia, mientras nos subía los impuestos al resto de los chilenos; haber percibido fondos para su campaña electoral mediante facturas ideológicamente falsas, con el agravante de que parte de esos recursos fueron desviados a financiar gastos de una empresa suya… y un largo etcétera?

          Un columnista de izquierda, transformado ahora en su vehemente defensor –esto le sucede a Piñera con sospechosa frecuencia— observa hoy que éste continúa a la cabeza de las encuestas pese a todas las denuncias en su contra. Eso es parcialmente verdad, porque hay encuestas en que no está a la cabeza (Cerc-Mori, Criteria Research), pero los principales medios no las publican. En todo caso, considerándolas en conjunto, es verdad que recibe poco castigo en ellas por las irregularidades que se le imputan. Tal vez sea porque mucha gente vota por él sólo pensando que va detener o moderar las reformas del actual gobierno, que han frenado al país y son mayoritariamente impopulares, y a cambio de eso la gente no da mucha importancia a la probidad, a la ética ni al “fair play”, con tal de que se detenga el deterioro general provocado por el reformismo.

          Por otro lado, cada vez que yo hago un recuento del prontuario de Piñera él prontamente envía a algún emisario para refutarme diciendo que “lo odio” por haberme derrotado en la elección senatorial de 1989 o porque, supuestamente, me habría reprobado en un examen de Economía hace cuarenta años. Desde luego, esto último no es verdad, porque me aprobó en ese examen contra la opinión de su ayudante (eso me lo contó él al aprobarme), así es que por lo mismo le estoy hasta ahora agradecido, si bien sé que él mismo ha referido últimamente que me reprobó y por eso le tengo animadversión. Es que es difícil sorprenderlo diciendo la verdad. Y en cuanto a que me derrotó en la elección, en realidad podría guardarle resentimiento, porque no hubo juego sucio que no practicara en mi contra. Cuando comenzaba la campaña, en un acto en el Estadio Nacional repleto en apoyo a nuestro común candidato presidencial, Hernán Büchi, las amarras de todos mis globos de propaganda, incluida la de un costoso zepelín con mi nombre, fueron cortadas y se fueron volando. Quedaron sólo los de Piñera. Y cuando pronuncié mi discurso, los micrófonos fueron desconectados y nadie lo oyó.

Supe la razón porque días después me fue a ver el publicista Fernando Silva Clark, de “Publicitaria Época”, y me refirió que, cenando con su señora en un restaurante, había podido oír en una mesa vecina a Piñera y su “entourage” celebrando entre grandes risas la supresión de mi propaganda y el silenciamiento de mi discurso. “Creo que debes saberlo”, me dijo. Ahí supe que el personaje no se regía por las reglas del Marqués de Queensberry, cosa que a estas alturas todo el país sabe y la mayoría le perdona con tal de que no continúe las reformas de la Bachelet. Pero yo no se lo perdono, no por resentimiento, sino porque opino que el Presidente de la República debe cumplir, como primer requisito, ser una persona decente.

Hasta Eduardo Engel, quien presidió la Comisión de Probidad, dice en estos días buscar cómo perfeccionar la normativa para ponerla “a prueba de Piñera”, pero parece intuir la imposibilidad de su propósito, pues citó la fábula de “la tortuga y el escorpión”, que en realidad es de “la rana y el escorpión” y refiere que la primera accedió a atravesar una corriente llevando encima al segundo, que no podía nadar, pero fue mortalmente picada por éste. Antes de ahogarse ambos la rana le preguntó por qué había cometido tamaña insensatez y éste le dijo: “Es que está en mi naturaleza”.

Ése es el punto: Piñera no puede dejar de hacer las cosas que hace porque están en su naturaleza. Cuando era senador y les estaba vendiendo a los bancos el negocio de las tarjetas, éstos le ofrecían un precio menor al que él pedía. Entonces no resistió y presentó una moción de ley para obligar a los bancos a pagar intereses por los saldos en cuenta corriente, lo que les significaba un desembolso enorme. Éstos entendieron y subieron la oferta. El negocio se hizo y Piñera retiró la moción.

Ninguna legislación va a poder ponerse en todos los casos de las cosas indebidas que puedan ocurrírsele a Piñera con tal de hacer una buena “pasada”, aunque su patrimonio sea puesto bajo la vigilancia sacrosanta de las Hermanitas de los Pobres.

El problema es el cantante, no la canción y a estas alturas ya está archiprobado que no tiene remedio.

jueves, 30 de marzo de 2017

La Gente No Conoce a los Chilenos


          Demostrando una total ignorancia acerca del verdadero carácter nacional, el portero Claudio Bravo y el entrenador José Antonio Pizzi mostraron su irritación por la silbatina para la selección cuando iba ganando 3-1 a Venezuela y empezó a “hacer tiempo”.

          Pero la silbatina era completamente justificada, porque el equipo había empezado a “jugar para atrás” y a “cuidar el resultado”, tal como todas las selecciones ratonas de los cincuenta años anteriores a Bielsa, un argentino que convenció a los chilenos de volver a ser como sus bisabuelos del siglo XIX, cuando no había socialismo y todos iban para adelante e hicieron grande a este país.

          Después, en el siglo XX, llegaron al gobierno los repartidores de odio, el marxismo-leninismo, los radicales de “no quiero que me den sino que me pongan donde haiga”, que lo único que querían eran “pegas fiscales”; y los democratacristianos que estaban bien con Dios y con el Diablo, dependiendo de cuál fuera ganando, todos los cuales mandaron a Chile a la punta del cerro, donde estaba cuando los militares acudieron al llamado civil en 1973 y, tras derrotar al ejército terrorista y sentar las bases de una sociedad libre, dijeron “Misión Cumplida” y les devolvieron a los civiles en 1990 “la joya más preciada de la corona latinoamericana” (Clinton, 1991.)

          Demostrando también no conocer en absoluto a los chilenos, Mahmoud Aleuy dijo que el grito “¡Viva Chile Pinochet!” durante la proclamación de Piñera por la UDI demostraba que éste era el candidato del pinochetismo, en circunstancias que ese grito era una protesta lastimera de un genuino UDI de la era de Jaime Guzmán, en tibia protesta porque sus directivos actuales están entregando el partido al mayor perseguidor de militares y mayor crítico del gobierno de éstos, con excepción de Patricio Aylwin, que se llama Sebastián Piñera.

          El broche de oro del desconocimiento de toda línea política lo puso el senador Iván Moreira cuando se declaró a la vez pinochetista y piñerista, sólo equivalente al bachetelismo aliancista de Joaquín Lavín.

          La gente no conoce a los chilenos. Si Pinochet no hubiera cometido el error de morirse antes de tiempo, hoy sería “grito y plata” en la carrera presidencial (como fue el general Ibáñez en 1952), porque la gente anhela el orden y que el país vuelva a ser el que él presidía, cuando los delincuentes y terroristas iban presos y los uniformados eran condecorados por reprimirlos; cuando simplemente no existía el “conflicto mapuche” y los principales caciques proclamaban a don Augusto como “Conductor y Guía” (“Ullmen F’ta Lonko”); cuando nos daba cada vez más libertad de elegir colegios –hasta los comunistas del FPMR pudieron fundar uno—; y universidades –hasta los comunistas pudieron fundar una--, previsión y salud.

          No reconocen el alma de Chile, que “está ahí”, con sus virtudes y sus defectos; entre estos últimos el de “darse vuelta la chaqueta”, que es tal vez el más grave y que es el que lleva al subsecretario Aleuy a creer que identificarse con Pinochet es malo para un político. Dicen que cuando Pancho Vidal era Ministro del Interior y falleció don Augusto, se había creído ya tanto su propio cuento –falso, por supuesto-- que un estremecimiento de alarma recorrió al Gobierno al ver las filas de personas que llegaban desde la Escuela Militar hasta Colón en la madrugada para ver los restos mortales de Pinochet. Jamás se lo habían imaginado.

          Bueno, hoy de nuevo lo han olvidado todo y no han aprendido nada. No conocen a los chilenos. Éstos son los mismos que “levantaban banderas en las poblaciones” (Frei dixit) el 11 de septiembre de 1973. O que firman por José Antonio Kast y no por la UDI, entregada a quien más traicionó a los militares (si se exceptúa a Aylwin), y gritan “Viva Chile Pinochet” en el ceremonial de la traición de proclamar a Piñera. O que silban a la selección cuando “juega para atrás”.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Con Plata Se Compra Huevos


          Cuando había más preocupación por la gramática y la sintaxis, los grandes lo corregían a uno cuando decía “se compran huevos”, porque eso significaba que los huevos se compraban a sí mismos. Debía decirse, afirmaban, “se compra” huevos, voz pasiva según la cual los huevos no hacían nada, sino que alguien los compraba.

          En Chile hoy “se compra” todo, porque está Sebastián Piñera de candidato. No tiene derecho a serlo, pero se ha comprado una candidatura de facto. Financió un acto de autoproclamación en la Quinta Normal que le debe haber costado caro y fue publicado en todos los medios, lo que también le debe haber costado caro. Pero nadie es real ni legalmente candidato con sólo autoproclamarse. 

         Después lo proclamó la UDI, un partido en extinción que hasta hoy tampoco puede presentar candidato, pues en agosto, si no cumple con el “refichaje” (y hasta ahora no lo está cumpliendo) no estará habilitada para levantarlo. ¿De qué le sirve proclamar a Piñera si no puede inscribirlo? Y después hizo lo mismo RN, que tampoco tiene las firmas para el “refichaje” y tampoco hoy puede inscribirlo. Piñera es como “el coronel que no tiene quien lo inscriba”. Carece de firmas propias y de partidos refichados. Por lo tanto, no cumple ningún requisito para ser candidato. Claro, como “con plata se compra huevos” eso puede cambiar, pero hoy es así.

          Con su tupé característico, ya está insinuando sus equipos de gobierno. Hoy he visto dos páginas de “La Tercera” en que se le fotografía rodeado de personas que trabajan para él en la Fundación “Avanza Piñera” y otras que financia con los veinte palos que los contribuyentes les tenemos que pagar a los ex Presidentes, diez como jubilación y diez “para gastos”. Estos últimos él los emplea para financiar personas en los medios que hablan a su favor, según confesó una de ellas, a la cual la remunera con tres de los veinte palos mensuales. Esas personas se distinguen porque siempre se refieren al “Presidente Piñera”. Y también, al parecer, se preocupa de que personas que no hablan a favor de él no estén en los medios o cambien de opinión. Un buen ejemplo de lo que digo es el rechazo de un aviso pagado llamando a inscribirse en notaría a favor de José Antonio Kast, que rechazaron las emisoras Agricultura, Cooperativa y Bío Bío sin dar razones. Sólo lo admitió El Conquistador, que lo transmite a las 11 y 16 horas.

          Además, no sé si con o sin costo, ha conseguido una especie de fuero muy llamativo. Por ejemplo, he visto al diputado Boric fulminar al ex candidato Andrés Velasco por haber cobrado a Penta 20 millones por un almuerzo, y en cambio nadie siquiera le representa a Piñera haber recibido como candidato alrededor de 340 millones de SQM, Aguas Andinas y otras firmas y, lo que fue mucho peor, haberlos empleado en parte, no para la elección, que era para lo que se los daban, sino para pagar a sus ejecutivos de Chilevisión y mejorar “la última línea” de esta empresa, que tenía en venta. 

         Siempre declara que “nada sabía” de eso. Es la primera persona que conozco que no se entera de haber ganado 300 millones de pesos.

          Volviendo a mi aviso, no digo que sea de una efectividad devastadora, pero ya José Antonio Kast ha reunido 29 mil de las 35 mil firmas ante notario que necesita para ir a la primera vuelta presidencial. Quiere tenerlas todas el 30 de abril y juntar setenta mil para la fecha de término, en agosto.

Ello me obliga a revisar mi veredicto de que la derecha política está muerta, pues José Antonio Kast la ha hecho revivir. Desde luego, está más viva que la “centroderecha”, ese paraje gris donde ni siquiera han podido reunir las 18 mil firmas cada una que necesitan RN y la UDI para no perecer como colectividades en agosto. Pero como “con plata se compra huevos”, supongo que alguien (no me cuesta imaginar quién) las va a ayudar a financiar, junto con la plata que les ha dado el Estado, “la gestión” de llevar gente a inscribirse para refichar y poder presentar como candidato a Piñera.

Y ya han hecho al efecto una típica “piñericosa” de las que tan bien conocí cuando competí con él en 1989 como candidato a senador: propalan la especie de que firmar por RN o la UDI no anula la firma por José Antonio Kast. La verdad es que sí la anula y Kast ha debido gastar recursos para desvirtuar esa campaña.

          Entonces, reviso opiniones mías anteriores: la derecha está viva y ya tiene casi aseguradas las firmas para acreditarlo y tener candidato presidencial propio. Es la centroderecha la que está moribunda y necesita recurrir a “piñericosas” para conseguir firmas que de otro modo no tendría. Y si no las reuniera, Sebastián Piñera no podría siguiera ser candidato, aunque se haya autoproclamado en la Quinta Normal, aunque dos de cuatro firmas encuestadoras (Cadem y Adimark) digan que encabeza los sondeos, pues otras dos (Cerc-Mori y Criteria Research) cuyos resultados no se publican en los principales medios, señalan que Guillier lo ganaría.

         Al cabo, lo que me interesa destacar es que “la derecha que yo maté goza de buena salud” y eso es lo que importa para participar en la campaña presidencial, tratar de triunfar e impedir que vuelva a haber otro gobierno de extrema izquierda como el actual o una reedición del “V Gobierno de la Concertación” que nos dejó en sus brazos.

miércoles, 22 de marzo de 2017

La Verdad Sobornada


          Sé de la incomodidad de no pocos derechistas que aparecen apoyando públicamente a Piñera, porque saben cómo es éste y porque su ética contradice ese apoyo, determinado sólo porque “las encuestas dicen que va a ganar”. Pero, lamentablemente para ellos, esto último ni siquiera es así: dos encuestas dicen que Piñera va a ganar (Cadem y Adimark), pero no preguntan por la segunda vuelta; y otras dos dicen que va a perder en ambas vueltas (Cerc-Mori y Criteria Research). Ambas dan cinco puntos de ventaja a Guillier en segunda vuelta. ¿Sacrificar la ética para perder? No vale la pena.

¿Por qué estas dos encuestas son casi desconocidas? Porque la verdad completa ha sido sobornada: por eso ellas no aparecen en los principales medios. De Cerc-Mori y Criteria Research hay que enterarse en las redes o en la prensa digital, como “El Mostrador”. 

          Otros derechistas, resignados, admiten que sí, que Piñera “es como es”, pero, añaden, “hizo un buen gobierno, avalado por las cifras”. Pero tampoco fue así: del millón de empleos que se autoatribuye, la mitad fueron creados tras el impulso sin precedentes del gasto público en 2009, que aumentó en un 16,5 %, y del aumento de la inversión pública, de 21,6 %, también sin precedentes, ambas obra de Andrés Velasco. Cifras oficiales publicadas y no desmentidas. Ese enorme gasto estatal aumentó el crecimiento a 5,4 % en 2010, crecimiento que, también indebidamente, Piñera se autoatribuye. Lo que hizo a continuación fue disminuirlo con sus aumentos tributarios, para terminar con 4,1 % en 2013, año en que, además, la inversión  pública ¡disminuyó! en 4,3 % (Mercurio, 01.10.16). Es decir, su desempeño económico condujo al “frenazo” y contribuyó a las cifras bajas de 2014 en adelante, que el programa revolucionario de Michelle Bachelet 2.0, por cierto, acentuó.

          Entretanto, el gobierno de Piñera aumentó en 50 % el endeudamiento del sector público (Mercurio, 29.09.16) y terminó con el país retrocediendo del lugar 30° al 34° en el índice de competitividad mundial (Mercurio, 28.09.16), pese a que en varios períodos gozó de un precio del cobre sin precedentes, superior a 4 dólares por libra.

          Mientras Piñera subía los impuestos (en particular el favorito de los comunistas, el royalty), en lo personal él los eludía y, tras vender el 75 % de su patrimonio (LAN, Colo Colo, Chilevisión) lo puso a nombre de Fondos de Inversión Privados exentos de impuestos y lo envió a paraísos fiscales en el exterior. Fue su “piñericosa” más rentable, de la cual no nos habríamos enterado nunca sin las querellas del diputado comunista Hugo Gutiérrez. Durante la administración Piñera nada de esto siquiera se supo, pues él sostenía que un “fideicomiso ciego” administraba sus bienes: falso, pues no había tal para su patrimonio en los paraísos fiscales.

          Esta conducta de gravar al país y eximirse a sí mismo no era nueva: ya había defendido las alzas de impuestos de la Concertación durante la “política de los acuerdos”, a título de que ellas iban a “legitimar el modelo”. Mientras él adquiría sociedades quebradas en los ’80 con enormes pérdidas tributarias (44 mil millones de pesos), usándolas para no pagar tributos en sus propias empresas, entre ellas LAN, cuyas acciones de CORFO había comprado (para él fue el principal “acuerdo”) durante el gobierno de Aylwin, apoyaba aumentos tributarios a los gansos que no rentabilizaban a las “zombies” quebradas. Es que siempre se ha reído de todos, pero hasta ahora no sabíamos cuánto.

          Fue un discípulo y admirador de Aylwin e incluso lo aventajó en un aspecto: si éste fue el principal perseguidor de los militares que habían salvado a Chile de un régimen totalitario (cosa que reconocía en octubre de 1973 y negaba en 1993 haber reconocido, tras haberlos crucificado con el sesgado Informe Rettig), Piñera se convirtió en un cuchillo aún peor de los Presos Políticos Militares, al ser coautor de la prevaricación con que los mandó a presidio, pues triplicó a través de su Ministerio del Interior y las legiones de abogados de izquierda que mantuvo en éste, las querellas ilegales e inconstitucionales en su contra.

Y se preocupó de mantener en su gobierno como funcionario de su confianza al médico mirista Patricio Bustos al frente del Instituto Médico Legal, con lo cual se completó casi un cuarto de siglo desde 1990 sin identificar cadáveres de los caídos en la lucha contra el terrorismo antes de 1973 y que estaban en dicho Instituto y en patios del Cementerio General. Tal identificación habría desvirtuado la consigna de los “miles de desaparecidos”, que, en todo caso, nunca pasaron de 1.102 según las comisiones Rettig y CNRR, de los cuales es preciso descontar los seis o más “reaparecidos” en años recientes.

Hubo un momento en que cerca del 80 % de los encuestados de derecha apoyaban a Piñera en las encuestas. El conocimiento de la verdad ha hecho descender este guarismo a poco más de 60 %. La conciencia de la derecha ha ido despertando.

Entretanto, el único candidato presidencial realmente de derecha y que defiende el legado del Gobierno Militar, el diputado ex UDI José Antonio Kast, ha reunido ya más de 25 mil firmas para presentarse a la primera vuelta, triplicando las que ha conseguido la UDI para reficharse como colectividad y revelando que, si ella hubiera sido fiel al camino señalado por Jaime Guzmán, a estas horas no habría tenido problemas para refundarse. Pero ha entregado su pureza doctrinaria y ha optado por el plato de lentejas que le ofrece Piñera y quiere estar bien con Dios y con el Diablo.

Como la verdad ha sido sobornada, cuando quise, dentro de la ley, formular un llamado (pagado) por las radios Agricultura, Bío Bío y Cooperativa a inscribirse notarialmente en favor de José Antonio Kast, éstas rechazaron el aviso. No así la Radio El Conquistador, que lo admitió y transmite diariamente a las 11 y 16 horas. Entretanto la UDI actual, en un rasgo de piñerismo, ha propalado la especie de que si algún firmante de Kast firma por reficharla a ella, no perjudicaría al diputado. Falso. Típico ardid piñerista, pues sí lo perjudicaría, dado que anularía su apoyo notarial al único candidato de derecha fiel a la verdad histórica y defensor de los Presos Políticos Militares víctimas de la prevaricación aylwinista-piñerista, que sufren el atropello a sus derechos humanos y a los cuales un país indiferente ve morir encadenados en su injusta prisión.

Así y todo, el único candidato de derecha, fiel a la verdad histórica, sin enredos de facturas electorales falsas, sin sociedades “zombis” para eludir impuestos, sin FIPs en paraísos fiscales, que no hace trampas y dice la  verdad, estará en la papeleta en noviembre. El resultado quedará entregado a la conciencia de los chilenos, cuya mayoría paga sus pasajes de la locomoción y sus impuestos, probando que la gente honesta es más. La verdad podrá estar temporalmente sobornada, pero al final va a triunfar.

sábado, 18 de marzo de 2017

Discurso de Aceptación


          En este momento, con lágrimas en los ojos, cedo a la insistencia de todos y todas, miembros y miembras o no de partidos, para asumir la candidatura a lo que hoy más deseo: volver a ser Presidente. Para este fin estoy dispuesto incluso a lo que menos deseo, gastar mi propio dinero, desmintiendo así a los que me acusan de actuar siempre por interés, cuando lo que más me atrae es el capital.

          Primero debo agradecer a la persona que ha hecho todo lo necesario para que yo sea reelegido y que debería tener el título de Generalísima de mi campaña: Michelle Bachelet Jeria. Sin el programa de reformas que ha impulsado, tal vez la mayoría del país, que hoy me pide volver, no me lo habría pedido. Pues debo reconocer que esas reformas han sido lo justo para que la mayoría diga: “¡Que vuelva Piñera!” ¡Gracias, Michelle, has sido buena, generosa, desprendida!

Pero, contra lo que dicen algunos granujas, miserables y canallas, estoy aquí (a propósito ¿dónde estoy? porque hasta ayer no se sabía el lugar) porque la gente me quiere. A pesar de eso, un intelectual, columnista y sociólogo de izquierda escribió un libro sobre mí, titulado “¿Por qué no Me Quieren?”. Entonces él creía que yo era de derecha, pero después se dio cuenta de que no, se arrepintió y declaró que no debía haber escrito ese libro. Es que me vio haciendo de guardia de honor ante la capilla ardiente de Hugo Chávez, supo que yo había dicho que Volodia era un grande de la historia de Chile, que financié el tratamiento de Gladys Marín, vio que cerré el penal cordillera, perseguí a los militares desde la oficina de DD. HH. del Ministerio del Interior, traté a los derechistas de cómplices pasivos, mantuve al doctor Bustos, del MIR, a cargo del Instituto Médico Legal, le di financiamiento al Museo de la Memoria Marxista y convidé a los diputados comunistas a La Moneda y a mis giras al exterior, uno de los cuales, un miserable, ha llevado a que se sepa que yo era controlador de “Dominga” y tenía las tres cuartas partes de mi fortuna en paraísos fiscales del exterior. Canalla. “Cría cuervos y te sacarán los ojos”.

          Muchos intelectuales de izquierda también han visto la luz: un rector escribió en 2015 que yo era un pícaro oportunista que cometía irregularidades y siempre quedaba impune, pero poco después él y yo presentamos un libro de Vargas Llosa en su universidad, y ahora me elogia y ataca a Guillier; un periodista de izquierda también vio la luz y hace unos días me defendió de manera emocionante, en radio La Clave, de la campaña sucia por Dominga y los paraísos fiscales. Y, en fin, otro columnista, que una vez en “La Tercera” me acusó de emplear los fondos de SQM para pagar a ejecutivos de Chilevisión, también vio la luz y el domingo pasado escribió en el mismo diario en mi defensa y asegurando que yo nunca he sido condenado.

          Algún canalla y miserable bellaco ha escrito que la gente vota por mí sólo porque voy a ganar, pero que esa gente no tiene ética, en razón de un listado de las acusaciones que se me formulan. Lo que es verdad es que voy a ganar, como dicen las encuestas Cadem y Adimark, que son las que publican “El Mercurio” y “La Tercera”, diarios que han visto la luz, pues no publican las encuestas canallescas de Cerc-Mori y Criteria Research, según las cuales Guillier me gana en primera y segunda vuelta, y en ésta por cinco puntos. Pero ¿de qué vale una encuesta si no sale en “La Tercera” ni en “El Mercurio”? De nada, porque entonces tampoco las publican los canales de TV ni las radios.

          A todo esto, los cómplices pasivos han levantado candidaturas canallescas para competir conmigo y dicen que tienen el doble de firmas que RN y la UDI, partidos que me apoyan. Pero eso va a cambiar. ¿Vieron hoy en los diarios el tremendo aviso de la UDI llamando a firmar? Y eso es a firmar para mí, porque ahora tengo a la UDI en el bolsillo. ¡Cómo cambian los tiempos! Hace unos años decían que yo la quería destruir. Es que también los hice ver la luz y se dijeron: “Si no puedes con tu enemigo, únete a él”. Fue después de lo de Gemita Bueno, cuyas declaraciones me conmovieron tanto y fue entonces cuando llamé a Allamand desde el sur para comunicarle la bomba que tenía la Pía Guzmán contra la UDI. ¿Se acuerdan? Era cuando Longueira era mi enemigo. Todo eso quedó atrás. Por suerte tengo esa sabiduría ancestral de hacer ver la luz a mis adversarios y convertirlos en partidarios, sabiduría que la Humanidad ha hecho suya desde que Abel mató a Adán con una quijada de caballo.

          De nuevo ahora cada vez más chilenas y chilenos verán la luz, así como la vieron los diputados de la comisión de Jorge Burgos que quería pedir la grabación ordenando comprar acciones de LAN o los de la que pretendía aprobar el informe según el cual no me había abstenido en el caso Cascadas o los de la que quería la lista de acusaciones de la Superintendencia contra Bancard: en todas tenían mayoría y en todas ésta se les dio vuelta y perdieron. Es que los hice ver la luz y cambiaron su voto.

Los miserables, bellacos y canallas dicen que yo soborno y que por algo estoy imputado por soborno en Argentina por el juez Rodolfo Canicoba Corral. Calma: yo haré que también vea la luz.

          Es que hay personalidades ante las cuales los astros se alinean: ¿por qué a otros que recibieron dinero electoral con boletas y facturas falsas los imputan y a mí no? Porque la sabiduría aconseja siempre tener a alguien a quien echarle la culpa. Y yo no sólo lo he tenido, sino que el culpado ha estado feliz de “pagar el pato”.

          ¿Por qué a otros que se han coludido (papeles, pollos, farmacias) los mandan al desierto político y a mí, en cambio (LAN), me van a reelegir Presidente? ¿Por qué mis socios en sociedades en un banco de cuyo nombre no quiero acordarme fueron presos y yo no? ¿Por qué a mí, que les quité en 2011 el carácter terrorista a los incendios en la Araucanía nadie me culpa de la violencia allá y a Michelle sí? ¿Por qué yo, que inauguré el puente Cau Cau y me fotografié poniendo la primera piedra, soy inocente de que no funcione? ¿Por qué los 500 mil empleos creados en 2010 gracias a que Velasco aumentó el gasto público en 16,5 % y la inversión pública en 21,5 % en 2009, me los acreditan a mí y fueron la mitad de los de mi gobierno? ¿Por qué perseguí más que nadie a los militares y, sin embargo, la familia militar volverá a votar por mí? ¿Por qué a Golborne la UDI lo destituyó por tener unos pocos millones de dólares en un paraíso fiscal y después el ministerio público lo formaliza por facturas y boletas electorales, y a mí, que tenía 1.800 millones de dólares en paraísos fiscales, la UDI me va a volver a proclamar, y nadie me formaliza por nada, pese a que usé la plata de facturas electorales para pagar a mis ejecutivos de Chilevisión?

          Es porque yo les hago ver la luz a todos y sé que por eso ustedes me van a reelegir. Nos vemos en Cerro Castillo y tú, Nicolás Noguera, anda preparando para este otro año esos temas que tú sabes y de los cuales nunca hemos hablado ni volveremos a hablar.


martes, 14 de marzo de 2017

La UDI con Dios y con el Diablo


          La UDI “tomó distancia” del Gobierno Militar al comenzar el siglo XXI y se fue desinflando. Antes de que “se distanciara” lo había hecho RN, a principios de los ’90, y por eso esta última fue aventajada en las elecciones siguientes por la UDI, porque el 43 % de Pinochet el ‘88 no se había (ni se ha) esfumado del todo, pese al lavado general de cerebros.

Pero después los dirigentes de la UDI se declararon “arrepentidos”, se sumaron a la denostación del Gobierno Militar, apoyaron a un candidato del “No” (Sebastián Piñera), “pidieron perdón” y hasta llegaron al extremo (Hernán Larraín) de conceder perdones legislativos a terroristas de izquierda que hubieran cumplido diez años presos, añadiendo que eso “no era moneda de cambio” para después conceder iguales beneficios a militares. Insólito, porque el “pacto de caballeros” decía que a la liberación de terroristas de izquierda que hubieran cumplido diez años sucedería la de los militares en igual condición. Pero, como lo corroboró  el pacto para llenar vacantes en la Corte Suprema, ellos se cumplen en beneficio de la izquierda (fue designado Brito) y después se incumplen en perjuicio de la derecha (fue rechazado Pfeiffer), y no liberaron a ningún militar. Ahora éstos mueren engrillados, enfermos terminales y nonagenarios.

Y como la UDI, como culminación, después respaldó la “gran traición” de Piñera a los Presos Políticos Uniformados, durante su V Gobierno de la Concertación, entonces ahora que tiene necesidad de refichar militantes se encuentra con que no tiene suficientes firmas. Ha logrado apenas siete mil. En cambio, su ex diputado José Antonio Kast, que tras renunciar al partido decidió ser candidato presidencial y, además, defiende el legado del Gobierno Militar y va a visitar y ayudar a los Presos Políticos Uniformados (son presos políticos porque lo están ilegal y arbitrariamente) ya ha recolectado 23 mil firmas ante notario. Tiene tres veces más que la UDI. Con eso ésta ya habría refichado. El “voto duro” existe.

Entonces la presidenta del partido, Jacqueline van Rysselberghe, decide ir a Punta Peuco "en busca del voto duro perdido". Pero las autoridades del penal no la dejaron visitar a los internos. Mejor para ella, que con su visita quiso quedar bien con Dios y con el Diablo y conseguir que los partidarios del Gobierno Militar vayan a las notarías para refichar a la UDI. Mejor, pues los Presos Políticos le habrían podido echar en cara la traición de Piñera, de cuyo gobierno la UDI fue parte entusiasta. Nadie ha olvidado el apoyo de la ministra UDI Evelyn Matthei al vergonzoso y vejatorio traslado de oficiales presos de Cordillera a Punta Peuco, en un acto coordinado del gobierno de Piñera con el Partido Comunista (que hasta colgó del pórtico del penal el símbolo de la hoz y el martillo).

Porque hay en Punta Peuco no pocos presos debido a que el propio Piñera multiplicó por cinco el número de querellas ilegales (por desconocer la amnistía, las prescripción, la cosa juzgada y la verdad de los hechos). En un caso, el de los oficiales de la Armada, Carabineros e Investigaciones del cuartel Ancla 2 de Talcahuano, por la muerte del extremista entrenado en Cuba Rudy Cárcamo, en 1973, los cinco presos habían sido condenados en primera instancia y en la Corte de Apelaciones a 541 días de presidio remitido, es decir, iban a cumplir su pena el libertad. Querellantes y querellados se habían conformado con ese fallo, pero entonces los abogados de izquierda de Piñera interpusieron un recurso de casación, llevando el caso a la sala penal de izquierda de la Corte Suprema, donde les aumentaron a los oficiales la pena a cinco años y un día de presidio efectivo e incluso un ministro (Juica) votó porque fueran diez años y un día. “Gracias Piñera”, dicen los militares presos y se lo habrían enrostrado a la presidenta UDI si la hubieran dejado verlos.

Ese fallo de la Suprema en particular fue tan antijurídico que yo mandé un artículo refutándolo a la revista del Colegio de Abogados, que la misma se negó a publicar, probablemente porque no quería avergonzar al redactor del fallo, un abogado integrante DC que, por tanto, fue activo partícipe en la respectiva prevaricación. Entonces publiqué ese artículo en este blog el 27 de marzo de 2015, donde puede consultarse bajo el título de “Artículo Impublicable en la Revista del Colegio de Abogados”. Ha merecido cerca de dos mil lecturas.

En resumen, la presidenta UDI fue salvada de la justa crítica de los internos presos por la iniciativa del gobierno cómplice activo de la prevaricación, el de Sebastián Piñera. Sobre todo que ella se apresta a reincidir, es decir, a volver a proclamarlo.

Es que estar bien con Dios y con el Diablo tiene su costo. La UDI lo está pagando en dificultad para encontrar firmantes para el refichaje. Y pudo ser peor, como decía un caballero boliviano que conocí en mi juventud, pues he leído que un columnista socialista de “La Tercera” se lamenta de que la UDI no haya elegido, en vez de a Jacqueline, presidente del partido al diputado Jaime Bellolio, que se caracteriza por sus declaraciones tonantes contra el Gobierno Militar y formuló público repudio a su colega leal al legado de éste, Ignacio Urrutia, cuando rindió homenaje a Pinochet en la Cámara, en el aniversario de la muerte del principal estadista chileno del siglo XX.

Pero si el UDI con apoyo socialista hubiera sido elegido presidente, como habría querido el columnista socialista, ahí sí que el partido habría quedado bien ya sólo con el Diablo.