lunes, 29 de enero de 2024

Mi Hermano Estado

En 1989 compré once hectáreas en $10 millones, en un remate judicial en San Vicente de Tagua Tagua, porque un norteamericano había dicho (y me hizo sentido) "compren tierras, porque ya no las están fabricando".

Un agricultor local y amigo me la sembró de maíz, pero después de dos años en que "me salió más cara la vaina que el sable", decidí arrendarla. El dueño de un molino cercano se interesó. Era especialista en maíz y me pagaba $3 millones al año, más los derechos de agua, y yo pagaba las contribuciones, que hasta el año pasado eran $731 mil pesos anuales.

En 2019 se presentó una firma, de nombre inglés que me ofreció cinco veces más de arriendo, es decir, más de $15 millones. Iba a poner paneles solares en la propiedad y venderle energía a una compañía distribuidora eléctrica. Pero en los primeros tres años me pagaba apenas un millón, mientras instalaba los paneles. Acepté. Todo se cumplió hasta que mi hermano Estado, que se mete en todos mis asuntos y me cobra cada vez que gano algo, la semana pasada me mandó una carta a través de su oficina regional de Impuestos Internos, dándome una noticia buena, una mala y una fea.

La buena era que había tasado mis once hectáreas y ahora valen, según él, casi un millón de dólares (casi ochocientos millones de pesos).

La mala era que desde 2024 mi hermano Estado me va a cobrar por contribuciones de bienes raíces más de $8 millones de pesos, es decir, once veces más que el año pasado.

Y la fea era que había rebautizado mi predio, el cual siempre se llamó "Migajón de la Fuentecilla", como "Parque Fotovoltaico El Cardenal".  

Pero yo, a mi vez, le tengo a mi hermano Estado una noticia peor: los paneles del Parque Fotovoltaico no pertenecen al bien raíz, sino que son de la firma con nombre inglés, que en los últimos años vendió sus derechos a una española y ésta a otra también europea. El arrendatario puede llevarse en cualquier momento todos sus paneles solares. No son parte del bien raíz. Mi hermano Estado va a tener que rebajar su tasación. 

Se viene un juicio. Los peritos dirán cuánto vale la tierra y cuánto los paneles solares. Y cuánto deben ser las contribuciones. Voy a pelear con mi Hermano Estado, eso es seguro. Se pasó de codicioso y se equivocó una vez más. Pero con la dictadura judicial actual, cualquier cosa puede pasar.

sábado, 27 de enero de 2024

¡Viva Chile Inviable!

Chile no es viable porque es democrático y en democracia elige la mayoría, que es partidaria del fracaso, de que el país sea inviable. 

El que tiene monumento junto a La Moneda, en el lugar más destacado y preferente, es Allende, que atropelló la propiedad (un robo) y condujo a Chile a un fracaso total y admirable. Lo dejó pobre, dividido y al borde de la guerra civil. Por eso la mayoría popular lo ama. Hace no muchos años hubo un concurso público y Allende fue elegido como el más grande chileno de todos los tiempos.

Su heredero declarado, Gabriel Boric, también fue elegido por una amplia mayoría. Está cumpliendo el legado de Allende, fracasando, destruyendo el modelo de sociedad más asquerosamente exitoso de la historia de Chile, impulsado por Pinochet. Éste es ampliamente impopular por eso. Hizo crecer al país y derrotó a la delincuencia y al terrorismo. ¡Violó los derechos humanos! No tiene ningún monumento ni jamás lo tendrá, porque la mayoría lo repudia. Riqueza, prosperidad, propiedad, delincuentes y terroristas caídos o presos, tranquilidad. ¡Puaj!

Como dije, en la última elección presidencial esa amplia mayoría pro desastre eligió al heredero, es decir, a Gabriel Boric. Éste se ha dedicado a destruir lo que queda del modelo de sociedad repudiablemente exitoso que legó Pinochet. No debe sobrevivir nada privado. Ni previsión ni educación ni salud privadas. Son repulsivamente exitosas y deben desaparecer. ¡Nos hacen desiguales! ¡El éxito es un culto criminal a los mejores, cuando la mayoría somos peores! ¡Vivan los asaltantes indultados y sus justicieras pensiones de gracia!

Chile es una democracia, en la democracia manda la mayoría y la mayoría quiere ser peor, quiere socialismo, igualdad, derechos sociales para todos, obligaciones para nadie, gente "sin patines" para que nadie gane.

Chile tiene alma socialista, porque el socialismo es la filosofía del fracaso. Premia la envidia y todos tenemos envidia. Rendimos culto a la mediocridad y nuestra aspiración eminente es la distribución igualitaria de la miseria. ¡Que todos seamos pobres e iguales! ¡Qué maravilla! ¡Mueran los exitosos, los ricos, los triunfadores, los propietarios, los ahorrantes y el superávit! ¡Vivan los gastadores, las fundaciones y el déficit! 

¡Viva Allende, viva Boric, viva Chile inviable, fracasado, corrupto, igualitario y deficitario, pero impecablemente democrático!

miércoles, 24 de enero de 2024

Ellos y Nosotros

Cuando yo era joven el secretario general comunista Luis Corvalán les decía a los suyos: "Presiónenlos, presiónenlos, hasta que hagan lo que nosotros decimos". Se refería a la derecha y la DC. Sobre todo a esta última.

Ahora ha pasado más de medio siglo y estoy menos joven, pero los comunistas siguen haciendo lo mismo: presionando para que a sus terroristas no se les prive de ¡las pensiones de gracia con que los ha premiado el gobierno! Sí, leyó bien: acá el gobierno no sólo los indulta, sino los premia con pensiones vitalicias. El Ejecutivo las introdujo de contrabando en una glosa de la Ley de Presupuestos. Ellos, los hijos de la oscuridad, son más despiertos que los hijos de la luz.

Cáchese la diferencia: a los militares, hoy septuagenarios y octogenarios, que nos defendieron de la agresión terrorista de ellos hace medio siglo, los condenan sin debido proceso a terminar sus días presos. A los que devastaron, incendiaron y saquearon desde 2019 los han indultado. ¡Y más encima les han dado pensiones vitalicias! Como alguien lo ha denunciado y accionado para anular estas últimas, porque llama a escándalo el prontuario de algunos favorecidos ¡los comunistas amenazan! Dicen que van a acusarnos a organismos internacionales de derechos humanos que  manejan.

¿Se dan cuenta ustedes de la diferencia? A los nuestros les falta tiempo para pedir perdón, arrepentirse, ceñirse más el cilicio y vituperar a Pinochet por su dureza con el MIR y el FPMR. A vista y paciencia nuestra los jueces rojos dan reparaciones millonarias a sus extremistas. 

Javier Milei, el tipo más audaz que ha producido la derecha mundial en el siglo XXI, decía: "Al zurdo no hay que concederle un milímetro!." Al oírlo, la centroderecha entreguista ponía los ojos en blanco y lo acusaba de "polarizar el debate".

Pero él hacía exactamente lo que practican los comunistas: no ceder. Por eso Milei ha remecido al mundo, porque fue a la catedral del entreguismo político, el foro de Davos, un laboratorio para millonarios que buscan la fórmula para ofrecerle la mano al socialismo para que éste no les corte el brazo, y les ha leído el Evangelio de la Derecha Pura y Dura. Les ha recordado que el 10 % más pobre de las sociedades libres vive mejor que el 90 % de la población de los países reprimidos. 

Lo que ha hecho Milei es instar a los capitalistas a presionar a los gobiernos hasta que éstos hagan lo que nosotros decimos. No hay que cederle un milímetro al zurdo. No hay que aprobarle su intento por apoderarse de la madre de todas las tortas, la previsional. Hay que salvar el sistema privado de salud y que haya "isapre para todos". Con voucher. Hay que dar vouchers a las familias pobres para que lleven a sus hijos a colegios privados, y van a ver ustedes el salto cualitativo en la educación en Chile, partiendo por la preescolar, la más desatendida.

Al zurdo no hay que darle nada, sino quitarle lo que nos está sustrayendo.

¿Qué nos falta? Lo que les sobra a ellos: audacia. Y... bueno... un Milei chileno.

domingo, 21 de enero de 2024

La "Derecha Inexistente"

La columna de Daniel Mansuy en El Mercurio de hoy, "El Desafío de las Derechas", nos tiene por inexistentes a los que somos de la derecha conservadora pinochetista. Pero hacemos algunas cosas importantes: mientras "las derechas de Mansuy" votaron A Favor y perdieron el plebiscito del 17 de diciembre, nosotros  votamos En Contra y lo ganamos. No está mal, para ser "inexistentes". 

Es que Mansuy parece leer sólo un diario y se confunde: cree que la única derecha es el piñerismo más su reciente devenido aliado y socio en el "Acuerdo por Chile", José Antonio Kast y su sector de los republicanos (de los cuales muchos se quedaron con nosotros y no lo siguieron en su voltereta post 7 de mayo). La verdad sea dicha: ellos sólo son "la centroderecha", no "las derechas". Fueron parte del contubernio llamado "Acuerdo por Chile", junto a Gabriel Boric. Y de consuno perpetraron el ilícito segundo proceso para una nueva Carta, derrotado en el reciente plebiscito. 

Por ahora los de esta derecha dura no tenemos partido. Hay más de uno en proceso de formación. Pero sí tenemos votos. Encuestas publicadas en el mismo El Mercurio, con posterioridad al plebiscito, mostraron que el 29 % de quienes se declararon "de derecha" votaron En Contra el día 17. Esos somos nosotros. Y cuando los republicanos todavía no claudicaban y eran contrarios al segundo proceso constituyente ilícito, precisamente por eso votamos por ellos el 7 de mayo y los convertimos en el más grande partido del país por amplio margen. Lo que no es poco decir.  Hacemos algunas cosas importantes.

Doctrinariamente, como señalé ayer, Javier Milei nos interpreta ciento por ciento. En cambio el sector que Mansuy llama "las derechas", es decir, el piñerismo entreguista más el recién llegado Kast, equivale al auditorio de Davos: onunista, agenda 2030, cambio climático, abortista, feminista, identidad de género, "derechos sociales". Schwab interpelado por el presidente argentino. Es lo que yo llamo "la derecha entreguista". 

En términos de la próxima elección presidencial los candidatos de "las derechas de Mansuy" serán Matthei y Kast. Los nuestros, en cambio, serán los catalogados como "outsiders" por los opinólogos. Y con alguno de ellos vamos a volver a ganar. Y Mansuy va a tener que volver a explicar en El Mercurio del domingo siguiente por qué la derecha inexistente ganó una vez más.

sábado, 20 de enero de 2024

Ganando el Mundo y Perdiendo Chile

En estos días los partidarios de la libertad hemos estado ganando en el mundo y perdiendo en Chile, donde el colectivismo avanza a grandes pasos.

Javier Milei ha concentrado la atención mundial al hablar ante un foro inclinado al colectivismo globalista, que gustan de llamar "progresismo", como es el de Davos. Su discurso rompió lanzas en defensa de la libertad. Y concentró la atención mundial, lo que este tema (la libertad de los mercados) nunca suele lograr.

Además, es raro que una voz latinoamericana suscite reacciones de entusiasmo en figuras de nivel global, como en este caso Donald Trump y Elon Musk, que elogiaron inmediatamente el discurso. 

Éste fue crítico del establishment internacional, más bien propenso al colectivismo. Milei sostuvo que el socialismo conduce a políticas empobrecedoras de la población.

"Los países libres son doce veces más ricos que los reprimidos", afirmó, añadiendo: "El diez por ciento más pobre en los países libres está mejor que el 90 por ciento en los países reprimidos". 

Palabras que resonaron fuerte en Chile, cuyo gobierno se esfuerza en convertir la economía libre, heredada de la presidencia de Pinochet, en una cada vez más controlada y regida por el Estado.  Pero nombrar a Pinochet, nos advertía Eugenio Tironi el martes en El Mercurio, "a ojos de cualquiera es poner un elefante en el salón". No se puede. 

Milei recurrió a la historia: entre el año 0 y 1800 el crecimiento del ingreso por habitante en el mundo casi no creció: 0, 02 %. Con la libertad surgió el capitalismo y entre 1800 y 1900 el mundo creció al 0,66 %, doblando la riqueza en 107 años. Entre 1900 y 1950 creció al 1,66 %, doblándola en 66 años. Entre 1950 y 2000 creció al 2,1 % y la dobló en 33 años. Entre 2000 y 2020 creció en 3 %, doblándola en 23 años. 

En 1800 el 95 % de la población mundial vivía en la extrema pobreza. En 2020, el 5 %. La población creció 8 o 9 veces, mientras el producto por habitante lo hacía 15 veces. 

La crítica de Milei a las nuevas formas que ha tomado el colectivismo, como el feminismo y el cambio climático "antropogénico" (no fue el término que él empleó) fueron severas.

Ojalá su retórica influya en la opinión pública chilena. Sin duda ya lo ha hecho a nivel mundial, proeza que la prédica del libre mercado pocas veces había conseguido antes.

martes, 16 de enero de 2024

Cátedra de Entreguismo

Hoy viene en El Mercurio una columna fantástica de Eugenio Tironi, uno de los izquierdistas favoritos de la élite e invitado frecuente a sus cenáculos, junto con otro destacado izquierdista, el rector y columnista Carlos Peña.

La califico de "fantástica" porque defiende la tesis de que, si la derecha se hubiera entregado todavía más totalmente, y no casi totalmente (como lo ha hecho) a la izquierda, le habría ido mucho mejor.

Primero Tironi hace una comparación de la producción literaria de la izquierda con la de la derecha. De la primera dice: "Con sus libros se arma fácilmente una biblioteca, con una sección preponderante sobre lo que fue la Unidad Popular y la figura de Salvador Allende. Esto contrasta bastante con la derecha... Son escasas las reflexiones intelectuales del sector... Obviamente... tendrían que ahondar en temas espinudos, entre otros, lo que a ojos de cualquiera es un elefante en el salón: su adhesión a Augusto Pinochet..."

Tiene razón, el presidente que dejó al país al borde del comunismo y la guerra civil, sin alimentos, con la mayor inflación del mundo y en el último lugar de América Latina, tiene estatua junto a La Moneda y una biblioteca apologética con estantes repletos, mientras el que lo llevó al primer lugar de América Latina, a protagonizar el "milagro chileno", vencer al terrorismo y entregó a los civiles una nación con democracia, paz en la Araucanía y comenzando los mejores treinta años de su historia, es "un elefante en el salón", un innombrable que casi no tiene quien le escriba su historia.

La receta de Tironi: que otros más se den vuelta la chaqueta como Kast. Que Tere Marinovic, Gonzalo de la Carrera y los hermanos Kaiser se incorporen al "Acuerdo por Chile" con Piñera, Boric y Kast. Y hagan un tercer intento por reemplazar la Constitución de Pinochet, a los sones de una canción en inglés que repita monocordemente "We will never make Chile great again".

viernes, 12 de enero de 2024

¿Vale la Pena Escribir?

Han pasado cinco días y no he escrito ningún blog. Creo que es la primera vez desde que los inauguré, a comienzos de 2010. Este silencio es debido a la sensación de que ya no vale la pena escribir. Pues en mi blog anterior denuncié la condena a veinte años de presidio, como supuestos autores de doble homicidio calificado (uno consumado y el otro frustrado), resuelta por la Corte Suprema, contra cuatro oficiales inocentes, por las quemaduras accidentales de Rodrigo Rojas y Carmen Gloria Quintana con sus propios combustibles. Esos molotovs de ambos estaban destinados a incinerar a civiles que quisieran ir a trabajar en un "día de protesta".

Condena judicial escandalosa e intolerable. La sala penal de la Corte Suprema ha sobrepasado ya el nivel de su propia iniquidad previa. Peor aún, porque uno de sus condenados de hoy prestó en 1986 un señalado servicio de protección a la vida de los civiles contra actos terroristas incendiarios. Ya  por ello sufrió una condena menor en 1986. Esta es la segunda vez que se le sanciona por defender a la civilidad de un atentado incendiario. Es decir, ahora había, además, cosa juzgada. Non bis in ídem, decían los romanos. Acá se ignora  tanto la ley vigente como el derecho ancestral. 

¿Qué se saca con escribir en un país donde los agresores son "víctimas", los totalitarios son "demócratas" y los que protegen a la ciudadanía de saqueadores, incendiarios y terroristas son "violadores de derechos humanos"?

Hechos: la pareja terrorista resultó, por un azar del destino, quemada accidentalmente. Los deudos del subversivo que murió han sido indemnizados generosamente, La sobreviviente Quintana también, y ocupa un alto cargo diplomático en reconocimiento "a los servicios prestados". 

Probablemente el grueso de la opinión pública nacional a internacional, repetidora de consignas, opina que "los militares los quemaron por pensar distinto". ¡Ése es el penoso destino que espera a la versión verdadera de los hechos, cuando acaecen en Chile!

Cuando a fines del siglo XIX, en Francia, el escritor Émile Zola escribió su famoso artículo "J'accuse!", ante la condena injusta del oficial Dreyfuss por un supuesto crimen que no había cometido, la sociedad entera se alzó en una protesta airada. La justicia fue restablecida. Es que había una reserva moral. 

En el Chile actual, ante la misma circunstancia., "nadie dice nada, nadie dice nada", Para que haya "reserva moral" tiene que haber alguna moral.

Tal vez hasta deberíamos "darnos a santo", porque no sería extraño que se aprobara una legislación para perseguir judicialmente a quien denuncie una prevaricación judicial. Hay leyes en trámite para ese efecto. 

En buenas cuentas ¿vale la pena escribir en un país donde la gente prefiere "mirar para otro lado"?


domingo, 7 de enero de 2024

Escarnio de la Verdad y la Justicia

Gonzalo Vial escribía en La Segunda de 5 de julio de 2005 que el matrimonio Luchsinger Mackay había sido atacado más de veinte veces en su fundo Santa Margarita. Pero no había recibido protección policial alguna. 

En un país civilizado los delincuentes habrían sido encarcelados. En Chile no les pasó nada. 

Al contrario: más de siete años después terminaron quemando al matrimonio Luchsinger Mackay dentro de su casa. 

Epílogo: en estos días el único convicto por ese crimen, habiendo numerosos autores más que escaparon de toda persecución, goza de libertad condicional. El sistema ha sido benévolo con él. 

Por contraste, en el colmo de la iniquidad judicial, la Corte Suprema ha condenado a veinte años de presidio a varios militares inocentes. Dice que fueron autores de dos homicidios calificados, en un caso consumado y en el otro frustrado, de subversivos accidentalmente quemados por los artefactos que ellos mismos llevaban para quemar a otros durante una "protesta" de 1986.

Está probado que las quemaduras de los subversivos fueron accidentales. Las provocó el tropezón de un conscripto, Leonardo Riquelme Alarcón, con un recipiente de los que llevaban los subversivos. Está confeso de ello. 

Pero la Corte condena a veinte años, como autores de homicidio calificado, a oficiales que no tuvieron nada qué ver con el tropezón accidental. Es que estamos en Chile, donde la institución a que pertenecen los uniformados injustamente condenados no los defiende, sino que mira para otro lado. 

Y el fisco paga centenares de millones de indemnización por haber impedido sus agentes que los subversivos quemaran a pasajeros de vehículos en 1986. 

¿Está loco el país? No. Sólo está lleno de jueces venales y militares que abandonan a sus "caídos tras las líneas enemigas", que son las de la subversión de izquierda, sus jueces y sus funcionarios. 

¿Cómo puede castigarse en una forma tan ilícita a quienes en 1986 prestaron un servicio de protección a la ciudadanía civil? 

Porque éste es un país en que han dejado de imperar los valores tradicionales, la moral, la ley, el sentido común y la justicia. 

Los peores se aprovechan de eso y además lucran. Los que no son peores, que tampoco son los mejores, sino sólo cobardes e indiferentes, prefieren mirar para otro lado. Porque "mejores", realmente "mejores", parece que ya no hay.

viernes, 5 de enero de 2024

Debate Desinformado

Sigue en El Mercurio y bajo el título "El Fantasma de Cheyre", el polémico intercambio de artículos y cartas al director sobre 15 fusilamientos registrados en La Serena el 16 de octubre de 1973. Por su supuesta responsabilidad en ellos la Corte Suprema ha condenado --con pena remitida-- al excomandante en jefe antes nombrado. 

En ese debate participan el rector universitario y columnista del diario Carlos Peña, los abogados del general (r) Cheyre, Jorge Bofill y Samuel Contreras y la hermana, María Alicia Ruiz-Tagle, de un fusilado en Antofagasta la noche del mismo día 16 por el mismo ejecutor de La Serena. 

Lo que demuestran tener en común estas personas es su ignorancia de la verdad de los hechos. El relato pormenorizado de ellos está entre las páginas 20 y 38 de mi libro "La Verdad del Juicio a Pinochet", best-seller en el año 2000. Resumidas en pocas líneas, esas 18 páginas prueban:

1) Que se había incorporado a la comitiva ese día en Santiago, el comandante Sergio Arredondo, 

2) Que éste, acompañado del oficial local de La Serena Tommy Harris, sin orden de nadie, sustrajo a 15 presos de la cárcel, los llevó al polígono de tiro del regimiento y los ejecutó e hizo ejecutar por oficiales menores. a quienes les ordenó dispararles. No tenía orden superior de hacerlo y procedió por sí y ante sí.

3) La nómina de 15 presos había sido preparada por el comandante del regimiento, Ariosto Lapostol, y el jefe de la comitiva, Sergio Arellano, y era la de los presos sometidos a consejo de guerra para determinar sus responsabilidades. La misión de Arellano consistía en acelerar los juicios.

4) El Informe Rettig reconoce y sostiene que ésa era la única tarea encargada a Arellano y no la de dar muerte a nadie.

5) En 1990, con motivo de formarse la Comisión Rettig, se constituyó un tribunal de honor para Lapostol y Arellano, integrado por los generales Jorge Barba, Jorge Court y Ernesto Videla, en el curso del cual Lapostol dijo a Arellano, sobre lo ocurrido en La Serena: "Mi general: usted es mi testigo y yo soy su testigo. Nosotros no tuvimos que ver con eso" (los crímenes).

6) Si Cheyre entregó la nómina de los 15 presos a Arredondo, no fue para su fusilamiento, sino de personas sometidas a un consejo de guerra.

7) El mismo Arredondo en la noche del mismo 16 de octubre sacó a 15 personas de la cárcel de Antofagasta y las hizo fusilar. Al día siguiente sacó a 26 personas de la cárcel de Calama e igualmente las hizo ejecutar, todo sin conocimiento de los comandantes locales respectivos ni de Arellano, que recién entonces se enteró de los 56 fusilamientos ilegales y voló de noche a Antofagasta para entregar al responsable al jefe de zona.

8) Cheyre ha sido mal juzgado y mal condenado por este episodio. Si entregó una nómina, no fue de personas a fusilar sino de personas sometidas a consejo de guerra, y eso no es delito ni complicidad ni encubrimiento. Luego, el rector-columnista Peña no tiene razón para condenarlo moralmente por esa situación. Y perderá ampliamente el extenso debate en la sección Cartas de El Mercurio.

martes, 2 de enero de 2024

¿Cuál Fue la Verdad?

Hoy en El Mercurio viene una extensa carta de la hermana de un fusilado en Antofagasta en 1973, a propósito del caso Cheyre; y un artículo de los abogados de este general (r), que demuestran una cosa: ninguno de ellos ha leído las páginas 20 a 38 de mi libro "La Verdad del Juicio a Pinochet", referidas a lo sucedido en La Serena. Y como la ley no se aplica, no hay amnistía ni prescripción, es indispensable rescatar por lo menos la verdad.

En las referidas publicaciones está patente la complejidad de lo que aconteció. En los hechos, el comandante Sergio Arredondo, segundo de la Comitiva y recién incorporado a ella, por sí y ante sí y sin orden superior, sustrajo de la cárcel de La Serena, donde había alrededor de 900 detenidos, a 15 de ellos y los ejecutó.

Pero esas 15 personas, y aquí viene lo complejo, eran las mismas que el comandante del regimiento, Ariosto Lapostol, y el jefe de la Comitiva, Sergio Arellano, habían acordado minutos antes que debían ser sometidas a un consejo de guerra. No a un fusilamiento inmediato. 

Alguien comunicó eso a Arredondo y éste, a lo mejor, lo malentendió. Pero después esa noche, en Antofagasta, fusiló a 15 presos y al día siguiente a 26 en Calama, todos sustraídos de las respectivas cárceles, sin malentendidos posibles. Era su "modus operandi".

Arellano despegó el 16 de octubre de La Serena sin saber de la ejecución múltiple. Y el comandante local, Lapostol, se encontró con ella, "con el pastel", como un hecho consumado. Y entonces publicó un aviso en el diario El Día de La Serena diciendo algo que no era verdad: que los 15 habían sido "ejecutados conforme a lo dispuesto por los Tribunales en Tiempo de Guerra". Pero éstos no habían dispuesto nada y ni siquiera habían comenzado a funcionar. "Había que sacarse el pillo" "Es lo que mejor enseñan en la Escuela Militar", me dijo una vez ex alumno de ella.

En los 90 hubo "tribunal de honor" sobre el caso de La Serena y un acuerdo Lapostol - Arellano acerca de la inocencia de ambos. También está en mi libro. 

¿Pudo alguien haber informado a Arredondo de la lista de 15 nombres y desatado involuntariamente la tragedia? Pudo ser. 

En los países civilizados, a los 50 años ya todo está prescrito y no tiene  consecuencias judiciales. Sólo puede interesar a los historiadores. Pero en un país bárbaro, con jueces que no respetan la ley ni la verdad de los hechos, rige la Ley de la Selva, cualquier cosa puede pasar y más vale estar informados, al menos, de la verdad.