martes, 18 de junio de 2019

El Legado de Marta Harnecker

Ha fallecido Marta Harnecker y ese acontecimiento ha permitido que se pongan en evidencia el poder y la extensión que el marxismo-leninismo sigue teniendo en Chile. 

Ella fue una niña de la alta burguesía chilena, como que dio uno de los "bailes" más elegantes y recordados de los años 50. Tuve la oportunidad de conocerla, sin sospechar la fuerza intelectual que albergaba, tanto que menos de dos décadas después la Editorial Quimantú, ex Zig Zag, intervenida y puesta en manos del régimen marxista, publicó una serie de textos suyos poniendo ni más ni menos que "El Capital", de Karl Marx, al alcance de todos. Entre éstos me encontraba yo, para quien sus esfuerzos fueron de enorme utilidad para convertirme en un "friedmaníaco" y en ferviente partidario hasta hoy de todo lo contrario de lo que los libros de Marta recomendaban para sociedades como la chilena.

Ella fue excepcional en el sentido de que leyó "El Capital" y lo entendió, tanto que pudo explicarlo al vulgo, del cual yo formaba parte, en decenas de sucesivos cuadernillos. Leyendo los mismos me encontré con la sorpresa de que Marx no tenía ninguna objeción que hacerle a la que llamaba "economía mercantil simple". Es lo que hoy conocemos como "economía de libre mercado" y que quienes viven preocupados de ser políticamente "correctos", prefieren denominar "economía social de mercado". Los "malos" para Marx eran sólo los grandes industriales.

Winston Churchill dijo una vez que si los comunistas se hacían cargo del Sahara, en pocos años habría escasez de arena. Eso sucedió en el mundo, y por eso se vino abajo el muro de Berlín y se desmanteló la Cortina de Hierro. Pero lo notable fue que Marta Harnecker, que había tenido la capacidad intelectual de leer "El Capital" (de por sí toda una proeza), entenderlo (otra todavía mayor) y explicarlo a las masas, no tuvo la de entender la naturaleza humana y siguió impertérritamente comunista hasta el fin de sus días. Por eso el marxismo-leninismo criollo le ha rendido tantos homenajes y el columnista estrella de "El Mercurio", Carlos Peña, le ha hecho una emocionada despedida en carta de una columna y media de "El Mercurio". 

Alguien en whatsapp escribió que estos homenajes a Marta Harnecker habían permitido conocer la importante y poderosa red del comunismo criollo, que tiene pocos votos y muchos más caciques que indios: pero caciques que constituyen una fuerza poderosa en el país. Por algo Piñera fue tan solícito para correr con los gastos de última enfermedad de Gladys Marín, declarar a Volodia Teitelboim, a su muerte, como "un grande de la historia de Chile", decir públicamente que Pinochet había sido peor que Allende, hacer guardia vis-a-vis con Raúl Castro en la capilla ardiente de Hugo Chávez y ordenar trasladar a los Presos Políticos Militares de alta graduación a un penal peor. Todo bajo el símbolo de la hoz y el martillo instalado con permiso oficial sobre el pórtico de "Cordillera", con el beneplácito de la autoridad, desatando los elogios hasta de la mismísima Javiera Parada.

No tendrán votos, pero tienen poder. Y quienes lo han servido y sirven salieron a la palestra a rendir homenaje a alguien que nunca abandonó la causa. Ésta en Chile perdió la guerra que declaró a la democracia, pero ganó la posguerra.

La serie de homenajes nos permitió conocer una galería de los personajes del marxismo-leninismo vinculados a la política, a los medios de comunicación y a los centros de poder que explican por qué hoy los que les impidieron la tentativa armada de apoderarse de Chile vegetan en las cárceles, mientras quienes la encabezaron han sido indemnizados con miles de millones de dólares. Hoy mismo un sector de "exonerados" --muchos de ellos falsos-- están reclamando por la prensa un reajuste de sus generosas pensiones, que son hereditarias y patentizan la mezcla de temor y reverencia que suscita la doctrina que Marta Harnecker nos explicó, no obstante que su autor, Karl Marx, figura con su barba y melena en una imagen que cuelga de muchas paredes en Chile, la mía entre ellas, disculpándose: "Sorry guys, it wast just an idea".

Él escribió "La Miseria de la Filosofía". Y yo tengo en prensa "Miserias Morales de la Chilenidad Actual", justamente exponiendo lo que el desfile de figuras que homenajearon a Marta Harnecker y que manejan los hilos del Chile actual --entre ellos el que conduce una ominosa dictadura judicial-- significan para la definición del alma del país. 

sábado, 15 de junio de 2019

Nadie Me Preguntó Nada

El diario digital "Chile Informa" acaba de publicar su tercera y última entrega conteniendo la Declaración de Principios del Partido Republicano. Habiendo leído sus 18 puntos, le he escrito, presa de la mayor incredulidad, a su director y editor, Fernando Martínez Collins, para que me responda si es verdad lo que he leído (o no leído), es decir, que en todo el documento, que aborda los principales problemas chilenos y sus soluciones, no hay una sola referencia, ni una, a la falsificación histórica de lo que fue el Gobierno Militar, a la crisis del estado de derecho y del debido proceso ocasionada por la prevaricación judicial generalizada imperante en los juicios contra ex uniformados; a los centenares de Presos Políticos Militares ni a la dictadura judicial que ha instituido el robo legalizado al erario de más de seis mil millones de dólares hasta hoy --y aumentando a razón de 400 millones por año--, para enriquecer al violentismo de extrema izquierda como indemnización por habérsele impedido tomar el poder por las armas.

Como no he recibido respuesta, he releído los 18 puntos de la Declaración de Principios del Partido Republicano nuevamente, en las tres últimas ediciones de "Chile Informa", y ratificado que no hay nada de lo que debió haber sobre los aspectos señalados.

Yo creía que el motivo fundamental del éxodo de la UDI de José Antonio Kast, Ignacio Urrutia y otros militantes había sido el renunciamiento implícito de esa colectividad a defender los postulados anteriores, en particular cuando derogó de su Declaración  de Principios el elogio y defensa del Gobierno Militar escrito de puño y letra por su fundador, Jaime Guzmán. Ahora veo que no fue así.

Ahora entiendo por qué se está fundando, junto con el Partido Republicano, otro partido, Fuerza Nacional, en cuya escritura constitutiva sí constan, y de manera muy explícita, todos los reconocimientos y constancias cuya omisión se extraña en los 18 puntos del Partido Republicano.

A diferencia de este último, Fuerza Nacional sí me dio a conocer anticipadamente el texto de su Declaración de Principios, con el cual manifesté mi conformidad, pues contenía los reconocimientos y prevenciones que faltan en la de los republicanos.

Este episodio me recuerda la fecha de la consumación de una de las mayores traiciones políticas de la historia patria, la entrega del Informe Rettig, en 1991. Instrumento sesgado, inconstitucional e injusto, que fue la consumación de la traición histórica encabezada por Patricio Aylwin a las Fuerzas Armadas y de Orden a las cuales él y los demás líderes demócratas habían convocado en 1973 a poner término a los atropellos de la UP. 

La Armada, la Fuerza Aérea y Carabineros emitieron entonces declaraciones melifluas y ambiguas de tácito acatamiento a la ignominia, pero el Ejército requirió mi concurso para redactar su declaración y yo convencí a los altos oficiales a cargo de que no debían arriar la bandera y sí debían impugnar el humillante texto, cosa que la institución hizo y la llenó de honra. Lamentablemente, poco más de una década después otro comandante en jefe consumó su lamentable rendición incondicional ante la izquierda subversiva.

Y más lamentablemente aún, del Partido Republicano ahora nadie me consultó nada y su Declaración de Principios omitió lo sustancial y no tiene, entonces, nada que envidiarles a las de RN y la UDI tras sus respectivos y penosos desfallecimientos ante el piñerismo, la izquierda y el No. Ahora sólo le falta ingresar a "ChileVamos a la Izquierda".


miércoles, 12 de junio de 2019

Moralistas y Pragmáticos

El mundo político está sorprendido de que haya un candidato de derecha y heredero del Sí al cual le va bien en las encuestas presidenciales. Ahora acaba de fundar un partido, el Republicano.

Otro partido del Sí en formación, Fuerza Nacional, acaba de entregar su escritura fundacional en notaría.

Pero el No gobierna el país hace casi treinta años y le ha lavado el cerebro a la mayoría, llegándose al extremo de que los únicos dos anteriores partidos del Sí que había, resolvieron cambiar sus Declaraciones de Principios para poder pasarse al No. El último fue la UDI, que por una mayoría del 70% de sus actuales consejeros nacionales, acordó "adorar lo que ayer quemó y quemar lo que ayer adoró" y suprimir de su Declaración de Principios el siguiente párrafo, que había redactado de su puño y letra el fundador del partido, asesinado por los comunistas justamente por haber sido demasiado fiel a sus principios, Jaime Guzmán: 

"Consciente del proceso de descomposición política y social que el régimen democrático chileno experimentó en las últimas décadas, cuya derivación totalitaria hizo ineludible el pronunciamiento militar de 1973 (...) destaca el patriotismo y espíritu de servicio de las Fuerzas Armadas y de Orden de Chile, cuyo origen y gloriosas tradiciones se identifican con el surgimiento y defensa de la chilenidad a través de toda la historia del país, incluida su acción libertadora del 11 de septiembre de 1973, que salvó al país de la inminente amenaza de un totalitarismo irreversible y de la dominación extranjera, culminando así una valiente resistencia civil y acogiendo un clamor popular abrumadoramente mayoritario". (Cita tomada de un texto del historiador Gonzalo Ibáñez Santa María).

¿Qué se puede decir de un partido que tiene que suprimir verdades irrefutables de su ideario? Muy sencillo: para poder "pasarse al otro bando" hay que abjurar de lo que uno es, del ideario propio e incluso de la verdad histórica. Todo vale. Algunos llaman a eso "pragmatismo". Está muy bien reflejado en las siguientes declaraciones de Joaquín Lavín en "La Tercera" de hoy, obtenidas del programa de TV "Mentiras Verdaderas" del lunes en La Red:

"En general, en Chile finalmente lo que triunfa son los posiciones moderadas. He vivido esa experiencia muchas veces, he tenido una evolución a lo largo de los años, pero finalmente si quieres llegar a gobernar en Chile, lo que triunfa son las posiciones moderadas".

"Si quieres llegar a de gobernar en Chile..." No "si quieres ver tus ideales realizados". Pragmatismo y moralidad, respectivamente.

Esta es la personificación en política de lo que el humorista norteamericano Groucho Marx, que ironizaba sobre las miserias humanas, transmitía en la siguiente frase suya: "Estos son mis principios. Pero si no le gustan, tengo otros..." 

No se rían. Casi todos los chilenos son así y por eso ha hecho noticia que tenga apoyo un político que no es así, como José Antonio Kast, que se presentó ante la ciudadanía como exponente del Sí y renunció a su partido cuando éste desertó hacia el No. Es decir, no admitió renegar de sus principios, y obtuvo un 8 % de los votos en 2017, en circunstancias de que todo su "electorado natural", que es la derecha, había desertado del Sí a Pinochet al No que personificaba Piñera (mediando un transitorio y ágil "salto de conveniencia" de éste al Sí cuando fue generalísimo de Büchi, en 1989). 

De hecho, las encuestas dicen que el 80% de las personas que se definen como de derecha, que eran del Sí, al mismo tiempo apoyan a Piñera, que es del No, lo que traducido al idioma del pragmatismo significa lo mismo que propicia Lavín: no importan los principios, sino acomodarse a lo que cree la mayoría del momento. "Al sol que más calienta". 

Por eso, para muchos partidarios de Kast, sería incomprensible que su nueva colectividad se sumara a ChileVamos, un constructo de Piñera y del No.

El analista Patricio Navia, en "El Líbero", dice: "El Partido Republicano viene a satisfacer una demanda que se generó cuando la UDI y RN emprendieron el camino para salir a conquistar el voto moderado que quedó huérfano con el fin de la Concertación".

Navia, en el fondo, dice lo mismo que Lavín. Y si  el Partido Republicano ingresa a ChileVamos va a ser por pragmatismo y para hacer eso mismo, que es lo que predican RN, UDI, Evópoli y el PRI: marcharse al No en busca del "voto moderado", suponiendo que éste es mayoría. Pero el Partido Republicano perdería así el principal rasgo de su identidad política. Y dejaría el campo abierto a Fuerza Nacional.

Lo que los pragmáticos no tienen en cuenta es a una masa ciudadana, pequeña o grande, que no cree que la razón de ser de la política sea sólo ganar elecciones. Hay quienes la entienden como defender ideas y principios, aunque no ganen nunca elecciones y sólo porque se cree en ellos. La moral siempre tiene seguidores. Y tiene en Chile un cierto respaldo popular que hoy está con José Antonio Kast. Si éste también sale a la caza del "voto moderado" de que hablan Lavín y Navia y abandona sus principios, otra fuerza que los mantenga va a aparecer y será también significativa. Como la que apareció de la nada cuando un candidato desconocido, sin recursos, sin publicidad, sin titulares y sin pantalla, sacó setenta mil votos, más que cualquier otro candidato a consejero regional, en 2017. Gran sorpresa, aunque poco publicitada. Es que tenía dos grandes atributos: su nombre y su apellido. Se llamaba Cristián Labbé y era hijo del coronel representativo de la quintaesencia del Sí, al cual el establishment del No, partiendo por la UDI y terminando en la judicatura de izquierda, ha bloqueado de todas las maneras imaginables para impedirle competir como candidato a algo.

Aunque resulte increíble, los moralistas existen en Chile. Y en una de éstas sacan más votos que los pragmáticos.

sábado, 8 de junio de 2019

El Partido del Sí

La división entre los del Sí y los del No es la única significativa en la política chilena. Lo demás "es música" y, por consiguiente, y como estamos en Chile, donde casi todo es "pura música", de lo que más se ha hablado y escrito al anunciarse la formación del Partido Republicano de José Antonio Kast ha sido de lo demás, y no del Sí y del No.

Como JAK fue el único candidato del Sí en la última  elección presidencial, obviamente voté por él y lo apoyé, tanto en este blog como en una emisora en que, durante un mes, pagué de mi propio bolsillo un aviso en que, dos veces al día y de viva voz, llamé a firmar en notaría por su postulación.

Un amigo me comunicó ayer que de nuevo iría a la notaría, ahora a firmar entre los fundadores del nuevo partido. Le respondí diciéndole que, por mi parte, antes me iba a cerciorar de que en su Declaración de Principios la nueva colectividad contuviera un reconocimiento al Gobierno Militar, como el que la UDI y RN suprimieron de sus respectivas Declaraciones de Principios, poco después de adherir a Sebastián Piñera, es decir, de pasarse al No y hacer causa común con el mayor perseguidor judicial, junto con los comunistas, Aylwin y los jueces rojos, de los hoy Presos Políticos que combatieron la subversión y el terrorismo de extrema izquierda. 

Pero ahora leo declaraciones de José Antonio Kast, en "El Mercurio", que abren la puerta a la posibilidad de relacionarse con ChileVamos, es decir, con partidos del No y con Piñera, cuyo gobierno por cierto sigue presentando querellas contra militares a través de su equipo de abogados de izquierda del Departamento de Derechos Humanos de su "arrepentido" ministro de Justicia, Hernán Larraín.

Al mismo tiempo, me invitan de Fuerza Nacional, partido en formación que preside el abogado defensor de militares, Raúl Meza, a la presentación en el Servicio Electoral de la escritura de fundación de su colectividad, que es indubitablemente del Sí. Siempre le he expresado mi simpatía y estímulo al abogado Meza, por su capacidad de iniciativa en un medio en que todos dicen "hay que hacer algo" y no hacen nada. Pero ingresar a un partido es un compromiso muy serio y que no asumiré de un día para otro. Pero, en todo caso, le recomendaré a Fuerza Nacional introducir en su Declaración de Principios justamente el reconocimiento al Gobierno Militar que RN y la UDI excluyeron de las suyas y que el historiador Gonzalo Ibáñez Santa María, en un libro de historia que está por publicar y refiriéndose al caso de la UDI, dice que fue redactada de puño y letra por el extinto senador Jaime Guzmán.

Es saludable que las cosas se estén moviendo. Sobre todo en favor del Sí. Pues éste es un país que ha caído, ya por casi treinta años, en manos de una dictadura del No que se manifiesta de variadas maneras, pero principalmente en el ámbito judicial, con toda la crudeza propia de una completa ilegalidad.

martes, 4 de junio de 2019

Piñericuenta Pública

En mi último blog celebré que en su Cuenta Pública Piñera hubiera garantizado a los trabajadores que serían dueños de determinar dónde se les depositaría el 4 % de cotización adicional que traerá la reforma previsional. Pero lo que prometió no era verdad. Lo dijo sólo para ganar otro más de los 138 aplausos "espontáneos" que consiguió durante su perorata de dos horas. Fue sólo otra "piñericosa".

La verdad es que el 4 % va a ir a parar donde mismo iban a parar los dineros del quebrado e injusto sistema previsional antiguo, el de reparto: al Estado, es decir, a los políticos que lo manejan y que, según todas las encuestas, son los individuos más desprestigiados del país. Y por eso otra gran ovación se la ganó el anuncio de disminuir el número de parlamentarios hasta dejarlo en casi el mismo que legó el mejor Presidente del siglo XX, si es que no de toda nuestra historia.

También un gran aplauso lo suscitó el anuncio del tren a Valparaíso. Fue una ovación mayor que las demás, porque la "claque" que se había llevado al Congreso estaba integrada por una mayoría que debe viajar constantemente al puerto.

Pero lo malo fue que tampoco era verdad. Al día siguiente, en "El Mercurio", el presidente de la empresa de ferrocarriles del Estado, Pedro Pablo Errázuriz, declaraba que el proyecto de tren a Valparaíso, "como está presentado, es inaceptable".

No hay tren al puerto. Fue sólo una nueva "piñericosa".

Una adicional gran ovación de su "claque" se la ganó cuando anunció la participación chilena en la cruzada contra el cambio climático, sobre todo con su genial frase, "esta generación es la primera en sufrir los impactos del cambio climático y la última para hacer algo al respecto". 

Pero, lástima, la frase no era de él, sino de Barack Obama, pronunciada el 3 de agosto de 2015 al lanzar su programa "Clean Power Plan", según me ha indicado el experto climático Douglas Pollock, quien además me ha acreditado que esta generación está lejos de ser la primera en sufrir los impactos del cambio climático, pues ya hubo dos calentamientos de la temperatura global similares al actual en los siglos 2 y 16. 

La frase de Piñera era simple traducción y "copy and paste", sin citar la fuente, de la de Obama. Al estilo de los caros asesores de los parlamentarios que, supongo, van a ser los últimos en criticarlo, porque es el método favorito que usan para emitirles informes a sus jefes, los cuales probablemente éstos ni siquiera leen.

En el fondo fue una Piñericuenta Pública que se ciñó al pie de la letra al Programa de Gobierno, pero al verdadero Programa, no al que se publicó. Lo he citado otras veces y su única línea dice: "Sebastián Piñera debe estar al centro de la escena y aparecer en todos los medios todos los días".

En cumplimiento de ese programa obtuvo que la Piñericuenta Pública se trasladara del mediodía del 1° de junio, hora en que muy pocos ven televisión, a la hora "prime" de la misma, que es las 9 de la noche, con lo cual consiguió pasar del 18 % de la audiencia  o "rating" al 27 %.

En todo caso, se ha cumplido una antigua tradición de los mensajes presidenciales: "todo parecido entre su contenido y la realidad es mera coincidencia". 


domingo, 2 de junio de 2019

El Principal Anuncio de Piñera

El principal anuncio de Piñera fue que los trabajadores decidirán adónde irá el 4 % adicional de cotización previsional que dispondrá la reforma. Es como debe ser: el dueño decide qué se hace con lo que es suyo.

Lo malo es que antes había dicho otra cosa: que ese 4 % iba a ser administrado por "un ente público". Eso dio lugar a que se discutiera mucho qué es un "ente público". Aparte de ello, la cuenta pública contradijo tal anuncio previo, pues este último implicaba que los trabajadores no iban a tener la libertad de decisión sobre el destino de la cotización adicional. Desde luego, les iba a estar vedado aportarla a su cuenta de la AFP, que no es un ente público, sino privado. 

En "El Mercurio" de hoy domingo el ex ministro de Hacienda Rodrigo Valdés comenta, justamente, el proyecto de reforma previsional y parte de la base del anuncio del Gobierno de que el 4 % será administrado por un ente público. Pero eso fue contradicho por la cuenta presidencial, cuyo texto el ex ministro no conocía al escribir su columna.

Entretanto la DC, colectividad terminal que desde hace muchos años viene abrazando malas causas (fue la que le dio el triunfo a Allende en el Congreso Pleno de 1970 y ahora es la que impulsa y sostiene el escandaloso "caso Frei" u "hoguera de los inocentes" ante la justicia y la opinión pública), ha anunciado su rechazo a la libertad de elección de los trabajadores y su exigencia de que el Estado administre el 4 %.

Pero el anuncio de la cuenta pública es muy importante porque contradice dos de los peores eslóganes acuñados por la demagogia y el populismo recientes: "No + AFP" y "Ni Un Peso + Para las AFP". Piñera ha prometido que los trabajadores elegirán y ellos pueden perfectamente elegir que su 4 % vaya a una AFP.

Esto es muy importante para Chile, porque gran parte del "milagro chileno" se debió a que los fondos previsionales dejaron de ser dilapidados por los políticos y fueron a alimentar la inversión y la producción, lo cual hizo crecer al país mucho más que antes y eso dio prosperidad a todos los chilenos. "No + AFP" equivale a "No + Prosperidad".

En todo caso, ¿a cuál Piñera creerle: al que dijo que el aporte adicional iría a un ente público o al que dijo que los trabajadores elegirán adónde se depositaría?

Puede suceder cualquier cosa. Pero a los que le han creído a Piñera antes no les ha ido bien. A los militares en retiro, para conseguir sus votos, les prometió la aplicación de la prescripción y un debido proceso en los juicios de la izquierda contra ellos, y no les cumplió en nada. Peor todavía, se convirtió en el principal querellante para condenarlos, pasando por sobre la prescripción y el debido proceso.

Así es que si algún trabajador me pregunta si Piñera le va a respetar su libertad de elegir qué hacer con su 4 %, yo le diría que no, que no es un tipo en cuya palabra se pueda confiar. Él va a hacer lo que crea que le conviene más. Y como hasta ahora siempre eso ha consistido en darle en el gusto a la izquierda, yo les diría a los trabajadores que se olviden de su libertad de elegir y que su 4 % va a ir a parar a manos de los políticos, es decir, de una entidad estatal.

jueves, 30 de mayo de 2019

Se Da Vuelta la Tortilla

La señora y sus pasajeros venían del sur, entrando a la Costanera Norte, cuando tres autos le cerraron el paso y bajaron siete individuos armados que le exigían bajarse, pero ella se pegó a la bocina y entonces ellos aporrearon los vidrios, sin lograr quebrarlos porque eran, si no blindados, muy sólidos. Al ruido acudió un detective que estaba en la pista contraria en un procedimiento y al ver el encierro del auto disparó contra el auto de atrás, creyéndolo de los asaltantes pero hiriendo a la pasajera de un Úber que no tenía nada que ver. Por lo menos los asaltantes se asustaron y huyeron. Sólo el detective está detenido. Los carabineros estuvieron hasta las tres de la mañana en el domicilio de la asaltada recabando antecedentes y le dijeron que se producían diez casos diarios como el que ella sufrió. Nada salió en ningún diario.

Cada vez que detienen a un delincuente resulta que tenía decenas de órdenes de aprehensión pendientes. "Puerta giratoria". Andan sueltos asaltando y nadie hace nada.

Los más viejos se acuerdan de Pinochet, cuando los "patos malos" no tenía todas las garantías de hoy. Porque en ese tiempo el Ejército entraba a las poblaciones, reunía a todos los hombres en la cancha de fútbol y a los que tenían órdenes pendientes se los llevaban a la cárcel y los "patos buenos" se iban de vuelta a sus casas. Por eso los pobladores mayores extrañan a Pinochet. 

Y bajo su gobierno no había "conflicto mapuche", sino que la Junta de Caciques lo había proclamado "gran jefe, conductor y guía", "ullmen f'ta lonko" y en la Araucanía ganó el Sí. ¿Cómo? Dando miles de títulos de dominio a los miembros de las comunidades que, convertidos en propietarios, hacían lo que querían con sus tierras. Ahora en la Araucanía les regalan tierras a los violentistas y por eso los atentados campean casi como en las autopistas de Santiago. Los terroristas andan sueltos y los carabineros son los perseguidos de la justicia.

El país casi no crece porque la burocracia, los ministerios y los impuestos ahogan todo. Piñera se dedicó a crear ministerios y subir impuestos en su primer gobierno y Michelle Bachelet siguió en la misma línea y la agravó con su reforma laboral. Hoy es tan difícil producir que la gente invierte menos. El país cayó del lugar 35 al 42 en el índice mundial de competitividad.

Los gobiernos de la Concertación, incluyendo los dos de Piñera, más el de la Nueva Mayoría, crearon tantos empleos fiscales y tan buenos sueldos burocráticos que hoy día, a igual función, se gana mucho más en el sector público que en el privado. Y siguen inventando ministerios nuevos, superintendencias y burocracia que no deja producir.

Discuten reformas de educación y salud estos nuevos socialistas, cuando, si le dieran la plata que gastan los ministerios respectivos a la gente, que es mucha plata, pues  gastan ocho o nueve BILLONES de pesos al año cada uno, las familias podrían mandar a sus hijos a los mejores colegios particulares pagados, éstos crecerían en número y la educación chilena daría un salto adelante enorme. Y todos podrían tener un seguro de salud mejor que cualquiera actual.

Cuando Pinochet dio libertad para fundar universidades, en 1981, entraron un millón de jóvenes, que antes no tenían cupo, a la educación superior, gracias a las instituciones privadas, que formaron una verdadera industria nueva, con grandes inversiones del exterior. La Concertación destruyó esa industria, hoy "a tres cuartos y un repique".

La gente quiere orden y libertad, justo lo que dio Pinochet. Ahora lo único que hay es plata para delincuentes y terroristas. Andan sueltos atentando contra la gente que trabaja y produce. Se llevan centenares de millones de dólares anuales en dinero fiscal gracias a la dictadura judicial de izquierda que se los concede, mientras encarcela militares.

Piñera, hoy un "pato cojo" (hasta Allamand se dio cuenta y por eso se autoproclamó candidato presidencial), está desesperado porque, mientras más sale en los diarios, más baja en las encuestas. En la Cerc-Mori, que no puede controlar, tiene 27 % de aprobación y 63 % de rechazo. Le dijeron que no saliera tanto en los diarios y la tele para no seguir bajando, porque a la gente le cae mal. Pero sólo aguantó un par de días sin ver a la imagen que más quiere en el mundo en primera plana. Así es que hoy aparece en "La Tercera", p. 6, con un casco que dice "Intendente", porque había avisado que no iba a ir a Concepción y como no resistió más fuera de los focos y fue, le tuvieron que quitar el casco al Intendente y dárselo a él, junto con el del Alcalde y del Ministro.

Se está "dando vuelta la tortilla", la gente se aburrió de los demagogos figurones. Tanta es la "vuelta de tortilla" que hasta el Opus Dei, que se había pasado al No hace años y sus columnistas de "El Mercurio", Joaquín García-Huidobro y Hernán Corral, ya ni defendían de la prevaricación a los Presos Políticos Militares y ni siquiera los nombraban cuando criticaban el activismo judicial, ahora han empezado a hacerlo en sus últimas columnas, criticando que se los mantenga presos con alzheimer y que no se les aplique la prescripción que beneficia a los terroristas de izquierda, como en el caso del secuestrador comunista de Cristián Edwards, a quien el ministro rojo Carroza dejó libre, porque según la justicia chilena si usted secuestra a un derechista no es delito de lesa humanidad y corre la prescripción, pero si secuestra a un terrorista sí lo es y no corre.

La gente añora los tiempos en que había orden y paz, la justicia de izquierda no se había tomado los tribunales, no había diez asaltos diarios a automovilistas, no había decenas de atentados mensuales en la Araucanía, la burocracia no tenía sueldos millonarios ni paraba todos los proyectos y la gente en las poblaciones podía salir a la calle en las tardes y noches sin que los "patos malos" la asaltaran. Cuando el país crecía ocho a diez por ciento, mejoraba  en el índice de competitividad y la gente se subía a un auto segura de que nadie se lo iba a quitar. 

¿Se estará dando vuelta la tortilla? El tiempo lo dirá.

sábado, 25 de mayo de 2019

Un Consenso Inmoral

Lucía Santa Cruz, en "El Mercurio" del viernes, enumera los factores de una crisis moral: "Sacerdotes emblemáticos acusados de los crímenes más viles; colusión en las empresas, corrupción en el Ejército, en Carabineros, en el Poder Judicial y en la fiscalía. Instituciones fundamentales de la democracia, como partidos políticos y Congreso, resquebrajados y despreciados por la ciudadanía. (...) Narcotraficantes que se apoderan de la ciudad y entierran a sus muertos literalmente en gloria y majestad, bajo la protección de las fuerzas de orden. Dos récords nacionales para enorgullecerse poco: país con el más alto consumo de marihuana en adolescentes y el índice más alto de todo el mundo (74,3 %) de niños nacidos fuera del matrimonio, los cuales, en un porcentaje alto, se verán privados de la contención que entrega la presencia permanente de padre y madre. Niños en situación de calle o a cargo del Estado, maltratados y, en varios casos, asesinados bajo su protección". Y entonces llama a un consenso moral.

Pero uno podría adicionar ese recuento, pues no es completo: una mayoría que votó en 2010 para Presidente por un recién condenado por compra de acciones con información privilegiada y volvió a elegirlo en 2017, pese a que obtuvo más de 500 millones de pesos de financiamiento electoral ilegal mediante facturas no correspondientes a prestaciones efectivas, parte de cuya suma no dedicó a la elección sino a pagar bonos a ejecutivos de una empresa suya; instalaciones de lujo y servicio de hotelería de primera dentro del presidio para narcotraficantes, lo que habla a gritos de soborno, pero no hay ningún acusado de soborno; numerosas sentencias judiciales fundadas en falsedades flagrantes, como las que aseveran que los condenados mantienen hasta hoy personas secuestradas en sus celdas; múltiples otras sentencias que contravienen todas las bases del debido proceso; fallos habitualmente dictados contra leyes expresas y vigentes; aplicación de figuras delictivas inventadas o consagradas después de los hechos sancionados por ellas; todos los terroristas condenados antes de 1990 amnistiados o indultados y sólo un militar indultado, mientras cada vez más de sus camaradas van siendo condenados a presidio sin beneficios; 6.200 millones de dólares de indemnizaciones derivadas de la prevaricación judicial y reserva de otros dos mil millones para los próximos cinco años; pago indebido de pensiones a decenas de miles de falsos exonerados y falsos torturados. Y está lejos de ser una enumeración exhaustiva.

¿Qué consenso moral puede haber en un país así, si el único consenso real que hay consiste en aceptar que impera la inmoralidad general?

Esa es la radiografía de una nación esencialmente deshonesta. Tanto lo es que ni siquiera pueden instalarse fotorradares para controlar el exceso de velocidad, porque casi todos la exceden y usan su potencial mayoría electoral para impedir que los alcaldes decreten aquella instalación.

Un país donde los de un lado denuncian los atentados o crímenes de Carlos Prats, Bernardo Leighton, Orlando Letelier, Tucapel Jiménez y Contreras Maluje y del otro lado les replican con los del teniente Lacrampette, del teniente Carevic, del carabinero Heriberto Novoa, del coronel Roger Vergara, del general Carol Urzúa, del carabinero Vásquez Tobar, de los tres escoltas del general Sinclair, de los cinco del Presidente Pinochet, de la mayor Olderock, del coronel Luis Fontaine, del agente Roberto Fuentes Morrison, de los generales Leigh y Ruiz Bunger y del senador Jaime Guzmán.

¿Por qué enumero más atentados contra los nuestros que contra los de ellos? Porque en Chile existe el acuerdo inmoral de que en política cada uno tira para su lado.

De manera que los únicos consensos que pueden alcanzarse en Chile son los consensos inmorales, como el logrado para designar ministros de la Corte Suprema: ustedes votan por uno de los nuestros y nosotros votamos por uno de los de ustedes. Como partiendo de la base de que no existen jueces realmente morales, que apliquen las leyes objetivamente y no sean ni de nosotros ni de ustedes. Pues si existieran, no podrían llegar a la Corte Suprema, como la ministra Raquel Camposano, nunca nominada, el ministro Juan Manuel Muñoz Pardo o el ministro Alfredo Pfeiffer, ambos rechazados porque la izquierda es tan inmoral que ni siquiera respeta su palabra de cumplir un acuerdo inmoral.

¿Así es que en Chile no podemos llegar a un consenso moral? Tal vez podamos llegar a uno solo: que nuestra moral no tiene remedio. Y entonces podemos seguir intentando llegar a más consensos inmorales, pero sin ninguna seguridad de que la izquierda los vaya a cumplir.

viernes, 24 de mayo de 2019

El Tumor Está en La Moneda

La otra noche me mandaron un whatsapp con la bandera LGBTI izada en La Moneda. No sé si sería trucaje pero el hecho de que uno conciba que puede ser cierto lo dice todo. 

También me llegó la grabación de un encuentro de la diputada RN Karin Luck y la Seremi de la Mujer, Isabel Varas (Evópoli), hablando ante estudiantes de la Universidad del Desarrollo acerca de la política oficial de "deconstruir" la familia tradicional. Nada de niños jugando con soldaditos de plomo ni de niñitas con muñecas, decía la Seremi.

¿Es que la gente no se ha dado cuenta todavía de que no tenemos un gobierno de derecha, de que es del No y que su cabeza y conductor se ha llevado a los partidos que eran de derecha y del Sí a la centroizquierda, de donde es él? 

En Hungría hay un real partido y gobierno de derecha, el de Víctor Orban. Su ministra de la Familia, Katalin Novak, describe todas las medidas que allá se toman para reconstituir la familia tradicional, porque la población de Hungría está disminuyendo y se quiere aumentar el número de matrimonios tradicionales y el número de hijos. Esa política tiene 79 % de apoyo popular.

Y en Hungría ese gobierno de derecha ha establecido una exención de impuestos para las madres de familia que tengan cuatro hijos o más. A las mujeres de menos de 40 años les dan préstamos de 33 mil dólares, sin intereses, para ampliar sus hogares y dar cabida a más hijos. En un país de diez millones de habitantes han ampliado 400 mil viviendas para que las familias sean más grandes.

Legalmente allá se protege a los no nacidos desde la concepción, por contraste con Chile, donde se ha legalizado el aborto en tres causales.

El 5 % del PIB de Hungría se destina a fortalecer la familia tradicional. Ver detalles en:
https:www.lifesitenews.com/news/christian-worldview-driveshungarys-stunningly-successful-pro-family-policies-minister-for-family.

Y, por cierto, es el país más anticomunista de Europa. Siempre lo fue y tuvo que soportar una invasión y terribles represalias soviéticas a mediados del siglo XX. El primer "lavado de cerebro" al estilo soviético mundialmente comprobado --similar al que acá se ha practicado a la población desde 1990-- lo sufrió allá al Cardenal Midzsenty en los años 40. El gobierno comunista lo apresó por sus prédicas en favor de la libertad y, tras muchos meses encarcelado, desde Occidente se pidió que se le mostrara en público para acreditar que estaba vivo. Entonces los comunistas lo exhibieron ante la prensa internacional y la sorpresa fue mayúscula, porque el cardenal, lívido y desencajado, dijo que los comunistas tenían toda la razón y él estaba equivocado al pedir más libertad. Estaba anímicamente tan mal tras el "brainwashing" como la mayoría de los chilenos de hoy, después de 29 años del mismo tratamiento por parte de siete gobiernos del No.

Pues acá los cerebros lavados están felices, por ejemplo, con la persecución ilegal a los militares (r). Y el tumor de ese mal está en La Moneda. Desde allá se origina la mayoría de las querellas que ya han llenado un penal de Presos Políticos Militares y por eso han comenzado a derivarlos a otros. Ayer oí una grabación desde Argentina, donde está preso por pedido de los prevaricadores chilenos el comandante (r) Sergio Jara, perseguido por la misma querella que tiene preso al general nonagenario, con alzheimer y sin control de esfínteres, Héctor Orozco, interpuesta bajo el gobierno anterior de Piñera por el subsecretario Ubilla. 

Los argentinos mantienen preso al oficial Jara mientras tienen libre y como refugiado al jefe terrorista Galvarino Apablaza, comunista y uno de los asesinos del senador Jaime Guzmán.

Y en estos días lucha por su vida en el Hospital Militar el más perseguido e injustamente encarcelado Preso Político Militar, el brigadier (r) Miguel Krasnoff. Hace poco Gendarmería le envió un oficio al penal notificándole de que podrá salir en libertad condicional el 29 de enero de 2450. Porque una ley de los del No --que ahora son todos los partidos, porque ChileVamos sigue a Piñera, que es del No-- dificultó las libertades condicionales a los Presos Políticos Militares. Pero Krassnoff nunca siquiera detuvo a nadie, salvo a Carmen Castillo, conviviente del jefe mirista Miguel Enríquez cuando éste cayó en combate, ella quedó herida y Krassnoff la llevó a una ambulancia. Y una sentencia reciente le cargó otra decena de años por la muerte en combate de Enríquez, por la que fue condecorado en 1975 con la Medalla al Valor.

Sus centenares de años de condena fueron, en su mayor parte, obra del ministro Alejandro Solís, que no probaba los delitos sino, como confesó en TV, se fundaba en una "ficción jurídica".

Una vez la ex ministra de Corte Raquel Camposano, que no llegó a la Suprema porque respetaba las leyes y entonces ningún Presidente la propuso, examinó uno de esos procesos contra militares y declaró a Lilian Olivares, en "La Segunda" de 7 de diciembre de 2013 (cita de Adolfo Paúl en su libro "Prevaricato"): “...no les aplican las leyes que deben aplicarse. Yo estuve en la defensa de uno de ellos, después de leer todos los antecedentes y convencerme de que no había tenido participación. Son varias las cosas que se le imputan. Bueno, en una dictan sentencia. Yo leo el fallo, lo requeteleo y no hay una sola prueba, porque a él lo condenan por haber dado la orden de matar a alguien. No hay una sola prueba de que dio la orden. Y lo acreditan porque fulano dice ‘ah, sí, yo supe que estuvo aquí’. Ninguno lo vio; supo, le contaron. Nadie dice que él dio la orden, nadie lo oyó dar la orden. Pero lo condenan".

Ése es el gran tumor que corroe a la sociedad chilena: el de la destrucción de sus valores fundamentales, como la familia, el derecho a la vida, la verdad, el respeto a las leyes y la justicia. Y la sede del mismo está en La Moneda.

martes, 21 de mayo de 2019

Lo Mejor de Altamirano

Lo mejor de Altamirano fueron sus últimos años, en que guardó silencio. Porque durante su vida de político activo fue un tipo perennemente equivocado, como todos los socialistas, pero más en su caso. Tenía la "fatal arrogancia", como la llamaba Hayek, de creer que se puede manejar la vida de los demás sin considerar la opinión de ellos, expresada en el mercado. Porque en eso consiste el socialismo.

Lo único que diferenciaba a Altamirano de Allende era la fecha del golpe armado para instaurar el socialismo. Allende no se decidía a establecer "el socialismo marxista, científico, integral", como le había confesado a Regis Debray que era su propósito, en la parte menos citada de su famosa entrevista. Pero era un tipo de mucha labia que nunca decidía nada, un procastinador, un dilettante. El español Joan Garcés, que trabajó junto a él en su gobierno y lo conocía bien, escribió después que Allende nunca planificaba nada con más de un día de anticipación. Pero hablaba bien, lo que lo convenció de que con palabrería podía convencer a los demás de cualquier cosa. Él sabía que los suyos se estaban armando para dar el golpe, por supuesto. Una vez se estrelló una camioneta cargada de armas, inscrita a nombre de la Payita, su persona de confianza, y señalando como domicilio La Moneda. Él tenía un ejemplar del "Plan Z", pero probablemente no lo había leído y ahí decía que, en principio, iban a dar de baja a todos los comandantes en jefe el 19 de septiembre de 1973 y tomar el poder, que era lo que estaba tramando Altamirano. 

Altamirano era partidario de, cuanto antes, "golpear al golpe", como él decía, y por eso en su discurso del 9 de septiembre de 1973 habló de convertir a Chile en otro Vietnam, donde les había ido tan bien. Es que allá enfrentaban sólo a soldados norteamericanos y en cambio acá debían enfrentarse a soldados chilenos, que eran otra cosa. Nótese: "eran".

Pero había un marino que se había dado cuenta de la urgencia de actuar, José Toribio Merino, y por eso les mandó un papelito oculto bajo un calcetín del almirante Huidobro a Pinochet y a Leigh comunicándoles que el día D era el 11 y la hora H las 6.30 y pidiéndoles firmar en conformidad con ello, lo cual ambos hicieron.

La diferencia entre los golpistas de izquierda y los militares fue que éstos hicieron las cosas antes de que el 19 los dieran de baja en el almuerzo del Día de las Glorias del Ejército. Además, por "deformación profesional", manejaban mejor las armas que los marxistas. Sabiendo eso Pinochet le había dicho a Prats, en esos días: "Estos gallos no nos aguantan ni una crujida", lo que indignó a Prats, que se había pasado, como buen chileno (lo hemos ratificado durante estos 29 años), al otro bando.

Altamirano, entonces, tuvo que ocultarse desde el 11 y huir. Tuvo suerte, porque el norteamericano Townley le pisaba los talones y si no hubiera sido porque Altamirano se detuvo repentinamente en el aeropuerto de Barajas para saludar a Rafael Tarud, lo que provocó que Townley lo estrellara (y Altamirano entonces le pidió excusas) no habría tenido necesidad de tomar la mejor decisión de su vida: guardar silencio hasta el domingo 19 de mayo último, en que falleció.

Y lo guardó porque había vivido bajo los socialismos reales, que era lo que él buscaba imponer en Chile, y se había dado cuenta de que ésa no era vida. Entonces se convirtió en partidario de la "renovación socialista", que consiste en reconocer que su sistema no sirve pero seguir haciendo como si sirviera. Se convenció de que no vale la pena matar gente, como proponía antes, para instaurar un sistema que no funciona. Su seguidor en terreno, el comandante Pepe, decía que sin un millón de muertos en Chile el socialismo no iba a funcionar. Altamirano pensó que era un precio demasiado alto para cometer un disparate tan grande. Y no habló más. 

Fue lo más meritorio de su existencia y lo hizo acreedor de lo que le deseé en la hora de su muerte: que el Señor lo acoja en su santo seno. 

domingo, 19 de mayo de 2019

Viviendo de Consignas

¿Qué sería de Chile sin consignas falsas? Yo les voy a decir: sería un país desarrollado. Ahora se le va a hacer un gran daño al sistema previsional debido a una consigna suicida: "No + AFP". Y eso nos va a alejar del desarrollo.

El "milagro chileno" se debió en gran medida al sistema de AFP. Antes de que existiera, tal vez el mayor problema de la economía chilena era el sistema previsional de reparto, que estaba quebrado, era principal componente del déficit fiscal y era tan injusto que daba las pensiones más miserables a los obreros, mientras las generaba millonarias para los favoritos de los gobiernos de turno y a quienes conocían sus "vericuetos".

El símbolo del sistema de reparto, que se mantiene para las Fuerzas Armadas, Carabineros y Gendarmería, fue la pensión de doña Myriam Olate de Andrade, que jubiló con 5 millones de pesos teniendo un sueldo de un millón y medio. Al saberse eso, el pueblo chileno, que en su mayor parte no entiende nada de nada, exclamó al unísono: "Yo quiero un sistema de reparto como ése, No + AFP" Y centenares de miles salieron a las calles a vocear la consigna "No + AFP".

Ahora la DC, que tras el fallo del "caso Frei" y su lobby para impulsar el respectivo y escandaloso proceso se ha ganado, con toda justicia, el título del partido más desvergonzado de Chile, le ha impuesto al gobierno, junto con la izquierda y como exigencia para aprobar la idea de legislar sobre reforma previsional, que el 4 % adicional de cotización sea administrado por un ente público: es decir, funcionarios de nuevo a cargo de los ahorros previsionales, que es lo mismo que decir "sistema de reparto".

El gran salto que dio Chile desde el vagón de cola de los subdesarrollados hasta la cabeza de América Latina se debió fundamentalmente al sistema de AFP, que reemplazó el quebrado régimen de reparto y así, en lugar de despilfarrarse las enormes sumas de las cotizaciones para jubilar, ellas pasaron a cuentas individuales bien administradas, que fueron a financiar la producción económica capaz de dar buenos dividendos y generar un mayor crecimiento. Ahora la exigencia de la DC y de la izquierda es que esos fondos pasen a un ente del Estado, cuando todo el mundo se ha dado cuenta ya en el siglo XXI de que "el Estado no soluciona los problemas, sino que es EL problema". Si no, mire usted alrededor y vea cuánto le roban al Estado en las más diversas reparticiones y cómo abusan de él los políticos para su propio beneficio.

Cuando en Chile el Estado administraba el sistema de reparto, las "Cajas de Previsión" construían edificios de lujo, cuyos departamentos arrendaban a "los favoritos del régimen" por cánones mensuales miserables. Así y en otros negocios similares ruinosos se iban los fondos previsionales y no alcanzaban para pagar pensiones mínimas. ¿A eso se quiere volver? 

El "ente" público que se va a crear para administrar el 4 % lo quieren los políticos DC y de izquierda para dar empleos para sus correligionarios y tener mucho dinero para financiar prebendas, como las que reciben hoy los falsos exonerados e incluso los exonerados de verdad, pues bajo el Gobierno Militar un tercio de los burócratas fueron despedidos para que Chile lograra lo que Argentina, por ejemplo, hoy no puede lograr: una burocracia de menor tamaño y un presupuesto público equilibrado. Éste lo consiguió el Gobierno Militar y se ha ido perdiendo con los años, pues el déficit fiscal ya se ha hecho crónico.

Ese problema se agravará y será el costo de la consigna "No + AFP": un retorno parcial al peor lastre que soportaba la economía chilena antes de las AFP, el déficit previsional.

jueves, 16 de mayo de 2019

Justicia Divina

El rechazo del nombre de la ministra Dobra Lusic para integrar la Corte Suprema era procedente, desde el punto de vista del más alto interés del país, por una razón que dieron los senadores socialistas y que, justamente, a ellos les dificultaba vetarla: "por su destacada trayectoria en materia de DD. HH." ("La Tercera", 16.05.19).

Dicho por los socialistas, eso significa que sus fallos siempre se fundaron en la transgresión de leyes expresas y vigentes para condenar a Presos Políticos Militares.

Pues jurídicamente y siendo puristas, no podría admitirse, pero de hecho se admite, que integren la Corte Suprema jueces que fallen en contravención a las leyes. La obligación que tienen de ceñirse a ellas la señalan la Constitución, la ley y la moral, pero "estamos en Chile" y lo contrario es lo habitual aquí. 

Precisamente el ministro jubilado de la Corte Suprema a quien estaba llamada a reemplazar Dobra Lusic, Milton Juica, se caracterizó más que ninguno, con la posible excepción de Alejandro Solís (que afortunadamente nunca llegó a la Suprema) por trasgredir en sus fallos relativos a militares (r) la legalidad vigente, cosa que, en la deteriorada atmósfera jurídico-legal en que vive el país, lo ha erigido en figura señera de la prevaricación ya habitual en la justicia chilena bajo la dictadura del No, que el país soporta ya durante 29 años.

Juica fue el presunto redactor del Informe 33-2015 ("la legislación no contenía delitos adecuados") de la Corte Suprema --presunto autor, escribo, porque los errores de sintaxis del Informe lo tornan a él sospechoso número uno de haberlo redactado-- Informe en el cual el más alto tribunal confesó haber desconocido el texto expreso de las leyes y fundamentos del debido proceso, como el principio de legalidad, la territorialidad y la irretroactividad de la ley penal, para condenar a quienes derrotaron al terrorismo armado marxista.

Paradójicamente, con todo, "se hizo justicia" y se rechazó la nominación de Dobra Lusic por una razón subalterna: el haberse vinculado la ministra, para su nominación, con un abogado de la UDI, al cual se ha sindicado como "operador político", que a su turno habría sido beneficiado con nombramientos notariales atribuidos a la influencia de Lusic. Eso habría constituido un pecado imperdonable para la izquierda, tan grave como para llevarla a desconocer el "mérito" de una trayectoria de DD. HH. caracterizada por el desconocimiento de la legalidad vigente.

Y no está demás recordar que el voto favorable de Dobra Lusic en reciente fallo para aplicar la prescripción al proceso por las boletas y facturas falsas empleadas para recaudar fondos por la candidatura de Sebastián Piñera en 2009, y sobreseerlo, puede vincularse al llamado telefónico personal que le hiciera el beneficiario real de ese perdón a la jueza, anunciándole a ésta que había elegido su nombre en la quina sometida a él por la Corte Suprema. Quería hacer explícito el chilenísimo "una mano lava la otra", para que ella lo tuviera en cuenta "por si las moscas". Pero no les resultó, porque "Dios escribe derecho con líneas torcidas".

En consecuencia, la justicia inmanente volvió a operar.

lunes, 13 de mayo de 2019

Siempre lo Pillan pero Nunca le Pasa Nada

El diario más difícil de controlar es "La Segunda", porque debe confeccionarse muy rápido y salir al mediodía, pues depende de su venta en la calle. Por consiguiente, no alcanzó a impedir que publicara que por treinta años no ha pagado contribuciones de bienes raíces por su complejo inmobiliario en Caburgua, de 20 hectáreas tasadas en $12 millones, pero que vale más de $400 millones.

El alcalde local, de RN, interrogado acerca de esta omisión, ha dicho que se está haciendo el estudio para liquidar las contribuciones impagas.

La noticia no salió en ningún otro diario, porque todos los demás alcanza a controlarlos. Pero estalló en twitter, donde ahora hay una tempestad sobre el tema ("La Segunda", 13.05, p. 20). 

La prensa sometida, que es "la del día siguiente", ha silenciado completamente los treinta años sin pagar contribuciones y, en cambio, le ha prodigado el siguiente y espectacular "lavado de cabeza": "Un conjunto de circunstancias ha colocado al Presidente Piñera en una posición de liderazgo regional. (...) Mezquino sería, sin embargo, desconocer la contribución de la propia figura de Piñera, con la experiencia acumulada luego de su primer gobierno, sus contactos y una visión internacional que aúna el pragmatismo con principios tradicionales de nuestra política exterior".

Todo eso en momentos en que hay una visible crisis en la Cancillería, derivada precisamente de que Piñera ha pasado a llevar al Canciller, de modo que a la cuenta de éste se cargan errores de aquél (como declarar que el pueblo chino se ha dado el gobierno que quiere), mientras a Piñera se le acreditan los logros diplomáticos de la Cancillería, la cual debe cargar con el pasivo: "En esta última se han apreciado debilidades que probablemente han impedido el aprovechamiento pleno de las potencialidades del servicio exterior" ("La Semana Política","El Mercurio", 05.05.19).

Siempre lo han pillado y nunca ha pagado las consecuencias de sus actos. Desde los 80, en la crisis bancaria, cuando él y sus socios obtenían préstamos del Banco de Talca para comprar acciones de éste ("ese niño quería quedarse con el banco", decía su principal controlador, Calaf, que también fue preso, pero él no). 

Mediante un exitoso recurso de amparo, que perdió en la Corte de Apelaciones pero ganó ante la Suprema, la cual debió enfrentarse a una primera línea de público en que estaban don Pepe, la señora Pichita, el obispo Piñera y el tío Herman Chadwick, mientras el amparado seguía prófugo. Lo dejaron libre. Solventó el honorario del abogado que lo salvó con diez letras de cambio, de las cuales el jurista sólo pudo cobrar tres. Me lo contó un amigo común, sin pedirme reserva. 

¿Y por qué dicen que estoy obsesionado con él? Sólo comento cuando hace noticia. Eso es información, no obsesión. ¿O quieren que sea como los medios que le ocultan todo? Prefiero ser como las redes sociales, que no ocultan nada.

Siempre lo pillan, pero se sale con la suya. Pasará a la historia por eso.

viernes, 10 de mayo de 2019

Dobra Quiere Censura

Dobra Lusic ha insinuado la necesidad de "regular las informaciones " a raíz de todo lo que se ha publicado con motivo de haberse propuesto su nombre para la Corte Suprema. Parece sugerir una censura de prensa y ha sido criticada por eso. Pero yo creo que debe tranquilizarse, porque ella cumple con todos los requisitos para ser ministra de la Corte Suprema: no aplica las leyes en los juicios contra militares y sí les aplica a los civiles procesados la prescripción, eximente de responsabilidad que niega a los ex uniformados. Perfecta integrante de la Sala Penal.

Piñera la llamó por teléfono para anunciarle que había escogido su nombre entre los de la quina que le fuera presentada por la Corte Suprema. Como en el proceso seguido contra Santiago Valdés, ex gerente de Bancard y ex apoderado electoral de Piñera, aquél ha resultado absuelto en virtud de la prescripción, y Dobra votó por eso, lo menos que merecía era un llamado de agradecimiento. 

Pues todo el país sabe que el procesado debió ser Piñera, que fue quien pidió dinero a las empresas para su campaña de 2010. También todo el país sabe que quien desvió recursos donados por las empresas para la elección a pagar bonos de reconocimiento a los ejecutivos de Chilevisión, canal de Piñera, fue él y no Santiago Valdés.

  Pero Chile hizo como que fue Santiago Valdés y estuvo de acuerdo en echarle la culpa, porque además el verdadero responsable era candidato a la presidencia de la República y la Constitución dice que para serlo hay que tener la condición de ciudadano con derecho a sufragio y si a uno lo procesan por un delito que merece pena aflictiva (mayor a 3 años y un día) se suspende el derecho a sufragio. 

Como Valdés estaba procesado por un delito que merecía 4 años, entonces, si se procesaba al verdadero responsable, Piñera debía bajar su candidatura. Pero como es del No, hace muchas cosas del agrado de los comunistas, como perseguir a los militares, subir los impuestos, crear ministerios y agrandar el Estado, nadie dijo nada, Piñera pudo seguir de candidato y Santiago Valdés cargó con la culpa. Miel sobre hojuelas y ahora Dobra le aplicó la prescripción al proceso y Piñera la eligió a ella dentro de la quina, así es que una mano lava la otra y las dos lavan la cara y no hay ninguna necesidad de la censura de prensa y todos felices.

Dobra, tranquila, estamos en Chile y Chile está contigo.

martes, 7 de mayo de 2019

Treinta Años Haciendo Daño

Hoy en "El Mercurio Hace 30 Años" aparece la noticia de que el candidato presidencial Hernán Büchi viajó a Lima a entrevistarse con Mario Vargas Llosa, candidato presidencial peruano en esa época.

Eso tiene su historia y la conozco por dentro. El ministro de Hacienda del presidente Pinochet, Hernán Büchi, era no sólo exitoso sino muy popular. En las encuestas de opinión de fines de 1988 los aventajaba a todos y, desde luego, a Patricio Aylwin. Como venían elecciones presidenciales en diciembre de 1989, fue el candidato natural del Sí. 

Renunció a Hacienda y se puso en campaña. Inmediatamente "lo rodearon" políticos de derecha. Le oí a Hernán en ese tiempo expresar admiración por un nuevo amigo que había hecho, Andrés Allamand. "Mal presagio", me dije, pues éste, entonces, antes y después, hasta hoy, es un político que empuja a la derecha hacia el centro y la izquierda. Desde luego, entonces le recomendó a Büchi llamar a un joven empresario de la DC, Sebastián Piñera, que ya había hecho quebrar a un banco, como jefe de su comando de campaña. 

El viaje a Lima a entrevistarse con Vargas Llosa fue de las primeras ideas de Piñera, para ganar figuración. Su especialidad. Con su hiperactividad "volvió loco" a Büchi, un tipo de natural tranquilo, y le aconsejó distanciarse de Pinochet, haciéndolo declarar que no lo mantendría como comandante en jefe del Ejército. Lo hizo repetir las consignas comunistas sobre "atropellos a los derechos humanos". Deslealtad y sumisión al eslogan comunista, rasgo típicos de Piñera, que no eran de Büchi. 

Los partidarios de éste no podíamos entenderlo y él tampoco, hasta que declaró hallarse en "contradicción vital" y renunció a su candidatura. Después volvió, ya sin Piñera, pero el daño estaba hecho. Éste fue candidato a senador junto conmigo y sufrí todas sus zancadillas y triquiñuelas. E hizo hacer a Büchi cosas horribles contra mí, siendo que el mismo Büchi me había pedido ser candidato a senador. Por ejemplo, cuando Piñera cumplió 40 años, en 1989, hizo a Büchi aparecer en un aviso en los diarios diciéndole a él "Feliz Cumpleaños, Senador", lo que implicaba darme a mí por derrotado de antemano. Büchi no quería, pero, bajo presión, cedió a anunciar públicamente que yo no sería elegido. Después Piñera hizo aparecer a los tres principales ex senadores derechistas de siempre, Jarpa, Bulnes y Pedro Ibáñez, en un aviso en que llamaban a la derecha a votar por él y no por mí, por razones falsas que me hicieron un inmenso daño. A los tres les sacó la aprobación del aviso con fórceps, pero se la dieron. Cuando, a raíz del aviso, renuncié al Consejo de la Fundación Adolfo Ibáñez donde don Pedro me había nombrado, él me preguntó la razón, se la dí, y no recordaba siquiera el aviso.

Después Büchi perdió la elección, yo también y Piñera salió senador. Ayudó en lo que pudo a Aylwin y Aylwin lo ayudó a él a quedarse con las acciones de Corfo en Lan, lo que fue la base de su fortuna, base que mantiene hoy en paraísos fiscales, ya traspasada a sus hijos y nietos, todo con el visto bueno de Impuestos Internos, cuyo director, nombrado por Bachelet, se mantiene, por supuesto, en el cargo.

El mayor daño que ha hecho Piñera en 30 años ha sido traicionar a los militares. Ha comprado completo el paquete propagandístico comunista en contra de ellos, ha sido el mayor impulsor de querellas y coautor de la prevaricación contra ellos y en el 40° aniversario del 11 insultó a los partidarios del Sí, que fueron los que lo llevaron a él como candidato presidencial y votaron para elegirlo, y los llamó "cómplices pasivos" de violaciones a los derechos humanos.

Pero la única "complicidad" inmoral de la derecha ha sido con Piñera en su traición a los militares, a la verdad histórica y a sus principios.

Hoy hay más de 200 Presos Políticos Militares. El mayor escándalo de nuestra historia política y judicial, con derivaciones económicas vergonzosas y multimillonarias. La izquierda, con el concurso del oficialismo, modificó la ley de libertades condicionales para impedírselas a esos presos. Ha sido la enésima traición de Piñera contra ellos, tras impulsar más de mil querellas ilegales, trasladar a oficiales a un penal peor en medio de la pedrea comunista (avisada de antemano) y tras negarle el indulto a un general inocente y enfermo terminal, Odlanier Mena, que por eso se suicidó.

Al cumplirse 30 años de daño profundo de Piñera a una derecha que ha perdido por completo la moral y los principios (tanto que, por eso, RN y la UDI debieron modificar sus Declaraciones de Principios), la opinión pública lo repudia mayoritariamente en las encuestas y su apoyo apenas supera un tercio. Es que decidió monopolizar las pantallas, los micrófonos y los titulares en tal grado (pues este gobierno es de Piñera, por Piñera y sólo para Piñera) que la gente vio a toda hora su imagen y lo que vio trasuntaba un alma que no le gustó. Por eso, junto con monopolizar el escenario, cayó en picada en las encuestas.

Hoy se cumplen 30 años de su acción corrosiva y destructiva de la derecha chilena, que ya estuvo al borde de la desaparición al apoyar a otro DC, Frei Montalva, en 1964-65 y también fue traicionada por éste,  pero no aprendió.

La crisis moral de la derecha por adherir a Piñera merece capítulo aparte y la he caracterizado como una de la "miserias morales de la chilenidad actual". Comenzó hace 30 años en un día como hoy cuando Allamand se lo recomendó a Büchi y éste comenzó a seguir sus consejos, lo que fue su perdición.

La misma que mantiene hoy a la derecha --y ojalá fuera nada más que a la derecha (sólo lea los diarios)-- en medio de la mayor miseria moral.