viernes, 31 de julio de 2026

PRIVATIZAR NO ESTÁ EN EL PROGRAMA

Como hubo una voz del medio oficialista que mencionó la posibilidad de privatizar Codelco, el gobierno se apresuró a aclarar que eso no estaba considerado en su programa.

Lástima. Eso quiere decir que crecer a más del 6 % anual tampoco está en su programa. Porque cuando Chile creció a más de esa tasa fue cuando privatizó masivamente, a partir de 1985, bajo la presidencia de Augusto Pinochet y con Hernán Büchi como su ministro de Hacienda. 

Fueron privatizadas empresas de electricidad, teléfonos, gas, salitreras y del acero.

La privatización fue el verdadero motor del "milagro chileno".  Gracias a ella se logró disminuir la deuda externa, al aceptarse el pago de las empresas en bonos  a su valor par, que habían sido comprados a una fracción de ese valor. Este incentivo incrementó el flujo de capital hacia el país y contribuyó a reducir la deuda externa. Recuérdese que "la década perdida de América Latina" en los 80  se debióa la crisis de su deuda externa.

El alto crecimiento logrado con estas medidas contribuyó a que, junto con disminuir dicha deuda, entre 1985 y 1990 también aumentara la recaudación tributaria y se redujera el déficit del presupuesto.

Y a raíz de todo lo anterior se registró una gran disminución del tamaño del Estado, que ya se había reducido en 1975, cuando la situación crítica heredada de la Unidad Popular obligó a disminuir en 30 % el personal del sector público.

El auge de la economía también permitió reducir el desempleo, de 11 % en 1985 a 5 % en enero de 1990, según cifras del Banco Central. Claro que las políticas pro-empleo de Büchi contribuyeron a ello: en 1985 fue congelado el sueldo mínimo obligatorio, contribuyendo así a crear ocupaciones para personas de baja calificación, que son a la vez las más pobres. 

Además contribuyó que el gobierno transformara las pérdidas que sufrían las empresas públicas en gananciss y mayorea ingresos fiscales generados por los impuestos pagados por ellas ya privatizadas. Eso explica la disminución del déficit del presupuesto entre 1985 y 1990.

Sin privatización seguirá el espectáculo lamentable que da Codelco y no puede pensarse siquiera en unos "segundos mejores 30 años de la historia de Chile". Pues los primeros "mejores 30 años" se debieron fundamentalmente a aquélla.


No hay comentarios:

Publicar un comentario