domingo, 5 de noviembre de 2017

Cheyre Prueba su Propia Medicina


          El general (r) Cheyre se hizo cómplice del desconocimiento del estado de derecho en los juicios contra Pinochet y demás uniformados que debieron combatir la subversión armada de izquierda.

          Cuando él era Comandante en Jefe y se cumplían 30 años del pronunciamiento, en la víspera del 11 de septiembre de 2003, un periodista le preguntó cómo lo iba a celebrar, y contestó: “Como un día normal. Es un sábado como cualquier otro sábado”. Ese era su temperamento. Poco después, el 10 de diciembre de 2004, emitió la famosa autocondena de su institución: “El Ejército de Chile tomó la dura pero irreversible decisión de asumir las responsabilidades que como institución le caben en todos los hechos punibles y moralmente inaceptables del pasado”.

          Es decir, si Pinochet era el único culpable, todos los demás eran inocentes. Luego, todos aplaudieron, pero en particular los verdaderos grandes culpables, la extrema izquierda que armó un ejército clandestino para tomar el poder y establecer un régimen totalitario. Y no contenta con esa rendición incondicional de los uniformados y el reconocimiento de su impunidad, ella desconoció las leyes y comenzó a condenar judicialmente a los militares que le vedaron su propósito, pero con una salvedad: a Juan Emilio Cheyre ningún juez de izquierda lo persiguió.

Hasta que se repitió la historia, como siempre lo hace, y la guillotina cercenó el cuello de monsieur Guillotin: acusaron a Cheyre. Y si la prevaricación es pareja, lo van a condenar.

          Pero Cheyre es inocente. Yo estudié el proceso que lo afecta, que es el mismo que sirvió para perseguir ilegalmente a Pinochet, y escribí un libro que puede adquirirse en este blog: “La Verdad del Juicio a Pinochet”. Fue best-seller en 2001 y tuvo tres ediciones de más de cinco mil ejemplares. El historiador Gonzalo Vial escribió a su respecto que era un provocador análisis, pero se refería al derecho, y de eso no era de lo que se trataba en los juicios contra Pinochet.

          Cheyre en 1973 era teniente y estaba en el regimiento “Arica” de La Serena cuando arribó la comitiva del general Arellano. Esta tenía por objeto velar por que a los presos que había en los regimientos se les sometiera a los tribunales en tiempo de guerra y se les tratara “sin abusos ni prepotencias”, como lo dijo en todos los lugares a los que llegó. Llevaba desde Santiago un proyecto de sentencia (La Serena dependía de la Segunda División, con sede en Santiago), condenando a muerte a tres procesados que estaban presos en La Serena. En esta ciudad el tribunal iba a juzgar a otros doce presos. Un teniente coronel incorporado ese día a la comitiva de Arellano, de acuerdo con otro oficial en retiro, pero que se había incorporado al regimiento local, sacaron de la cárcel a los quince anteriores y, llegando al regimiento, por sí y ante sí, sin saberlo ni Arellano ni el comandante de la unidad, los fusilaron.

Ante la alarma de los miembros del Tribunal en Tiempo de Guerra y del abogado que iba a defender a los presos, dejaron una rápida constancia de las muertes con una media firma del entonces gobernador militar, constancia que no se agregó al expediente.

          Ante los hechos consumados, el comandante del regimiento hizo una publicación sobre las ejecuciones al día siguiente en el “El Día” de La Serena diciendo que habían tenido lugar “conforme a lo dispuesto por los Tribunales en Tiempo de Guerra”, lo que no era verdad. El teniente Cheyre, ayudante del comandante, llevó el texto al diario “El Día” en un sobre cerrado.

          Como la justicia de izquierda ha creado en Chile el delito de “haber estado ahí”, numerosos uniformados (r) hoy están presos por eso. Algunos sin siquiera “haber estado ahí”. Por ejemplo, dos que trasladaron a personas de un lugar a otro y las dejaron en su destino sanas y salvas, pero cumplen presidio por lo que otros les hicieron después. Y conozco un oficial de la Armada que cumple condena sin siquiera “haber estado ahí”, porque había sido trasladado días antes, pero el ministro sumariante de izquierda consideró insuficientes las pruebas de su traslado y lo condenó igual.

          Juan Emilio Cheyre es completamente inocente, pero eso no constituye, para la justicia de izquierda chilena, causal de exención de responsabilidad. ¿O tal vez la sala penal de la Corte Suprema, la “madre de todas las grandes prevaricaciones”, se apiadará finalmente de él por haber sido por tantos años funcional a sus sistemáticas violaciones al estado de derecho?          
          Addendum tardío al blog: Revela el desorden de esos primeros tiempos después del 11 que la madre de uno de los ilegalmente fusilados en La Serena, Roberto Guzmán Santa Cruz, recibió en 1975 notificación de que en la causa que había afectado a su hijo se le había rebajado la pena de cinco años a 541 días de cárcel.

14 comentarios:

  1. No son tan lesos, van a sobreseer a Cheyre.

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  2. Se merecería el mismo trato que los demás, para que recordara quién es quién en este país.
    Raul

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  3. Roma no paga traidores. En realidad hablar de Roma cuando estamos tratando con estos "jueces" no corresponde, no están a esa altura, pero el refrán calza con la situación. Digamos mejor que Pelotillehue no paga traidores.
    Con su pan se lo coma, puede ser otro dicho que le sirva a Juan "Soldado" Cheyre

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  4. anoche, en un matrimonio, un excadete brinda por la caída de Cheyre....je.je..tenia 5 expedientes judiciales y el Ejercito, un poco cabreado , dijo " ya y  aquí van 26 mas"
    "es que yo estaba ahí no mas", alega el inculpado

    . Recuerdo haber estado en el Penal Cordillera en una sala donde estaba  Hugo Salas, Krasnof, Moren Brito, Espinoza, y una suerte de pajarito encogido en un rincón. "¿ y a ese, que le paso? le digo a Salas. Y me responde "solo estaba ahí, no mas".
    Pero era del Ejercito "malo " y no del "bueno". Asi es que Cheyre ahora toma su propia medicina...paso a ser "malo

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  5. CON TODO RESPETO DON HERMOGENES,PERO CHEYRE ES CULPABLE POR DEJARSE ENGAÑAR POR POLITICOS,Y ESO EN UN GENERAL ES INACEPTABLE,OJALA QUE CON EL,AL MENOS OPERE LA BUENA JUSTICIA Y QUE VALLA A LLORAR A LA PLAYA EL SR CHEYRE,SALUDOS

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  6. Si Cheyre hubiese dicho " El Ejercito reclama una investigación nacional de los acontecimientos que lo obligaron a tomar el Poder en l973 para asi asumir las culpas propias y conocer y castigar también las ajenas"
    "de lo contrario el Ejercito no esta en condiciones de asumir ninguna culpa e incluso de sentirse victima de una distorsion de la Historia, sesgada y mal intencionada"
    "Juicio integral exige el Ejercito"
    -------------
    Pero esta cazurra posición de todos malos para atrás y todos buenos a partir de ahora conmigo no soporta análisis. Menos con su ascenso en el Oficialismo zurdo, con cargos en el Servel y otros que mal no recuerdo

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  7. El la trilogía el Sr de los anillos, en el silmarillion y en general en la obra tolkiana, el autor deja claro que la maldad.....es maldad!!!, no cabe duda que leyó paraíso perdido, a pesar de eso, la maldad, tan viva como el estado islámico, no logra superar al comunismo, metamorfoseado de diferentes maneras (juez dictando sentencia vestido de rojo), general cheyre, traidor por parte de los comunistas y de la oficialidad del ejército de Chile, usted está comprobando que la ficción NUNCA supera la realidad.

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  8. El zurderío carroñero no tiene amigos, solo tontos útiles de los cuales puede disponer y desechar cuando les dejen de ser útiles.

    Hacer tratos o negocios con el zurderío es colocarse la soga al cuello mientras este le patea la silla.

    ¿Ve lo que le pasó, Juan Emilio?

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  9. Como seria la recepcion de Cheyre en Punta peuco? Me la imagino...

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  10. Lo que tendría que hace Cheyre, o paradoja, es salir con polera y gorro de JAK a la calle.
    Sería la única posibilidad de salvarse de la carcel, que se la tiene merecida por traidor.

    Hoy Piñera no conoce a Chayre y dice que no lo conoció nunca.........jaja

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  11. Le pasó por traidor, bien tonto en pensar que la izquierda busca justicia, todos sabemos que quieren venganza y dinero.

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  12. Cheyre es una sandía calada que nadie la quiere comer pero todos están forzados a probarla. No lo quieren ni en el Cien Águilas por traidor (haber entregado en bandeja de plata a los zurdocarroñas los nombres del personal militar y civil del Ejército que formaron parte de la DINA y la CNI para funarlos y encerrarlos en Punta Peuco), por renegar de la obra realizada por oficiales y clases en la reconstrucción del país durante el Gobierno Militar, por distanciarse de su suegro tras las acusaciones en su contra por sus acciones de mando en Iquique durante el Estado de Sitio, por ese "Nunca más" que jamás debió haber pronunciado, y por hacer la vista gorda en las trágicas muertes de conscriptos en el volcán Antuco durante su mando institucional.

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